06 mayo, 2026

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Deseo Amar: El segundo nivel para ser un buen amante

El despertar del corazón: reconocer la falta y elegir formarse en el amor

Deseo Amar: El segundo nivel para ser un buen amante

En el artículo anterior hablamos del primer nivel del “amor” líquido, ese en el que la persona no sabe que no sabe amar. Vive en automático, siguiendo lo que dicta la sociedad líquida, hasta que un día —generalmente en medio de una crisis— se enfrenta a una verdad dolorosa: algo no está bien en su relación.

Esa crisis puede aparecer de muchas formas:

  • Insatisfacciones que terminan en discusiones constantes.
  • Infidelidad.
  • Violencia física o verbal.
  • O simplemente la sensación de que el otro ya no llena mis expectativas.

La persona descubre entonces que el modo en que vive su relación no es lo que quiere. Se da cuenta de que no sabe amar… pero lo desea. De ahí que en este nivel, la persona  se identifica con la Incompetencia Consciente en el amor.

Conflicto… de identidad

De esta manera, la persona entra en conflicto… y su identidad también. Aquí surge un cambio profundo: el Yo automático, moldeado por las modas, las opiniones y las necesidades externas, comienza a resquebrajarse. Ahora nace el anhelo de un Yo auténtico, uno que busque plenitud en lo que es, no en lo que tiene o recibe.

Este descubrimiento suele traer conflictos: lo que antes daba seguridad ahora incomoda, y lo que antes parecía suficiente ya no lo es. Surge la necesidad de un referente sólido que no cambie según el tiempo o las modas.

Y aquí aparece la respuesta más firme: Dios.
Venimos de Él y hacia Él vamos. Venimos del Amor y al Amor nos dirigimos. Solo desde ahí cobra sentido nuestro llamado a ser buenos amantes.

Lo que caracteriza este nivel

En este segundo nivel todavía hay rastros de comportamientos líquidos aprendidos en el pasado, pero ahora hay un paso decisivo: el deseo de amar.

Ese deseo abre la puerta a una tarea fundamental:
Formarse en la identidad del amor y del matrimonio.

Porque nadie improvisa para ser médico, arquitecto o músico. Todos estudian, practican y se entrenan. ¿Por qué entonces creemos que en la profesión más duradera de todas —la vida conyugal— no necesitamos formación?

La tarea de este nivel

  1. Cuestionar: ¿Cómo estoy viviendo mi relación? ¿Qué quiero realmente?
  2. Formarse: Conocer qué es el amor, qué significa el matrimonio y cómo se vive.
  3. Prepararse para el siguiente paso: Una vez adquirido este conocimiento, será necesario tener la voluntad de aplicarlo. Y ese salto nos conducirá al tercer nivel.

Si hoy te reconoces en este nivel, no te desanimes: ya no estás en la inconsciencia del primer nivel. Estás dando un paso esencial: el de desear amar de verdad. Ese deseo es la semilla que puede transformar tu vida y tu relación.

Andres Mauricio Cano

Coach personal, de pareja y familia Especialista en acompañamiento emocional y desarrollo humano. Con más de 28 años de experiencia, Andrés Cano ayuda a personas, parejas y familias a construir vínculos sólidos y relaciones auténticas. Es autor de los libros ¿Cómo ser un buen amante?, Ser padre, cuestión de poder? y Libérate del rol de víctima, y creador de programas de formación y talleres vivenciales de alto impacto. https://seramantes.com/