{"id":77024,"date":"2023-05-30T14:55:54","date_gmt":"2023-05-30T12:55:54","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=77024"},"modified":"2023-05-31T11:56:00","modified_gmt":"2023-05-31T09:56:00","slug":"hacia-una-plena-presencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/hacia-una-plena-presencia\/","title":{"rendered":"Amar al mundo con el coraz\u00f3n del Evangelio: Hacia una plena presencia"},"content":{"rendered":"<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-77024-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Hacia-una-plena-presencia-Reflexion-pastoral.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Hacia-una-plena-presencia-Reflexion-pastoral.mp3\">https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Hacia-una-plena-presencia-Reflexion-pastoral.mp3<\/a><\/audio>\n<p>Hacia una plena presencia pretende promover una reflexi\u00f3n com\u00fan sobre la participaci\u00f3n de los cristianos en las redes sociales, que est\u00e1n cada vez m\u00e1s presentes en la vida de las personas. La finalidad del documento, inspirado en la par\u00e1bola del Buen Samaritano, es iniciar una reflexi\u00f3n com\u00fan para fomentar una cultura de amor al pr\u00f3jimo tambi\u00e9n en la esfera digital.<\/p>\n<p>En el contexto de las redes sociales, en el que los individuos son a menudo consumidores y mercanc\u00edas, esta reflexi\u00f3n pastoral busca una respuesta llena de fe. Esta respuesta comienza por discernir los est\u00edmulos que recibimos y por escuchar voluntariamente. La atenci\u00f3n, el sentido de pertenencia, la reciprocidad y la solidaridad son los pilares necesarios para construir un sentido de comunidad que, en \u00faltima instancia, deber\u00eda fortalecer las comunidades locales, que pueden convertirse en los motores del cambio. Transform\u00e1ndonos en \u201ctejedores de comuni\u00f3n\u201d a trav\u00e9s de la creatividad del amor, podemos imaginar nuevos modelos basados en la confianza, la transparencia y la inclusi\u00f3n, y aprender a estar presentes en las redes con el estilo de Dios, llevando el signo del testimonio.<\/p>\n<p><strong>Cuidado con las trampas en las autopistas digitales<\/strong><\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n digital ha creado nuevas oportunidades, pero presenta no pocos retos. El documento identifica varias trampas que debemos evitar en nuestro viaje por las \u00abautopistas digitales\u00bb. A causa de fen\u00f3menos que van desde la reducci\u00f3n de los usuarios individuales a consumidores y mercanc\u00edas, hasta la creaci\u00f3n de \u00abespacios individualistas\u00bb que agrupan a personas de ideas afines o fomentan comportamientos extremos, en el viaje por la esfera digital muchos quedan marginados o heridos. Para los cristianos, esto plantea una pregunta: \u00bfC\u00f3mo podemos ayudar a que el entorno en l\u00ednea se convierta en un lugar para compartir, colaborar y pertenecer, basado en la confianza mutua?<\/p>\n<p><strong>De la conciencia al verdadero encuentro<\/strong><\/p>\n<p>Actuar como buen pr\u00f3jimo en el entorno de las redes sociales comienza con una disposici\u00f3n a escuchar, como respuesta a la toma de conciencia de que quienes encontramos en l\u00ednea son personas reales. Incluso en un entorno caracterizado por la \u00absobrecarga de informaci\u00f3n\u00bb, las actitudes de escucha intencionada y de apertura del coraz\u00f3n nos permiten pasar del mero reconocimiento del otro a un verdadero encuentro. Podemos empezar a conocer a nuestro pr\u00f3jimo digital y a darnos cuenta de que sus sufrimientos nos conciernen. Nuestro objetivo es construir no s\u00f3lo \u00abconexiones\u00bb, sino encuentros que se conviertan en relaciones reales y fortalezcan las comunidades locales.<\/p>\n<p><strong>Del encuentro a la comunidad<\/strong><\/p>\n<p>En nuestro viaje por las autopistas digitales, podemos encontrarnos con los dem\u00e1s con el esp\u00edritu de quien pasa con indiferencia o con un esp\u00edritu de apoyo y compa\u00f1\u00eda. Si hacemos esto \u00faltimo, nosotros -que a veces somos como el buen samaritano y a veces como el herido- comenzaremos a curar las heridas que produce un entorno digital t\u00f3xico. Necesitamos reconstruir los espacios digitales para que sean entornos m\u00e1s humanos y saludables. Al mismo tiempo, podemos ayudar a orientar estos entornos para que fomenten comunidades aut\u00e9nticas basadas en ese encuentro encarnado que es indispensable para quienes creen en la Palabra que se hizo carne.<\/p>\n<p><strong>Un estilo caracter\u00edstico<\/strong><\/p>\n<p>Los cristianos aportan un \u00abestilo\u00bb caracter\u00edstico a las redes sociales, un estilo de compartici\u00f3n que tiene su origen en Cristo, que nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nosotros con sus palabras, sus acciones, su alma y su cuerpo. \u00c9l nos ense\u00f1\u00f3 que la verdad se revela en la comuni\u00f3n, y que la comunicaci\u00f3n tambi\u00e9n procede de la comuni\u00f3n, es decir, del amor. La presencia de los cristianos en los medios digitales debe reflejar este estilo comunicando informaci\u00f3n veraz con creatividad y de un modo que surja de la amistad y construya comunidad. Con este estilo, el cristiano har\u00e1 uso de historias; ejercer\u00e1 su influencia en l\u00ednea de manera responsable, ya que los cristianos deben ser \u00abtejedores de comuni\u00f3n\u00bb; ser\u00e1 reflexivo, no reactivo; ser\u00e1 activo, fomentando iniciativas y proyectos que promuevan la dignidad humana; y ser\u00e1 sinodal, ayudando a abrir los corazones y a abrazar a nuestros hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>La presencia de los cristianos en las redes sociales tambi\u00e9n ha de llevar el signo del testimonio. Los cristianos no est\u00e1n en las redes para vender un producto o hacer proselitismo, sino para dar testimonio. Es decir, est\u00e1n ah\u00ed para dar fe, con sus palabras y con sus vidas, de lo que Alguien -Dios- ha hecho, y para forjar una comuni\u00f3n que nos una en Cristo.<\/p>\n<p>Tanto si a veces est\u00e1n en el lugar del herido, como si otras veces est\u00e1n en el del samaritano, o en ambos, los encuentros casuales de los cristianos en las plataformas de las redes sociales se convierten en un encuentro con un pr\u00f3jimo cuya vida les concierne y, en \u00faltima instancia, con el Se\u00f1or. De este modo, la comunicaci\u00f3n nos permite experimentar la comuni\u00f3n que tiene sus ra\u00edces en la Sant\u00edsima Trinidad, que es nuestra verdadera \u00abtierra prometida\u00bb.<\/p>\n<h2><strong>Entrevista a Monse\u00f1or Lucio Ruiz:<\/strong><\/h2>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-77024-2\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/137103784_F137103784.mp3?_=2\" \/><a href=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/137103784_F137103784.mp3\">https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/137103784_F137103784.mp3<\/a><\/audio>\n<p>***<\/p>\n<p><strong>A continuaci\u00f3n el texto completo:<\/strong><\/p>\n<p>1. En la era digital, la humanidad ha dado grandes pasos hacia adelante; pero una de las cuestiones urgentes que a\u00fan quedan por abordar es c\u00f3mo podemos vivir en el mundo digital -en cuanto individuos y en cuanto comunidad eclesial-, con amor al pr\u00f3jimo, estando presentes\u00a0de manera aut\u00e9ntica, atentos los unos a los otros\u00a0en nuestro viaje com\u00fan por las \u201cautopistas digitales\u201d.<\/p>\n<p>Los avances en la tecnolog\u00eda han hecho posibles nuevas formas de interacci\u00f3n humana. De hecho, la cuesti\u00f3n ya no es si interactuar o no con la cultura digital, sino\u00a0<i>c\u00f3mo<\/i>\u00a0hacerlo. Las redes sociales, en especial, son ambientes en los que las personas interact\u00faan, comparten experiencias y cultivan relaciones como nunca se hab\u00eda hecho antes. Sin embargo, a medida que la comunicaci\u00f3n se ve cada vez m\u00e1s influida por la inteligencia artificial, se plantea la necesidad de redescubrir el encuentro humano en su esencia misma. En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, nuestra relaci\u00f3n con las plataformas digitales ha sufrido una transformaci\u00f3n irreversible: ha surgido la conciencia de que estas plataformas pueden evolucionar para llegar a ser espacios creados conjuntamente, y no solo algo que usamos de forma pasiva. Los j\u00f3venes -y tambi\u00e9n las generaciones de m\u00e1s edad- piden que vayamos a su encuentro all\u00ed donde est\u00e1n, incluidas las redes sociales, ya que el mundo digital es \u201cuna parte significativa de la identidad y del estilo de vida de los j\u00f3venes\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>2. Muchos cristianos solicitan\u00a0inspiraci\u00f3n y gu\u00eda, porque las redes sociales, que son una de las expresiones de la cultura digital, han ejercido un profundo impacto en nuestras comunidades de fe y en nuestras trayectorias espirituales personales.<\/p>\n<p>Los ejemplos de interacci\u00f3n fiel y creativa en las redes sociales abundan en todo el mundo, tanto por parte de comunidades locales como de personas que dan testimonio de su fe en estas plataformas, con frecuencia de modo m\u00e1s difusivo que la Iglesia institucional. Asimismo, existen numerosas iniciativas pastorales y educativas desarrolladas por Iglesias locales, movimientos, comunidades, congregaciones, universidades e individuos.<\/p>\n<p>3. La Iglesia universal tambi\u00e9n ha tratado el tema de la realidad digital. Desde 1967, por ejemplo, los mensajes anuales para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales ofrecen una reflexi\u00f3n en continua evoluci\u00f3n sobre esta materia. A partir de 1990, dichos mensajes han afrontado el uso del ordenador, y desde principios del 2000, han reflexionado continuamente acerca de diversos aspectos de la cultura digital y de la comunicaci\u00f3n social. Planteando cuestiones fundamentalespara la cultura digital,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/messages\/communications\/documents\/hf_ben-xvi_mes_20090124_43rd-world-communications-day.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el Papa Benedicto XVI, en 2009<\/a>, escribi\u00f3 sobre las transformaciones en los modelos de comunicaci\u00f3n, y afirm\u00f3 que los medios no solo deber\u00edan favorecer las conexiones entre las personas, sino tambi\u00e9n animarlas a comprometerse en relaciones que promuevan \u201cuna cultura de respeto, di\u00e1logo y amistad\u201d\u00a0<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Posteriormente, la Iglesia consolid\u00f3 la imagen de las redes sociales como \u201cespacios\u201d -y no solo \u201cherramientas\u201d-, y realiz\u00f3 un llamamiento para que la Buena Noticia fuese proclamada tambi\u00e9n en el ambiente digital<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Por su parte, el Papa Francisco ha reconocido que el mundo digital \u201cresulta muy dif\u00edcil de distinguir de la esfera de la vida cotidiana\u201d, y que est\u00e1 cambiando el modo en el que la humanidad acumula conocimiento, distribuye informaci\u00f3n y desarrolla relaciones<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-77031\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES.jpg\" alt=\"\" width=\"523\" height=\"523\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES.jpg 1080w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-300x300.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-100x100.jpg?crop=1 100w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-770x770.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-500x500.jpg 500w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-293x293.jpg 293w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-390x390.jpg 390w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-585x585.jpg 585w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/SQUARE-ES-900x900.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/>4.\u00a0A estas reflexiones hay que a\u00f1adir la interacci\u00f3n pr\u00e1ctica de la Iglesia en las redes sociales, que ha sido igualmente eficaz<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Un momento reciente ha demostrado con claridad que los medios digitales constituyen una poderosa herramienta para el ministerio de la Iglesia:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2020\/3\/27\/uniti-in-preghiera.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el 27 de marzo de 2020<\/a>, en las primeras fases de la pandemia de COVID-19, la plaza de San Pedro estaba vac\u00eda, pero, al mismo tiempo, llena de presencias. Una transmisi\u00f3n en directo a trav\u00e9s de la televisi\u00f3n y de Internet permiti\u00f3 al Papa Francisco guiar una experiencia global transformativa: una oraci\u00f3n y un mensaje dirigido a un mundo en confinamiento. En medio de una crisis sanitaria que cost\u00f3 la vida a millones de seres humanos, personas de todo el mundo, confinadas y aisladas, se encontraron profundamente unidas entre ellas y con el sucesor de Pedro<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Gracias a los medios tradicionales y a la tecnolog\u00eda digital, la oraci\u00f3n del Papa alcanz\u00f3 los hogares y toc\u00f3 las vidas de personas de todo el mundo. Los brazos abiertos de la columnata de Bernini que rodean la plaza pudieron as\u00ed extender su abrazo a millones de seres humanos. A pesar de estar f\u00edsicamente distantes unos de otros, quienes se unieron al Papa en aquella hora estuvieron presentes los unos a los otros y pudieron experimentar un momento de unidad y comuni\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>5. Las siguientes p\u00e1ginas son el resultado de una reflexi\u00f3n en la que han participado expertos, educadores, j\u00f3venes profesionales y l\u00edderes, laicos, sacerdotes y religiosos. Su objetivo es afrontar algunas de las principales cuestiones relativas al modo en que los cristianos deber\u00edan participar en el mundo digital. No se proponen ser una gu\u00eda precisa para el ministerio pastoral en esta \u00e1rea. Lo que se espera de ellas, en cambio, es que promuevan una reflexi\u00f3n com\u00fan sobre nuestras experiencias digitales, animando a las personas y a las comunidades a adoptar un enfoque constructivo y creativo que fomente una cultura de amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo de fomentar relaciones pac\u00edficas, significativas y atentas a los dem\u00e1s en las redes sociales provoca discusiones en los c\u00edrculos acad\u00e9micos, profesionales y eclesiales. \u00bfQu\u00e9 tipo de humanidad se refleja en nuestra presencia en los ambientes digitales? \u00bfCu\u00e1nto en nuestras relaciones digitales es fruto de una comunicaci\u00f3n profunda y sincera, y cu\u00e1nto est\u00e1 meramente conformado por opiniones incuestionables y reacciones apasionadas? \u00bfEncuentra nuestra fe expresiones digitales vivas y frescas?\u00bfY qui\u00e9n es mi \u201cpr\u00f3jimo\u201d en las redes sociales?<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>6. La par\u00e1bola del buen samaritano<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, mediante la que Jes\u00fas nos hace responder a la pregunta \u201c\u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d, surge a partir de este interrogante de un experto en la Ley mosaica: \u201c\u00bfQu\u00e9 debo hacer para\u00a0<i>heredar<\/i>\u00a0la vida eterna?\u201d El verbo \u201cheredar\u201d nos recuerda la\u00a0<i>herencia\u00a0<\/i>de la tierra prometida, que no es tanto un territorio geogr\u00e1fico como el s\u00edmbolo de algo m\u00e1s profundo y duradero, algo que cada generaci\u00f3n ha de descubrir y que puede ayudarnos a reconsiderar nuestro papel en el mundo digital.<\/p>\n<p><span style=\"color: #663300\"><b>I. Cuidado con las trampas en las autopistas digitales<\/b><i><br \/>\nAprender a mirar desde la perspectiva del hombre que cay\u00f3 en manos de los ladrones (cfr. Lc 10, 36)<\/i><\/span><\/p>\n<p><b>\u00bfUna tierra prometida que hay que redescubrir?<\/b><\/p>\n<p>7. Las redes sociales son solo una rama del m\u00e1s amplio y complejo fen\u00f3meno de la\u00a0<i>digitalizaci\u00f3n<\/i>, que es el proceso de transferir numerosas tareas y dimensiones de la vida humana a las plataformas digitales. Las tecnolog\u00edas digitales pueden incrementar nuestra eficiencia, potenciar nuestra econom\u00eda y ayudarnos a resolver problemas que antes eran insolubles. La revoluci\u00f3n digital ha extendido nuestro acceso a la informaci\u00f3n y nuestra capacidad para conectar unos con otros m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del espacio f\u00edsico. Este proceso, que ya estaba desarroll\u00e1ndose en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, se ha acelerado a causa de la pandemia. Actividades que normalmente se realizaban de manera presencial -como la educaci\u00f3n y el trabajo- ahora pueden llevarse a cabo a distancia. Asimismo, muchos pa\u00edses han efectuado grandes cambios en sus sistemas judiciales y legislativos, adoptando las sesiones y el voto a trav\u00e9s de internet como alternativa a las reuniones presenciales. La velocidad con la que se difunde la informaci\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 cambiado el modo de operar de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>8. Con la llegada de la Web 5.0 y otros avances en la comunicaci\u00f3n, en los pr\u00f3ximos a\u00f1os la inteligencia artificial influir\u00e1 cada vez m\u00e1s en nuestra experiencia de la realidad. Estamos asistiendo al desarrollo de m\u00e1quinas que trabajan y toman decisiones por nosotros; que pueden aprender y predecir nuestros comportamientos; de m\u00e1quinas que responden a nuestras preguntas y aprenden de nuestras respuestas, o que usan la iron\u00eda y hablan con la voz y las expresiones de quienes ya no est\u00e1n entre nosotros; de sensores que, colocados en la piel, pueden medir nuestras emociones. En esta realidad en constante evoluci\u00f3n, quedan muchas preguntas por responder<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>9. Los notables cambios que ha experimentado el mundo desde la aparici\u00f3n de Internet han provocado tambi\u00e9n nuevas tensiones. Unos han nacido ya dentro de esta cultura y son, por tanto, \u00abnativos digitales\u00bb; otros a\u00fan est\u00e1n intentando acostumbrarse a ella como \u00abinmigrantes digitales\u00bb. En cualquier caso, nuestra cultura es ahora una cultura digital. Para superar la vieja dicotom\u00eda entre \u00abdigital\u00bb y \u00abcara a cara\u00bb, algunos ya no hablan de \u00abonline\u00bb frente a \u00aboffline\u00bb, sino s\u00f3lo de \u00abonlife\u00bb, uniendo la vida humana y social en sus diversas expresiones, ya sean estas en espacios digitales o f\u00edsicos.<\/p>\n<p>10. En el contexto de la comunicaci\u00f3n integrada, consistente en la convergencia de los procesos de comunicaci\u00f3n, las redes sociales desempe\u00f1an un papel decisivo como foro en el que se configuran nuestros valores, creencias, lenguaje y supuestos de la vida cotidiana. Para muchas personas, especialmente en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo, el \u00fanico contacto con la comunicaci\u00f3n digital tiene lugar a trav\u00e9s de las redes sociales. M\u00e1s all\u00e1 del\u00a0<i>uso<\/i>\u00a0de las redes sociales como herramienta,\u00a0<i>vivimos<\/i>\u00a0en un ecosistema conformado en su centro por la experiencia de la compartici\u00f3n social. Aunque seguimos\u00a0<i>utilizando<\/i>\u00a0la web para buscar informaci\u00f3n o entretenimiento, acudimos a las redes en busca de una sensaci\u00f3n de pertenencia y afirmaci\u00f3n, transform\u00e1ndolas en un espacio vital donde tiene lugar la comunicaci\u00f3n de valores y creencias fundamentales.<\/p>\n<p>En este ecosistema, se pide a las personas que conf\u00eden en la autenticidad de las declaraciones de principios de las compa\u00f1\u00edas de redes sociales, que prometen, por ejemplo, acercar m\u00e1s a todo el mundo, dar a todos el poder de crear y compartir ideas, o dar voz a todos. Somos conscientes de que estos esl\u00f3ganes publicitarios casi nunca se ponen en pr\u00e1ctica, puesto que las empresas est\u00e1n mucho m\u00e1s preocupadas por sus beneficios; pero a\u00fan as\u00ed tendemos a creer estas promesas.<\/p>\n<p>11. En efecto, cuando las personas comenzaron a utilizar Internet hace pocas d\u00e9cadas, ya compart\u00edan una versi\u00f3n de este sue\u00f1o: la esperanza de que el mundo digital fuera un espacio feliz de entendimiento com\u00fan, informaci\u00f3n libre y colaboraci\u00f3n. Internet hab\u00eda de ser una \u201ctierra prometida\u201d en la que las personas podr\u00edan confiar en informaciones compartidas sobre las bases de la transparencia, la fiabilidad y la competencia.<\/p>\n<p><b>Trampas a evitar<\/b><\/p>\n<p>12. Sin embargo, estas expectativas no se han cumplido de modo exacto. En primer lugar, todav\u00eda estamos ante una \u201cbrecha digital\u201d. Mientras esta evoluci\u00f3n se mueve m\u00e1s deprisa que nuestra capacidad de comprenderla correctamente, muchas personas a\u00fan carecen de acceso no solo a los medios para satisfacer las necesidades b\u00e1sicas -como alimentos, agua, vestidos, vivienda y atenci\u00f3n sanitaria-, sino tambi\u00e9n a las tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n. Ello deja a un gran n\u00famero de marginados abandonados en la cuneta.<\/p>\n<p>Por otro lado, la \u00abbrecha de las redes sociales\u00bb se ensancha cada vez m\u00e1s. Las plataformas que prometieron crear comunidad y conectar m\u00e1s a todas las personas\u00a0han acentuado, en cambio, distintas formas de divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>13. En las \u201cautopistas digitales\u201d existen algunas trampas que debemos conocer y que nos permiten entender mejor c\u00f3mo ha podido suceder todo esto.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda no es posible hablar de las redes sociales sin considerar su valor comercial, esto es, sin el reconocimiento de que la verdadera revoluci\u00f3n comenz\u00f3 cuando las marcas y las instituciones advirtieron el potencial estrat\u00e9gico de las redes sociales, contribuyendo a una r\u00e1pida consolidaci\u00f3n de lenguajes y pr\u00e1cticas que a lo largo de los a\u00f1os han transformado a los\u00a0<i>usuarios<\/i>\u00a0en\u00a0<i>consumidores<\/i>. A ello hay que a\u00f1adir que los individuos son al mismo tiempo\u00a0<i>consumidores<\/i>\u00a0y\u00a0<i>mercanc\u00edas<\/i>: en cuanto consumidores, se les presenta\u00a0<i>publicidad personalizada<\/i>\u00a0y contenido patrocinado hecho a su medida; en cuanto mercanc\u00edas, sus perfiles y sus datos se venden a otras empresas para el mismo fin. Al asumir las declaraciones de principios de las compa\u00f1\u00edas de redes sociales, las personas aceptan tambi\u00e9n las \u201ccondiciones del servicio\u201d, que generalmente no leen o no entienden. Se ha hecho popular el entender esas \u201ccondiciones del servicio\u201d seg\u00fan un viejo adagio que dice: \u201c<i>Si no pagas el producto, entonces el producto eres t\u00fa<\/i>\u201d. En otras palabras, no es gratuito: estamos pagando con minutos de nuestra atenci\u00f3n y bytes de nuestros datos.<\/p>\n<p>14. El creciente \u00e9nfasis en la distribuci\u00f3n y el comercio de conocimiento, datos e informaci\u00f3n ha generado una paradoja: en una sociedad en la que la informaci\u00f3n desempe\u00f1a un papel esencial, es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil verificar las fuentes y la exactitud de la informaci\u00f3n que circula digitalmente. La sobrecarga de contenidos se resuelve mediante algoritmos de inteligencia artificial que deciden constantemente qu\u00e9 mostrarnos bas\u00e1ndose en factores que dif\u00edcilmente percibimos o intuimos: no solo lo que hemos elegido anteriormente, los \u201cme gusta\u201d, nuestras reacciones o preferencias; sino tambi\u00e9n nuestras ausencias y distracciones, pausas y periodos de atenci\u00f3n. El entorno digital que cada persona ve -e incluso los resultados de una b\u00fasqueda en Internet- nunca es el mismo que el de otra persona. Cuando utilizamos los motores de b\u00fasqueda para encontrar informaci\u00f3n o la recibimos en nuestra fuente de noticias en las diferentes plataformas y aplicaciones, normalmente no somos conscientes de los filtros que condicionan los resultados. La consecuencia de esta personalizaci\u00f3n de los resultados cada vez m\u00e1s sofisticada es la exposici\u00f3n forzada a una informaci\u00f3n parcial que corrobora nuestras propias ideas, refuerza nuestras creencias y nos conduce as\u00ed a aislarnos en \u201cburbujas\u201d creadas por los filtros.<\/p>\n<p>15. Las comunidades en l\u00ednea de las redes sociales son \u201cpuntos de encuentro\u201d configurados por lo general en torno a los intereses que comparten \u201cindividuos interconectados\u201d. Quienes est\u00e1n presentes en las redes sociales son tratados seg\u00fan sus caracter\u00edsticas particulares, su origen, sus gustos y preferencias, ya que los algoritmos que operan detr\u00e1s de las plataformas de Internet y de los motores de b\u00fasqueda tienden a poner en contacto a quienes son los \u201cmismos\u201d, agrup\u00e1ndolos y atrayendo su atenci\u00f3n para mantenerlos en l\u00ednea. Como consecuencia, las plataformas de redes sociales corren el riesgo de impedir que sus usuarios encuentren realmente al \u201cotro\u201d que es diferente.<\/p>\n<p>16. Todos hemos visto sistemas automatizados que pueden crear estos \u00abespacios\u00bb individualistas y, en ocasiones, fomentar comportamientos extremos. Los discursos agresivos y negativos se difunden con facilidad y rapidez, y ofrecen un terreno f\u00e9rtil para la violencia, el abuso y la desinformaci\u00f3n. En las redes sociales, diferentes actores, que a menudo se sienten fuertes por estar envueltos en el manto de los seud\u00f3nimos, reaccionan constantemente los unos contra los otros. Estas interacciones suelen ser notablemente distintas de las que se producen en los espacios f\u00edsicos, donde nuestras acciones se ven influidas por las respuestas verbales y no verbales de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>17. Ser conscientes de estas trampas nos ayuda a discernir y desenmascarar la l\u00f3gica que contamina el ambiente de las redes sociales, y a buscar soluciones a este descontento digital. Es importante apreciar el mundo digital y reconocerlo como parte de nuestra vida. Sin embargo, la vida y el viaje humanos se construyen en la complementariedad entre las experiencias f\u00edsicas y las digitales.<\/p>\n<p>18. A lo largo de las \u201cautopistas digitales\u201d, muchas personas resultan heridas por el odio y la divisi\u00f3n. No podemos ignorarlo. No podemos ser tan solo pasantes silenciosos. Para humanizar los ambientes digitales, no debemos olvidar a quienes se quedan atr\u00e1s. Solo podemos ver lo que est\u00e1 sucediendo si miramos desde el punto de vista del hombre herido de la par\u00e1bola del buen samaritano. Como en la par\u00e1bola, en la que se nos cuenta lo que ha visto el herido, la perspectiva de los marginados y los heridos digitales nos ayuda a entender mejor el cada vez m\u00e1s complejo mundo de hoy.<\/p>\n<p><b>Tejer relaciones<\/b><\/p>\n<p>19. En una \u00e9poca en la que estamos cada vez m\u00e1s divididos, en la que cada persona se retira a su propia burbuja, las redes sociales se est\u00e1n convirtiendo en un camino que conduce a muchos a la indiferencia, a la polarizaci\u00f3n y al extremismo. Cuando los individuos no se tratan unos a otros como seres humanos, sino como meras expresiones de un cierto punto de vista que ellos no comparten, estamos ante otra expresi\u00f3n de la \u201ccultura del descarte\u201d que difunde la \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d -y la normalizaci\u00f3n- de la indiferencia. Aislarse en los propios intereses no es el camino para restaurar la esperanza. El camino a seguir pasa m\u00e1s bien por el cultivo de una \u201ccultura del encuentro\u201d que promueva la amistad y la paz entre personas diferentes<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>20. As\u00ed pues, es cada vez m\u00e1s urgente y necesario participar en las redes sociales de una manera que vaya m\u00e1s all\u00e1 de los propios compartimentos estancos, saliendo del grupo de los propios \u00abiguales\u00bb para encontrar a los otros.<\/p>\n<p>Acoger al \u201cotro\u201d, es decir, a alguien que toma posiciones opuestas a las m\u00edas o que parece \u201cdiferente\u201d, no es ciertamente una tarea sencilla. Nuestra primera reacci\u00f3n podr\u00eda muy bien ser: \u201c\u00bfY por qu\u00e9 deber\u00eda importarme?\u201d. Podemos encontrar esta actitud incluso en la Biblia, comenzando por el rechazo de Ca\u00edn a ser el guardi\u00e1n de su hermano (cfr.\u00a0<i>Gen<\/i>\u00a04, 9) y continuando con el doctor de la Ley que le pregunta a Jes\u00fas: \u201c\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d (<i>Lc<\/i>\u00a010, 29). El doctor de la Ley quer\u00eda establecer un l\u00edmite entre quien\u00a0<i>es<\/i>\u00a0mi pr\u00f3jimo y quien\u00a0<i>no lo es<\/i>. Da la impresi\u00f3n de\u00a0que nos gustar\u00eda encontrar una justificaci\u00f3n para nuestra indiferencia; estamos siempre intentando trazar una l\u00ednea entre \u201cnosotros\u201d y \u201cellos\u201d, entre \u201calguien que tengo que tratar con respeto\u201d y \u201calguien que puedo ignorar\u201d. De este modo, casi imperceptiblemente, nos hacemos incapaces de sentir compasi\u00f3n por los dem\u00e1s, como si sus sufrimientos fuesen una responsabilidad suya que no<i><\/i>nos compete\u00a0<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>21. En cambio, la par\u00e1bola del Buen Samaritano nos desaf\u00eda a hacer frente a la \u201ccultura del descarte\u201d digital, y a ayudarnos mutuamente a salir de nuestra zona de confort haciendo un esfuerzo voluntario para ir al encuentro del otro. Esto solo es posible si nos vaciamos de nosotros mismos comprendiendo que todos formamos parte de la humanidad herida y recordando que Alguien nos mir\u00f3 y tuvo compasi\u00f3n de nosotros.<\/p>\n<p>22. Solamente de este modo podemos -y debemos- ser quienes den el primer paso para superar la indiferencia, porque creemos en un \u201cDios que no es indiferente\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Podemos y debemos ser los que dejen de preguntarse: \u00ab\u00bfcu\u00e1nto tengo que preocuparme realmente por los dem\u00e1s?\u00bb, y empiecen a actuar con amor al pr\u00f3jimo, rechazando la l\u00f3gica de la exclusi\u00f3n y reconstruyendo una l\u00f3gica de comunidad<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>. Podemos y debemos ser quienes pasen de una concepci\u00f3n de los medios digitales como experiencia individual, a otra basada en el encuentro mutuo que promueve la construcci\u00f3n de la comunidad.<\/p>\n<p>23. En vez de actuar individualmente produciendo contenido o reaccionando a informaciones, ideas o im\u00e1genes compartidas por otros, necesitamos preguntarnos: \u00bfc\u00f3mo podemos cocrear experiencias en l\u00ednea m\u00e1s saludables en las que las personas puedan participar en conversaciones y superar los desacuerdos con un esp\u00edritu de escucha rec\u00edproca? \u00bfC\u00f3mo podemos capacitar a las comunidades para que encuentren modos de superar las divisiones y de fomentar el di\u00e1logo y el respeto en las redes sociales? \u00bfC\u00f3mo podemos reconstruir el ambiente de Internet para que sea el lugar que puede y debe ser: un lugar de compartici\u00f3n, colaboraci\u00f3n y pertenencia, basado en la confianza mutua?<\/p>\n<p>24. Todos podemos contribuir a generar este cambio comprometi\u00e9ndonos con los dem\u00e1s y desafi\u00e1ndonos a nosotros mismos en nuestros encuentros con los otros. Como creyentes, estamos llamados a ser comunicadores que se dirigen intencionalmente hacia el encuentro. De este modo, podemos buscar encuentros que sean significativos y duraderos, en lugar de superficiales y ef\u00edmeros. Orientando las conexiones digitales hacia el encuentro con personas aut\u00e9nticas, la formaci\u00f3n de relaciones verdaderas y la construcci\u00f3n de una comunidad genuina, estamos de hecho nutriendo nuestra relaci\u00f3n con Dios. Dicho esto, nuestra relaci\u00f3n con Dios debe alimentarse tambi\u00e9n de la oraci\u00f3n y la vida sacramental de la Iglesia, que por su misma esencia nunca pueden reducirse simplemente a la esfera digital.<\/p>\n<p><span style=\"color: #663300\"><b>II. De la conciencia al verdadero encuentro<\/b><i><br \/>\nAprender de quien tuvo compasi\u00f3n (cfr. Lc 10, 33)<\/i><\/span><\/p>\n<p><b>Oyentes deliberados<\/b><\/p>\n<p>25. La reflexi\u00f3n sobre nuestra presencia en las redes sociales ha comenzado con la comprensi\u00f3n del modo en que funcionan y de las oportunidades y los desaf\u00edos a los que nos enfrentamos en ellas. Si bien las redes sociales portan consigo la tentaci\u00f3n del individualismo y el autoengrandecimiento -como se ha descrito en el cap\u00edtulo precedente-, no estamos condenados a caer en estas actitudes lo queramos o no. El disc\u00edpulo que ha encontrado la mirada misericordiosa de Cristo ha experimentado algo distinto. \u00c9l o ella sabe que comunicar bien comienza con la escucha y la toma de conciencia de que otra persona est\u00e1 ante nosotros. La escucha y la concienciaci\u00f3n apuntan a favorecer el encuentro y a superar los obst\u00e1culos existentes, incluido el obst\u00e1culo de la indiferencia. Escuchar de este modo es un paso esencial para interactuar con los dem\u00e1s; es el primer e indispensable ingrediente de la comunicaci\u00f3n, y condici\u00f3n para un di\u00e1logo aut\u00e9ntico<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<\/p>\n<p>26. En la par\u00e1bola del buen samaritano, el hombre que fue golpeado y abandonado medio muerto recibi\u00f3 ayuda de la persona m\u00e1s inesperada: en tiempos de Jes\u00fas, los jud\u00edos y los samaritanos a menudo estaban enfrentados, por lo que cab\u00eda esperar del samaritano un comportamiento hostil. Este, sin embargo, no vio al hombre herido como \u201cel otro\u201d, sino simplemente como alguien que necesitaba auxilio. Sinti\u00f3 compasi\u00f3n, poni\u00e9ndose en el lugar del herido, y dedic\u00f3 su tiempo y sus recursos a escuchar y acompa\u00f1ar a esa persona que encontr\u00f3<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n<p>27. Esta par\u00e1bola puede inspirar las relaciones en las redes sociales, ya que ilustra la posibilidad de un encuentro profundamente significativo entre dos completos desconocidos. El samaritano rompe la divisi\u00f3n social: va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del acuerdo y el desacuerdo. Mientras el sacerdote y el levita pasan de largo ante el herido, el viajero samaritano lo mira y siente compasi\u00f3n (Lc 10, 33). Compadecer significa sentir al otro como parte de uno mismo. El samaritano escucha la historia del herido; se hace cercano porque se compadece.<\/p>\n<p>28. El Evangelio de Lucas no incluye ning\u00fan di\u00e1logo entre los dos hombres. Podemos imaginar la escena del samaritano que se encuentra al herido y, quiz\u00e1, le pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 te ha sucedido?\u201d. Pero incluso sin palabras, a trav\u00e9s de su actitud de apertura y acogida, comienza un encuentro. El primer gesto es una expresi\u00f3n de preocupaci\u00f3n y cuidado, y esto es crucial. La capacidad de escuchar y de estar abierto a recibir la historia de otra persona sin adecuarse a los prejuicios culturales de la \u00e9poca impidi\u00f3 que el hombre herido fuese abandonado a morir.<\/p>\n<p>29. La interacci\u00f3n entre los dos hombres nos invita a dar el primer paso en el mundo digital. Estamos invitados a ver el valor y la dignidad de aquellos con quienes tenemos diferencias. Asimismo, estamos invitados a mirar m\u00e1s all\u00e1 de nuestra zona de seguridad, de nuestros compartimentos estancos y de nuestras burbujas. Portarse como pr\u00f3jimo en el ambiente de las redes sociales requiere intencionalidad. Y todo comienza con la capacidad de escuchar bien, de dejar que la realidad del otro nos toque.<\/p>\n<p><b>Ladrones de atenci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>30. La escucha es una habilidad fundamental que nos permite entrar en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s y no solamente intercambiar informaci\u00f3n. Sin embargo, nuestros dispositivos est\u00e1n repletos de informaci\u00f3n. Estamos inmersos en una red de informaci\u00f3n, conectados con otros mediante publicaciones compartidas de texto, imagen y sonido. Las plataformas de redes sociales nos permiten navegar interminablemente para explorar este entorno. El v\u00eddeo y el sonido han incrementado ciertamente la riqueza de medios de la comunicaci\u00f3n digital; sin embargo, las interacciones mediadas entre las personas a\u00fan siguen siendo limitadas. Frecuentemente encontramos informaci\u00f3n con rapidez, pero sin el contexto completo y necesario. Podemos reaccionar f\u00e1cil y velozmente a la informaci\u00f3n que aparece en la pantalla sin tratar de conocer la historia completa.<\/p>\n<p>31. Esta abundancia de informaci\u00f3n conlleva numerosas ventajas: cuando formamos parte de la red, la informaci\u00f3n es accesible de forma amplia e inmediata, y est\u00e1 personalizada seg\u00fan nuestros intereses. Podemos obtener informaci\u00f3n pr\u00e1ctica, mantener contactos sociales, explorar recursos y profundizar y expandir nuestro conocimiento. La facilidad de acceso a la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n posee tambi\u00e9n el potencial de crear espacios inclusivos que den voz a quienes est\u00e1n marginados en nuestras comunidades a causa de la injusticia social o econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>32. Al mismo tiempo, la interminable disponibilidad de informaci\u00f3n ha creado algunos problemas. Experimentamos una\u00a0<i>sobrecarga de informaci\u00f3n<\/i>, ya que nuestra capacidad cognitiva de elaboraci\u00f3n se ve afectada por el exceso de informaci\u00f3n al alcance. De modo an\u00e1logo, experimentamos una\u00a0<i>sobrecarga de interacci\u00f3n social<\/i>, pues estamos sujetos a un alto n\u00famero de solicitaciones sociales. Numerosos sitios web, aplicaciones y plataformas est\u00e1n programados para aprovechar el deseo humano de aceptaci\u00f3n, y luchan constantemente por la atenci\u00f3n de las personas. La atenci\u00f3n misma se ha convertido en el activo y la mercanc\u00eda m\u00e1s valiosa.<\/p>\n<p>33. Al intentar navegar por esta abrumadora red de informaci\u00f3n e interacci\u00f3n social, nuestra atenci\u00f3n se dispersa. En vez de centrarse en un tema a la vez, nuestra\u00a0<i>continua atenci\u00f3n parcial\u00a0<\/i>pasa velozmente de un asunto a otro. En nuestra condici\u00f3n de \u201csiempre conectados\u201d, nos exponemos a la tentaci\u00f3n de publicar al instante, porque estamos fisiol\u00f3gicamente enganchados a la estimulaci\u00f3n digital y queremos siempre m\u00e1s contenidos en una navegaci\u00f3n sin fin, frustrados por cualquier falta de actualizaciones. Un considerable problema cognitivo de la cultura digital es la p\u00e9rdida de la capacidad de pensar de modo profundo y centrado. En lugar de ponderar en profundidad las realidades, exploramos la superficie y nos quedamos en las orillas.<\/p>\n<p>34. Debemos estar m\u00e1s atentos a este aspecto. Sin silencio ni espacio para pensar despacio, en profundidad y con un prop\u00f3sito, corremos el riesgo de perder no s\u00f3lo las capacidades cognitivas, sino tambi\u00e9n el espesor de nuestras interacciones, tanto con los dem\u00e1s como con Dios. El espacio para la escucha, la atenci\u00f3n y el discernimiento de la verdad es cada vez m\u00e1s escaso.<\/p>\n<p>El proceso de\u00a0<i>atenci\u00f3n-inter\u00e9s-deseo-acci\u00f3n<\/i>, bien conocido por los publicitarios, es similar al proceso por el que cualquier tentaci\u00f3n entra en el coraz\u00f3n humano y distrae nuestra atenci\u00f3n de la \u00fanica palabra que es verdaderamente significativa y que da vida, la Palabra de Dios. De un modo u otro, todav\u00eda estamos prestando atenci\u00f3n a la vieja serpiente que cada d\u00eda nos muestra nuevos frutos. Parecen \u201cbuenos para comer, agradables a la vista y deseables para adquirir sabidur\u00eda\u201d (Gen 3,6). Como semillas que caen al borde del camino cuando se siembra la Palabra, permitimos que el maligno venga y se lleve la Palabra que ha sido sembrada en nosotros (cfr. Mc 4, 14-15).<\/p>\n<p>35. Ante la sobrecarga de est\u00edmulos y datos que recibimos, el silencio es un bien precioso, ya que asegura un espacio para la concentraci\u00f3n y el discernimiento<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. La necesidad de buscar el silencio en la cultura digital aumenta la importancia de la concentraci\u00f3n y la escucha. En los ambientes educativos o de trabajo, as\u00ed como en las familias y en las comunidades, se hace cada vez m\u00e1s necesario que nos separemos de los dispositivos digitales. El \u201csilencio\u201d, en este caso, puede compararse con una \u201cdesintoxicaci\u00f3n digital\u201d, que no es simplemente una abstinencia, sino una forma de interactuar a un nivel m\u00e1s profundo con Dios y con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>36. La escucha surge del silencio, y es fundamental para cuidar de los dem\u00e1s. Mediante la escucha acogemos al otro, le ofrecemos hospitalidad y le mostramos respeto. Escuchar es tambi\u00e9n un acto de humildad por nuestra parte, puesto que reconocemos la verdad, la sabidur\u00eda y el valor m\u00e1s all\u00e1 de nuestras propias perspectivas limitadas. Sin la disposici\u00f3n para escuchar, no somos capaces de recibir el don del otro.<\/p>\n<p><b>Con los o\u00eddos del coraz\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>37. Con la velocidad y la inmediatez de la cultura digital, que ponen a prueba nuestra atenci\u00f3n y nuestra capacidad de concentraci\u00f3n, escuchar es a\u00fan m\u00e1s importante en nuestra vida espiritual. Un enfoque contemplativo de la vida es contracultural, incluso prof\u00e9tico, y puede ser formativo no s\u00f3lo para las personas sino tambi\u00e9n para la cultura en su totalidad.\u00a0 Comprometerse a escuchar en las redes sociales es un punto de partida fundamental para avanzar hacia una red hecha no tanto de bits, avatar y \u201cme gusta\u201d, como de personas<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>. De este modo pasaremos de reacciones r\u00e1pidas, suposiciones enga\u00f1osas y comentarios impulsivos a crear oportunidades para el di\u00e1logo, para plantear preguntas con el fin de aprender m\u00e1s, para demostrar cuidado y compasi\u00f3n, y para reconocer la dignidad de las personas que encontramos.<\/p>\n<p>38. La cultura digital ha incrementado enormemente nuestro acceso a los otros, d\u00e1ndonos as\u00ed la oportunidad de escuchar mucho m\u00e1s. Cuando se habla de \u201cescucha\u201d en las redes sociales, habitualmente se hace referencia a procesos de monitorizaci\u00f3n de los datos y de las estad\u00edsticas de interacci\u00f3n, as\u00ed como a acciones dirigidas al an\u00e1lisis de marketing de los comportamientos sociales presentes en las redes. Resulta obvio que esto no es suficiente para que las redes sociales sean ambientes de escucha y di\u00e1logo. Escuchar intencionalmente en el contexto digital requiere un tipo de escucha que se realiza \u201ccon los o\u00eddos del coraz\u00f3n\u201d. Escuchar \u201ccon los o\u00eddos del coraz\u00f3n\u201d va m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad f\u00edsica de percibir sonidos. Es estar abierto al otro con todo nuestro ser:\u00a0<i>una apertura del coraz\u00f3n que hace posible la cercan\u00eda<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a><i>.<\/i>\u00a0Es una actitud de atenci\u00f3n y hospitalidad que resulta fundamental para establecer una comunicaci\u00f3n. Este conocimiento se aplica tanto a la oraci\u00f3n contemplativa como a las personas que buscan relaciones aut\u00e9nticas y comunidades genuinas. El deseo de estar en relaci\u00f3n con otros y con el Otro, con Dios, sigue siendo una necesidad humana fundamental que resulta evidente tambi\u00e9n en el deseo conectividad t\u00edpico de la cultura digital<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>39. El di\u00e1logo interior y la relaci\u00f3n con Dios, que el don divino de la fe hace posibles, son esenciales para permitirnos crecer en nuestra capacidad de escuchar bien. La Palabra de Dios desempe\u00f1a tambi\u00e9n un papel fundamental en este di\u00e1logo interior. La escucha orante de la Palabra en las Escrituras mediante la pr\u00e1ctica de la lectura espiritual de textos b\u00edblicos, como en la\u00a0<i>lectio divina<\/i>, puede ser profundamente formativa, ya que hace posible una experiencia lenta, deliberada y contemplativa<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p>40. La \u201cPalabra del d\u00eda\u201d o el \u201cEvangelio del d\u00eda\u201d est\u00e1n entre los temas m\u00e1s buscados en Google por los cristianos, y se puede decir con seguridad que el ambiente digital nos ha tra\u00eddo muchas posibilidades nuevas y m\u00e1s simples que facilitan el encuentro regular con la Palabra divina. Nuestro encuentro con la Palabra del Dios vivo, incluso a trav\u00e9s de Internet, hace que pasemos de ver informaci\u00f3n en la pantalla a encontrarnos con otra persona que cuenta una historia. Si tenemos en cuenta que nos estamos conectando con otras personas detr\u00e1s de la pantalla, la pr\u00e1ctica de la escucha puede extender la hospitalidad a las historias de los dem\u00e1s y comenzar a forjar relaciones.<\/p>\n<p><b>Discernir nuestra presencia en las redes sociales<\/b><\/p>\n<p>41. Desde la perspectiva de la fe, qu\u00e9 comunicar y c\u00f3mo comunicar no es solo una cuesti\u00f3n pr\u00e1ctica, sino tambi\u00e9n espiritual. Estar presente en las plataformas de redes sociales invita al discernimiento. Comunicar bien en estos contextos es un ejercicio de prudencia, y exige una reflexi\u00f3n orante acerca de c\u00f3mo interactuar con los dem\u00e1s. Enfocar esta cuesti\u00f3n a trav\u00e9s de la lente de la pregunta del doctor de la Ley &#8211; \u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?- invita al discernimiento sobre la presencia de Dios en y a trav\u00e9s del modo en el que nos relacionamos unos con otros en las redes sociales.<\/p>\n<p>42. En las redes sociales, la proximidad es un concepto complejo. El \u201cpr\u00f3jimo\u201d en las redes sociales es claramente toda persona con la que mantenemos conexiones. Al mismo tiempo, a menudo nuestros pr\u00f3jimos son tambi\u00e9n aquellos que no podemos ver porque las plataformas nos impiden verlos o simplemente porque no est\u00e1n presentes. En los ambientes digitales tambi\u00e9n participan otros actores como los \u00abbots de Internet\u00bb y los \u00abultrafalsos\u00bb, programas autom\u00e1ticos que operan en l\u00ednea llevando a cabo tareas asignadas, a menudo simulando la acci\u00f3n humana o recogiendo datos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, las plataformas de redes sociales est\u00e1n controladas por una \u00abautoridad\u00bb externa, normalmente una organizaci\u00f3n con \u00e1nimo de lucro que desarrolla, gestiona y promueve cambios en la programaci\u00f3n del funcionamiento de la plataforma. En un sentido amplio, todos estos sujetos \u201chabitan\u201d o contribuyen con su presencia al ambiente online.<\/p>\n<p>43. Reconocer a nuestro pr\u00f3jimo digital es reconocer que la vida de toda persona nos concierne, incluso cuando su presencia (o ausencia) pasa a trav\u00e9s de los medios digitales. \u201cLos medios actuales permiten que nos comuniquemos y que compartamos conocimientos y afectos -escribe el Papa Francisco en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html\">Laudato si\u2019<\/a>-. Sin embargo, a veces tambi\u00e9n nos impiden tomar contacto directo con el dolor, con el temor, con la alegr\u00eda del otro y con la complejidad de su experiencia personal\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Ser buen pr\u00f3jimo en las redes sociales quiere decir estar presente en las historias de los dem\u00e1s, especialmente en las de quienes sufren. En otras palabras, abogar por mejores ambientes digitales no significa desviar la \u00a0atenci\u00f3n de los problemas concretos que padecen muchas personas -hambre y pobreza, migraci\u00f3n forzada, guerra, enfermedad y soledad, por ejemplo-. Significa, en cambio, promover una visi\u00f3n integral de la vida humana, que hoy en d\u00eda incluye la esfera digital. De hecho, las redes sociales pueden ser un medio para atraer la atenci\u00f3n hacia esas realidades y generar solidaridad entre personas cercanas y lejanas.<\/p>\n<p>44. En una visi\u00f3n de las redes sociales como un espacio no solo para las conexiones sino, en \u00faltima instancia, para las relaciones, un buen \u00abexamen de conciencia\u00bb sobre nuestra presencia en las redes deber\u00eda incluir tres relaciones vitales: con Dios, con el pr\u00f3jimo y con el ambiente que nos rodea<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. Nuestras relaciones con los dem\u00e1s y con el ambiente deber\u00edan nutrir nuestra relaci\u00f3n con Dios; y la relaci\u00f3n con Dios, que es la m\u00e1s importante, debe ser visible en nuestra relaci\u00f3n con los otros y con el ambiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #663300\"><b>III.\u00a0 Del encuentro a la comunidad<\/b><i><br \/>\n\u201cCu\u00eddalo\u201d (cfr. Lc 10,35) \u2013 extender el proceso de sanaci\u00f3n a los dem\u00e1s<\/i><\/span><\/p>\n<p><b>Cara a cara<\/b><\/p>\n<p>45. La comunicaci\u00f3n comienza con la conexi\u00f3n y se dirige hacia la relaci\u00f3n, la comunidad y la comuni\u00f3n<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>. No hay comunicaci\u00f3n sin la verdad de un encuentro. Comunicar es establecer relaciones, es \u201cestar con\u201d. Formar parte de una comunidad es compartir con los dem\u00e1s las verdades fundamentales sobre lo que uno cree y lo que uno es. Mucho m\u00e1s all\u00e1 de la mera proximidad geogr\u00e1fico-territorial o \u00e9tnico-cultural, lo que constituye una comunidad es una compartici\u00f3n com\u00fan de la verdad, junto con un sentido de pertenencia, reciprocidad y solidaridad, en las diferentes esferas de la vida social. Al considerar estos \u00faltimos elementos, es importante recordar que la construcci\u00f3n de la unidad comunitaria mediante pr\u00e1cticas comunicativas, que mantienen los lazos sociales a trav\u00e9s del tiempo y el espacio, ser\u00e1 siempre secundaria con respecto a la adhesi\u00f3n a la verdad misma.<\/p>\n<p>46. C\u00f3mo construir una comunidad mediante pr\u00e1cticas comunicativas, incluso entre quienes no est\u00e1n f\u00edsicamente cerca los unos de los otros, es, en realidad, una pregunta muy antigua. Podemos reconocer la tensi\u00f3n entre la presencia mediada y el anhelo del encuentro personal ya en las cartas de los ap\u00f3stoles. El evangelista Juan, por ejemplo, concluye su segunda y su tercera carta diciendo: \u201c<i>Tendr\u00eda muchas otras cosas que decirles, pero no quise hacerlo por carta, porque espero ir a verlos para hablar con ustedes cara a cara, a fin de que nuestra alegr\u00eda sea completa<\/i>\u201d (2 Jn 12). Lo mismo se puede decir del ap\u00f3stol Pablo, quien, incluso ausente y con un \u201cviv\u00edsimo deseo de volver a ver\u201d a las personas (I Tes 2, 17), estaba presente a trav\u00e9s de sus cartas en la vida de cada una de las comunidades que fund\u00f3 (cfr. I Cor 5, 3). Sus escritos tambi\u00e9n sirvieron para \u201cinterconectar\u201d las diferentes comunidades (cfr. Col 4, 15-16). La capacidad de san Pablo de construir comunidades ha llegado hasta nuestros d\u00edas gracias a sus numerosas ep\u00edstolas, por las que sabemos que para \u00e9l no exist\u00eda dicotom\u00eda entre su presencia f\u00edsica y su presencia mediante su palabra escrita y le\u00edda por la comunidad (cfr. 2 Cor 10, 9-11).<\/p>\n<p>47. En la realidad cada vez m\u00e1s \u201c<i>onlife\u201d\u00a0<\/i>del mundo actual, es necesario superar la l\u00f3gica de \u00abo lo uno o lo otro\u00bb, que considera las relaciones humanas dentro de una l\u00f3gica dicot\u00f3mica (lo\u00a0<i>digital<\/i>\u00a0como opuesto a lo\u00a0<i>real-f\u00edsico-en persona<\/i>), y asumir una l\u00f3gica de \u00abambas cosas a la vez\u00bb, basada en la complementariedad y la totalidad de la vida humana y social. Las relaciones comunitarias en las redes sociales deben reforzar las comunidades locales y viceversa. \u201cEl uso de las redes sociales es complementario al encuentro en carne y hueso, que se da a trav\u00e9s del cuerpo, el coraz\u00f3n, los ojos, la mirada, la respiraci\u00f3n del otro. Si se usa la red como prolongaci\u00f3n o como espera de ese encuentro, entonces no se traiciona a s\u00ed misma y sigue siendo un recurso para la comuni\u00f3n\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>. \u201cLa red digital puede ser un lugar rico en humanidad: no una red de cables, sino de personas humanas\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>, si recordamos que al otro lado de la pantalla no hay \u201cn\u00fameros\u201d o meros \u201cagregados de individuos\u201d, sino personas con historias, sue\u00f1os, esperanzas, sufrimientos; hay un nombre y un rostro.<\/p>\n<p><b>Por el camino a Jeric\u00f3<\/b><\/p>\n<p>48. Los medios digitales permiten a las personas reunirse m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del espacio y de las culturas. Aunque estos encuentros digitales no traen consigo necesariamente una cercan\u00eda f\u00edsica, pueden ser, sin embargo, significativos, eficaces y aut\u00e9nticos. M\u00e1s all\u00e1 de las meras conexiones, pueden ser una v\u00eda para interactuar sinceramente con los dem\u00e1s, para entablar conversaciones significativas, para expresar solidaridad y para aliviar el aislamiento y el dolor de algunos.<\/p>\n<p>49. Podemos considerar las redes sociales como otro \u201ccamino a Jeric\u00f3\u201d lleno de oportunidades de encuentros imprevistos, como lo fue para Jes\u00fas: con un mendigo ciego que gritaba al borde del camino (Lc 18, 35-43), con un recaudador de impuestos deshonesto escondido entre las ramas de un sic\u00f3moro (Lc 19, 1-9) y con un hombre al que los ladrones hab\u00edan abandonado medio muerto (Lc 10,30). Al mismo tiempo, la par\u00e1bola del buen samaritano nos recuerda que el mero hecho de que alguien sea \u201creligioso\u201d (el sacerdote y el levita), o se proclame seguidor de Jes\u00fas, no garantiza que ofrezca ayuda o busque la curaci\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas reprendieron al ciego y le dijeron que se callara; la interacci\u00f3n de Zaqueo con Jes\u00fas fue acompa\u00f1ada por las murmuraciones de otras personas; el sacerdote y el levita ignoraron al herido cuando pasaron por su lado.<\/p>\n<p>50. Tanto en las encrucijadas digitales como en los encuentros cara a cara, ser \u201ccristiano\u201d no es suficiente. En las redes sociales se pueden encontrar numerosos perfiles o cuentas que proclaman contenidos religiosos pero que no participan en las din\u00e1micas relacionales de manera aut\u00e9ntica. Las interacciones hostiles y las palabras violentas y degradantes, especialmente en un contexto en el que se comparten contenidos cristianos, gritan desde la pantalla y est\u00e1n en contradicci\u00f3n con el Evangelio<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>.<\/p>\n<p>Por el contrario, el buen samaritano, atento y abierto al encuentro con el hombre herido, siente una compasi\u00f3n que lo mueve a actuar y prestarle auxilio. Cura las heridas de la v\u00edctima y la lleva a una posada para asegurarle cuidados continuos. Del mismo modo, nuestro deseo de transformar las redes sociales en un espacio m\u00e1s humano y relacional debe traducirse en actitudes concretas y gestos creativos.<\/p>\n<p>51. Promover el sentido de comunidad incluye estar atento a los valores compartidos, las experiencias, las esperanzas, las penas, las alegr\u00edas, el humor e incluso las bromas: todo ello\u00a0 puede convertirse en punto de encuentro para las personas en los espacios digitales. Como en el caso de la escucha, el discernimiento y el encuentro, formar comunidad con los dem\u00e1s requiere tambi\u00e9n un compromiso personal. Lo que las plataformas de redes sociales definen como \u00abamistad\u00bb comienza simplemente como una conexi\u00f3n o como familiaridad. Sin embargo, tambi\u00e9n ah\u00ed es posible acentuar el esp\u00edritu compartido de apoyo y compa\u00f1\u00eda. Convertirse en una comunidad implica un sentido de participaci\u00f3n libre y rec\u00edproco, para llegar a ser una asociaci\u00f3n deseada que re\u00fane a sus miembros en funci\u00f3n de la proximidad. La libertad y el apoyo mutuo no surgen autom\u00e1ticamente. Para formar comunidad, el trabajo de sanaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n es a menudo el primer paso que hay que dar en el camino.<\/p>\n<p>52. Incluso en las redes sociales, hemos de decidir si queremos ser \u201cbuenos samaritanos o viajeros indiferentes que pasan de largo. Y si extendemos la mirada a la historia de nuestras propias vidas y a la de todo el mundo, todos somos o hemos sido como cada uno de los personajes de la par\u00e1bola: todos tenemos algo de herido, algo de salteador, algo de los que pasan de largo y algo del buen samaritano\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros puede ser alguien que pasa por las autopistas digitales estando simplemente \u201cconectado\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>, o bien puede hacer como el samaritano y permitir que las conexiones se transformen en verdaderos encuentros. El viajero que pasa por casualidad se convierte en pr\u00f3jimo cuando se preocupa por el hombre malherido curando sus llagas. Al cuidar del otro hombre, pretende sanar no solo las heridas f\u00edsicas, sino tambi\u00e9n las divisiones y la hostilidad existentes entre sus respectivos grupos sociales.<\/p>\n<p>53. \u00bfQu\u00e9 significa, entonces, \u201ccurar\u201d las heridas en las redes sociales? \u00bfC\u00f3mo podemos \u201cvendar\u201d la divisi\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo podemos construir ambientes eclesiales capaces de acoger e integrar las \u201cperiferias geogr\u00e1ficas y existenciales\u201d de las culturas de hoy? Preguntas como \u00e9stas son esenciales para discernir nuestra presencia cristiana en las \u201cautopistas digitales\u201d.<\/p>\n<p>\u201cHoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser buenos samaritanos que carguen sobre s\u00ed el dolor de los problemas de otras personas, en vez de acentuar odios y resentimientos. Como el viajero ocasional de nuestra historia, s\u00f3lo falta el deseo gratuito, puro y simple de querer ser pueblo, de ser constantes e incansables en la labor de incluir, de integrar, de levantar al ca\u00eddo\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p><b>\u201cVe y haz lo mismo\u201d<\/b><\/p>\n<p>54. La relaci\u00f3n genera relaci\u00f3n, la comunidad construye comunidad. La gracia de la relaci\u00f3n que se establece entre dos personas se extiende m\u00e1s all\u00e1 de su interacci\u00f3n. La persona humana est\u00e1 hecha para la relaci\u00f3n y la comunidad. Al mismo tiempo, la soledad y el aislamiento afligen nuestra realidad cultural, como hemos experimentado agudamente durante la pandemia de COVID-19. Quienes necesitan compa\u00f1\u00eda, especialmente los marginados, a menudo recurren a los espacios digitales para encontrar comunidad, inclusi\u00f3n y solidaridad con los otros. Muchos encuentran consuelo en la conexi\u00f3n con los dem\u00e1s en el espacio digital; sin embargo, otros la consideran insuficiente. Quiz\u00e1 no estamos proporcionando un espacio adecuado a quienes buscan entablar un di\u00e1logo y encontrar apoyo sin experimentar actitudes cr\u00edticas o defensivas.<\/p>\n<p>55. El paso del encuentro a la relaci\u00f3n y luego a la comunidad muestra tanto los dones como los desaf\u00edos de la cultura digital. A veces, las comunidades en l\u00ednea se forman cuando las personas encuentran un terreno com\u00fan reuniendo argumentos contra un \u00abotro\u00bb externo, un enemigo ideol\u00f3gico com\u00fan. Esta clase de polarizaci\u00f3n produce un \u201ctribalismo digital\u201d en el que los grupos se enfrentan unos a otros con esp\u00edritu de contraposici\u00f3n. No podemos olvidar que al otro lado de esas l\u00edneas tribales hay hermanos y hermanas, personas con dignidad. No debemos clasificar a los dem\u00e1s<i>\u00a0\u201cpara decidir qui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo y qui\u00e9n no lo es. Depende de m\u00ed ser o no pr\u00f3jimo \u2014la decisi\u00f3n es m\u00eda\u2014, depende de m\u00ed ser o no ser pr\u00f3jimo de la persona que encuentro y que tiene necesidad de ayuda, incluso si es extra\u00f1a o incluso hostil\u201d<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a><i>.\u00a0<\/i>Lamentablemente, las relaciones resquebrajadas, los conflictos y las divisiones no son extra\u00f1as a la Iglesia. Por ejemplo, cuando grupos que se presentan a s\u00ed mismos como \u201ccat\u00f3licos\u201d usan su presencia en las redes sociales para fomentar la divisi\u00f3n, no se est\u00e1n comportando como deber\u00eda hacerlo una comunidad cristiana<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. En lugar de sacar provecho de los conflictos y las pol\u00e9micas, deber\u00edamos convertir las actitudes hostiles en oportunidades de conversi\u00f3n, en ocasiones para testimoniar el encuentro, el di\u00e1logo y la reconciliaci\u00f3n en torno a cuestiones aparentemente divisivas<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<\/p>\n<p>56. En las redes sociales, la interacci\u00f3n debe ir m\u00e1s all\u00e1 del intercambio de opiniones personales y de la emulaci\u00f3n de comportamientos. La acci\u00f3n social que se pone en marcha a trav\u00e9s de las redes sociales tiene un mayor impacto y es con frecuencia m\u00e1s eficaz para transformar el mundo que un debate superficial de ideas. Los debates generalmente est\u00e1n limitados por el n\u00famero de caracteres que consiente una red y por la rapidez con la que las personas reaccionan a los comentarios de los dem\u00e1s, sin olvidar los argumentos emocionales\u00a0<i>ad hominem\u00a0<\/i>-ataques dirigidos a la persona que habla, independientemente del tema principal que se discute-.<\/p>\n<p>Compartir ideas es necesario, pero las ideas por s\u00ed solas no funcionan, han de hacerse \u201ccarne\u201d. Las acciones deben fecundar la tierra d\u00eda tras d\u00eda<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<\/p>\n<p>Estamos llamados a estar atentos a esta din\u00e1mica, aprendiendo del samaritano. \u00c9l no se limita a sentir l\u00e1stima, ni tampoco se detiene tras vendar las heridas de un desconocido, sino que va m\u00e1s all\u00e1: lleva al herido a una posada y se ocupa de que siga recibiendo cuidados<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>. Gracias a ello, la relaci\u00f3n de cuidado y las semillas de comunidad establecidas entre el samaritano y el hombre herido se extienden al posadero y a todos los de su casa.<\/p>\n<p>Como el doctor de la Ley, tambi\u00e9n nosotros, en nuestra presencia en las redes sociales, estamos invitados a ir\u00a0\u201cy hacer lo mismo\u201d para promover as\u00ed el bien com\u00fan. \u00bfC\u00f3mo podemos ayudar a sanar un entorno digital t\u00f3xico? \u00bfC\u00f3mo podemos fomentar la hospitalidad y las oportunidades de curaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n?<\/p>\n<p>57. La hospitalidad se construye sobre nuestra apertura al encuentro con el otro; mediante ella, acogemos a Cristo bajo la apariencia de un desconocido (cfr. Mt 25, 40). Para que esto sea posible en las redes sociales, las comunidades digitales no solo han de compartir contenidos e intereses, sino que tambi\u00e9n deben actuar juntas y convertirse en testigos de comuni\u00f3n. En el contexto digital, existen ya expresiones significativas de comunidades de apoyo. Por ejemplo, las comunidades que se re\u00fanen para sostener a quienes est\u00e1n pasando por un periodo de enfermedad, luto o tristeza; las que realizan colectas para alguien que se encuentra en dificultad; o las que proporcionan apoyo social y psicol\u00f3gico mutuo entre sus miembros. Todas estas iniciativas pueden considerarse como ejemplos de \u201cproximidad digital\u201d. Personas muy distintas entre s\u00ed son capaces de entablar en las redes un \u201cdi\u00e1logo para la acci\u00f3n social\u201d. Pueden estar o no inspiradas por la fe. En cualquier caso, las comunidades que se forman con el fin de actuar por el bien de los dem\u00e1s son fundamentales para superar el aislamiento en las redes sociales.<\/p>\n<p>58. Es posible pensar en grande: la web social no est\u00e1 \u201cgrabada en piedra\u201d, podemos cambiarla. Podemos convertirnos en motores del cambio imaginando nuevos modelos basados en la confianza, la transparencia, la igualdad y la inclusi\u00f3n. Juntos, podemos instar a las empresas de redes sociales a que reconsideren su papel y permitan que Internet se convierta verdaderamente en un espacio p\u00fablico. Los espacios p\u00fablicos bien estructurados favorecen un mejor comportamiento social. Necesitamos, por tanto, reconstruir los espacios digitales para que se conviertan en entornos m\u00e1s humanos y saludables.<\/p>\n<p><b>Compartir una comida<\/b><\/p>\n<p>59. Como comunidad de fe, la Iglesia peregrina hacia el Reino de los Cielos. Dado que las redes sociales -y, en un sentido m\u00e1s amplio, la realidad digital- est\u00e1n entre los aspectos cruciales de este viaje, es importante reflexionar sobre las din\u00e1micas de comuni\u00f3n y comunidad con respecto a la presencia de la Iglesia en el ambiente digital.<\/p>\n<p>En los momentos m\u00e1s graves del confinamiento durante la pandemia, la transmisi\u00f3n de las celebraciones lit\u00fargicas a trav\u00e9s de las redes sociales y de otros medios de comunicaci\u00f3n ofreci\u00f3 un poco de consuelo a quienes no pod\u00edan participar en persona. Sin embargo, a\u00fan queda mucho por reflexionar en nuestras comunidades de fe sobre c\u00f3mo aprovechar el entorno digital de forma que complemente la vida sacramental. Se han planteado cuestiones teol\u00f3gicas y pastorales sobre diversos temas, como, por ejemplo, la explotaci\u00f3n comercial de la retransmisi\u00f3n de la Santa Misa.<\/p>\n<p>60. La comunidad eclesial se forma all\u00ed donde dos o tres se re\u00fanen en el nombre de Jes\u00fas (cfr. Mt 18, 20), independientemente del origen, la residencia o la pertenencia geogr\u00e1fica de cada uno. Si bien podemos reconocer que, a trav\u00e9s de la transmisi\u00f3n de la Santa Misa, la Iglesia ha entrado en los hogares de las personas, es necesario reflexionar sobre lo que significa la \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb en la Eucarist\u00eda<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>. La emergencia de la cultura digital y la experiencia de la pandemia han puesto de manifiesto hasta qu\u00e9 punto nuestras iniciativas pastorales han prestado poca atenci\u00f3n a la \u00abIglesia dom\u00e9stica\u00bb, la Iglesia que se re\u00fane en los hogares y en torno a la mesa. En este sentido, necesitamos redescubrir el v\u00ednculo entre la liturgia que se celebra en nuestras iglesias y la celebraci\u00f3n del Se\u00f1or con los gestos, las palabras y las oraciones en el hogar familiar. Dicho de otro modo, necesitamos reconstruir el puente entre nuestras mesas familiares y el altar, en el que somos alimentados espiritualmente, a trav\u00e9s de la recepci\u00f3n de la Sagrada Eucarist\u00eda, y confirmados en nuestra comuni\u00f3n de creyentes.<\/p>\n<p>61. No se puede compartir una comida a trav\u00e9s de la pantalla<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>. Todos nuestros sentidos est\u00e1n activos cuando compartimos una comida: el gusto y el olfato, las miradas atentas a los rostros de los comensales mientras se escucha la conversaci\u00f3n que se crea en la mesa. Compartir una comida en la mesa es nuestra primera lecci\u00f3n de educaci\u00f3n en la atenci\u00f3n a los dem\u00e1s, y favorece las relaciones entre familiares, vecinos, amigos y colegas. Del mismo modo, participamos en el altar con toda nuestra persona: intervienen el esp\u00edritu, la mente y el cuerpo. La liturgia es una experiencia sensorial; entramos en el misterio eucar\u00edstico a trav\u00e9s de las puertas de los sentidos, que son despertados y alimentados en su necesidad de belleza, significado, armon\u00eda, visi\u00f3n, interacci\u00f3n y emoci\u00f3n. Ante todo, la Eucarist\u00eda no es algo que podemos simplemente \u00abmirar\u00bb; es algo que nos nutre verdaderamente.<\/p>\n<p>62. La encarnaci\u00f3n es importante para los cristianos. El Verbo de Dios se encarn\u00f3 en un cuerpo, sufri\u00f3 y muri\u00f3 con su cuerpo, y se levant\u00f3 de nuevo en la Resurrecci\u00f3n con su cuerpo. Despu\u00e9s de su regreso al Padre, todo lo que vivi\u00f3 con su cuerpo confluy\u00f3 en los sacramentos<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. Cristo entr\u00f3 en el santuario celestial y dej\u00f3 abierta una v\u00eda de peregrinaci\u00f3n. A trav\u00e9s de esta v\u00eda, el Cielo se derrama sobre nosotros.<\/p>\n<p>63. Estar conectados superando los l\u00edmites del espacio no es una conquista de los \u201cmaravillosos descubrimientos tecnol\u00f3gicos\u201d. Es algo que experimentamos, incluso sin saberlo, cada vez que nos reunimos \u201cen el nombre de Jes\u00fas\u201d, cada vez que participamos en la comuni\u00f3n universal del Cuerpo de Cristo. Entonces nos \u201cconectamos\u201d con la Jerusal\u00e9n celeste, nos encontramos con los santos de todos los tiempos y nos reconocemos los unos a los otros como partes del mismo Cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p>Por tanto, como el Papa Francisco nos recuerda en su Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2019, la\u00a0<i>web social\u00a0<\/i>complementa -pero no sustituye- el encuentro en persona, que cobra vida a trav\u00e9s del cuerpo, el coraz\u00f3n, los ojos, la mirada y la respiraci\u00f3n del otro. \u201cSi una familia usa la red para estar m\u00e1s conectada y luego se encuentra en la mesa y se mira a los ojos, entonces la red es un recurso. Si una comunidad eclesial coordina sus actividades a trav\u00e9s de la red, para luego celebrar la Eucarist\u00eda juntos, entonces es un recurso. (\u2026) La Iglesia misma es una red tejida por la comuni\u00f3n eucar\u00edstica, en la que la unidad no se funda sobre los\u00a0<i>\u2018me gusta\u2019<\/i>\u00a0sino sobre la verdad, sobre el \u2018<i>am\u00e9n\u2019<\/i>\u00a0con el que cada uno adhiere al Cuerpo de Cristo acogiendo a los dem\u00e1s\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>.<\/p>\n<p><span style=\"color: #663300\"><b>IV.\u00a0 Un estilo caracter\u00edstico<\/b><i><br \/>\nAma\u2026 y vivir\u00e1s (cfr. Lc 10, 27-28)<\/i><\/span><\/p>\n<p><b>El\u00a0<i>qu\u00e9<\/i>\u00a0y el\u00a0<i>c\u00f3mo<\/i>: la creatividad del amor<\/b><\/p>\n<p>64. Muchos creadores de contenido cristianos se preguntan: \u00bfCu\u00e1l es la estrategia m\u00e1s eficaz para llegar a m\u00e1s usuarios-personas-almas? \u00bfQu\u00e9 instrumento hace m\u00e1s atractivo mi contenido? \u00bfQu\u00e9 estilo funciona mejor? Si bien estas preguntas son \u00fatiles, hemos de recordar siempre que la comunicaci\u00f3n no es simplemente una \u00abestrategia\u00bb. Es mucho m\u00e1s. Un verdadero comunicador lo da todo, entrega todo de s\u00ed mismo. Comunicamos con nuestra alma y con nuestro cuerpo, con la mente, el coraz\u00f3n, las manos, con todo<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p>\n<p>Compartiendo el Pan de Vida, aprendemos un \u201cestilo de compartici\u00f3n\u201d de Aquel que nos am\u00f3 y se entreg\u00f3 por nosotros (cfr.\u00a0<i>Gal<\/i>\u00a02, 20). Este estilo se traduce en tres actitudes \u2013\u201ccercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura\u201d- que el Papa Francisco se\u00f1ala como caracter\u00edsticas distintivas del \u201cestilo\u201d de Dios<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. Jes\u00fas mismo, en la \u00faltima cena, asegur\u00f3 que el signo distintivo de sus disc\u00edpulos ser\u00eda el amarse los unos a los otros como \u00c9l los am\u00f3; por este signo, todos podr\u00edan reconocer una comunidad cristiana (cfr. Jn 13, 34-35). \u00bfC\u00f3mo podemos reflejar este \u201cestilo\u201d de Dios en las redes sociales?<\/p>\n<p>65. En primer lugar, hemos de recordar que todo lo que compartimos en nuestros posts, comentarios y \u00abme gusta\u00bb, mediante palabras habladas o escritas, con pel\u00edculas o im\u00e1genes animadas, debe ajustarse al estilo que aprendemos de Cristo, quien transmiti\u00f3 su mensaje no s\u00f3lo con palabras sino con todo su modo de vida, revel\u00e1ndonos as\u00ed que la comunicaci\u00f3n, en su nivel m\u00e1s profundo, es la entrega de s\u00ed mismo en el amor<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Por tanto, el\u00a0<i>c\u00f3mo\u00a0<\/i>decimos algo es tan importante como el\u00a0<i>qu\u00e9<\/i>\u00a0decimos. La creatividad consiste en asegurarse de que el\u00a0<i>c\u00f3mo<\/i>\u00a0corresponda al\u00a0<i>qu\u00e9<\/i>. En otras palabras, solo podemos comunicar bien si \u201camamos bien\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<\/p>\n<p>66. Para comunicar la verdad, primero debemos asegurarnos de que estamos transmitiendo informaci\u00f3n veraz; y ello no s\u00f3lo al crear contenidos, sino tambi\u00e9n al compartirlos. Debemos cerciorarnos de que somos una fuente fidedigna. Para comunicar la bondad, necesitamos un contenido de calidad, un mensaje orientado a ayudar, no a perjudicar; a promover acciones positivas, no a perder el tiempo en discusiones in\u00fatiles. Para comunicar la belleza, tenemos que estar seguros de que estamos comunicando un mensaje en su totalidad, para lo cual se necesita el arte de la contemplaci\u00f3n, que nos permite ver una realidad o un acontecimiento en relaci\u00f3n con muchas otras realidades y acontecimientos.<\/p>\n<p>En el contexto de la \u00abposverdad\u00bb y las \u00abnoticias falsas\u00bb, Jesucristo, \u00abel camino, la verdad y la vida\u00bb (Jn 14, 6), representa el principio de nuestra comuni\u00f3n con Dios y entre nosotros<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. En este sentido, el Papa Francisco, en su\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20190124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2019<\/a>, nos ha recordado que \u201cla obligaci\u00f3n de custodiar la verdad nace de la exigencia de no desmentir la rec\u00edproca relaci\u00f3n de comuni\u00f3n. De hecho, la verdad se revela en la comuni\u00f3n. En cambio, la mentira es el rechazo ego\u00edsta del reconocimiento de la propia pertenencia al cuerpo; es el no querer donarse a los dem\u00e1s, perdiendo as\u00ed la \u00fanica v\u00eda para encontrarse a uno mismo\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>.<\/p>\n<p>67. Por esta raz\u00f3n, lo segundo que debemos recordar es que un mensaje es m\u00e1s persuasivo cuando quien lo comunica pertenece a una comunidad. Urge que actuemos no s\u00f3lo como individuos, sino como comunidades. El hecho de que las redes sociales faciliten las iniciativas individuales en la producci\u00f3n de contenidos puede parecer una valiosa oportunidad; pero puede convertirse en un problema cuando las actividades individuales se llevan a cabo caprichosamente y no reflejan el objetivo y la perspectiva general de la comunidad eclesial. Dejar de lado nuestra propia agenda y la afirmaci\u00f3n de nuestras propias capacidades y competencias, para descubrir que todos nosotros -con nuestros talentos y debilidades- formamos parte de un grupo, es un don que nos fortalece para colaborar como \u00abmiembros los unos de los otros\u00bb. Estamos llamados a testimoniar un estilo de comunicaci\u00f3n que fomente nuestra pertenencia mutua, y que reavive lo que San Pablo llama las \u00abcoyunturas\u00bb que permiten a los miembros de un cuerpo actuar en sinergia (<i>Col<\/i>\u00a02, 19).<\/p>\n<p>68. As\u00ed pues, nuestra creatividad s\u00f3lo puede ser fruto de la comuni\u00f3n: no es tanto el resultado de un gran genio individual como el fruto de una gran amistad. En otras palabras, es fruto del amor. Como comunicadores cristianos, estamos llamados a dar testimonio de un estilo de comunicaci\u00f3n que no se basa \u00fanicamente en el individuo, sino en una forma de construir comunidad y pertenencia. El mejor modo de transmitir un contenido es reunir las voces de quienes aman ese contenido. Trabajar juntos como un equipo, dando espacio a distintos talentos, proveniencias, capacidades y ritmos, cocrear \u00a0belleza en una \u00abcreatividad sinf\u00f3nica\u00bb, es en realidad el testimonio m\u00e1s hermoso de que somos verdaderamente hijos de Dios, salvados de preocuparnos s\u00f3lo por nosotros mismos y abiertos al encuentro con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><b>Contarlo con una historia<\/b><\/p>\n<p>69. Las buenas historias captan la atenci\u00f3n y despiertan la imaginaci\u00f3n. Revelan la verdad y la hospedan. Las historias nos ofrecen una estructura interpretativa para comprender el mundo y responder a nuestras preguntas m\u00e1s profundas. Las historias construyen comunidad, ya que la comunidad se forma siempre a trav\u00e9s de la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n de historias ha adquirido una importancia renovada en la cultura digital gracias al poder \u00fanico de las historias para capturar la atenci\u00f3n y hablarnos directamente; a menudo proporcionan un contexto para la comunicaci\u00f3n m\u00e1s completo que el que consienten los\u00a0<i>posts<\/i>\u00a0o los tuits, que son siempre breves. La cultura digital est\u00e1 repleta de informaciones, y sus plataformas son en su mayor parte entornos ca\u00f3ticos. Las historias ofrecen una estructura, un modo de dar sentido a la experiencia digital. M\u00e1s \u00abencarnadas\u00bb que una pura argumentaci\u00f3n y m\u00e1s complejas que las reacciones superficiales y emotivas que suelen encontrarse en las plataformas digitales, ayudan a recuperar las relaciones humanas al ofrecer a las personas la oportunidad de contar sus propias historias o compartir aquellas que las han transformado.<\/p>\n<p>70. Un buen motivo para contar una historia es responder a quienes ponen en duda nuestro mensaje o nuestra misi\u00f3n. Crear una contranarrativa puede ser m\u00e1s eficaz para responder a un comentario hostil que replicar con un argumento<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>. De este modo trasladamos la atenci\u00f3n de la defensa a la promoci\u00f3n activa de un mensaje positivo y al cultivo de la solidaridad, como hizo Jes\u00fas con la historia del buen samaritano. En lugar de discutir con el doctor de la Ley sobre a qui\u00e9n debemos considerar como nuestro pr\u00f3jimo y a qui\u00e9n podemos ignorar o incluso odiar, Jes\u00fas simplemente cont\u00f3 una historia. Como maestro narrador, Jes\u00fas no coloca al doctor de la Ley en el lugar del samaritano, sino en el del hombre herido: para descubrir qui\u00e9n es su pr\u00f3jimo, primero debe ponerse en el lugar del herido y experimentar que otra persona se ha compadecido de \u00e9l. S\u00f3lo cuando el doctor de la Ley comprende esto y recibe los cuidados del samaritano, puede sacar conclusiones para su propia vida y hacer suya la historia. El propio doctor de la Ley es el hombre que ha ca\u00eddo en manos de los ladrones, y el samaritano que se acerca a \u00e9l es Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros, al escuchar esta historia, es el hombre herido que yace al borde del camino. Y para todos nosotros, el samaritano es Jes\u00fas. Si todav\u00eda nos preguntamos \u00ab\u00bfqui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u00bb, es porque a\u00fan no hemos experimentado que somos amados y que nuestra vida est\u00e1 conectada con todas las vidas.<\/p>\n<p>71. Desde los inicios de la Iglesia, la historia de la profunda experiencia vivida por los seguidores de Jes\u00fas en su presencia ha atra\u00eddo a otros al discipulado cristiano. Los hechos de los Ap\u00f3stoles est\u00e1n llenos de estos episodios. Por ejemplo, Pedro fue inspirado por el Esp\u00edritu Santo y predic\u00f3 la resurrecci\u00f3n de Cristo a los peregrinos en Pentecost\u00e9s, lo que llev\u00f3 a la conversi\u00f3n de 3.000 personas (cfr. Hch 2, 14-41). Esto nos da una idea de cu\u00e1nto puede influir nuestra narraci\u00f3n de historias en los dem\u00e1s. Al mismo tiempo, contar historias y experiencias es solo uno de los elementos de la evangelizaci\u00f3n. Son igualmente importantes las explicaciones sistem\u00e1ticas de la fe mediante la formulaci\u00f3n de los S\u00edmbolos de la Fe y de obras doctrinales.<\/p>\n<p><b>Construir la comunidad en un mundo fragmentado<\/b><\/p>\n<p>72. Las personas buscan alguien que pueda orientarlas y darles esperanza; est\u00e1n hambrientas de gu\u00eda moral y espiritual, pero a menudo no la encuentran en los lugares tradicionales. En nuestros d\u00edas es com\u00fan dirigirse a los \u201cinfluencers\u201d (influentes), individuos que consiguen y mantienen un gran n\u00famero de seguidores; adquieren as\u00ed mayor visibilidad y logran inspirar y motivar a los dem\u00e1s con sus ideas o experiencias. El \u00e9xito de un influente de las redes sociales est\u00e1 ligado a su capacidad para destacar en la inmensidad de la red y atraer a numerosos seguidores.<\/p>\n<p>73. En s\u00ed mismo, llegar a ser viral es algo neutro, no tiene autom\u00e1ticamente un impacto positivo o negativo en la vida de los dem\u00e1s. A este respecto, \u201clas redes sociales son capaces de favorecer las relaciones y de promover el bien de la sociedad, pero tambi\u00e9n pueden conducir a una ulterior polarizaci\u00f3n y divisi\u00f3n entre las personas y los grupos. El entorno digital es una plaza, un lugar de encuentro, donde se puede acariciar o herir, tener una provechosa discusi\u00f3n o un linchamiento moral\u201d<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>.<\/p>\n<p>74.\u00a0<i>Micro y macro influentes<\/i><\/p>\n<p>Todos deber\u00edamos tomarnos en serio nuestra \u201cinfluencia\u201d. No s\u00f3lo existen macroinfluentes con una gran audiencia, sino tambi\u00e9n microinfluentes. Cada cristiano es un microinfluente. Y todo cristiano deber\u00eda ser consciente de su influencia potencial, independientemente del n\u00famero de seguidores que tenga. Al mismo tiempo, debe ser consciente de que el valor del mensaje transmitido por el influente cristiano no depende de las cualidades del mensajero. Todo seguidor de Cristo tiene el potencial de establecer un v\u00ednculo, no consigo mismo, sino con el Reino de Dios, incluso para el c\u00edrculo m\u00e1s peque\u00f1o de sus relaciones. \u00abCree en el Se\u00f1or Jes\u00fas y te salvar\u00e1s, t\u00fa y toda tu familia\u00bb (Hch 16, 31).<\/p>\n<p>Sin embargo, hemos de reconocer que nuestra responsabilidad aumenta con el incremento del n\u00famero de seguidores. Cuanto mayor sea el n\u00famero de seguidores, mayor debe ser nuestra conciencia de que no estamos actuando en nuestro propio nombre. La responsabilidad de servir a la propia comunidad, especialmente en el caso de quienes desempe\u00f1an papeles de liderazgo p\u00fablico, no puede ser secundaria respecto a la promoci\u00f3n de las propias opiniones personales desde los p\u00falpitos p\u00fablicos de los medios digitales<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<\/p>\n<p>75.\u00a0<i>Ser reflexivos, no reactivos<\/i><\/p>\n<p>El estilo cristiano debe ser reflexivo, no reactivo, tambi\u00e9n en las redes sociales. Por lo tanto, todos debemos tener cuidado para no caer en las trampas digitales que se esconden en contenidos dise\u00f1ados expresamente para sembrar el conflicto entre los usuarios provocando indignaci\u00f3n o reacciones emocionales.<\/p>\n<p>Debemos estar atentos a no publicar y compartir contenidos que puedan causar malentendidos, exacerbar la divisi\u00f3n, incitar al conflicto y ahondar los prejuicios. Por desgracia, la tendencia a dejarse llevar en las discusiones acaloradas y a veces irrespetuosas es com\u00fan en las interacciones en l\u00ednea. Todos podemos caer en la tentaci\u00f3n de buscar la \u00abpaja en el ojo\u00bb de nuestros hermanos y hermanas (Mt 7, 3) lanzando acusaciones p\u00fablicas en las redes sociales, fomentando divisiones en la comunidad eclesial o discutiendo sobre qui\u00e9n es el m\u00e1s grande entre nosotros, como hicieron los primeros disc\u00edpulos (Lc 9, 46). El problema de la comunicaci\u00f3n pol\u00e9mica y superficial -y, por tanto, divisiva-, es especialmente preocupante cuando procede de los l\u00edderes de la Iglesia: obispos, pastores y destacados l\u00edderes laicos. \u00c9stos no s\u00f3lo causan divisi\u00f3n en la comunidad, sino que tambi\u00e9n autorizan y legitiman a otros a promover un tipo de comunicaci\u00f3n similar.<\/p>\n<p>Ante esta tentaci\u00f3n, a menudo la mejor l\u00ednea de acci\u00f3n es no reaccionar o reaccionar con el silencio para no dignificar esta falsa din\u00e1mica. Se puede afirmar con seguridad que este tipo de din\u00e1mica no ayuda; al contrario, causa un gran da\u00f1o. As\u00ed pues, los cristianos est\u00e1n llamados a mostrar otro camino.<\/p>\n<p>76.\u00a0<i>Ser activos, ser sinodales<\/i><\/p>\n<p>Las redes sociales pueden convertirse en una oportunidad para compartir historias y experiencias de belleza o de sufrimiento que est\u00e1n f\u00edsicamente lejos de nosotros. De este modo, podemos rezar juntos y buscar juntos el bien, redescubriendo lo que nos une<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>. Ser activos significa participar en proyectos que inciden en la vida cotidiana de las personas: proyectos que promueven la dignidad humana y el desarrollo; que tienen como objetivo reducir las desigualdades digitales; que promueven el acceso digital a la informaci\u00f3n y la alfabetizaci\u00f3n; que promueven iniciativas de cuidado y de recogida de fondos para los pobres y marginados; y que dan voz a los que no la tienen en la sociedad.<\/p>\n<p>Los desaf\u00edos a los que nos enfrentamos son globales, por lo que requieren un esfuerzo de colaboraci\u00f3n global. Por ello, urge que aprendamos a actuar juntos, como comunidad y no como individuos: no tanto como \u00abinfluentes individuales\u00bb, sino como \u00abtejedores de comuni\u00f3n\u00bb, poniendo en com\u00fan nuestros talentos y habilidades, compartiendo conocimientos y sugerencias<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<\/p>\n<p>Por eso Jes\u00fas envi\u00f3 a los disc\u00edpulos \u00abde dos en dos\u00bb (cfr. Mc 6,7), para que caminando juntos<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>\u00a0podamos revelar, tambi\u00e9n en las redes sociales, el rostro sinodal de la Iglesia. Este es el significado profundo de la comuni\u00f3n que une a todos los bautizados del mundo. Como cristianos, la comuni\u00f3n forma parte de nuestro \u00abADN\u00bb. El Esp\u00edritu Santo nos hace capaces as\u00ed de abrir nuestro coraz\u00f3n a los dem\u00e1s y de abrazar nuestra pertenencia a una hermandad universal.<\/p>\n<p><b>El signo del testimonio<\/b><\/p>\n<p>77. Nuestra presencia en las redes sociales se concentra generalmente en la difusi\u00f3n de informaci\u00f3n. En esta l\u00ednea, la presentaci\u00f3n de ideas, ense\u00f1anzas, pensamientos, reflexiones espirituales y similares en los medios sociales debe ser fiel a la tradici\u00f3n cristiana. Pero esto no es suficiente. Los cristianos deber\u00edamos ser conocidos no solo por nuestra capacidad para llegar a los dem\u00e1s con contenidos religiosos interesantes, sino tambi\u00e9n por nuestra disponibilidad para escuchar, para discernir antes de actuar, para tratar a todas las personas con respeto, para responder con una pregunta en vez de con un juicio, para permanecer en silencio en lugar de suscitar una controversia, y para ser \u00abdiligentes para escuchar y tardos para hablar y para la ira\u00bb (Stg 1, 19).<\/p>\n<p>En otras palabras, todo lo que hacemos, de palabra y de obra, debe llevar el signo del testimonio. No estamos presentes en las redes sociales para \u00abvender un producto\u00bb. No estamos haciendo publicidad, sino comunicando vida, la vida que se nos ha dado en Cristo. Por eso, todo cristiano todo cristiano debe procurar no hacer proselitismo, sino dar testimonio.<\/p>\n<p>78. \u00bfQu\u00e9 significa ser testigo? La palabra griega para testigo es \u00abm\u00e1rtir\u00bb, y se puede afirmar que algunos de los m\u00e1s poderosos \u201cinfluentes cristianos\u00bb han sido m\u00e1rtires. El atractivo de los m\u00e1rtires est\u00e1 en que testimonian su uni\u00f3n con Dios mediante el sacrificio de su propia vida<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>. \u201c\u00bfNo sab\u00e9is que vuestro cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo que hab\u00e9is recibido de Dios y que habita en vosotros? Ya no sois los due\u00f1os de vosotros mismos\u201d (1 Co 6, 19). Los cuerpos de los m\u00e1rtires son instrumentos ejemplares para la revelaci\u00f3n del amor de Dios.<\/p>\n<p>Si el martirio es el signo supremo del testimonio cristiano, todo cristiano est\u00e1 llamado a sacrificarse: la vida cristiana es una vocaci\u00f3n que consume nuestra propia existencia, ya que ofrecemos nuestro ser, alma y cuerpo para convertirnos en un espacio de comunicaci\u00f3n del amor de Dios, un signo que apunta hacia el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>En este sentido comprendemos mejor las palabras del gran Juan Bautista, primer testigo de Cristo: \u00abEs necesario que \u00c9l crezca y que yo disminuya\u00bb (Jn 3, 30). Como el Precursor, que exhort\u00f3 a sus disc\u00edpulos a seguir a Cristo, no buscamos \u00abseguidores\u00bb para nosotros mismos, sino para Cristo. S\u00f3lo podemos difundir el Evangelio creando una comuni\u00f3n que nos una en Cristo. Podemos hacerlo siguiendo el ejemplo de Jes\u00fas al interactuar con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>79. El atractivo de la fe alcanza a las personas all\u00ed donde est\u00e1n y tal como est\u00e1n, en el aqu\u00ed y ahora. Jes\u00fas pas\u00f3 de ser un desconocido carpintero de Nazaret a ganar r\u00e1pidamente popularidad en toda la regi\u00f3n de Galilea. Mirando con compasi\u00f3n a la gente, que era como un reba\u00f1o sin pastor, Jes\u00fas proclam\u00f3 el Reino de Dios curando a los enfermos y ense\u00f1ando a las multitudes. Para obtener el m\u00e1ximo \u00abalcance\u00bb, a menudo hablaba a la muchedumbre desde una monta\u00f1a o desde una barca. Para promover la \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb de algunos de los suyos, eligi\u00f3 a doce y a ellos les explic\u00f3 todo. Pero luego, en la c\u00faspide de su \u00ab\u00e9xito\u00bb, se retiraba inesperadamente en soledad con el Padre. Pidi\u00f3 a sus disc\u00edpulos que hicieran lo mismo: cuando le relataron el \u00e9xito de sus misiones, les invit\u00f3 a que fueran a un lugar apartado para descansar y rezar. Y cuando discutieron sobre qui\u00e9n de ellos era el m\u00e1s grande, les anunci\u00f3 su futuro sufrimiento en la cruz. Su objetivo -ellos lo comprender\u00edan m\u00e1s tarde- no fue incrementar su p\u00fablico, sino revelar el amor del Padre para que las personas, todas las personas, tuvieran vida y la tuvieran en abundancia (cfr. Jn 10,10).<\/p>\n<p>Siguiendo las huellas de Jes\u00fas, para nosotros debe ser una prioridad el reservar un espacio suficiente para el di\u00e1logo personal con el Padre y para permanecer en sinton\u00eda con el Esp\u00edritu Santo, que nos recordar\u00e1 siempre que en la Cruz todo cambi\u00f3. \u00a1No hubo ning\u00fan \u00abme gusta\u00bb y casi ning\u00fan \u00abseguidor\u00bb en el momento de la mayor manifestaci\u00f3n de la gloria de Dios! Cualquier medida humana del \u00ab\u00e9xito\u00bb queda relativizada por la l\u00f3gica del Evangelio.<\/p>\n<p>80. Este es nuestro testimonio: hemos de atestiguar, con nuestras palabras y nuestras vidas, lo que Otro ha hecho<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>. As\u00ed, y s\u00f3lo as\u00ed, podemos ser testigos -e incluso misioneros- de Cristo y de su Esp\u00edritu. Esto incluye tambi\u00e9n nuestra presencia en las redes sociales. La fe conlleva, sobre todo, dar testimonio de la alegr\u00eda que nos dona el Se\u00f1or. Y esta alegr\u00eda siempre brilla con fuerza sobre el tel\u00f3n de fondo de una memoria agradecida. Contar a los dem\u00e1s la raz\u00f3n de nuestra esperanza y hacerlo con dulzura y respeto (1 Pe 3,15) es un signo de gratitud. Es la respuesta de quien, a trav\u00e9s de la gratitud, se hace d\u00f3cil al Esp\u00edritu y, por tanto, es libre. As\u00ed fue para Mar\u00eda, que, sin quererlo ni intentarlo, se convirti\u00f3 en\u00a0<i>la mujer m\u00e1s influyente de la historia<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a><i>.<\/i>\u00a0Es la respuesta de quien, por la gracia de la humildad, no se pone a s\u00ed mismo en primer plano, y de este modo facilita el encuentro con Cristo, que dijo: \u00abAprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb (Mt 11, 29).<\/p>\n<p>Siguiendo la l\u00f3gica del Evangelio, todo lo que hemos de hacer es suscitar una pregunta para despertar la b\u00fasqueda de la respuesta. El resto es la obra escondida de Dios.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>81. Como hemos visto, viajamos por las autopistas digitales junto a amigos y completos desconocidos, esforz\u00e1ndonos por evitar las numerosas trampas a lo largo del camino, y tomamos conciencia de que hay heridos a los lados de la carretera. A veces, estos heridos pueden ser los dem\u00e1s. Otras veces, somos nosotros mismos. Cuando esto sucede, nos detenemos, y, a trav\u00e9s de la vida que hemos recibido mediante los sacramentos y que act\u00faa en nosotros, esta toma de conciencia se convierte en encuentro: el herido deja de ser un personaje o una imagen en la pantalla y adquiere la forma del pr\u00f3jimo, de un hermano o hermana, y, de hecho, del Se\u00f1or, que dijo: \u00abOs aseguro que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis\u00bb (Mt 25, 40). Y si a veces somos nosotros los heridos, el samaritano que se inclina sobre nosotros con compasi\u00f3n tiene tambi\u00e9n el Rostro del Se\u00f1or, que se hizo nuestro pr\u00f3jimo y se inclin\u00f3 sobre la humanidad que sufre para curar nuestras heridas. En ambos casos, lo que quiz\u00e1 comenz\u00f3 como un encuentro casual o una presencia distra\u00edda en las redes sociales se transforma en personas presentes las unas a las otras en un encuentro lleno de misericordia. Esta misericordia nos permite experimentar, ya ahora, el Reino de Dios y la comuni\u00f3n que tiene su origen en la Sant\u00edsima Trinidad: la verdadera \u00abtierra prometida\u00bb.<\/p>\n<p>82. Entonces, desde nuestra presencia amorosa y genuina en estas esferas digitales de la vida humana se hace posible abrir un camino hacia lo que San Juan y San Pablo anhelaban en sus cartas: el encuentro cara a cara de cada persona herida con el Cuerpo del Se\u00f1or, la Iglesia, para que en ese encuentro personal, de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, sus heridas y las nuestras puedan ser sanadas y \u00abnuestra alegr\u00eda sea completa\u00bb (2 Jn 12).<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p><i>Que la imagen del buen samaritano que venda las heridas del hombre apaleado, vertiendo sobre ellas aceite y vino, nos sirva como gu\u00eda. Que nuestra comunicaci\u00f3n sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegr\u00eda. Que nuestra luminosidad no provenga de trucos o efectos especiales, sino de acercarnos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a><i>.<\/i><\/p>\n<p><i>Ciudad del Vaticano, 28 de mayo de 2023, Solemnidad de Pentecost\u00e9s.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: left\" align=\"center\"><b>Paolo Ruffini<\/b><br \/>\n<i>Prefecto<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: left\" align=\"right\"><b>Lucio A. Ruiz<\/b><br \/>\n<i>Secretario<\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-77050 aligncenter\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1080\" height=\"1080\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1.jpg 1080w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-100x100.jpg?crop=1 100w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-770x770.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-500x500.jpg 500w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-293x293.jpg 293w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-390x390.jpg 390w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-585x585.jpg 585w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Amar-al-mundo-1-900x900.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px\" \/><\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn54\">\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0S\u00ednodo de los Obispos,\u00a0<i><a href=\"http:\/\/secretariat.synod.va\/content\/synod2018\/es\/actualidad\/-documento-final-de-la-reunion-pre-sinodal-de-los-jovenes--tradu.html\">Documento final de la reuni\u00f3n pre-sinodal en preparaci\u00f3n para la XV Asamblea General Ordinaria, \u00abLos j\u00f3venes, la fe y el discernimiento vocacional\u00bb<\/a><\/i>, Roma (19-24 de marzo de 2018), n. 4.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/messages\/communications\/documents\/hf_ben-xvi_mes_20090124_43rd-world-communications-day.html\">Mensaje de Su Santidad Benedicto XVI para la XLIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>\u00a0Nuevas tecnolog\u00edas, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de di\u00e1logo, de amistad\u00a0<\/i>(24 de mayo de 2009).\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/pccs\/documents\/rc_pc_pccs_doc_22021992_aetatis_sp.html\">Aetatis Novae<\/a>\u00a0<\/i>ya se refer\u00eda a la tecnolog\u00eda digital en 1992; y los documentos de 2002\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/pccs\/documents\/rc_pc_pccs_doc_20020228_ethics-internet_sp.html\">\u00c9tica en Internet<\/a><\/i>\u00a0y\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/pccs\/documents\/rc_pc_pccs_doc_20020228_church-internet_sp.html\">La Iglesia e Internet<\/a>\u00a0<\/i>se centran con m\u00e1s detalle en el impacto cultural de la red. La Carta Apost\u00f3lica de 2005 de San Juan Pablo II\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_letters\/2005\/documents\/hf_jp-ii_apl_20050124_il-rapido-sviluppo.html\">El r\u00e1pido desarrollo<\/a>,<\/i>\u00a0dirigida a los responsables de la comunicaci\u00f3n social, ofrece reflexiones sobre algunas cuestiones que plantea dicha comunicaci\u00f3n. Adem\u00e1s de los documentos espec\u00edficos sobre la comunicaci\u00f3n social, en las \u00faltimas d\u00e9cadas otros documentos magisteriales han dedicado secciones a este tema. V\u00e9anse, por ejemplo,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini.html\">Verbum Domini<\/a>,<\/i>\u00a0113;\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>\u00a062, 70, 87;\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html\">Laudato si&#8217;<\/a>,<\/i>\u00a047, 102-114;\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html\">Gaudete et exsultate<\/a>,<\/i>\u00a0115;\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html\">Christus Vivit<\/a>,<\/i>\u00a086-90, 104-106;\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a><\/i>\u00a042-50.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/messages\/communications\/documents\/hf_ben-xvi_mes_20130124_47th-world-communications-day.html\">Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>,<i>\u00a0Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelizaci\u00f3n\u00a0<\/i>(24 de enero de 2013).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20190124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la LIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>\u00a0\u201cSomos miembros unos de otros\u201d (Ef 4,25). De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana\u00bb<\/i>\u00a0(24 de enero de 2019).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0El Vaticano abri\u00f3 su primer canal de YouTube en 2008. Desde 2012, el Santo Padre ha estado activo en Twitter, y desde 2016, en Instagram. Paralelamente a ello, la presencia del Papa en los medios digitales se ha convertido en uno de los m\u00e9todos de su interacci\u00f3n pastoral; comenz\u00f3 con video mensajes a mediados de los a\u00f1os 2000, seguidos de video conferencias en directo como la conexi\u00f3n con los astronautas de la Estaci\u00f3n Espacial Internacional en 2017. El video mensaje del Papa a la\u00a0<i>Super Bowl<\/i>\u00a0estadounidense del 2017 y su participaci\u00f3n en las\u00a0<i>TED Talks<\/i>\u00a0en 2017 y 2020 son solamente dos ejemplos de la presencia pastoral del Papa en los medios digitales.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0La transmisi\u00f3n en directo de la\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2020\/3\/27\/uniti-in-preghiera.html\"><i>Statio Orbis\u00a0<\/i>del 27 de marzo de 2020<\/a>\u00a0atrajo a unos 6 millones de espectadores en el canal YouTube de Vatican News, y 10 millones de espectadores en Facebook. Estas cifras no incluyen visualizaciones posteriores de la grabaci\u00f3n del evento, ni visualizaciones a trav\u00e9s de otros canales. En la noche del 27 de marzo, 200.000 usuarios comenzaron a seguir a @Franciscus en Instagram. Las publicaciones referidas a la\u00a0<i>Statio Orbis\u00a0<\/i>siguen estando entre el contenido con mayor n\u00famero de interacciones en la historia de esta cuenta.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>\u00a0Entre las muchas im\u00e1genes del Evangelio que podr\u00edan haber sido elegidas como inspiraci\u00f3n para este texto se escogi\u00f3 la par\u00e1bola del buen samaritano, que para el Papa Francisco \u201ces tambi\u00e9n una par\u00e1bola sobre la comunicaci\u00f3n\u201d (cfr.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20140124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Papa Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>,<i>\u00a0\u201cComunicaci\u00f3n al servicio de una aut\u00e9ntica cultura del encuentro\u201d,\u00a0<\/i>24 de enero de 2014).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>\u00a0Por ejemplo: \u00bfqui\u00e9n establece las fuentes de las que aprenden los sistemas de inteligencia artificial? \u00bfQui\u00e9n financia estos nuevos productores de opini\u00f3n p\u00fablica? \u00bfC\u00f3mo podemos garantizar que quienes elaboran los algoritmos est\u00e9n guiados por principios \u00e9ticos y ayuden a difundir globalmente una nueva conciencia y un nuevo pensamiento cr\u00edtico para reducir al m\u00ednimo los fallos de las nuevas plataformas de informaci\u00f3n? La alfabetizaci\u00f3n sobre los nuevos medios de comunicaci\u00f3n deber\u00eda abarcar competencias que no s\u00f3lo permitan a las personas gestionar de forma cr\u00edtica y eficaz la informaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n discernir el uso de tecnolog\u00edas que reducen cada vez m\u00e1s la brecha entre lo humano y lo no humano.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a><\/i>\u00a030;\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>\u00a0220; v. tambi\u00e9n el\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2019\/2\/4\/fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/i>\u00a0(<i>4 de febrero de 2019<\/i>):\u00a0<i>\u201c<\/i>Nos dirigimos a (\u2026) los trabajadores de los medios de comunicaci\u00f3n (\u2026) de cada parte del mundo, para que redescubran los valores de la paz, de la justicia, del bien, de la belleza, de la fraternidad humana y de la convivencia com\u00fan, con vistas a confirmar la importancia de tales valores como ancla de salvaci\u00f3n para todos y buscar difundirlos en todas partes<i>\u201d.<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>\u00a0\u201c<i>Algunas personas prefieren no buscar, no informarse, y viven su bienestar y su comodidad indiferentes al grito de dolor de la humanidad que sufre. Casi sin darnos cuenta, nos hemos convertido en incapaces de sentir compasi\u00f3n por los otros, por sus dramas; no nos interesa preocuparnos de ellos, como si aquello que les acontece fuera una responsabilidad que nos es ajena, que no nos compete\u201d.\u00a0<\/i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20151208_messaggio-xlix-giornata-mondiale-pace-2016.html\">Mensaje de Su Santidad el Papa Francisco para la XLIX Jornada Mundial de la Paz<\/a>,\u00a0<i>Vence la indiferencia y conquista la paz<\/i>\u00a0(1 de enero de 2016);\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a>,<\/i>\u00a054.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20151208_messaggio-xlix-giornata-mondiale-pace-2016.html\">Mensaje de Su Santidad el Papa Francisco para la XLIX Jornada Mundial de la Paz<\/a>,\u00a0<i>Vence la indiferencia y conquista la paz<\/i>\u00a0(1 de enero de 2016).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a>,<\/i>\u00a067.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje de Su Santidad el Papa Francisco para la LVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>,\u00a0<i>Escuchar con los o\u00eddos del coraz\u00f3n\u00a0<\/i>(24 de enero de 2022).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a><i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a>,<\/i>\u00a063.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>\u00a0\u201cEl silencio es precioso para favorecer el necesario discernimiento entre los numerosos est\u00edmulos y respuestas que recibimos, para reconocer e identificar asimismo las preguntas verdaderamente importantes\u201d.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/messages\/communications\/documents\/hf_ben-xvi_mes_20120124_46th-world-communications-day.html\">Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI para la XLVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>,<\/i>\u00a0<i>Silencio y Palabra: camino de evangelizaci\u00f3n<\/i>\u00a0(24 de enero de 2012).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20140124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Papa Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>,\u00a0<i>Comunicaci\u00f3n al servicio de una aut\u00e9ntica cultura del encuentro<\/i>\u00a0(24 de enero de 2014).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Papa Francisco para la LVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>,\u00a0<i>Escuchar con los o\u00eddos del coraz\u00f3n<\/i>\u00a0(24 de enero de 2022);<i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a>,<\/i>\u00a0171.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>\u00a0\u201cLa primera escucha que hay que redescubrir cuando se busca una comunicaci\u00f3n verdadera es la escucha de s\u00ed mismo, de las propias exigencias m\u00e1s verdaderas, aquellas que est\u00e1n inscritas en lo \u00edntimo de toda persona. Y no podemos sino escuchar lo que nos hace \u00fanicos en la creaci\u00f3n: el deseo de estar en relaci\u00f3n con los otros y con el Otro\u201d.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20220124-messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Papa Francisco para la LVI Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>,\u00a0<i>Escuchar con los o\u00eddos del coraz\u00f3n<\/i>\u00a0(24 de enero de 2022).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a><i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini.html\">Verbum Domini<\/a><\/i>, 86-87.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a>\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html\">Laudato si&#8217;<\/a><\/i>,\u00a047.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html\">Laudato si&#8217;<\/a>,\u00a0<\/i>66.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/pccs\/documents\/rc_pc_pccs_doc_23051971_communio_sp.html\">Communio et Progressio<\/a>,<\/i>\u00a012.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20190124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la LIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>\u00a0\u201cSomos miembros unos de otros\u201d (Ef 4,25). De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana<\/i>\u00a0(24 de enero de 2019).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20140124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Papa Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>\u00a0Comunicaci\u00f3n al servicio de una aut\u00e9ntica cultura del encuentro\u00a0<\/i>(24 de enero de 2014).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a><\/i>, 49.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a><i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a><\/i>, 69.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20140124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>\u00a0Comunicaci\u00f3n al servicio de una aut\u00e9ntica cultura del encuentro<\/i>\u00a0(24 de enero de 2014).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a>\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a>,<\/i>\u00a077.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a>\u00a0Papa Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/angelus\/2016\/documents\/papa-francesco_angelus_20160710.html\">Angelus<\/a><\/i>\u00a0del 10 de julio de 2016.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html\">Gaudete et exsultate<\/a><\/i>\u00a0115.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a>\u00a0Sobre la cuesti\u00f3n de la polarizaci\u00f3n y su relaci\u00f3n con la creaci\u00f3n de consenso, v\u00e9ase\u00a0\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\">Fratelli tutti<\/a><\/i>, 206-214.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2022\/september\/documents\/20220924-visita-assisi.html\">Discurso en el evento \u201cLa econom\u00eda de Francisco\u201d<\/a>, 24 de septiembre de 2022.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a>\u00a0\u201cAl d\u00eda siguiente, sac\u00f3 dos denarios y se los dio al due\u00f1o del albergue, dici\u00e9ndole: \u00abCu\u00eddalo, y lo que gastes de m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 al volver\u00bb (Lc 10, 35).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a>\u00a0Una encuesta realizada en EE.UU. por el Barna Research Centre en 2020 revel\u00f3 que, aunque la mitad de la personas que \u201cnormalmente van a la iglesia\u201d declararon que no hab\u00edan \u00ab<i>participado<\/i>\u00a0en servicios religiosos, ni en persona ni digitalmente\u00bb durante un periodo de seis meses, s\u00ed afirmaron haber \u00ab<i>visto<\/i>\u00a0un servicio religioso en l\u00ednea\u00bb durante ese mismo periodo. Por tanto, es posible reconocer que se ha visto un servicio de culto sin considerarse a s\u00ed mismo como participante.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a>\u00a0En la realidad virtual, parece haber sustitutos artificiales para casi todo; podemos compartir todo tipo de informaciones digitalmente, pero compartir una comida no parece que sea posible ni siquiera en el metaverso.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a>\u00a0Cfr.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/20220629-lettera-ap-desiderio-desideravi.html\">Desiderio desideravi<\/a><\/i>, n. 9, citando a Leone Magno,\u00a0<i>Sermo LXXIV: De ascensione Domini<\/i>\u00a0II, 1:\u00a0<i>\u201cquod \u2026 Redemptoris nostri conspicuum fuit, in sacramenta transivit\u201d.<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20190124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la LIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>,\u00a0<i>\u201cSomos miembros unos de otros\u201d (Ef 4,25). De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana<\/i>\u00a0(24 de enero de 2019). Puede ser \u00fatil considerar otras pr\u00e1cticas espirituales que podr\u00edan ser m\u00e1s adecuadas que la Santa Misa para compartir en l\u00ednea, como la Liturgia de las Horas o la\u00a0<i>lectio divina.<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a>\u00a0 Cfr.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/september\/documents\/papa-francesco_20190923_dicastero-comunicazione.html\">Discurso del Santo Padre Francisco a la Asamblea Plenaria del Dicasterio para la Comunicaci\u00f3n<\/a><\/i>, 23 de septiembre de 2019.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a>\u00a0El Papa Francisco ha hablado en numerosas ocasiones del estilo de Dios como \u201ccercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura\u201d (Audiencias Generales, \u00c1ngelus, Homil\u00edas, conferencias de prensa, etc.)<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a>\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/pccs\/documents\/rc_pc_pccs_doc_23051971_communio_sp.html\">Communio et Progressio<\/a><\/i>, n.11.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a>\u00a0\u201cBasta amar bien para decir bien\u201d (San Francisco de Sales). Cfr.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/20230124-messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la LVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>, Hablar con el coraz\u00f3n. \u201cEn la verdad y en el amor\u201d (Ef 4,15)<\/i>\u00a0(24 de enero de 2023).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20180124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la LII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>\u00a0<i>\u201cLa verdad os har\u00e1 libres\u201d (Jn 8, 32).\u00a0<\/i>Fake news<i>\u00a0y periodismo de paz<\/i>\u00a0(24 de enero de 2018).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20190124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la LIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>\u00a0\u00ab\u201cSomos miembros unos de otros\u201d (Ef 4,25). De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana\u00bb<\/i>\u00a0(24 de enero de 2019).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a>\u00a0Es importante, sin embargo, corregir una narrativa falsa de modo respetuoso y tempestivo. \u201cLas\u00a0<i>fake news<\/i>\u00a0deben ser contrastadas, pero siempre deben ser respetadas las personas, que a menudo se adhieren a ellas sin plena advertencia ni responsabilidad\u201d.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2022\/january\/documents\/20220128-mediacattolici.html\">Discurso del Santo Padre Francisco a los participantes en un encuentro organizado por el Consorcio Internacional de Medios Cat\u00f3licos \u00abCatholic fact-checking\u00bb<\/a>, 28 de enero de 2022.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20160124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la L Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>\u00a0<i>Comunicaci\u00f3n y Misericordia: un encuentro fecundo<\/i>\u00a0(24 de enero de 2016).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a>\u00a0Esto concierne tambi\u00e9n a la formaci\u00f3n de los sacerdotes. Como se lee en la\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cclergy\/documents\/rc_con_cclergy_doc_20161208_ratio-fundamentalis-institutionis-sacerdotalis_sp.html\">Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis<\/a><\/i>, \u201clos futuros pastores no pueden permanecer excluidos, ni durante su iter formativo, ni en su futuro ministerio\u201d de la plaza p\u00fablica de los\u00a0<i>mass<\/i>\u00a0media y las redes sociales (n. 97). Deber\u00edan tambi\u00e9n ser conscientes de los inevitables riesgos que se derivan de frecuentar el mundo digital, entre ellos las diversas formas de dependencia (cfr. n. 99). Sobre este aspecto, v\u00e9ase tambi\u00e9n el\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2022\/october\/documents\/20221024-seminaristi-sacerdoti.html\">discurso del Santo Padre Francisco a los sacerdotes y seminaristas que estudian en Roma<\/a><\/i>\u00a0del 24 de octubre de 2022.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20190124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Santo Padre Francisco para la LIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><i>\u00a0\u201cSomos miembros unos de otros\u201d (Ef 4,25). De las comunidades en las redes sociales a la comunidad humana\u00a0<\/i>(24 de enero de 2019).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a>\u00a0Podr\u00eda ser \u00fatil, por tanto, que las iniciativas individuales en las redes sociales, sobre todo las que provienen de los religiosos y del clero, encuentren un modo para fortalecer la comuni\u00f3n en la Iglesia. Como comunidad cristiana, podr\u00eda ser \u00fatil tambi\u00e9n acercarse a los influentes que est\u00e1n en los m\u00e1rgenes de nuestros ambientes eclesiales.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a>\u00a0Ser sinodal (de\u00a0<i>syn<\/i>\u00a0<i>od\u00f2s<\/i>) significa caminar por el mismo camino, caminar juntos, avanzar juntos.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a>\u00a0Esto ya fue descrito por los antiguos Padres de la Iglesia. Tertuliano, por ejemplo, hablaba del martirio como atracci\u00f3n. En su\u00a0<i>Apolog\u00eda<\/i>, explica que las persecuciones no solo son injustas, sino tambi\u00e9n in\u00fatiles: \u00abNinguna de vuestras crueldades, por exquisitas que sean, os servir\u00e1n; m\u00e1s bien, hacen nuestra religi\u00f3n m\u00e1s atractiva. Cuanto m\u00e1s nos seg\u00e1is, m\u00e1s crecemos en n\u00famero; la sangre de los cristianos es la semilla de vida nueva. (&#8230;) Esa misma obstinaci\u00f3n contra la que arremet\u00e9is es una lecci\u00f3n. Porque, \u00bfqui\u00e9n que la contempla no se siente impulsado a preguntar qu\u00e9 hay en el fondo de ella? \u00bfQui\u00e9n, despu\u00e9s de indagar, no abraza nuestras doctrinas?\u00bb. Tertuliano, Apolog\u00eda, n. 50 (traducci\u00f3n adaptada).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a>\u00a0Este p\u00e1rrafo se inspira en parte en el\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2020\/documents\/papa-francesco_20200521_messaggio-pom.html\">Mensaje a las Obras Misionales Pontificias<\/a><\/i>\u00a0del 21 de mayo de 2020.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a>\u00a0Viaje Apost\u00f3lico a Panam\u00e1:\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2019\/1\/26\/veglia-giovani-panama.html\">Vigilia con los j\u00f3venes<\/a><\/i>\u00a0(Campo San Juan Pablo II \u2013 Metro Park, 26 de enero de\u00a0 2019).<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/dpc\/documents\/20230528_dpc-verso-piena-presenza_es.html#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20140124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje del Papa Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a>\u00a0<i>Comunicaci\u00f3n al servicio de una aut\u00e9ntica cultura del encuentro\u00a0<\/i>(24 de enero de 2014).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n pastoral sobre la interacci\u00f3n en las Redes Sociales<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":77044,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_crdt_document":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[3153,463,9314,4953],"class_list":["post-77024","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-iglesia-y-mundo","tag-dicasterio-para-la-comunicacion","tag-redes-sociales","tag-reflexion-pastoral","tag-trending-es"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Amar al mundo con el coraz\u00f3n del Evangelio: Hacia una plena presencia &#8211; 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