05 mayo, 2026

Síguenos en

El carácter moral de la economía

Economía moral: eficiencia sí, pero con justicia social

El carácter moral de la economía

Cuando se discutían los efectos de las medidas de estabilización durante el gobierno de Fujimori , hubo una noticia publicada en la página económica de El Comercio, poco usual: en un panel de especialistas —el único que no era economista — dictó la mejor clase de economía el recordado Monseñor Durand Flórez al expresar enfáticamente: “Las correcciones drásticas son impostergables, la cuestión de fondo, es evitar el sufrimiento de los más pobres como consecuencia de la restauración de los equilibrios macroeconómicos”. Con estas sencillas palabras estaba poniendo de manifiesto algo que se tiende a olvidar, el carácter moral de la economía.

Si en el mundo existiera un solo individuo, este tendría el poder exclusivo sobre todos los recursos y riquezas del universo. Pero, desde el momento que existen otras personas, es necesario coordinar entre todos, la mejor forma de distribuir la riqueza. Hay un antiguo ejemplo en la economía que refleja esta situación: si una comunidad caza un venado, ¿a quién pertenece?, a los hombres más fuertes que lo cazaron o a los más débiles —niños, mujeres y ancianos. Obviamente, estamos frente a una decisión moral, en que dada la escasez de la riqueza —un único venado— las personas deben coordinar entre ellas para encontrar la forma más justa de repartir el bien.

Los criterios de justicia son parte de una antigua polémica que se remonta a los orígenes de la civilización occidental: la propiedad pública donde la riqueza se distribuye por igual entre cada uno de los miembros de la comunidad o por el contrario, la propiedad privada, en que la repartición se realiza de acuerdo a los méritos individuales de las personas.

Para muchos estudios entre los que se destaca el controvertido artículo de Fukuyama, la polémica acabó con el fracaso de las utopías socialistas, la humanidad ha ingresado irreversiblemente al Fin de la historia las sociedades lo formarán aburridos empresarios y consumidores tratando de ser lo más eficiente posible dentro de la competencia. La propiedad privada ha demostrado ser muy superior a las formas colectivistas para reproducir la riqueza y conseguir un mejor nivel de vida en aquellos países que optaron por la economía de mercado. Esto, que es sin duda un hecho fácil de comprobar. No obstante no se eliminan los problemas de extrema pobreza y desigualdad en determinados grupos disminuidos económicamente y a los cuales es necesario ayudar. A estas personas, es a las que se refería monseñor Durand, cuando a los desconcertados economistas y políticos, les recordaba la importancia de dividir los costos de aquel ajuste económico.

Pero, “cuidado con el asistencialismo” alertaba otro religioso en Huamanga —el padre Guillermo— quien comprobó que cuando en los comedores populares se les daba alimentos a los campesinos éstos descuidaban su trabajo y no se preocupaban por producir más, convirtiéndose en mendigos conformistas esperando el plato de comida. La lección de todo esto es claraa la ayuda debe ser simultánea a la intención y deseo de superación, por ejemplo, mediante la asignación de pequeños trabajos que beneficien a la comunidad.

Ahora que se pone de moda en algunos medios las famosas teorías de “crecimiento con equidad” tal vez las deberíamos reemplazar por las de “crecimiento con dignidad”.

Juan Manrique Silva

Referencias

LÉON WALRAS, Marie-Esprit. Compendio dos Elementos de Economia Política Pura. Ed. Abril Cultural. Sao Paulo. 1983.
MARSHALL, Alfred. Prncípios de Economia Volume1, Ed. Nova Cultural. Sao Päulo. 1986.
MARX, Carlos. Manifiesto del Partido Comunista. Ed. Progreso. Moscú. 1970.
MUNDELL, Roberto. El hombre y la economía. Amorrotu editores. Buenos Aires. 1972.
SAMUELSON, Paul. Economía. 11ava. Ed. Mc Graw-Hill. España. 1983.

RHUM, revista de humanidades

Revista RHUM es una publicación que busca fusionar distintas dimensiones del pensamiento y la expresión cultural: Escritura creativa: fomenta la narrativa literaria y formas expresivas innovadoras. Análisis filosófico: incorpora reflexiones profundas sobre ideas, conceptos y paradigmas. Memoria histórica: apuesta por rescatar, revisitar y entender nuestro pasado, contribuyendo al recuerdo colectivo. Imaginación estética: explora el arte y la sensibilidad como medios de interpretación y reconexión con lo vivido. En resumen, RHUM se posiciona como un espacio interdisciplinar donde convergen la creatividad, la reflexión crítica y el recuerdo histórico, con una mirada estética que enriquece cada contenido.