30 abril, 2026

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San Joaquín y santa Ana: Maestros de sueños

Los abuelos de Jesús

San Joaquín y santa Ana: Maestros de sueños
San Joaquín y santa Ana con la Virgen María © Cathopic Angie Menes ن

D. Manuel González, sacerdote, ofrece este artículo sobre san Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen María, abuelos de Jesús y maestros de sueños, memoria y oración, cuya fiesta se celebra hoy, 26 de julio.

Ejemplo de vida y fe para nuestros tiempos

Cada 26 de julio, la Iglesia celebra con especial afecto la memoria de san Joaquín y santa Ana, pilares silenciosos de la historia de la salvación, abuelos de Jesús y testigos de la esperanza en medio de la adversidad. En esta fiesta, recordamos el papel insustituible de los abuelos y personas mayores como transmisores de la fe y guardianes de la memoria viva del Evangelio.

El Papa Francisco, de feliz memoria, impulsó desde los primeros años de su pontificado una profunda valoración de las personas mayores. Él mismo, como anciano, animó a toda la Iglesia a reconocer la riqueza espiritual y humana que representan nuestros mayores. Su testimonio, lleno de ternura y compromiso, sigue siendo hoy una inspiración para millones de creyentes.

Joaquín y Ana: visitados por un ángel

El Protoevangelio de Santiago, un texto apócrifo cristiano, narra cómo Joaquín fue excluido por su esterilidad, considerado inútil por su comunidad. Pero en ese sufrimiento, Dios intervino. Un ángel lo visita y le anuncia que su oración ha sido escuchada. En la noche de la prueba, llegó la luz de la promesa: serán padres de una niña muy especial, María, concebida sin pecado original.

El arte cristiano ha reflejado este momento como una escena de esperanza en medio de la oscuridad. También hoy, tantos abuelos pasan noches de insomnio, llenas de recuerdos, preocupaciones y sueños. Este día es una oportunidad para ser ángeles visibles para ellos: nietos, familiares, vecinos y amigos que no dejan que se sientan solos ni olvidados.

Evangelizadores incansables

Francisco recordaba que nunca hay edad para retirarse del anuncio del Evangelio. En muchos hogares, los abuelos son los que enseñan a los más pequeños a persignarse, a rezar, a amar a Jesús y a la Virgen. Son ellos los que mantienen viva la llama de la fe cuando otros se han apagado o distraído.

En un mundo donde tantas voces compiten por la atención de los jóvenes, la voz pausada de un abuelo puede ser semilla de eternidad.

Sueños, memoria y oración

Francisco propuso tres pilares para quienes están en la etapa madura de la vida: los sueños, la memoria y la oración.

  • Los sueños de los mayores no son fantasías, sino visiones de un mundo mejor, justo, en paz, más humano. Como dice el profeta Joel: “Sus ancianos tendrán sueños, y sus jóvenes, visiones”.

  • La memoria ayuda a no repetir los errores del pasado. Las historias que guardan las personas mayores son verdaderos tesoros que deben compartirse.

  • La oración es la fuerza invisible que sostiene al mundo. Como escribió el papa emérito Benedicto XVI, “la oración de los ancianos puede proteger al mundo, más que muchas acciones visibles”. Francisco, en su magisterio, también subrayó: “Tu oración es un recurso muy valioso: es un pulmón del que la Iglesia y el mundo no pueden privarse”.

Una celebración para el presente

Desde que Francisco instituyó en 2022 la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores, la Iglesia ha redoblado sus esfuerzos para integrar más plenamente a los mayores en la vida de la comunidad cristiana. En este 2025, el testimonio de Joaquín y Ana sigue iluminando nuestras familias, nuestras parroquias y nuestras decisiones.

Que esta fiesta nos impulse a mirar con gratitud a nuestros mayores, a escucharlos, a cuidarlos, a aprender de ellos, y a construir juntos una Iglesia y una sociedad más fraterna.

YoutubeFr. Manuel Gonzalez / FacebookEmmanuel J. González

Instagram@mitogonzalez2013 / BlogConsideraciones espirituales

 

Manuel González

Nací en Montgomery, West Virginia, USA. Me trasladé muy pronto a Sevilla donde viví 20 años y estudié la escuela primaria, secundaria y me licencié en 1980 en Medicina y cirugía por la universidad de Sevilla. 1982 marché a Roma donde acabé mis estudios eclesiásticos de Teología. Me ordenó sacerdote el Romano Pontífice S. Juan Pablo II el 12 de junio del 1983 en la basílica de S. Pedro. Continué mis estudios de master y doctorado en la universidad de Navarra donde presenté mi tesina y tesis doctoral sobre algunas questiones escatológicas en S. Ambrosio de Milán. Estos estudios los compaginé con pastoral universitaria en una residencia para estudiantes. En 1985 me trasladé a Madrid donde estuve ayudando en la capellanía del colegio Montealto. En agosto del 1986 me marché a Nairobi, Kenia donde estuve trabajando pastoralmente durante hasta principios del 2003. Estuve trabajando 6 años en la capellanía de Strathmore school. Otros 6 años de capellán de Kianda school y Kibondeni training center. El resto del tiempo estuve en Strathmore college, que en ese periodo se pasó a ser una universidad. De vuelta en España he trabajado pastoralmente con gente joven, matrimonios y sacerdotes en Gijón 6 meses, León 4 años, Oviedo donde estuve 6 años de capellán del colegio Peñamayor y en Valladolid de capellán del centro deportivo y cultural Niara. Actualmente estoy trabajando de capellán en el colegio Peñacorada de León