19 marzo, 2026

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“El único berenjenal en el que me quiero meter es Dios”

Yaiza Canosa, la empresaria que revolucionó la logística y encontró en Cristo la paz que el éxito nunca le dio

“El único berenjenal en el que me quiero meter es Dios”

Yaiza Canosa irrumpió con 22 años en un sector casi exclusivamente masculino —la logística y el transporte— y fundó Goi, una empresa que hoy factura millones y lidera su mercado en España. Criada en un barrio complicado de A Coruña, sin padres y rodeada de seis hermanos mucho mayores, su infancia estuvo marcada por la pobreza, las drogas y la violencia. Sin embargo, lo que muchos verían como una condena, ella lo convirtió en claridad: saber exactamente qué no quería para su vida.

A los 16 años ya emprendía. A los 22 revolucionaba un sector tradicional. A los 28 hizo la comunión. Hoy, con más de treinta años, Yaiza es una de las mujeres más influyentes del panorama empresarial español… y también una de las voces más claras y disruptivas cuando habla de fe católica en redes sociales.

En una conversación íntima y extensa en el podcast Se Buscan Rebeldes, conducido por el padre Ignacio y Fray Marcos (dominicos), Yaiza desnuda su trayectoria con una sinceridad que desarma: “Antes tenía la vocación del éxito… y era una losa que me generaba ansiedad y estrés. Ahora mi única vocación es acercarme cada día un poco más a Él”.

De la anarquía adolescente a las conversaciones místicas con “alguien” que sentía dentro de sí desde niña, Yaiza describe un proceso de conversión racional y sentimental a la vez. Estudió, preguntó, racionalizó… pero fue el sentimiento —la certeza interna de que había “dos” en sus diálogos interiores— lo que la llevó a concluir que Jesucristo era la verdad y el catolicismo el camino coherente.

Dos frases resumen su itinerario espiritual:

  • “Es el único berenjenal en el que me quiero meter”.
  • “Muchas veces pierdo 3.000 seguidores cuando hablo de Dios… y me encanta. Me imagino a Dios diciendo: ‘Eres una rebelde, efectivamente’”.

Lejos de buscar aplausos o coherencia con su imagen de empresaria cañera, Yaiza asume que hablar de fe le cuesta audiencia, contratos y likes. Y lo hace con humor y sin victimismo: “Voy a hablar de lo que me da la gana… y ahora mismo solo quiero hablar de esto”.

En la entrevista también emergen reflexiones potentes sobre libertad vs. libertinaje, felicidad adrenalínica vs. paz profunda, el peligro de los ídolos modernos (dinero, ego, fama, deseo insaciable) y la diferencia entre deseo mundano y sed de Dios. Para ella, la verdadera libertad no es hacer lo que quiero cuando quiero, sino la capacidad de amar sin miedo. Y la verdadera felicidad no es un pico de euforia, sino una paz que resiste las peores tormentas.

Preguntada por qué le sabe Cristo para la sociedad, responde sin dudar: “Salvación. Pero salvación cotidiana: salvarme cada día un poco, ser un poco mejor, sentirme un poco más en paz”.

Sobre la Virgen María confiesa su desconcierto inicial (“¿Por qué hay tantas Vírgenes si solo hay una?”), pero termina admirando su entrega absoluta. Del Espíritu Santo dice, con su habitual traducción empresarial: “Es el director de operaciones”.

Y cuando le preguntan qué pondría en una manta gigante que todo el mundo pudiera leer, su respuesta es tan sencilla como demoledora:

“Dios nos ama”

Porque cuando de verdad entendió eso —dice—, dejó de cambiarse por nadie. Ni por el que tiene más dinero, ni por el que tiene más poder, ni por el que parece tenerlo todo resuelto.

Yaiza Canosa no predica desde la perfección. Admite sus incoherencias, sus caídas, sus egoísmos. Pero precisamente por eso su testimonio cala: porque es auténtico, porque viene de alguien que probó casi todos los altares del mundo moderno y descubrió que solo en uno —el de la Cruz— encontró agua que quita la sed para siempre.

Y mientras muchos le piden que vuelva a hablar solo de facturación y liderazgo femenino, ella sigue eligiendo el único berenjenal que, según dice, de verdad le merece la pena.

Se Buscan Rebeldes

“Se Buscan Rebeldes” es un canal de evangelización católico que busca saciar la sed que tienes de felicidad y responder a tus preguntas con el poder transformador del amor de Dios revelado en Jesucristo.