Las dificultades de la vida
El autoconocimiento, la salud y la fe para afrontar las adversidades cotidianas con aceptación, paciencia y buen humor
A fines de Julio, terminé un curso virtual, dictado por Exaudi Institute en colaboración con la Universidad de Navarra denominado: “el profesional cristiano: liderar para servir”. El programa consta de tres módulos y uno de ellos aborda el tema del autoconocimiento y autodesarrollo, como pilar para conocer tu tipo de temperamento: Colérico, Sanguíneo, Melancólico o Flemático. Cada temperamento tiene fortalezas y oportunidades de mejora. El reto es buscar el equilibrio de la mejor manera posible.
A raíz de esto, paso a comentarles que hace unas semanas a insistencia de mi esposa tomé el servicio del chequeo médico preventivo anual, el mismo que es parte del seguro que tenemos. Esto porque la edad cronológica va avanzando, el tiempo no se detiene y en mi caso, ya son 56 calendarios a cuestas.
Y como suele suceder en la vida, hubo resultados buenos y de los otros. Pero en el caso de estos últimos estamos a tiempo para controlarlos. Es que luego de la prueba de esfuerzo y como resultado de esta, los monitoreos de 24 horas del Holter (corazón) y el Mapa (presión arterial) me dieron la bienvenida al club de los hipertensos, con prescripción médica de una pastilla diaria.
Este episodio que les comparto, hizo que aflore en mi una sensación de frustración, pues empecé viendo el lado oscuro, en lugar de estar agradecido que se puede controlar esta enfermedad. Y que los exámenes clínicos están en niveles normales, asociados a temas de glucosa, colesterol, entre otros.
En ese sentido, en la vida siempre van a existir dificultades. Por ello, recuerdo una exhortación que Jesús nos hace en diferentes pasajes de los tres evangelios sinópticos: “Carga tu cruz y sígueme”.
Al respecto, les comparto algunas preguntas asociadas, siendo yo el primero que las debe tener en cuenta, meditar profundamente y responderlas con honestidad:
- ¿Ante cualquier situación, lo primero que me aflora es la queja?
- ¿Mi cruz (dificultades de la vida) la cargo o la arrastro?
- ¿Cómo va mi humor habitualmente?
- ¿Todo me irrita?
Asimismo, adjunto un par de frases también asociadas al tema:
“Las dificultades fortalecen la mente, como el trabajo fortalece el cuerpo” – Séneca. “No pidas una carga ligera, sino una espalda fuerte” – Anónimo.
Asimismo, para ir terminando les dejo cuatro antídotos para afrontar las dificultades propias de la vida: aceptación, paciencia, buen humor y evitar a toda costa que nos aflore la resignación.
Arriba el ánimo y como te recuerdo siempre: ¡Rema fuerte, contra corriente y mar adentro!

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