09 mayo, 2026

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El dolor de las dudas de San José y la alegría del mensaje del Ángel

Primer Domingo de San José 

El dolor de las dudas de San José y la alegría del mensaje del Ángel

La devoción de los Siete Domingos de San José es una tradición antigua en la Iglesia Católica, que consiste en meditar durante siete domingos consecutivos previos a la fiesta de San José (19 de marzo) sobre sus siete dolores y gozos, entrelazados con eventos de la vida de Jesús y María.

Esta práctica surgió de un milagro relatado en la historia eclesiástica: dos frailes franciscanos náufragos en la costa de Flandes fueron salvados por una aparición de San José, quien les aconsejó rezar siete Padrenuestros y Avemarías en honor a sus siete dolores y gozos, guiándolos a salvo a puerto.

En el primer domingo se medita el dolor que experimentó San José al descubrir el embarazo de María antes de vivir juntos, lo que le causó gran angustia y le llevó a considerar separarse de ella en secreto para no exponerla a vergüenza pública (Mt 1,18-19).

Sin embargo, su gozo fue inmenso cuando un ángel se le apareció en sueños, revelándole que el niño era concebido por el Espíritu Santo y que debía llamarlo Jesús, confirmando su vocación como padre legal (Mt 1,20-21).

Esta tradición invita a los fieles a confiar en la providencia divina ante las dudas, como hizo San José, quien actuó por humildad al sentirse indigno de tal misterio.

Oración

¡Oh castísimo Esposo de María Santísima, glorioso San José! Grande fue el trabajo y angustia de vuestro corazón cuando, perplejo, pensabais alejar de vos a vuestra Prenda inmaculada; pero vuestro gozo fue inefable cuando el ángel os reveló el soberano misterio de la Encarnación.

Por este dolor y este gozo, os pedimos que consoléis nuestras almas ahora y en los últimos momentos con la alegría de una buena vida y santa muerte, semejante a la vuestra, asistidos de Jesús y María.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

Miguel Morales Gabriel

Soy un jubilado empresario católico, esposo devoto, padre esforzado, abuelo cariñoso y amigo leal; fundador de su empresa familiar donde lideró con integridad durante décadas generando empleo y desarrollo local, siempre guiado por su fe, la solidaridad comunitaria y el amor incondicional a su esposa, hijos y nietos, viviendo con el lema de servir con humildad.