17 octubre, 2026

Síguenos en

Exaudi Redacción

23 septiembre, 2026

10 min

Más allá del espejo del mundo: cuando el progreso científico y humano late al ritmo de la caridad

Audiencia general: En el inicio de sus catequesis dedicadas a la constitución pastoral Gaudium et spes, el Papa León XIV ha instado a no contemplar los desafíos de la historia como meros espectadores indiferentes, recordando que todo avance técnico y social solo adquiere un rostro plenamente humano si está guiado por la dignidad de la persona y la fuerza del amor

Más allá del espejo del mundo: cuando el progreso científico y humano late al ritmo de la caridad

El compás de la historia contemporánea avanza a un ritmo vertiginoso, marcado por profundas transformaciones técnicas, científicas y sociales que redefinen constantemente el horizonte de la humanidad. Ante este escenario, el inicio del nuevo ciclo de catequesis dedicado por el Papa León XIV a la constitución pastoral del Concilio Vaticano II Gaudium et spes propone una pausa reflexiva y necesaria. Lejos de adoptar posturas de recelo estéril o de caer en un optimismo ingenuo, el pontífice ha puesto el foco en la urgencia de examinar el sentido último de estos cambios desde la perspectiva del Evangelio.

Para la Iglesia, mirar hacia el mundo actual no es un ejercicio de simple curiosidad sociológica, sino una exigencia intrínseca a su propia misión. El documento conciliar recuerda con precisión que los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo —especialmente de los más pobres y de cuantos sufren— son también los gozos y las esperanzas de los discípulos de Cristo. Esta sintonía existencial impide que la comunidad creyente se encierre en sí misma o contemple los dramas globales desde la distancia fría de la neutralidad.

El Papa ha subrayado que los cristianos no pueden permanecer como espectadores pasivos ante las dificultades y las fracturas de la sociedad. La escucha de la realidad exige una disposición del corazón que permita dejarse interpelar por los desafíos del entorno, comprometiéndose de manera activa en la búsqueda de respuestas concretas. Este compromiso no nace de la mera filantropía ni de estrategias de optimismo terrenal, sino de la certeza de que la fe ilumina los rincones más complejos de la historia humana.

Uno de los ejes centrales planteados en estas audiencias generales recae precisamente en la naturaleza del progreso. En un tiempo donde la ciencia y la tecnología multiplican exponencialmente las capacidades humanas, el pontífice ha insistido en que cualquier avance técnico o material corre el riesgo de volverse deshumanizador si olvida su brújula fundamental. El progreso es verdaderamente humano y auténtico únicamente cuando logra hacer el mundo mejor y se orienta firmemente hacia la caridad y la defensa incondicional de la dignidad de cada persona.

En esta misma línea, la opción por los pobres se reafirma no como un apunte secundario o una cuestión puramente táctica, sino como una categoría profundamente teológica. León XIV ha recordado que los sectores más vulnerables de la sociedad no solo reclaman justicia y asistencia material, sino también ser escuchados, acompañados y reconocidos en su plena dignidad como amigos. En el rostro de quien sufre se plasma un llamamiento que interpela la coherencia de la vida cristiana y desafía las estructuras de la indiferencia global.

Finalmente, este itinerario de reflexión propuesto desde la Plaza de San Pedro invita a leer los denominados «signos de los tiempos» a la luz de la fe. No se trata de someterse a las modas culturales ni de replicar discursos ideológicos, sino de discernir la acción prudente y providente de Dios en medio de las vicisitudes cotidianas. Con la mirada puesta en el misterio de Cristo, que quiso compartir plenamente la condición humana, la Iglesia renueva su compromiso de caminar junto a la humanidad, ofreciendo la esperanza firme del Evangelio como fermento de renovación y paz para el mundo.

Texto completo de la catequesis:

LEÓN XIV

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro
Miércoles, 23 de septiembre de 2026

________________

Catequesis – Los documentos del Concilio Vaticano II. IV. Constitución pastoral Gaudium et spes (GS 12-22) 4. El sentido de la actividad humana en el universo (GS, 33-39) 

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!

Continuando nuestro recorrido por la Constitución pastoral Gaudium et Spes del Concilio Ecuménico Vaticano II, llegamos al tercer capítulo de la primera parte, que tiene un título atractivo: «La actividad humana en el mundo». La pregunta de fondo es esta: ¿cuál es el valor de la actividad humana en el mundo, y, por lo tanto, del progreso técnico, social y científico? Podemos recordar que, menos de cuatro años después de la clausura del Concilio, en la noche entre el 20 y el 21 de julio de 1969, el hombre pisó la Luna por primera vez.

Creado a imagen y semejanza de Dios, el ser humano es agente del progreso. Mediante la libertad y la inteligencia aumenta sus propios conocimientos, logrando así que toda la sociedad progrese. Esto se aprecia fácilmente al considerar la mejora en las condiciones de vida a lo largo de las sucesivas generaciones. En efecto, dice el Documento, un «gran número de bienes que antes el hombre esperaba alcanzar sobre todo de las fuerzas superiores, hoy los obtiene por sí mismo» (n. 33).

Por este motivo, algunos pensadores han presentado el progreso técnico-científico como algo que debilita la relación del hombre con Dios hasta el punto de hacerla parecer superflua o, incluso, como algo contrario a la fe cristiana. Y esta lectura ha provocado, respecto a las épocas precedentes, un cambio en la mirada del hombre contemporáneo sobre el mundo. Un prejuicio de este tipo prevalece, principalmente, en esa parte de la cultura occidental que ha perdido su vínculo con la Revelación cristiana. En los humanismos postcristianos, el ser humano y Dios son presentados erróneamente como rivales: para afirmar sus conocimientos, su libertad y su progreso, el hombre debería emanciparse de Dios. Sin embargo, al negar la relación con Dios, al final se pierde también la posibilidad de afirmar el valor trascendente de la persona humana. Es el “drama del humanismo ateo”, bien descrito por un importante teólogo del Concilio Vaticano II, Henri de Lubac. [1]

El Concilio desea proporcionar una respuesta clara. Afirma la Gaudium et spes: «Una cosa hay cierta para los creyentes: la actividad humana individual y colectiva o el conjunto ingente de esfuerzos realizados por el hombre a lo largo de los siglos para lograr mejores condiciones de vida, considerado en sí mismo, responde a la voluntad de Dios» (n. 34). Es más, prosigue la Constitución, «los cristianos, lejos de pensar que las conquistas logradas por el hombre se oponen al poder de Dios y que la criatura racional pretende rivalizar con el Creador, están, por el contrario, persuadidos de que las victorias del hombre son signo de la grandeza de Dios y consecuencia de su inefable designio» (ibid.). En resumen, Dios ha puesto en las manos del hombre y de la mujer una creación todavía in statu viae -es decir, en camino, en crecimiento- para que ellos la conduzcan a buen término por medio de su sabia actividad [2].

Se encuentra aquí una importante referencia al misterio de la Encarnación. La humanidad -y, con ella, el trabajo, el progreso y la autonomía de las realidades creadas- no queda absorbida o anulada por el encuentro con Dios, sino más bien asumida en su totalidad; y sigue siendo, en Cristo, libre y operosa: efectivamente, en Él encuentra la verdad y la libertad plenas. Asimismo, en la celebración eucarística, el fruto del trabajo humano, representado por el pan y el vino, se coloca cada día sobre el altar para ser transformado en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Desde esta perspectiva surge una verdad importante: para encontrar a Dios, el ser humano no debe abandonar las ocupaciones terrenas, sino que puede vivir plenamente su propia vocación haciendo bien su trabajo cotidiano y santificándolo [3]. Los cristianos participan, como todos, en la edificación de la ciudad de los hombres, con la mirada puesta en el fin de todas las cosas y en el encuentro con Dios, y recordando este fin último a aquellos con quienes comparten la aventura del progreso, la ciencia y la vida.

Ciertamente, es preciso distinguir bien el progreso temporal del crecimiento del reino de Cristo; sin embargo, el Concilio afirma que tal progreso, «en cuanto puede contribuir a ordenar mejor la sociedad humana, interesa en gran medida al reino de Dios. […] Todos los frutos excelentes de la naturaleza y de nuestro esfuerzo, después de haberlos propagado por la tierra en el Espíritu del Señor y de acuerdo con su mandato, volveremos a encontrarlos limpios de toda mancha, iluminados y trasfigurados» (n. 39).

Finalmente, recordemos que, para constituir auténtico progreso humano -es decir, de todo el hombre y de todos los hombres-, el progreso técnico y científico debe estar animado y orientado por la caridad. Solo así se podrá utilizar siempre para defender la dignidad del hombre y promover las condiciones de vida de todos, especialmente de los más desfavorecidos.

Queridos hermanos y hermanas, el Concilio Vaticano II nos invita a compartir el pan del saber y del saber-hacer, para que todos los hombres y todos los pueblos puedan desarrollar sus potencialidades, de forma que podamos construir juntos, con la ayuda de Dios, un futuro mejor.
___________________________

[1] Cfr. H. de Lubac, Le drame de l’humanisme athée (1944), tr. it. Brescia 2013.

[2] Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 302, 306, 307.

[3] Cfr. S. Juan Pablo II, Homilia para la canonización de Josemaría Escrivá de Balaguer (6 de octubre de 2002).
___________________________

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. En la Eucaristía ofrecemos los frutos de la tierra y del trabajo humano para que se conviertan en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Unamos también nuestra vida y nuestras tareas al sacrificio eucarístico, para que el Señor las transforme en una ofrenda viva, santa y agradable a Él. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. En la Eucaristía ofrecemos los frutos de la tierra y del trabajo humano para que se conviertan en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Unamos también nuestra vida y nuestras tareas al sacrificio eucarístico, para que el Señor las transforme en una ofrenda viva, santa y agradable a Él. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.
____________________________

Llamamiento

El próximo domingo, 27 de septiembre, se celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Mi pensamiento va a los migrantes y los refugiados, especialmente a los menores que se ven obligados a abandonar su tierra. Los niños y los adolescentes son los más vulnerables. A menudo viven sufrimientos indescriptibles, violencia, torturas, explotación y situaciones traumáticas, y no es raro que pierdan la vida a lo largo de las rutas migratorias. Hago un llamamiento a la responsabilidad de todos: que cada uno se sienta implicado en la vida de estos jóvenes, que siempre deben ser tutelados y asistidos.
_____________________________

Resumen leído en español por el Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas:

En esta catequesis reflexionamos sobre el tercer capítulo de la Constitución pastoral Gaudium et spes, dedicado a la actividad humana en el mundo. El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, gracias a su libertad e inteligencia es capaz de conocer, de progresar y de mejorar las condiciones de vida de la sociedad.

Algunos pensadores, sin embargo, comenzaron a afirmar erróneamente que la humanidad, para demostrar sus conocimientos, su libertad y su progreso, debería emanciparse de Dios. El Concilio Vaticano II, en cambio, haciendo referencia al misterio de la Encarnación, asevera que los hombres, así como las obras de sus manos, no son anulados en el encuentro con Dios, sino que en Él encuentran su plena verdad y libertad.

Otra consecuencia de esta perspectiva es que el ser humano no debe abandonar las ocupaciones terrenas, sino que está llamado a vivir su vocación realizando bien su trabajo cotidiano y hallando en él un camino de santificación.

Exaudi Redacción

¿Qué es Exaudi News? Exaudi News es un medio de comunicación católico internacional que informa, forma y transforma, diariamente en español, inglés e italiano. A través de noticias, artículos de análisis y transmisiones en directo de los eventos del Papa, Exaudi busca fortalecer la unidad de los cristianos y contribuir a la evangelización del mundo, siempre guiados por la doctrina social de la Iglesia. Trabajamos para acercar la verdad y los valores cristianos a cada rincón del planeta. ¡Ayúdanos a transformar el mundo con Exaudi! En Exaudi creemos que la evangelización y la información de calidad pueden cambiar vidas. Para continuar con nuestra misión y expandir nuestro alcance, necesitamos tu ayuda. Además, buscamos personas comprometidas que deseen unirse a nuestro equipo. Con tu apoyo, lograremos llegar a más personas, difundir el mensaje de Cristo y reforzar la unidad de los cristianos. ¿Te unes a nuestra misión? Para más información sobre cómo colaborar, visita Exaudi.org/es o contáctanos directamente: [email protected] Exaudi: Informa, forma y transforma.

Etiquetas

#Doctrina Social #Gaudium et Spes #Gaudium et Spes #Gaudium et Spes #Gaudium et Spes #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #papa león xiv #progreso científico #signos de los tiempos #tecnología y fe