28 septiembre, 2026

Síguenos en

La mirada que devuelve la dignidad: El contundente mensaje a favor de la vida frente a la «falsa compasión»

En su encuentro con los enfermos en el Accueil Notre-Dame de Lourdes, el Santo Padre hace un firme llamamiento a la comunidad médica y a la sociedad: la vida humana es un don cuya dignidad jamás se mide ni se discute

La mirada que devuelve la dignidad: El contundente mensaje a favor de la vida frente a la «falsa compasión»

En el marco de su Viaje Apostólico a Francia, en un escenario impregnado de historia y consuelo como el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, el Papa ha pronunciado un discurso de profunda calado humano y ético ante los peregrinos, enfermos y acompañantes reunidos en el Accueil Notre-Dame. En un lugar donde, desde hace más de siglo y medio, la fragilidad no se oculta sino que se transforma en el centro de un encuentro sagrado, la reflexión ha girado entorno al valor inalienable de cada persona y a la urgencia de defender la vida en todas sus etapas.

Una mirada maternal que reconoce a cada persona

Tomando como referencia el lema pastoral del Santuario —el saludo del ángel Gabriel a María: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lc 1,28)—, el mensaje ha subrayado la trascendencia de este cara a cara entre el mensajero divino y la Virgen. En esa interacción, la humildad de María permitió que Dios realizara su obra de salvación para ofrecerla al mundo.

Siguiendo el testimonio de santa Bernardita durante las apariciones en la gruta, se ha recordado cómo la mirada maternal de María confirma que nadie es invisible para Dios. Ante una época en la que diversas sociedades muestran la tendencia a apartar los ojos o cerrar la mirada frente a la dignidad humana, se ha hecho un llamamiento a cultivar una «mirada contemplativa», rescatando las palabras de san Juan Pablo II en la encíclica Evangelium vitae. Una mirada que no busca apoderarse de la realidad, sino acogerla como un don y descubrir en el rostro de cada individuo una llamada al diálogo, a la consideración mutua y a la solidaridad.

«Lo que es legal no es necesariamente moral»

El punto clave de la alocución ha abordado la situación de quienes atraviesan patologías complejas y dolores intensos. Aunque el horizonte pueda parecer oscuro o incierto para muchas personas en sufrimiento, se ha remarcado que ninguna norma ni ley humana debe hacer perder la certeza sobre la dignidad inalienable del ser humano.

En este contexto, se ha rechazado categóricamente la tentación de poner fin a la vida bajo el pretexto de una «falsa compasión», recordando con firmeza que no es posible considerar normal la interrupción de la existencia y que «lo que es legal no es necesariamente moral». La dignidad de la persona existe por el mero hecho de su existencia y su destino eterno; por lo tanto, ni se mide ni se somete a debate.

La vocación médica: Servidores de la vida, no de la muerte programada

Dirigiéndose directamente a la comunidad de agentes sanitarios, médicos, enfermeros, camilleros y personal de pastoral de la salud, se les ha instado a recordar la esencia de su vocación: hacerse cargo de quien sufre y jamás eliminarlo.

Retomando las palabras dirigidas a la Fundación Jérôme Lejeune el pasado mes de junio, se ha advertido contra el peligro de decidir sobre el destino de un embrión o de una persona mayor basándose en «algoritmos de laboratorio». La medicina —se ha enfatizado— nunca puede convertirse en sierva de una muerte programada. Por ello, se ha exhortado a potenciar constantemente las estructuras de cuidados paliativos y la investigación, garantizando un acompañamiento lleno de ternura que cuide tanto los cuerpos como las almas.

«No son un peso, son el corazón de nuestra humanidad»

El encuentro ha concluido con unas palabras de consuelo y gratitud dedicadas a los propios enfermos, tanto a los presentes en el Accueil Notre-Dame como a quienes seguían el acto desde sus casas o camas de hospital.

A ellos se les ha asegurado que no constituyen una carga, sino que representan «el corazón palpitante de nuestra humanidad y un tesoro precioso para la Iglesia», encomendando sus pruebas al amor y a la protección maternal de la Madre del Señor.

Texto completo:

VIAJE APOSTÓLICO DEL SANTO PADRE LEÓN XIV A FRANCIA

Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS

PARA LA EDUCACIÓN, LA CIENCIA Y LA CULTURA (UNESCO)

25-28 DE SEPTIEMBRE DE 2026

ENCUENTRO CON LOS ENFERMOS Y ACOMPAÑANTES DEL ACCUEIL NOTRE-DAME

DISCURSO DEL SANTO PADRE LEÓN XIV

Santuario de Nuestra Señora de Lourdes

Domingo, 27 de septiembre de 2026

___________________________________

 

Queridos hermanos y hermanas,

queridos amigos enfermos:

Es una gran alegría para mí pasar este momento con ustedes aquí en Lourdes, donde desde hace más de ciento cincuenta años, peregrinos de todo el mundo vienen a encomendarle a Jesús, por medio de María, sus sufrimientos, ya sean físicos, psicológicos o espirituales. Aquí la fragilidad no se esconde, sino que se convierte en el lugar de un encuentro sagrado.

Este año, el tema pastoral del Santuario retoma el saludo del ángel Gabriel a María: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo» (Lc 1,28), poniendo de manifiesto este maravilloso intercambio entre dos miradas, la del mensajero del Señor y la de María. En ese cara a cara, la humildad y la generosidad de una joven permiten a Dios realizar su obra de salvación. María no retuvo al Señor para sí, sino que lo ofreció al mundo, al decirnos a cada uno de nosotros: «El Señor está contigo». Esta verdad es el fundamento de nuestra dignidad de personas. Y aquí María nos mira a cada uno como a una persona única, como testimonia santa Bernardita durante las apariciones en la gruta. Esta mirada materna nos confirma que ninguno es invisible a los ojos de Dios.

En una época en la que algunas sociedades tienden a apartar la mirada o a cerrar los ojos frente a la dignidad de la vida humana, «urge ante todo cultivar, en nosotros y en los demás, una mirada contemplativa […]. Es la mirada de quien ve la vida en su profundidad, percibiendo sus dimensiones de gratuidad, belleza, invitación a la libertad y a la responsabilidad. Es la mirada de quien no pretende apoderarse de la realidad, sino que la acoge como un don, descubriendo en cada cosa el reflejo del Creador y en cada persona su imagen viviente (cf. Gn 1,27; Sal 8,6). Esta mirada […] encuentra en el rostro de cada persona una llamada a la mutua consideración, al diálogo y a la solidaridad» (S. Juan Pablo II, Carta enc. Evangelium vitae, 83), para que el mundo tenga vida.

En el diálogo de la Anunciación, mientras el Señor fija su mirada en María, ella descubre que es la elegida de Dios. En el centro de este encuentro, cada uno de nosotros descubre que está llamado de modo personal y profundamente destinado al amor de Dios, que es fuente de vida. La persona humana es, en efecto, “digna” por el mero hecho de existir y de tener como fin la eternidad. Su dignidad no se mide ni se discute.

Sé que, para algunos de ustedes, que sufren a causa de patologías particulares y de dolores a veces terribles, el horizonte puede parecer oscuro, incierto, sin salida. Pero ninguna ley humana debe hacernos perder la certeza de su dignidad. Por el contrario, precisamente en nombre de esta dignidad inalienable de la persona humana debe rechazarse firmemente la tentación de quitar la vida con el pretexto de una falsa compasión. Es imposible considerar normal el hecho de poner fin a la vida. Lo que es legal no es necesariamente moral.

Aquí en Lourdes, ciudad de los enfermos y de la esperanza, invito a toda la comunidad de los agentes sanitarios a recordar el significado profundo de su vocación: hacerse cargo de una persona que sufre, y no eliminarla. Sí, queridos amigos, ¡sean servidores apasionados de la vida! ¡Ninguno tiene el derecho, nunca, «basándose en algoritmos de laboratorio, de decidir sobre la vida de un embrión determinado o de una persona de la tercera edad determinada! ¡La medicina nunca podrá convertirse en sierva de la muerte programada!» (Discurso a los miembros de la Fundación Jérôme Lejeune, 22 junio 2026). En este sentido, les invito, por un lado, a seguir realizando constantemente estructuras de cuidado paliativo y de investigación; por otro, a acompañar con ternura a los enfermos, como sucede aquí en Lourdes, donde médicos, enfermeros, camilleros, capellanes, equipos de pastoral de la salud y tantos otros ejercitan su vocación al servicio de la dignidad de la persona humana, para que el mundo tenga vida. Cuidando de los cuerpos, ustedes cuidan también de las almas. A ustedes, queridos miembros de las asociaciones hospitalarias, pero también a ustedes, agentes sanitarios, que se dedican al servicio de sus hermanos y hermanas, deseo expresarles toda mi gratitud.

Queridos hermanos y hermanas enfermos, quiero decirles: ustedes no son un peso, son el corazón palpitante de nuestra humanidad y un tesoro precioso para la Iglesia. Acompaño con la oración las pruebas que están atravesando. Mi pensamiento se dirige a todos los que no pueden estar aquí y que, desde sus casas o desde las habitaciones de los hospitales, están unidos a nuestro encuentro. Les encomiendo a todos al amor maternal de la Madre del Señor, pidiéndole que les alcance los consuelos de su Hijo Jesús. ¡Que Dios los bendiga y los proteja!

Exaudi Redacción

¿Qué es Exaudi News? Exaudi News es un medio de comunicación católico internacional que informa, forma y transforma, diariamente en español, inglés e italiano. A través de noticias, artículos de análisis y transmisiones en directo de los eventos del Papa, Exaudi busca fortalecer la unidad de los cristianos y contribuir a la evangelización del mundo, siempre guiados por la doctrina social de la Iglesia. Trabajamos para acercar la verdad y los valores cristianos a cada rincón del planeta. ¡Ayúdanos a transformar el mundo con Exaudi! En Exaudi creemos que la evangelización y la información de calidad pueden cambiar vidas. Para continuar con nuestra misión y expandir nuestro alcance, necesitamos tu ayuda. Además, buscamos personas comprometidas que deseen unirse a nuestro equipo. Con tu apoyo, lograremos llegar a más personas, difundir el mensaje de Cristo y reforzar la unidad de los cristianos. ¿Te unes a nuestra misión? Para más información sobre cómo colaborar, visita Exaudi.org/es o contáctanos directamente: [email protected] Exaudi: Informa, forma y transforma.