17 abril, 2026

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El Papa León XIV llega al corazón del conflicto en Bamenda: un grito de paz en medio de la sangre y el sufrimiento

En una región martirizada por diez años de violencia, donde católicos y musulmanes caminan juntos y una religiosa secuestrada sobrevivió gracias al rosario, el Pontífice denuncia a los “tiranos” y a los “amos de la guerra” que gastan miles de millones en armas mientras niegan educación y salud a los pueblos

El Papa León XIV llega al corazón del conflicto en Bamenda: un grito de paz en medio de la sangre y el sufrimiento

Bamenda, noroeste de Camerún, 16 de abril de 2026. Las calles desbordadas de gente, bocinas, danzas y una acogida que desborda alegría. En plena zona de conflicto anglófono, donde desde hace una década se enfrentan separatistas y el Gobierno central, han muerto unas 6.000 personas y más de 600.000 han tenido que huir de sus hogares.

Los independentistas decretaron una tregua de tres días precisamente para que la población pudiera participar sin miedo en los eventos con el Papa. Un gesto que reconoce el enorme valor espiritual de esta visita en una tierra empapada de dolor.

El encuentro por la paz en la catedral de San José

Esta mañana, León XIV se dirigió a la catedral de San José para un emotivo encuentro interreligioso por la paz. Lo más impactante: católicos y musulmanes no solo conviven, sino que han formado una alianza explícita para trabajar juntos por la reconciliación. El Papa lo celebró con emoción y deseó en voz alta que ese ejemplo se repitiera “en otras partes del mundo”.

Varios testimonios conmovieron a los presentes:

  • Un representante musulmán habló de la colaboración diaria entre ambas comunidades.
  • Una religiosa contó cómo fue secuestrada junto a una compañera, llevada a la selva, trasladada de noche en motocicleta, sin comida, sin agua, sin poder asearse. Dijo con claridad que lo único que le dio fuerza para sobrevivir fueron las cuentas del rosario.
  • Un líder de una religión tradicional planteó el delicado tema de la poligamia y la tensión entre fe cristiana y costumbres ancestrales. Sus palabras provocaron un revuelo visible en la catedral: es un asunto candente.

El Papa escuchó con atención y luego tomó la palabra con dureza inusual:

“Hay pocos tiranos, pocos gobernantes, que ponen de rodillas al mundo… Países que gastan miles de millones en armamento para destruir y luego no encuentran recursos para la educación, la salud y el bienestar de las personas.”

Y citó con fuerza el Evangelio:

“Jesús nos dijo: ‘Bienaventurados los que trabajan por la paz’. Pero ¡ay de aquellos que manipulan la religión en nombre de Dios para su propio beneficio militar, económico o político, arrastrando lo sagrado a la oscuridad y la suciedad!”

Denunció a los “amos de la guerra” que saben que destruir toma solo un instante, pero reconstruir puede llevar toda una vida. Criticó también a quienes roban los recursos de la tierra y reinvierten las ganancias en más armas, perpetuando un círculo vicioso de muerte y desestabilización.

Del aeropuerto a la misa y anécdotas que revelan el alma africana

Después del encuentro, el Papa se trasladó al aeropuerto de Bamenda, donde presidió una misa multitudinaria antes de regresar a Yaundé. Las calles volvieron a llenarse para verlo pasar. La gente no se queja: hoy han tenido al Papa “en vivo” recorriendo el pasillo central.

La crónica incluye dos paréntesis muy humanos que hablan del corazón de África:

  1. La generosidad de los pobres. Mientras en países ricos a veces ni siquiera ofrecen agua a los periodistas que viajan con el Papa, en Camerún (y antes en Argelia) montaron buffets dignos de hotel de lujo, con mesas bien puestas y detalles exquisitos. “¿Cómo es posible que los países con tantos problemas sean tan generosos?”, se pregunta el narrador. La respuesta parece sencilla: quieren dar lo mejor al Papa… y eso alcanza también a quienes lo acompañan.
  2. La anécdota familiar del collar. Durante la visita a unas hermanas agustinas misioneras en Argelia, el Papa se fijó en un delicado “árbol de la vida” hecho de cobre y coral. La religiosa le ofreció el collar sin pendientes, pero él respondió con una sonrisa: “No, con aretes, porque todo es regalo para mi sobrina”. Esa misma sobrina que, en el Jubileo de los Jóvenes, le había escrito preocupada: “Tío, ¿no te sientes solo ahora que eres Papa y vives solo?”. Un lazo familiar tierno y cercano que humaniza al Pontífice.

Un mensaje que trasciende fronteras

En una tierra donde la violencia ha dejado miles de muertos y cientos de miles de desplazados, la visita de León XIV no es solo un acto religioso: es un potente llamado a elegir la paz, a rechazar la manipulación de la fe y a invertir en lo que construye en lugar de en lo que destruye.

Católicos y musulmanes unidos, una monja que sobrevivió rezando el rosario, un Papa que no teme señalar a los “tiranos” y a los “amos de la guerra”… Bamenda hoy respira, aunque sea por unos días, esperanza.

¿Conseguirá este encuentro sembrar una paz duradera? Los cameruneses, con el corazón abierto y las calles llenas, quieren creer que sí.

Y el mundo, una vez más, ha visto que incluso en las zonas más heridas, la fe sigue siendo capaz de reunir, consolar y exigir justicia.

Valentina Alazraki

Corresponsal de N+ en El Vaticano e Italia desde 1974. A lo largo de estos 50 años me ha tocado vivir experiencias, vivencias, anécdotas impresionantes, que compartiré en este canal. También me gustaría de que me siguieran en mi vida diaria, para ver como vive una corresponsal fuera de México y puesto que yo vivo en Roma les compartiré los lugares más bonitos y también los menos conocidos de esa maravillosa ciudad, como si fuera su guía. Además, para los más golosos y los que se divierten en la cocina, me vendrán en mi calidad de cocinera que compartiré recetas típicas italianas.