16 septiembre, 2026

Síguenos en

No tienen vino, Jesús

Testimonios de la verdad

No tienen vino, Jesús

Albert Cortina conversa con Luis Gasch Cabot y Raquel Reynal Martínez, padres de seis hijos: Juanjo, Clara, Yago, Pablo, Hugo y Teresita.  Toda la familia reside en Bellaterra, cerca de la ciudad de Barcelona. Ambos son laicos del Hogar de la Madre. Forman una familia muy vinculada a las distintas actividades pastorales y de voluntariado en la diócesis de Terrassa, así como en la congregación católica Hogar de la Madre. Con ellos repasaremos los momentos más relevantes de la III Jornada Eucarística Mariana Juvenil (JEMJ) celebrada los días 10, 11 y 12 de julio de 2026 en el Santuario de Covadonga y descubriremos el impacto personal que ha tenido la JEMJ de este año en su camino espiritual.

Luis:  Vosotros sois laicos del Hogar de la Madre, asociación pública internacional de fieles fundada en 1982 por el P. Rafael Alonso Reymundo, cuya espiritualidad se centra en la identificación con Jesucristo y la transformación en Él, desde el seno de la Santísima Virgen María. Las tres misiones principales del Hogar de la Madre en el seno de la Iglesia católica son: La defensa de la Eucaristía, la defensa del honor de Nuestra Madre, especialmente en el privilegio de su virginidad, y la conquista de los jóvenes para Jesucristo.

¿Cómo conocisteis el Hogar de la Madre y que supuso para vosotros ese encuentro con los Siervos, las Siervas y los Laicos de esta gran familia espiritual?

Conocimos el Hogar de la Madre en el año 1996. En el Encuentro de Semana Santa, celebrado en Priego de Cuenca, en el Monasterio de San Miguel de las Victorias. En aquella época éramos novios y para nosotros conocer al Hogar de la Madre supuso un cambio radical en nuestra fe cristiana. Nos permitió darnos cuenta del inmenso don que Dios nos ha dado con su presencia tan cercana en la Eucaristía. Todos los sacramentos de la Iglesia son importantes, pero especialmente el de la Confesión y la Eucaristía. Dichos sacramentos cobraron una nueva dimensión, pasaron a ser una realidad central en el día a día. Y por otro lado, el ejemplo de las Siervas que tanto aman a la Santísima Virgen María supuso acercarnos a su maternal intercesión. Queríamos consagrarnos al Inmaculado Corazón de María y al Sagrado Corazón de Jesús, pero no comprendíamos qué significaba. Al ver a los Siervos y Siervas del Hogar de la Madre, totalmente abandonados a la providencia divina,  buscando cada día crecer en el amor de Dios, comprendimos experiencialmente lo que era querer construir tu vida confiando exclusivamente en Dios.

Foto: P. Rafael con Siervas del Hogar de la Madre (Imagen: HM)
El P. Rafael con Siervos del Hogar de la Madre (Imagen: HM)
Encuentro de Semana Santa con el Hogar de la Madre (Imagen: HM)

Raquel: El Hogar es el regalo que el Señor quiere hacer a su Madre. Para llegar a Jesucristo, se nos propone ir por el camino más corto: María. Sabemos que Ella, con su “Fiat”, se convierte en un ejemplo vivo para nosotros ya que desde el primer momento aceptó los designios de Dios para la salvación del mundo. Contemplando a la Virgen vuestra familia encuentra la misión propia de servicio a Dios en la Iglesia.

¿Cómo definirías ese sentir en comunión con la Iglesia y ese compromiso que se concreta en vuestra colaboración en las obras para el establecimiento del Reino de Dios?

Siguiendo el ejemplo de la Virgen María, en fidelidad silenciosa, constante, humilde, prudente, con fidelidad en el día a día, en lo ordinario, en lo pequeño. La Iglesia es la madre que nos acoge y sostiene y nos da herramientas (los sacramentos) para seguir al Señor y a Nuestra Madre. La Iglesia nos alimenta, nos enseña e ilumina en nuestro camino al Cielo.

Y es que la Iglesia no solo está compuesta por las personas que ahora vivimos en la tierra, sino que también está formada por todos aquellos que nos han precedido en la fe. Sin su testimonio y su fidelidad la fe no se nos hubiera transmitido a nosotros. Es un tesoro inmenso conocer a algunos, como nos pasa con los santos, así como a otras personas que han sido importantes en nuestro camino de fe. Por la doctrina de la Iglesia sabemos que a través de la comunión de los santos estamos todos unidos.

Icono del Hogar de la Madre (Imagen: HM)
Luis y Raquel con sus seis hijos (Imagen cedida por la familia Gasch-Reynal)

Luis: Tu familia ha participado casi en su totalidad en la interpretación de las escenas de la vida de San Bernardo en el documental «La llama de Europa: San Bernardo de Claraval» producido por HM Television, el canal de comunicación del Hogar de la Madre.  Tres de tus hijos interpretan a San Bernardo y a algunos de sus hermanos. Tu esposa Raquel interpreta a la madre de San Bernardo y tú interpretas a San Bernardo de mayor.

¿Cuál ha sido tu experiencia durante el rodaje? ¿Cómo te has acercado a la figura de este grandísimo santo del siglo XI, impulsor del monacato y de la devoción a la Santísima Virgen? Y finalmente, ¿cómo sus escritos te han ayudado personalmente?

La invitación a participar en el rodaje de este documental fue una gracia especialísima. Vivimos esa experiencia como una pequeña peregrinación, como una aventura, poniéndonos en manos de Dios. Salimos juntos toda la familia desde Barcelona hasta Cantabria para rodar allí y ponernos al servicio de las Siervas del Hogar de la Madre. El rodaje apenas duró dos o tres días. Las hermanas habían preparado con mucho celo todas las escenas y las localizaciones, a fin de aprovechar al máximo el poco tiempo del que disponíamos para semejante tarea. Verlas trabajar como si fueran un único corazón decidido que busca acercar las almas a Cristo es profundamente conmovedor y enriquecedor. Cuando tenemos ocasión de participar muchas personas en un proyecto común, de forma desinteresada, se manifiesta y comprende la grandeza de la comunidad y como la suma de los pequeños esfuerzos de muchos dan lugar a una gran obra. Nos edificamos y enriquecemos mutuamente.

Por mi parte, fue muy grato poder acercarme más a la historia de San Bernardo, de la que solo conocía su famosa oración “Acordaos”. Bernardo fue un hombre de gran celo apostólico que encendía las almas y les llamaba a dejarlo todo por amor a Dios. Es impresionante como personas que lo tenían todo a nivel humano y social preferían dejar lo material y vivir en pobreza, castidad y obediencia. Y todo eso acompañado de la mano de la Santísima Virgen, a quien tanto amaba San Bernardo. Sin duda, acercarse a personas que aman a la Virgen ayuda a  amarla mucho más, haciéndola más cercana. Lo mismo nos pasa a los laicos del Hogar de la Madre. Cuando tenemos ocasión de compartir y convivir en encuentros con los Siervos y Siervas de nuestra familia espiritual, se percibe su presencia, su amor y su invitación a poner nuestras vidas en sus manos para acercamos cada día más a Dios.

Luis Gasch interpretando a San Bernardo en el documental “La llama de Europa: San Bernardo de Claraval” (Imagen: HM)

Raquel: Entre las acciones de servicio y voluntariado que realizáis, quisiera destacar la participación en las Jornadas Eucarísticas Marianas Juveniles (JEMJ) https://www.jemj.org/es/   que se celebran a principios de julio en el Santuario mariano de Covadonga. Este año 2026 se ha llevado a cabo la tercera edición.

Al igual que el Reavivamiento Eucarístico Nacional lanzado por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) el año 2022 como iniciativa para intensificar la fe en la Eucaristía a través de la formación en la fe y de actividades eucarísticas, tales como la adoración y las procesiones, en España, el año 2024, se puso en marcha la primera JEMJ enfocada como un encuentro de jóvenes de entre 14 a 30 años  donde pudiesen participar en actos de oración, catequesis, talleres de evangelización eucarística, testimonios, y poder  de este modo profundizar en el amor y conocimiento de la presencia real de Jesús en la Eucaristía de la mano de la Santina.

¿Cómo crees que los jóvenes que acuden a la JEMJ alzan su mirada al cielo y descubren en ese encuentro el amor de Dios para su propia vida?

He tenido la oportunidad de hablar con muchos jóvenes que han acudido a las tres JMJ que han tenido lugar en Covadonga y hay algo que todos destacan y es ese encuentro personal con Dios que han podido experimentar, gracias al silencio y clima de oración que se vive durante estas jornadas y a la fidelidad en la liturgia. Y es que el cuidado de los símbolos exteriores les invita al recogimiento interior. Todo esto unido a la presencia de la Santísima Virgen en Covadonga que les permite tener una profunda experiencia de oración y de adoración.

Jóvenes asistentes a la JEMJ en la explanada del Santuario de Covadonga (Imagen: Medios JEMJ)

Luis: En esta tercera edición de la JEMJ – 2026 que ha reunido a unos 2.000 jóvenes en Covadonga, el lema ha sido: “Haced lo que Él os diga”. En la homilía de la misa de inicio de la jornada en la explanada del Santuario de Covadonga, Mons. D. Alfonso Carrasco Rouco, obispo de Lugo, pronunció estas palabras: “El hombre sin Dios al final no se sostiene del todo. Estamos hechos para cosas grandes, es decir, para Dios. Necesitamos de esta inmensa grandeza de Dios para ser quienes somos”.

¿Cómo traducirías estas palabras en tu vida personal?

Ciertamente, el hombre no se puede sostener por sí solo. Esto es una realidad que constato a medida que voy madurando. Al final cualquier seguridad humana se resquebraja: los bienes materiales pasan, van y vienen, y no dan la paz. La salud también pasa, pues en último término envejeceremos. Las ideologías son modas pasajeras. Las culturas y civilizaciones han pasado también. La historia nos demuestra que todas las realidades acaban pasando. Todo es movimiento y sin embargo el corazón humano anhela la seguridad. Una roca firme sobre la que construir la vida. Y entonces resuena en mi interior estas Palabras del Señor: “el cielo y la tierra pasará, pero mis palabras no pasarán”. Y me digo a mí mismo: ¡Que ciertas son!

Por otro lado, estamos hechos para cosas grandes. Cuando somos jóvenes las imaginamos como cosas que van a tener visibilidad en las realidades del mundo. Pero la verdadera grandeza es la de ser hijo de Dios y vivir como tal. Cada uno de nosotros está llamado a descubrir ese amor. No hay mayor grandeza que vivir en el amor y para el amor. Y solo podemos alcanzar esa grandeza de la mano de Nuestro Señor Jesucristo. Por eso Mons. D. Alfonso Carrasco Rouco invitó a los jóvenes a entablar una relación de amistad con Jesús, a plantearse seriamente esa amistad diaria con el Señor.

Raquel:  El himno oficial de la JEMJ 2026 lleva por título «No tienen vino». Con esa súplica que la Virgen María dirigió a Jesús en las bodas de Caná, la canción nos introduce en una oración que expresa los anhelos de amor y felicidad que hay en el corazón de tantos jóvenes, que confiesan, a veces a escondidas, eso que dice el estribillo del himno: «Si estás junto a mí yo soy feliz, no quiero nada más que estar junto a Ti, oigo a tu Madre en mí que me llama a dar un paso más por Ti, darlo sin dudar. Nos dice: “Haced lo que Él os diga. Hágase en mí Tu voluntad”».

Me gustaría saber cómo haces tuyas estas palabras en tu vida personal.

A lo largo de mi vida mi prioridad ha sido siempre hacer la voluntad de Dios, porque hacer su voluntad dota de sentido a mi vida y me orienta en todo lo que hago. Da igual la actividad que desarrolle, todo, hasta lo más pequeño e insignificante,  está orientado hacia Dios. Como reza el estribillo del himno de la JEMJ de este año: “si estás junto a mí yo soy feliz”. Y es que esa felicidad siento que brota cuando mi voluntad está orientada hacia Dios.

En las bodas de Caná, la Virgen le dijo a Jesús: “No tienen vino” (Imagen: Internet)

Luis:  En esta ocasión el Festival de la JEMJ 2026 estuvo enfocado en una obra narrativa orquestada sobre los Mártires claretianos de Barbastro. Hace 25 años que el P. Rafael Alonso tuvo la inspiración de escribir un musical sobre la vida de los seminaristas de Barbastro, una comunidad de jóvenes claretianos de unos 24 o 25 años que se formaban allí en el seminario para ser misiones y luego ir a extender el amor de Jesucristo por todo el mundo. No tuvieron tiempo de hacerlo ya que sufrieron los horrores de la guerra civil española con el enfrentamiento terrible que hubo entre unos y otros.  Los restos de uno de ellos, Faustino Pérez, llegaron a la basílica al inicio de la JEMJ para su veneración por los jóvenes durante ese fin de semana.

¿Qué te sugirió esta obra orquestada compuesta por la Hna. Karen Mª McMahon, SHM y escrita por el P. Rafael?

Es una obra que transmite la gravedad de los acontecimientos que narra. Pensar que unos jóvenes en la flor de su vida son llevados a un camino de no retorno, que les somete al dilema de renegar de su fe o a dar la vida por su fe, sobrecoge. Y ¡qué firme su testimonio!, ¡qué maestro de vida! Para nosotros, que tantas veces nos desmoralizamos por las dificultades y que nos dejamos muchas veces llevar por la pereza, contemplar la vida de los mártires es un claro llamamiento a una fe más recia, más firme, así como a una exigencia mayor.

Reliquia del beato Faustino Pérez, mártir claretiano en Barbastro en el primer verano de la Guerra Civil española (Imagen: Medios JEMJ)
La orquesta JEMJ dirigida por el maestro Julio Maroto interpretó la obra narrativa orquestada sobre los mártires claretianos de Barbastro (Imagen: Medios JEMJ)

Raquel: En la misa del sábado por la tarde presidida por Mons. D. Ginés García, el obispo de Getafe dijo a los jóvenes que “cuando Dios es el centro de la vida, cambia toda la vida porque cambia mi mirada, y con mi mirada cambia también mi corazón. /…/ Reza, ora, vive la presencia de Dios, haz que tu trabajo, que tu vida se corresponda con esa presencia de Dios”. D. Ginés invitó a los jóvenes a dedicar tiempo al Señor para que fuesen conformando sus corazones a la medida del suyo, como hizo en su tiempo San Benito, cuya festividad se celebraba precisamente ese día.  

¿Crees que actualmente los jóvenes están situando cada vez más a Jesucristo en el centro de sus vidas?  ¿Tú ves un reavivamiento espiritual en la juventud española?

Sin duda hay un reavivamiento espiritual de la juventud española y eso se ve en las adoraciones a Jesús Eucarístia que son constantes y llenas de jóvenes, en los conciertos católicos que se llenan de jóvenes cantando/rezando sin esconderse, en jornadas como la JEMJ dónde cada año acuden más jóvenes sedientos de Dios. También lo veo en mis propios hijos que no esconden su fe, se enorgullecen de ella y son activos en la fe. También lo pude ver en la reciente visita del papa León XIV a España dónde los jóvenes repetían orgullosos y sin desfallecer: “¡esta es la juventud del Papa!”.

Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles (Imagen: Internet)

Luis:  La gran vigilia de adoración eucarística ante el Santísimo en la gran explanada del Santuario de Covadonga fue presidida por D. Luis José Fernández Candanedo, sacerdote de la diócesis de Oviedo. Posteriormente, se realizó una procesión hacia la Basílica para dejar allí el Santísimo y comenzar, de este modo, la adoración por turnos durante toda la noche. La gran vigilia es un momento muy especial de la JEMJ. Durante toda la noche, los jóvenes tuvieron la ocasión de confesarse y adorar a Jesús Eucaristía. Con los primeros rayos del sol del domingo, el P. Rafael Alonso dijo a los jóvenes que “el sentido supremo de nuestra vida es llegar al Señor, es amar al Señor de tal modo que merezcamos poseer la vida eterna”.  “Quítate todos tus miedos – dijo el P. Rafael- y establece un puente para que el Señor pueda llegar hasta tu alma”.

¿Cómo crees que se puede ser un hombre o mujer de oración, como laicos contemplativos en acción, estando en medio del mundo?

La JEMJ es una ocasión privilegiada para que los jóvenes experimenten que tenemos necesidad de Dios, de tener intimidad con Él y esa intimidad se cultiva en la oración. La oración es el alimento del alma y todos necesitamos de ella. Todos necesitamos de una vida interior que nos ayude a afrontar la realidad y verla, no desde nuestros propios ojos, sino desde la perspectiva de Dios. Distanciarnos de nuestra propia voluntad, de nuestra razón y sentimientos, y contemplar la vida desde la perspectiva de Dios. Y en la presencia del Señor contemplamos la realidad que se nos hace nueva, distinta. De esta forma, poco a poco, vamos poniendo toda nuestra esperanza y toda nuestra fortaleza en Dios, y no en nuestras fuerzas y capacidades.

Ese encuentro que tenemos con el Señor en la oración se produce en lo más profundo de nuestro ser, en el corazón, según la terminología de la Biblia. Luego durante el día, en nuestros quehaceres diarios, siempre es posible conectar con esa profundidad del corazón, tomar distancia en cualquier momento y ver en perspectiva cual es la voluntad de Dios. Al final, la conexión constante con el Señor se realiza en el amor. Tu intenta poner el amor en todas las cosas y contemplarás a Dios en cada paso que des. De este modo, permanecerás siempre unido a Él.

Vigilia de Adoración Eucarística en la explanada de la Basílica de Covadonga (Imagen: Albert Cortina)

Raquel:  El Santo Rosario de la JEMJ 2026 se inició el sábado por la tarde en «El Pozón de Covadonga» – un estanque que se encuentra bajo la Santa Cueva – y siguió el recorrido multitudinario por el Parque del Príncipe, llevando en andas una pequeña imagen de la Santina.

El P. Mateo María, que condujo el Santo Rosario, al inicio de este dijo lo siguiente: “La Santísima Virgen María no ha retenido ninguna gracia para sí. Ella se ha abierto a la obra de Dios de manera perfecta, e incluso, sigue jugando a favor nuestro todos los días de nuestra vida. ¿Y porque le rezamos? ¿Por qué venimos a su casa? ¿Por qué la tenemos en cuenta? Porque es en Ella y a través de Ella, la humilde esclava del Señor, a través de la cual nos ha venido la vida. La luz del mundo vino a través de su vientre inmaculado y todo empezó, también a través de un sí, el sí más perfecto del cual todo el cielo fue y es testigo y nosotros también. Y por eso nosotros le rezamos como Madre. No nos separamos de Ella porque es la mejor Madre, nos cuida y nos reviste de gracia de su Hijo y nos ayuda a ser como niños ante Dios”.

 ¿Cómo vives tú el camino de la infancia espiritual que nos enseñó Santa Teresa de Lisieux  (o Santa Teresita del Niño Jesús) a la cual tenéis tanta devoción en vuestra familia?

Pues lo vivo con mucha humildad siguiendo el ejemplo de Nuestra Madre, con total confianza y abandono en Dios, esperándolo todo de Él, como un hijo lo espera todo de su padre sabiendo que yo sin Él nada puedo e intentando hacer siempre su voluntad. Y todo ello con la ayuda y ejemplo de los Santos como nuestra querida Santa Teresita.

Rezo del Santo Rosario por el Parque del Principe (Imagen: Medios JEMJ)

Luis: Durante el rezo de Laudes, en una breve reflexión de D. David Cueto, el abad del Santuario de Covadonga les dijo a los jóvenes en relación con el lema de la jornada de este año (“Haced lo que Él os diga”): “Son las palabras de la Virgen para ti y tú tienes que escucharlas hoy dentro de tu corazón. Escucha como la Virgen te dice a ti personalmente, “haz lo que Él te diga”. /…/ hazte Eucaristía”.  Y es que no basta con creer en la Eucaristía – dijo el abad de Covadonga- “hay que dejarse transformar por la Eucaristía y no basta con asistir a misa, hay que entrar en el misterio de la Eucaristía, que es el misterio del amor entregado”.

 ¿Cómo vives tu personalmente esa petición de “hacerse Eucaristía” y el cumplimiento de la Divina Voluntad en tu día a día?

La Eucaristía es culmen y fuente de la vida de la Iglesia y también debe serlo de nuestra propia vida. La Eucaristía es para mí alimento. No es una repetición. Es acercarse constantemente al Señor, ponerse a sus pies, dejarse hacer por Él. Escuchar su Palabra, y dejar que vaya cambiando nuestras estructuras mentales, nuestros constructos, el criterio del mundo, que no es el criterio de Dios. En la Eucaristía Jesucristo se entrega al Padre. Y pide que nosotros también nos entreguemos. Esa entrega se concreta en el día a día, y se te presentan múltiples formas: en casa, con mi esposa, con los hijos, con las personas del trabajo, con los clientes, con cualquier persona que se cruza en nuestras vidas. Siempre sin perder de vista que es Él quien ensancha nuestros corazones.

Vigilia de Adoración a Jesús Sacramentado en el interior de la Basílica de Covadonga (Imagen: Albert Cortina)

Raquel: La charla “Eucaristía: fuente de pureza y amor verdadero” que dio el P. Patxi Bronchalo, se centró en los problemas que atormentan hoy en día a los jóvenes y les causan graves heridas en el corazón: la pornografía, la adicción a las pantallas, las drogas, el alcohol, el no sentirse valorados ni queridos, etc. Sin embargo, el P. Patxi dijo a los jóvenes que “la última palabra la tiene el Señor y lo que mueve el mundo es su amor. Cada generación necesita un puñado de locos, de piraos que quieran ser santos. Y eso es el cristianismo. Los que seguimos a Jesús, los que nos hemos creído de verdad que Dios nos quiere, que nos quiere felices y que estamos llamados a ayudar a otros y a hacer bien a otros. Estamos llamados a hacer el mundo como Dios lo soñó y como lo pensó” También el P. Patxi recordó a los jóvenes que Dios los quiere tal y como son, porque el Señor es el amigo que nunca falla.

Fue curioso cómo les mostró a los jóvenes con heridas y esclavizados por las tentaciones del maligno el sentido del Padre Nuestro al revés.  “Libranos del mal ( o del maligno) y no nos dejes caer en la tentación; como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden perdónanos nuestras ofensas; danos hoy nuestro pan de cada día (la Eucaristía y la Palabra); hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; venga a nosotros tu reino; santificado será tu nombre, Padre nuestro que estás en el cielo”.

Finalmente, el P. Patxi recomendó a los asistentes a la Jornada lo siguiente: “Haced de la Eucaristía el centro de vuestras vidas”.

¿Para ti, qué representa la Santa Misa y los momentos de adoración y alabanza en los que te encuentras con Jesús Sacramentado?

Para mí la Santa Misa es el momento central del día, un milagro constante pero siempre nuevo que me recuerda que Jesucristo murió por mí y ¿quién soy yo para merecer esto? Jesús está ahí en el pan y en el vino que se convierten en su Cuerpo y su Sangre. ¿Qué amigo estaría dispuesto a dar su vida por mí? Sólo el que me ama profundamente: Jesucristo. Tanto en la misa como en la adoración Jesús está realmente presente lo que me invita a un encuentro profundo con el Amor.

Luis:  El domingo por la mañana se celebró en la explanada del Santuario de Covadonga la Misa de clausura de la JEMJ presidida por Mons. D. Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo.  En la homilía, D. Jesús recordó que el Papa León XIV en su reciente visita a España resaltó constantemente la importancia de volver a la comunión que nos une en “esa fraternidad que tiene el referente siempre presente del Dios Padre que nos hace hermanos”.

Por otra parte, el arzobispo de Oviedo indicó que “no debemos construir la Babel que nos confunde sino la ciudad de Dios que nos hermana y acompaña hasta llegar a ser santos”.

¿Cómo entiendes tú la santidad?

La santidad es participar del amor de Dios. Es vivir la misma vida de Dios. Jesús nos la quiere regalar a todos, por eso se encarnó, por eso nos da la Eucaristía, para que vivamos como Él vive.

La vida de los santos nos sirve para inspirarnos, no para imitarlos en el sentido de repetir exactamente lo que ellos hacían y como lo hacían, sino para comprender que es una vida muy real la que Dios nos ofrece a cada uno de una forma única e irrepetible. Porque para Dios cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles.  Nuestro caminar por este mundo se fundamenta en la confianza constante de que el Señor dirige nuestra vida. Dejémosle pues hacer en nosotros. Dejemos que Dios sea Dios en nuestras vidas.

El arzobispo de Oviedo Mons. D. Jesús Sáez Montes en la misa de clausura de la JEMJ-2026 (Imagen: Medios JEMJ)

Raquel, Luis, muchas gracias por el testimonio que habéis dado sobre vuestro servicio a la Iglesia como laicos, así como el voluntariado que habéis realizado en la JEMJ 2026, un acontecimiento que ya se ha convertido en todo un referente de los encuentros del verano en España entre los jóvenes católicos de distintos países.

En la clausura de la JEMJ 2026, el Arzobispo de Oviedo leyó un mensaje del papa León XIV dirigido a todos los asistentes. Posteriormente, agradeció al P. Rafael Alonso y a las Siervas, Siervos y Laicos del Hogar de la Madre el impulso y buen desarrollo organizativo de la jornada y anunció el lema de la 4ª edición de la JEMJ del próximo año 2027. Dicho lema esta tomado de un texto del Apocalipsis, capítulo 10 que dice así: “NO TENGÁIS MIEDO A SUFRIR”. Y es que como los jóvenes mártires de Barbastro los jóvenes, en estos tiempos recios, también están dispuestos a entregar su vida por Jesucristo y por el establecimiento de la Civilización del Amor.

***

La Virgen de Covadonga (“La Santina”) en la Santa Cueva del Santuario de Covadonga (Imagen: Santuario)

Video resumen de la JEMJ 2026.

Todos los actos de la JEMJ 2026.

Himno oficial JEMJ 2026.

Albert Cortina

Albert Cortina es abogado y urbanista. Director del Estudio DTUM, impulsa un humanismo avanzado para una sociedad donde las biotecnologías exponenciales estén al servicio de las personas y de la vida. Promueve la integración entre ciencia, ética y espiritualidad. Actualmente focaliza su atención en la preservación de la naturaleza y condición humana desde una antropología adecuada que priorice el desarrollo integral de la persona. Cree en unos principios basados en una ética universal que tenga su fundamento en la ley natural y en la espiritualidad del corazón. Desde su vocación profesional gestiona ideas, valores y proyectos a favor del bien común.