28 mayo, 2026

Síguenos en

Alfons Gea

Voces

28 mayo, 2026

6 min

Cuando el diablo nos condena

Entre el maniqueísmo moderno y la acogida cristiana: sobre los prejuicios, la ideología de la "limpieza social" y el verdadero sentido de la misericordia

Cuando el diablo nos condena

El diablo se puede presentar en forma culta y educada queriendo atacar con clichés la iglesia. Les cuento. Dentro de las fiestas vecinales suelo ofrecer una visita guiada al templo parroquial.

Rara vez, se une al grupo algún feligrés. Mas bien, la escasa concurrencia es de curiosos que desean conocer mejor, el edificio más emblemático del entorno.

El día de la visita coincidió en la hora anterior con la Eucaristía que un grupo de peregrinos de la diócesis de Las Vegas estaba celebrando. Nos sucede a menudo, puesto que Sabadell, cercana a Barcelona. cuenta con hoteles de lujo, a mejor precio que la gran urbe. Los grupos que van en peregrinación suelen pedir la iglesia, para celebrar la misa.

El caso es que los de la visita cultural del templo, creyeron por un momento, que, aquella lengua parecida al inglés era la propia de la iglesia. Uno de ellos, llegó a decir que no entendía nada el latín. Se extraño de que en EEUU hubiera católicos. Le hice notar que el sacerdote era indio, y todavía se sorprendió más.

Como para justificarse, afirmó que la iglesia era el último edificio singular del barrio, que le faltaba por ver. No había entrado nunca. De manera especial, le di la bienvenida y le animé a que preguntara si alguna cosa no entendía. No encajó del todo bien la acogida amable. Por lo que manifestó más tarde, iba predispuesto a la confrontación.  La única pregunta que hizo fue ante el altar de la Virgen del Carmen. Una imagen bella, del siglo XVII, con un altar dedicado a esta advocación mariana. Me preguntaba sobre el significado del panel inferior, donde se representa el purgatorio, Hice una pequeña catequesis sobre la oración y les hablé de la necesidad de rezar por aquellas almas que no pueden por si solas. La virgen María intercede y nosotros le encomendamos a ella las almas del purgatorio, Eso no gustó a nuestro visitante. Quiso entrar en una discusión sobre el mal, donde para ningún malvado hay remisión. Es más, en el mundo hay el bien y el mal, hablando de los dioses zoroastra.

Seguramente quedó tan decepcionado de mi persona que me preguntó si era sacerdote, a pesar de haberme presentado como tal, y del trato con el resto de vecinos que me conocen como el rector de la parroquia. Me cuestionó que no fuera vestido de sacerdote. Debo decir que llevaba, como siempre camisa clerical. Pero lo que más le hizo molestarse es cuando en la conversación le dije que estaba como voluntario, puesto que al haber trabajado civilmente, cobraba ahora una pensión suficiente para vivir sin necesidad del a ayuda del obispado. Esto le encendió más y me preguntaba insistentemente si era sacerdote ordenado, Le repetí varias veces la fecha y el lugar. Se marchó ante la imposibilidad de ser atacado y condenado por la iglesia.

Al parecer los “malos” son siempre así. Esta postura propi de las religiones que abogan por la predestinación, choca con el amor redentor de Cristo. Los “malos” deben de ser aniquilados, según estas filosofías maniqueístas.

Recientemente hemos visto a pastores evangelistas, o protestantes, rezando y apoyando al presidente norteamericano en su postura en la guerra contra palestina.  Quizás ha sido la respuesta a las palabras del papa León XIV que ha condenado la guerra. Afirmaba el papa durante el viaje reciente a la patria de san Agustín:  «el corazón de nuestro Padre no está con los malvados, los prepotentes ni los soberbios», sino con los «pequeños y humildes». A lo que respondía el mandatario estadounidense acusándolo de “estar a favor del crimen” en cuanto que la guerra está justificada por la “limpieza” necesaria de malvados y el papa se opone a esa masacre.

El auge de las ideologías racistas está poniendo de manifiesto la defensa de comodidades, ante el inmigrante al que se considera culpable de todos los males.

Nos encontramos con jóvenes que piensan así, sea cuales sea su rango socioeconómico. No hay rescate para el otro. Como el señor de la visita, que le parecía mal lo de rezar por las almas del purgatorio. Para muchos la religión debe de ser la justificación a esta “limpieza” social.  Expulsar el diablo, vivir en la verdad. No es lícito expulsar a los que trabajan en malas condiciones, cobrando un sueldo inferior y sirviendo a una población que necesita su mano de obra. Los mismos empresarios norteamericanos han protestado por la política de inmigración de Troump

El papa lo dijo el año pasado por Pentecostés. “El Espíritu abre las fronteras también entre los pueblos. En Pentecostés los Apóstoles hablan las lenguas de aquellos que encuentran y el caos de Babel es finalmente apaciguado por la armonía generada por el Espíritu. Las diferencias, cuando el Soplo divino une nuestros corazones y nos hace ver en el otro el rostro de un hermano, no son ocasión de división y de conflicto, sino un patrimonio común del que todos podemos beneficiarnos, y que nos pone a todos en camino, juntos, en la fraternidad.”

“El Espíritu rompe las fronteras y abate los muros de la indiferencia y del odio, porque “nos enseña todo” y nos “recuerda las palabras de Jesús” (cf. Jn 14,26); y, por eso, lo primero que enseña, recuerda e imprime en nuestros corazones es el mandamiento del amor, que el Señor ha puesto en el centro y en la cima de todo. Y donde hay amor no hay espacio para los prejuicios”

Y en la homilía del Pentecostés de este año decía: “ Él, el resucitado, dice: «Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen» (Jn 20,23). Con estas palabras Jesús nos confía una obra divina, porque sólo Dios puede perdonar los pecados (cf. Mc 2,7). Esta autoridad viene dada bajo el signo de una reconciliación universal: el Señor infunde el Espíritu de la paz desde el comienzo hasta el final de la historia, porque no excluye a nadie.

No es de extrañar que tengan más éxito las espiritualidades útiles. de cara a conseguir un bienestar personal. En ellas se aboga por aniquilar al que se considera pecador. Y a la vez, se reduce la práctica religiosa a masajes mentales donde se niega la realidad, y se propone un pensamiento sagaz para no implicarse en los problemas del mundo. El prototipo de líder religioso es más cercano a un coach que a un santo.  El resultado es la generación de pobres sin dignidad.

Por suerte Jesús sigue llamando a la entrega generosa de la vida, en comunión con él.

Estaremos muy atentos al viaje del santo Padre, que cumple el deseo del papa Francisco de visitar las islas Canarias, refugio de tantos seres humanos que se echan al mar, arriesgando la vida, buscando un mundo mejor.

Seguro que estos gestos serán criticados, pero viniendo del diablo, los consideraremos un elogio.

Alfons Gea

Licenciado en Teología en Facultad de Teología de Barcelona (1988). Diplomado en Magisterio – profesor EGB. Universidad de Barcelona (1990). Licenciado en Psicopedagogia. Universidad Ramón Llull, (1994). Responsable del Servicio de Atención al Duelo de Funeraria Municipal de Terrassa (2001-2022). Terapeuta en Gabinete Gedi - Psicología aplicada (2022). Párroco de St. Viucente de Jonquereas, de Sabadell (2012). Articulista en revistas especializadas y prensa comarcal. Formador en atención al duelo de profesionales sanitarios y sociosanitarios: Trabajadoras sociales, psicólogas/os, médicas, enfermería, maestras (1995). Ha participado en varios programas de opinión y debate de televisiones y radios nacionales. Anteriormente ejerció como asistente espiritual de los hospitales en Terrassa: San Lázaro, Mutua, y Hospital de Terrassa (1997-2018. Fue párroco de la parroquia Virgen de Montserrat de Terrassa (1997-2013) y responsable de Formación de la Delegación de Pastoral de la Salud de la diócesis de Barcelona (1995-2005). Delegado episcopal de Pastoral de la salud de la diócesis de Terrassa (2005-2012). Coordinador de la Pastoral de la Salud de la Conferencia episcopal catalana. Maestro de EGB, Coordinador de secundaria, subdirector de escuela, jefe de gabinete psicopedagógico, fundador y director del Centro Sara – casa de acogida para enfermos de SIDA, educador en situaciones de riesgo social, Fundador del Taller Solidario – centro de inserción laboral.