Bilbao: cuando las minorías creativas siembran esperanza
Encuentro con Cristo en el trabajo, la cultura y la vida cotidiana: la fuerza regeneradora de las minorías creativas
Las jornadas de Católicos y Vida Pública celebradas este fin de semana en Bilbao arrancaron con una pregunta que atravesó cada intervención y cada conversación de pasillo: ¿hacia dónde se dirige el mundo sin Dios? No es una cuestión teórica. Es una pregunta que se respira en la cultura, en la política, en la vida cotidiana. Y fue también el hilo conductor de unos días intensos que invitaron a mirar la realidad sin miedo y con esperanza.
Uno de los primeros ponentes recordó una idea tan sencilla como iluminadora: la ideología consiste en tomar una parte de la realidad y convertirla en el todo. Cuando el ser humano absolutiza una parte, termina perdiendo la verdad completa. Y, en ese intento de apagar la sed de Dios que habita en el corazón humano, acaba aceptando la mentira como si fuera una solución. Pero la sed permanece.
De ahí surge una de las consecuencias más dramáticas de nuestra época: cuando el hombre decide matar a Dios, termina matándose entre ellos. La historia reciente ofrece demasiados ejemplos.
En ese contexto intervino el periodista Jesús Colina, que situó a los asistentes ante un desafío claro: no podemos limitarnos a reproducir lo que hemos vivido hasta ahora. Estamos ante una época nueva y, por tanto, ante un reto nuevo. Con una imagen tan gráfica como certera explicó que la tarea evangelizadora hoy no consiste en conquistar a una jovencita, sino en convencer a una divorciada de que vuelva a su antiguo matrimonio. Es decir, hablar de nuevo a unos hombres que ya conocieron a Dios y que, sin embargo, se han alejado de él.
En este sentido recordó también una mención de Benedicto XVI: las civilizaciones no mueren por asesinato, sino por suicidio. Se destruyen desde dentro cuando pierden las convicciones que las sostienen. Pero, junto a esta advertencia, aparece también la esperanza: siempre existen minorías creativas capaces de regenerar la vida social.
Una de esas minorías creativas es, sin duda, la Asociación Católica de Propagandistas, impulsora de estas jornadas. Minorías que no buscan poder ni protagonismo, sino sembrar.
Porque, como Colina recordó en varias ocasiones, el cristianismo no es una ideología ni un conjunto de normas: es el encuentro con una Persona viva en la intimidad del corazón. Y esa experiencia nunca se vive como francotiradores. El cristiano está llamado a caminar en comunidad.

Tras la intervención de Colina llegó una conferencia de gran profundidad a cargo de José María Alsina, rector de la Universidad Abat Oliba CEU, que ofreció una reflexión densa y luminosa sobre la misión cultural de los cristianos en el momento actual.
La jornada del sábado continuó con una mesa redonda presentada por Antonio Girbau, con la que participaron Juan Manuel Sinde, presidente de la Fundación Arizmendiarrieta, heredera del espíritu de José María Arizmendiarrieta, impulsor de la experiencia cooperativa de Corporación Mondragón, y Ramón J. Fonte, presidente de His way at Work (HWAW).
Las intervenciones mostraron cómo la fe puede impregnar también el mundo de la empresa y del trabajo.
En su intervención, Fonte, animó a empresas grandes o pequeñas —allí donde haya alguien con deseo de introducir a Dios en la dirección de la empresa— a informarse e incorporarse a His way at Work, una iniciativa que busca acompañar a empresarios y equipos directivos en ese camino de integrar fe y trabajo.
El encuentro tuvo también momentos de belleza y de respiro. La soprano Sara Pardo ofreció un recital lírico que llenó la sala de belleza.
Más tarde llegó uno de los momentos más vibrantes con la intervención del dominico Fray Marcos, conocido por su paso por MasterChef. Su cercanía y su entusiasmo lograron levantar al público, invitando a sanar heridas y a vivir la fe con alegría.
La sobremesa estuvo marcada por la conferencia de Diego Blanco, que habló del Apocalipsis desde una clave profundamente esperanzadora. Introdujo el concepto de la eucatástrofe, esa expresión acuñada por J. R. R. Tolkien para describir ese momento en las grandes historias en el que parece que todo está perdido… justo antes de que irrumpa el triunfo final. Una idea que, aplicada a la historia de la salvación, recuerda que incluso en los momentos más oscuros Dios sigue escribiendo el desenlace.

Después llegó el testimonio de Mar Dorrio, que llevó todas estas reflexiones al terreno de lo cotidiano, allí donde la fe se vive en primera persona: desde el hogar, cuando se cierra la puerta de casa y comienza la vida real.
Las jornadas concluyeron con una mirada al futuro. Antonio Perteguer Muñoz presentó ChatLumen AI, una plataforma de inteligencia artificial desarrollada desde la fe y la moral de la Iglesia.
Quizá ahí esté una de las claves de lo vivido en Bilbao. Las minorías creativas de las que hablaba Colina se encarnan hoy en la Asociación Católica de Propagandistas, que con cada jornada que levanta en una ciudad va sembrando algo nuevo.
Funcionan como ese chirimiri constante y penetrante del norte: una lluvia fina que cala poco a poco.
Ciudad tras ciudad, encuentro tras encuentro, su trabajo va transformando lugares que, cuando termina la jornada, ya no vuelven a ser exactamente los mismos.
Related
Alza la Mirada: El himno que unirá a 1.700 voces con el Papa León XIV
Exaudi Redacción
16 abril, 2026
1 min
Santa Bernadette Soubirous, 16 de abril
Isabel Orellana
16 abril, 2026
6 min
San Damián de Molokai, 15 de abril
Isabel Orellana
15 abril, 2026
6 min
San Pedro González (Telmo), 14 de abril
Isabel Orellana
14 abril, 2026
6 min
(EN)
(ES)
(IT)
