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Francisco Bobadilla

Voces

11 septiembre, 2025

3 min

Empresa y libertad

Hacia un modelo de empresa humanista: libertad, responsabilidad y bien común

Empresa y libertad

Jesús Arellano (1921-2009), filósofo sosegado, poeta meditativo, le dedicó uno de sus escritos a la empresa (Empresa y libertad, Cuadernos Empresa y Humanismo, 1989). Tiene una forma singular de abordarla. Su tiempo es la década de los 80 del siglo pasado: un liberalismo triunfante y el fracaso estrepitoso del colectivismo marxista (1989, cae el Muro de Berlín). No considera que este último acontecimiento sea el fin de la historia. Varios de los países del Este adoptaron el capitalismo como sistema económico. El resultado no fue auspicioso: no se pasa de la noche a la mañana a una nueva mentalidad de hacer empresa y, tampoco, el capitalismo triunfante estaba en condiciones dar el bienestar esperado. En medio de este río revuelto económico y político, Arellano ve una opción de futuro, es decir, una oportunidad para hacer una empresa a la medida de la condición humana.

Por tanto, ni capitalismo colectivista, ni capitalismo liberal (el salvaje al que se refirió San Juan Pablo II en la Centesimus annus, 1991), ni capitalismo socialista, sino una economía humanista-social capaz generar empresas nacidas de la sociedad civil y no del Estado; autónomas en su funcionamiento; orientadas al servicio solidario y al bien común. Un espíritu emprendedor con un triple fin solidario: creación de bienes, participación en el hacerse de la empresa y atención a las necesidades reales del ciudadano.

¿Y la libertad, dónde queda? Aquí está, me parece, lo más iluminador de su propuesta. Considera que la libertad está integrada por dos dimensiones solidarias entre sí: la realización de la intimidad (ser-sí-mismo) y la expansión de la persona (trascender-de-sí). Con este telón de fondo, Arellano se desmarca de las teorías materialistas (comunistas y socialistas) para quienes la libertad es mera superestructura. La libertad plena llegaría con el advenimiento de la sociedad sin clases. De otro lado, las ideologías idealistas (liberalismo-individualista) ven a la libertad como un acontecimiento intimista: la producción de bienes se guiaría por el determinismo económico-materialista de las leyes del mercado (emotivismo interior y funcionalismo exterior).

Arellano propone otra visión a la que llama realismo o humanismo realista, entendiendo la libertad humana en su unidad material-espiritual, expresión de la unidad corpóreo espiritual del ser humano. Una persona sujeta a condiciones económicas, pero protagonista de su propia decisión personal. Tenemos así, una libertad humana-personal-social. En este marco antropológico, se inserta la empresa libre como opción del futuro. Empresa fiel a su esencia al nacer de la iniciativa personal-social, creadora de bienes y valores y anclada en el bien común societario.

Persona libre, empresa libre, ideales no renunciables, aunque sea difícil su logro. Y para no perdernos en las brumas de los modelos, basta mirar mejor a nuestro alrededor para encontrarnos con los dos ámbitos en los que se puede desarrollar la libertad personal y social: la familia (ser-sí-mismo), generadora por excelencia de bienes espirituales y la empresa social y libre (trascender-de-sí), creadora de bienes y valores. Intimidad y expansión se dan la mano en estos ámbitos llamados a personalizar al ser humano. Si la familia es la célula de la sociedad, la empresa no se queda atrás, pues está llamada a ser, también, una comunidad de prácticas que favorezca el florecimiento humano.

Francisco Bobadilla

Francisco Bobadilla es profesor principal de la Universidad de Piura, donde dicta clases para el pre-grado y posgrado. Interesado en las Humanidades y en la dimensión ética de la conducta humana. Lector habitual, de cuyas lecturas se nutre en gran parte este blog. Es autor, entre otros, de los libros “Pasión por la Excelencia”, “Empresas con alma”, «Progreso económico y desarrollo humano», «El Código da Vinci: de la ficción a la realidad»; «La disponibilidad de los derechos de la personalidad». Abogado y Master en Derecho Civil por la PUCP, doctor en Derecho por la Universidad de Zaragoza; Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Piura. Sus temas: pensamiento político y social, ética y cultura, derechos de la persona.