17 abril, 2026

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El secreto que nadie cuenta del emprendimiento exitoso: Por qué la formación humanista cambia todo

Formación humanista del emprendedor

El secreto que nadie cuenta del emprendimiento exitoso: Por qué la formación humanista cambia todo

Hace unos días he asistido a la presentación de la Cátedra de Emprendimiento y Empleabilidad ‘José Luis García Palacios’ resultado de una colaboración entre la Universidad CEU Fernando III y la Fundación Caja Rural del Sur. Se trata de una iniciativa que nace con el objetivo de fortalecer la formación, la innovación y la generación de oportunidades en el entorno agrario.

En su intervención en el acto, el rector de la Universidad CEU Fernando III, José Alberto Parejo, destacó que la Cátedra promoverá programas orientados a potenciar la educación, la empleabilidad y la iniciativa empresarial, así como el desarrollo de la investigación y la innovación en ámbitos vinculados a los estudios agrarios, la digitalización o la inteligencia artificial.

En este contexto, Parejo defendió que la combinación de formación, innovación y apoyo empresarial es clave para convertir los desafíos en oportunidades de desarrollo económico, especialmente en una comunidad como Andalucía, donde la actividad agraria constituye uno de los pilares de su economía.

El conocimiento como palanca de desarrollo

Durante el acto también se presentó el libro Emprender e Innovar en el mundo rural (Ed. Lid)l, del ingeniero agrónomo Miguel Ángel Molinero, una obra que recoge la experiencia acumulada tras acompañar a más de 500 emprendedores a lo largo de su trayectoria profesional.

El autor incidió en la importancia de abordar los proyectos con realismo y bases sólidas, especialmente en el ámbito agrario, donde las dificultades estructurales pueden derivar en iniciativas fallidas si no se planifican adecuadamente. En este sentido, subrayó la necesidad de trabajar con rigor el modelo de negocio, elegir correctamente a los aliados y ejercer un liderazgo capaz de gestionar equipos en contextos de incertidumbre.

En el primer capítulo dedicado a la motivación emprendedora, Molinero analiza la necesidad de la formación de los emprendedores, que por su experiencia insiste en la importancia de los conocimientos y de las competencia y habilidades imprescindibles. Sin embargo, admite que en raras ocasiones se proporciona la formación necesaria para la gestión de los aspectos personales relacionados con el proceso de emprender.

Necesidad de una formación humanista

 MI actividad como profesor universitario me ha llevado a estar en cinco universidades (dos privadas y tres públicas), lo que me ha permitido conocer diferentes planes de formación de emprendedores tanto en las universidades como en otras instituciones públicas y privadas.

Como mentor, también tengo experiencia de ayudar a emprendedores en el origen y desarrollo de un proyecto. Después del correspondiente análisis y consultar otras fuentes de

información, concluyo que la formación que en general reciben los emprendedores es insuficiente. Falta la formación humanista. Se olvida la formación de la persona y su proyecto vital del emprendedor. Por ejemplo, he podido vivir junto a emprendedores éxitos y fracasos que han tenido un impacto muy importante en la vida del emprendedor y en su entorno

Me refiero a principalmente al desarrollo de la personalidad, sus valores, virtudes, sentido de la vida y del trabajo, etc. Es decir, les falta tener un proyecto personal que responda a preguntas como: ¿Qué quiero hacer con mi vida? ¿Cómo soy o en qué debo mejorar como persona? Algunos pierden todo lo que tiene y también lo que consiguen con el éxito que algunos obtienen, además me confesaron la mayoría de los emprendedores que con su proyecto y la dedicación que requiere no consiguen la felicidad.

Este aspecto clave de la formación del emprendedor lo imparte ya la Universidad CEU Fernando III. He sido profesor en la Universidad CEU de Madrid, por lo que conozco muy bien la cultura y el espíritu de las Universidades CEU. Por eso la Universidad Fernando III facilita una formación integral y en valores que es la más coherente de la necesidad de un emprendedor.

A modo de resumen y porque lo comparto plenamente, añado a continuación la opinión de Jaime Nubiola filósofo y profesor en la Universidad de Navarra

Para Jaime Nubiola, la formación de un emprendedor va mucho más allá de adquirir habilidades técnicas o financieras; se centra en el cultivo de una actitud vital y una profunda formación humanística.

  • Aprender a pensar por cuenta propia: El emprendedor debe ser capaz de cuestionar lo establecido. Es importante tener en cuenta que la lectura y la escritura personal (como en un diario o blog) son herramientas esenciales para clarificar ideas y desarrollar un criterio sólido.
  • La libertad como responsabilidad: No se trata de «hacer lo que uno quiera», sino de tener la capacidad de elegir proyectos que aporten valor real a la sociedad. La formación personal debe orientarse al servicio y al compromiso.
  • Curiosidad y apertura mental:  Un emprendedor bien formado es aquel que está en constante aprendizaje, escucha a los demás y tiene la humildad de rectificar.
  • El arte de vivir (y convivir): La formación no es solo para el éxito profesional, sino para la excelencia humana. Esto incluye el cultivo de virtudes como la paciencia, la resiliencia y, sobre todo, la capacidad de trabajar en equipo con entusiasmo.
  • Habilidades de comunicación: Para Nubiola, quien no sabe expresarse bien, no sabe pensar bien. El emprendedor debe formarse en la palabra para poder transmitir su visión con claridad y honestidad.

En resumen, la formación personal debe buscar personas «sabias y buenas», no solo técnicas competentes.

José Miguel Ponce. Profesor Honorífico de la Universidad de Alcalá

Marketing y Servicios

Ideas para mejorar el mundo . Director: José Miguel Ponce . Profesor universitario e investigador en Marketing y Gestión de Servicios, con experiencia en cinco universidades públicas y privadas. Sevillano de origen, ha vivido en varias ciudades de España y actualmente reside en Sevilla. Apasionado por la educación, la comunicación y las relaciones humanas, considera la amistad y la empatía clave en su vida y enseñanza. Ha publicado investigaciones sobre Marketing, Calidad de Servicio y organizaciones sin ánimo de lucro. Humanista y optimista, promueve el agradecimiento y la coherencia como valores fundamentales.