{"id":94464,"date":"2024-02-13T13:17:06","date_gmt":"2024-02-13T12:17:06","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=94464"},"modified":"2024-02-14T12:48:49","modified_gmt":"2024-02-14T11:48:49","slug":"una-iglesia-en-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/una-iglesia-en-movimiento\/","title":{"rendered":"Una Iglesia en movimiento"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-94464-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Una-Iglesia-en-movimiento-Evangelizacion-en-1.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Una-Iglesia-en-movimiento-Evangelizacion-en-1.mp3\">https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Una-Iglesia-en-movimiento-Evangelizacion-en-1.mp3<\/a><\/audio>\n<p><strong>Introducci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p><strong>La importancia de sumergirse en la microhistoria de un pueblo<\/strong><\/p>\n<p>El camino de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina ha sido una gran aventura. Sin dudas esta aventura tiene momentos relevantes, lugares importantes y grandes personajes. Decir \u201cIglesia en Am\u00e9rica Latina\u201d de inmediato conduce la imaginaci\u00f3n a la vida de Hern\u00e1n Cort\u00e9s y de Fray Juan de Zum\u00e1rraga; al primer Concilio Limense y al Virreinato del R\u00edo de la Plata; a las reducciones jesuitas y a la fundaci\u00f3n de la Universidad de C\u00f3rdoba; al pensamiento filos\u00f3fico novohispano y a la arquitectura barroca latinoamericana; a la lucha por la Independencia del cura Miguel Hidalgo y a las no f\u00e1ciles relaciones entre Estado e Iglesia en toda la regi\u00f3n. En tiempos m\u00e1s cercanos, nuestra mente no puede no pensar en el Papa Paulo VI visitando Colombia en 1968; en san Juan Pablo II inaugurando en Puebla de los Angeles, la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en 1979; y, por supuesto, en la providencial elecci\u00f3n del Papa Francisco en 2013.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n este camino est\u00e1 hecho de historias menudas, de personas desconocidas, de santos ignorados, &#8211; \u201csantos de la puerta de al lado\u201d -, que con sus vidas, han dado contenido cualitativo a la trama de la gran historia. El camino de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina no puede ser comprendido simplemente como una saga de grandes personajes, de haza\u00f1as o de momentos solemnes. \u00a0No. Para comprender a la Iglesia en Am\u00e9rica Latina es preciso sumergirse en la microhistoria del pueblo, en sus solidaridades elementales, y desde ese lugar, dejar que los momentos m\u00e1s universales, se llenen de significado.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si ustedes lo han percibido pero cuando un latinoamericano lee una \u201cHistoria de la Iglesia\u201d y se topa con los muy breves apartados dedicados a la \u201cIglesia en Am\u00e9rica Latina\u201d, normalmente experimenta un desasosiego interior muy peculiar. Hay algo que no corresponde. Se percibe como una cierta desproporci\u00f3n o desequilibrio. Este desasosiego no proviene \u00fanicamente por lo apretado del tratamiento de ciertos temas sino principalmente porque en m\u00e1s de alguna ocasi\u00f3n, el recuento de los hechos, no logra capturar la riqueza cualitativa que se descubre gradualmente al vivir por dentro la experiencia personal y comunitaria de la fe. Riqueza que es necesario apreciar para capturar el significado del pasado y atreverse a imaginar el futuro.<\/p>\n<p>Hace muchos a\u00f1os, cuando estudiaba la universidad, alguien me dijo: si quieres entender el conflicto cristero no s\u00f3lo debes leer los libros de Jean Meyer, &#8211; el gran historiador que ha reconstruido este momento hist\u00f3rico en la historia de mi pa\u00eds -. Tienes que visitar los Altos de Jalisco. Tienes que ir a la Adoraci\u00f3n Nocturna. Tienes que participar en una peregrinaci\u00f3n al Tepeyac\u2026<\/p>\n<p>En efecto, s\u00f3lo caminando por tierra agreste sin ning\u00fan tipo de calzado o ropa especial, malcomiendo durante varios d\u00edas, durmiendo a la intemperie, con mucho fr\u00edo, cantando, rezando el rosario, viviendo la experiencia de la confesi\u00f3n y de la misa celebrada en un paraje despoblado, se puede comenzar a vivir \u201cpor dentro\u201d la experiencia de una fe que se ha hecho pueblo, y de un pueblo, que con todos sus l\u00edmites y pecados, busca acercarse a Jes\u00fas a trav\u00e9s de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Este comentario no pretende ser algo meramente anecd\u00f3tico para iniciar nuestra reflexi\u00f3n este d\u00eda. Por el contrario, es algo sumamente relevante para comprender las prioridades en materia de evangelizaci\u00f3n que la Iglesia en Am\u00e9rica Latina tiene en la actualidad.<\/p>\n<p>Digamos esto mismo de otro modo: Karol Wojtyla dec\u00eda que la acci\u00f3n es un momento particular en el proceso de aprehensi\u00f3n de la verdad.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[1]<\/a> De la verdad del mundo y de la verdad sobre s\u00ed mismo. Hay verdades que s\u00f3lo sumergi\u00e9ndose en ellas a trav\u00e9s de una elecci\u00f3n, pueden llegar a ser comprendidas. Esta potente indicaci\u00f3n metodol\u00f3gica abre un camino que hoy gracias al Papa Francisco podemos explorar con mayor amplitud. La fe, como asentimiento de la raz\u00f3n, movido por la gracia, ante una verdad revelada, tiene un momento existencial muy importante cuando yo me descubro \u201cPueblo de Dios que <em>camina<\/em> en la Historia\u201d, cuando mi yo, a trav\u00e9s de mi involucramiento activo, descubre su dimensi\u00f3n comunional y sinodal, compartiendo la vida y sus certezas m\u00e1s decisivas, junto con otros, que se vuelven en buena medida, parte de m\u00ed. Esto es muy bello: \u00a0\u201cdescubrirse pueblo\u201d consiste en ser capaz de decir \u201cnosotros\u201d simult\u00e1neamente al momento de decir \u201cyo\u201d. De este modo, la afirmaci\u00f3n que hace el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica al hablar del acto de \u201ccreer\u201d, se vuelve particularmente luminosa: \u201cCreer\u201d es un acto eclesial. La fe de la Iglesia precede, engendra, conduce y alimenta nuestra fe.\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[2]<\/a> La certeza de la fe arriva a nuestra vida a trav\u00e9s de una experiencia comunitaria que nos precede y que se nos dona.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina muchas personas justamente as\u00ed descubren la vida de fe. Justamente as\u00ed, la fortalecen. Y justamente as\u00ed, la reproponen.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n expondremos apretadamente &#8211; muy apretadamente &#8211; \u00a0cinco referentes que nos permiten descubrir la forma c\u00f3mo la Iglesia de Am\u00e9rica Latina propone la evangelizaci\u00f3n en el momento presente.<\/p>\n<ul>\n<li>El camino hacia Aparecida.<\/li>\n<li>Aparecida<\/li>\n<li>La elecci\u00f3n del Papa Francisco<\/li>\n<li>La Asamblea Eclesial Latinoamericana<\/li>\n<li>El horizonte 2031-2033<\/li>\n<\/ul>\n<h3><strong>El camino hacia Aparecida<\/strong><\/h3>\n<p>Las conferencias generales del episcopado latinoamericano han sido la gran ocasi\u00f3n para asimilar el Concilio Vaticano II en la regi\u00f3n. Durante el Concilio se escuchaba una suerte de broma afirmando que la verdadera \u201cIglesia del silencio\u201d no era la que se encontraba tras la cortina de hierro sino la Iglesia latinoamericana que no hablaba durante las sesiones.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-94469\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?resize=1280%2C960&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?resize=770%2C578&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?resize=500%2C375&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?resize=293%2C220&amp;ssl=1 293w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.07.31_1a7ab383.jpg?resize=390%2C293&amp;ssl=1 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/>En efecto, la participaci\u00f3n de los obispos latinoamericanos durante el Concilio fue escasa. Hoy sabemos que justo en esos a\u00f1os un proceso discreto pero muy profundo se operaba al interior de toda la Iglesia. Este proceso encontr\u00f3 providencialmente en la ense\u00f1anza del Concilio Vaticano II un momento de purificaci\u00f3n y articulaci\u00f3n extraordinarios que dispararon nuevas energ\u00edas y una perspectiva eclesiol\u00f3gica sumamente potente.<\/p>\n<p>En efecto, la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano organizada en Medell\u00edn, Colombia, en 1968 mostr\u00f3 que la Iglesia asimilaba de una manera profunda y original la ense\u00f1anza conciliar. En Medell\u00edn la lectura atenta a los \u201csignos de los tiempos\u201d y una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica renovada, permiti\u00f3 a los obispos vivir la dimensi\u00f3n prof\u00e9tica de su ministerio en un contexto sumamente complejo. De 1966 a 1968 se realizaron incontables reuniones, declaraciones y documentos desde todo el subcontinente y desde los m\u00e1s diversos niveles eclesiales. La problem\u00e1tica que claramente afloraba m\u00e1s o menos por todos lados era el hecho de la explotaci\u00f3n de las masas populares tanto en las urbes como en el campo. Los pobres irrump\u00edan y la presencia de los cristianos requer\u00eda resituarse. De esta manera una conciencia eclesial sobre la vivencia de la fe en compromiso con los m\u00e1s exclu\u00eddos se expandi\u00f3 r\u00e1pidamente<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>Me causa un poco de gracia, como todav\u00eda en algunos sectores, se difunde la idea que a trav\u00e9s de una infiltraci\u00f3n de agentes sovi\u00e9ticos dentro de la Iglesia, la opci\u00f3n por los pobres se promovi\u00f3 y se asimil\u00f3 dentro de la mente y el coraz\u00f3n de los obispos latinoamericanos. Me causa gracia, porque esos mismos analistas, suelen olvidar que el principal catalizador de esta toma de conciencia, fue el propio Papa san Paulo VI que decidi\u00f3 viajar a Colombia justamente para inaugurar la II Conferencia general del Episcopado y para participar en el Congreso Eucar\u00edstico Internacional. La presencia de un Papa por primera vez en Am\u00e9rica Latina ya era un respaldo a lo que eventualmente ser\u00eda el \u201cDocumento de Medell\u00edn\u201d. Sin embargo, rebasando todas las expectativas, el d\u00eda 23 de agosto de 1968, Paulo VI dirigi\u00e9ndose a los campesinos colombianos afirm\u00f3, en un largo discurso, que los pobres son verdadero sacramento de Jesucristo:<\/p>\n<p>Sois vosotros un signo, una imagen, un misterio de la presencia de Cristo. El sacramento de la Eucaristi\u0301a nos ofrece su escondida presencia, viva y real; vosotros sois tambie\u0301n un sacramento, es decir, una imagen sagrada del Sen\u0303or en el mundo, un reflejo que representa y no esconde su rostro humano y divino. Os recordamos lo que dijo un grande y sabio Obispo, Bossuet, sobre la \u00ab eminente dignidad de los pobres \u00bb (Cf. Bossuet, De l\u2019e\u0301minente dignite\u0301 des Pauvres). Y toda la tradicio\u0301n de la Iglesia reconoce en los Pobres el Sacramento de Cristo, no ciertamente ide\u0301ntico a la realidad de la Eucaristi\u0301a, pero si\u0301 en perfecta correspondencia analo\u0301gica y mi\u0301stica con ella. (\u2026)<\/p>\n<p>Pero hoy el problema se ha agravado porque habe\u0301is tomado conciencia de vuestras necesidades y de vuestros sufrimientos y, como otros muchos en el mundo, no pode\u0301is tolerar que estas condiciones deban perdurar siempre sin ponerles soli\u0301cito remedio.<\/p>\n<p>Nos preguntamos, \u00bfque\u0301 podemos hacer por vosotros, despue\u0301s de haber hablado en vuestro favor? No tenemos, lo sabe\u0301is bien, competencia directa en estas cuestiones temporales, y ni siquiera medios ni autoridad para intervenir pra\u0301cticamente en este campo.<\/p>\n<p>Pero os queremos decir:<\/p>\n<p>1) Nos seguiremos defendiendo vuestra causa. Podemos afirmar y confirmar los principios, de los cuales dependen las soluciones pra\u0301cticas. Continuaremos proclamando vuestra dignidad humana y cristiana. Vuestra existencia tiene un valor de primera importancia. Vuestra persona es sagrada. Vuestra pertenencia a la familia humana debe ser reconocida, sin discriminaciones, en un plano de hermandad. Esta, aun admitiendo un orden jera\u0301rquico y orga\u0301nico en el conjunto social, debe ser reconocida efectivamente, ya sea en el campo econo\u0301mico, con particular atencio\u0301n a la justa retribucio\u0301n, a la habitacio\u0301n conveniente, a la instruccio\u0301n de base y la asistencia sanitaria, ya sea en el campo de los derechos civiles y de la participacio\u0301n gradual en los beneficios y en las responsabilidades del orden social.<\/p>\n<p>2) Seguiremos denunciando las injustas desigualdades econo\u0301micas, entre ricos y pobres; los abusos autoritarios y administrativos en perjuicio vuestro y de la colectividad. Continuaremos alentando las iniciativas y los programas de las Autoridades responsables, de las Entidades internacionales, y de los Pai\u0301ses pro\u0301speros, en favor de las poblaciones en vi\u0301a de desarrollo. A este respecto nos alegra saber que, en feliz coincidencia con el gran Congreso Eucari\u0301stico, se esta\u0301n estudiando y promoviendo planes nuevos y orga\u0301nicos para las clases trabajadoras, especialmente para las rurales, para vosotros, Campesinos.<\/p>\n<p>Y, con esta oportunidad exhortamos a todos los Gobiernos de Ame\u0301rica Latina y de los otros continentes, como tambie\u0301n a todas las clases dirigentes y acomodadas, a seguir afrontando con perspectivas amplias y valientes, las reformas necesarias que garanticen un orden social ma\u0301s eficiente, con ventajas progresivas de las clases hoy menos favorecidas y con una ma\u0301s equitativa aportacio\u0301n de impuestos por parte de las clases ma\u0301s pudientes; en particular de aquellas que poseyendo latifundios no esta\u0301n en grado de hacerlos ma\u0301s fecundos y productivos, o pudie\u0301ndolo, gozan de los frutos para provecho exclusivo suyo; lo mismo decimos de aquellas categori\u0301as de personas que, con poca o ninguna fatiga, realizan utilidades excesivas o perciben conspicuas retribuciones.<\/p>\n<p>3) Igualmente seguiremos patrocinando la causa de los Pai\u0301ses necesitados de ayuda fraterna para que otros pueblos, dotados de mayores y no siempre bien empleadas riquezas, quieran ser generosos en dar aportaciones; no lesionen la dignidad ni la libertad de los Pueblos beneficiados, y abran al comercio vi\u0301as ma\u0301s fa\u0301ciles en favor de las Naciones, todavi\u0301a sin suficiencia econo\u0301mica. Por nuestra parte alentaremos, con los medios a nuestro alcance, este esfuerzo por dar a la riqueza su finalidad primaria de servicio al hombre, no so\u0301lo en un plano privado y local, sino tambie\u0301n ma\u0301s amplio, internacional, frenando asi\u0301 el goce fa\u0301cil y egoi\u0301sta de la misma o su empleo en gastos superfluos o en exagerados y peligrosos armamentos.<\/p>\n<p>4) Nos mismo trataremos, en el li\u0301mite de nuestras posibilidades econo\u0301micas, de dar ejemplo, de reavivar siempre en la Iglesia sus mejores tradiciones de desintere\u0301s, de generosidad, de servicio, apela\u0301ndonos cada vez ma\u0301s aquel espi\u0301ritu de Pobreza, que nos predico\u0301 el divino Maestro y que nos ha recordado el Concilio ecume\u0301nico de manera autorizada (Cfr. Concilio Vaticano II. Constit. Lumen Gentium n. 8; Gaudium et Spes, n. 88)<\/p>\n<p>5) Consentidnos, amadi\u0301simos hijos, que os anunciemos tambie\u0301n a vosotros la bienaventuranza que os es propia, la bienaventuranza de la Pobreza evange\u0301lica. Dejad que Nos, aunque siempre nos esforcemos en todas las maneras para aliviar vuestras penas y para procuraros un pan ma\u0301s abundante y ma\u0301s fa\u0301cil, os recordemos que \u00ab no so\u0301lo de pan vive el hombre \u00bb (Matth. 4,4) y que de otro pan, el del alma, es decir, el de la religio\u0301n, el de la fe, el de la Palabra y de la Gracia divinas, tenemos todos necesidad; y dejad que os digamos au\u0301n ma\u0301s; vuestras condiciones de gente humilde son ma\u0301s propicias para alcanzar el reino de los cielos, esto es, los bienes supremos y eternos de la vida, si son llevadas con la paciencia y con la esperanza de Cristo.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[4]<\/a><\/p>\n<p>Perd\u00f3n por la larga cita. No ser\u00eda necesario anotarla si no hubiese sido tan incre\u00edblemente trascendente, tal y como lo demuestra la historia.<\/p>\n<p>Reconocer a los pobres como <em>sacramento<\/em> fue como una gran campanada en la conciencia de muchos cristianos en Am\u00e9rica Latina. As\u00ed mismo, a la par de la opci\u00f3n por los pobres, una eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n animada por la participaci\u00f3n fue madurando gradualmente. No ser\u00e1 extra\u00f1o que en la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Puebla en 1979, las palabras \u201ccomuni\u00f3n\u201d y \u201cparticipaci\u00f3n\u201d, se tornaron centrales. Y lo m\u00e1s sorprendente, \u201cPuebla\u201d se hizo lenguaje y estilo de ser eclesial.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo fue posible que un documento episcopal realmente pasara a forjar toda una cosmovisi\u00f3n en los agentes de pastoral latinoamericanos? \u00bfC\u00f3mo fue posible hacer que una reflexi\u00f3n situada en el \u00e1mbito episcopal tuviera ecos verdaderos entre el pueblo m\u00e1s sencillo?<\/p>\n<p>El secreto de la \u201capropiaci\u00f3n\u201d fue la \u201cparticipaci\u00f3n\u201d. En \u201cPuebla\u201d la participaci\u00f3n de laicos, consagrados y obispos se dio en un clima de fraternidad y mutua acogida. Los procesos de consulta incluyeron todos los sectores. Y en el interior de la asamblea, los equipos de expertos incluian a valiosos laicos. Pienso de inmediato en Alberto Methol Ferr\u00e9, en Guzm\u00e1n Carriquiry, y en otros, que dieron palabra a numerosas inquietudes y a potentes observaciones. Destaco esto, porque no es exageraci\u00f3n afirmar que en Am\u00e9rica Latina, la sinodalidad ha sido el estilo y la atm\u00f3sfera que ha ayudado a la Iglesia a repensarse, a renovarse y a reproponerse en cada etapa, a\u00fan cuando este t\u00e9rmino no fuera utilizado en Medell\u00edn, en Puebla y a\u00fan m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>En otras palabras, la colegialidad episcopal en Am\u00e9rica Latina durante muchos a\u00f1os ha estado acompa\u00f1ada y como nutrida de la presencia y la voz de muchos laicos, laicas, consagrados, consagradas, te\u00f3logos competentes, y a\u00fan de personas que sin participar plenamente en la vida de la Iglesia, encuentran un espacio de escucha atenta y de participaci\u00f3n real. Ciertamente esta forma de ser Iglesia no se ha realizado siempre de manera perfecta. Sin embargo, poco a poco, se fue consolidando como un \u201cmodo de ser y de obrar\u201d bastante com\u00fan en toda la Iglesia en la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La fuerza de la experiencia que llamamos \u201csinodalidad\u201d no se aprecia plenamente hasta que se vive. No basta enunciar la palabra \u201csinodalidad\u201d para que esta opere. Es preciso sumergirse en la experiencia de \u201ccaminar juntos\u201d, aprendiendo de todos, escuchando a todos, arriesgando y participando con alegr\u00eda. De repente recuerdo c\u00f3mo mi querido Mons. Mario de Gasper\u00edn, obispo de Quer\u00e9taro, ten\u00eda la costumbre de preparar la homil\u00eda dominical a partir de una sesi\u00f3n semanal con laicos que comentaban la palabra de Dios. Recuerdo las asambleas para la renovaci\u00f3n del plan diocesano de pastoral con participaci\u00f3n de much\u00edsima gente discutiendo y compartiendo los mejores caminos para la di\u00f3cesis. Recuerdo el s\u00ednodo de san Crist\u00f3bal de las Casas en el que las complejas realidades ind\u00edgenas de toda la di\u00f3cesis se ve\u00edan a s\u00ed mismas responsables de su caminar como Iglesia. Recuerdo la preparaci\u00f3n de cartas pastorales del episcopado mexicano, en las que a trav\u00e9s de amplios procesos de consulta y discusi\u00f3n se lograron elaborar textos que en m\u00e1s de alg\u00fan caso tuvieron profunda trascendencia en momentos-clave de la historia nacional. Recuerdo la preparaci\u00f3n de Aparecida\u2026. Es realmente bello mirar la diversidad de rostros, aprender de tantas experiencias distintas, mirar c\u00f3mo nacen algunos consensos, c\u00f3mo se matizan, c\u00f3mo se purifican. Mirar el momento del discernimiento episcopal, de tal o cual asunto. Y al final, descubrir en el momento de apropiaci\u00f3n, que las palabras son algo m\u00e1s que palabras\u2026<\/p>\n<p>Ahora bien, no podemos tampoco negar que la sinodalidad, es un bien delicado, es un bien fr\u00e1gil, que puede ser frustrado.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en la IV Conferencia del Episcopado Latinoamericano, realizada en Santo Domingo en 1992, sucedi\u00f3 que los trabajos y consultas preparatorias pr\u00e1cticamente fueron neutralizadas y no se permiti\u00f3 que los propios obispos del CELAM eligieran a su comisi\u00f3n de redacci\u00f3n. Muchos de los participantes se sintieron sobrevigilados, y una incomodidad general cundi\u00f3. Las sesiones fueron presididas por el Secretario de Estado y la directiva del CELAM result\u00f3 un tanto marginada. M\u00e1s a\u00fan, en un cierto momento se abandon\u00f3 el m\u00e9todo \u201cver-juzgar-actuar\u201d y se opt\u00f3 por otra manera de organizar la reflexi\u00f3n. El documento final result\u00f3 sin dudas interesante. El tema de la inculturaci\u00f3n del evangelio tiene desarrollos no despreciables. Sin embargo, el texto en general, tuvo una apropiaci\u00f3n eclesial muy escasa.\u00a0 La Conferencia de \u201cSanto Domingo\u201d no se hizo lenguaje y estilo eclesial, no tuvo un alto impacto \u201cprogram\u00e1tico\u201d para la vida de las di\u00f3cesis. Y, la Iglesia, en buena medida, sigui\u00f3 caminando bajo la inercia de \u201cPuebla\u201d. Muchas m\u00e1s cosas habr\u00eda que comentar sobre estos a\u00f1os. El V Centenario del \u201cencuentro de dos mundos\u201d gener\u00f3 tensiones. La reciente caida del muro de Berl\u00edn, las instrucciones \u201cLibertatis nuntius\u201d y \u201cLibertatis conscientiae\u201d a\u00fan reverberaban en la atm\u00f3sfera eclesial. Toda esta realidad ameritar\u00eda desarrollos m\u00e1s amplios que los que podemos hacer aqu\u00ed.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Acto acad\u00e9mico. Festividad de Santo Tom\u00e1s 2024. Universidad Eclesi\u00e1stica San D\u00e1maso\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/6zQ2vxKEOdM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>En 1997 se realiz\u00f3 en Roma el s\u00ednodo de Am\u00e9rica de donde surgir\u00eda la Exhortaci\u00f3n postsinodal \u201cEcclesia in America\u201d. Ese documento tuvo mejor fortuna. No puedo dejar de recordar c\u00f3mo san Juan Pablo II reconoce con gran fuerza la presencia real de Jesucristo en la Eucarist\u00eda (presencia real sustancial), en la Palabra de Dios, y en las personas, en especial, en los m\u00e1s pobres. As\u00ed mismo, la articulaci\u00f3n tem\u00e1tica de \u201cEcclesia in America\u201d, ser\u00e1 inspiraci\u00f3n para diversos episcopados nacionales (encuentro con Jesucristo, conversi\u00f3n, comuni\u00f3n, solidaridad y misi\u00f3n), entre los cuales, destacar\u00eda la carta pastoral de los obispos mexicanos del a\u00f1o 2000: \u201cDel encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos\u201d. Texto que anticipa varias de las tesis centrales de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano celebrada en Aparecida, en 2007.<\/p>\n<p>Entre otras cosas, el documento de los obispos mexicanos introduce por primera vez el concepto de \u201ccambio de \u00e9poca\u201d y se\u00f1ala que su naturaleza es de orden \u201ccultural\u201d. Esta idea ser\u00e1 llevada a las sesiones de Aparecida por parte del ahora Cardenal Carlos Aguiar. En una de las sesiones, el cardenal explicar\u00e1 el imponente cambio antropol\u00f3gico-cultural que est\u00e1 arribando en el mundo entero, y en particular, en Am\u00e9rica Latina. Conforme <em>Aparecida<\/em> fue avanzando en sus trabajos, se fueron decantando como dos certezas: hay que recomenzar desde Cristo discipularmente para reactivar un nuevo celo misionero.\u00a0 Y adquirir una m\u00e1s clara consciencia sobre la naturaleza del cambio epocal que permita detectar sus riesgos y sus oportunidades.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil resumir el documento de <em>Aparecida<\/em>. Sin embargo, no quisiera avanzar m\u00e1s sin al menos mostrar parte de su esp\u00edritu a trav\u00e9s de los par\u00e1grafos 11 y 12:<\/p>\n<p>La Iglesia esta\u0301 llamada a repensar profundamente y relanzar con fidelidad y audacia su misio\u0301n en las nuevas circunstancias latinoamericanas y mundiales. No puede replegarse frente a quienes so\u0301lo ven confusio\u0301n, peligros y amenazas, o de quienes pretenden cubrir la variedad y complejidad de situaciones con una capa de ideologismos gastados o de agresiones irresponsables. Se trata de confirmar, renovar y revitalizar la novedad del Evangelio arraigada en nuestra historia, desde un encuentro personal y comunitario con Jesucristo, que suscite disci\u0301pulos y misioneros. Ello no depende tanto de grandes programas y estructuras, sino de hombres y mujeres nuevos que encarnen dicha tradicio\u0301n y novedad, como disci\u0301pulos de Jesucristo y misioneros de su Reino, protagonistas de vida nueva para una Ame\u0301rica Latina que quiere reconocerse con la luz y la fuerza del Espi\u0301ritu.<\/p>\n<p>No resistiri\u0301a a los embates del tiempo una fe cato\u0301lica reducida a bagaje, a elenco de algunas normas y prohibiciones, a pra\u0301cticas de devocio\u0301n fragmentadas, a adhesiones selectivas y parciales de las verdades de la fe, a una participacio\u0301n ocasional en algunos sacramentos, a la repeticio\u0301n de principios doctrinales, a moralismos blandos o crispados que no convierten la vida de los bautizados. Nuestra mayor amenaza \u201ces el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando en mezquindad\u201d. A todos nos toca recomenzar desde Cristo, reconociendo que \u201cno se comienza a ser cristiano por una decisio\u0301n e\u0301tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientacio\u0301n decisiva\u201d.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[5]<\/a><\/p>\n<p>En estas palabras resuena el pensamiento de Benedito XVI. Sin embargo, este pensamiento se encuentra dentro de una matriz propiamente latinoamericana. La \u00faltima expresi\u00f3n utilizada, tomada del primer par\u00e1grafo de \u201cDeus Cartias est\u201d, signific\u00f3 para muchos que el Kerygma ten\u00eda que ser redescubierto. El Kerygma no es la ley natural ni un conjunto de valores, por correctos que sean. El Kerygma es dar testimonio personal de que la Resurrecci\u00f3n se ha efectuado de verdad. Esto quiere decir verificar en nuestra propia carne que lo que estaba muerto ha resucitado, no por un esfuerzo tit\u00e1nico de la voluntad, sino por pura misericordia inmerecida.<\/p>\n<p>Dicho de otra manera: la moral no salva. La ley natural es como un mapa de orientaci\u00f3n. Importante para no perderse. Sin embargo, el mapa no nos rescata al momento del extrav\u00edo. No nos levanta cuando estamos tendidos por el camino. No nos reconstruye, cuando todo en nuestro ser est\u00e1 herido. Un mapa es un mapa. Un amigo que nos tiende la mano y nos levanta, es una realidad irreductible al mapa, a la br\u00fajula y a\u00fan al propio esfuerzo.<\/p>\n<p>Partiendo de la irreductibilidad de la Persona viva de Jesucristo es m\u00e1s f\u00e1cil comprender porque es preciso cultivar una actitud discipular, y eventualmente, misionera. La <em>fides qua<\/em> (el acto de confianza y abandono en Dios) y la <em>fides quae<\/em> (los contenidos objetivos de la fe) dependen en su \u00faltima explicaci\u00f3n de la <em>fides quis<\/em> (una Persona que se hace encuentro). Al anunciar el Kerygma no damos testimonio de nuestra moral, de nuestra coherencia \u2013 que siempre es muy poca \u2013 sino de que Alguien m\u00e1s grande que nuestra incoherencia nos ha perdonado nuestras muchas miserias.<\/p>\n<p>Por su parte, cobrar consciencia del cambio de \u00e9poca, implica ir desarrollando la capacidad para discernir los riesgos de las oportunidades. O mejor a\u00fan, detectar en los riesgos, tambi\u00e9n los elementos de oportunidad que pueden hallarse. Esto no es una novedad. En todos los momentos de crisis cultural, la Iglesia ha tenido que aprender a ver los elementos de verdad, de bien y de belleza que pueden existir a\u00fan en las m\u00e1s controversiales realidades. Ese camino de discernimiento apenas ha comenzado. Es un camino arduo ya que\u00a0 la alta polarizaci\u00f3n de posturas, de ideas y de afectos que caracterizan la coyuntura presente, dificulta hacer matices y precisiones sutiles, como las que se requieren para la comprensi\u00f3n de un fen\u00f3meno complejo como el \u201ccambio de \u00e9poca\u201d.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[6]<\/a><\/p>\n<h3><strong>2. El Papa Francisco<\/strong><\/h3>\n<p>Otro elemento important\u00edsimo para comprender la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina en la actualidad ha sido la elecci\u00f3n providencial del Papa Francisco.<\/p>\n<p>Cuando se dio a conocer el nombre del nuevo Papa aquel 13 de marzo de 2013, en muchos pa\u00edses se coment\u00f3: \u201ces Argentino\u201d, \u201ces jesuita\u201d, \u201ces de derechas\u201d, \u201ces de izquierdas\u201d. Sin embargo, en Am\u00e9rica Latina fue bastante recurrente escuchar otro tipo de valoraci\u00f3n: \u201c\u00a1es uno de los nuestros!\u201d. Que era \u201cuno de los nuestros\u201d comenz\u00f3 a notarse de inmediato: ciertas expresiones, ciertos juicios, ciertos gestos, corresponden a lo que de cuando en cuando miramos en diversos pastores en nuestras latitudes.<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n de \u201cEvangelii gaudium\u201d radiograf\u00edo el perfil del nuevo Papa. Francisco es un pastor con coraz\u00f3n universal, dispuesto a arriesgar y a avanzar hasta el \u00faltimo l\u00edmite. Seguramente ustedes han estudiado en diversas ocasiones \u201cEvangelii gaudium\u201d. Para los latinoamericanos, todo el documento tiene \u201csabor a Aparecida\u201d.<\/p>\n<p>Subrayo dos cosas que pueden ser interesantes:<\/p>\n<p><strong>Primero un detalle casi imperceptible<\/strong>. En el cap\u00edtulo II, al momento de abordar los desaf\u00edos culturales a la evangelizaci\u00f3n, Francisco inicia unas breves reflexiones sobre una tem\u00e1tica muy variada:<\/p>\n<p>Evangelizamos tambi\u00e9n cuando tratamos de afrontar los diversos desaf\u00edos que puedan presentarse<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n no deja de ser curiosa y matizada. La evangelizaci\u00f3n no se realiza solamente cuando existen \u00e9xitos, o cuando ya se poseen v\u00edas claras para proceder, sino simplemente cuando \u201ctratamos\u201d de responder a los \u201cdesaf\u00edos\u201d que la realidad ofrece. El Papa se\u00f1ala, por ejemplo, la indiferencia relativista asociada a la crisis de las ideolog\u00edas; la fuerte influencia de los medios de comunicaci\u00f3n que dese el exterior introduce elementos ajenos a la fisonom\u00eda exterior de las culturas locales; la proliferaci\u00f3n de nuevas espiritualidades, algunas de tipo fundamentalista, otras que se afirman como tales a\u00fan sin sostener la existencia de Dios; el clima poco acogedor de algunas parroquias y comunidades cat\u00f3licas en las que la burocracia y la administraci\u00f3n predomina sobre la pastoral; la secularizaci\u00f3n que reduce la fe al \u00e1mbito de lo privado, que adelgaza la conciencia sobre el pecado personal y social, y que en ocasiones presenta la ense\u00f1anza de la Iglesia como un prejuicio particular contrario a la libertad individual. As\u00ed mismo, Francisco se\u00f1ala las dificultades contempor\u00e1neas sobre el matrimonio y la familia que en ocasiones son reducidas a una suerte de gratificaci\u00f3n emotiva sin tomar en cuenta la profundidad del compromiso de los esposos que aceptan entrar en una uni\u00f3n de vida total.<\/p>\n<p>Este dif\u00edcil escenario descrito por Francisco, sin embargo, est\u00e1 acompa\u00f1ado de la conciencia de la enorme contribuci\u00f3n que realiza la Iglesia en el \u00e1mbito de la solidaridad, la preocupaci\u00f3n por los m\u00e1s necesitados, la educaci\u00f3n, la intermediaci\u00f3n en conflictos que ponen en riesgo la paz y la defensa de los derechos humanos y ciudadanos. M\u00e1s a\u00fan, es importante apreciar que:<\/p>\n<p>Una mirada de fe sobre la realidad no puede dejar de reconocer lo que siembra el Esp\u00edritu Santo. Ser\u00eda desconfiar de su acci\u00f3n libre y generosa pensar que no hay aut\u00e9nticos valores cristianos donde una gran parte de la poblaci\u00f3n ha recibido el Bautismo y expresa su fe y su solidaridad fraterna de m\u00faltiples maneras. All\u00ed hay que reconocer mucho m\u00e1s que unas \u00absemillas del Verbo\u00bb, ya que se trata de una aut\u00e9ntica fe cat\u00f3lica con modos propios de expresi\u00f3n y de pertenencia a la Iglesia. No conviene ignorar la tremenda importancia que tiene una cultura marcada por la fe, porque esa cultura evangelizada, m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites, tiene muchos m\u00e1s recursos que una mera suma de creyentes frente a los embates del secularismo actual<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>En efecto, la grave crisis cultural de nuestro tiempo no es una tragedia, no es un camino fatal hacia el fracaso. Las actitudes reaccionarias nunca son adecuadas para atender fen\u00f3menos complejos en los que se entrecruzan graves errores con grandes verdades. Esto que desde un punto de vista puramente filos\u00f3fico conduce a una lectura anal\u00edtica y diferenciada de la modernidad y de las diversas reacciones postmodernas, a la luz de la fe adquiere una dimensi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s grande. Dios act\u00faa \u201cprimere\u00e1ndonos\u201d. Llegando antes que nosotros a escenarios in\u00e9ditos, a problem\u00e1ticas nuevas, a desaf\u00edos no previstos. La presencia real y misteriosa de Dios en la historia, operando al interior de los corazones, requiere ser detectada y animada. No hay que apagar la mecha humeante (cf. Mt 12,20) sino pedir al Esp\u00edritu Santo una mirada inteligente para apreciar la verdad y el bien ah\u00ed donde acontezcan, aunque sea de manera modesta. Y, a partir de ah\u00ed, avanzar en el camino educativo para hallar la plenitud de la vida en Cristo.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina esto no s\u00f3lo es importante en la actualidad sino ha sido la clave para una evangelizaci\u00f3n inculturada desde hace 500 a\u00f1os, tal y como veremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p><strong>En segundo lugar<\/strong>, el diagn\u00f3stico realizado por Francisco en el cap\u00edtulo II de EG est\u00e1 acompa\u00f1ado por el amplio cap\u00edtulo IV dedicado expl\u00edcitamente a la dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n. En primer lugar Francisco muestra c\u00f3mo la dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n no es un a\u00f1adido posterior o secundario a la buena noticia sobre el Reino. Por el contrario, \u201clo social\u201d es una dimensi\u00f3n constitutiva de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Confesar que el Hijo de Dios asumi\u00f3 nuestra carne humana significa que cada persona humana ha sido elevada al coraz\u00f3n mismo de Dios. Confesar que Jes\u00fas dio su sangre por nosotros nos impide conservar alguna duda acerca del amor sin l\u00edmites que ennoblece a todo ser humano. Su redenci\u00f3n tiene un sentido social porque \u00abDios, en Cristo, no redime solamente la persona individual, sino tambi\u00e9n las relaciones sociales entre los hombres\u00bb. Confesar que el Esp\u00edritu Santo act\u00faa en todos implica reconocer que \u00c9l procura penetrar toda situaci\u00f3n humana y todos los v\u00ednculos sociales<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>De esta manera, Francisco corrige la frecuente tentaci\u00f3n de mirar a la \u201cpastoral social\u201d como un aspecto adyacente, propio de agentes de pastoral inquietos y un tanto revoltosos. Por el contrario, lo que nos recuerda se encuentra en plena continuidad con el Magisterio de Juan Pablo II y de Benedicto XVI. Baste recordar que el primero, en su Enc\u00edclica program\u00e1tica <em>Redemptor hominis, <\/em>\u00a0colocaba como intuici\u00f3n central que Jesucristo revela al hombre lo que el hombre es y por lo tanto que todo lo humano y todo ser humano es aut\u00e9ntico camino para la Iglesia. Esto tiene una consecuencia importante: toda pastoral posee una cristolog\u00eda y una pneumatolog\u00eda impl\u00edcitas. Cuando una pastoral prescinde parcial o totalmente de la dimensi\u00f3n social de la evangelizaci\u00f3n tal y como la Doctrina social de la Iglesia lo ense\u00f1a, la cristolog\u00eda impl\u00edcita asume \u2013 sin desearlo \u2013 una\u00a0 cristolog\u00eda en la que la encarnaci\u00f3n es ficticia, inspiracional o tenue. Dicho de otro modo, la cristolog\u00eda <em>docetista<\/em> reaparece de una forma in\u00e9dita a trav\u00e9s de nuestra omisi\u00f3n. As\u00ed mismo, cuando la acci\u00f3n social de los cristianos no se encuentra en el n\u00facleo del anuncio del evangelio, en el fondo, se afirma que el Esp\u00edritu Santo se encuentra retra\u00eddo, que El no persevera sosteniendo a la Iglesia. Una pneumatolog\u00eda retra\u00edda o contra\u00edda suele estar asociada a un impl\u00edcito <em>pelagianismo<\/em> que desconf\u00eda de la acci\u00f3n de Dios y privilegia el esfuerzo de la voluntad y las capacidades organizativas de la Iglesia.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94472 alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=1600%2C1200&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=770%2C578&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=1536%2C1152&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=500%2C375&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=293%2C220&amp;ssl=1 293w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=1400%2C1050&amp;ssl=1 1400w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Imagen-de-WhatsApp-2024-02-13-a-las-12.08.01_d3f1dab7.jpg?resize=390%2C293&amp;ssl=1 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/>\u201cEvangelizar es hacer presente en el mundo el Reino de Dios\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[10]<\/a>. Y el Reino de Dios nos precede. Durante un cierto tiempo expresiones como \u201cconstruir el Reino\u201d o \u201cextender el Reino\u201d fueron interpretadas en algunos ambientes como sin\u00f3nimos de acci\u00f3n, de proyecto, de propuesta surgida desde nuestras fuerzas. En sus versiones m\u00e1s problem\u00e1ticas, \u201cel Reino\u201d se concibi\u00f3 como una suerte de estrategia \u201cv\u00e9rtice-base\u201d, en la que es\u00a0 preciso conquistar prioritariamente a las \u00e9lites para influir \u201cdesde arriba\u201d al cuerpo social.\u00a0 Esta estrategia, en ocasiones revestida de una ret\u00f3rica aparentemente ortodoxa, propone la realizaci\u00f3n puramente humana de la vida moral como sin\u00f3nimo de santidad. Dicho de otro modo, introduce una din\u00e1mica inversa a la que podemos encontrar en Flp 2, 6-11. En esta perspectiva, no es la <em>k\u00e9nosis<\/em> de Dios la que nos acerca al Reino sino la constituci\u00f3n de una aristocracia espiritual, un cierto reducto de pureza y correcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Francisco ha sido sumamente sensible a esta cuesti\u00f3n. Este es uno de los puntos en los que puede percibirse con mayor claridad la continuidad esencial entre \u00e9l y Benedicto XVI. Precisamente, Joseph Ratzinger, poco antes de ser elegido afirmaba:<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n de transformar el cristianismo en moralismo y de concentrar todo en la acci\u00f3n moral del hombre es grande en todos los tiempos. (&#8230;) Creo que la tentaci\u00f3n de reducir el cristianismo a moralismo es grand\u00edsima incluso en nuestro tiempo (&#8230;) Dicho de otro modo, Agust\u00edn ense\u00f1a que la santidad y la rectitud cristianas no consisten en ninguna grandeza sobrehumana o talento superior. Si fuera as\u00ed, el cristianismo se convertir\u00eda en una religi\u00f3n para algunos h\u00e9roes o para grupos de elegidos<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>La vida cristiana no consiste en la conformaci\u00f3n de alg\u00fan tipo de grupo de \u00e9lite (econ\u00f3mica, espiritual, etc.), en alguna modalidad de acci\u00f3n social organizada, o en la imitaci\u00f3n mec\u00e1nica de algunos rasgos de la conducta de Jes\u00fas<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[12]<\/a>. La vida cristiana es docilidad a la amistad incondicional que nos ofrece una Presencia que salva, que perdona, que restaura, que libera. Presencia real, no metaf\u00f3rica, de Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda, en la Palabra de Dios y en la carne concreta de todos, en especial, de los m\u00e1s pobres<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n preferencial por los pobres no es un cierto \u201csociologismo\u201d o un exotismo\u00a0 del Papa latinoamericano: \u201cPara la Iglesia la opci\u00f3n por los pobres es una categor\u00eda teol\u00f3gica antes que cultural, sociol\u00f3gica, pol\u00edtica o filos\u00f3fica\u201d<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[14]<\/a>. Y m\u00e1s adelante nos recuerda:<\/p>\n<p>Quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que ense\u00f1arnos. Adem\u00e1s de participar del\u00a0<em>sensus fidei,\u00a0<\/em>en sus propios dolores conocen al Cristo sufriente. Es necesario que todos nos dejemos evangelizar por ellos. La nueva evangelizaci\u00f3n es una invitaci\u00f3n a reconocer la fuerza salv\u00edfica de sus vidas y a ponerlos en el centro del camino de la Iglesia. Estamos llamados a descubrir a Cristo en ellos, a prestarles nuestra voz en sus causas, pero tambi\u00e9n a ser sus amigos, a escucharlos, a interpretarlos y a recoger la misteriosa sabidur\u00eda que Dios quiere comunicarnos a trav\u00e9s de ellos<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[15]<\/a>.<\/p>\n<p>Por esto, hacer comunidades de discipulado misionero, en Am\u00e9rica Latina, no significa hacer grupitos de gente selecta sino espacios de acogida de todos, todos, todos.<\/p>\n<h3><strong>3. La Asamblea Eclesial Latinoamericana<\/strong><\/h3>\n<p>El CELAM dialog\u00f3 con el Papa Francisco sobre la conveniencia de realizar una VI Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. El Santo Padre no lo vio conveniente. Aparecida tiene a\u00fan una agenda pendiente. Por eso, en el di\u00e1logo brot\u00f3 la idea de realizar una asamblea con representantes de todo el pueblo de Dios para que el \u201csensus fidei fidelium\u201d pudiera expresarse sobre lo que a\u00fan falta por hacer conforme a Aparecida. De este modo, se inaugura una nueva experiencia sinodal que sit\u00faa el ejercicio de la colegialidad episcopal al interior de la m\u00e1s amplia sinodalidad eclesial.\u00a0 Se realiz\u00f3 a trav\u00e9s de un ampio proceso de consulta y a trav\u00e9s de un encuentro presencial y virtual del 21 al 28 de noviembre de 2021.<\/p>\n<p>As\u00ed como la II Conferencia celebrada en Medell\u00edn en 1968 acogi\u00f3 en Am\u00e9rica Latina las ense\u00f1anzas del Concilio Vaticano II, esta Asamblea es una recepci\u00f3n renovada de la eclesiolog\u00eda del Concilio, en clave sinodal. El Papa Francisco solicit\u00f3 \u201creavivar Aparecida\u201d, para afrontar los desaf\u00edos del presente.<\/p>\n<p>Tal vez la primera buena noticia de la Asamblea Eclesial es justamente el ser un hecho sinodal. La comuni\u00f3n sin sinodalidad f\u00e1cilmente se presta a una colegialidad un tanto clerical y homogeneizante. La sinodalidad sin comuni\u00f3n eclesial verdadera es populismo eclesi\u00e1stico. El Papa, poco tiempo despu\u00e9s de la Asamblea Eclesial, le ha dicho a la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina:<\/p>\n<p>La Iglesia es \u2018un pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u2019 [LG 4]. Por ello, en la realidad que denominamos \u2018sinodalidad\u2019 podemos localizar el punto en el que converge misteriosa pero realmente la Trinidad en la historia. De este modo, la palabra \u2018sinodalidad\u2019 no designa un m\u00e9todo m\u00e1s o menos democr\u00e1tico y mucho menos \u2018populista\u2019 de ser Iglesia. Estas son desviaciones. La sinodalidad no es una moda organizacional o un proyecto de reinvenci\u00f3n humana del Pueblo de Dios. Sinodalidad es la dimensi\u00f3n din\u00e1mica, la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica de la comuni\u00f3n eclesial fundada por la comuni\u00f3n trinitaria, que apreciando simult\u00e1neamente el sensus fidei de todo el santo pueblo fiel de Dios, la colegialidad apost\u00f3lica y la unidad con el Sucesor de Pedro, debe animar la conversi\u00f3n y reforma de la Iglesia a todo nivel.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[16]<\/a><\/p>\n<p>En el documento elaborado por el Equipo de Reflexi\u00f3n Teol\u00f3gica del CELAM a partir de las conclusiones y experiencia vivida en la Asamblea Eclesial, se lee:<\/p>\n<p>En la Asamblea se dijo que \u201cel proyecto de Aparecida solo ser\u00e1 puesto en pr\u00e1ctica si somos realmente una Iglesia sinodal\u201d. La sinodalidad requiere comprender y vivir el hecho de que todos somos Pueblo de Dios. Desde el sacerdocio com\u00fan, todos los fieles, unidos por la igualdad radical que otorga la dignidad bautismal, somos convocados a una participaci\u00f3n activa en la Iglesia y en su misi\u00f3n. Se puede hablar de la emergencia de una nueva eclesialidad sinodal en la regi\u00f3n.<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[17]<\/a><\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan, la evangelizaci\u00f3n es anuncio de la buena nueva de Jes\u00fas, que viene a nosotros para que tengamos vida, vida en sentido pleno, integral.<\/p>\n<p>Caminar hacia una Iglesia servidora del Reino de Dios, implica llevar a cabo una evangelizaci\u00f3n integral, que abarque \u201cla persona entera y toda la humanidad\u201d (PP 14), as\u00ed como la obra de la creaci\u00f3n. Dado que consiste en hacer presente el Reino de Dios en el mundo ella incluye la promoci\u00f3n humana y el desarrollo integral (cf. EG 178). Consecuentemente, la Iglesia est\u00e1 llamada a hacerse presente en todas las esferas de la vida, llevando a cabo una acci\u00f3n pastoral m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras eclesiales, en los \u00e1mbitos socioecon\u00f3mico, pol\u00edtico, cultural y ecol\u00f3gico.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[18]<\/a><\/p>\n<p>Esta forma de evangelizaci\u00f3n integral se realiza de manera diversificada, a trav\u00e9s de cuatro \u00e1mbitos principales de realizaci\u00f3n:<\/p>\n<p>En Querida Amazon\u00eda, el Papa Francisco proyecta el horizonte de una evangelizaci\u00f3n integral, con directrices de acci\u00f3n en cuatro \u00e1mbitos a partir de los cuatro sue\u00f1os que tambi\u00e9n interpelan al continente y a la Iglesia entera (cf. QAm 7). Un sue\u00f1o social: una Am\u00e9rica Latina y un Caribe que luchen por los derechos de los m\u00e1s pobres. Un sue\u00f1o cultural: un pueblo que ame sus ra\u00edces y preserve sus identidades. Un sue\u00f1o ecol\u00f3gico: un continente que custodie su belleza natural, conectado a una ecolog\u00eda humana y social. Un sue\u00f1o eclesial: una Iglesia con rostro latinoamericano y caribe\u00f1o, que proporcione \u201cuna presencia capilar y protagonista del laicado en la Iglesia\u201d (QAm 94).<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[19]<\/a><\/p>\n<p>La exposici\u00f3n amplia del contenido de los cuatro sue\u00f1os no la podemos desarrollar aqu\u00ed. Sin embargo, el Mensaje al pueblo de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, nos ofrece una suerte de s\u00edntesis:<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son entonces esos desaf\u00edos y orientaciones pastorales que Dios nos llama a asumir con mayor urgencia? La voz del Esp\u00edritu ha resonado en medio del di\u00e1logo y el discernimiento se\u00f1al\u00e1ndonos varios horizontes que inspiran nuestra esperanza eclesial: la necesidad de trabajar por un renovado encuentro de todos con Jesucristo encarnado en la realidad del continente; de acompa\u00f1ar y promover el protagonismo de los j\u00f3venes; una adecuada atenci\u00f3n a las v\u00edctimas de los abusos ocurridos en contextos eclesiales y comprometernos a la prevenci\u00f3n; la promoci\u00f3n de la participaci\u00f3n activa de las mujeres en los ministerios y en los espacios de discernimiento y decisi\u00f3n eclesial. La promoci\u00f3n de la vida humana desde su concepci\u00f3n hasta la muerte natural; la formaci\u00f3n en la sinodalidad para erradicar el clericalismo; la promoci\u00f3n de la participaci\u00f3n de los laicos en espacios de transformaci\u00f3n cultural, pol\u00edtica, social y eclesial; la escucha y el acompa\u00f1amiento del clamor de los pobres, excluidos y descartados. La renovaci\u00f3n de los programas de formaci\u00f3n en los seminarios para que asuman la ecolog\u00eda integral, el valor de los pueblos originarios, la inculturaci\u00f3n e interculturalidad, y el pensamiento social de la Iglesia como temas necesarios, y todo aquello que contribuya a la adecuada formaci\u00f3n en la sinodalidad.<\/p>\n<p>Renovar a la luz de la Palabra de Dios y el Vaticano II nuestro concepto y experiencia de Pueblo de Dios; reafirmar y dar prioridad a la vivencia de los sue\u00f1os de Querida Amazon\u00eda; y acompa\u00f1ar a los pueblos originarios y afrodescendientes en la defensa de la vida, tierra y sus culturas. Con gratitud y alegr\u00eda reafirmamos en esta Asamblea Eclesial que el camino para vivir la conversi\u00f3n pastoral discernida en Aparecida, es el de la sinodalidad. La Iglesia es sinodal en s\u00ed misma, la sinodalidad pertenece a su esencia; por tanto, no es una moda pasajera o un lema vac\u00edo. Con la sinodalidad estamos aprendiendo a caminar juntos como Iglesia Pueblo de Dios involucrando a todos sin exclusi\u00f3n, en la tarea de comunicar la alegr\u00eda del Evangelio, como disc\u00edpulos misioneros en salida. El desborde de la fuerza creativa del Esp\u00edritu nos invita a seguir discerniendo e impulsando los frutos de este acontecimiento eclesial in\u00e9dito para nuestras Iglesias y comunidades locales que peregrinan en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Nos comprometemos a seguir por el camino que nos se\u00f1ala el Se\u00f1or, aprendiendo y creando las mediaciones adecuadas para generar las transformaciones necesarias en las mentalidades, en las relaciones, en las pr\u00e1cticas y en las estructuras eclesiales (cf. DSD 30).<\/p>\n<h3><strong>4. El horizonte 2031-2033<\/strong><\/h3>\n<p>Finalmente, la evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina en la actualidad comienza a advertir el horizonte 2031-2033.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de documentos y esfuerzos sinodales, la providencia ha dispuesto dos fechas importantes en nuestro horizonte pr\u00f3ximo. En 2031 celebraremos el V Centenario del acontecimiento guadalupano. En 2033 se cumplir\u00e1n dos mil a\u00f1os de la Redenci\u00f3n. Ambos momentos est\u00e1n \u00edntimamente conectados. Mar\u00eda prepara el camino para que podamos redescubrir la centralidad de Jesucristo, \u00fanico Redentor de la humanidad. Habr\u00e1 que esperar las pertinentes indicaciones del Papa para la preparaci\u00f3n y celebraci\u00f3n de ambos momentos. Sin embargo, Francisco ya nos ha adelantado algo al afirmar el 12 de diciembre de 2022 que:<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a las tierras de Am\u00e9rica nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, present\u00e1ndose como la \u00abMadre del verdader\u00edsimo Dios por quien se cree\u00bb, vino para consolar y atender las necesidades de los m\u00e1s peque\u00f1os, sin excluir a nadie, para arroparlos como madre sol\u00edcita con su presencia, su amor y su consuelo. Es nuestra madre mestiza. (\u2026) Hoy como ayer Santa Mar\u00eda de Guadalupe quiere encontrarse con nosotros, como un d\u00eda con Juan Diego en el cerrito del Tepeyac. Quiere quedarse con nosotros. Nos suplica que le permitamos ser nuestra madre, que abramos nuestra vida a su Hijo Jes\u00fas y acojamos su mensaje para aprender a amar como \u00c9l. Ella vino para acompa\u00f1ar al pueblo americano en este camino tan duro de pobreza, explotaci\u00f3n, colonialismos socioecon\u00f3micos y culturales.<\/p>\n<p>Ella est\u00e1 en medio de las caravanas que buscando libertad y bienestar caminan hacia el norte. Ella est\u00e1 en medio de ese pueblo americano amenazado en su identidad por un paganismo salvaje y explotador, herido por la predicaci\u00f3n activa de un ate\u00edsmo pr\u00e1ctico y pragm\u00e1tico. Ella est\u00e1 all\u00ed. Soy tu madre, nos dice. La madre del amor por quien se vive.<\/p>\n<p>Hoy, 12 de diciembre, se inicia en el continente americano la Novena Intercontinental Guadalupana, camino que prepara la celebraci\u00f3n del V Centenario del Acontecimiento Guadalupano en 2031. Exhorto a todos los miembros de la Iglesia que peregrina en Am\u00e9rica, pastores y fieles, a participar en este camino celebrativo, pero por favor que lo hagan con verdadero esp\u00edritu guadalupano.<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[20]<\/a><\/p>\n<p>En efecto, hace cinco siglos la Virgen Mar\u00eda se apareci\u00f3 en el cerro del Tepeyac a un ind\u00edgena marginal, a un fiel laico que no sab\u00eda todav\u00eda los verdaderos alcances de la fe, en una circunstancia sumamente compleja.<\/p>\n<p>Como todos sabemos, en 1492 Crist\u00f3bal Col\u00f3n hab\u00eda descubierto el \u201cnuevo mundo\u201d. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1521, las fuerzas militares espa\u00f1olas asociadas a diversas tribus ind\u00edgenas que hab\u00edan estado sometidas al imperio azteca destruyen la Gran Tenochtitl\u00e1n. La Gran Tenochtitl\u00e1n era una ciudad enorme, construida sobre un gran lago. En el centro se encontraba una enorme pir\u00e1mide que fue demolida casi en su totalidad.<\/p>\n<p>Miles y miles de aztecas murieron en el conflicto armado. Pero muchos m\u00e1s comenzaron a fallecer a causa de las nuevas enfermedades europeas para las que no ten\u00edan defensas. Todas las familias tuvieron p\u00e9rdidas enormes: los hijos, los padres, las esposas hab\u00edan sido asesinadas o hab\u00edan muerto de viruela.<\/p>\n<p>La derrota militar signific\u00f3 no s\u00f3lo perder una guerra sino principalmente una cat\u00e1strofe c\u00f3smica, teol\u00f3gica, universal. Para un ind\u00edgena en el siglo XVI que ve\u00eda una destrucci\u00f3n tan grande, todo el universo se desplomaba.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s de la conquista y destrucci\u00f3n del imperio azteca, el escenario era de desolaci\u00f3n, de depresi\u00f3n y de profundo resentimiento.<\/p>\n<p>Los espa\u00f1oles no sab\u00edan qu\u00e9 hacer: sus prop\u00f3sitos de anunciar la fe cristiana a trav\u00e9s de la espada ten\u00edan poco \u00e9xito. No se conoc\u00edan mucho en aquellas \u00e9pocas sobre evangelizar la cultura e inculturar el evangelio. No sab\u00edan reconocer \u201csemillas del Verbo\u201d en la religiosidad de los ind\u00edgenas. M\u00e1s bien, los espa\u00f1oles interpretaban como algo \u201cdemoniaco\u201d la cultura y la religi\u00f3n de los aztecas.<\/p>\n<p>Por su parte, los ind\u00edgenas tampoco sab\u00edan muy bien qu\u00e9 cosa pod\u00eda suceder. Todo era incierto. Sus antiguos jefes estaban derrotados. Sus antiguos templos se encontraban destruidos. Lo poco que pod\u00edan hacer era obedecer. Muchos ind\u00edgenas trabajaban en la construcci\u00f3n de nuevos edificios y de las primeras iglesias. Escond\u00edan sus antiguos \u00eddolos en los cimientos de las Iglesias. As\u00ed, al entrar a los templos cat\u00f3licos, hac\u00edan oraci\u00f3n pensando en las deidades antiguas que se encontraban escondidas bajo los altares.<\/p>\n<p>En una palabra: todo apuntaba a un gran fracaso.<\/p>\n<p>Sin embargo, de repente, fuera de toda planeaci\u00f3n, de toda estrategia, sucede algo totalmente imprevisto. el 9 de diciembre de 1531, un ind\u00edgena que se hab\u00eda convertido, caminaba en el cerro del Tepeyac. El nombre del ind\u00edgena era \u201cJuan Diego Cuauhtlatoatzin\u201d, esta \u00faltima palabra significa: \u201cel \u00e1guila que habla\u201d. Juan Diego era un ind\u00edgena de 57 a\u00f1os, marginal, agradecido por haber encontrado la fe en Jesucristo pero triste por descubrir que muchos de los conquistadores ten\u00edan endurecido el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Caminando, Juan Diego escucha cantos de aves, y de repente, se encuentra a una Se\u00f1ora vestida de sol, es decir, una mujer luminosa que con su presencia eclipsa al antiguo \u201cdios sol\u201d. Ella le dice: \u00a0\u201cJuanito: el m\u00e1s peque\u00f1o de mis hijos, yo soy la siempre Virgen Mar\u00eda, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aqu\u00ed una casita sagrada, un templo, para en \u00e9l mostrar y prodigar todo mi amor, compasi\u00f3n, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los que me invoquen y en m\u00ed conf\u00eden. Ve donde vive el obispo y dile que deseo un templo en este lugar.\u201d<\/p>\n<p>No podemos continuar narrando la historia de las apariciones del Tepeyac. Simplemente, deseamos destacar que Am\u00e9rica nace como un pueblo nuevo, que ya no es ind\u00edgena y que ya no es espa\u00f1ol, a trav\u00e9s de la presencia mestiza de la Virgen de Guadalupe que dialoga con san Juan Diego y lo introduce en una pedagog\u00eda espiritual sumamente conmovedora.<\/p>\n<p>La reconciliaci\u00f3n social que se oper\u00f3 gradualmente a partir de 1531 rebasa tanto la l\u00f3gica colonial como la disposici\u00f3n interior de los ind\u00edgenas, mostrando que verdaderamente Dios nos primere\u00f3 a trav\u00e9s de la Virgen de Guadalupe, e introdujo en el <em>ethos <\/em>latinoamericano un ingrediente nuevo: la posibilidad de una fraternidad construida desde el evangelio anunciado a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>De cara a la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica hay al menos cinco cosas que conviene recuperar en el camino hacia el V centenario del acontecimiento guadalupano:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Mariolog\u00eda cristoc\u00e9ntrica<\/strong>: el mensaje del Tepeyac anuncia n\u00edtidamente a Jesucristo como \u00fanico redentor de la humanidad. Ella no se propone t\u00e1cita o expl\u00edcitamente como el centro sino como camino hacia su Hijo.<\/li>\n<li><strong>Reivindicaci\u00f3n del papel y la dignidad de la mujer en la evangelizaci\u00f3n<\/strong>: Am\u00e9rica Latina nace desde una presencia femenina que muestra la fuerza de la maternidad y el poder de acoger. El testamento de la cruz, \u201cMujer ah\u00ed tienes a tu hijo\u201d, \u201cHijo, ah\u00ed tienes a tu Madre\u201d (cf. Jn 19, 21-27) pareciera volverse a repetir cuando Mar\u00eda, con gran ternura, le dice a san Juan Diego: \u00abJuanito: el m\u00e1s peque\u00f1o de mis hijos, yo soy la siempre Virgen Mar\u00eda, Madre del verdadero Dios, por quien se vive.\u201d<\/li>\n<li><strong>Opci\u00f3n preferencial por los marginados<\/strong>: san Juan Diego es un fiel laico marginal que es escogido por la Virgen para cumplir una misi\u00f3n extraordinaria.<\/li>\n<li><strong>Evangelizaci\u00f3n inculturada<\/strong>: la imagen y el mensaje del Tepeyac asumen sin destruir los lenguajes, s\u00edmbolos y mentalidad de las comunidades prehisp\u00e1nicas. De esta manera, la profunda religiosidad prehisp\u00e1nica es asumida y elevada por el encuentro con la fe cristiana. As\u00ed mismo, una nueva s\u00edntesis cultural barroca, emerge poco a poco y da lugar a un <em>ethos <\/em>original que no es pac\u00edficamente reconducible a la ilustraci\u00f3n europea o a alguna cultura precolombina. Una \u201cmodernidad\u201d peculiar nace y genera un sustrato cultural que a\u00fan existe en el d\u00eda de hoy.<\/li>\n<li><strong>Sinodalidad y comuni\u00f3n<\/strong>: san Juan Diego, fiel laico marginal, lleva la buena noticia al obispo. El obispo, pide un signo, y san Juan Diego, obedece. En esta circularidad una protoexperiencia de sinodalidad y comuni\u00f3n simult\u00e1neas se establece.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Muchas otras cosas habr\u00eda que decir. Por el momento, concluimos simplemente se\u00f1alando que el horizonte 2031-2033 nos regala a toda Am\u00e9rica, y a los pueblos vinculados con la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, la gran oportunidad de reaprender a ser hermanos.<\/p>\n<p>En tiempos de polarizaci\u00f3n y radicalizaci\u00f3n en posturas sociales, pol\u00edticas y a\u00fan eclesiales, Santa Mar\u00eda de Guadalupe y Jesucristo \u00fanico Redentor, nos invitan a pedir nuevamente el milagro de la reconciliaci\u00f3n y la unidad. Para ello, es preciso recuperar la dimensi\u00f3n din\u00e1mica de la comuni\u00f3n, es decir, la experiencia de una Iglesia en movimiento, que no cesa de buscar caminos fraternos para construir el presente y el futuro.<\/p>\n<p>Quiera Dios que esto sea posible, con nuestra colaboraci\u00f3n sencilla, sabiendo que la gracia siempre nos acompa\u00f1a en el camino del anuncio alegre del evangelio de Jesucristo.<\/p>\n<p><em><strong>Rodrigo Guerra L\u00f3pez<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">*<\/a> &#8211;\u00a0<\/strong><strong>Universidad Eclesi\u00e1stica San D\u00e1maso &#8211;\u00a0<\/strong><strong>Madrid, 9 de febrero 2024<\/strong><\/em><\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94481 aligncenter\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/5-guadalupe.jpg?resize=940%2C788&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"940\" height=\"788\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/5-guadalupe.jpg?w=940&amp;ssl=1 940w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/5-guadalupe.jpg?resize=300%2C251&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/5-guadalupe.jpg?resize=770%2C645&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/5-guadalupe.jpg?resize=500%2C419&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/5-guadalupe.jpg?resize=293%2C246&amp;ssl=1 293w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/5-guadalupe.jpg?resize=390%2C327&amp;ssl=1 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n<p>____<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a> Doctor en filosof\u00eda por la Academia Internacional de Filosof\u00eda en el Principado de Liechtenstein; miembro ordinario de la Pontificia Academia para la Vida, de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales; Secretario de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina. E-mail: rodrigoguerra@mac.com<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[1]<\/a> Cf. K. Wojtyla, <em>Persona y acci\u00f3n<\/em>, Palabra, Madrid 2012.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[2]<\/a> Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n. 181.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[3]<\/a> Cf. R. Oliveros, <em>Historia de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, <\/em>en I. Ellacur\u00eda-J. Sobrino, <em>Mysterium liberationis, <\/em>Trotta, Madrid 1994, T. I, p.p. 17-50.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[4]<\/a> San Paulo VI, <em>Homil\u00eda para los campesinos colombianos<\/em>, 23 de agosto 1968.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[5]<\/a>[5] V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, <em>Aparecida,<\/em> CELAM, Bogot\u00e1 2007, n.n. 11 y 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[6]<\/a> Cf. R. Guerra L\u00f3pez, \u201cFrancesco e il cambiamento d\u2019epoca\u201d, en M. Borghesi (ed.), <em>Da Bergoglio a Francesco. Un pontificato nella storia, <\/em>Studium, Roma 2022.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[7]<\/a> EG61.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[8]<\/a> EG 68.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[9]<\/a> EG 178.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[10]<\/a> EG 176.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[11]<\/a> J. Ratzinger, \u201cPresentaci\u00f3n del libro El Poder y la Gracia. Actualidad de San Agust\u00edn\u201d en <em>30 Giorni<\/em>, n. 5, 2005.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[12]<\/a> \u201cEste es el horrendo y oculto veneno de vuestro error: que pretend\u00e9is hacer consistir la gracia de Cristo en Su ejemplo y no en el don de Su persona\u201d. [San Agust\u00edn de Hipona, <em>Contra Iulanium<\/em>, Opus imperfectum].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[13]<\/a> Cf. Juan Pablo II, <em>Ecclesia in America<\/em>, n. 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[14]<\/a> EG 198.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[15]<\/a> Ibidem.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[16]<\/a> Francisco<em>, <\/em><em>Sinodalidad y comuni\u00f3n. Videomensaje con motivo de la Asamblea plenaria de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina, <\/em>24 \u2013 27 de mayo de 2022.<\/p>\n<p><em>para Am\u00e9rica Latina (24-27\/05\/2022).<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[17]<\/a> Hacia una Iglesia sinodal en salida a las periferias, Reflexiones y propuestas pastorales a partir de la Primera Asamblea Eclesial de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, n. 196.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[18]<\/a> Ibidem, n. 233.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[19]<\/a> Ibidem, 234.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[20]<\/a> Francisco, <em>Homil\u00eda en la fiesta de la Virgen de Guadalupe,<\/em> 12 de diciembre 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina en tiempos de cambio de \u00e9poca<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":94465,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[130],"tags":[12964,515,464,2998,12963,4683,8442,1019,2419,7880,12961,12965,12958,12962,158,3007,12960],"class_list":["post-94464","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-voces","tag-aparecida-2","tag-benedicto-xvi","tag-celam","tag-concilio-vaticano-ii","tag-conferencia-general-del-episcopado-latinoamericano","tag-cristo-es","tag-evangelii-gaudium","tag-evangelizacion","tag-featured","tag-guadalupe-2","tag-juan-diego","tag-karol-wojtyla","tag-marginacion","tag-medellin","tag-papa-francisco","tag-sinodalidad-es","tag-tepeyac"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Una Iglesia en movimiento &#8211; 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