{"id":97248,"date":"2024-03-29T20:07:27","date_gmt":"2024-03-29T19:07:27","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=97248"},"modified":"2024-03-29T20:07:27","modified_gmt":"2024-03-29T19:07:27","slug":"meditaciones-del-papa-para-el-via-crucis-en-el-coliseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/meditaciones-del-papa-para-el-via-crucis-en-el-coliseo\/","title":{"rendered":"Meditaciones del Papa para el V\u00eda Crucis en el Coliseo"},"content":{"rendered":"<div class=\"article__subTitle\">Los textos est\u00e1n inspirados en el A\u00f1o de la Oraci\u00f3n convocado por el Pont\u00edfice en preparaci\u00f3n para el Jubileo de 2025. La mirada est\u00e1 fija en Jes\u00fas que da su vida para salvarnos, en un mundo en el que \u00abbasta un teclado para insultar y publicar condenas\u00bb.<\/div>\n<div>***<\/div>\n<div><\/div>\n<div><b>VIA CRUCIS 2024: \u201cEn oraci\u00f3n con Jes\u00fas en el camino de la cruz\u201d<\/b><\/div>\n<p><b>Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, al mirar tu cruz comprendemos tu entrega total por nosotros. Te consagramos y ofrecemos este tiempo. Queremos pasarlo junto a ti, que rezaste desde el Getseman\u00ed hasta el Calvario. En el A\u00f1o de la oraci\u00f3n nos unimos a tu camino orante.<\/p>\n<p><i>Del Evangelio seg\u00fan san Marcos (14,32-37)<\/i><\/p>\n<p><i>Llegaron a una propiedad llamada Getseman\u00ed [\u2026]. Despu\u00e9s llev\u00f3 con \u00e9l a Pedro, Santiago y Juan, y comenz\u00f3 a sentir temor y a angustiarse. Entonces les dijo \u201c[\u2026] Qu\u00e9dense aqu\u00ed velando\u201d. Y adelant\u00e1ndose un poco, se postr\u00f3 en tierra y dec\u00eda: \u201cAbba \u2013Padre\u2013 todo te es posible: aleja de m\u00ed este c\u00e1liz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya\u201d. Despu\u00e9s volvi\u00f3 y encontr\u00f3 a sus disc\u00edpulos dormidos. Y Jes\u00fas dijo a Pedro:\u00a0\u201c[\u2026] \u00bfNo has podido quedarte despierto ni siquiera una hora?\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Se\u00f1or, t\u00fa preparabas con la oraci\u00f3n cada una de tus jornadas, y ahora en Getseman\u00ed preparas la Pascua. Y orabas diciendo\u00a0<i>Abba \u2013Padre\u2013 todo te es posible<\/i>, <i><\/i>porque la oraci\u00f3n es ante todo di\u00e1logo e intimidad,<i>\u00a0<\/i>pero es tambi\u00e9n lucha y petici\u00f3n:\u00a0<i>\u00a1aleja de m\u00ed este c\u00e1liz!<\/i>\u00a0As\u00ed mismo, es entrega confiada y don:\u00a0<i>Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya<\/i>. As\u00ed, orante, entraste por la puerta estrecha de nuestro dolor y la atravesaste hasta el final. Tuviste \u00abtemor y angustia\u00bb (<i>Mc<\/i>\u00a014,33): temor frente a la muerte, angustia bajo el peso de nuestros pecados, que cargaste sobre ti, mientras te invad\u00eda una amargura infinita. Sin embargo, en lo m\u00e1s duro de la lucha oraste \u00abm\u00e1s intensamente\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a022,44). De esta manera, transformaste la violencia del dolor en ofrenda de amor.<\/p>\n<p>Nos pides una sola cosa:\u00a0<i>quedarnos\u00a0<\/i>contigo y\u00a0<i>velar<\/i>. No nos pides lo imposible, sino que permanezcamos cerca de ti. Y, sin embargo, \u00a1cu\u00e1ntas veces me he alejado de ti! Cu\u00e1ntas veces, como los disc\u00edpulos, en lugar de velar, me dorm\u00ed, cu\u00e1ntas veces no tuve tiempo o ganas de rezar, porque estaba cansado, anestesiado por la comodidad o con el alma adormecida. Jes\u00fas, vuelve a repetirme a m\u00ed, vuelve a repetirnos a nosotros, que somos tu Iglesia: \u00abLev\u00e1ntense y oren\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a022,46). Despi\u00e9rtanos, Se\u00f1or,\u00a0sacude el letargo de nuestros corazones, porque tambi\u00e9n hoy, sobre todo hoy, necesitas nuestra oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>1. Jes\u00fas es condenado a muerte<\/b><\/p>\n<p><i>El Sumo Sacerdote, poni\u00e9ndose de pie ante la asamblea, interrog\u00f3 a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfNo respondes nada a lo que estos atestiguan contra ti?\u00bb. El permanec\u00eda en silencio y no respond\u00eda nada. [\u2026] Pilato lo interrog\u00f3 nuevamente: \u00ab\u00bfNo respondes nada? \u00a1Mira de todo lo que te acusan!\u00bb. Pero Jes\u00fas ya no respondi\u00f3 a nada m\u00e1s, y esto dej\u00f3 muy admirado a Pilato (Mc 14,60-61;15,4-5).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, t\u00fa eres la vida, pero te condenan a muerte; eres la verdad y sin embargo eres v\u00edctima de un falso proceso. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 no te rebelas? \u00bfPor qu\u00e9 no levantas la voz y explicas cu\u00e1les son tus propias razones? \u00bfPor qu\u00e9 no rebates a los sabios y a los poderosos como siempre lo has hecho? Jes\u00fas, tu actitud desconcierta; en el momento decisivo no hablas, sino callas. Porque cuanto m\u00e1s fuerte es el mal, m\u00e1s radical es tu respuesta. Y tu respuesta es el silencio. Pero tu silencio es fecundo: es oraci\u00f3n, es mansedumbre, es perd\u00f3n, es la v\u00eda para redimir el mal, para convertir tus sufrimientos en un don que nos ofreces. Jes\u00fas, me doy cuenta de que apenas te conozco porque conozco poco tu silencio, porque en el frenes\u00ed de las prisas y del hacer, absorbido por las cosas, atrapado por el miedo de no mantenerme a flote o por el af\u00e1n de querer ponerme siempre en el centro, no encuentro tiempo para detenerme y quedarme contigo; para permitirte a ti, Palabra del Padre, obrar en silencio. Jes\u00fas, tu silencio me estremece, me ense\u00f1a que la oraci\u00f3n no nace de los labios que se mueven, sino de un coraz\u00f3n que sabe escuchar. Porque rezar es hacerse d\u00f3cil a tu Palabra, es adorar tu presencia.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>H\u00e1blame al coraz\u00f3n, Jes\u00fas<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que respondes al mal con el bien<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>H\u00e1blame al coraz\u00f3n, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que apagas los gritos con la mansedumbre<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>H\u00e1blame al coraz\u00f3n, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que detestas la murmuraci\u00f3n y los reproches<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>H\u00e1blame al coraz\u00f3n, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que me conoces \u00edntimamente<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>H\u00e1blame al coraz\u00f3n, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que me amas m\u00e1s de cuanto yo pueda amarme<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>H\u00e1blame al coraz\u00f3n, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2. Jes\u00fas carga la cruz<\/b><\/p>\n<p><i>\u00c9l llev\u00f3 sobre la cruz nuestros pecados,<br \/>\ncarg\u00e1ndolos en su cuerpo,<br \/>\na fin de que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.<br \/>\nGracias a sus llagas, ustedes fueron curados(1 P 2,24).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, nosotros tambi\u00e9n cargamos nuestras cruces, a veces muy pesadas: una enfermedad, un accidente, la muerte de un ser querido, una decepci\u00f3n amorosa, un hijo que se perdi\u00f3, la falta de trabajo, una herida interior que no cicatriza, el fracaso de un proyecto, una esperanza m\u00e1s que se malogra&#8230; Jes\u00fas, \u00bfc\u00f3mo rezar ah\u00ed? \u00bfC\u00f3mo hacerlo cuando me siento aplastado por la vida, cuando un peso oprime mi coraz\u00f3n, cuando estoy bajo presi\u00f3n y ya no tengo fuerzas para reaccionar? Tu respuesta se encuentra en una invitaci\u00f3n: \u00abVengan a m\u00ed todos los que est\u00e1n afligidos y agobiados, y yo los aliviar\u00e9\u00bb (<i>Mt<\/i>\u00a011,28). Ir a ti; yo, en cambio, me encierro en m\u00ed mismo, rumiando mentalmente, escarbando en el pasado, quej\u00e1ndome, hundi\u00e9ndome en el victimismo, palad\u00edn de negatividad.\u00a0<i>Vengan a m\u00ed<\/i>; no te ha parecido suficiente dec\u00edrnoslo, sino que has venido a nosotros para tomar nuestra cruz sobre tus hombros, y quitarnos su peso. Esto es lo que deseas: que descarguemos en ti nuestros cansancios y sinsabores, porque quieres que en ti nos sintamos libres y amados. Gracias, Jes\u00fas. Uno mi cruz a la tuya, te traigo mi fatiga y mis miserias, pongo en ti todo el agobio que tengo en mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Acudo a ti, Se\u00f1or<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"506\">Con mi historia personal<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Acudo a ti, Se\u00f1or<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Con mis cansancios<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Acudo a ti, Se\u00f1or<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Con mis l\u00edmites y mis fragilidades<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Acudo a ti, Se\u00f1or<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Con mis miedos<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Acudo a ti, Se\u00f1or<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Confiando s\u00f3lo en tu amor<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Acudo a ti, Se\u00f1or<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3. Jes\u00fas cae por primera vez<\/b><\/p>\n<p><i>Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto (Jn 12,24).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, has ca\u00eddo. \u00bfEn qu\u00e9 piensas?, \u00bfc\u00f3mo rezas postrado rostro en tierra? Pero, sobre todo, \u00bfqu\u00e9 es lo que te da fuerzas para volver a levantarte? Mientras est\u00e1s boca abajo en el suelo y ya no puedes ver el cielo, te imagino repitiendo en tu coraz\u00f3n:\u00a0<i>Padre, que est\u00e1s en los cielos<\/i>. La mirada amorosa del Padre posada en ti es tu fuerza. Pero imagino tambi\u00e9n que, mientras besas la tierra \u00e1rida y fr\u00eda, piensas en el hombre, sacado de la tierra, piensas en nosotros, que estamos en el centro de tu coraz\u00f3n; y que repites las palabras de tu testamento:\u00a0<i>\u00abEsto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes<\/i>\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a022,19).\u00a0El amor del Padre por ti y el tuyo por nosotros: el amor, ese es el est\u00edmulo que te hace levantarte y seguir adelante. Porque el que ama no se queda derrumbado, sino que vuelve a empezar; el que ama no se cansa, sino que corre; el que ama vuela. Jes\u00fas m\u00edo, siempre te pido muchas cosas, pero necesito s\u00f3lo una: saber amar. Caer\u00e9 en la vida, pero con amor podr\u00e9 volver a levantarme y seguir adelante, como hiciste t\u00fa, que tienes experiencia en las ca\u00eddas. Tu vida, en efecto, ha sido una ca\u00edda continua hacia nosotros: de Dios a hombre, de hombre a siervo, de siervo a crucificado, hasta el sepulcro; ca\u00edste en la tierra como semilla que muere, ca\u00edste para levantarnos de la tierra y llevarnos al cielo. T\u00fa que levantas del polvo y reavivas la esperanza, dame la fuerza para amar y volver a empezar.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Jes\u00fas, dame la fuerza para amar y volver a empezar<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando prevalece la desilusi\u00f3n<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, dame la fuerza para amar y volver a empezar<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando el juicio de los dem\u00e1s se abate sobre m\u00ed<i>\u00a0\u00a0<\/i><\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, dame la fuerza para amar y volver a empezar<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando las cosas no van bien y me vuelvo intolerante<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, dame la fuerza para amar y volver a empezar<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando siento que ya no puedo m\u00e1s<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, dame la fuerza para amar y volver a empezar<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando me oprime el pensamiento de que nada cambiar\u00e1<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, dame la fuerza para amar y volver a empezar<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4. Jes\u00fas encuentra a su madre<\/b><\/p>\n<p><i>Al ver a la madre y cerca de ella al disc\u00edpulo a quien \u00e9l amaba, Jes\u00fas [\u2026] dijo al disc\u00edpulo: \u00abAqu\u00ed tienes a tu madre\u00bb. Y desde aquel momento, el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 en su casa (Jn 19,26-27).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, los tuyos te han abandonado; Judas te ha traicionado, Pedro te ha negado. Te has quedado solo con la cruz, pero ah\u00ed est\u00e1 tu madre. No hacen falta palabras, son suficientes sus ojos que saben mirar de frente al sufrimiento y asumirlo. Jes\u00fas, en la mirada de Mar\u00eda, llena de l\u00e1grimas y de luz, encuentras el grato recuerdo de su ternura, de sus caricias, de sus brazos amorosos que siempre te han acogido y sostenido. La mirada de la propia madre es la mirada de la memoria, que nos cimienta en el bien. No podemos prescindir de una madre que nos d\u00e9 a luz, pero tampoco de una madre que nos encarrile en el mundo. T\u00fa lo sabes y desde la cruz nos entregas a tu propia madre.\u00a0<i>Aqu\u00ed tienes a tu madre<\/i>, dices al disc\u00edpulo, a cada uno de nosotros. Despu\u00e9s de la Eucarist\u00eda, nos das a Mar\u00eda, tu \u00faltimo don antes de morir. Jes\u00fas, tu camino fue consolado por el recuerdo de su amor; tambi\u00e9n mi camino necesita cimentarse en la memoria del bien. Sin embargo, me doy cuenta de que mi oraci\u00f3n es pobre en memoria: es r\u00e1pida, apresurada; con una lista de necesidades para hoy y ma\u00f1ana. Mar\u00eda, det\u00e9n mi carrera, ay\u00fadame a hacer memoria: a custodiar la gracia, a recordar el perd\u00f3n y las maravillas de Dios, a reavivar el primer amor, a saborear de nuevo las maravillas de la providencia, a llorar de gratitud.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Reaviva en m\u00ed, Se\u00f1or, el recuerdo de tu amor<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando vuelven a aparecer las heridas del pasado<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Reaviva en m\u00ed, Se\u00f1or, el recuerdo de tu amor<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando pierdo el sentido y el rumbo de las cosas<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Reaviva en m\u00ed, Se\u00f1or, el recuerdo de tu amor<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando pierdo de vista los dones que he recibido<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Reaviva en m\u00ed, Se\u00f1or, el recuerdo de tu amor<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando pierdo de vista el don de mi propio ser<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Reaviva en m\u00ed, Se\u00f1or, el recuerdo de tu amor<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando me olvido de agradecerte<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Reaviva en m\u00ed, Se\u00f1or, el recuerdo de tu amor<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>5. Jes\u00fas es ayudado por el Cirineo<\/b><\/p>\n<p><i>Cuando [los soldados] lo llevaban, detuvieron a un tal Sim\u00f3n de Cirene, que volv\u00eda del campo, y lo cargaron con la cruz, para que la llevara detr\u00e1s de Jes\u00fas (Lc 23,26).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, cu\u00e1ntas veces, frente a los retos de la vida, presumimos de lograr hacer todo s\u00f3lo con nuestras propias fuerzas. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil nos resulta pedir ayuda, ya sea por miedo a dar la impresi\u00f3n de que no estamos a la altura de las circunstancias, o porque siempre nos preocupamos por quedar bien y lucirnos! No es f\u00e1cil confiar, y menos a\u00fan abandonarse. En cambio, quien reza es porque est\u00e1 necesitado, y t\u00fa, Jes\u00fas, est\u00e1s acostumbrado a abandonarte en la oraci\u00f3n. Por eso no desde\u00f1as la ayuda del Cirineo. Le muestras tus fragilidades a un hombre sencillo, a un campesino que vuelve del campo. Gracias porque, al dejarte ayudar en tu necesidad, borras la imagen de un dios invulnerable y lejano. T\u00fa no te muestras imbatible en el poder, sino invencible en el amor, y nos ense\u00f1as que amar significa socorrer a los dem\u00e1s precisamente all\u00ed, en las debilidades de las que se averg\u00fcenzan. De este modo, las fragilidades se transforman en oportunidades. Fue lo que le sucedi\u00f3 a Cirineo: tu debilidad cambi\u00f3 su vida y un d\u00eda se dar\u00eda cuenta de que hab\u00eda ayudado a su Salvador, de que hab\u00eda sido redimido por medio de esa cruz que carg\u00f3. Para que mi vida tambi\u00e9n cambie, te ruego, Jes\u00fas: ay\u00fadame a bajar mis defensas y a dejarme amar por ti; justo ah\u00ed, donde m\u00e1s me averg\u00fcenzo de m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>S\u00e1name, Jes\u00fas<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"592\">De toda presunci\u00f3n de autosuficiencia<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"397\"><i>S\u00e1name, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"592\">De creer que puedo prescindir de ti y de los dem\u00e1s<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"397\"><i>S\u00e1name, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"592\">Del af\u00e1n de perfeccionismo<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"397\"><i>S\u00e1name, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"592\">De la reticencia a entregarte mis miserias<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"397\"><i>S\u00e1name, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"592\">De la prisa mostrada ante los necesitados que encuentro en mi camino<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"397\"><i>S\u00e1name, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>6. Jes\u00fas recibe el consuelo de la Ver\u00f3nica que le enjuga el rostro<\/b><\/p>\n<p><i>Bendito sea Dios [\u2026] Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo,\u00a0que nos reconforta en todas nuestras tribulaciones, para que nosotros podamos dar a los que sufren el mismo consuelo [\u2026]. Porque as\u00ed como participamos abundantemente de los sufrimientos de Cristo, tambi\u00e9n por medio de Cristo abunda nuestro consuelo (2 Co 1,3-5).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, son tantos los que asisten al b\u00e1rbaro espect\u00e1culo de tu ejecuci\u00f3n y, sin conocerte y sin saber la verdad, emiten juicios y condenas, arrojando sobre ti infamia y desprecio. Sucede tambi\u00e9n hoy, Se\u00f1or, y ni siquiera es necesario un cortejo macabro; basta un teclado para insultar y publicar condenas. Pero mientras tantos gritan y juzgan, una mujer se abre paso entre la multitud. No habla, act\u00faa. No protesta, se compadece. Va contra la corriente, sola, con la valent\u00eda de la compasi\u00f3n; se arriesga por amor, encuentra la manera de pasar entre los soldados s\u00f3lo para brindarte el consuelo de una caricia en el rostro. Su gesto pasar\u00e1 a la historia y como un gesto de consuelo. \u00a1Cu\u00e1ntas veces habr\u00e9 invocado tu consuelo, Jes\u00fas! Y ahora la Ver\u00f3nica me recuerda que t\u00fa tambi\u00e9n lo necesitas. T\u00fa, Dios cercano, pides mi cercan\u00eda; t\u00fa, consolador m\u00edo, quieres ser consolado por m\u00ed. Amor no amado, buscas a\u00fan hoy entre la multitud corazones sensibles a tu sufrimiento, a tu dolor. Buscas\u00a0<i>verdaderos adoradores<\/i>, que en esp\u00edritu y en verdad (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a04,23) permanezcan contigo (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a015), Amor abandonado. Jes\u00fas, enciende en m\u00ed el deseo de estar contigo, de adorarte y consolarte. Y haz que yo, en tu nombre, sea consuelo para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Hazme testigo de tu consuelo<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"85%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"636\">Dios de misericordia, que te haces cercano a quien tiene el coraz\u00f3n herido<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Hazme testigo de tu consuelo<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"636\">Dios de ternura, que te conmueves por nosotros<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Hazme testigo de tu consuelo<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"636\">Dios de compasi\u00f3n, que detestas la indiferencia<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Hazme testigo de tu consuelo<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"636\">T\u00fa, que te entristeces cuando se\u00f1alo con el dedo a los dem\u00e1s<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Hazme testigo de tu consuelo<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"636\">T\u00fa, que no has venido a condenar sino a salvar<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Hazme testigo de tu consuelo<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>7.<\/b>\u00a0<b>Jes\u00fas cae por segunda vez bajo el peso de la cruz<\/b><\/p>\n<p><i>[El hijo menor] recapacit\u00f3 y dijo: Ahora mismo ir\u00e9 a la casa de mi padre y le dir\u00e9: \u00abPadre, pequ\u00e9\u00bb [\u2026]. Entonces parti\u00f3 y volvi\u00f3 a la casa de su padre. Cuando todav\u00eda estaba lejos, su padre lo vio y se conmovi\u00f3 profundamente, corri\u00f3 a su encuentro, lo abraz\u00f3 y lo bes\u00f3. El joven le dijo: \u00abPadre, pequ\u00e9 [\u2026]; no merezco ser llamado hijo tuyo\u00bb. Pero el padre dijo: [\u2026] \u00abmi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado\u00bb(Lc 15,17-18.20-22.24).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, la cruz pesa mucho; lleva en s\u00ed el peso de la derrota, del fracaso, de la humillaci\u00f3n. Lo comprendo cuando me siento aplastado por las cosas, acosado por la vida e incomprendido por los dem\u00e1s; cuando siento el peso excesivo y exasperante de la responsabilidad y del trabajo, cuando me siento oprimido en las garras de la ansiedad, asaltado por la melancol\u00eda, mientras un pensamiento asfixiante me repite: no saldr\u00e1s adelante, esta vez no te levantar\u00e1s. Pero las cosas empeoran a\u00fan m\u00e1s. Me doy cuenta de que toco fondo cuando vuelvo a caer, cuando recaigo en mis errores, en mis pecados, cuando me escandalizo de los dem\u00e1s y luego me doy cuenta de que yo no soy distinto de ellos. No hay nada peor que sentirse decepcionado de s\u00ed mismo, aplastado por los sentimientos de culpa. Pero t\u00fa, Jes\u00fas, ca\u00edste muchas veces bajo el peso de la cruz para estar a mi lado cuando yo caigo. Contigo la esperanza nunca se acaba, y despu\u00e9s de cada ca\u00edda nos volvemos a levantar, porque cuando me equivoco no te cansas de m\u00ed, sino que te acercas m\u00e1s a m\u00ed. Gracias porque me esperas; gracias, pues, aunque caiga muchas veces me perdonas siempre, siempre. Recu\u00e9rdame que las ca\u00eddas se pueden convertir en momentos cruciales del camino, porque me llevan a comprender que lo \u00fanico que importa es que te necesito. Jes\u00fas, imprime en mi coraz\u00f3n la certeza m\u00e1s importante: que vuelvo a levantarme de verdad s\u00f3lo cuando me levantas t\u00fa, cuando me liberas del pecado. Porque la vida no vuelve a empezar con mis palabras, sino con tu perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Lev\u00e1ntame, Jes\u00fas<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"644\">Cuando, paralizado por la desconfianza, siento tristeza y desesperaci\u00f3n<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"352\"><i>Lev\u00e1ntame, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"644\">Cuando veo mi incapacidad y me siento in\u00fatil<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"352\"><i>Lev\u00e1ntame, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"644\">Cuando prevalecen la verg\u00fcenza y el miedo al fracaso<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"352\"><i>Lev\u00e1ntame, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"644\">Cuando tengo la tentaci\u00f3n de perder la esperanza<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"352\"><i>Lev\u00e1ntame, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"644\">Cuando olvido que mi fortaleza est\u00e1 en tu perd\u00f3n<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"352\"><i>Lev\u00e1ntame, Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>8.<\/b>\u00a0<b>Jes\u00fas encuentra a las mujeres de Jerusal\u00e9n<\/b><\/p>\n<p><i>Lo segu\u00edan muchos del pueblo y un buen n\u00famero de mujeres, que se golpeaban el pecho y se lamentaban por \u00e9l (Lc 23,27).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, \u00bfqui\u00e9n te acompa\u00f1a hasta el final en tu camino de la cruz? No son los poderosos, que te esperan en el Calvario, ni los espectadores que se quedan lejos, sino la gente sencilla, grande a tus ojos, pero peque\u00f1a a los del mundo. Son esas mujeres, a las que has dado esperanza; que no tienen voz, pero se hacen o\u00edr. Ay\u00fadanos a reconocer la grandeza de las mujeres, las que en Pascua te fueron fieles y no te abandonaron, las que a\u00fan hoy siguen siendo descartadas, sufriendo ultrajes y violencia. Jes\u00fas, las mujeres que encuentras se golpean el pecho y se lamentan por ti. No lloran por ellas, sino que lloran por ti, lloran por el mal y el pecado del mundo. Su oraci\u00f3n hecha de l\u00e1grimas llega a tu coraz\u00f3n. \u00bfAcaso mi oraci\u00f3n sabe llorar? \u00bfMe conmuevo ante ti, crucificado por m\u00ed, ante tu amor bondadoso y herido? \u00bfLloro por mis falsedades y mi inconstancia? Ante las tragedias del mundo, \u00bfmi coraz\u00f3n permanece fr\u00edo o se conmueve? \u00bfC\u00f3mo reacciono ante la locura de la guerra, ante los rostros de los ni\u00f1os que ya no saben sonre\u00edr, ante sus madres que los ven desnutridos y hambrientos sin tener siquiera m\u00e1s l\u00e1grimas que derramar? T\u00fa, Jes\u00fas, has llorado por Jerusal\u00e9n, has llorado por la dureza de nuestros corazones. Sac\u00fademe por dentro, dame la gracia de llorar rezando y de rezar llorando.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Jes\u00fas, ablanda mi coraz\u00f3n endurecido\u00a0<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que conoces los secretos del coraz\u00f3n<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, ablanda mi coraz\u00f3n endurecido<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que te entristeces ante la dureza de los \u00e1nimos<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, ablanda mi coraz\u00f3n endurecido<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que amas los corazones contritos y humillados\u00a0<i>\u00a0<\/i><\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, ablanda mi coraz\u00f3n endurecido<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que enjugaste con el perd\u00f3n las l\u00e1grimas de Pedro<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, ablanda mi coraz\u00f3n endurecido<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">T\u00fa que transformas el llanto en canto<i><\/i><\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, ablanda mi coraz\u00f3n endurecido<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>9.<\/b>\u00a0<b>Jes\u00fas es despojado de sus vestiduras<\/b><\/p>\n<p>\u00ab<i>Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento y te dimos de beber? \u00bfCu\u00e1ndo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo y te vestimos? \u00bfCu\u00e1ndo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?\u00bb [\u2026].\u00a0Les responder\u00e1: \u00abLes aseguro que cada vez que lo hicieron con el m\u00e1s peque\u00f1o de mis hermanos, lo hicieron conmigo\u00bb (Mt 25,37-40).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, estas son las palabras que dijiste antes de la Pasi\u00f3n. Ahora comprendo esa insistencia tuya en identificarte con los necesitados: t\u00fa, encarcelado; t\u00fa, extranjero, conducido fuera de la ciudad para ser crucificado; t\u00fa, desnudo, despojado de tus vestidos; t\u00fa, enfermo y herido; t\u00fa, sediento en la cruz y hambriento de amor. Conc\u00e9deme que pueda verte en los que sufren y que a los que sufren los pueda ver en ti, porque t\u00fa est\u00e1s ah\u00ed, en quien est\u00e1 despojado de dignidad, en los cristos humillados por la prepotencia y la injusticia, por las ganancias injustas obtenidas a costa de los dem\u00e1s y ante la indiferencia general. Te miro, Jes\u00fas, despojado de tus vestiduras, y comprendo que me invitas a despojarme de tantas exterioridades vac\u00edas. Porque t\u00fa no miras las apariencias, sino el coraz\u00f3n. Y no quieres una oraci\u00f3n est\u00e9ril, sino fecunda en caridad. Dios despojado, ponme al descubierto tambi\u00e9n a m\u00ed. Porque es f\u00e1cil hablar, pero luego, \u00bfte amo yo de verdad en los pobres, en tu carne herida? \u00bfRezo por los que han sido despojados de dignidad? \u00bfO rezo s\u00f3lo para cubrir mis propias necesidades y revestirme de seguridad? Jes\u00fas, tu verdad me deja al descubierto y me lleva a ocuparme de lo que importa: t\u00fa crucificado, y los hermanos crucificados. Conc\u00e9deme que lo comprenda ahora, para que no me encuentre falto de amor cuando deba presentarme ante ti.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Desp\u00f3jame, Se\u00f1or Jes\u00fas<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"571\">Del apego a las apariencias<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"424\"><i>Desp\u00f3jame, Se\u00f1or Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"571\">De la armadura de la indiferencia<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"424\"><i>Desp\u00f3jame, Se\u00f1or Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"571\">Del creer que yo no tenga que socorrer a los dem\u00e1s<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"424\"><i>Desp\u00f3jame, Se\u00f1or Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"571\">De un culto hecho de convencionalismo y exterioridad<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"424\"><i>Desp\u00f3jame, Se\u00f1or Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"571\">De la convicci\u00f3n de que en la vida todo est\u00e1 bienbsi yo estoy bien<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"424\"><i>Desp\u00f3jame, Se\u00f1or Jes\u00fas<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>10. Jes\u00fas es clavado en la cruz<\/b><\/p>\n<p><i>Cuando llegaron al lugar llamado \u00abdel Cr\u00e1neo\u00bb, lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Jes\u00fas dec\u00eda: \u00abPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u00bb\u00a0(Lc 23,33-34).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, te perforan las manos y los pies con clavos, lacerando tu carne, y justo ahora, mientras el dolor f\u00edsico se hace m\u00e1s insoportable, brota de tus labios la oraci\u00f3n imposible, perdonas al que te est\u00e1 hundiendo los clavos en las mu\u00f1ecas. Y no s\u00f3lo una vez, sino muchas veces, como recuerda el Evangelio, con ese verbo que indica una acci\u00f3n repetida,\u00a0<i>dec\u00edas\u00a0<\/i>\u00abPadre, perdona\u00bb. Por eso, contigo, Jes\u00fas, tambi\u00e9n yo puedo encontrar el valor de elegir el perd\u00f3n que libera el coraz\u00f3n y relanza la vida. Se\u00f1or, no te basta con perdonarnos, sino tambi\u00e9n nos justificas ante el Padre:\u00a0<i>no saben lo que hacen<\/i>. Toma nuestra defensa, hazte nuestro abogado, intercede por nosotros. Ahora que tus manos, con las que bendec\u00edas y curabas, est\u00e1n clavadas, y tus pies, con los que tra\u00edas la buena nueva, ya no pueden caminar, ahora, en la impotencia, nos revelas la omnipotencia de la oraci\u00f3n. En la cumbre del G\u00f3lgota nos revelas la altura de la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n que salva al mundo. Jes\u00fas, que yo no rece s\u00f3lo por m\u00ed y por mis seres queridos, sino tambi\u00e9n por los que no me quieren y me hacen da\u00f1o; que yo rece seg\u00fan los deseos de tu coraz\u00f3n, por los que est\u00e1n lejos de ti; reparando e intercediendo en favor de los que, ignor\u00e1ndote, no conocen la alegr\u00eda de amarte y de ser perdonados por ti.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Padre, ten misericordia de nosotros y del mundo entero<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"82%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"560\">Por la dolorosa pasi\u00f3n de Jes\u00fas<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"491\"><i>Padre, ten misericordia de nosotros y del mundo entero<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"560\">Por el poder de sus llagas<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"491\"><i>Padre, ten misericordia de nosotros y del mundo entero<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"560\">Por su perd\u00f3n en la cruz<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"491\"><i>Padre, ten misericordia de nosotros y del mundo entero<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"560\">Por cuantos perdonan por amor a ti<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"491\"><i>Padre, ten misericordia de nosotros y del mundo entero<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"560\">Por la intercesi\u00f3n de los que creen, adoran, esperan y te aman<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"491\"><i>Padre, ten misericordia de nosotros y del mundo entero<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>11. El grito de abandono de Jes\u00fas en la cruz<\/b><\/p>\n<p><i>Desde el mediod\u00eda hasta las tres de la tarde, las tinieblas cubrieron toda la regi\u00f3n.\u00a0Hacia las tres de la tarde, Jes\u00fas exclam\u00f3 en alta voz: \u00abEl\u00ed, El\u00ed, lem\u00e1 sabactani\u00bb, que significa: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb\u00a0(Mt 27,45-46).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, he aqu\u00ed una oraci\u00f3n sin precedentes: clamas al Padre tu abandono. T\u00fa, Dios del cielo, que no replicas estruendosamente ninguna respuesta, sino que preguntas \u00bf<i>por qu\u00e9<\/i>? En el \u00e1pice de la Pasi\u00f3n experimentas el alejamiento del Padre y ya ni siquiera le llamas Padre, como haces siempre, sino Dios, como si fueras incapaz de identificar su rostro. \u00bfPor qu\u00e9? Para sumergirte hasta el fondo del abismo de nuestro dolor. T\u00fa lo hiciste por m\u00ed, para que cuando s\u00f3lo vea tinieblas, cuando experimente el derrumbamiento de las certezas y el naufragio del vivir, ya no me sienta solo, sino que crea que t\u00fa est\u00e1s ah\u00ed conmigo; t\u00fa, Dios de la comuni\u00f3n, experimentaste el abandono para no dejarme m\u00e1s como reh\u00e9n de la soledad. Cuando gritaste tu\u00a0<i>por qu\u00e9<\/i>, lo hiciste con un salmo; as\u00ed convertiste en oraci\u00f3n incluso la desolaci\u00f3n m\u00e1s extrema. Esto es lo que hay que hacer en las tormentas de la vida; en vez de callar y aguantar, clamar a ti. Gloria a ti, Se\u00f1or Jes\u00fas, porque no has huido de mi desolaci\u00f3n, sino que la has habitado hasta lo m\u00e1s profundo. Alabanza y gloria a ti que, cargando sobre ti toda lejan\u00eda, te has hecho cercano a los m\u00e1s alejados de ti. Y yo, en las tinieblas de mis porqu\u00e9s, te encuentro a ti, Jes\u00fas, luz en la noche. Y en el grito de tantas personas solas y excluidas, oprimidas y abandonadas, te veo a ti, Dios m\u00edo: haz que te reconozca y te ame.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Haz, Jes\u00fas, que te reconozca y te ame<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"548\">En los ni\u00f1os no nacidos y en aquellos abandonados<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Haz, Jes\u00fas, que te reconozca y te ame<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"548\">En tantos j\u00f3venes, en espera de que alguien oiga su grito de dolor<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Haz, Jes\u00fas, que te reconozca y te ame<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"548\">En los numerosos ancianos descartados<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Haz, Jes\u00fas, que te reconozca y te ame<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"548\">En los prisioneros y en quien se encuentra solo<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Haz, Jes\u00fas, que te reconozca y te ame<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"548\">En los pueblos m\u00e1s explotados y olvidados<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Haz, Jes\u00fas, que te reconozca y te ame<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>12. Jes\u00fas muere encomend\u00e1ndose al Padre y concedi\u00e9ndole el Para\u00edso al buen ladr\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><i>[Uno de los malhechores crucificados] dec\u00eda: \u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas a establecer tu Reino\u00bb. \u00c9l le respondi\u00f3: \u00abYo te aseguro que hoy estar\u00e1s conmigo en el Para\u00edso\u00bb [\u2026]. Jes\u00fas, con un grito, exclam\u00f3: \u00abPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u00bb. Y diciendo esto, expir\u00f3(Lc 23,42-43.46).<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas, \u00a1un malhechor va al Para\u00edso! \u00c9l se encomienda a ti y t\u00fa lo encomiendas contigo al Padre. Dios de lo imposible, que haces santo a un ladr\u00f3n. Y no s\u00f3lo eso: en el Calvario cambias el curso de la historia. Conviertes la cruz, que es emblema del tormento, en icono del amor; cambias el muro de la muerte en puente hacia la vida. Transformas la oscuridad en luz, la separaci\u00f3n en comuni\u00f3n, el dolor en danza e incluso el sepulcro \u2015\u00faltima estaci\u00f3n de la vida\u2015 en punto de partida de la esperanza. Pero estas transformaciones las realizas con nosotros, nunca sin nosotros.\u00a0<i>Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed<\/i>: esta oraci\u00f3n sincera te permiti\u00f3 obrar maravillas en la vida de aquel malhechor. Qu\u00e9 poder inaudito el de la oraci\u00f3n. A veces pienso que mi oraci\u00f3n no es escuchada, mientras que lo esencial es perseverar, tener constancia, acordarme de decirte: \u201cJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed\u201d. Acu\u00e9rdate de m\u00ed y mi mal ya no ser\u00e1 un final, sino un nuevo inicio. Acu\u00e9rdate, vuelve a ponerme en tu coraz\u00f3n, incluso cuando me aleje, cuando me pierda en la rueda de la vida que gira vertiginosamente. Acu\u00e9rdate de m\u00ed, Jes\u00fas, porque ser recordado por ti \u2015lo demuestra el buen ladr\u00f3n\u2015 es entrar en el Para\u00edso. Sobre todo, recu\u00e9rdame, Jes\u00fas, que mi oraci\u00f3n puede cambiar la historia.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando la esperanza desaparece y reina la desilusi\u00f3n<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando no soy capaz de tomar una decisi\u00f3n<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando pierdo la confianza en m\u00ed o en los dem\u00e1s<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando pierdo de vista la grandeza de tu amor<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"506\">Cuando creo que mi oraci\u00f3n resulta in\u00fatil<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Jes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>13. Jes\u00fas es bajado de la cruz y entregado a Mar\u00eda<\/b><\/p>\n<p><i>Sime\u00f3n\u00a0[\u2026] dijo a Mar\u00eda, la madre: \u00abEste ni\u00f1o ser\u00e1 causa de ca\u00edda y de elevaci\u00f3n para muchos en Israel; ser\u00e1 signo de contradicci\u00f3n, y a ti misma una espada te atravesar\u00e1 el coraz\u00f3n\u00bb\u00a0(Lc 2,33-35).<\/i><\/p>\n<p>Mar\u00eda, despu\u00e9s de tu \u00abs\u00ed\u00bb el Verbo se hizo carne en tu seno; ahora yace en tu regazo su carne torturada. Aquel ni\u00f1o que tuviste en tus brazos ahora es un cad\u00e1ver destrozado. Sin embargo, ahora, en el momento m\u00e1s doloroso, resplandece la ofrenda de ti misma: una espada atraviesa tu alma y tu oraci\u00f3n sigue siendo un \u00abs\u00ed\u00bb a Dios. Mar\u00eda, nosotros somos pobres de \u00abs\u00edes\u00bb, pero ricos del \u00absi\u00bb: si yo hubiera tenido mejores padres, si me hubieran comprendido y amado m\u00e1s, si mi carrera hubiera ido mejor, si no hubiera tenido aquel problema, si tan s\u00f3lo no sufriera m\u00e1s, si Dios me escuchara&#8230; Pregunt\u00e1ndonos siempre el porqu\u00e9 de las cosas, nos cuesta vivir el presente con amor. T\u00fa tendr\u00edas tantos \u00absi\u00bb que decirle a Dios, en cambio, sigues diciendo \u00abs\u00ed\u00bb, se cumpla en m\u00ed. Fuerte en la fe, crees que el dolor, atravesado por el amor, da frutos de salvaci\u00f3n; que el sufrimiento acompa\u00f1ado por Dios no tiene la \u00faltima palabra. Y mientras sostienes en tus brazos a Jes\u00fas sin vida, resuenan en ti las \u00faltimas palabras que te dirigi\u00f3:\u00a0<i>He aqu\u00ed a tu hijo<\/i>. Madre, \u00a1yo soy ese hijo! Rec\u00edbeme en tus brazos e incl\u00ednate sobre mis heridas. Ay\u00fadame a decirle \u00abs\u00ed\u00bb a Dios, \u00abs\u00ed\u00bb al amor. Madre de misericordia, vivimos en un tiempo despiadado y necesitamos compasi\u00f3n: t\u00fa, tierna y fuerte, \u00fangenos con mansedumbre; deshaz las resistencias del coraz\u00f3n y los nudos del alma.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>T\u00f3mame de la mano, Mar\u00eda<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"76%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"608\">Cuando cedo a la recriminaci\u00f3n y al victimismo<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"383\"><i>T\u00f3mame de la mano, Mar\u00eda<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"608\">Cuando dejo de luchar y acepto convivir con mis falsedades<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"383\"><i>T\u00f3mame de la mano, Mar\u00eda<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"608\">Cuando titubeo y non tengo el valor de decirle \u201cs\u00ed\u201d a Dios<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"383\"><i>T\u00f3mame de la mano, Mar\u00eda<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"608\">Cuando soy indulgente conmigo mismo e inflexible con los dem\u00e1s<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"383\"><i>T\u00f3mame de la mano, Mar\u00eda<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"608\">Cuando quiero que la Iglesia y el mundo cambien, pero yo no cambio<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"383\"><i>T\u00f3mame de la mano, Mar\u00eda<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>14. Jes\u00fas es depositado en el sepulcro de Jos\u00e9 de Arimatea<\/b><\/p>\n<p><i>Al atardecer, lleg\u00f3 un hombre rico de Arimatea, llamado Jos\u00e9, que tambi\u00e9n se hab\u00eda hecho disc\u00edpulo de Jes\u00fas, y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jes\u00fas. [\u2026] Jos\u00e9 tom\u00f3 el cuerpo, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana limpia y lo deposit\u00f3 en un sepulcro nuevo que se hab\u00eda hecho cavar en la roca (Mt 27,57-60).<\/i><\/p>\n<p>Jos\u00e9, ese es el nombre que, junto con el de Mar\u00eda, marcan la aurora de la Navidad y marcan tambi\u00e9n la aurora de la Pascua. Jos\u00e9 de Nazaret advertido en sue\u00f1os se llev\u00f3 audazmente a Jes\u00fas para salvarlo de Herodes; t\u00fa, Jos\u00e9 de Arimatea, te llevas su cuerpo, sin saber que un sue\u00f1o imposible y maravilloso se har\u00e1 realidad all\u00ed mismo, en el sepulcro que le diste a Cristo cuando pensabas que \u00e9l ya no pod\u00eda hacer nada m\u00e1s por ti. En cambio, es verdad que todo don hecho a Dios es recompensado siempre por \u00e9l. Jos\u00e9 de Arimatea, eres el profeta del valor intr\u00e9pido. Para entregarle tu regalo a un muerto acudes al temido Pilato y le ruegas que te permita darle a Jes\u00fas la tumba que hab\u00edas mandado a construir para ti. Tu oraci\u00f3n es persistente y a las palabras siguen los hechos. Jos\u00e9, recu\u00e9rdanos que la oraci\u00f3n perseverante da fruto y atraviesa incluso las tinieblas de la muerte; que el amor no se queda sin respuesta, sino que regala nuevos comienzos. Tu sepulcro, que \u2015\u00fanico en la historia\u2015 ser\u00e1 fuente de vida, era nuevo, reci\u00e9n labrado en la roca. Y yo, \u00bfqu\u00e9 cosa nueva le doy a Jes\u00fas en esta Pascua? \u00bfUn poco de tiempo para estar con \u00c9l? \u00bfUn poco de amor a los dem\u00e1s? \u00bfMis miedos y miserias enterradas, que Cristo est\u00e1 esperando que le ofrezca, como t\u00fa, Jos\u00e9, hiciste con el sepulcro? Ser\u00e1 verdaderamente Pascua si doy algo de lo m\u00edo a Aquel que dio la vida por m\u00ed; porque es dando como se recibe; y porque la vida se encuentra cuando se pierde y se posee cuando se da.<\/p>\n<p>Oremos diciendo:\u00a0<i>Se\u00f1or, ten piedad<\/i><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"91%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"747\">De m\u00ed, negligente para convertirme<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Se\u00f1or, te piedad<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"747\">De m\u00ed, que me gusta recibir mucho, pero dar poco<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Se\u00f1or, te piedad<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"747\">De m\u00ed, incapaz de rendirme a tu amor<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Se\u00f1or, te piedad<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"747\">De nosotros, r\u00e1pidos para servirnos de las cosas, pero lentos para el servicio a los dem\u00e1s<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Se\u00f1or, te piedad<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"747\">De nuestro mundo, plagado de los sepulcros de nuestro ego\u00edsmo<\/td>\n<td><\/td>\n<td width=\"445\"><i>Se\u00f1or, te piedad<\/i><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>Invocaci\u00f3n conclusiva (el nombre de Jes\u00fas, 14 veces)<\/b><\/p>\n<p>Se\u00f1or, te rogamos como los necesitados, los fr\u00e1giles y los enfermos del Evangelio, que te suplicaban con la palabra m\u00e1s sencilla y familiar: pronunciando tu nombre.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, tu nombre salva, porque t\u00fa eres nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, t\u00fa eres mi vida y para no perderme en el camino te necesito a ti, que perdonas y levantas, que sanas mi coraz\u00f3n y das sentido a mi dolor.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, t\u00fa tomaste sobre ti mi maldad, y desde la cruz no me se\u00f1alas con el dedo, sino que me abrazas; t\u00fa, manso y humilde de coraz\u00f3n, s\u00e1name de la amargura y del resentimiento, l\u00edbrame del prejuicio y de la desconfianza.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, te contemplo en la cruz y veo que se despliega ante mis ojos el amor, que da sentido a mi ser y es meta de mi camino. Ay\u00fadame a amar y a perdonar, a vencer la intolerancia y la indiferencia, a no quejarme.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, en la cruz tienes sed, es sed de mi amor y de mi oraci\u00f3n; los necesitas para llevar a cabo tus planes de bien y de paz.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, te doy gracias por los que responden a tu invitaci\u00f3n y tienen la perseverancia de rezar, la valent\u00eda de creer y la constancia para seguir adelante a pesar de las dificultades.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, te encomiendo a los pastores de tu pueblo santo: su oraci\u00f3n sostiene el reba\u00f1o; que encuentren tiempo para estar ante ti y que asemejen su coraz\u00f3n al tuyo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, te bendigo por las contemplativas y los contemplativos, cuya oraci\u00f3n, oculta al mundo, es agradable a ti. Protege a la Iglesia y a la humanidad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, traigo ante ti las familias y las personas que han rezado esta noche desde sus casas; a los ancianos, especialmente a los que est\u00e1n solos; a los enfermos, gemas de la Iglesia que unen sus sufrimientos a los tuyos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, que esta oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n abrace a los hermanos y hermanas de tantas partes del mundo que sufren persecuci\u00f3n a causa de tu nombre; a los que padecen la tragedia de la guerra y a los que, sacando fuerzas de ti, cargan con pesadas cruces.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, por tu cruz has hecho de todos nosotros una sola cosa: re\u00fane en comuni\u00f3n a los creyentes, inf\u00fandenos sentimientos fraternos y pacientes, ay\u00fadanos a cooperar y a caminar juntos; mant\u00e9n a la Iglesia y al mundo en la paz.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, juez santo que me llamar\u00e1s por mi nombre, l\u00edbrame de juicios temerarios, chismes y palabras violentas y ofensivas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, que antes de morir dijiste \u201ctodo se ha cumplido\u201d. Yo, en mi miseria, no podr\u00e9 decirlo nunca. Pero conf\u00edo en ti, porque eres mi esperanza, la esperanza de la Iglesia y del mundo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, una palabra m\u00e1s quiero decirte y seguir repiti\u00e9ndote: \u00a1Gracias! Gracias, Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las meditaciones y oraciones para el V\u00eda Crucis 2024 \u00abOrar con Jes\u00fas en el V\u00eda Crucis\u00bb escritas por el Santo Padre Francisco<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":56033,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_crdt_document":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[68],"tags":[4953,439,1089],"class_list":["post-97248","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-leon-xiv","tag-trending-es","tag-via-crucis","tag-viernes-santo"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Meditaciones del Papa para el V\u00eda Crucis en el Coliseo &#8211; Exaudi<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/meditaciones-del-papa-para-el-via-crucis-en-el-coliseo\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Meditaciones del Papa para el V\u00eda Crucis en el Coliseo &#8211; 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