21 abril, 2026

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El Papa León XIV en el corazón de los diamantes de Angola: fe verdadera frente a la explotación y la superstición

Un viaje valiente a Saurimo, donde la riqueza brilla… pero no siempre llega a todos

El Papa León XIV en el corazón de los diamantes de Angola: fe verdadera frente a la explotación y la superstición

¡Imagínate aterrizar en una ciudad a 800 km de Luanda, en pleno centro de la extracción de diamantes de Angola, con un calor abrasador de más de 40 grados, y encontrar a casi 60.000 personas esperándote: 40.000 en la explanada principal y otras 20.000 en los alrededores, muchas de ellas tras pasar la noche al raso! Eso fue exactamente lo que vivió el Papa León XIV este lunes 20 de abril de 2026 en Saurimo, conocida como la “capital de los diamantes” de Angola.

Angola es un país bendecido por la naturaleza: petróleo, diamantes y otros recursos que podrían generar prosperidad. Sin embargo, como recordó el Papa, la realidad es otra. La gasolina cuesta casi nada para los locales, pero la riqueza se concentra en pocas manos. La explotación, las desigualdades sociales, la violencia y la prepotencia convierten “el pan de todos en el bienestar de unos pocos”. León XIV no dudó en denunciarlo con claridad: cuando la injusticia corrompe los corazones, la comida y el progreso de muchos se convierten en privilegio de pocos.

La Iglesia no puede mirar hacia otro lado

El Pontífice subrayó el papel clave de la Iglesia Católica en Angola: acompañar al pueblo, especialmente a los más vulnerables, con un compromiso generoso. No se trata solo de consolar, sino de ayudar a levantarse cuando se cae y a reconstruir lo que la violencia destruye.

En Saurimo, zona profundamente marcada por tradiciones ancestrales y supersticiones, el Papa fue aún más directo. Habló con fuerza contra la tentación de convertir la fe en un “comercio supersticioso”: tratar a Cristo como un ídolo, un gurú o un amuleto de la buena suerte al que solo se invoca cuando se necesita algo.

“Existen motivos equivocados para buscar a Cristo”, advirtió. No buscamos un maestro al que “mamar” intereses, ni un proveedor de servicios, sino un Señor al que seguir con todo el ser, imitando su iniciativa de amor y libertad. Cristo no quiere siervos ni clientes, sino personas que se entreguen con todo su corazón.

Esta denuncia resuena especialmente en una región donde las prácticas ancestrales a veces se mezclan con la fe, casi convirtiéndola en magia. El Papa pidió a los católicos angoleños permanecer fieles a la verdadera tradición de la Iglesia, sin dejarse arrastrar por el “feísmo” o la superstición.

Encuentro conmovedor con las monjas mexicanas y con los ancianos

En la explanada, el enviado especial se encontró con unas monjas mexicanas de Oaxaca que trabajan como misioneras. Ellas le contaron lo difícil que resulta acompañar a la gente en medio de una cultura tan arraigada en tradiciones y supersticiones. Su testimonio confirma que el desafío es real y profundo.

Antes de la misa, el Papa visitó una residencia de ancianos. Allí recordó, como ya lo hacía Francisco, que los mayores no son un peso que se deba atender solamente, sino un tesoro que hay que escuchar. Representan la historia, la memoria y la sabiduría de un pueblo. “No los descartemos”, insistió: su experiencia puede iluminar nuestras vidas.

Homenaje a una Iglesia que nunca se rindió

Por la tarde, León XIV se reunió en la basílica dedicada a la Virgen de Fátima con obispos, religiosos y religiosas. Elogió el rol heroico de la Iglesia angoleña durante la larga guerra civil (1975-2002) y en los años de reconstrucción posterior. En un país lleno de heridas, la Iglesia ha sido y sigue siendo signo de esperanza y reconciliación.

Mañana, rumbo a Guinea Ecuatorial

Tras este intenso día en Saurimo, el Papa viaja mañana a Guinea Ecuatorial. Allí estrenará su español en público, algo que muchos esperaban con ilusión. Probablemente recordará también el primer aniversario de la muerte de Francisco, cuyo entierro en Santa María la Mayor sigue siendo un gesto lleno de significado.

Este viaje a Saurimo deja una imagen potente: un Papa que no teme ir al centro de la riqueza mineral ni al corazón de los desafíos culturales y sociales de África. Denuncia la explotación sin rodeos, defiende una fe auténtica que no se reduce a superstición y llama a la Iglesia a ser compañera fiel de los que más sufren.

Al final, el mensaje es claro y esperanzador: Cristo no es un amuleto de suerte. Es el que camina con nosotros, nos levanta cuando caemos y nos invita a construir juntos un mundo más justo.

¿Te animas a seguir el viaje del Papa por África? Mañana, en Guinea Ecuatorial.

Valentina Alazraki

Corresponsal de N+ en El Vaticano e Italia desde 1974. A lo largo de estos 50 años me ha tocado vivir experiencias, vivencias, anécdotas impresionantes, que compartiré en este canal. También me gustaría de que me siguieran en mi vida diaria, para ver como vive una corresponsal fuera de México y puesto que yo vivo en Roma les compartiré los lugares más bonitos y también los menos conocidos de esa maravillosa ciudad, como si fuera su guía. Además, para los más golosos y los que se divierten en la cocina, me vendrán en mi calidad de cocinera que compartiré recetas típicas italianas.