Criopreservación humana
Reflexión bioética a partir del caso McCann
La criopreservación, es entendida como la conservación de los cuerpos o cerebros a temperaturas ultrabajas con vistas a una futura reanimación que devuelva a la vida el cuerpo criopreservado o la parte que ha estado sometida a esta técnica. Esto constituye un desafío científico y bioético complejo, cobrando esta técnica especial interés mediático y social por el avance de empresas como Alcor Life Extension Foundation[1] y por impacto humano y social del caso conocido hace unos meses, el de la actriz australiana Clare McCann[2], que tras la muerte de su hijo Atreyu víctima de bullying, inició una campaña para criopreservar su cuerpo con la esperanza de que la ciencia pueda devolverle la vida en un futuro.
Desde un análisis bioético, este artículo busca analizar la criopreservación, observando aspectos científicos controvertidos[3] y las motivaciones personales y emocionales reflejadas en el caso McCann. Además, se abordan cuestiones como la naturaleza humana, la dignidad de la persona, la identidad, el sentido de la muerte, la justicia distributiva y las tensiones que se pueden presentar entre la esperanza natural humana y la esperanza tecnificada.
Desde una perspectiva personalista, se concluye que la criopreservación como promesa de reanimación futura carece actualmente de base científica, introduciendo riesgos de cosificación del cuerpo humano y pudiendo interferir en procesos tan fundamentales como el duelo y el acompañamiento de la persona al final de la vida, aunque las motivaciones que las impulsan merecen por lo menos ser analizada.
La criopreservación humana o también llamada criónica es una técnica basada en el proceso de preservación de células, tejidos, órganos o cualquier material biológico a -196 °C en nitrógeno líquido para mantener su viabilidad[4]. Se presenta como una propuesta radical del imaginario tecnocientífico actual junto con el transhumanismo, prometiendo una especie de viaje en el tiempo donde el cuerpo de un ser humano fallecido podría ser despertado décadas o siglos después. En la actualidad, ya hay empresas como Alcor que ofrecen preservar un cuerpo completo o un cerebro por cifras que alcanzan los 80.000 o 200.000 dólares, respectivamente[5].
Aunque la vitrificación por ejemplo, es una técnica que se utiliza actualmente en gametos o embriones humanos con los dilemas bioéticos que esto plantea en la actualidad[6], no existe ninguna evidencia científica que permita afirmar que un cuerpo humano una vez muerto, pueda ser descongelado para posteriormente reanimarse en condiciones biológicas optimas y funcionales[7]. Esta tensión entre la técnica real y la imposibilidad científica de reanimar un cuerpo crioconservado se hace aún más compleja cuando aparece el dolor humano por la pérdida de un ser querido, tal como se ilustra en el caso de Clare McCann, cuyo hijo de 13 años se quitó la vida tras sufrir acoso escolar. Movida por un duelo, McCann declaró desde el dolor que “Si existe una posibilidad de que la ciencia en el futuro permita la reanimación, mi hijo merece esa oportunidad”[8]. Este escenario obliga a un análisis bioético que no ignore ni la ciencia ni la vulnerabilidad emocional implicada para intentar comprender tanto la realidad técnica de la criopreservación como sus implicaciones antropológicas y éticas que esto conlleva.
Contexto científico y fundamentos de la criopreservación
La criopreservación humana se apoya en procedimientos reales (como el uso de crioprotectores y la vitrificación a temperaturas extremas), pero sus fines últimos siguen siendo especulativos. Aunque se ha logrado vitrificar ciertos tejidos y la experimentación con riñones de rata[9] ha mostrado resultados que podrían considerarse prometedores, la posibilidad de reanimar a un ser humano completo no forma parte del repertorio científico actual. Por ejemplo, un cerebro humano contiene miles de millones de sinapsis[10] y su integridad no puede garantizarse en un estado de vitrificación prolongada. Además, la criopreservación se realiza después de la muerte, por lo que el daño celular ya ha comenzado y no existe tecnología conocida que pueda revertirlo.
Las empresas criónicas, aun reconociendo esta imposibilidad, hablan de la criopreservación como un puente hacia el futuro[11], generando una narrativa especulativa de posibilidad en apariencia “real” que influyen en el carácter emocional de las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento extremo. El caso McCann confirma este fenómeno: se necesitan 150.000 dólares para un procedimiento cuyo resultado es, objetivamente, incierto e inviable. En este contexto, la ciencia real y la esperanza proyectada se entrelazan de un modo problemático, generando una expectativa de carácter emocional pero científicamente ficticia.
Perspectiva antropológica: el ser humano ante la finitud y la esperanza
Desde la antropología personalista, hay que señalar que la persona es una unidad psicocorporal indivisible, y el cuerpo no es un mero soporte material (reduccionismo materialista) sino expresión constitutiva de la identidad de la persona[12]. La criopreservación presupone que la identidad personal queda de algún modo almacenada en la estructura cerebral[13], como si el yo pudiera detenerse y reanudarse siglos después sin perder esa continuidad que nos hace ser y que construye toda nuestra historia. Pero la identidad humana depende de la biografía, las relaciones, la temporalidad vivida y la corporeidad experimentada. Así, reanimar, en un futuro hipotético, a una persona con una edad avanzada o en este caso, a un niño de 13 años que vivió en un contexto relacional concreto, significaría situarlo en un mundo extraño, sin su madre, sin su entorno afectivo ni su horizonte vital experimentado, vivido y proyectado. En términos antropológicos, sería otro ser humano que porta recuerdos ajenos pasados a su nueva existencia presente.
La temporalidad humana tampoco puede congelarse sin consecuencias. La vida tiene un ritmo y una narrativa que culmina en la muerte, que no es solo un simple fenómeno biológico sino un acontecimiento existencial[14]. Suspender artificialmente ese tránsito introduce una ruptura profunda con el modo humano de existir. En el caso de McCann, el deseo comprensible de mantener a su hijo vivo en alguna forma posible choca con la imposibilidad ontológica de preservar la identidad de la persona mediante la congelación de un cuerpo ya sin vida. Así vemos que, la esperanza cuando se desplaza a un terreno técnico que no puede ser sostenida, corre el riesgo de convertirse en una negación de la realidad humana.
La bioética personalista ante la criopreservación
La bioética personalista sitúa la dignidad ontológica de la persona como el centro de toda valoración ética. Desde este enfoque, la criopreservación presenta dificultades fundamentales[15]. La primera de ellas es la cosificación del cuerpo humano ya que, un cuerpo criopreservado se convierte en un objeto técnico que debe ser custodiado, mantenido y eventualmente manipulado, suponiendo así una ruptura del vínculo entre el cuerpo y persona. Aunque una persona consienta la criopreservación, el consentimiento no puede legitimar prácticas que vulneren la dignidad ontológica, pues la libertad humana tiene límites éticos fundados y fundamentados en la verdad sobre la persona.
El principio de totalidad también plantea restricciones importantes ya que las intervenciones sobre el cuerpo deben orientarse al bien integral de la persona[16], pero en la criopreservación el cuerpo ya no está vivo y no existe beneficio terapéutico posible. La técnica no cura, no restaura, no mejora, sino que deposita un cuerpo ya muerto en un estado de espera indefinido sin un fundamento científico. La bioética personalista considera que la muerte es un proceso humano y relacional que no debe ser interrumpido artificialmente[17]. Transformar la muerte en una condición provisional hacia otro tiempo o estado altera completamente la vivencia del duelo, como muestra el caso McCann, en el que la madre intenta retener a su hijo más allá de la vida y de la muerte. Este deseo, que es humanamente comprensible, plantea un conflicto ético entre aceptar y acompañar la muerte o suspenderla en un dudoso sueño tecnológico que carece de fundamento real.
Identidad personal y continuidad del yo
Uno de los problemas que también plantea la criopreservación es la fractura de la continuidad personal. La persona es un continuo desde el momento de la concepción hasta el final de sus días y la identidad no se reduce meramente a la memoria, ni al cerebro, ni a la información contenida en las sinapsis. Ser persona implica ser cuerpo vivo, en relación con un mundo, con una historia y con un conjunto de vínculos que conforman la biografía. Incluso si fuera técnicamente posible restaurar funciones cerebrales tras siglos de criopreservación (quiero volver a señalar que la ciencia actual lo considera imposible), no existiría esa continuidad existencial. El sujeto que “despertara” en otro tiempo, espacio y lugar, no sería la persona fallecida, sino una persona cuya entidad biológica ha sido reconstruida, privada de su tiempo, de sus relaciones y de su contexto.
La científica Sandra Ortonobes menciona que hay algunas empresas que imaginan futuros en los que “se cree un cuerpo nuevo” al cual unir un cerebro criopreservado[18]. Este planteamiento introduce una problemática, ya que, al centrar la identidad en un órgano aislado, se corre el riesgo de reducir a la persona a una de sus partes y rompiendo con la unidad psicocorporal que constituye la naturaleza humana[19]. Desde la perspectiva del dualismo ontológico[20] (implícito en muchas propuestas criónicas) se presupone que la identidad personal podría desligarse del cuerpo vivo[21] y conservarse de manera fragmentaria. El caso de Atreyu, en este sentido, evidencia cómo la criopreservación termina proyectando una identidad infantil detenida en el tiempo que jamás podría recuperarse sin generar una ruptura ontológica, es decir, sin dejar de ser la misma persona en un sentido pleno.
Justicia distributiva y acceso desigual a la criopreservación
La criopreservación es una práctica claramente desigualitaria. Los precios oscilan entre 80.000 y 200.000 dólares[22], cantidades inaccesibles para la mayoría de la población. Desde una perspectiva ética y bioética que sitúa el principio de justicia[23] como dimensión fundamental del bien común, resulta problemático destinar unos recursos económicos a un procedimiento experimental mientras persisten y existen necesidades urgentes como de salud pública, apoyo psicológico, prevención del suicidio adolescente o programas contra el bullying, problemas que afectan directamente a casos como el de Atreyu. Así, la pregunta que se plantea es: ¿qué significa invertir cientos de miles de dólares en conservar un cuerpo muerto mientras otros niños sufren situaciones que podrían evitarse mediante intervenciones reales? Como puede observarse, el dolor de una madre no elimina la dimensión estructural del problema, pero si invita a reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos de ofrecer una respuesta ajusta a la verdad de la situación y no a una esperanza tecnificada sin fundamento científico.
Dimensión existencial y metafísica de la criopreservación
La criopreservación no solo plantea problemas científicos o bioéticos, sino también cuestiones existenciales. En el fondo, es una expresión moderna del deseo de inmortalidad, un intento de superar el límite natural radical de la muerte que casa perfectamente con las aspiraciones de corte transhumanista[24]. Sin embargo, confunde nuestra naturaleza finita con una plenitud vital sin la muerte. La criónica promete un futuro en el que se podría volver al presente concreto, pero ese retorno sería una existencia desarraigada de la biografía de la propia persona. En el caso de Clare McCann, esta promesa se transforma en una forma de resistencia al dolor que resulta insoportable, pero no constituye una esperanza humana. La esperanza no puede reducirse a unas expectativas tecnológicas vinculadas al sentido de la vida y de la muerte, y al valor único e irrepetible de cada persona. Suspender un cuerpo no es preservar una vida, sino suspender un proceso natural que exige ser acompañado con verdad y compasión.
Conclusión
La criopreservación humana o criónica, tal y como se propone en la actualidad, no encuentra respaldo científico ni antropológico que permita considerarla una vía real para preservar la vida o la identidad vivida de una personal. Esta práctica reduce el cuerpo a un objeto biotecnológico y desdibuja la dignidad ontológica de la persona, cuya unidad psicocorporal no puede ser suspendida ni reconstruida por una técnica de congelación tras la muerte.
Lejos de acompañar el sentido humano del morir, la criopreservación introduce una narrativa tecnocientífica que ofrece promesas sin fundamento alguno, pudiendo dificultar el duelo y reforzar desigualdades al estar al alcance solo de quienes pueden costeársela.
El caso de Clare McCann muestra el dolor de una madre que se aferra a una posibilidad mínima en su imaginario de esperanza, pero precisamente por ello exige una respuesta bioética que, sin juzgar el sufrimiento, recuerde que la verdadera dignidad de su hijo no se preserva en la criocongelación, sino en la verdad de nuestra naturaleza, el acompañamiento y el cuidado.
Morir no es un fallo técnico, sino parte del misterio de la existencia, de nuestra humanidad, y ninguna tecnología que suspenda cuerpos en un tiempo inexistente puede reemplazar el respeto y la compasión que merece toda persona en el final de su vida.
Jose Maria Diaz Sanchez . Graduado en Filosofía por la Universidad de Murcia . Máster en Bioética por la Universidad Católica de Valencia
***
Bibliografía
AIU University. (s.f.). Mapeando el cerebro humano. Recuperado de https://www.aiu.edu/es/innovative/mapeando-el-cerebro-humano/
Alcor Life Extension Foundation. (s.f.). Página principal. Recuperado de https://www.alcor.org/
Bermeo, E. (2021). La vida humana desde la antropología del personalismo integral y la bioética personalista de Elio Sgreccia. Quién, (13), 7–25.
Benvenga, L. (2023). Transhumanismo, tecnohumanismo y ética. Medicina y Ética, 34(1), 160–193.
Burgos Velasco, J. M. (2013). ¿Qué es la bioética personalista? Un análisis de su especificidad y de sus fundamentos teóricos. Cuadernos de Bioética, 24(1).
Cabo, J. (s.f.). Javier Cabo: “No se puede revertir la muerte y devolver la vida a cadáveres”. UDIMA. Recuperado de https://www.udima.es/javier-cabo-criogenizacion-humana
Clare McCann pide urgentemente $200K para preservar criogénicamente el cuerpo de su hijo en siete días. (2025, 27 mayo). Marca. Recuperado de https://us.marca.com/tiramillas/celebrities/2025/05/27/6835f83d46163f80068b4591.html
FILOSOFÍA&CO. (2025, 4 julio). Cuerpo y alma según Descartes. Recuperado de https://filco.es/cuerpo-y-alma-segun-descartes/
Fundación Pablo VI. (2021, 18 mayo). La “Teoría de la justicia” de Rawls y la bioética. Recuperado de https://www.fpablovi.org/articulos-bioetica/1169-la-teoria-de-la-justicia-de-rawls-y-la-bioetica
García Acevedo, J. S. (2016). Relación alma-cuerpo: El dualismo cartesiano y la refutación kantiana del idealismo. Sin Fundamento, 21, 179–199.
García Herrera, V. (2020). La criogénesis: ¿un servicio de ciencia o ficción?. R.E.D.S., (16), enero–junio.
García Marcos, F. (2011). Consideraciones bioéticas acerca del diagnóstico de muerte y la importancia del concepto de persona humana [en línea]. Vida y Ética, 12(2), 145–162.
Immedicohospitalario. (2023, 23 junio). La preservación a largo plazo de órganos para trasplante a temperatura ultrabaja puede salvar vidas. Recuperado de https://www.immedicohospitalario.es/noticia/40009/la-preservacion-a-largo-plazo-de-organos-para-trasplante-a-temperatu.html
La Vanguardia. (2025, 30 octubre). Sandra Ortonobes, biomédica: “La criopreservación de órganos tiene futuro; podría acortar listas de espera para trasplantes y salvar muchas vidas en los próximos años” Recuperado de https://www.lavanguardia.com/magazine/bienestar/20251030/11213052/sandra-ortonobes-biomedica-hay-personas-congelan-cuerpos-200-000-dolares-puedan-descongelarlos-siglos-medicina-haya-avanzado-gvm.html
Nakama-Hokamura, G. K., & Rojas-Valdez, K. (2023). Naturaleza y persona humana: Bases críticas de la pretensión transhumanista. Apuntes de Bioética, 6(2), 5–29.
Observatorio de Bioética UCV. (2014, 13 agosto). Nuevos datos de la congelación de embriones y fecundación in vitro. Recuperado de https://www.observatoriobioetica.org/2014/08/congelacion-de-embriones-y-fecundacion-in-vitro-nuevos-datos/5261
Observatorio de Bioética UCV. (2015, 3 diciembre). Crioconservación de individuos humanos. Técnica y valoración ética y moral. Recuperado de https://www.observatoriobioetica.org/2015/12/11023/11023
Parati. (2025, 30 mayo). La actriz Clare McCann busca criopreservar el cuerpo de su hijo tras su trágica muerte: “Si existe una chance, quiero dársela”. Recuperado de https://www.parati.com.ar/news/la-actriz-clare-mccann-busca-criopreservar-el-cuerpo-de-su-hijo-tras-su-tragica-muerte-si-existe-una-chance-quiero-darsela/
Suleiman-Martos, N., García-Lara, R. A., Narbona-Sánchez, I., & Domínguez-Vías, G. (2022). Proyecto Lázaro (2016): De la criopreservación celular a humana. Mito y realidad para la formación docente en el área de Ciencias de la Salud. Revista de Medicina y Cine, 18(3), 193–204.
UDIMA. (s.f.). Javier Cabo: “No se puede revertir la muerte y devolver la vida a cadáveres”. https://www.udima.es/javier-cabo-criogenizacion-humana
[1] Alcor Life Extension Foundation. https://www.alcor.org/
[2] Marca. (2025, 27 de mayo). Clare McCann pide urgentemente $200K para preservar criogénicamente el cuerpo de su hijo en siete días. https://us.marca.com/tiramillas/celebrities/2025/05/27/6835f83d46163f80068b4591.html
[3] La Vanguardia. (2025, 30 de octubre). Sandra Ortonobes, biomédica: “La criopreservación de órganos tiene futuro; podría acortar listas de espera para trasplantes y salvar muchas vidas en los próximos años”. https://www.lavanguardia.com/magazine/bienestar/20251030/11213052/sandra-ortonobes-biomedica-hay-personas-congelan-cuerpos-200-000-dolares-puedan-descongelarlos-siglos-medicina-haya-avanzado-gvm.html
[4] Suleiman-Martos, N., García-Lara, R. A., Narbona-Sánchez, I., & Domínguez-Vías, G. (2022). Proyecto Lázaro (2016): De la criopreservación celular a humana. Mito y realidad para la formación docente en el área de Ciencias de la Salud. Revista de Medicina y Cine, 18(3), 193–204, p 196.
[5] Alcor Life Extension Foundation. Membership, pricing and dues. https://www.alcor.org/membership/pricing-and-dues/
[6] Observatorio de Bioética UCV. (2014, agosto). Nuevos datos de la congelación de embriones y fecundación in vitro. https://www.observatoriobioetica.org/2014/08/congelacion-de-embriones-y-fecundacion-in-vitro-nuevos-datos/5261
[7] Observatorio de Bioética UCV. (2015, diciembre). Crioconservación de individuos humanos. Técnica y valoración ética y moral. https://www.observatoriobioetica.org/2015/12/11023/11023
[8] Parati. (2025, 30 mayo). La actriz Clare McCann busca criopreservar el cuerpo de su hijo tras su trágica muerte: “Si existe una chance, quiero dársela”. https://www.parati.com.ar/news/la-actriz-clare-mccann-busca-criopreservar-el-cuerpo-de-su-hijo-tras-su-tragica-muerte-si-existe-una-chance-quiero-darsela/
[9] Immedicohospitalario. (2023, 23 junio). La preservación a largo plazo de órganos para trasplante a temperatura ultrabaja puede salvar vidas. https://www.immedicohospitalario.es/noticia/40009/la-preservacion-a-largo-plazo-de-organos-para-trasplante-a-temperatu.html
[10]AIU (Aliança Internacional Universitaria). (s.f.). Mapeando el cerebro humano. https://www.aiu.edu/es/innovative/mapeando-el-cerebro-humano/
[11] Alcor Life Extension Foundation. (s.f.). Research & development. https://www.alcor.org/research-development/
[12] Bermeo, E. (2021). La vida humana desde la antropología del personalismo integral y la bioética personalista de Elio Sgreccia. Quién, (13), 7–25, p 11.
[13] García Herrera, V. (2020). La criogénesis: ¿un servicio de ciencia o ficción?. R.E.D.S., (16), enero–junio, p 35.
[14] UDIMA. (s.f.). Javier Cabo: “No se puede revertir la muerte y devolver la vida a cadáveres”. https://www.udima.es/javier-cabo-criogenizacion-humana
[15] Burgos Velasco, J. M. (2013). ¿Qué es la bioética personalista? Un análisis de su especificidad y de sus fundamentos teóricos. Cuadernos de Bioética, 24(1)
[16] Ibid., p. 232.
[17] García Marcos, F. (2011). Consideraciones bioéticas acerca del diagnóstico de muerte y la importancia del concepto de persona humana [en línea]. Vida y Ética, 12(2), 145–162, p 160.
[18] La Vanguardia. (2025, 30 de octubre). Sandra Ortonobes, biomédica: “La criopreservación de órganos tiene futuro; podría acortar listas de espera para trasplantes y salvar muchas vidas en los próximos años”. La Vanguardia. https://www.lavanguardia.com/magazine/bienestar/20251030/11213052/sandra-ortonobes-biomedica-hay-personas-congelan-cuerpos-200-000-dolares-puedan-descongelarlos-siglos-medicina-haya-avanzado-gvm.html
[19] Nakama-Hokamura, G. K., & Rojas-Valdez, K. (2023). Naturaleza y persona humana: Bases críticas de la pretensión transhumanista. Apuntes de Bioética, 6(2), 5–29.
[20] FILOSOFÍA&CO. (2025, 4 de julio). Cuerpo y alma según Descartes. https://filco.es/cuerpo-y-alma-segun-descartes/
[21] García Acevedo, J. S. (2016). Relación alma-cuerpo: El dualismo cartesiano y la refutación kantiana del idealismo. Sin Fundamento, 21, 179–199, p. 181.
[22] Alcor Life Extension Foundation. (s.f.). Membership, pricing and dues. https://www.alcor.org/membership/pricing-and-dues/
[23] Fundación Pablo VI. (2021, 18 mayo). La “Teoría de la justicia” de Rawls y la Bioética. https://www.fpablovi.org/articulos-bioetica/1169-la-teoria-de-la-justicia-de-rawls-y-la-bioetica
[24] Benvenga, L. (2023). Transhumanismo, tecnohumanismo y ética. Medicina y Ética, 34(1), 160–193.
Related
El secreto de San Agustín para salvar a tu familia (y tu matrimonio) antes de que sea tarde
P Angel Espinosa de los Monteros
02 junio, 2026
4 min
¿Qué España encontrará León XIV?
Valentina Alazraki
02 junio, 2026
5 min
Magnifica Humanitas
Albert Cortina
02 junio, 2026
50 min
La IA revoluciona el diagnóstico médico mientras crecen las dudas bioéticas
Observatorio de Bioética UCV
02 junio, 2026
5 min
(EN)
(ES)
(IT)


