La fe como resistencia: ¿Cómo sostener la esperanza en contextos de violencia?
Fe, esperanza y ternura como caminos de resistencia y transformación en contextos de violencia
Permítanme ofrecer una reflexión como focolarina, es decir, como laica consagrada en el Movimiento de los Focolares y, desde mi identidad, proponer algunas pistas bíblicas, carismáticas y pedagógicas para ayudarnos a mantener encendida, y a compartir, esperanza, aún en contextos de tanta violencia como los que enfrentamos en nuestra América Latina.
La fe como presencia: permanecer en la herida
Empiezo interrogándome sobre cuál es la aportación de la fe a nuestros contextos marcados por una violencia, que tantas veces está arraigada de forma estructural. Cada uno de nosotros podría dar una respuesta distinta: la fe puede aportar consuelo, sentido de pertenencia a la comunidad que vive los valores del Reino, también puede darnos fuerza para no sucumbir ante la crueldad. Me atrevo a proponer que la fe no se presenta como una evasión de nuestros contextos y sus conflictos, sino precisamente como lo contrario, es decir como una invitación a la permanencia.
Pensemos en María al pie de la cruz (Jn 19,25). Es esta la llamada de la fe: a estar junto a quien sufre, a acompañar el dolor, sin huir. Esta actitud de cercanía extrema es la que reconocemos en Jesús crucificado-resucitado que en el abandono asumió sobre sí cada sufrimiento humano.
Desde una pedagogía del acompañamiento (Bárcena & Mèlich, 2000), esta permanencia implica estar con el otro en su vulnerabilidad, renunciando a la pretensión de resolver su dolor, con la valentía del estar y del sostener. Es una resistencia silenciosa que dignifica, una pedagogía de la presencia que transforma la herida en lugar teológico.
La esperanza como praxis comunitaria
La esperanza no se sostiene sola. Jesús mismo nos indicó que “donde dos o más están unidos” en su nombre, allí está Él (cf. Mt 18,20). La comunidad, entonces, puede ser el espacio que hace posible la resistencia espiritual. Compartir el pan y el llanto, vivir la Palabra de Vida juntos, potencia nuestra capacidad de encarnar el Evangelio en lo cotidiano, desde la vivencia de la comunión que se construye en cada acto de cuidado, en cada acto de amor recíproco, como amaba recordarnos Chiara Lubich.
Pedagógicamente, esta realidad se traduce en una formación relacional (Buber, 1923; Freire, 1970), donde el vínculo es a la vez el medio y el fin. Por ello, en contextos violentos, formar comunidades de sentido es en sí mismo un acto de esperanza.
Pedagogía del cuidado: resistir desde la ternura
Jesús miraba con compasión a la multitud y a cada persona que encontraba, sobre todo si padecía alguna enfermedad, si había sido excluida de la vida cultual y social de su tiempo (cf. Mc 6,34 y otros). En un mundo que responde con fuerza siempre en contra ataque, la ternura es la opción por el otro, que se vuelve resistencia profética. Chiara Lubich invitaba a “hacernos uno” con el otro – a ponernos en sus zapatos- especialmente con quien sufre, y esto como expresión del amor que brota del evangelio.
La pedagogía del cuidado (Noddings, 1984), sugiere que esta ternura puede convertirse en metodología: escuchar, acoger, confiar. En el aula, en la pastoral, en la calle, resistimos cuando cuidamos. La ternura es una forma de justicia encarnada que se declina en todos los acentos de la caridad.
Transformar las estructuras, desde la fe
La fe como resistencia brota como manantial fresco en el ámbito personal y nos impulsa a, juntos, transformar las estructuras. “Busquen primero el Reino de Dios y su justicia” (Mt 6,33) es un llamado constante que Jesús dirige a cada bautizado, a implicarnos en lo social, lo político, lo institucional, para devolver el alma a cada estructura y defender la dignidad de toda persona, comunidad y pueblo.
En pedagogía, esto se traduce en una educación con sentido crítico y liberador (Freire, 1970), que forma sujetos y comunidades capaces de leer la realidad y actuar en ella.
La llamada universal a la salvación se concreta precisamente en el ser luz, sal y levadura para transformar “desde dentro” al mundo. Fe que sostiene la esperanza y se vuelve respuesta propositiva a la violencia de nuestro mundo.
El martirio de la esperanza
Ante la fragmentación, la indiferencia y la violencia que encontramos en nuestro mundo, el testimonio cristiano puede convertirse en luz que no se apaga, desde el esfuerzo constante por encarnar el Evangelio en medio de la contradicción. El testimonio auténtico —vivido en el servicio a todos, desde el silencio y la humildad, la coherencia y la fidelidad cotidianas— es resistencia espiritual. Como dice San Pablo: “Somos atribulados en todo, pero no aplastados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados” (2 Cor 4,8-9). En este mundo en continua tensión, es así como el cristiano puede dar razón de su esperanza (1 Pe 3,15), nunca como ideología, sino como presencia viva del Amor crucificado que da rostro concreto a cada dolor y sufrimiento humano.
Semillas de esperanza
En nuestros días, son muchas las regiones del mundo en las que los cristianos siguen entregando su vida por la fe. Algunos lo hacen desde el martirio sangriento, otros desde el martirio blanco de la exclusión, la pobreza, la incomprensión. En cada mártir de nuestros tiempos, la Iglesia encuentra una nueva semilla de resurrección, una profecía silenciosa que grita esperanza al mundo, y que sella indeleblemente la verdad de que el mal no tiene la última palabra.
Ursula Lonngi . Focolarina, laica consagrada del Movimiento de los Focolares (Obra de María) y miembro de la Academia Internacional de Líderes Católicos.

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Referencias Bíblicas
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Juan 19,25 — María al pie de la cruz
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Mateo 18,20 — “Donde dos o más…”
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Marcos 6,34 — Jesús se compadece de la multitud
-
Mateo 6,33 — “Buscad primero el Reino…”
Carismáticas (Movimiento de los Focolares)
Jesús Abandonado Chiara Lubich, Ciudad Nueva 2016 978-8497153614
La unidad y Jesús Abandonado Chiara Lubich, Ciudad Nueva 2006 978-8497150910
Lo esencial de hoy (Escritos espirituales/2) Chiara Lubich , Ciudad Nueva 1999 978-8489651685
Educación para la fraternidad Rodrigo Mardones (ed.) Ciudad Nueva 2013 http://www.focolare.org
Pedagógicas
Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI. 2005 (3ª ed.) ISBN 978-8432320781
Buber, M. (1923). Yo y tú. Herder 2017 978-8425439797
Bárcena, F. & Mèlich, J.C. (2000). La educación como acontecimiento ético. Paidós. 2002 978-8449308987
Noddings, N. (1984). Caring: A Feminine Approach to Ethics and Moral Education. University of California Press. 2003 (2ª ed.) 978-0520238640
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