30 junio, 2026

Síguenos en

Unidad sin uniformidad: El taller de comunión que el Papa propone a través de Pedro y Pablo

El Papa León XIV destaca en el Ángelus que las diferencias entre los dos grandes apóstoles no dividen a la Iglesia, sino que demuestran que la fe crece a través del perdón y el servicio, no del dominio

Unidad sin uniformidad: El taller de comunión que el Papa propone a través de Pedro y Pablo

En una Plaza de San Pedro repleta de fieles y peregrinos bajo el calor romano, el Papa León XIV ha presidido este mediodía el rezo del Ángelus con motivo de la Solemnidad de los santos Pedro y Pablo, patronos de Roma. Asomado a la ventana del Palacio Apostólico, el Pontífice ha reflexionado sobre el testimonio complementario de ambos santos, definiéndolo como un verdadero «sello del Nuevo Testamento» que enseña a la Iglesia actual el verdadero valor de la comunión.

Para el Santo Padre, la marcada diversidad de personalidades, caracteres e historias entre el pescador de Galilea y el fariseo de Tarso lejos de ser un obstáculo es una gran noticia. «La historia de Pedro y Pablo nos muestra que la comunión a la que el Señor nos llama es un unísono de voces y personalidades que no elimina la libertad de nadie», ha señalado, invitando a los cristianos a evitar rigideces y a «convertir nuestras diferencias en un taller de unidad y comunión, de fraternidad y reconciliación».

Una grandeza moldeada por el perdón

León XIV ha subrayado de manera especial que la solidez de la Iglesia no se asienta en la perfección humana, sino en la capacidad de dejarse transformar. Recordando que el Nuevo Testamento no maquilla ni oculta las contradicciones, conflictos o caídas de ambos apóstoles, ha destacado que su autoridad espiritual maduró gracias a la misericordia divina. «Su grandeza fue moldeada por el perdón», ha insistido, recordando que el Señor resucitado se acercó a ellos de forma constante porque «Jesús nunca llama solo una vez».

Este testimonio martirial dio origen a un profundo cambio de paradigma histórico que transformó la propia Roma. Gracias a la entrega de sus patronos, la presencia del mensaje cristiano en el mundo quedó fijada bajo una clave muy clara: una fuerza entendida «no como dominio, sino como servicio a la vida», orientada siempre hacia la reconciliación y la acogida de los más remotos.

Contra la rutina pastoral y a favor de los vulnerables

Mirando al presente de las comunidades católicas, el Papa ha advertido contra el peligro de la apatía y el inmovilismo. Ha señalado el riesgo de caer en la inercia de aplicar «los mismos planes pastorales de siempre» sin experimentar una verdadera renovación interior ni abrirse a dialogar con los acontecimientos y desafíos actuales del mundo. Ante esto, ha propuesto un discernimiento constante que permita hallar nuevos enfoques para la predicación del Evangelio.

En el plano institucional y ecuménico, el obispo de Roma ha aprovechado la festividad para ratificar de forma explícita el núcleo de su propio ministerio: «Mi servicio episcopal es servicio a la unidad». Ha recordado que la Iglesia de Roma está unida de forma invisible a otras confesiones cristianas por un «ecumenismo de la sangre», un lazo forjado por los mártires de ayer y de hoy que impulsa a servir con amor a la comunión global.

Tras el rezo de la oración mariana, el Pontífice ha dirigido un afectuoso saludo a los habitantes de la capital italiana y a quienes sostienen su día a día. «Mi pensamiento, acompañado de la oración, lo dirijo especialmente a los enfermos, a las personas solas y a los presos», ha manifestado, extendiendo también su gratitud a los párrocos, religiosos y religiosas que con su labor cotidiana mantienen vivo el «gran corazón cristiano» de la diócesis.

Texto completo del ángelus:

SOLEMNIDAD DE SAN PEDRO Y SAN PABLO APÓSTOLES

PAPA LEÓN XIV

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro
Lunes, 29 de junio de 2026

________________________________________

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Celebramos hoy la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, patronos de Roma. Esta fiesta recuerda el vínculo originario que une, en comunión de fe y de caridad, a la Iglesia que está en Roma con todas las demás Iglesias del mundo.

El testimonio de estos dos Apóstoles es casi un sello del Nuevo Testamento. La sangre que derramaron en esta ciudad revela hasta dónde llega el amor de Dios que el Señor Jesús nos ha dado. Sí, por su palabra y su martirio, el Evangelio de Cristo, por así decirlo, echó raíces en Roma, manifestando precisamente aquí, en la capital del imperio, su capacidad de renovación: un nuevo conocimiento de Dios y de la infinita dignidad de todo ser humano, una nueva experiencia de la fuerza, no como dominio, sino como servicio a la vida.

También hoy el Señor, muerto y resucitado por amor, se hace presente en sus testigos; llega a los centros y a las periferias, a las capitales y a las regiones más remotas, con las voces, los rostros y las decisiones valientes de quienes han respondido a su invitación: “¡Sígueme!”. Así, este día de fiesta nos involucra en la misión de Pedro y Pablo, es decir, en la misión de Jesús mismo. Dios confía en nosotros, que somos pecadores perdonados por Él, en nosotros, que no somos perfectos, para que brille en nuestras historias su gracia y se revele su fuerza, que transforma el mal en bien.

Queridos amigos, quizá Pedro y Pablo no podrían haber sido más distintos el uno del otro. Distintos por procedencia, por formación, por carácter; no sólo antes, sino también después de haber sido llamados, y su único Señor no los uniformó. El Evangelio es comprendido y anunciado por cada uno de ellos con un acento específico; y el Espíritu Santo, inspirando a los autores bíblicos, quiso que no se ocultaran sus divergencias, que de hecho se nos narran como una buena noticia. En el colegio de los Apóstoles, Pedro y Pablo no fueron, sin embargo, adversarios. Al contrario, llegaron a ser casi el símbolo de muchas otras diversidades que el único Espíritu compone en unidad. Así, los patronos de la Iglesia de Roma vivieron el trabajo intenso de la comunión, la conocieron, la sirvieron y la anunciaron como sacramento de la vida divina. Su testimonio contribuyó de manera determinante a que la presencia cristiana en la historia esté orientada no al dominio, sino al servicio, a la unidad y a la reconciliación.

Que el Señor nos conceda, por intercesión de los santos Pedro y Pablo, apreciar cada vez más la catolicidad de la Iglesia, reconocer su valor al servicio del encuentro fraterno entre las personas y los pueblos, evitar todo lo que desgasta o hiere la comunión, perseverar en el camino ecuménico y en el diálogo atento y franco con todos.

María, Reina de los Apóstoles, proteja siempre al Pueblo de Dios, en Roma y en el mundo entero.

_______________________

Después del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy se celebra la Jornada del Óbolo de San Pedro. Agradezco de todo corazón a todos los que, con su ofrenda, apoyan mi ministerio como Sucesor de Pedro. Sigamos caminando juntos en la fe y en la comunión.

Con motivo de la fiesta de nuestros santos patronos, quiero expresar mis mejores deseos a los romanos y a todos los que viven en esta ciudad. Dedico un pensamiento especial, acompañado de mis oraciones, a los enfermos, a las personas solas y a los reclusos. Mi agradecimiento también a los párrocos y a todos los sacerdotes, así como a las religiosas y los religiosos que trabajan en Roma, porque con su presencia y su servicio diario mantienen vivo el gran corazón cristiano de esta ciudad.

Saludo a los voluntarios de las Pro Loco de Italia que han realizado la «Infiorata» en la Vía de la Conciliación y la Plaza Pío XII. ¡Gracias y felicitaciones! Asimismo, doy las gracias a quienes organizan la «Girandola de Castel Sant’Angelo», que este año estará dedicada a San Francisco y a su Cántico de las criaturas. Me complace, además, dar la bienvenida a dos cofradías: la española de Nuestra Señora del Carmen del Camino de Zamora y la de los Agonizantes, de Artena.

Saludo a las personas sin hogar que hoy se encuentran aquí, en la Plaza de San Pedro, para repartir «L’Osservatore di strada», un suplemento de «L’Osservatore Romano». ¡Gracias y mis mejores deseos para quienes llevan adelante este periódico!

¡A todos les deseo una feliz fiesta!

Exaudi Redacción

¿Qué es Exaudi News? Exaudi News es un medio de comunicación católico internacional que informa, forma y transforma, diariamente en español, inglés e italiano. A través de noticias, artículos de análisis y transmisiones en directo de los eventos del Papa, Exaudi busca fortalecer la unidad de los cristianos y contribuir a la evangelización del mundo, siempre guiados por la doctrina social de la Iglesia. Trabajamos para acercar la verdad y los valores cristianos a cada rincón del planeta. ¡Ayúdanos a transformar el mundo con Exaudi! En Exaudi creemos que la evangelización y la información de calidad pueden cambiar vidas. Para continuar con nuestra misión y expandir nuestro alcance, necesitamos tu ayuda. Además, buscamos personas comprometidas que deseen unirse a nuestro equipo. Con tu apoyo, lograremos llegar a más personas, difundir el mensaje de Cristo y reforzar la unidad de los cristianos. ¿Te unes a nuestra misión? Para más información sobre cómo colaborar, visita Exaudi.org/es o contáctanos directamente: [email protected] Exaudi: Informa, forma y transforma.