01 septiembre, 2026

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Hugo Saldaña Estrada

Voces

01 septiembre, 2026

2 min

¿Cuál es la mejor forma de hallar reconocimiento?

La trampa del ego y el arte de servir

¿Cuál es la mejor forma de hallar reconocimiento?

Voy a empezar el presente artículo haciendo una aseveración que para algunos puede ser impertinente, y es que a todos, sin excepción alguna, sea de manera consciente o inconsciente, nos gusta ser reconocidos.

Asimismo, la necesidad de reconocimiento está presente en cualquier faceta de nuestra vida, sea en el plano familiar, amical y, sobre todo, en el laboral.

No obstante, la palabra Reconocimiento proviene del latín recognoscere, que significa conocer de nuevo o volver a examinar algo. Mientras que según la RAE es la acción de identificar, admitir la verdad y también mostrar gratitud hacia una persona por su esfuerzo o logro.

En ese sentido, existen diferentes tipos de reconocimiento, tales como médico, tecnológico, personal y laboral.

Ahora bien, me enfocaré en una breve historia de reconocimiento personal y laboral de un amigo e inclusive compadre espiritual, al que conozco desde hace 39 años y que siempre de manera desinteresada está presente y atento en las diferentes empresas en las que ha laborado para ayudar a sus compañeros de trabajo y proveedores. Y también preocupado por sus amigos y familiares.

Este amigo está siempre presente con una llamada telefónica o, ahora más moderno, vía mensaje de voz o texto de WhatsApp.

Por diferentes situaciones de la vida, he conocido en el plano profesional a personas que conocen a este amigo y siempre sin excepción me han expresado: es un tipazo, es un caballero.

Lo cierto, es que nunca le he preguntado a mi amigo por qué o para qué lo hace de manera constante.

Estoy seguro de que lo hace porque le nace desde siempre, lo aprendió y le sale natural sin esfuerzo. Es como cuando aprendes a manejar bicicleta y por más que pasen los años, luego eso te fluye de manera natural.

Por eso, usando un término futbolero, dejo rodando el balón y comparto algunas preguntas para reflexionar y no caer en la trampa:

  1. ¿Realizo en general cosas buenas porque considero que es lo correcto?
  2. ¿Hago un acto bueno e inmediatamente espero el reconocimiento o premio?
  3. ¿Qué hago para mantener los pies en la tierra (humildad) cuando alguien me felicita, premia o me reconoce por la acción hecha?

En ese camino, les adjunto un par de frases, que caen como anillo al dedo:

  • “El reconocimiento alimenta el ego, pero servir alimenta el alma”. – Rafael Zavala.
  • “Los niños nunca han sido muy buenos escuchando a sus mayores, pero nunca han fallado en imitarlos” – James Baldwin.

Finalmente, mencionar que el reconocimiento no está mal a perse, sino que es consecuencia de nuestro actuar buscando el mejor ejercicio posible de nuestra voluntad.

Ánimo, aportemos tú y yo nuestro granito de arena y recordemos: ¡Remar siempre fuerte, contra corriente y mar adentro!

Hugo Saldaña Estrada

Gerente de Showroom Ventas en Roca SAC. Veinte años de experiencia, generando valor en empresas transnacionales y de primer nivel a través de la gestión integral de procesos de recursos humanos, tales como selección de talento, estrategias de compensaciones, evaluación del desempeño y gestión del clima laboral.