17 mayo, 2026

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El camino a la beatificación del venerable Fulton Sheen

Un evangelizador visionario en la Era Moderna: Legado y actualidad en la Iglesia Católica

El camino a la beatificación del venerable Fulton Sheen

El Venerable Fulton J. Sheen, uno de los más influyentes comunicadores católicos del siglo XX, ha sido un faro de fe para millones a través de sus predicaciones en radio y televisión. Su vida, marcada por una devoción inquebrantable al Santísimo Sacramento y a la Virgen María, lo convierte en un modelo de santidad accesible y relevante para los católicos contemporáneos. En un mundo cada vez más secularizado, Sheen demostró cómo los medios de comunicación pueden ser herramientas poderosas para la evangelización, un mensaje que resuena con particular fuerza en 2026, cuando la Iglesia enfrenta desafíos como la digitalización y la pérdida de fieles jóvenes. Este artículo analiza su biografía, su impacto perdurable y los avances recientes en su causa de canonización, basándonos exclusivamente en fuentes católicas confiables.

De un niño de Illinois a Obispo televisivo

Fulton John Sheen nació el 8 de mayo de 1895 en El Paso, Illinois, en una familia devota católica. Bautizado como Peter John, adoptó el nombre «Fulton» en honor al apellido de soltera de su madre. Fue ordenado sacerdote en la Diócesis de Peoria el 20 de septiembre de 1919, iniciando una carrera marcada por la excelencia académica y el servicio eclesial. Enseñó teología y filosofía en la Universidad Católica de América durante 25 años, formando a generaciones de católicos y futuros eruditos. Su consagración como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Nueva York en 1951 lo catapultó a roles de mayor visibilidad, sirviendo hasta 1966, y luego como obispo de Rochester hasta su retiro en 1969.

Sheen enfrentó desafíos personales, como problemas de salud y luchas internas contra el orgullo, la vanidad y la ambición clerical, pero los superó mediante una disciplina espiritual rigurosa. Durante 60 años, mantuvo una hora santa diaria ante el Sagrario, una práctica que atribuía como la fuente de su fuerza apostólica. Su autobiografía, *Treasure in Clay*, revela un hombre humilde que veía su vida como un vaso de arcilla moldeado por Dios. Falleció el 9 de diciembre de 1979, fiesta de San Juan Diego, por enfermedad cardíaca, dejando un legado de conversión y servicio.

Un apóstol de los medios y la misión

El impacto de Sheen trasciende su época, encarnando la santidad y la misión, dos pilares fundamentales de la vida cristiana. Como director nacional de la Sociedad para la Propagación de la Fe durante 16 años, recaudó 200 millones de dólares para misiones, fundó revistas como *Mission* y *Worldmission*, y contribuyó al decreto *Ad Gentes* del Concilio Vaticano II. Su denuncia profética contra el comunismo, el libertinaje y las filosofías falsas, como se ve en sus transmisiones televisivas, anticipó problemas que la Iglesia enfrenta hoy, como la secularización y las crisis morales.

Sheen revolucionó la evangelización mediante los medios. Su programa radial alcanzó a 4 millones de oyentes durante 20 años, mientras que *Life Is Worth Living* (1952-1957) atrajo a 30 millones de espectadores semanales, ganando un Emmy y rompiendo prejuicios anticatólicos. Autor de 66 libros y miles de columnas, facilitó decenas de miles de conversiones a través de instrucciones personales y predicaciones que llenaban iglesias y estadios. Su devoción a la Eucaristía y a María lo posiciona como un modelo para sacerdotes y laicos, enfatizando que la santidad surge de la intimidad con Cristo, no solo de la actividad apostólica.

En el contexto actual, su legado persiste a través de retransmisiones en EWTN, reimpresiones de libros y audios digitalizados. Sheen nos recuerda que la Iglesia es misionera por naturaleza, llamada a servir a los necesitados y proclamar el Evangelio en todos los rincones del mundo. Su enfoque en la oración y los sacramentos ofrece un antídoto contra el activismo vacío, invitando a los católicos de hoy a priorizar la relación personal con Jesús.

Avance hacia la beatificación

El 9 de febrero de 2026, el Santo Padre permitió que la causa de canonización de Sheen avance hacia la beatificación, declarándolo Beato en una ceremonia pendiente de programación entre la Diócesis de Peoria y el Dicasterio para las Causas de los Santos. Esta noticia, calificada como una «bendición para la Iglesia en Estados Unidos», llega tras años de obstáculos.

La causa se abrió en 2002, declarándolo Venerable en 2012 por el Papa Benedicto XVI. Un milagro —la recuperación de un bebé nacido muerto— fue aprobado en 2014 y confirmado por el Papa Francisco en 2019. Sin embargo, disputas sobre sus restos (suspendida en 2014 por negación de traslado desde Nueva York a Peoria) y preocupaciones del Obispo de Rochester en 2019 retrasaron el proceso. Tras litigios y traslado en junio de 2019, y aclaraciones que confirmaron su conducta ejemplar, la causa se reanudó.

El Obispo Louis Tylka de Peoria elogió a Sheen como un «gran voz de evangelización», destacando su compromiso con la Madre Bendita y la Eucaristía, y su visión misionera inclusiva. Mons. Jason Gray, director de la Fundación Fulton Sheen, afirmó en 2023 que «Sheen está limpio», refiriéndose a la ausencia de dudas sobre su virtud. Además, en noviembre de 2025, la Diócesis de Peoria inició la construcción del Centro Fulton J. Sheen, un espacio para inspirar a futuras generaciones.

Relevancia de Sheen en la Iglesia del siglo XXI

La inminente beatificación de Sheen no solo celebra su santidad personal, sino que revitaliza su mensaje en un momento crítico para la Iglesia. En 2026, con la proliferación de redes sociales y la crisis de fe post-pandemia, Sheen emerge como un patrón para la nueva evangelización digital. Su capacidad para «relacionarse con la gente» y transformar vidas a través del Evangelio anticipó la era de los influencers católicos. Msgr. Roger Landry, en un comentario reciente, enfatiza que Sheen encarnó la santidad como amistad agradecida con Jesús, un modelo imitable más allá de su oratoria.

Analíticamente, su legado desafía a la Iglesia a priorizar la misión universal, sirviendo a los marginados y combatiendo ideologías contrarias a la fe, como lo hizo contra el comunismo. Su énfasis en la hora santa diaria invita a una renovación eucarística, alineada con iniciativas como el Año Eucarístico Nacional en EE.UU. Finalmente, la beatificación intensificará su influencia, fomentando conversiones y vocaciones en un mundo que necesita testigos creíbles de Cristo. Fulton Sheen no fue solo un hombre de televisión; fue un apóstol que transformó la Iglesia, y su elevación a los altares asegura que su luz siga brillando.

Patricia Jiménez Ramírez

Soy una mujer comprometida con mi familia, con una sólida experiencia empresarial y una profunda dedicación al hogar. Durante años trabajé en diversos entornos empresariales, liderando equipos y gestionando proyectos de impacto. Sin embargo, en los últimos años he tomado la decisión de centrarme en mi hogar y dedicar más tiempo a mi marido e hijos, quienes son mi mayor prioridad. Mi experiencia en el ámbito empresarial me ha brindado valiosas habilidades en gestión del tiempo, organización, liderazgo y resolución de problemas, que ahora aplico en mi vida familiar para fomentar un ambiente armonioso y saludable para todos