24 septiembre, 2026

Síguenos en

Mar Dorrio

Entrevistas

17 septiembre, 2026

22 min

Jack Valero: «En el Opus Dei, Dios no te pide abandonar tu vida, sino vivirla de otra manera»

En una conversación con Mar Dorrio, el responsable de comunicación del Opus Dei en Gran Bretaña y autor de "El Opus Dei sin filtros" desarma los tópicos sobre la Obra, reivindicando la santidad en lo ordinario, la libertad personal y la belleza de una vocación que se injerta en el tejido del mundo sin romperlo

Jack Valero: «En el Opus Dei, Dios no te pide abandonar tu vida, sino vivirla de otra manera»

Acercarse al Opus Dei desde fuera suele implicar lidiar con un denso caparazón de etiquetas, prejuicios ideológicos y estereotipos que rara vez coinciden con la realidad cotidiana de quienes forman parte de él. Para descorrer ese velo y mirar de frente a una de las instituciones más analizadas y a la vez desconocidas de la Iglesia, la comunicadora Mar Dorrio mantiene una extensa conversación con Jack Valero —autor del libro El Opus Dei sin filtros—, una radiografía sin artificios que indaga en los resortes íntimos de la vocación.

Frente a los grandes despachos, el hermetismo o los relatos de intriga que tantas veces ha alimentado la ficción, la charla sitúa el foco en el suelo más llano posible: la vida corriente de personas ordinarias. Lejos de buscar un exilio de las responsabilidades profesionales o familiares, Valero desgrana cómo la llamada divina no irrumpe para arrancar a nadie de su sitio, sino para transformarlo desde dentro. «Dios no te pide abandonar tu vida, sino vivirla de otra manera», sintetiza el autor con nitidez gráfica. Esa palanca de conversión es la que permite que una oficina, un aula, un taxi o la propia dinámica del hogar se transformen en un auténtico altar de encuentro con lo sagrado.

Durante la entrevista, el diálogo transita con soltura por los recovecos de la libertad personal, el trabajo bien hecho como ofrenda y la superación de esos recelos históricos que a menudo rodean a la Obra. Valero expone que el motor del Opus Dei no responde a estrategias de poder, estructuras monolíticas ni maquinaciones de influencia, sino al entramado humano de almas diversas —desde taxistas y madres de familia hasta científicos y artistas— que intentan acertar y equivocarse buscando a Dios en el asfalto del día a día.

La charla aborda también el peso de los prejuicios acumulados durante décadas. Cuando la sociedad no logra concebir la entrega personal por motivos estrictamente sobrenaturales, se tiende a desviar la mirada hacia sospechas de poder o control económico. Frente a eso, este recorrido periodístico ofrece una alternativa basada en la escucha directa a sus protagonistas. Una invitación a despojarse de anteojeras ideológicas para asomarse a una vivencia donde la santidad —lejos de disfraces y excepcionalidades— huele simplemente a cercanía, normalidad y entrega ordinaria en medio del mundo.

Entrevista completa:

Mar Dorrio: Pues estamos en Santiago de Compostela y tengo la enorme suerte de estar con Jack Valero, que viene a presentar a muchas ciudades de España este libro suyo, el segundo que tiene, El Opus Dei sin filtros.

Y si va a estar en tu ciudad o no, lo puedes saber por redes sociales; te vamos a dejar un link para que sepas sus próximas presentaciones y también, si quieres que vaya a tu ciudad, pues puedes dejarnos un mensaje en el enlace que te vamos a dejar.

El Opus Dei sin filtros es un libro que va de lo particular a lo general. Tiene 20 testimonios que a través de ellos, de casos reales, sin edulcorar, pretende llegar a esas grandes preguntas, esas generalidades que se dan en la calle cuando se habla del Opus Dei: dudas, preguntas, leyendas…

Y hoy vamos a desgranar un poco; yo le quiero preguntar a través de todas esas leyendas y cuestiones que a mi alrededor se plantearon y que él me las responda. Así que, sin más, voy a al ataque.

Jack Valero: Adelante.

Mar Dorrio: Si esto fuese un examen de inglés, quiero la respuesta corta: ¿Qué es el Opus Dei?

Jack Valero: El Opus Dei es una llamada de Dios para ponerle a Dios en todos tus aspectos de la vida, la familia, el trabajo y demás, y luego transmitir eso a todos los que están a tu alrededor, transmitir esa alegría de haber encontrado el sentido de tu vida.

Mar Dorrio: ¿Y es una institución legal que se reconoce a sus miembros, que pueden decir si les apetece o si no, no que son miembros del Opus Dei? No tienen que hacer un juramento de silencio de ningún tipo, no tienen que ocultarse de nada. Entonces, esto me parece muy importante: definir qué es el Opus Dei.

Jack Valero: Sí, también es parte de la Iglesia católica y es un compromiso de vivir una vocación de Dios, ¿no? Que es una vocación de entrega, pero esa entrega no es como la entrega, por ejemplo, de una monja, ¿no? O sea, puede ser tan fuerte como eso, pero es en la vida normal. Perfecta. Es una entrega en la vida normal. Esto es lo que, y es que uno está haciendo las cosas normales de cada día, día a día trabajando y un día se da cuenta de que Dios se interesa mucho por eso, precisamente porque eres tú que lo haces. Y como te quiere tanto, quiere tu trabajo. Y es un descubrimiento que te explota la mente.

Mar Dorrio: Pero me parece, de cara a esas leyendas, me parece fantástico decir que quien quiera leer los estatutos los puede leer, quien quiera saber todo, no hay trampa ni cartón, no hay una puerta de siete cerrojos ni botas de siete leguas que oculten nada. Y claro, transparencia y secta no suelen ir de la mano.

Entonces, para toda esa parte de la leyenda que lo asocia a algo raro, que sepan que es una institución legal encarnada perfectamente dentro de la Iglesia católica sin trampa ni cartón. Para los que nos están viendo, que pueden ser creyentes o no creyentes y que solo esto les suene de oídas, ¿de qué manera se puede ser miembro del Opus Dei? Aunque sería más correcto hablar de tipos de vocación, pero para los que no son creyentes, ¿de qué forma se puede ser miembro del Opus Dei?

Jack Valero: Bueno, primero has dicho que es una parte que los Papas, los obispos, todos quieren mucho al Opus Dei y porque somos católicos dentro de la Iglesia, o sea, no se entiende fuera de la Iglesia católica. Y entonces, la mayoría de los miembros son casados, tienen sus familias y se les llama supernumerarios. Esto es la gran mayoría. Luego algunos son célibes, que por ejemplo los numerarios, yo soy numerario, y nosotros nos ocupamos de apoyar a los demás, darles formación, acompañarles en su camino vocacional, resolverles dudas, todo eso, apoyarles. Y luego hay otro que tenemos el don del celibato para hacer eso y luego hay otros que también son célibes, que son los agregados, que hacen eso, pero en sus entornos, viven con sus familias, lo que sea, y luego algunos de los numerarios varones o agregados varones disciernen una llamada al sacerdocio y pueden ser ordenados sacerdotes para el Opus Dei.

Y por último, hay también unos sacerdotes que se llaman de la sociedad sacerdotal de la Santa Cruz, que son de las diócesis, que también quieren ser del Opus Dei y su manera de serlo es unirse a esta sociedad y desde su parroquia o diócesis pueden tener medios de formación y hacer lo mismo que todos los demás miembros, pero dentro de su diócesis.

Estas son las maneras de ser del Opus Dei.

Mar Dorrio: Perfecto. Entonces, supernumerarios son esos que tienen una monovolumen y el Opus Dei dice el número de hijos que tiene que tener.

Jack Valero: Es muy curioso porque aquí viene una historia de una pareja que son los dos supernumerarios y entonces están hablando con una madre del colegio y resulta que el marido dice: «Bueno, pero es que mi mujer está en una convivencia, por qué es que mi mujer y yo somos del Opus Dei. Entonces no es posible, si solo tenéis dos hijos, ¿cómo os han dejado entrar?» Y entonces… y luego y luego dice: «No, no, nosotros tenemos los que nos ha dado Dios y luego uno se murió al poco de nacer y todo eso y nos quedan dos, estamos muy contentos». Y luego Ángel, que es el taxista, que también dice: «Bueno, nosotros hubiéramos querido tener muchos, pero Dios nos ha dado dos».

Y algunos no les dan ninguno, y de hecho cada uno, o sea, para mí lo que se percibe más en el Opus Dei es la libertad. La libertad es decir, yo voy a que me acompañen espiritualmente, yo charlo con alguien, con un sacerdote o un laico o una laica, me dan consejos y yo puedo decir, bueno, estos consejos son buenos, yo quiero seguirlos o no, o no, en esta ocasión pues me parece que no, yo voy a hacer otra cosa y esto es, o sea, como miembro lo que se percibe más de la obra es espíritu de familia y cariño y libertad, son las dos cosas.

Mar Dorrio: Yo doy fe que sobre mis 12 hijos, nadie me dijo ni me impuso nada, ni muchísimo menos. Y después cosas graciosas, cuando tienes 12 hijos la gente dice, «es que en el Opus te pagan por los hijos», y digo, a mí se me ha perdido esa subvención, no llegué a apuntarme porque a mí no me han dado nada. Es más te contaré que mi marido, que es profesor de universidad, vino con un profesor de Japón y yo me fui con su mujer, nos fuimos a la playa, a una piscina y yo le estaba echando crema a los niños y como ellos son tan ceremoniosos, ella me echaba crema a mí, y entonces la gente dijo, «es que el Opus le ha puesto una interna».

Mar Dorrio: No es el caso, o sea, cada uno es autosuficiente, cada uno se gestiona y cada uno es libre para hacer en la intimidad del dormitorio lo que le salga de las narices y de tener los hijos que crea o no convenientes.

Algo que resuma este libro en cada página y que tú mencionabas ahora: la libertad. Y yo quiero comentarte, porque yo creo que no se lo acaban de creer lo libres que somos. Entonces yo quiero contarte que en un curso de retiro, que ahora gracias a Dios también los retiros como hacen muchas espiritualidades diferentes, el retiro aquí en España ahora se empieza a ver como algo normal. Entonces en los retiros que organiza, los cursos de retiro que organiza el Opus Dei, está para gente de la obra y para gente que no es de la obra.

En el último curso de retiro, a la hora de la comida, pues estaban con un audiolibro, que te descansa mucho, ¿no?, de no tener que dar conversación y tal, y estaba San Josemaría diciendo que nunca le diría a un hijo suyo a quién tiene que votar.

Entonces, yo tenía una señora mayor al lado que dice: «Pues no sé qué hago aquí, ¿cómo que no le dicen a los del Opus Dei a quién hay que votar?». Y yo le dejo a la señora: «Es que si me dicen a quién tengo que votar, yo no estoy aquí». Pero, ¿esto es algo, la libertad? que me encantaría que se llegase a trasladar, porque cuando tú estás en la obra, yo tengo amigos del Opus Dei con ilusiones de ganar más independencia en sus autonomías, gente sin ningún amor a las independencias en autonomías, que en muchos centros, en momentos complicados de la historia, como por ejemplo los años más duros de la banda terrorista ETA, se pedía, por favor, que no se hablase de política en los centros del Opus Dei.

Jack Valero: Sí, sí, sí. Y de Cataluña, no me digas.

Mar Dorrio: Esta, esta libertad se ve en el libro.

Jack Valero: Sí, y es lo que yo digo, porque he estado hablando de libertad, estos 25 años que he trabajado en la oficina de información, he hablado mucho de libertad. Pero llega un momento que he pensado: «Explicar esto no es suficiente. Yo voy a decir que la gente lo diga desde su vida, porque los miembros lo experimentan desde el principio y lo saben y lo conocen». Y yo digo: «Bueno, pues déjales a ellos que expliquen».

Mar Dorrio: Claro.

Jack Valero: «Porque es la única manera que yo veo que la gente lo va a aceptar, porque si no yo digo: ‘No, no, somos libres, somos libres’ y el tipo que me escucha y dice: ‘No, no, eso es falso’ y por eso quiero pasar otro capítulo, que es: deja deja que la gente explique las cosas, sus vidas y así lo ves».

Mar Dorrio: Totalmente. Yo de decir porque parece que si eres miembro del Opus Dei tienes que dar tus hijos a un colegio, a una universidad, a un hospital. Mis hijos han ido a la pública porque era lo que teníamos más cerca de casa en mi ciudad, eh alguna, unos están estudiando en Navarra porque tenían una beca y el resto están estudiando en la pública y se han casado, trabajan y demás, o sea, la libertad es un hecho, es una realidad y en que muchos no encajaríamos si esto no fuera así, si no hacemos las cosas porque nos da la real gana.

Jack Valero: Eso, eso.

Mar Dorrio: Después, después de todo este análisis, ¿qué le hace falta a nuestra sociedad para que entienda las vocaciones de los laicos? Por ejemplo, si una niña dice que se va con las Monjitas de Madrid Teresa o que quiere ser Clarisa y hacer repostería el resto de su vida, la gente lo entiende y entiende que lo hace libremente, que pueden considerar que está loca o no, ¿cómo vas a dejar tu vida en eso? Pero lo entienden. Cuando alguien quiere ser una numeraria y entregar su vida a pues a cuidar, a atender, a darlo, eso ya entra en terrenos de leyendas negras, esclavitud, cuando es la misma entrega, o sea, aunque sea laica y la otra no. ¿Qué nos hace falta para madurar y entender esas vocaciones de laicos?

Jack Valero: Sí, y yo creo que este es el punto principal, ¿no? Porque el Opus Dei predica que el bautismo te trae tu vocación total de laico de santidad, el bautismo, y nos toca todos y es una vocación fuerte. Entonces, con el tiempo esto se está entendiendo un poco más, pero no hemos llegado. El Concilio Vaticano II lo dice, proclama la llamada universal a la santidad y la gente dice: «Bueno, eso debe ser muy fácil, si es para todos, no debe ser complicado». Y yo digo: «No, no, es complicado, pero es muy comprometido», totalmente. Y entonces, eh pero eso es, yo creo que el papel, es como el eh yo estaba ahora en misa en los franciscanos y pensaba, eh San Francisco de Asís, que nació hace 800 años, en el que murió hace 800 años, él predicaba el desprendimiento de las cosas terrenales y el no tener y fundó los franciscanos para que hicieran eso. Eso lo tenemos que hacer todos, pero los franciscanos están ahí mostrando que hay que hacerlo y siguen 800 años más tarde enseñándolos, enseñándonos a nosotros que hay que hacerlo y yo veo al Opus Dei como eso, ¿no? Todos tenemos que santificarnos con nuestra vocación en el mundo, pero el Opus Dei está ahí para decirte que soy que hacerlo y te lo recuerda y te lo recuerda y esta es nuestra función.

Mar Dorrio: Pues mira, yo te quiero decir el momento en que yo dije: «Voy a ser del Opus Dei» y es con este tema del dinero, que parece que es que en el Opus Dei, ¿no?, o sea aquí sale cada dinero por todas partes. Entonces yo entiendo el Opus Dei cuando me voy con mi marido a Piura, que va a dar unas clases allí y me enseñan la Universidad de Piura y me dicen: «Estas pizarras, estos pupitres vienen de Navarra». Y entonces yo dije: «O sea, esto del Opus al final son los hijos espirituales de Robin Hood, que sacan de un lado, pero no se quedan nada, es que lo meten para los pobres». Y entonces yo dije, en ese momento se me cayó muchos conceptos que tenía yo, prejuicios que tenía de la obra y entendí que esto nunca se lo queda nadie, esto abre en otro sitio para llegar más lejos, porque no te dan peces, sino que te enseñan a pescar. Y cuando yo vi el encerado de Navarra en el sitio más pobre de Perú, dije: «Aquí me quedo yo».

Jack Valero: Sí, qué bueno, qué buena historia, me encanta, me encanta.

Mar Dorrio: Pero y esto también me encantaría que la gente viese los hospitales que se están haciendo en África, cómo se está llegando ese espíritu de Robin Hood que no se trata de robar, sino de poner en valor lo que ofreces, esa universidad que da buena formación, que deja gente preparada, pero con ese dinero es que nadie se compra zapatos.

Jack Valero: No, y y es eso, ¿no? O sea, el fundador nos decía, eh hay que hacer muchas cosas en la vida, tenía este espíritu de magnificencia de hacer cosas grandes, cosas grandes, pero luego en tu vida tienes que estar desprendido de lo que usas y usar muy poco eh y usarlo lo más posible, etcétera, ¿no? O sea, que tenía esta combinación, para mí siempre me ha llamado la atención la combinación de tener muchísimo y usar poquísimas cosas tú y hacer cosas muy grandes, con mucho dinero que cuesta mucho dinero para para el bien de las personas y para el para para para la formación y para Dios. Eh y él no decía, no, porque a veces a veces piensa la gente, yo soy católico, van a hacer cosas pequeñas y tal porque no tenemos una visión pequeña, ¿no? pero para él su idea es enorme, enorme, enorme. Vamos a gastarnos, o sea, si Coca-Cola se gasta un millón para hacer publicidad para una cosa que no, que al final vale poco, nosotros tenemos la Iglesia, tenemos a Dios, o sea, lo nuestro tienes que gastarte todo el dinero que haga falta, pero para Dios.

Mar Dorrio: Por supuesto, por supuesto que sí, a ver si lo conseguimos a través de este libro, sé que lo van a entender un poquito más. Y quiero meterme en una curiosidad de las leyendas estas de la calle que se dio en mi ciudad, alguien dijo: «Hay unas listas», «hay unas listas que allí se ponen nombres» y yo quería explicar que listas el Papa Francisco le tenía mucha devoción a San José dormido y debajo de San José dormido le ponía la lista, los papelitos de lo que quería encomendar y que eso al final es lo que se hace en la obra. Yo por lo menos a San José le meto mis papelitos con mis listas de cosas, con mis listas de gente y que no tiene más ni trampa ni cartón, no hay unas listas selladas con lacre que se vaya esto a a decir cosas raras ni nada por el estilo, pero bueno, ya que estamos yendo aquí a tumba abierta, no sé si te ocurrió en alguna ciudad que también se corriese la voz complicando algo tan sencillo como encomendar algo y poner solo a San José.

Jack Valero: Me me encanta lo que dices, porque yo también tengo esas esas estatuas de San José de que lo vi al Papa Francisco y le puse los nombres, porque una cuando uno, eh cuando yo me saben que soy numerario, soy de los, mis hermanos no hay ninguno de la obra ni nada, o amigos, me dicen, «ah, bueno, tú reza mucho, mira, tienes que rezar por esto, esto, esto, esto, esto» y yo digo, «vale, vale, vale, pero un día pensé, no, no, tengo que escribirlo porque si no es como una hipocresía, ¿no? yo decir, vale, vale, vale, pero no lo hago, ¿no? Entonces yo tengo que escribirlo y yo ahora les pongo esas listas a San José, pero también rezo, yo también rezo para que mucha gente descubra que su vocación es en la obra, porque para mía o sea, yo Dios me llamó muy joven, yo tengo ese privilegio de que Dios me llamó muy joven y yo soy totalmente feliz, no lo cambiaría por nada y yo quiero transmitir eso, ¿no? por eso yo rezo por mis sobrinos o amigos o sus hijos para que puedan también descubrir esa alegría.

Mar Dorrio: Y yo creo que los miembros de la obra a veces podemos ser pesados si no tenemos especial don de gentes, como también somos pesados eh como las mujeres y los hombres cuando tienen una Thermomix, que claro, estás tan fascinado y que no paras de hablar durante dos semanas de la Thermomix, y yo creo que nosotros cuando dices, es que esto me ha ayudado, es que soy más feliz, pues entonces claro, tenemos que ser pesados necesariamente porque porque dices de verdad, como se te cae la cabeza, tómate ibuprofeno, pues nosotros somos muy pesados de reza que te verás que vas a estar mejor. Entonces no sé si tocas el tema de la pesadez que nos caracteriza.

Jack Valero: Sí, me encanta este ejemplo porque mi madre cuando se murió mi padre se puso a vender Thermomix y luego todas mis cuñadas, todas mis cuñadas tienen Thermomix, todas las amigas y tenía una lista allí de cosas, «mamá, oye, me ha llamado esta señora, esta señora, esta señora» y para ella fue una segunda vida hacer esto, ¿no? Y yo lo pensaba, bueno, esto, esta ilusión que tiene ella de vender Thermomix es lo mismo, es parecido a lo que, o sea, cuando has dicho este ejemplo me ha recordado esto, ¿no? Eh y y y bueno, yo les pregunto a la gente, «oye, ¿para ti qué es el apostolado? O ¿por qué haces eso? ¿Por qué hablas con la gente? ¿De qué hablas?» y más que hacerles un patrón, yo les he dejado hablar y he dicho y he puesto lo que me han dicho y para mí ha sido muy emocionante ver la la las cosas que yo estaba explicando, pero echas realidad en carne viva en otras personas.

Mar Dorrio: Pues ya para ir terminando, eh les animaría a todos los que nos están escuchando que pasasen por la página web del Opus Dei, porque van a encontrar todo sin trampas, en cartón, lo que rezamos, lo que dejamos de rezar, eh todo lo que quieran saber lo van a encontrar ahí y esta semana hay un artículo que a mí me encantó, ¿no? Que es San Josemaría dice que podemos ser redividas, que podemos convertir en oro todo lo que tenemos entre manos, las penas, las alegrías, lo cotidiano y yo creo que ese es el gran tesoro del Opus Dei, el poner a Dios en cada pequeño detalle, en limpiar zapatos, ofreciéndoselo y ahí es cuando el Opus Dei se convierte cada uno, cada miembro del Opus Dei se convierte en ese redividas.

Yo y y sabes una cosa que eh yo empiezo el día diciendo «Serviam», o sea, servirá, besos suelo, serviré, pero ahora este último año escuché que algunos criticaban eso, que es la vida del Opus Dei es una vida de servicio y todo eso, y desde entonces este último año me da todavía más devoción, o sea, ahora lo ahora salgo de la cama y y grito «Serviam!», porque ya, porque me emociona la idea de que este día es un día para servir y eso eh uf, tiene tanto contenido.

Mar Dorrio: Y yo creo que cuando yo me quise hacer de lo pusdei, yo tenía claro que era allí donde iban a darme esas clases particulares para el alma, que me iban a hacer llegar a ser la mujer que yo quería llegar a ser. Entonces eh a veces se nos entiende porque cuando alguien te quiere bien, es leal y te corrige, eso puede costar y cuesta, pero igual que vas a un gimnasio para que te den caña y no haces gimnasia en casa, cuando un alma necesita ese respaldadazo y ese acompañamiento para llegar a donde tú quieres, ahí está lo pusdei, ¿no? Sí, y de esto salen varias historias, o sea, a mí me ha conmovido también como un numerario habla de de de cómo descubrió la dirección espiritual, una supernumeraria, cómo le han ayudado incluso cuando su matrimonio no funcionaba y y y le animaban a hacer esto, lo otro, mirar tal, pensar de esta manera y y y luego dice, «bueno, a mí esto ha sido, yo solo hablo de estos temas con la psicóloga y con mi directora, porque son las dos personas que me comprenden, que me ayudan, que me apoyan, es es es impresionante.

Mar Dorrio: Pues muchísimas gracias, Jack Valero, y este es el libro El Opus Dei sin filtros.

Mar Dorrio

Ser madre de 12 hijos hace que tenga experiencia en psicología, enfermería, restauración, decoración, organización de eventos, coaching de superación... Y todo regado con la capacidad de trabajo que te da estar disponible las 24 horas del día durante 25 años. Con la ilusión de compartir tantas vivencias, creé la cuenta @whynottwelve, actualmente con más de 11.000 seguidores, y la actividad sin ánimo de lucro "Café de los Viernes", que consiste en la organización de cafés simultáneos en casas particulares de diversas ciudades del mundo, en los que se ofrece, a través de internet, un testimonio que pretende ayudar a los participantes a acercarse a Dios y a mejorar sus vidas.