14 julio, 2026

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¿Quieres dejar un hábito que te destruye? El secreto está en una frase que escuchas cada domingo

Muchos vamos a misa y repetimos palabras por costumbre, pero hay una petición específica en la Eucaristía que tiene el poder real de transformar tu vida si decides creer en ella

¿Quieres dejar un hábito que te destruye? El secreto está en una frase que escuchas cada domingo

A menudo, nos enfrentamos a situaciones que parecen imposibles de cambiar: una adicción al alcohol, el consumo de drogas, un patrón destructivo de adulterio o incluso ese rencor constante que nos amarga el día a día. Hemos probado de todo, hemos buscado ayuda externa, hemos intentado cambiar nuestra fuerza de voluntad y, aun así, tropezamos una y otra vez.

El padre Ángel Espinosa de los Monteros nos invita a detenernos en un instante preciso de la misa, ese momento en el que el sacerdote eleva la Eucaristía y pronuncia: «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo».

La diferencia entre pedir perdón y pedir que te lo quiten

Solemos vivir el arrepentimiento desde el «perdón». Pedir perdón está bien, pero el perdón no siempre nos libera del hábito; nos permite volver a caer y pedir perdón de nuevo. Sin embargo, el padre Ángel nos invita a reflexionar en la palabra «quita».

¿Qué pasaría si, en lugar de solo pedir perdón, fueras a la misa con la intención real de entregarle a Dios ese peso que ya no puedes cargar? Él insiste: «No necesitas tocar fondo para empezar a cambiar». No necesitas esperar a que tu vida se desmorone, a perder tu matrimonio, tu trabajo o tu paz familiar para tomar la decisión de salir del hoyo.

Un ejercicio de fe, no de rito

La propuesta es sencilla, pero requiere una honestidad brutal:

  1. Identifica tu carga: Sé consciente de aquello de lo que estás harto (ya sea una adicción grave o ese juicio y crítica constante hacia los demás).
  2. Hazlo personal: No recites la respuesta de la misa como un requisito más. Cuando digas «Señor, no soy digno…», une esa humildad con una petición desesperada y sincera: «Señor, quita esto de mí».
  3. Busca la fuente: Si el problema es profundo, busca la Eucaristía con más frecuencia. El padre Ángel afirma conocer a cientos de personas que, tras entregarse a esta práctica, han logrado dejar atrás vicios que los ataban durante años.

El poder de este mensaje radica en que no se trata de una fórmula mágica, sino de una invitación a la rendición total. Hay muchas cosas en nuestra vida que, por más esfuerzo humano que hagamos, no podemos cambiar solos.

La pregunta no es si Dios puede ayudarte a salir de ese hoyo, la pregunta es: ¿Te atreverás a pedirlo con la fe necesaria la próxima vez que escuches esas palabras?

¿Conoces a alguien que necesite este mensaje de esperanza hoy? Comparte esta reflexión y ayúdanos a llevar la posibilidad de un cambio real a quien más lo necesita.

P Angel Espinosa de los Monteros

El Padre Ángel Espinosa de los Monteros ha impartido más de 4,000 conferencias sobre matrimonio, valores familiares y espiritualidad en diferentes ciudades de México, Estados Unidos, Francia, Italia, España y Sudamérica. Ha atendido a cientos de matrimonios ofreciendo consejos y programas de crecimiento conyugal y familiar. Es autor del libro «El anillo es para siempre», traducido a diferentes lenguas y a partir de las cuales ha dictado más de 20 títulos de conferencias. Actualmente se dedica de tiempo completo a impartir conferencias y renovaciones matrimoniales en 20 países del mundo.