La Iglesia en España crece con León XIV
Revitaliza la fe de los jóvenes y redefine el compromiso social tras quince años sin visitas pontificias
El Papa León XIV regresa a Roma feliz por haber encontrado un pueblo que le quiere y celebra la fe con entusiasmo. Y sobre todo porque ha cumplido su misión de transmitir esperanza y unión con Jesucristo.
El Santo Padre ha elegido bien a España como primera visita a un país importante de la Unión Europea. Ya conocía nuestra historia, nuestro modo de vivir, y el arraigo de la fe católica entre nosotros. Claro que hay signos negativos y abandono de las prácticas de fe pero no pueden empañar la realidad de nuestra fe compartida, celebrada y vivida. El Papa ha tenido la intuición de que la generación actual es capaz de recoger el testigo y superar le bache religioso y moral de la anterior generación.
Compartir la fe
Hemos vuelto a escuchar «Esta es la juventud del Papa» como un eco de aquellos cinco viajes de Juan Pablo II, los tres de Benedicto XVI. La Vigilia con los jóvenes en Madrid ha sido un encuentro feliz con León XIV y la fe celebrada. A todos ha impresionado el tiempo de adoración a Jesucristo en la Eucaristía, un silencio lleno de vida, de encuentro y de riqueza espiritual. El rezo del Rosario dialogado ha sido lo más natural del mundo porque muchos chicos y chicas lo rezan habitualmente, y a veces en su familia. Toda esta celebración festiva en la Vigilia tiene un aire de naturalidad, de alegría verdadera, y de fe celebrada sin complejos. Porque han sido muchas las semanas de preparación, de encuentros de oración en parroquias, en grupos apostólicos, en colegios y en familias.
Exhortaba a ellos y a todos a descubrir la belleza de la fe recibida: «Compartid pues, vuestro camino espiritual, dando testimonio de él con coherencia de vida: la voluntad de seguir a Jesús os renovará constantemente, sobre todo en la hora del cansancio. En esto es importante ver que nadie está solo creyendo en Jesús. ¡Mirad cuántos estáis aquí! Y así también, en comunidad, en los grupos de jóvenes, en la familia, podemos todos aprender lo que es la belleza de nuestra fe. Pues compartiendo vuestro camino espiritual la voluntad de seguir a Jesús os renovará constantemente. Él camina a nuestro paso e ilumina nuestro camino. Siguiendo el ejemplo del Maestro: así os invito a actuar, como pastores, educadores, como amigos. Si rezáis con amor, los jóvenes apreciarán la importancia de la oración. Si ardéis en la fe, transmitiréis su fuego vivo. ¡Buscad todos en vuestros corazones este fuego del amor de Dios!».
Cada día el Santo Padre ha dedicado un tiempo a los necesitados de mayor atención como los inmigrantes del primer día en Cedia recogiendo sus emocionados testimonios. Hasta el último día en el puerto de Arguineguín León XIV se ha dirigido a quienes tienen en sus manos responsabilidades decisivas para administrar la migración: «Este drama debe convertirse en examen de conciencia: para las naciones de origen, que deben crear condiciones de paz, justicia y desarrollo; para las naciones de tránsito, llamadas a proteger y no a dejar a los débiles en manos de redes criminales; para Europa, que no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas».
Bebés y abrazos
Parece como si León XIV haya sido sorprendido por el entusiasmo en las calles con esas madres que han presentado a sus criaturas al Papa: nunca había acogido un Pontífice a tantos bebés ni había recibido tantos abrazos nada protocolarios de jóvenes, de enfermos, de inmigrantes o de artistas. Y nunca un Papa habrá subido y bajado tantos escalones con la agilidad que hemos visto en León XIV.
Esta semana acompañando al Santo Padre ha servido para visualizar la fe que nos une, la fuerza de la pastoral, y para alzar la mirada hacia metas más altas. Porque el verdadero protagonista ha sido Jesucristo descubierto en la oración, en los sacramentos, en la caridad con el prójimo necesitado. La generosidad de los miles de voluntarios debe continuar por mucho tiempo descubriendo nuevos compromisos. León XIV ha echado las redes para impulsar las vocaciones de entrega en la Iglesia de España como laicos comprometidos en la santificación de los trabajos, en la comunión fraterna de los movimientos y realidades eclesiales, y naturalmente en el crecimiento de las vocaciones al sacerdocio o a la vida religiosa.
Con futuro
En el Congreso el Papa se ha dirigido a los legisladores y a todos invitando a legislar y aplicar las leyes en beneficio de la dignidad de todos. En su discurso tan aplaudido ha evocado la tradición jurídica e intelectual española, desde Cervantes y santa Teresa a la Escuela de Salamanca, recordando que «España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social: lo ha reconocido como criatura abierta a la verdad, dotada de libertad y movida por una sed de eternidad». Con esa convicción ha dejado una importante preguntado: «Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades?».
Finalmente, otro detalle importante ha sido la presentación y bendición de diecisiete lápidas como primera o última piedra conmemorativas de otros tantos templos en la Archidiócesis de Madrid, y una para de Facultad de Teología de San Dámaso. La Iglesia crece y se establece en nuevos barrios con gente más joven, para atender también a los inmigrantes que logran instalarse en nuestro país.
España necesita al Papa León XIV después de quince años de sequía pontificia como ha demostrado en el seguimiento del Santo Padre, en la colaboración de todos, en la disponibilidad de las familias, y en el entusiasmo desbordante que a todos ha sorprendido. El Papa regresa a Roma feliz y con la tez más morena por las horas que ha estado a la soleada intemperie como peregrino de Dios. Y me parece que también él necesitaba a España para abrir una gran puerta a otros viajes en Europa y en América como testigos de esperanza para la Iglesia y para el mundo.

Related
Un Mundial, muchas fronteras y una misma dignidad
Exaudi Redacción
12 junio, 2026
3 min
El milagro invisible: El motor humano detrás de la esperanza
Patricia Jiménez Ramírez
12 junio, 2026
3 min
Dios no trabaja en la televisión: Por qué los milagros reales no se venden en estadios
P Angel Espinosa de los Monteros
12 junio, 2026
4 min
El grito de Arguineguín: León XIV sacude a Europa desde el muelle de las «vidas heridas»
Exaudi Redacción
11 junio, 2026
12 min
(EN)
(ES)
(IT)
