28 abril, 2026

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¿Eres bueno de verdad o solo con los que te caen bien?

El reto de San Francisco de Sales: ¿Por qué tu bondad se pone a prueba cuando te hacen daño?

¿Eres bueno de verdad o solo con los que te caen bien?

¿Alguna vez te has detenido a pensar qué mérito tiene ser amable con quien te sonríe? Es fácil ser generoso con el amigo que siempre está ahí o con el familiar que te devuelve los favores. Pero el Padre Ángel Espinosa de los Monteros, inspirado en una máxima de San Francisco de Sales, nos lanza una bomba de realidad que sacude nuestras conciencias:

«No saber mostrarnos buenos con los malos es una prueba de que no somos buenos del todo».

Esta frase no es solo una reflexión piadosa; es un desafío a nuestra integridad humana y espiritual. Si nuestra bondad termina donde empieza el conflicto, ¿es realmente bondad o es simplemente un intercambio de cortesías?

El arte de no juzgar lo que no conocemos

El Padre Ángel nos invita a mirar más allá de la etiqueta de «malo». Solemos ser jueces implacables de las acciones ajenas, pero ignoramos las historias que hay detrás.

  • ¿Es mala la mujer que sobrevive en la calle? * ¿Es malo el niño que roba una fruta para calmar su hambre o la de su hermano? Incluso en las cárceles, tras las rejas de la culpabilidad, existen pasados rotos, injusticias y decisiones forzadas por la desesperación. Juzgar es fácil; entender es un acto de amor profundo. Dios, en su omnipotencia, permite que el sol salga para todos, respetando una libertad que a veces nos cuesta procesar. Él no envía un rayo a la casa del injusto, sino que espera, con una paciencia infinita, nuestra transformación.

Vencer el mal con «exceso» de bien

Para ilustrar este punto, el relato nos traslada a la magistral obra de Víctor Hugo, Los Miserables. La escena es icónica: Jean Valjean le roba la plata al obispo que le dio refugio. Al ser capturado, el obispo, en lugar de acusarlo, le entrega más candelabros y le dice ante la policía: «¿Por qué olvidaste estos?».

Ese acto «descabellado» no fue una debilidad, fue una compra: «Compro tu alma para Dios».

Esa es la clave que el Padre Ángel nos propone: vencer el mal a fuerza de bien. No se trata de justificar el robo o la mentira, sino de entender que la justicia humana busca el castigo, pero la caridad divina busca la conversión.

El desafío en tu propia mesa

No tienes que ir a una cárcel para aplicar esto. El «malo» en tu vida puede ser ese cuñado que habló mal de ti, el socio que te defraudó o el padre que estuvo ausente. La tendencia natural es el silencio gélido o la exclusión. Sin embargo, el verdadero examen de nuestra bondad ocurre precisamente ahí: en ser capaces de hacer el bien a quien no nos lo puede (o no nos quiere) devolver.

Hagamos todo el bien que podamos, sin excepciones, sin listas de admitidos. Porque al final del día, la medida de nuestra luz se toma en la oscuridad del otro.

P Angel Espinosa de los Monteros

El Padre Ángel Espinosa de los Monteros ha impartido más de 4,000 conferencias sobre matrimonio, valores familiares y espiritualidad en diferentes ciudades de México, Estados Unidos, Francia, Italia, España y Sudamérica. Ha atendido a cientos de matrimonios ofreciendo consejos y programas de crecimiento conyugal y familiar. Es autor del libro «El anillo es para siempre», traducido a diferentes lenguas y a partir de las cuales ha dictado más de 20 títulos de conferencias. Actualmente se dedica de tiempo completo a impartir conferencias y renovaciones matrimoniales en 20 países del mundo.