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Juan José Muñoz

Voces

25 septiembre, 2025

5 min

Filosofía y Dios, parte I

Una invitación a reflexionar racionalmente sobre la existencia de Dios y la trascendencia

Filosofía y Dios, parte I

Pensar sobre lo más difícil

En este artículo recopilamos los shorts y vídeos cortos publicados recientemente en YouTube, para quienes quieran verlos todos juntos. Cada uno de ellos es una invitación a pensar sobre un tema fascinante y complejo: la existencia de Dios desde un enfoque filosófico y racional.

En esta primera parte, planteamos cómo abordar racionalmente esta cuestión. La filosofía nos permite abrir la mirada intelectual, liberándonos de la dictadura del pensamiento único que ha predominado en los últimos siglos, influida por los llamados filósofos de la sospecha (Marx, Nietzsche, Freud, Foucault).

“El hombre es un animal de realidades” – Xavier Zubiri

Esta frase resume la idea central: el ser humano no solo percibe estímulos, sino que capta la realidad misma y se enfrenta al misterio de lo real, incluidas preguntas sobre Dios y la trascendencia.

Ciencia y filosofía: ámbitos distintos

A menudo surgen libros que afirman que la ciencia puede “demostrar” la existencia de Dios. También hay autores que defienden lo contrario, apoyando el ateísmo. Ambos enfoques tienen parte de razón:

  • La ciencia estudia cómo funciona el universo: las leyes físicas, químicas y biológicas. No puede demostrar ni negar la existencia de Dios.

  • La filosofía aborda la causa última o fundamento metafísico del universo, aquello que trasciende lo observable.

Por ejemplo, el sacerdote y astrónomo Georges Lemaître, creador del modelo del Big Bang, advertía que este modelo no prueba la existencia de Dios, sino que describe la evolución del universo observable. La pregunta sobre un origen último permanece abierta.

La inteligencia humana y la apertura a la realidad

Una de las ideas más importantes de Zubiri es que el ser humano es un animal de realidades. Esto significa que:

  • Percibimos más que estímulos: captamos la consistencia y la estructura de la realidad.

  • Podemos profundizar en lo que percibimos, preguntándonos por el sentido de las cosas.

  • Nuestra inteligencia nos permite avanzar, explorar y cuidar la realidad.

Somos, como decía Pascal, «cañas pensantes«: seres frágiles que podrían desaparecer fácilmente, pero conscientes de nuestra existencia y del universo que nos rodea. Esta conciencia nos conecta con el misterio y nos impulsa a la trascendencia.

La trascendencia: ir más allá de lo inmediato

La trascendencia es una característica innata del ser humano. Nos impulsa a buscar, comprender y explorar aquello que está más allá de lo tangible. Se refleja en:

  • Arte y arquitectura: Ejemplos como los chapiteles del Alcázar de Segovia apuntan hacia arriba, simbolizando la búsqueda de lo trascendente.

  • Cultura y ciencia: Nos permiten formular preguntas sobre el origen del universo y el sentido de la vida.

  • Vida cotidiana: Cuidamos de otros seres, transmitimos conocimientos y reflexionamos sobre nuestro entorno.

La trascendencia es una dimensión esencial de nuestra existencia, no una opción secundaria. Mientras los animales viven en patrones cerrados, los humanos buscamos siempre ir más allá.

El Realismo Metafísico: un punto de partida filosófico

Para abordar la existencia de Dios desde la razón, adoptamos el Realismo Metafísico, defendido por filósofos como Aristóteles, Santo Tomás de Aquino y Xavier Zubiri:

  1. La realidad existe con independencia de nuestros pensamientos u opiniones.

  2. Los seres humanos percibimos la consistencia de lo real y podemos profundizar en ella mediante la inteligencia.

  3. Esta capacidad nos permite avanzar, explorar y buscar sentido, distinguiéndonos de los animales.

El realismo filosófico nos prepara para preguntarnos: ¿de dónde venimos?, ¿hacia dónde vamos?, ¿cuál es el fundamento último de la realidad?

El misterio de la realidad y la inteligencia humana

La inteligencia humana nos permite abrirnos al misterio de lo real:

  • Reflexionar sobre nuestra existencia y la del universo.

  • Plantearnos la pregunta sobre Dios y la causa última.

  • Cuidar de nuestra realidad, de otros seres humanos y del entorno.

Nuestra inteligencia es una novedad evolutiva que nos define como personas. Nos permite avanzar, explorar y progresar, percibiendo la realidad como algo más amplio y complejo que los estímulos inmediatos.

El papel de la filosofía en la búsqueda de sentido

La filosofía nos permite analizar el mundo con profundidad, más allá de las actividades superficiales de la vida diaria. Nos enseña a:

  • Examinar críticamente nuestras creencias y prejuicios.

  • Explorar la trascendencia y la existencia de Dios desde la razón.

  • Reflexionar sobre nuestra vida, nuestra felicidad y nuestro lugar en el universo.

“Debes elegir solo hay dos opciones: el misterio o el absurdo.” – Consejo de un filósofo a un político francés

El misterio nos invita a profundizar, mientras que el absurdo nos empuja a huir de las preguntas esenciales de nuestra existencia.

Una invitación a pensar

Estos vídeos y este artículo no pretenden dar respuestas definitivas, sino inspirar reflexión. La filosofía nos permite explorar racionalmente el misterio de la existencia y la trascendencia.

Nuestra inteligencia nos impulsa a buscar, avanzar y comprender, conectándonos con lo más profundo de nuestra naturaleza humana. La pregunta por Dios y el fundamento último del universo es un camino intelectual y espiritual, abierto a quienes deseen pensar y profundizar en la realidad.

En próximas entregas continuaremos explorando cómo la razón filosófica puede iluminar la existencia de Dios y el misterio de la realidad, dejando para otra vía la experiencia de la fe.

Juan José Muñoz

Juan José Muñoz es doctor en Filosofía, ha sido profesor de Antropología del cine, de Ética de la imagen y de Critica de cine y televisión. Desde 2015 es sacerdote