12 mayo, 2026

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El Ingeniero de la Fidelidad: Beato Álvaro del Portillo

Un pastor de paz, roca de humildad y primer sucesor del Fundador del Opus Dei

El Ingeniero de la Fidelidad: Beato Álvaro del Portillo

Hoy, 12 de mayo, la Iglesia celebra la memoria litúrgica del Beato Álvaro del Portillo (1914-1994). No es una fecha elegida al azar por el calendario; coincide con el aniversario de su Primera Comunión, el momento en que, como él mismo decía, el Señor empezó a tomar posesión de su corazón.
Para comprender a «Don Álvaro», como se le conoce cariñosamente, hay que analizar la figura de un hombre que logró la difícil síntesis entre la brillantez intelectual y una humildad que lo hacía casi invisible para que solo brillara Dios.

Una vida de servicio: Del mundo a la roca del Opus Dei

Álvaro del Portillo fue, ante todo, un hombre de una preparación excepcional. Doctor en Ingeniería de Caminos, en Filosofía y en Derecho Canónico, su mente analítica y estructurada fue el instrumento que la Providencia utilizó para dar forma jurídica al espíritu del Opus Dei.

Sin embargo, su mayor título fue el de Saxum (Roca). San Josemaría Escrivá, al ver su fidelidad inquebrantable, su serenidad ante las pruebas y su capacidad de trabajo, encontró en él el apoyo más firme para la expansión de la Obra.

  • Fidelidad heroica: Tras el fallecimiento del fundador en 1975, Álvaro asumió el timón. Su análisis de la situación fue claro: no venía a innovar, sino a ser el primer continuador. Su misión fue asegurar que el carisma original permaneciera intacto mientras la institución crecía por los cinco continentes.
  • Impulso social: Bajo su responsabilidad se pusieron en marcha innumerables iniciativas de promoción social y humana, especialmente en África y América Latina, como el Centro Hospitalario Monkole (Congo) o la Universidad de la Santa Cruz en Roma.

Profundidad espiritual: «Saxum» y la sonrisa permanente

Lo que hacía profunda la figura de Álvaro del Portillo no eran sus logros externos, sino su paz interior. Quienes convivieron con él destacan que «su sola presencia daba paz».

  1. La unión con la Cruz: Vivió momentos de gran sufrimiento, incluyendo persecuciones ideológicas y problemas de salud, pero siempre con una alegría que no era fruto del temperamento, sino de la oración.
  2. La Iglesia como centro: Su amor al Papa y a la jerarquía fue absoluto. Colaboró activamente en el Concilio Vaticano II, siendo secretario de la comisión que redactó el decreto Presbyterorum Ordinis sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes.
  3. Humildad: Tenía la capacidad de desmenuzar problemas complejos con la precisión de un ingeniero, pero siempre terminaba con una nota de esperanza sobrenatural: «Gracias, perdón, ayúdame más», era su jaculatoria constante.

Un legado de paz para hoy

El Beato Álvaro nos enseña que la santidad no es necesariamente hacer cosas extraordinarias, sino hacer extraordinariamente bien las cosas ordinarias. Su figura es un bálsamo para un mundo fragmentado; él demostró que se puede ser firme en las convicciones (ser una roca) sin perder la ternura y la cercanía con cada persona.

En este 12 de mayo, su memoria nos invita a buscar esa «unidad de vida» donde el trabajo profesional, las relaciones familiares y la fe no sean compartimentos estancos, sino un solo tejido de amor a Dios y servicio a los demás.

«Señor, gracias por todo. Perdón por todo. Ayúdame más». — Beato Álvaro del Portillo

Patricia Jiménez Ramírez

Soy una mujer comprometida con mi familia, con una sólida experiencia empresarial y una profunda dedicación al hogar. Durante años trabajé en diversos entornos empresariales, liderando equipos y gestionando proyectos de impacto. Sin embargo, en los últimos años he tomado la decisión de centrarme en mi hogar y dedicar más tiempo a mi marido e hijos, quienes son mi mayor prioridad. Mi experiencia en el ámbito empresarial me ha brindado valiosas habilidades en gestión del tiempo, organización, liderazgo y resolución de problemas, que ahora aplico en mi vida familiar para fomentar un ambiente armonioso y saludable para todos