21 septiembre, 2026

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La audacia de la fe pensada: cuando el éxito del mundo cede el paso a la vocación

Las claves del rector Nicolás Álvarez de las Asturias sobre la juventud, la fe y la vigencia de las humanidades frente al pensamiento único

La audacia de la fe pensada: cuando el éxito del mundo cede el paso a la vocación

¿Puede un joven actual encontrar la paz en medio del ruido, o la inteligencia de la fe sigue siendo la gran rebelión frente al pensamiento único?

A primera vista, la biografía de Nicolás Álvarez de las Asturias encajaba en los raíles del éxito que promueve el mundo: un joven madrileño de familia acomodada, con la carrera de empresariales y derecho en el horizonte, un futuro profesional brillante y el sueño de formar una gran familia numerosa. Sin embargo, a los dieciséis años, un retiro espiritual trastocó sus planes. Lo que muchos catalogarían hoy de locura o renuncia inútil, él lo vivió con la naturalidad de quien acierta en lo esencial: «Sentía que tenía que decir que sí, porque si no, no iba a encontrar paz».

Hoy, convertido en sacerdote, doctor en derecho canónico y rector de la Universidad Eclesiástica San Dámaso (UESD), Álvarez de las Asturias se ha consolidado como uno de los formadores más lúcidos del panorama intelectual de la Iglesia en España. En una reciente y profunda conversación mantenida en el espacio Rebeldes Podcast junto al padre Ignacio y Fray Marcos, el rector desentrañó los grandes dilemas de la juventud contemporánea, la falsa dicotomía entre fe y ciencia, y la urgencia de recuperar las humanidades frente al vértigo de la tecnocracia y la superficialidad.

El peligro de la hiperprivatización y el agotamiento juvenil

Para el sacerdote madrileño, el diagnóstico de la sociedad actual hacia las nuevas generaciones arroja sombras evidentes de cansancio. Los jóvenes de hoy lo tienen mucho más difícil que las generaciones pasadas, atrapados en una espiral de hiperactividad extraescolar orientada obsesivamente al rendimiento. “Uno llega a la universidad con la lengua fuera porque está agotado de todo lo que le han hecho hacer”, advierte.

Este desgaste precipita con frecuencia en la frustración y empuja a los jóvenes hacia el atajo más cómodo: la superficialidad y la ley del mínimo esfuerzo. Frente a esta rueda del éxito puramente material, la propuesta cristiana no huye del compromiso, sino que invita a dos experiencias fundacionales que la pedagogía moderna suele obviar: la aceptación de la propia realidad y el perdón. Saber qué cosas no se pueden cambiar (el punto de partida físico o familiar) y dónde actúa verdaderamente la gracia y la medicina curativa de Dios (el cambio interior en la relación con los demás y con el Creador).

¿Fe o ciencia? El falso dilema del cientificismo

Una de las preguntas recurrentes que la mentalidad laicista lanza a los creyentes es cómo sostener la existencia de Dios ante los avances de la ciencia. Álvarez de las Asturias zanja el debate con claridad quirúrgica: plantear una rivalidad entre ambas disciplinas nace de un error de método. Mientras la ciencia investiga el cómo suceden los fenómenos físicos, la fe y la teología responden al porqué y al sentido último de la existencia.

“Si yo utilizo la Biblia para explicar el funcionamiento del cuerpo humano, hago el ridículo; pero si utilizo la ciencia para explicar el sentido de la vida y cómo encontrar la felicidad, hago exactamente el mismo ridículo”, subraya. El error actual no reside en la ciencia —que los católicos deben alentar y cultivar con rigor—, sino en el cientificismo: el reduccionismo dogmático que pretende confinar toda verdad constatable únicamente a lo medible en una probeta, olvidando que las realidades más profundas del hombre (el amor, la entrega, el sufrimiento o la esperanza) escapan al método empírico pero reclaman imperiosamente una respuesta de la razón.

La universidad como trinchera de la verdad

En un tiempo donde la universidad ha corrido el riesgo de prostituirse como una mera academia de oficios orientada exclusivamente a la rentabilidad económica, recuperar las humanidades es una cuestión de supervivencia cultural. Citando al Papa León XIII, el rector recuerda que “sólo quien en el presente reflexiona sobre sus raíces está en condiciones de alumbrar el futuro”.

La tradición intelectual de la Iglesia Católica, lejos de temer al pensamiento crítico, ofrece un doble ala —la de la razón natural iluminada y la de la fe sobrenatural— para que el ser humano no renuncie a hacerse las grandes preguntas. Frente a la cacofonía de voces y la esclavitud de las pantallas, el testimonio de los creyentes continúa siendo, en palabras de San Pedro, una llamada constante a dar razón razonable de la propia esperanza. Una rebelión silenciosa, profunda y profundamente alegre que demuestra que la vida no es un absurdo, sino una vocación abierta a la eternidad.

Se Buscan Rebeldes

“Se Buscan Rebeldes” es un canal de evangelización católico que busca saciar la sed que tienes de felicidad y responder a tus preguntas con el poder transformador del amor de Dios revelado en Jesucristo.