{"id":2576,"date":"2021-01-01T16:45:34","date_gmt":"2021-01-01T16:45:34","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=2576"},"modified":"2021-02-28T16:57:48","modified_gmt":"2021-02-28T16:57:48","slug":"enciclica-fratelli-tutti-papa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/","title":{"rendered":"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo"},"content":{"rendered":"<p>El 4 de octubre de 2020 se public\u00f3 la tercera enc\u00edclica del Papa Francisco, <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\"><em>Fratelli tutti<\/em><\/a><em>,\u00a0<\/em>Hermanos todos, con el fin de favorecer una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social.<\/p>\n<p>Dividido en 8 cap\u00edtulos, este nuevo documento de Francisco pretende revelar cu\u00e1les son los grandes ideales, pero tambi\u00e9n los caminos concretos a recorrer para quienes quieren construir un mundo m\u00e1s justo y fraterno en sus relaciones cotidianas, en la vida social, en la pol\u00edtica y en las instituciones.<\/p>\n<p>Esta \u201cenc\u00edclica social\u201d , como la describe el propio Santo Padre, toma prestado su t\u00edtulo de las A<em>dmoniciones\u00a0<\/em>de san Francisco, que utilizaba las palabras\u00a0<em>fratelli tutti<\/em>\u00a0\u201cpara dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio\u201d.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, sigue el texto completo de la Enc\u00edclica del Papa <em>Fratelli tutti.<\/em><\/p>\n<p><em>***<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>CARTA ENC\u00cdCLICA<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em><strong>FRATELLI TUTTI<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>DEL SANTO PADRE<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>FRANCISCO<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>SOBRE LA FRATERNIDAD<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><em>Y LA AMISTAD SOCIAL<\/em><\/p>\n<ol>\n<li>1. \u00ab<em>Fratelli tutti<\/em>\u00bb<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn1\">[1]<\/a>, escrib\u00eda san Francisco de As\u00eds para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio. De esos consejos quiero destacar uno donde invita a un amor que va m\u00e1s all\u00e1 de las barreras de la geograf\u00eda y del espacio. All\u00ed declara feliz a quien ame al otro \u00abtanto a su hermano cuando est\u00e1 lejos de \u00e9l como cuando est\u00e1 junto a \u00e9l\u00bb<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn2\">[2]<\/a>. Con estas pocas y sencillas palabras expres\u00f3 lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona m\u00e1s all\u00e1 de la cercan\u00eda f\u00edsica, m\u00e1s all\u00e1 del lugar del universo donde haya nacido o donde habite.<\/li>\n<li>2. Este santo del amor fraterno, de la sencillez y de la alegr\u00eda, que me inspir\u00f3 a escribir la enc\u00edclica\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>,vuelve a motivarme para dedicar esta nueva enc\u00edclica a la fraternidad y a la amistad social. Porque san Francisco, que se sent\u00eda hermano del sol, del mar y del viento, se sab\u00eda todav\u00eda m\u00e1s unido a los que eran de su propia carne. Sembr\u00f3 paz por todas partes y camin\u00f3 cerca de los pobres, de los abandonados, de los enfermos, de los descartados, de los \u00faltimos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Sin fronteras<\/em><\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>3. Hay un episodio de su vida que nos muestra su coraz\u00f3n sin confines, capaz de ir m\u00e1s all\u00e1 de las distancias de procedencia, nacionalidad, color o religi\u00f3n. Es su visita al Sult\u00e1n Malik-el-Kamil, en Egipto, que signific\u00f3 para \u00e9l un gran esfuerzo debido a su pobreza, a los pocos recursos que ten\u00eda, a la distancia y a las diferencias de idioma, cultura y religi\u00f3n. Este viaje, en aquel momento hist\u00f3rico marcado por las cruzadas, mostraba a\u00fan m\u00e1s la grandeza del amor tan amplio que quer\u00eda vivir, deseoso de abrazar a todos. La fidelidad a su Se\u00f1or era proporcional a su amor a los hermanos y a las hermanas. Sin desconocer las dificultades y peligros, san Francisco fue al encuentro del Sult\u00e1n con la misma actitud que ped\u00eda a sus disc\u00edpulos: que sin negar su identidad, cuando fueran \u00abentre sarracenos y otros infieles [\u2026] no promuevan disputas ni controversias, sino que est\u00e9n sometidos a toda humana criatura por Dios\u00bb<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn3\">[3]<\/a>.\u00a0En aquel contexto era un pedido extraordinario. Nos impresiona que ochocientos a\u00f1os atr\u00e1s Francisco invitara a evitar toda forma de agresi\u00f3n o contienda y tambi\u00e9n a vivir un humilde y fraterno \u201csometimiento\u201d, incluso ante quienes no compart\u00edan su fe.<\/li>\n<li>4. \u00c9l no hac\u00eda la guerra dial\u00e9ctica imponiendo doctrinas, sino que comunicaba el amor de Dios. Hab\u00eda entendido que \u00abDios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios\u00bb (<em>1<\/em><em>Jn\u00a0<\/em>4,16). De ese modo fue un padre fecundo que despert\u00f3 el sue\u00f1o de una sociedad fraterna, porque \u00abs\u00f3lo el hombre que acepta acercarse a otros seres en su movimiento propio, no para retenerlos en el suyo, sino para ayudarles a ser m\u00e1s ellos mismos, se hace realmente padre\u00bb<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn4\">[4]<\/a>. En aquel mundo plagado de torreones de vigilancia y de murallas protectoras, las ciudades viv\u00edan guerras sangrientas entre familias poderosas, al mismo tiempo que crec\u00edan las zonas miserables de las periferias excluidas. All\u00ed Francisco acogi\u00f3 la verdadera paz en su interior, se liber\u00f3 de todo deseo de dominio sobre los dem\u00e1s, se hizo uno de los \u00faltimos y busc\u00f3 vivir en armon\u00eda con todos. \u00c9l ha motivado estas p\u00e1ginas.<\/li>\n<li>5. Las cuestiones relacionadas con la fraternidad y la amistad social han estado siempre entre mis preocupaciones. Durante los \u00faltimos a\u00f1os me he referido a ellas reiteradas veces y en diversos lugares. Quise recoger en esta enc\u00edclica muchas de esas intervenciones situ\u00e1ndolas en un contexto m\u00e1s amplio de reflexi\u00f3n. Adem\u00e1s, si en la redacci\u00f3n de la\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>tuve una fuente de inspiraci\u00f3n en mi hermano Bartolom\u00e9, el Patriarca ortodoxo que propuso con mucha fuerza el cuidado de la creaci\u00f3n, en este caso me sent\u00ed especialmente estimulado por el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb, con quien me encontr\u00e9 en Abu Dabi para recordar que Dios \u00abha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos\u00bb<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn5\">[5]<\/a>.\u00a0No se trat\u00f3 de un mero acto diplom\u00e1tico sino de una reflexi\u00f3n hecha en di\u00e1logo y de un compromiso conjunto. Esta enc\u00edclica recoge y desarrolla grandes temas planteados en aquel documento que firmamos juntos. Tambi\u00e9n acog\u00ed aqu\u00ed, con mi propio lenguaje, numerosas cartas y documentos con reflexiones que recib\u00ed de tantas personas y grupos de todo el mundo.<\/li>\n<li>6. Las siguientes p\u00e1ginas no pretenden resumir la doctrina sobre el amor fraterno, sino detenerse en su dimensi\u00f3n universal, en su apertura a todos. Entrego esta enc\u00edclica social como un humilde aporte a la reflexi\u00f3n para que, frente a diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros, seamos capaces de reaccionar con un nuevo sue\u00f1o de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras. Si\u00a0bien la escrib\u00ed desde mis convicciones cristianas, que me alientan y me nutren, he procurado hacerlo de tal manera que la reflexi\u00f3n se abra al di\u00e1logo con todas las personas de buena voluntad.<\/li>\n<li>7. Asimismo, cuando estaba redactando esta carta, irrumpi\u00f3 de manera inesperada la pandemia de Covid-19 que dej\u00f3 al descubierto nuestras falsas seguridades. M\u00e1s all\u00e1 de las diversas respuestas que dieron los distintos pa\u00edses, se evidenci\u00f3 la incapacidad de actuar conjuntamente. A pesar de estar hiperconectados, exist\u00eda una fragmentaci\u00f3n que volv\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil resolver los problemas que nos afectan a todos. Si\u00a0alguien cree que s\u00f3lo se trataba de hacer funcionar mejor lo que ya hac\u00edamos, o que el \u00fanico mensaje es que debemos mejorar los sistemas y las reglas ya existentes, est\u00e1 negando la realidad.<\/li>\n<li>8. Anhelo que en esta \u00e9poca que nos toca vivir, reconociendo la dignidad de cada persona humana, podamos hacer renacer entre todos un deseo mundial de hermandad. Entre todos: \u00abHe ah\u00ed un hermoso secreto para so\u00f1ar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente. [\u2026] Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. \u00a1Qu\u00e9 importante es so\u00f1ar juntos! [\u2026] Solos se corre el riesgo de tener espejismos, en los que ves lo que no hay; los sue\u00f1os se construyen juntos\u00bb<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn6\">[6]<\/a>. So\u00f1emos como una \u00fanica humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo primero<\/strong><\/p>\n<p><strong>LAS SOMBRAS DE UN MUNDO CERRADO<\/strong><\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li>9. Sin pretender realizar un an\u00e1lisis exhaustivo ni poner en consideraci\u00f3n todos los aspectos de la realidad que vivimos, propongo s\u00f3lo estar atentos ante algunas tendencias del mundo actual que desfavorecen el desarrollo de la fraternidad universal.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Sue\u00f1os que se rompen en pedazos<\/em><\/p>\n<ol start=\"10\">\n<li>10. Durante d\u00e9cadas parec\u00eda que el mundo hab\u00eda aprendido de tantas guerras y fracasos y se dirig\u00eda lentamente hacia diversas formas de integraci\u00f3n. Por ejemplo, avanz\u00f3 el sue\u00f1o de una Europa unida, capaz de reconocer ra\u00edces comunes y de alegrarse con la diversidad que la habita. Recordemos \u00abla firme convicci\u00f3n de los Padres fundadores de la Uni\u00f3n Europea, los cuales deseaban un futuro basado en la capacidad de trabajar juntos para superar las divisiones, favoreciendo la paz y la comuni\u00f3n entre todos los pueblos del continente\u00bb<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn7\">[7]<\/a>.Tambi\u00e9n tom\u00f3 fuerza el anhelo de una integraci\u00f3n latinoamericana y comenzaron a darse algunos pasos. En otros pa\u00edses y regiones hubo intentos de pacificaci\u00f3n y acercamientos que lograron frutos y otros que parec\u00edan promisorios.<\/li>\n<li>11. Pero la historia da muestras de estar volviendo atr\u00e1s. Se encienden conflictos anacr\u00f3nicos que se consideraban superados, resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos. En varios pa\u00edses una idea de la unidad del pueblo y de la naci\u00f3n, penetrada por diversas ideolog\u00edas, crea nuevas formas de ego\u00edsmo y de p\u00e9rdida del sentido social enmascaradas bajo una supuesta defensa de los intereses nacionales. Lo que nos recuerda que \u00abcada generaci\u00f3n ha de hacer suyas las luchas y los logros de las generaciones pasadas y llevarlas a metas m\u00e1s altas a\u00fan. Es el camino. El bien, como tambi\u00e9n el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada d\u00eda. No es posible conformarse con lo que ya se ha conseguido en el pasado e instalarse, y disfrutarlo como si esa situaci\u00f3n nos llevara a desconocer que todav\u00eda muchos hermanos nuestros sufren situaciones de injusticia que nos reclaman a todos\u00bb<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/li>\n<li>12. \u201cAbrirse al mundo\u201d es una expresi\u00f3n que hoy ha sido cooptada por la econom\u00eda y las finanzas. Se refiere exclusivamente a la apertura a los intereses extranjeros o a la libertad de los poderes econ\u00f3micos para invertir sin trabas ni complicaciones en todos los pa\u00edses. Los conflictos locales y el desinter\u00e9s por el bien com\u00fan son instrumentalizados por la econom\u00eda global para imponer un modelo cultural \u00fanico. Esta cultura unifica al mundo pero divide a las personas y a las naciones, porque \u00abla sociedad cada vez m\u00e1s globalizada nos hace m\u00e1s cercanos, pero no m\u00e1s hermanos\u00bb<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn9\">[9]<\/a>. Estamos m\u00e1s solos que nunca en este mundo masificado que hace prevalecer los intereses individuales y debilita la dimensi\u00f3n comunitaria de la existencia. Hay m\u00e1s bien mercados, donde las personas cumplen roles de consumidores o de espectadores. El avance de este globalismo favorece normalmente la identidad de los m\u00e1s fuertes que se protegen a s\u00ed mismos, pero procura licuar las identidades de las regiones m\u00e1s d\u00e9biles y pobres, haci\u00e9ndolas m\u00e1s vulnerables y dependientes. De este modo la pol\u00edtica se vuelve cada vez m\u00e1s fr\u00e1gil frente a los poderes econ\u00f3micos transnacionales que aplican el \u201cdivide y reinar\u00e1s\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El fin de la conciencia hist\u00f3rica<\/em><\/p>\n<ol start=\"13\">\n<li>13. Por eso mismo se alienta tambi\u00e9n una p\u00e9rdida del sentido de la historia que disgrega todav\u00eda m\u00e1s. Se advierte la penetraci\u00f3n cultural de una especie de \u201cdeconstruccionismo\u201d, donde la libertad humana pretende construirlo todo desde cero. Deja en pie \u00fanicamente la necesidad de consumir sin l\u00edmites y la acentuaci\u00f3n de muchas formas de individualismo sin contenidos. En esta l\u00ednea se situaba un consejo que di a los j\u00f3venes:\u00a0\u00abSi una persona les hace una propuesta y les dice que ignoren la historia, que no recojan la experiencia de los mayores, que desprecien todo lo pasado y que s\u00f3lo miren el futuro que ella les ofrece, \u00bfno es una forma f\u00e1cil de atraparlos con su propuesta para que solamente hagan lo que ella les dice? Esa persona los necesita vac\u00edos, desarraigados, desconfiados de todo, para que s\u00f3lo conf\u00eden en sus promesas y se sometan a sus planes. As\u00ed funcionan las ideolog\u00edas de distintos colores, que destruyen \u2014o de-construyen\u2014 todo lo que sea diferente y de ese modo pueden reinar sin oposiciones. Para esto necesitan j\u00f3venes que desprecien la historia, que rechacen la riqueza espiritual y humana que se fue transmitiendo a lo largo de las generaciones, que ignoren todo lo que los ha precedido\u00bb<a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/li>\n<li>14. Son las nuevas formas de colonizaci\u00f3n cultural. No nos olvidemos que \u00ablos pueblos que enajenan su tradici\u00f3n, y por man\u00eda imitativa, violencia impositiva, imperdonable negligencia o apat\u00eda, toleran que se les arrebate el alma, pierden, junto con su fisonom\u00eda espiritual, su consistencia moral y, finalmente, su independencia ideol\u00f3gica, econ\u00f3mica y pol\u00edtica\u00bb<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn11\">[11]<\/a>. Un modo eficaz de licuar la conciencia hist\u00f3rica, el pensamiento cr\u00edtico, la lucha por la justicia y los caminos de integraci\u00f3n es vaciar de sentido o manipular las grandes palabras. \u00bfQu\u00e9 significan hoy algunas expresiones como democracia, libertad, justicia, unidad? Han sido manoseadas y desfiguradas para utilizarlas como instrumento de dominaci\u00f3n, como t\u00edtulos vac\u00edos de contenido que pueden servir para justificar cualquier acci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Sin un proyecto para todos<\/em><\/p>\n<ol start=\"15\">\n<li>15. La mejor manera de dominar y de avanzar sin l\u00edmites es sembrar la desesperanza y suscitar la desconfianza constante, aun disfrazada detr\u00e1s de la defensa de algunos valores. Hoy en muchos pa\u00edses se utiliza el mecanismo pol\u00edtico de exasperar, exacerbar y polarizar. Por diversos caminos se niega a otros el derecho a existir y a opinar, y para ello se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos. No se recoge su parte de verdad, sus valores, y de este modo la sociedad se empobrece y se reduce a la prepotencia del m\u00e1s fuerte. La pol\u00edtica ya no es as\u00ed una discusi\u00f3n sana sobre proyectos a largo plazo para el desarrollo de todos y el bien com\u00fan, sino s\u00f3lo recetas inmediatistas de\u00a0<em>marketing<\/em>que encuentran en la destrucci\u00f3n del otro el recurso m\u00e1s eficaz. En este\u00a0juego mezquino de las descalificaciones, el debate es manipulado hacia el estado permanente de cuestionamiento y confrontaci\u00f3n.<\/li>\n<li>16. En esta pugna de intereses que nos enfrenta a todos contra todos, donde vencer pasa a ser sin\u00f3nimo de destruir, \u00bfc\u00f3mo es posible levantar la cabeza para reconocer al vecino o para ponerse al lado del que est\u00e1 ca\u00eddo en el camino? Un proyecto con grandes objetivos para el desarrollo de toda la humanidad hoy suena a delirio. Aumentan las distancias entre nosotros, y la marcha dura y lenta hacia un mundo unido y m\u00e1s justo sufre un nuevo y dr\u00e1stico retroceso.<\/li>\n<li>17. Cuidar el mundo que nos rodea y contiene es cuidarnos a nosotros mismos. Pero necesitamos constituirnos en un \u201cnosotros\u201d que habita la casa com\u00fan. Ese cuidado no interesa a los poderes econ\u00f3micos que necesitan un r\u00e9dito r\u00e1pido. Frecuentemente las voces que se levantan para la defensa del medio ambiente son acalladas o ridiculizadas, disfrazando de racionalidad lo que son s\u00f3lo intereses particulares. En esta cultura que estamos gestando, vac\u00eda, inmediatista y sin un proyecto com\u00fan, \u00abes previsible que, ante el agotamiento de algunos recursos, se vaya creando un escenario favorable para nuevas guerras, disfrazadas detr\u00e1s de nobles reivindicaciones\u00bb<a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El descarte mundial<\/em><\/p>\n<ol start=\"18\">\n<li>18. Partes de la humanidad parecen sacrificables en beneficio de una selecci\u00f3n que favorece a un sector humano digno de vivir sin l\u00edmites. En el fondo \u00abno se considera ya a las personas como un valor primario que hay que respetar y amparar, especialmente si son pobres o discapacitadas, si \u201ctodav\u00eda no son \u00fatiles\u201d \u2014como los no nacidos\u2014, o si \u201cya no sirven\u201d \u2014como los ancianos\u2014. Nos hemos hecho insensibles a cualquier forma de despilfarro, comenzando por el de los alimentos, que es uno de los m\u00e1s vergonzosos\u00bb<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn13\">[13]<\/a>.<\/li>\n<li>19. La falta de hijos, que provoca un envejecimiento de las poblaciones, junto con el abandono de los ancianos a una dolorosa soledad, es un modo sutil de expresar que todo termina con nosotros, que s\u00f3lo cuentan nuestros intereses individuales. As\u00ed, \u00abobjeto de descarte no es s\u00f3lo el alimento o los bienes superfluos, sino con frecuencia los mismos seres humanos\u00bb<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn14\">[14]<\/a>.\u00a0Vimos lo que sucedi\u00f3 con las personas mayores en algunos lugares del mundo a causa del coronavirus. No ten\u00edan que morir as\u00ed. Pero en realidad algo semejante ya hab\u00eda ocurrido a causa de olas de calor y en otras circunstancias: cruelmente descartados. No advertimos que aislar a los ancianos y abandonarlos a cargo de otros sin un adecuado y cercano acompa\u00f1amiento de la familia, mutila y empobrece a la misma familia. Adem\u00e1s, termina privando a los j\u00f3venes de ese necesario contacto con sus ra\u00edces y con una sabidur\u00eda que la juventud por s\u00ed sola no puede alcanzar.<\/li>\n<li>20. Este descarte se expresa de m\u00faltiples maneras, como en la obsesi\u00f3n por reducir los costos laborales, que no advierte las graves consecuencias que esto ocasiona, porque el desempleo que se produce tiene como efecto directo expandir las fronteras de la pobreza<a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn15\">[15]<\/a>.\u00a0El descarte, adem\u00e1s, asume formas miserables que cre\u00edamos superadas, como el racismo, que se esconde y reaparece una y otra vez. Las expresiones de racismo vuelven a avergonzarnos demostrando as\u00ed que los supuestos avances de la sociedad no son tan reales ni est\u00e1n asegurados para siempre.<\/li>\n<li>21. Hay reglas econ\u00f3micas que resultaron eficaces para el crecimiento, pero no as\u00ed para el desarrollo humano integral<a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn16\">[16]<\/a>. Aument\u00f3 la riqueza, pero con inequidad, y as\u00ed lo que ocurre es que \u00abnacen nuevas pobrezas\u00bb<a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn17\">[17]<\/a>. Cuando dicen que el mundo moderno redujo la pobreza, lo hacen midi\u00e9ndola con criterios de otras \u00e9pocas no comparables con la realidad actual. Porque en otros tiempos, por ejemplo, no tener acceso a la energ\u00eda el\u00e9ctrica no era considerado un signo de pobreza ni generaba angustia. La pobreza siempre se analiza y se entiende en el contexto de las posibilidades reales de un momento hist\u00f3rico concreto.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Derechos humanos no suficientemente universales<\/em><\/p>\n<ol start=\"22\">\n<li>22. Muchas veces se percibe que, de hecho, los derechos humanos no son iguales para todos. El respeto de estos derechos \u00abes condici\u00f3n previa para el mismo desarrollo social y econ\u00f3mico de un pa\u00eds. Cuando se respeta la dignidad del hombre, y sus derechos son reconocidos y tutelados, florece tambi\u00e9n la creatividad y el ingenio, y la personalidad humana puede desplegar sus m\u00faltiples iniciativas en favor del bien com\u00fan\u00bb<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn18\">[18]<\/a>. Pero \u00abobservando con atenci\u00f3n nuestras sociedades contempor\u00e1neas, encontramos numerosas contradicciones que nos llevan a preguntarnos si verdaderamente la igual dignidad de todos los seres humanos, proclamada solemnemente hace 70 a\u00f1os, es reconocida, respetada, protegida y promovida en todas las circunstancias. En el mundo de hoy persisten numerosas formas de injusticia, nutridas por visiones antropol\u00f3gicas reductivas y por un modelo econ\u00f3mico basado en las ganancias, que no duda en explotar, descartar e incluso matar al hombre. Mientras una parte de la humanidad vive en opulencia, otra parte ve su propia dignidad desconocida, despreciada o pisoteada y sus derechos fundamentales ignorados o violados\u00bb<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn19\">[19]<\/a>. \u00bfQu\u00e9 dice esto acerca de la igualdad de derechos fundada en la misma dignidad humana?<\/li>\n<li>23. De modo semejante, la organizaci\u00f3n de las sociedades en todo el mundo todav\u00eda est\u00e1 lejos de reflejar con claridad que las mujeres tienen exactamente la misma dignidad e id\u00e9nticos derechos que los varones. Se afirma algo con las palabras, pero las decisiones y la realidad gritan otro mensaje. Es un hecho que \u00abdoblemente pobres son las mujeres que sufren situaciones de exclusi\u00f3n, maltrato y violencia, porque frecuentemente se encuentran con menores posibilidades de defender sus derechos\u00bb<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn20\">[20]<\/a>.<\/li>\n<li>24. Reconozcamos igualmente que, \u00aba pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fen\u00f3meno, todav\u00eda hay millones de personas \u2014ni\u00f1os, hombres y mujeres de todas las edades\u2014 privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud. [\u2026] Hoy como ayer, en la ra\u00edz de la esclavitud se encuentra una concepci\u00f3n de la persona humana que admite que pueda ser tratada como un objeto. [\u2026] La persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, queda privada de la libertad, mercantilizada, reducida a ser propiedad de otro, con la fuerza, el enga\u00f1o o la constricci\u00f3n f\u00edsica o psicol\u00f3gica; es tratada como un medio y no como un fin\u00bb. Las redes criminales \u00abutilizan h\u00e1bilmente las modernas tecnolog\u00edas inform\u00e1ticas para embaucar a j\u00f3venes y ni\u00f1os en todas las partes del mundo\u00bb<a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn21\">[21]<\/a>. La aberraci\u00f3n no tiene l\u00edmites cuando se somete a mujeres, luego forzadas a abortar. Un acto abominable que llega incluso al secuestro con el fin de vender sus \u00f3rganos. Esto convierte a la trata de personas y a otras formas actuales de esclavitud en un problema mundial que necesita ser tomado en serio por la humanidad en su conjunto, porque \u00abcomo las organizaciones criminales utilizan redes globales para lograr sus objetivos, la acci\u00f3n para derrotar a este fen\u00f3meno requiere un esfuerzo conjunto y tambi\u00e9n global por parte de los diferentes agentes que conforman la sociedad\u00bb<a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn22\">[22]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Conflicto y miedo<\/em><\/p>\n<ol start=\"25\">\n<li>25. Guerras, atentados, persecuciones por motivos raciales o religiosos, y tantas afrentas contra la dignidad humana se juzgan de diversas maneras seg\u00fan convengan o no a determinados intereses, fundamentalmente econ\u00f3micos. Lo que es verdad cuando conviene a un poderoso deja de serlo cuando ya no le beneficia. Estas situaciones de violencia van \u00abmultiplic\u00e1ndose dolorosamente en muchas regiones del mundo, hasta asumir las formas de la que podr\u00eda llamar una \u201ctercera guerra mundial en etapas\u201d\u00bb<a name=\"_ftnref23\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn23\">[23]<\/a>.<\/li>\n<li>26. Esto no llama la atenci\u00f3n si advertimos la ausencia de horizontes que nos congreguen, porque en toda guerra lo que aparece en ruinas es \u00abel mismo proyecto de fraternidad, inscrito en la vocaci\u00f3n de la familia humana\u00bb, por lo que \u00abcualquier situaci\u00f3n de amenaza alimenta la desconfianza y el repliegue\u00bb<a name=\"_ftnref24\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn24\">[24]<\/a>. As\u00ed, nuestro mundo avanza en una dicotom\u00eda sin sentido con la pretensi\u00f3n de \u00abgarantizar la estabilidad y la paz en base a una falsa seguridad sustentada por una mentalidad de miedo y desconfianza\u00bb<a name=\"_ftnref25\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn25\">[25]<\/a>.<\/li>\n<li>27. Parad\u00f3jicamente, hay miedos ancestrales que no han sido superados por el desarrollo tecnol\u00f3gico; es m\u00e1s, han sabido esconderse y potenciarse detr\u00e1s de nuevas tecnolog\u00edas. Aun hoy, detr\u00e1s de la muralla de la antigua ciudad est\u00e1 el abismo, el territorio de lo desconocido, el desierto. Lo que proceda de all\u00ed no es confiable porque no es conocido, no es familiar, no pertenece a la aldea. Es el territorio de lo \u201cb\u00e1rbaro\u201d, del cual hay que defenderse a costa de lo que sea. Por consiguiente, se crean nuevas barreras para la autopreservaci\u00f3n, de manera que deja de existir el mundo y \u00fanicamente existe \u201cmi\u201d mundo, hasta el punto de que muchos dejan de ser considerados seres humanos con una dignidad inalienable y pasan a ser s\u00f3lo \u201cellos\u201d. Reaparece \u00abla tentaci\u00f3n de hacer una cultura de muros, de levantar muros, muros en el coraz\u00f3n, muros en la tierra para evitar este encuentro con otras culturas, con otras personas. Y cualquiera que levante un muro, quien construya un muro, terminar\u00e1 siendo un esclavo dentro de los muros que ha construido, sin horizontes. Porque le falta esta alteridad\u00bb<a name=\"_ftnref26\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn26\">[26]<\/a>.<\/li>\n<li>28. La soledad, los miedos y la inseguridad de tantas personas que se sienten abandonadas por el sistema, hacen que se vaya creando un terreno f\u00e9rtil para las mafias. Porque ellas se afirman present\u00e1ndose como \u201cprotectoras\u201d de los olvidados, muchas veces a trav\u00e9s de diversas ayudas, mientras persiguen sus intereses criminales. Hay una pedagog\u00eda t\u00edpicamente mafiosa que, con una falsa m\u00edstica comunitaria, crea lazos de dependencia y de subordinaci\u00f3n de los que es muy dif\u00edcil liberarse.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Globalizaci\u00f3n y progreso sin un rumbo com\u00fan<\/em><\/p>\n<ol start=\"29\">\n<li>29. Con el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb no ignoramos los avances positivos que se dieron en la ciencia, la tecnolog\u00eda, la medicina, la industria y el bienestar, sobre todo en los pa\u00edses desarrollados. No obstante, \u00absubrayamos que, junto a tales progresos hist\u00f3ricos, grandes y valiosos, se constata un deterioro de la \u00e9tica, que condiciona la acci\u00f3n internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de responsabilidad. Todo eso contribuye a que se difunda una sensaci\u00f3n general de frustraci\u00f3n, de soledad y de desesperaci\u00f3n. [\u2026] Nacen focos de tensi\u00f3n y se acumulan armas y municiones, en una situaci\u00f3n mundial dominada por la incertidumbre, la desilusi\u00f3n y el miedo al futuro y controlada por intereses econ\u00f3micos miopes\u00bb. Tambi\u00e9n se\u00f1alamos \u00ablas fuertes crisis pol\u00edticas, la injusticia y la falta de una distribuci\u00f3n equitativa de los recursos naturales. [\u2026] Con respecto a las crisis que llevan a la muerte a millones de ni\u00f1os, reducidos ya a esqueletos humanos \u2014a causa de la pobreza y del hambre\u2014, reina un silencio internacional inaceptable\u00bb<a name=\"_ftnref27\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn27\">[27]<\/a>. Ante este panorama, si bien nos cautivan muchos avances, no advertimos un rumbo realmente humano.<\/li>\n<li>30. En el mundo actual los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan, y el sue\u00f1o de construir juntos la justicia y la paz parece una utop\u00eda de otras \u00e9pocas. Vemos c\u00f3mo impera una indiferencia c\u00f3moda, fr\u00eda y globalizada, hija de una profunda desilusi\u00f3n que se esconde detr\u00e1s del enga\u00f1o de una ilusi\u00f3n: creer que podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos en la misma barca. Este desenga\u00f1o que deja atr\u00e1s los grandes valores fraternos lleva \u00aba una especie de cinismo. Esta es la tentaci\u00f3n que nosotros tenemos delante, si vamos por este camino de la desilusi\u00f3n o de la decepci\u00f3n. [\u2026] El aislamiento y la cerraz\u00f3n en uno mismo o en los propios intereses jam\u00e1s son el camino para devolver esperanza y obrar una renovaci\u00f3n, sino que es la cercan\u00eda, la cultura del encuentro. El aislamiento, no; cercan\u00eda, s\u00ed. Cultura del enfrentamiento, no; cultura del encuentro, s\u00ed\u00bb<a name=\"_ftnref28\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn28\">[28]<\/a>.<\/li>\n<li>31. En este mundo que corre sin un rumbo com\u00fan, se respira una atm\u00f3sfera donde \u00abla distancia entre la obsesi\u00f3n por el propio bienestar y la felicidad compartida de la humanidad se ampl\u00eda hasta tal punto que da la impresi\u00f3n de que se est\u00e1 produciendo un verdadero cisma entre el individuo y la comunidad humana. [\u2026] Porque una cosa es sentirse obligados a vivir juntos, y otra muy diferente es apreciar la riqueza y la belleza de las semillas de la vida en com\u00fan que hay que buscar y cultivar juntos\u00bb<a name=\"_ftnref29\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn29\">[29]<\/a>.\u00a0Avanza la tecnolog\u00eda sin pausa, pero \u00ab\u00a1qu\u00e9 bonito ser\u00eda si al crecimiento de las innovaciones cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas correspondiera tambi\u00e9n una equidad y una inclusi\u00f3n social cada vez mayores! \u00a1Qu\u00e9 bonito ser\u00eda que a medida que descubrimos nuevos planetas lejanos, volvi\u00e9ramos a descubrir las necesidades del hermano o de la hermana en \u00f3rbita alrededor de m\u00ed!\u00bb<a name=\"_ftnref30\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn30\">[30]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Las pandemias y otros flagelos de la historia<\/em><\/p>\n<ol start=\"32\">\n<li>32. Es verdad que una tragedia global como la pandemia de Covid-19 despert\u00f3 durante un tiempo la consciencia de ser una comunidad mundial que navega en una misma barca, donde el mal de uno perjudica a todos. Recordamos que nadie se salva solo, que \u00fanicamente es posible salvarse juntos. Por eso dije que \u00abla tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas falsas y superfluas seguridades con las que hab\u00edamos construido nuestras agendas, nuestros proyectos, rutinas y prioridades. [\u2026] Con la tempestad, se cay\u00f3 el maquillaje de esos estereotipos con los que disfraz\u00e1bamos nuestros egos siempre pretenciosos de querer aparentar; y dej\u00f3 al descubierto, una vez m\u00e1s, esa bendita pertenencia com\u00fan de la que no podemos ni queremos evadirnos; esa pertenencia de hermanos\u00bb<a name=\"_ftnref31\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn31\">[31]<\/a>.<\/li>\n<li>33. El mundo avanzaba de manera implacable hacia una econom\u00eda que, utilizando los avances tecnol\u00f3gicos, procuraba reducir los \u201ccostos humanos\u201d, y algunos pretend\u00edan hacernos creer que bastaba la libertad de mercado para que todo estuviera asegurado. Pero el golpe duro e inesperado de esta pandemia fuera de control oblig\u00f3 por la fuerza a volver a pensar en los seres humanos, en todos, m\u00e1s que en el beneficio de algunos. Hoy podemos reconocer que \u00abnos hemos alimentado con sue\u00f1os de esplendor y grandeza y hemos terminado comiendo distracci\u00f3n, encierro y soledad; nos hemos empachado de conexiones y hemos perdido el sabor de la fraternidad. Hemos buscado el resultado r\u00e1pido y seguro y nos vemos abrumados por la impaciencia y la ansiedad. Presos de la virtualidad hemos perdido el gusto y el sabor de la realidad\u00bb<a name=\"_ftnref32\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn32\">[32]<\/a>. El dolor, la incertidumbre, el temor y la conciencia de los propios l\u00edmites que despert\u00f3 la pandemia, hacen resonar el llamado a repensar nuestros estilos de vida, nuestras relaciones, la organizaci\u00f3n de nuestras sociedades y sobre todo el sentido de nuestra existencia.<\/li>\n<li>34. Si todo est\u00e1 conectado, es dif\u00edcil pensar que este desastre mundial no tenga relaci\u00f3n con nuestro modo de enfrentar la realidad, pretendiendo ser se\u00f1ores absolutos de la propia vida y de todo lo que existe. No quiero decir que se trata de una suerte de castigo divino. Tampoco bastar\u00eda afirmar que el da\u00f1o causado a la naturaleza termina cobr\u00e1ndose nuestros atropellos. Es la realidad misma que gime y se rebela. Viene a la mente el c\u00e9lebre verso del poeta Virgilio que evoca las l\u00e1grimas de las cosas o de la historia<a name=\"_ftnref33\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn33\">[33]<\/a>.<\/li>\n<li>35. Pero olvidamos r\u00e1pidamente las lecciones de la historia, \u00abmaestra de vida\u00bb<a name=\"_ftnref34\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn34\">[34]<\/a>. Pasada la crisis sanitaria, la peor reacci\u00f3n ser\u00eda la de caer a\u00fan m\u00e1s en una fiebre consumista y en nuevas formas de autopreservaci\u00f3n ego\u00edsta. Ojal\u00e1 que al final ya no est\u00e9n \u201clos otros\u201d, sino s\u00f3lo un \u201cnosotros\u201d. Ojal\u00e1 no se trate de otro episodio severo de la historia del que no hayamos sido capaces de aprender. Ojal\u00e1 no nos olvidemos de los ancianos que murieron por falta de respiradores, en parte como resultado de sistemas de salud desmantelados a\u00f1o tras a\u00f1o. Ojal\u00e1 que tanto dolor no sea in\u00fatil, que demos un salto hacia una forma nueva de vida y descubramos definitivamente que nos necesitamos y nos debemos los unos a los otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todas las manos y todas las voces, m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras que hemos creado.<\/li>\n<li>36. Si no logramos recuperar la pasi\u00f3n compartida por una comunidad de pertenencia y de solidaridad, a la cual destinar tiempo, esfuerzo y bienes, la ilusi\u00f3n global que nos enga\u00f1a se caer\u00e1 ruinosamente y dejar\u00e1 a muchos a merced de la n\u00e1usea y el vac\u00edo. Adem\u00e1s, no se deber\u00eda ignorar ingenuamente que \u00abla obsesi\u00f3n por un estilo de vida consumista, sobre todo cuando s\u00f3lo unos pocos puedan sostenerlo, s\u00f3lo podr\u00e1 provocar violencia y destrucci\u00f3n rec\u00edproca\u00bb<a name=\"_ftnref35\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn35\">[35]<\/a>. El \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d se traducir\u00e1 r\u00e1pidamente en el \u201ctodos contra todos\u201d, y eso ser\u00e1 peor que una pandemia.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Sin dignidad humana en las fronteras<\/em><\/p>\n<ol start=\"37\">\n<li>37. Tanto desde algunos reg\u00edmenes pol\u00edticos populistas como desde planteamientos econ\u00f3micos liberales, se sostiene que hay que evitar a toda costa la llegada de personas migrantes. Al mismo tiempo se argumenta que conviene limitar la ayuda a los pa\u00edses pobres, de modo que toquen fondo y decidan tomar medidas de austeridad. No se advierte que, detr\u00e1s de estas afirmaciones abstractas dif\u00edciles de sostener, hay muchas vidas que se desgarran. Muchos escapan de la guerra, de persecuciones, de cat\u00e1strofes naturales. Otros, con todo derecho, \u00abbuscan oportunidades para ellos y para sus familias. Sue\u00f1an con un futuro mejor y desean crear las condiciones para que se haga realidad\u00bb<a name=\"_ftnref36\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn36\">[36]<\/a>.<\/li>\n<li>38. Lamentablemente, otros son \u00abatra\u00eddos por la cultura occidental, a veces con expectativas poco realistas que los exponen a grandes desilusiones. Traficantes sin escr\u00fapulos, a menudo vinculados a los c\u00e1rteles de la droga y de las armas, explotan la situaci\u00f3n de debilidad de los inmigrantes, que a lo largo de su viaje con demasiada frecuencia experimentan la violencia, la trata de personas, el abuso psicol\u00f3gico y f\u00edsico, y sufrimientos indescriptibles\u00bb<a name=\"_ftnref37\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn37\">[37]<\/a>. Los que emigran \u00abtienen que separarse de su propio contexto de origen y con frecuencia viven un desarraigo cultural y religioso. La fractura tambi\u00e9n concierne a las comunidades de origen, que pierden a los elementos m\u00e1s vigorosos y emprendedores, y a las familias, en particular cuando emigra uno de los padres o ambos, dejando a los hijos en el pa\u00eds de origen\u00bb<a name=\"_ftnref38\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn38\">[38]<\/a>. Por consiguiente, tambi\u00e9n \u00abhay que reafirmar el derecho a no emigrar, es decir, a tener las condiciones para permanecer en la propia tierra\u00bb<a name=\"_ftnref39\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn39\">[39]<\/a>.<\/li>\n<li>39. Para colmo \u00aben algunos pa\u00edses de llegada, los fen\u00f3menos migratorios suscitan alarma y miedo, a menudo fomentados y explotados con fines pol\u00edticos. Se difunde as\u00ed una mentalidad xen\u00f3foba, de gente cerrada y replegada sobre s\u00ed misma\u00bb.<a name=\"_ftnref40\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn40\">[40]<\/a>. Los migrantes no\u00a0son considerados suficientemente dignos para participar en la vida social como cualquier otro, y se olvida que tienen la misma dignidad intr\u00ednseca de cualquier persona. Por lo tanto, deben ser \u00abprotagonistas de su propio rescate\u00bb<a name=\"_ftnref41\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn41\">[41]<\/a>. Nunca se dir\u00e1 que no son humanos pero, en la pr\u00e1ctica, con las decisiones y el modo de tratarlos, se expresa que se los considera menos valiosos, menos importantes, menos humanos. Es inaceptable que los cristianos compartan esta mentalidad y estas actitudes, haciendo prevalecer a veces ciertas preferencias pol\u00edticas por encima de hondas convicciones de la propia fe: la inalienable dignidad de cada persona humana m\u00e1s all\u00e1 de su origen, color o religi\u00f3n, y la ley suprema del amor fraterno.<\/li>\n<li>40. \u00abLas migraciones\u00a0constituir\u00e1n un elemento determinante del futuro del mundo\u00bb<a name=\"_ftnref42\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn42\">[42]<\/a>.\u00a0Pero hoy est\u00e1n afectadas por una \u00abp\u00e9rdida de ese \u201csentido de la responsabilidad fraterna\u201d, sobre el que se basa toda sociedad civil\u00bb<a name=\"_ftnref43\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn43\">[43]<\/a>.\u00a0Europa, por ejemplo, corre serios riesgos de ir por esa senda. Sin embargo, \u00abinspir\u00e1ndose en su gran patrimonio cultural y religioso, tiene los instrumentos necesarios para defender la centralidad de la persona humana y encontrar un justo equilibrio entre el deber moral de tutelar los derechos de sus ciudadanos, por una parte, y, por otra, el de garantizar la asistencia y la acogida de los emigrantes\u00bb<a name=\"_ftnref44\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn44\">[44]<\/a>.<\/li>\n<li>41. Comprendo que ante las personas migrantes algunos tengan dudas y sientan temores. Lo entiendo como parte del instinto natural de autodefensa. Pero tambi\u00e9n es verdad que una persona y un pueblo s\u00f3lo son fecundos si saben integrar creativamente en su interior la apertura a los otros. Invito a ir m\u00e1s all\u00e1 de esas reacciones primarias, porque \u00abel problema es cuando esas dudas y esos miedos condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quiz\u00e1s, sin darnos cuenta, incluso racistas. El miedo nos priva as\u00ed del deseo y de la capacidad de encuentro con el otro\u00bb<a name=\"_ftnref45\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn45\">[45]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La ilusi\u00f3n de la comunicaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<ol start=\"42\">\n<li>42. Parad\u00f3jicamente, mientras se desarrollan actitudes cerradas e intolerantes que nos clausuran ante los otros, se acortan o desaparecen las distancias hasta el punto de que deja de existir el derecho a la intimidad. Todo se convierte en una especie de espect\u00e1culo que puede ser espiado, vigilado, y la vida se expone a un control constante. En la comunicaci\u00f3n digital se quiere mostrar todo y cada individuo se convierte en objeto de miradas que hurgan, desnudan y divulgan, frecuentemente de manera an\u00f3nima. El respeto al otro se hace pedazos y, de esa manera, al mismo tiempo que lo desplazo, lo ignoro y lo mantengo lejos, sin pudor alguno puedo invadir su vida hasta el extremo.<\/li>\n<li>Por otra parte, los movimientos digitales de odio y destrucci\u00f3n no constituyen \u2014como algunos pretenden hacer creer\u2014 una forma adecuada de cuidado grupal, sino meras asociaciones contra un enemigo. En cambio, \u00ablos medios de comunicaci\u00f3n digitales pueden exponer al riesgo de dependencia, de aislamiento y de progresiva p\u00e9rdida de contacto con la realidad concreta, obstaculizando el desarrollo de relaciones interpersonales aut\u00e9nticas\u00bb<a name=\"_ftnref46\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn46\">[46]<\/a>. Hacen falta gestos f\u00edsicos, expresiones del rostro, silencios, lenguaje corporal, y hasta el perfume, el temblor de las manos, el rubor, la transpiraci\u00f3n, porque todo eso habla y forma parte de la comunicaci\u00f3n humana. Las relaciones digitales, que eximen del laborioso cultivo de una amistad, de una reciprocidad estable, e incluso de un consenso que madura con el tiempo, tienen apariencia de sociabilidad. No construyen verdaderamente un \u201cnosotros\u201d sino que suelen disimular y amplificar el mismo individualismo que se expresa en la xenofobia y en el desprecio de los d\u00e9biles. La conexi\u00f3n digital no basta para tender puentes, no alcanza para unir a la humanidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Agresividad sin pudor<\/em><\/p>\n<ol start=\"44\">\n<li>44. Al mismo tiempo que las personas preservan su aislamiento consumista y c\u00f3modo, eligen una vinculaci\u00f3n constante y febril. Esto favorece la ebullici\u00f3n de formas ins\u00f3litas de agresividad, de insultos, maltratos, descalificaciones, latigazos verbales hasta destrozar la figura del otro, en un desenfreno que no podr\u00eda existir en el contacto cuerpo a cuerpo sin que termin\u00e1ramos destruy\u00e9ndonos entre todos. La agresividad social encuentra en los dispositivos m\u00f3viles y ordenadores un espacio de ampliaci\u00f3n sin igual.<\/li>\n<li>45. Ello ha permitido que las ideolog\u00edas pierdan todo pudor. Lo que hasta hace pocos a\u00f1os no pod\u00eda ser dicho por alguien sin el riesgo de perder el respeto de todo el mundo, hoy puede ser expresado con toda crudeza aun por algunas autoridades pol\u00edticas y permanecer impune. No cabe ignorar que \u00aben el mundo digital est\u00e1n en juego ingentes intereses econ\u00f3micos, capaces de realizar formas de control tan sutiles como invasivas, creando mecanismos de manipulaci\u00f3n de las conciencias y del proceso democr\u00e1tico. El funcionamiento de muchas plataformas a menudo acaba por favorecer el encuentro entre personas que piensan del mismo modo, obstaculizando la confrontaci\u00f3n entre las diferencias. Estos circuitos cerrados facilitan la difusi\u00f3n de informaciones y noticias falsas, fomentando prejuicios y odios\u00bb<a name=\"_ftnref47\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn47\">[47]<\/a>.<\/li>\n<li>46. Conviene reconocer que los fanatismos que llevan a destruir a otros son protagonizados tambi\u00e9n por personas religiosas, sin excluir a los cristianos, que \u00abpueden formar parte de redes de violencia verbal a trav\u00e9s de internet y de los diversos foros o espacios de intercambio digital. Aun en medios cat\u00f3licos se pueden perder los l\u00edmites, se suelen naturalizar la difamaci\u00f3n y la calumnia, y parece quedar fuera toda \u00e9tica y respeto por la fama ajena\u00bb<a name=\"_ftnref48\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn48\">[48]<\/a>. \u00bfQu\u00e9 se aporta as\u00ed a la fraternidad que el Padre com\u00fan nos propone?<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Informaci\u00f3n sin sabidur\u00eda<\/em><\/p>\n<ol start=\"47\">\n<li>47. La verdadera sabidur\u00eda supone el encuentro con la realidad. Pero hoy todo se puede producir, disimular, alterar. Esto hace que el encuentro directo con los l\u00edmites de la realidad se vuelva intolerable. Como consecuencia, se opera un mecanismo de \u201cselecci\u00f3n\u201d y se crea el h\u00e1bito de separar inmediatamente lo que me gusta de lo que no me gusta, lo atractivo de lo feo. Con la misma l\u00f3gica se eligen las personas con las que uno decide compartir el mundo. As\u00ed las personas o situaciones que her\u00edan nuestra sensibilidad o nos provocaban desagrado hoy sencillamente son eliminadas en las redes virtuales, construyendo un c\u00edrculo virtual que nos a\u00edsla del entorno en el que vivimos.<\/li>\n<li>48. El sentarse a escuchar a otro, caracter\u00edstico de un encuentro humano, es un paradigma de actitud receptiva, de quien supera el narcisismo y recibe al otro, le presta atenci\u00f3n, lo acoge en el propio c\u00edrculo. Pero \u00abel mundo de hoy es en su mayor\u00eda un mundo sordo. [\u2026] A veces la velocidad del mundo moderno, lo fren\u00e9tico nos impide escuchar bien lo que dice otra persona. Y cuando est\u00e1 a la mitad de su di\u00e1logo, ya lo interrumpimos y le queremos contestar cuando todav\u00eda no termin\u00f3 de decir. No hay que perder la capacidad de escucha\u00bb. San Francisco de As\u00eds \u00abescuch\u00f3 la voz de Dios, escuch\u00f3 la voz del pobre, escuch\u00f3 la voz del enfermo, escuch\u00f3 la voz de la naturaleza. Y todo eso lo transforma en un estilo de vida. Deseo que la semilla de san Francisco crezca en tantos corazones\u00bb<a name=\"_ftnref49\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn49\">[49]<\/a>.<\/li>\n<li>49. Al desaparecer el silencio y la escucha, convirtiendo todo en tecleos y mensajes r\u00e1pidos y ansiosos, se pone en riesgo esta estructura b\u00e1sica de una sabia comunicaci\u00f3n humana. Se crea un nuevo estilo de vida donde uno construye lo que quiere tener delante, excluyendo todo aquello que no se pueda controlar o conocer superficial e instant\u00e1neamente. Esta din\u00e1mica, por su l\u00f3gica intr\u00ednseca, impide la reflexi\u00f3n serena que podr\u00eda llevarnos a una sabidur\u00eda com\u00fan.<\/li>\n<li>50. Podemos buscar juntos la verdad en el di\u00e1logo, en la conversaci\u00f3n reposada o en la discusi\u00f3n apasionada. Es un camino perseverante, hecho tambi\u00e9n de silencios y de sufrimientos, capaz de recoger con paciencia la larga experiencia de las personas y de los pueblos. El c\u00famulo abrumador de informaci\u00f3n que nos inunda no significa m\u00e1s sabidur\u00eda. La sabidur\u00eda no se fabrica con b\u00fasquedas ansiosas por internet, ni es una sumatoria de informaci\u00f3n cuya veracidad no est\u00e1 asegurada. De ese modo no se madura en el encuentro con la verdad. Las conversaciones finalmente s\u00f3lo giran en torno a los \u00faltimos datos, son meramente horizontales y acumulativas. Pero no se presta una detenida atenci\u00f3n y no se penetra en el coraz\u00f3n de la vida, no se reconoce lo que es esencial para darle un sentido a la existencia. As\u00ed, la libertad es una ilusi\u00f3n que nos venden y que se confunde con la libertad de navegar frente a una pantalla. El problema es que un camino de fraternidad, local y universal, s\u00f3lo puede ser recorrido por esp\u00edritus libres y dispuestos a encuentros reales.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Sometimientos y autodesprecios<\/em><\/p>\n<ol start=\"51\">\n<li>51. Algunos pa\u00edses exitosos desde el punto de vista econ\u00f3mico son presentados como modelos culturales para los pa\u00edses poco desarrollados, en lugar de procurar que cada uno crezca con su estilo propio, para que desarrolle sus capacidades de innovar desde los valores de su cultura. Esta nostalgia superficial y triste, que lleva a copiar y comprar en lugar de crear, da espacio a una autoestima nacional muy baja. En los sectores acomodados de muchos pa\u00edses pobres, y a veces en quienes han logrado salir de la pobreza, se advierte la incapacidad de aceptar caracter\u00edsticas y procesos propios, cayendo en un menosprecio de la propia identidad cultural como si fuera la \u00fanica causa de los males.<\/li>\n<li>52. Destrozar la autoestima de alguien es una manera f\u00e1cil de dominarlo. Detr\u00e1s de estas tendencias que buscan homogeneizar el mundo, afloran intereses de poder que se benefician del bajo aprecio de s\u00ed, al tiempo que, a trav\u00e9s de los medios y de las redes se intenta crear una nueva cultura al servicio de los m\u00e1s poderosos. Esto es aprovechado por el ventajismo de la especulaci\u00f3n financiera y la expoliaci\u00f3n, donde los pobres son los que siempre pierden. Por otra parte, ignorar la cultura de un pueblo hace que muchos l\u00edderes pol\u00edticos no logren implementar un proyecto eficiente que pueda ser libremente asumido y sostenido en el tiempo.<\/li>\n<li>53. Se olvida que \u00abno existe peor alienaci\u00f3n que experimentar que no se tienen ra\u00edces, que no se pertenece a nadie. Una tierra ser\u00e1 fecunda, un pueblo dar\u00e1 fruto, y podr\u00e1 engendrar el d\u00eda de ma\u00f1ana s\u00f3lo en la medida que genere relaciones de pertenencia entre sus miembros, que cree lazos de integraci\u00f3n entre las generaciones y las distintas comunidades que la conforman; y tambi\u00e9n en la medida que rompa los c\u00edrculos que aturden los sentidos alej\u00e1ndonos cada vez m\u00e1s los unos de los otros\u00bb<a name=\"_ftnref50\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn50\">[50]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Esperanza<\/em><\/p>\n<ol start=\"54\">\n<li>54. A pesar de estas sombras densas que no conviene ignorar, en las pr\u00f3ximas p\u00e1ginas quiero hacerme eco de tantos caminos de esperanza. Porque Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien. La reciente pandemia nos permiti\u00f3 rescatar y valorizar a tantos compa\u00f1eros y compa\u00f1eras de viaje que, en el miedo, reaccionaron donando la propia vida. Fuimos capaces de reconocer c\u00f3mo nuestras vidas est\u00e1n tejidas y sostenidas por personas comunes que, sin lugar a dudas, escribieron los acontecimientos decisivos de nuestra historia compartida: m\u00e9dicos, enfermeros y enfermeras, farmac\u00e9uticos, empleados de los supermercados, personal de limpieza, cuidadores, transportistas, hombres y mujeres que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad, voluntarios, sacerdotes, religiosas\u2026 comprendieron que nadie se salva solo<a name=\"_ftnref51\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn51\">[51]<\/a>.<\/li>\n<li>55. Invito a la esperanza, que \u00abnos habla de una realidad que est\u00e1 enraizada en lo profundo del ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos hist\u00f3ricos en que vive. Nos habla de una sed, de una aspiraci\u00f3n, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el coraz\u00f3n y eleva el esp\u00edritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor. [\u2026] La esperanza es audaz, sabe mirar m\u00e1s all\u00e1 de la comodidad personal, de las peque\u00f1as seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida m\u00e1s bella y digna\u00bb<a name=\"_ftnref52\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn52\">[52]<\/a>.\u00a0Caminemos en esperanza.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo segundo<\/strong><\/p>\n<p><strong>UN EXTRA\u00d1O EN EL CAMINO<\/strong><\/p>\n<ol start=\"56\">\n<li>56. Todo lo que mencion\u00e9 en el cap\u00edtulo anterior es m\u00e1s que una as\u00e9ptica descripci\u00f3n de la realidad, ya que \u00ablos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los disc\u00edpulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su coraz\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref53\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn53\">[53]<\/a>. En el intento de buscar una luz en medio de lo que estamos viviendo, y antes de plantear algunas l\u00edneas de acci\u00f3n, propongo dedicar un cap\u00edtulo a una par\u00e1bola dicha por Jesucristo hace dos mil a\u00f1os. Porque, si bien esta carta est\u00e1 dirigida a todas las personas de buena voluntad, m\u00e1s all\u00e1 de sus convicciones religiosas, la par\u00e1bola se expresa de tal manera que cualquiera de nosotros puede dejarse interpelar por ella.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00ab<em>Un maestro de la Ley se levant\u00f3 y le pregunt\u00f3 a Jes\u00fas para ponerlo a prueba: \u201cMaestro, \u00bfqu\u00e9 debo hacer para heredar la vida eterna?\u201d. Jes\u00fas le pregunt\u00f3 a su vez: \u201cQu\u00e9 est\u00e1 escrito en la Ley?, \u00bfqu\u00e9 lees en ella?\u201d. \u00c9l le respondi\u00f3: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente, y al pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d. Entonces Jes\u00fas le dijo: \u201cHas respondido bien; pero ahora pract\u00edcalo y vivir\u00e1s\u201d. El maestro de la Ley, queriendo justificarse, le volvi\u00f3 a preguntar: \u201c\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d. Jes\u00fas tom\u00f3 la palabra y dijo: \u201cUn hombre bajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 en manos de unos ladrones, quienes, despu\u00e9s de despojarlo de todo y herirlo, se fueron, dej\u00e1ndolo por muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por el mismo camino, lo vio, dio un rodeo y pas\u00f3 de largo. Igual hizo un levita, que lleg\u00f3 al mismo lugar, dio un rodeo y pas\u00f3 de largo. En cambio, un samaritano, que iba de viaje, lleg\u00f3 a donde estaba el hombre herido y, al verlo, se conmovi\u00f3 profundamente, se acerc\u00f3 y le vend\u00f3 sus heridas, cur\u00e1ndolas con aceite y vino. Despu\u00e9s lo carg\u00f3 sobre su propia cabalgadura, lo llev\u00f3 a un albergue y se qued\u00f3 cuid\u00e1ndolo. A la ma\u00f1ana siguiente le dio al due\u00f1o del albergue dos monedas de plata y le dijo: \u2018Cu\u00eddalo, y, si gastas de m\u00e1s, te lo pagar\u00e9 a mi regreso\u2019. \u00bfCu\u00e1l de estos tres te parece que se comport\u00f3 como pr\u00f3jimo del hombre que cay\u00f3 en manos de los ladrones?\u201d El maestro de la Ley respondi\u00f3: \u201cEl que lo trat\u00f3 con misericordia\u201d. Entonces Jes\u00fas le dijo: \u201cTienes que ir y hacer lo mismo<\/em>\u00bb<em>\u00a0<\/em>(<em>Lc<\/em>\u00a010,25-37).<\/p>\n<p><em>El trasfondo<\/em><\/p>\n<ol start=\"57\">\n<li>57. Esta par\u00e1bola recoge un trasfondo de siglos. Poco despu\u00e9s de la narraci\u00f3n de la creaci\u00f3n del mundo y del ser humano, la Biblia plantea el desaf\u00edo de las relaciones entre nosotros. Ca\u00edn destruye a su hermano Abel, y resuena la pregunta de Dios: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano Abel?\u00bb (<em>Gn<\/em>4,9). La respuesta es la misma que frecuentemente damos nosotros: \u00ab\u00bfAcaso yo soy guardi\u00e1n de mi hermano?\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>). Al preguntar, Dios cuestiona todo tipo de determinismo o fatalismo que pretenda justificar la indiferencia como \u00fanica respuesta posible. Nos habilita, por el contrario, a crear una cultura diferente que nos oriente a superar las enemistades y a cuidarnos unos a otros.<\/li>\n<li>58. El libro de Job acude al hecho de tener un mismo Creador como base para sostener algunos derechos comunes: \u00ab\u00bfAcaso el que me form\u00f3 en el vientre no lo form\u00f3 tambi\u00e9n a \u00e9l y nos model\u00f3 del mismo modo en la matriz?\u00bb (31,15). Muchos siglos despu\u00e9s, san Ireneo lo expresar\u00e1 con la imagen de la melod\u00eda: \u00abEl amante de la verdad no debe dejarse enga\u00f1ar por el intervalo particular de cada tono, ni suponer un creador para uno y otro para otro [\u2026], sino uno solo\u00bb<a name=\"_ftnref54\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn54\">[54]<\/a>.<\/li>\n<li>59. En las tradiciones jud\u00edas, el imperativo de amar y cuidar al otro parec\u00eda restringirse a las relaciones entre los miembros de una misma naci\u00f3n. El antiguo precepto \u00abamar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (<em>Lv<\/em>19,18) se entend\u00eda ordinariamente como referido a los connacionales. Sin embargo, especialmente en el juda\u00edsmo que se desarroll\u00f3 fuera de la tierra de Israel, los confines se fueron ampliando. Apareci\u00f3 la invitaci\u00f3n a no hacer a los otros lo que no quieres que te hagan (cf.\u00a0<em>Tb<\/em>4,15). El sabio Hillel (siglo I a. C.) dec\u00eda al respecto: \u00abEsto es la Ley y los Profetas. Todo lo dem\u00e1s es comentario\u00bb<a name=\"_ftnref55\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn55\">[55]<\/a>. El deseo de imitar las actitudes divinas llev\u00f3 a superar aquella tendencia a limitarse a los m\u00e1s cercanos: \u00abLa misericordia de cada persona se extiende a su pr\u00f3jimo, pero la misericordia del Se\u00f1or alcanza a todos los vivientes\u00bb (<em>Si<\/em>\u00a018,13).<\/li>\n<li>60. En el Nuevo Testamento, el precepto de Hillel se expres\u00f3 de modo positivo: \u00abTraten en todo a los dem\u00e1s como ustedes quieran ser tratados, porque en esto consisten la Ley y los Profetas\u00bb (<em>Mt<\/em>7,12). Este llamado es universal, tiende a abarcar a todos, s\u00f3lo por su condici\u00f3n humana, porque el Alt\u00edsimo, el Padre celestial \u00abhace salir el sol sobre malos y buenos\u00bb (<em>Mt<\/em>5,45). Como consecuencia se reclama: \u00abSean misericordiosos as\u00ed como el Padre de ustedes es misericordioso\u00bb (<em>Lc<\/em>\u00a06,36).<\/li>\n<li>61. Hay una motivaci\u00f3n para ampliar el coraz\u00f3n de manera que no excluya al extranjero, que puede encontrarse ya en los textos m\u00e1s antiguos de la Biblia. Se debe al constante recuerdo del pueblo jud\u00edo de haber vivido como forastero en Egipto:<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00ab<em>No maltratar\u00e1s ni oprimir\u00e1s al migrante que reside en tu territorio, porque ustedes fueron migrantes en el pa\u00eds de Egipto<\/em>\u00bb(<em>Ex\u00a0<\/em>22,20).<\/p>\n<p>\u00ab<em>No oprimas al migrante: ustedes saben lo que es ser migrante, porque fueron migrantes en el pa\u00eds de Egipto<\/em>\u00bb(<em>Ex\u00a0<\/em>23,9).<\/p>\n<p>\u00ab<em>Si un migrante viene a residir entre ustedes, en su tierra, no lo opriman. El migrante residente ser\u00e1 para ustedes como el compatriota; lo amar\u00e1s como a ti mismo, porque ustedes fueron migrantes en el pa\u00eds de Egipto<\/em>\u00bb(<em>Lv\u00a0<\/em>19,33-34).<\/p>\n<p>\u00ab<em>Si cosechas tu vi\u00f1a, no vuelvas a por m\u00e1s uvas. Ser\u00e1n para el migrante, el hu\u00e9rfano y la viuda. Recuerda que fuiste esclavo en el pa\u00eds de Egipto<\/em>\u00bb(<em>Dt\u00a0<\/em>24,21-22).<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento resuena con fuerza el llamado al amor fraterno:<\/p>\n<p>\u00ab<em>Toda la Ley alcanza su plenitud en un solo precepto: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo<\/em>\u00bb(<em>Ga\u00a0<\/em>5,14).<\/p>\n<p>\u00ab<em>Quien ama a su hermano permanece en la luz y no tropieza. Pero quien aborrece a su hermano est\u00e1 y camina en las tinieblas<\/em>\u00bb\u00a0(<em>1 Jn\u00a0<\/em>2,10-11).<\/p>\n<p>\u00ab<em>Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte<\/em>\u00bb\u00a0(<em>1 Jn\u00a0<\/em>3,14).<\/p>\n<p>\u00ab<em>Quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve<\/em>\u00bb(<em>1 Jn\u00a0<\/em>4,20).<\/p>\n<ol start=\"62\">\n<li>62. Aun esta propuesta de amor pod\u00eda entenderse mal. Por algo, frente a la tentaci\u00f3n de las primeras comunidades cristianas de crear grupos cerrados y aislados, san Pablo exhortaba a sus disc\u00edpulos a tener caridad entre ellos \u00aby con todos\u00bb (<em>1<\/em><em>Ts<\/em>3,12), y en la comunidad de Juan se ped\u00eda que los hermanos fueran bien recibidos, \u00abincluso los que est\u00e1n de paso\u00bb (<em>3<\/em>\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a05). Este contexto ayuda a comprender el valor de la par\u00e1bola del buen samaritano: al amor no le importa si el hermano herido es de aqu\u00ed o es de all\u00e1. Porque es el \u00abamor que rompe las cadenas que nos a\u00edslan y separan, tendiendo puentes; amor que nos permite construir una gran familia donde todos podamos sentirnos en casa. [\u2026]\u00a0Amor que sabe de compasi\u00f3n y de dignidad\u00bb<a name=\"_ftnref56\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn56\">[56]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El abandonado<\/em><\/p>\n<ol start=\"63\">\n<li>63. Jes\u00fas cuenta que hab\u00eda un hombre herido, tirado en el camino, que hab\u00eda sido asaltado. Pasaron varios a su lado pero huyeron, no se detuvieron. Eran personas con funciones importantes en la sociedad, que no ten\u00edan en el coraz\u00f3n el amor por el bien com\u00fan. No fueron capaces de perder unos minutos para atender al herido o al menos para buscar ayuda. Uno se detuvo, le regal\u00f3 cercan\u00eda, lo cur\u00f3 con sus propias manos, puso tambi\u00e9n dinero de su bolsillo y se ocup\u00f3 de \u00e9l. Sobre todo, le dio algo que en este mundo ansioso retaceamos tanto: le dio su tiempo. Seguramente \u00e9l ten\u00eda sus planes para aprovechar aquel d\u00eda seg\u00fan sus necesidades, compromisos o deseos. Pero fue capaz de dejar todo a un lado ante el herido, y sin conocerlo lo consider\u00f3 digno de dedicarle su tiempo.<\/li>\n<li>64. \u00bfCon qui\u00e9n te identificas? Esta pregunta es cruda, directa y determinante. \u00bfA cu\u00e1l de ellos te pareces? Nos hace falta reconocer la tentaci\u00f3n que nos circunda de desentendernos de los dem\u00e1s; especialmente de los m\u00e1s d\u00e9biles. Dig\u00e1moslo, hemos crecido en muchos aspectos, aunque somos analfabetos en acompa\u00f1ar, cuidar y sostener a los m\u00e1s fr\u00e1giles y d\u00e9biles de nuestras sociedades desarrolladas. Nos acostumbramos a mirar para el costado, a pasar de lado, a ignorar las situaciones hasta que estas nos golpean directamente.<\/li>\n<li>65. Asaltan a una persona en la calle, y muchos escapan como si no hubieran visto nada. Frecuentemente hay personas que atropellan a alguien con su autom\u00f3vil y huyen. S\u00f3lo les importa evitar problemas, no les interesa si un ser humano se muere por su culpa. Pero estos son signos de un estilo de vida generalizado, que se manifiesta de diversas maneras, quiz\u00e1s m\u00e1s sutiles. Adem\u00e1s, como todos estamos muy concentrados en nuestras propias necesidades, ver a alguien sufriendo nos molesta, nos perturba, porque no queremos perder nuestro tiempo por culpa de los problemas ajenos. Estos son s\u00edntomas de una sociedad enferma, porque busca construirse de espaldas al dolor.<\/li>\n<li>66. Mejor no caer en esa miseria. Miremos el modelo del buen samaritano. Es un texto que nos invita a que resurja nuestra vocaci\u00f3n de ciudadanos del propio pa\u00eds y del mundo entero, constructores de un nuevo v\u00ednculo social. Es un llamado siempre nuevo, aunque est\u00e1 escrito como ley fundamental de nuestro ser: que la sociedad se encamine a la prosecuci\u00f3n del bien com\u00fan y, a partir de esta finalidad, reconstruya una y otra vez su orden pol\u00edtico y social, su tejido de relaciones, su proyecto humano.\u00a0Con sus gestos, el buen samaritano reflej\u00f3 que \u00abla existencia de cada uno de nosotros est\u00e1 ligada a la de los dem\u00e1s: la vida no es tiempo que pasa, sino tiempo de encuentro\u00bb<a name=\"_ftnref57\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn57\">[57]<\/a>.<\/li>\n<li>67. Esta par\u00e1bola es un \u00edcono iluminador, capaz de poner de manifiesto la opci\u00f3n de fondo que necesitamos tomar para reconstruir este mundo que nos duele. Ante tanto dolor, ante tanta herida, la \u00fanica salida es ser como el buen samaritano. Toda otra opci\u00f3n termina o bien al lado de los salteadores o bien al lado de los que pasan de largo, sin compadecerse del dolor del hombre herido en el camino. La par\u00e1bola nos muestra con qu\u00e9 iniciativas se puede rehacer una comunidad a partir de hombres y mujeres que hacen propia la fragilidad de los dem\u00e1s, que no dejan que se erija una sociedad de exclusi\u00f3n, sino que se hacen pr\u00f3jimos y levantan y rehabilitan al ca\u00eddo, para que el bien sea com\u00fan. Al mismo tiempo, la par\u00e1bola nos advierte sobre ciertas actitudes de personas que s\u00f3lo se miran a s\u00ed mismas y no se hacen cargo de las exigencias ineludibles de la realidad humana.<\/li>\n<li>68. El relato, dig\u00e1moslo claramente, no desliza una ense\u00f1anza de ideales abstractos, ni se circunscribe a la funcionalidad de una moraleja \u00e9tico-social. Nos revela una caracter\u00edstica esencial del ser humano, tantas veces olvidada: hemos sido hechos para la plenitud que s\u00f3lo se alcanza en el amor. No es una opci\u00f3n posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede \u201ca un costado de la vida\u201d. Esto nos debe indignar, hasta hacernos bajar de nuestra serenidad para alterarnos por el sufrimiento humano. Eso es dignidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Una historia que se repite<\/em><\/p>\n<ol start=\"69\">\n<li>69. La narraci\u00f3n es sencilla y lineal, pero tiene toda la din\u00e1mica de esa lucha interna que se da en la elaboraci\u00f3n de nuestra identidad, en toda existencia lanzada al camino para realizar la fraternidad humana. Puestos en camino nos chocamos, indefectiblemente, con el hombre herido. Hoy, y cada vez m\u00e1s, hay heridos. La inclusi\u00f3n o la exclusi\u00f3n de la persona que sufre al costado del camino define todos los proyectos econ\u00f3micos, pol\u00edticos, sociales y religiosos. Enfrentamos cada d\u00eda la opci\u00f3n de ser buenos samaritanos o indiferentes viajantes que pasan de largo. Y si extendemos la mirada a la totalidad de nuestra historia y a lo ancho y largo del mundo, todos somos o hemos sido como estos personajes: todos tenemos algo de herido, algo de salteador, algo de los que pasan de largo y algo del buen samaritano.<\/li>\n<li>70. Es notable c\u00f3mo las diferencias de los personajes del relato quedan totalmente transformadas al confrontarse con la dolorosa manifestaci\u00f3n del ca\u00eddo, del humillado. Ya no hay distinci\u00f3n entre habitante de Judea y habitante de Samar\u00eda, no hay sacerdote ni comerciante; simplemente hay dos tipos de personas: las que se hacen cargo del dolor y las que pasan de largo; las que se inclinan reconociendo al ca\u00eddo y las que distraen su mirada y aceleran el paso. En efecto, nuestras m\u00faltiples m\u00e1scaras, nuestras etiquetas y nuestros disfraces se caen: es la hora de la verdad. \u00bfNos inclinaremos para tocar y curar las heridas de los otros? \u00bfNos inclinaremos para cargarnos al hombro unos a otros? Este es el desaf\u00edo presente, al que no hemos de tenerle miedo. En los momentos de crisis la opci\u00f3n se vuelve acuciante: podr\u00edamos decir que, en este momento, todo el que no es salteador o todo el que no pasa de largo, o bien est\u00e1 herido o est\u00e1 poniendo sobre sus hombros a alg\u00fan herido.<\/li>\n<li>71. La historia del buen samaritano se repite: se torna cada vez m\u00e1s visible que la desidia social y pol\u00edtica hace de muchos lugares de nuestro mundo un camino desolado, donde las disputas internas e internacionales y los saqueos de oportunidades dejan a tantos marginados, tirados a un costado del camino. En su par\u00e1bola, Jes\u00fas no plantea v\u00edas alternativas, como \u00bfqu\u00e9 hubiera sido de aquel malherido o del que lo ayud\u00f3, si la ira o la sed de venganza hubieran ganado espacio en sus corazones? \u00c9l conf\u00eda en lo mejor del esp\u00edritu humano y con la par\u00e1bola lo alienta a que se adhiera al amor, reintegre al dolido y construya una sociedad digna de tal nombre.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Los personajes<\/em><\/p>\n<ol start=\"72\">\n<li>72. La par\u00e1bola comienza con los salteadores. El punto de partida que elige Jes\u00fas es un asalto ya consumado. No hace que nos detengamos a lamentar el hecho, no dirige nuestra mirada hacia los salteadores. Los conocemos. Hemos visto avanzar en el mundo las densas sombras del abandono, de la violencia utilizada con mezquinos intereses de poder, acumulaci\u00f3n y divisi\u00f3n. La pregunta podr\u00eda ser: \u00bfDejaremos tirado al que est\u00e1 lastimado para correr cada uno a guarecerse de la violencia o a perseguir a los ladrones? \u00bfSer\u00e1 el herido la justificaci\u00f3n de nuestras divisiones irreconciliables, de nuestras indiferencias crueles, de nuestros enfrentamientos internos?<\/li>\n<li>73. Luego la par\u00e1bola nos hace poner la mirada claramente en los que pasan de largo. Esta peligrosa indiferencia de no detenerse, inocente o no, producto del desprecio o de una triste distracci\u00f3n, hace de los personajes del sacerdote y del levita un no menos triste reflejo de esa distancia cercenadora que se pone frente a la realidad. Hay muchas maneras de pasar de largo que se complementan: una es ensimismarse, desentenderse de los dem\u00e1s, ser indiferentes. Otra ser\u00eda s\u00f3lo mirar hacia afuera. Respecto a esta \u00faltima manera de pasar de largo, en algunos pa\u00edses, o en ciertos sectores de estos, hay un desprecio de los pobres y de su cultura, y un vivir con la mirada puesta hacia fuera, como si un proyecto de pa\u00eds importado intentara forzar su lugar. As\u00ed se puede justificar la indiferencia de algunos, porque aquellos que podr\u00edan tocarles el coraz\u00f3n con sus reclamos simplemente no existen. Est\u00e1n fuera de su horizonte de intereses.<\/li>\n<li>74. En los que pasan de largo hay un detalle que no podemos ignorar; eran personas religiosas. Es m\u00e1s, se dedicaban a dar culto a Dios: un sacerdote y un levita. Esto es un fuerte llamado de atenci\u00f3n, indica que el hecho de creer en Dios y de adorarlo no garantiza vivir como a Dios le agrada. Una persona de fe puede no ser fiel a todo lo que esa misma fe le reclama, y sin embargo puede sentirse cerca de Dios y creerse con m\u00e1s dignidad que los dem\u00e1s. Pero hay maneras de vivir la fe que facilitan la apertura del coraz\u00f3n a los hermanos, y esa ser\u00e1 la garant\u00eda de una aut\u00e9ntica apertura a Dios.\u00a0San Juan Cris\u00f3stomo lleg\u00f3 a expresar con mucha claridad este desaf\u00edo que se plantea a los cristianos: \u00ab\u00bfDesean honrar el cuerpo de Cristo? No lo desprecien cuando lo contemplen desnudo [\u2026], ni lo honren aqu\u00ed, en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandonan en su fr\u00edo y desnudez\u00bb<a name=\"_ftnref58\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn58\">[58]<\/a>. La paradoja es que a veces, quienes dicen no creer, pueden vivir la voluntad de Dios mejor que los creyentes.<\/li>\n<li>75. Los \u201csalteadores del camino\u201d suelen tener como aliados secretos a los que \u201cpasan por el camino mirando a otro lado\u201d. Se cierra el c\u00edrculo entre los que usan y enga\u00f1an a la sociedad para esquilmarla, y los que creen mantener la pureza en su funci\u00f3n cr\u00edtica, pero al mismo tiempo viven de ese sistema y de sus recursos. Hay una triste hipocres\u00eda cuando la impunidad del delito, del uso de las instituciones para el provecho personal o corporativo y otros males que no logramos desterrar, se unen a una permanente descalificaci\u00f3n de todo, a la constante siembra de sospecha que hace cundir la desconfianza y la perplejidad. El enga\u00f1o del \u201ctodo est\u00e1 mal\u201d es respondido con un \u201cnadie puede arreglarlo\u201d, \u201c\u00bfqu\u00e9 puedo hacer yo?\u201d. De esta manera, se nutre el desencanto y la desesperanza, y eso no alienta un esp\u00edritu de solidaridad y de generosidad. Hundir a un pueblo en el desaliento es el cierre de un c\u00edrculo perverso perfecto: as\u00ed obra la dictadura invisible de los verdaderos intereses ocultos, que se adue\u00f1aron de los recursos y de la capacidad de opinar y pensar.<\/li>\n<li>76. Miremos finalmente al hombre herido. A veces nos sentimos como \u00e9l, malheridos y tirados al costado del camino. Nos sentimos tambi\u00e9n desamparados por nuestras instituciones desarmadas y desprovistas, o dirigidas al servicio de los intereses de unos pocos, de afuera y de adentro. Porque \u00aben la sociedad globalizada, existe un estilo elegante de mirar para otro lado que se practica recurrentemente: bajo el ropaje de lo pol\u00edticamente correcto o las modas ideol\u00f3gicas, se mira al que sufre sin tocarlo, se lo televisa en directo, incluso se adopta un discurso en apariencia tolerante y repleto de eufemismos\u00bb<a name=\"_ftnref59\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn59\">[59]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Recomenzar<\/em><\/p>\n<ol start=\"77\">\n<li>77. Cada d\u00eda se nos ofrece una nueva oportunidad, una etapa nueva. No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, ser\u00eda infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitaci\u00f3n y el auxilio de las sociedades heridas. Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre s\u00ed el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos. Como el viajero ocasional de nuestra historia, s\u00f3lo falta el deseo gratuito, puro y simple de querer ser pueblo, de ser constantes e incansables en la labor de incluir, de integrar, de levantar al ca\u00eddo; aunque muchas veces nos veamos inmersos y condenados a repetir la l\u00f3gica de los violentos, de los que s\u00f3lo se ambicionan a s\u00ed mismos, difusores de la confusi\u00f3n y la mentira. Que otros sigan pensando en la pol\u00edtica o en la econom\u00eda para sus juegos de poder. Alimentemos lo bueno y pong\u00e1monos al servicio del bien.<\/li>\n<li>78. Es posible comenzar de abajo y de a uno, pugnar por lo m\u00e1s concreto y local, hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n de la patria y del mundo, con el mismo cuidado que el viajero de Samar\u00eda tuvo por cada llaga del herido. Busquemos a otros y hag\u00e1monos cargo de la realidad que nos corresponde sin miedo al dolor o a la impotencia, porque all\u00ed est\u00e1 todo lo bueno que Dios ha sembrado en el coraz\u00f3n del ser humano. Las dificultades que parecen enormes son la oportunidad para crecer, y no la excusa para la tristeza inerte que favorece el sometimiento. Pero no lo hagamos solos, individualmente. El samaritano busc\u00f3 a un hospedero que pudiera cuidar de aquel hombre, como nosotros estamos invitados a convocar y encontrarnos en un \u201cnosotros\u201d\u00a0que sea m\u00e1s fuerte que la suma de peque\u00f1as individualidades; recordemos que \u00abel todo es m\u00e1s que la parte, y tambi\u00e9n es m\u00e1s que la mera suma de ellas\u00bb.<a name=\"_ftnref60\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn60\">[60]<\/a>Renunciemos a la mezquindad y al resentimiento de los internismos est\u00e9riles, de los enfrentamientos sin fin. Dejemos de ocultar el dolor de las p\u00e9rdidas y hag\u00e1monos cargo de nuestros cr\u00edmenes, desidias y mentiras. La reconciliaci\u00f3n reparadora nos resucitar\u00e1, y nos har\u00e1 perder el miedo a nosotros mismos y a los dem\u00e1s.<\/li>\n<li>79. El samaritano del camino se fue sin esperar reconocimientos ni gratitudes. La entrega al servicio era la gran satisfacci\u00f3n frente a su Dios y a su vida, y por eso, un deber. Todos tenemos responsabilidad sobre el herido que es el pueblo mismo y todos los pueblos de la tierra. Cuidemos la fragilidad de cada hombre, de cada mujer, de cada ni\u00f1o y de cada anciano, con esa actitud solidaria y atenta, la actitud de proximidad del buen samaritano.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El pr\u00f3jimo sin fronteras<\/em><\/p>\n<ol start=\"80\">\n<li>80. Jes\u00fas propuso esta par\u00e1bola para responder a una pregunta: \u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo? La palabra \u201cpr\u00f3jimo\u201d en la sociedad de la \u00e9poca de Jes\u00fas sol\u00eda indicar al que es m\u00e1s cercano, pr\u00f3ximo. Se entend\u00eda que la ayuda deb\u00eda dirigirse en primer lugar al que pertenece al propio grupo, a la propia raza. Un samaritano, para algunos jud\u00edos de aquella \u00e9poca, era considerado un ser despreciable, impuro, y por lo tanto no se lo inclu\u00eda dentro de los seres cercanos a quienes se deb\u00eda ayudar. El jud\u00edo Jes\u00fas transforma completamente este planteamiento: no nos invita a preguntarnos qui\u00e9nes son los que est\u00e1n cerca de nosotros, sino a volvernos nosotros cercanos, pr\u00f3jimos.<\/li>\n<li>81. La propuesta es la de hacerse presentes ante el que necesita ayuda, sin importar si es parte del propio c\u00edrculo de pertenencia. En este caso, el samaritano fue quien\u00a0<em>se hizo pr\u00f3jimo<\/em>del jud\u00edo herido. Para volverse cercano y presente, atraves\u00f3 todas las barreras culturales e hist\u00f3ricas. La conclusi\u00f3n de Jes\u00fas es un pedido: \u00abTienes que ir y hacer lo mismo\u00bb (<em>Lc<\/em>10,37). Es decir, nos interpela a dejar de lado toda diferencia y, ante el sufrimiento, volvernos cercanos a cualquiera. Entonces, ya no digo que tengo \u201cpr\u00f3jimos\u201d a quienes debo ayudar, sino que me siento llamado a volverme yo un pr\u00f3jimo de los otros.<\/li>\n<li>82. El problema es que Jes\u00fas destaca, a prop\u00f3sito, que el hombre herido era un jud\u00edo \u2014habitante de Judea\u2014 mientras quien se detuvo y lo auxili\u00f3 era un samaritano \u2014habitante de Samar\u00eda\u2014. Este detalle tiene una importancia excepcional para reflexionar sobre un amor que se abre a todos. Los samaritanos habitaban una regi\u00f3n que hab\u00eda sido contagiada por ritos paganos, y para los jud\u00edos esto los volv\u00eda impuros, detestables, peligrosos. De hecho, un antiguo texto jud\u00edo que menciona a naciones odiadas, se refiere a Samar\u00eda afirmando adem\u00e1s que \u00abni siquiera es una naci\u00f3n\u00bb (<em>Si<\/em>50,25), y agrega que es \u00abel pueblo necio que reside en Siqu\u00e9n\u00bb (v. 26).<\/li>\n<li>83. Esto explica por qu\u00e9 una mujer samaritana, cuando Jes\u00fas le pidi\u00f3 de beber, respondi\u00f3 enf\u00e1ticamente: \u00ab\u00bfC\u00f3mo t\u00fa, siendo jud\u00edo, me pides de beber a m\u00ed, que soy una mujer samaritana?\u00bb (<em>Jn<\/em>4,9). Quienes buscaban acusaciones que pudieran desacreditar a Jes\u00fas, lo m\u00e1s ofensivo que encontraron fue decirle \u00abendemoniado\u00bb y \u00absamaritano\u00bb (<em>Jn<\/em>8,48). Por lo tanto, este encuentro misericordioso entre un samaritano y un jud\u00edo es una potente interpelaci\u00f3n, que desmiente toda manipulaci\u00f3n ideol\u00f3gica, para que ampliemos nuestro c\u00edrculo, para que demos a nuestra capacidad de amar una dimensi\u00f3n universal capaz de traspasar todos los prejuicios, todas las barreras hist\u00f3ricas o culturales, todos los intereses mezquinos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La interpelaci\u00f3n del forastero<\/em><\/p>\n<ol start=\"84\">\n<li>84. Finalmente, recuerdo que en otra parte del Evangelio Jes\u00fas dice: \u00abFui forastero y me recibieron\u00bb (<em>Mt<\/em>25,35). Jes\u00fas pod\u00eda decir esas palabras porque ten\u00eda un coraz\u00f3n abierto que hac\u00eda suyos los dramas de los dem\u00e1s. San Pablo exhortaba: \u00abAl\u00e9grense con los que est\u00e1n alegres y lloren con los que lloran\u00bb (<em>Rm<\/em>12,15). Cuando el coraz\u00f3n asume esa actitud, es capaz de identificarse con el otro sin importarle d\u00f3nde ha nacido o de d\u00f3nde viene. Al entrar en esta din\u00e1mica, en definitiva experimenta que los dem\u00e1s son \u00absu propia carne\u00bb (<em>Is<\/em>\u00a058,7).<\/li>\n<li>85. Para los cristianos, las palabras de Jes\u00fas tienen tambi\u00e9n otra dimensi\u00f3n trascendente; implican reconocer al mismo Cristo en cada hermano abandonado o excluido (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>25,40.45). En realidad, la fe colma de motivaciones inauditas el reconocimiento del otro, porque quien cree puede llegar a reconocer que Dios ama a cada ser humano con un amor infinito y que \u00abcon ello le confiere una dignidad infinita\u00bb<a name=\"_ftnref61\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn61\">[61]<\/a>. A esto se agrega que creemos que Cristo derram\u00f3 su sangre por todos y cada uno, por lo cual nadie queda fuera de su amor universal. Y si vamos a la fuente \u00faltima, que es la vida \u00edntima de Dios, nos encontramos con una comunidad de tres Personas, origen y modelo perfecto de toda vida en com\u00fan. La teolog\u00eda contin\u00faa enriqueci\u00e9ndose gracias a la reflexi\u00f3n sobre esta gran verdad.<\/li>\n<li>86. A veces me asombra que, con semejantes motivaciones, a la Iglesia le haya llevado tanto tiempo condenar contundentemente la esclavitud y diversas formas de violencia. Hoy, con el desarrollo de la espiritualidad y de la teolog\u00eda, no tenemos excusas. Sin embargo, todav\u00eda hay quienes parecen sentirse alentados o al menos autorizados por su fe para sostener diversas formas de nacionalismos cerrados y violentos, actitudes xen\u00f3fobas, desprecios e incluso maltratos hacia los que son diferentes. La fe, con el humanismo que encierra, debe mantener vivo un sentido cr\u00edtico frente a estas tendencias, y ayudar a reaccionar r\u00e1pidamente cuando comienzan a insinuarse. Para ello es importante que la catequesis y la predicaci\u00f3n incluyan de modo m\u00e1s directo y claro el sentido social de la existencia, la dimensi\u00f3n fraterna de la espiritualidad, la convicci\u00f3n sobre la inalienable dignidad de cada persona y las motivaciones para amar y acoger a todos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo tercero<\/strong><\/p>\n<p><strong>PENSAR Y GESTAR UN MUNDO ABIERTO<\/strong><\/p>\n<ol start=\"87\">\n<li>87. Un ser humano est\u00e1 hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud \u00absi no es en la entrega sincera de s\u00ed mismo a los dem\u00e1s\u00bb<a name=\"_ftnref62\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn62\">[62]<\/a>. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: \u00abS\u00f3lo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro\u00bb<a name=\"_ftnref63\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn63\">[63]<\/a>. Esto explica por qu\u00e9 nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar. Aqu\u00ed hay un secreto de la verdadera existencia humana, porque \u00abla vida subsiste donde hay v\u00ednculo, comuni\u00f3n, fraternidad; y es una vida m\u00e1s fuerte que la muerte cuando se construye sobre relaciones verdaderas y lazos de fidelidad. Por el contrario, no hay vida cuando pretendemos pertenecer s\u00f3lo a nosotros mismos y vivir como islas: en estas actitudes prevalece la muerte\u00bb<a name=\"_ftnref64\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn64\">[64]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>M\u00e1s all\u00e1<\/em><\/p>\n<ol start=\"88\">\n<li>88. Desde la intimidad de cada coraz\u00f3n, el amor crea v\u00ednculos y ampl\u00eda la existencia cuando saca a la persona de s\u00ed misma hacia el otro<a name=\"_ftnref65\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn65\">[65]<\/a>. Hechos para el amor, hay en cada uno de nosotros \u00abuna ley de \u00e9xtasis: salir de s\u00ed mismo para hallar en otro un crecimiento de su ser\u00bb<a name=\"_ftnref66\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn66\">[66]<\/a>. Por ello \u00aben cualquier caso el hombre tiene que llevar a cabo esta empresa: salir de s\u00ed mismo\u00bb<a name=\"_ftnref67\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn67\">[67]<\/a>.<\/li>\n<li>89. Pero no puedo reducir mi vida a la relaci\u00f3n con un peque\u00f1o grupo, ni siquiera a mi propia familia, porque es imposible entenderme sin un tejido m\u00e1s amplio de relaciones: no s\u00f3lo el actual sino tambi\u00e9n el que me precede y me fue configurando a lo largo de mi vida. Mi relaci\u00f3n con una persona que aprecio no puede ignorar que esa persona no vive s\u00f3lo por su relaci\u00f3n conmigo, ni yo vivo s\u00f3lo por mi referencia a ella. Nuestra relaci\u00f3n, si es sana y verdadera, nos abre a los otros que nos ampl\u00edan y enriquecen. El m\u00e1s noble sentido social hoy f\u00e1cilmente queda anulado detr\u00e1s de intimismos ego\u00edstas con apariencia de relaciones intensas. En cambio, el amor que es aut\u00e9ntico, que ayuda a crecer, y las formas m\u00e1s nobles de la amistad, residen en corazones que se dejan completar. La pareja y el amigo son para abrir el coraz\u00f3n en c\u00edrculos, para volvernos capaces de salir de nosotros mismos hasta acoger a todos. Los grupos cerrados y las parejas autorreferenciales, que se constituyen en un \u201cnosotros\u201d contra todo el mundo, suelen ser formas idealizadas de ego\u00edsmo y de mera autopreservaci\u00f3n.<\/li>\n<li>90. Por algo muchas peque\u00f1as poblaciones que sobreviv\u00edan en zonas des\u00e9rticas desarrollaron una generosa capacidad de acogida ante los peregrinos que pasaban, y acu\u00f1aron el sagrado deber de la hospitalidad. Lo vivieron tambi\u00e9n las comunidades mon\u00e1sticas medievales, como se advierte en la Regla de san Benito. Aunque pudiera desestructurar el orden y el silencio de los monasterios, Benito reclamaba que a los pobres y peregrinos se los tratara \u00abcon el m\u00e1ximo cuidado y solicitud\u00bb<a name=\"_ftnref68\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn68\">[68]<\/a>. La hospitalidad es un modo concreto de no privarse de este desaf\u00edo y de este don que es el encuentro con la humanidad m\u00e1s all\u00e1 del propio grupo. Aquellas personas percib\u00edan que todos los valores que pod\u00edan cultivar deb\u00edan estar acompa\u00f1ados por esta capacidad de trascenderse en una apertura a los otros.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El valor \u00fanico del amor<\/em><\/p>\n<ol start=\"91\">\n<li>91. Las personas pueden desarrollar algunas actitudes que presentan como valores morales: fortaleza, sobriedad, laboriosidad y otras virtudes. Pero para orientar adecuadamente los actos de las distintas virtudes morales, es necesario considerar tambi\u00e9n en qu\u00e9 medida estos realizan un dinamismo de apertura y uni\u00f3n hacia otras personas. Ese dinamismo es la caridad que Dios infunde. De otro modo, quiz\u00e1s tendremos s\u00f3lo apariencia de virtudes, que ser\u00e1n incapaces de construir la vida en com\u00fan. Por ello dec\u00eda santo Tom\u00e1s de Aquino \u2014citando a san Agust\u00edn\u2014 que la templanza de una persona avara ni siquiera es virtuosa<a name=\"_ftnref69\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn69\">[69]<\/a>. San Buenaventura, con otras palabras, explicaba que las otras virtudes, sin la caridad, estrictamente no cumplen los mandamientos \u00abcomo Dios los entiende\u00bb<a name=\"_ftnref70\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn70\">[70]<\/a>.<\/li>\n<li>La altura espiritual de una vida humana est\u00e1 marcada por el amor, que es \u00abel criterio para la decisi\u00f3n definitiva sobre la valoraci\u00f3n positiva o negativa de una vida humana\u00bb<a name=\"_ftnref71\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn71\">[71]<\/a>. Sin embargo, hay creyentes que piensan que su grandeza est\u00e1 en la imposici\u00f3n de sus ideolog\u00edas al resto, o en la defensa violenta de la verdad, o en grandes demostraciones de fortaleza. Todos los creyentes necesitamos reconocer esto: lo primero es el amor, lo que nunca debe estar en riesgo es el amor, el mayor peligro es no amar (cf.\u00a0<em>1 Co<\/em>13,1-13).<\/li>\n<li>93. En un intento de precisar en qu\u00e9 consiste la experiencia de amar que Dios hace posible con su gracia, santo Tom\u00e1s de Aquino la explicaba como un movimiento que centra la atenci\u00f3n en el otro \u00abconsider\u00e1ndolo como uno consigo\u00bb<a name=\"_ftnref72\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn72\">[72]<\/a>. La atenci\u00f3n afectiva que se presta al otro, provoca una orientaci\u00f3n a buscar su bien gratuitamente. Todo esto parte de un aprecio, de una valoraci\u00f3n, que en definitiva es lo que est\u00e1 detr\u00e1s de la palabra \u201ccaridad\u201d: el ser amado es \u201ccaro\u201d para m\u00ed, es decir, \u00abes estimado como de alto valor\u00bb<a name=\"_ftnref73\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn73\">[73]<\/a>. Y \u00abdel amor por el cual a uno le es grata la otra persona depende que le d\u00e9 algo gratis\u00bb<a name=\"_ftnref74\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn74\">[74]<\/a>.<\/li>\n<li>94. El amor implica entonces algo m\u00e1s que una serie de acciones ben\u00e9ficas. Las acciones brotan de una uni\u00f3n que inclina m\u00e1s y m\u00e1s hacia el otro consider\u00e1ndolo valioso, digno, grato y bello, m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias f\u00edsicas o morales. El amor al otro por ser quien es, nos mueve a buscar lo mejor para su vida. S\u00f3lo en el cultivo de esta forma de relacionarnos haremos posibles la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La creciente apertura del amor<\/em><\/p>\n<ol start=\"95\">\n<li>95. El amor nos pone finalmente en tensi\u00f3n hacia la comuni\u00f3n universal. Nadie madura ni alcanza su plenitud aisl\u00e1ndose. Por su propia din\u00e1mica, el amor reclama una creciente apertura, mayor capacidad de acoger a otros, en una aventura nunca acabada que integra todas las periferias hacia un pleno sentido de pertenencia mutua. Jes\u00fas nos dec\u00eda: \u00abTodos ustedes son hermanos\u00bb (<em>Mt<\/em>\u202f23,8).<\/li>\n<li>96. Esta necesidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de los propios l\u00edmites vale tambi\u00e9n para las distintas regiones y pa\u00edses. De hecho, \u00abel n\u00famero cada vez mayor de interdependencias y de comunicaciones que se entrecruzan en nuestro planeta hace m\u00e1s palpable la conciencia de que todas las naciones de la tierra [\u2026] comparten un destino com\u00fan. En los dinamismos de la historia, a pesar de la diversidad de etnias, sociedades y culturas, vemos sembrada la vocaci\u00f3n de formar una comunidad compuesta de hermanos que se acogen rec\u00edprocamente y se preocupan los unos de los otros\u00bb<a name=\"_ftnref75\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn75\">[75]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Sociedades abiertas que integran a todos<\/em><\/p>\n<ol start=\"97\">\n<li>97. Hay periferias que est\u00e1n cerca de nosotros, en el centro de una ciudad, o en la propia familia. Tambi\u00e9n hay un aspecto de la apertura universal del amor que no es geogr\u00e1fico sino existencial. Es la capacidad cotidiana de ampliar mi c\u00edrculo, de llegar a aquellos que espont\u00e1neamente no siento parte de mi mundo de intereses, aunque est\u00e9n cerca de m\u00ed. Por otra parte, cada hermana y hermano que sufre, abandonado o ignorado por mi sociedad es un forastero existencial, aunque haya nacido en el mismo pa\u00eds. Puede ser un ciudadano con todos los papeles, pero lo hacen sentir como un extranjero en su propia tierra. El racismo es un virus que muta f\u00e1cilmente y en lugar de desaparecer se disimula, pero est\u00e1 siempre al acecho.<\/li>\n<li>98. Quiero recordar a esos \u201cexiliados ocultos\u201d que son tratados como cuerpos extra\u00f1os en la sociedad<a name=\"_ftnref76\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn76\">[76]<\/a>.\u00a0Muchas personas con discapacidad \u00absienten que existen sin pertenecer y sin participar\u00bb. Hay todav\u00eda mucho \u00abque les impide tener una ciudadan\u00eda plena\u00bb. El objetivo no es s\u00f3lo cuidarlos, sino \u00abque participen activamente en la comunidad civil y eclesial. Es un camino exigente y tambi\u00e9n fatigoso, que contribuir\u00e1 cada vez m\u00e1s a la formaci\u00f3n de conciencias capaces de reconocer a cada individuo como una persona \u00fanica e irrepetible\u00bb. Igualmente pienso en \u00ablos ancianos, que, tambi\u00e9n por su discapacidad, a veces se sienten como una carga\u00bb. Sin embargo, todos pueden dar \u00abuna contribuci\u00f3n singular al bien com\u00fan a trav\u00e9s de su biograf\u00eda original\u00bb. Me permito insistir: \u00abTengan el valor de dar voz a quienes son discriminados por su discapacidad, porque desgraciadamente en algunas naciones, todav\u00eda hoy, se duda en reconocerlos como personas de igual dignidad\u00bb<a name=\"_ftnref77\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn77\">[77]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Comprensiones inadecuadas de un amor universal<\/em><\/p>\n<ol start=\"99\">\n<li>99. El amor que se extiende m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras tiene en su base lo que llamamos \u201camistad social\u201d en cada ciudad o en cada pa\u00eds. Cuando es genuina, esta amistad social dentro de una sociedad es una condici\u00f3n de posibilidad de una verdadera apertura universal. No se trata del falso universalismo de quien necesita viajar constantemente porque no soporta ni ama a su propio pueblo. Quien mira a su pueblo con desprecio, establece en su propia sociedad categor\u00edas de primera o de segunda clase, de personas con m\u00e1s o menos dignidad y derechos. De esta manera niega que haya lugar para todos.<\/li>\n<li>100. Tampoco estoy proponiendo un universalismo autoritario y abstracto, digitado o planificado por algunos y presentado como un supuesto sue\u00f1o en orden a homogeneizar, dominar y expoliar. Hay un modelo de globalizaci\u00f3n que \u00abconscientemente apunta a la uniformidad unidimensional y busca eliminar todas las diferencias y tradiciones en una b\u00fasqueda superficial de la unidad. [\u2026] Si una globalizaci\u00f3n pretende igualar a todos, como si fuera una esfera, esa globalizaci\u00f3n destruye la riqueza y la particularidad de cada persona y de cada pueblo\u00bb<a name=\"_ftnref78\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn78\">[78]<\/a>. Ese falso sue\u00f1o universalista termina quitando al mundo su variado colorido, su belleza y en definitiva su humanidad. Porque \u00abel futuro no es monocrom\u00e1tico, sino que es posible si nos animamos a mirarlo en la variedad y en la diversidad de lo que cada uno puede aportar. Cu\u00e1nto necesita aprender nuestra familia humana a vivir juntos en armon\u00eda y paz sin necesidad de que tengamos que ser todos igualitos\u00bb<a name=\"_ftnref79\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn79\">[79]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Trascender un mundo de socios<\/em><\/p>\n<ol start=\"101\">\n<li>101. Retomemos ahora aquella par\u00e1bola del buen samaritano que todav\u00eda tiene mucho para proponernos. Hab\u00eda un hombre herido en el camino. Los personajes que pasaban a su lado no se concentraban en este llamado interior a volverse cercanos, sino en su funci\u00f3n, en el lugar social que ellos ocupaban, en una profesi\u00f3n relevante en la sociedad. Se sent\u00edan importantes para la sociedad del momento y su urgencia era el rol que les tocaba cumplir. El hombre herido y abandonado en el camino era una molestia para ese proyecto, una interrupci\u00f3n, y a su vez era alguien que no cumpl\u00eda funci\u00f3n alguna. Era un nadie, no pertenec\u00eda a una agrupaci\u00f3n que se considerara destacable, no ten\u00eda funci\u00f3n alguna en la construcci\u00f3n de la historia. Mientras tanto, el samaritano generoso se resist\u00eda a estas clasificaciones cerradas, aunque \u00e9l mismo quedaba fuera de cualquiera de estas categor\u00edas y era sencillamente un extra\u00f1o sin un lugar propio en la sociedad. As\u00ed, libre de todo r\u00f3tulo y estructura, fue capaz de interrumpir su viaje, de cambiar su proyecto, de estar disponible para abrirse a la sorpresa del hombre herido que lo necesitaba.<\/li>\n<li>102. \u00bfQu\u00e9 reacci\u00f3n podr\u00eda provocar hoy esa narraci\u00f3n, en un mundo donde aparecen constantemente, y crecen, grupos sociales que se aferran a una identidad que los separa del resto? \u00bfC\u00f3mo puede conmover a quienes tienden a organizarse de tal manera que se impida toda presencia extra\u00f1a que pueda perturbar esa identidad y esa organizaci\u00f3n autoprotectora y autorreferencial? En ese esquema queda excluida la posibilidad de volverse pr\u00f3jimo, y s\u00f3lo es posible ser pr\u00f3jimo de quien permita asegurar los beneficios personales. As\u00ed la palabra \u201cpr\u00f3jimo\u201d pierde todo significado, y \u00fanicamente cobra sentido la palabra \u201csocio\u201d, el asociado por determinados intereses<a name=\"_ftnref80\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn80\">[80]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Libertad, igualdad y fraternidad<\/em><\/p>\n<ol start=\"103\">\n<li>103. La fraternidad no es s\u00f3lo resultado de condiciones de respeto a las libertades individuales, ni siquiera de cierta equidad administrada. Si bien son condiciones de posibilidad no bastan para que ella surja como resultado necesario. La fraternidad tiene algo positivo que ofrecer a la libertad y a la igualdad. \u00bfQu\u00e9 ocurre sin la fraternidad cultivada conscientemente, sin una voluntad pol\u00edtica de fraternidad, traducida en una educaci\u00f3n para la fraternidad, para el di\u00e1logo, para el descubrimiento de la reciprocidad y el enriquecimiento mutuo como valores? Lo que sucede es que la libertad enflaquece, resultando as\u00ed m\u00e1s una condici\u00f3n de soledad, de pura autonom\u00eda para pertenecer a alguien o a algo, o s\u00f3lo para poseer y disfrutar. Esto no agota en absoluto la riqueza de la libertad que est\u00e1 orientada sobre todo al amor.<\/li>\n<li>104. Tampoco la igualdad se logra definiendo en abstracto que \u201ctodos los seres humanos son iguales\u201d, sino que es el resultado del cultivo consciente y pedag\u00f3gico de la fraternidad. Los que \u00fanicamente son capaces de ser socios crean mundos cerrados. \u00bfQu\u00e9 sentido puede tener en este esquema esa persona que no pertenece al c\u00edrculo de los socios y llega so\u00f1ando con una vida mejor para s\u00ed y para su familia?<\/li>\n<li>105. El individualismo no nos hace m\u00e1s libres, m\u00e1s iguales, m\u00e1s hermanos. La mera suma de los intereses individuales no es capaz de generar un mundo mejor para toda la humanidad. Ni siquiera puede preservarnos de tantos males que cada vez se vuelven m\u00e1s globales. Pero el individualismo radical es el virus m\u00e1s dif\u00edcil de vencer. Enga\u00f1a. Nos hace creer que todo consiste en dar rienda suelta a las propias ambiciones, como si acumulando ambiciones y seguridades individuales pudi\u00e9ramos construir el bien com\u00fan.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Amor universal que promueve a las personas<\/em><\/p>\n<ol start=\"106\">\n<li>106. Hay un reconocimiento b\u00e1sico, esencial para caminar hacia la amistad social y la fraternidad universal: percibir cu\u00e1nto vale un ser humano, cu\u00e1nto vale una persona, siempre y en cualquier circunstancia. Si cada uno vale tanto, hay que decir con claridad y firmeza que \u00abel solo hecho de haber nacido en un lugar con menores recursos o menor desarrollo no justifica que algunas personas vivan con menor dignidad\u00bb<a name=\"_ftnref81\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn81\">[81]<\/a>. Este es un principio elemental de la vida social que suele ser ignorado de distintas maneras por quienes sienten que no aporta a su cosmovisi\u00f3n o no sirve a sus fines.<\/li>\n<li>107. Todo ser humano tiene derecho a vivir con dignidad y a desarrollarse integralmente, y ese derecho b\u00e1sico no puede ser negado por ning\u00fan pa\u00eds. Lo tiene aunque sea poco eficiente, aunque haya nacido o crecido con limitaciones. Porque eso no menoscaba su inmensa dignidad como persona humana, que no se fundamenta en las circunstancias sino en el valor de su ser. Cuando este principio elemental no queda a salvo, no hay futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad.<\/li>\n<li>108. Hay sociedades que acogen parcialmente este principio. Aceptan que haya posibilidades para todos, pero sostienen que a partir de all\u00ed todo depende de cada uno. Desde esa perspectiva parcial no tendr\u00eda sentido \u00abinvertir para quelos lentos, d\u00e9biles o menos dotados puedan abrirse camino en la vida\u00bb<a name=\"_ftnref82\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn82\">[82]<\/a>. Invertir a favor de los fr\u00e1giles puede no ser rentable, puede implicar menor eficiencia. Exige un Estado presente y activo, e instituciones de la sociedad civil que vayan m\u00e1s all\u00e1 de la libertad de los mecanismos eficientistas de determinados sistemas econ\u00f3micos, pol\u00edticos o ideol\u00f3gicos, porque realmente se orientan en primer lugar a las personas y al bien com\u00fan.<\/li>\n<li>109. Algunos nacen en familias de buena posici\u00f3n econ\u00f3mica, reciben buena educaci\u00f3n, crecen bien alimentados, o poseen naturalmente capacidades destacadas. Ellos seguramente no necesitar\u00e1n un Estado activo y s\u00f3lo reclamar\u00e1n libertad. Pero evidentemente no cabe la misma regla para una persona con discapacidad, para alguien que naci\u00f3 en un hogar extremadamente pobre, para alguien que creci\u00f3 con una educaci\u00f3n de baja calidad y con escasas posibilidades de curar adecuadamente sus enfermedades. Si la sociedad se rige primariamente por los criterios de la libertad de mercado y de la eficiencia, no hay lugar para ellos, y la fraternidad ser\u00e1 una expresi\u00f3n rom\u00e1ntica m\u00e1s.<\/li>\n<li>110. El hecho es que \u00abuna libertad econ\u00f3mica s\u00f3lo declamada, pero donde las condiciones reales impiden que muchos puedan acceder realmente a ella [\u2026] se convierte en un discurso contradictorio\u00bb<a name=\"_ftnref83\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn83\">[83]<\/a>. Palabras como libertad, democracia o fraternidad se vac\u00edan de sentido. Porque el hecho es que \u00abmientras nuestro sistema econ\u00f3mico y social produzca una sola v\u00edctima y haya una sola persona descartada, no habr\u00e1 una fiesta de \u202ffraternidad universal\u00bb<a name=\"_ftnref84\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn84\">[84]<\/a>.Una sociedad humana y fraterna es capaz de preocuparse para garantizar de modo eficiente y estable que todos sean acompa\u00f1ados en el recorrido de sus vidas, no s\u00f3lo para asegurar sus necesidades b\u00e1sicas, sino para que puedan dar lo mejor de s\u00ed, aunque su rendimiento no sea el mejor, aunque vayan lento, aunque su eficiencia sea poco destacada.<\/li>\n<li>111. La persona humana, con sus derechos inalienables, est\u00e1 naturalmente abierta a los v\u00ednculos. En su propia ra\u00edz reside el llamado a trascenderse a s\u00ed misma en el encuentro con otros. Por eso \u00abes necesario prestar atenci\u00f3n para no caer en algunos errores que pueden nacer de una mala comprensi\u00f3n de los derechos humanos y de un parad\u00f3jico mal uso de los mismos. Existe hoy, en efecto, la tendencia hacia una reivindicaci\u00f3n siempre m\u00e1s amplia de los derechos individuales \u2014estoy tentado de decir individualistas\u2014, que esconde una concepci\u00f3n de persona humana desligada de todo contexto social y antropol\u00f3gico, casi como una \u201cm\u00f3nada\u201d (<em>mon\u00e1s<\/em>), cada vez m\u00e1s insensible. [\u2026] Si el derecho de cada uno no est\u00e1 arm\u00f3nicamente ordenado al bien m\u00e1s grande, termina por concebirse sin limitaciones y, consecuentemente, se transforma en fuente de conflictos y de violencias\u00bb<a name=\"_ftnref85\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn85\">[85]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Promover el bien moral<\/em><\/p>\n<ol start=\"112\">\n<li>112. No podemos dejar de decir que el deseo y la b\u00fasqueda del bien de los dem\u00e1s y de toda la humanidad implican tambi\u00e9n procurar una maduraci\u00f3n de las personas y de las sociedades en los distintos valores morales que lleven a un desarrollo humano integral. En el Nuevo Testamento se menciona un fruto del Esp\u00edritu Santo (cf.\u00a0<em>Ga<\/em>5,22), expresado con la palabra griega\u00a0<em>agazos\u00fane<\/em>. Indica el apego a lo bueno, la b\u00fasqueda de lo bueno. M\u00e1s todav\u00eda, es procurar lo excelente, lo mejor para los dem\u00e1s: su maduraci\u00f3n, su crecimiento en una vida sana, el cultivo de los valores y no s\u00f3lo el bienestar material. Hay una expresi\u00f3n latina semejante:\u00a0<em>bene-volentia<\/em>, que significa la actitud de querer el bien del otro. Es un fuerte deseo del bien, una inclinaci\u00f3n hacia todo lo que sea bueno y excelente, que nos mueve a llenar la vida de los dem\u00e1s de cosas bellas, sublimes, edificantes.<\/li>\n<li>113. En esta l\u00ednea, vuelvo a destacar con dolor que \u00abya hemos tenido mucho tiempo de degradaci\u00f3n moral, burl\u00e1ndonos de la \u00e9tica, de la bondad, de la fe, de la honestidad, y lleg\u00f3 la hora de advertir que esa alegre superficialidad nos ha servido de poco. Esa destrucci\u00f3n de todo fundamento de la vida social termina enfrent\u00e1ndonos unos con otros para preservar los propios intereses\u00bb<a name=\"_ftnref86\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn86\">[86]<\/a>. Volvamos a promover el bien, para nosotros mismos y para toda la humanidad, y as\u00ed caminaremos juntos hacia un crecimiento genuino e integral. Cada sociedad necesita asegurar que los valores se transmitan, porque si esto no sucede se difunde el ego\u00edsmo, la violencia, la corrupci\u00f3n en sus diversas formas, la indiferencia y, en definitiva, una vida cerrada a toda trascendencia y clausurada en intereses individuales.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El valor de la solidaridad<\/em><\/p>\n<ol start=\"114\">\n<li>114. Quiero destacar la solidaridad, que \u00abcomo virtud moral y actitud social, fruto de la conversi\u00f3n personal, exige el compromiso de todos aquellos que tienen responsabilidades educativas y formativas.\u00a0En primer lugar me dirijo a las familias, llamadas a una misi\u00f3n educativa primaria e imprescindible. Ellas constituyen el primer lugar en el que se viven y se transmiten los valores del amor y de la fraternidad, de la convivencia y del compartir, de la atenci\u00f3n y del cuidado del otro. Ellas son tambi\u00e9n el \u00e1mbito privilegiado para la transmisi\u00f3n de la fe desde aquellos primeros simples gestos de devoci\u00f3n que las madres ense\u00f1an a los hijos. Los educadores y los formadores que, en la escuela o en los diferentes centros de asociaci\u00f3n infantil y juvenil, tienen la ardua tarea de educar a los ni\u00f1os y j\u00f3venes, est\u00e1n llamados a tomar conciencia de que su responsabilidad tiene que ver con las dimensiones morales, espirituales y sociales de la persona. Los valores de la libertad, del respeto rec\u00edproco y de la solidaridad se transmiten desde la m\u00e1s tierna infancia. [\u2026] Quienes se dedican al mundo de la cultura y de los medios de comunicaci\u00f3n social tienen tambi\u00e9n una responsabilidad en el campo de la educaci\u00f3n y la formaci\u00f3n, especialmente en la sociedad contempor\u00e1nea, en la que el acceso a los instrumentos de formaci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n est\u00e1 cada vez m\u00e1s extendido\u00bb<a name=\"_ftnref87\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn87\">[87]<\/a>.<\/li>\n<li>115. En estos momentos donde todo parece diluirse y perder consistencia, nos hace bien apelar a la solidez<a name=\"_ftnref88\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn88\">[88]<\/a>que surge de sabernos responsables de la fragilidad de los dem\u00e1s buscando un destino com\u00fan. La solidaridad se expresa concretamente en el servicio, que puede asumir formas muy diversas de hacerse cargo de los dem\u00e1s. El servicio es \u00aben gran parte, cuidar la fragilidad. Servir significa cuidar a los fr\u00e1giles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo\u00bb. En esta tarea cada uno es capaz de \u00abdejar de lado sus b\u00fasquedas, afanes, deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los m\u00e1s fr\u00e1giles. [\u2026] El servicio siempre mira el rostro del hermano, toca su carne, siente su projimidad y hasta en algunos casos la \u201cpadece\u201d y busca la promoci\u00f3n del hermano. Por eso nunca el servicio es ideol\u00f3gico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a personas\u00bb<a name=\"_ftnref89\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn89\">[89]<\/a>.<\/li>\n<li>116. Los \u00faltimos en general \u00abpractican esa solidaridad tan especial que existe entre los que sufren, entre los pobres, y que nuestra civilizaci\u00f3n parece haber olvidado, o al menos tiene muchas ganas de olvidar. Solidaridad es una palabra que no cae bien siempre, yo dir\u00eda que algunas veces la hemos transformado en una mala palabra, no se puede decir; pero es una palabra que expresa mucho m\u00e1s que algunos actos de generosidad espor\u00e1dicos. Es pensar y actuar en t\u00e9rminos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiaci\u00f3n de los bienes por parte de algunos. Tambi\u00e9n es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negaci\u00f3n de los derechos sociales y laborales. Es enfrentar los destructores efectos del Imperio del dinero. [\u2026] La solidaridad, entendida en su sentido m\u00e1s hondo, es un modo de hacer historia y eso es lo que hacen los movimientos populares\u00bb<a name=\"_ftnref90\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn90\">[90]<\/a>.<\/li>\n<li>117. Cuando hablamos de cuidar la casa com\u00fan que es el planeta, acudimos a ese m\u00ednimo de conciencia universal y de preocupaci\u00f3n por el cuidado mutuo que todav\u00eda puede quedar en las personas. Porque si alguien tiene agua de sobra, y sin embargo la cuida pensando en la humanidad, es porque ha logrado una altura moral que le permite trascenderse a s\u00ed mismo y a su grupo de pertenencia. \u00a1Eso es maravillosamente humano! Esta misma actitud es la que se requiere para reconocer los derechos de todo ser humano, aunque haya nacido m\u00e1s all\u00e1 de las propias fronteras.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Reproponer la funci\u00f3n social de la propiedad<\/em><\/p>\n<ol start=\"118\">\n<li>118. El mundo existe para todos, porque todos los seres humanos nacemos en esta tierra con la misma dignidad. Las diferencias de color, religi\u00f3n, capacidades, lugar de nacimiento, lugar de residencia y tantas otras no pueden anteponerse o utilizarse para justificar los privilegios de unos sobre los derechos de todos. Por consiguiente, como comunidad estamos conminados a garantizar que cada persona viva con dignidad y tenga oportunidades adecuadas a su desarrollo integral.<\/li>\n<li>119. En los primeros siglos de la fe cristiana, varios sabios desarrollaron un sentido universal en su reflexi\u00f3n sobre el destino com\u00fan de los bienes creados<a name=\"_ftnref91\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn91\">[91]<\/a>. Esto llevaba a pensar que si alguien no tiene lo suficiente para vivir con dignidad se debe a que otro se lo est\u00e1 quedando. Lo resume san Juan Cris\u00f3stomo al decir que \u00abno compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles la vida. No son nuestros los bienes que tenemos, sino suyos\u00bb<a name=\"_ftnref92\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn92\">[92]<\/a>; o tambi\u00e9n en palabras de san Gregorio Magno: \u00abCuando damos a los pobres las cosas indispensables no les damos nuestras cosas, sino que les devolvemos lo que es suyo\u00bb<a name=\"_ftnref93\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn93\">[93]<\/a>.<\/li>\n<li>120. Vuelvo a hacer m\u00edas y a proponer a todos unas palabras de san Juan Pablo II cuya contundencia quiz\u00e1s no ha sido advertida: \u00abDios ha dado la tierra a todo el g\u00e9nero humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno\u00bb<a name=\"_ftnref94\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn94\">[94]<\/a>. En esta l\u00ednea recuerdo que \u00abla tradici\u00f3n cristiana nunca reconoci\u00f3 como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subray\u00f3 la funci\u00f3n social de cualquier forma de propiedad privada\u00bb.<a name=\"_ftnref95\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn95\">[95]<\/a>El principio del uso com\u00fan de los bienes creados para todos es el \u00abprimer principio de todo el ordenamiento \u00e9tico-social\u00bb<a name=\"_ftnref96\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn96\">[96]<\/a>, es un derecho natural, originario y prioritario<a name=\"_ftnref97\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn97\">[97]<\/a>. Todos los dem\u00e1s derechos sobre los bienes necesarios para la realizaci\u00f3n integral de las personas, incluidos el de la propiedad privada y cualquier otro, \u00abno deben estorbar, antes al contrario, facilitar su realizaci\u00f3n\u00bb, como afirmaba san Pablo VI<a name=\"_ftnref98\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn98\">[98]<\/a>. El derecho a la propiedad privada s\u00f3lo puede ser considerado como un derecho natural secundario y derivado del principio del destino universal de los bienes creados, y esto tiene consecuencias muy concretas que deben reflejarse en el funcionamiento de la sociedad. Pero sucede con frecuencia que los derechos secundarios se sobreponen a los prioritarios y originarios, dej\u00e1ndolos sin relevancia pr\u00e1ctica.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Derechos sin fronteras<\/em><\/p>\n<ol start=\"121\">\n<li>121. Entonces nadie puede quedar excluido, no importa d\u00f3nde haya nacido, y menos a causa de los privilegios que otros poseen porque nacieron en lugares con mayores posibilidades.\u00a0Los l\u00edmites y las fronteras de los Estados no pueden impedir que esto se cumpla. As\u00ed como es inaceptable que alguien tenga menos derechos por ser mujer, es igualmente inaceptable que el lugar de nacimiento o de residencia ya de por s\u00ed determine menores posibilidades de vida digna y de desarrollo.<\/li>\n<li>122. El desarrollo no debe orientarse a la acumulaci\u00f3n creciente de unos pocos, sino que tiene que asegurar \u00ablos derechos humanos, personales y sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos, incluidos los derechos de las Naciones y de los pueblos\u00bb<a name=\"_ftnref99\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn99\">[99]<\/a>. El derecho de algunos a la libertad de empresa o de mercado no puede estar por encima de los derechos de los pueblos, ni de la dignidad de los pobres, ni tampocodel respeto al medio ambiente, puesto que \u00abquien se apropia algo es s\u00f3lo para administrarlo en bien de todos\u00bb<a name=\"_ftnref100\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn100\">[100]<\/a>&#8211;<\/li>\n<li>123. Es verdad que la actividad de los empresarios \u00abes una noble vocaci\u00f3n orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos\u00bb<a name=\"_ftnref101\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn101\">[101]<\/a>. Dios nos promueve, espera que desarrollemos las capacidades que nos dio y llen\u00f3 el universo de potencialidades. En sus designios cada hombre est\u00e1 llamado a promover su propio progreso<a name=\"_ftnref102\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn102\">[102]<\/a>, y esto incluye fomentar las capacidades econ\u00f3micas y tecnol\u00f3gicas para hacer crecer los bienes y aumentar la riqueza. Pero\u00a0en todo caso estas capacidades de los empresarios, que son un don de Dios, tendr\u00edan que orientarse claramente al desarrollo de las dem\u00e1s personas y a la superaci\u00f3n de la miseria, especialmente a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de fuentes de trabajo diversificadas. Siempre, junto al derecho de propiedad privada, est\u00e1 el m\u00e1s importante y anterior principio de la subordinaci\u00f3n de toda propiedad privada\u00a0al destino universal de los bienes de la tierra y, por tanto, el derecho de todos a su uso<a name=\"_ftnref103\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn103\">[103]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Derechos de los pueblos<\/em><\/p>\n<ol start=\"124\">\n<li>124. La convicci\u00f3n del destino com\u00fan de los bienes de la tierra hoy requiere que se aplique tambi\u00e9n a los pa\u00edses, a sus territorios y a sus posibilidades. Si lo miramos no s\u00f3lo desde la legitimidad de la propiedad privada y de los derechos de los ciudadanos de una determinada naci\u00f3n, sino tambi\u00e9n desde el primer principio del destino com\u00fan de los bienes, entonces podemos decir que cada pa\u00eds es asimismo del extranjero, en cuanto los bienes de un territorio no deben ser negados a una persona necesitada que provenga de otro lugar. Porque, como ense\u00f1aron los Obispos de los Estados Unidos, hay derechos fundamentales que \u00abpreceden a cualquier sociedad porque manan de la dignidad otorgada a cada persona en cuanto creada por Dios\u00bb<a name=\"_ftnref104\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn104\">[104]<\/a>.<\/li>\n<li>125. Esto supone adem\u00e1s otra manera de entender las relaciones y el intercambio entre pa\u00edses. Si toda persona tiene una dignidad inalienable, si todo ser humano es mi hermano o mi hermana, y si en realidad el mundo es de todos, no importa si alguien ha nacido aqu\u00ed o si vive fuera de los l\u00edmites del propio pa\u00eds. Tambi\u00e9n mi naci\u00f3n es corresponsable de su desarrollo, aunque pueda cumplir esta responsabilidad de diversas maneras: acogi\u00e9ndolo de manera generosa cuando lo necesite imperiosamente, promovi\u00e9ndolo en su propia tierra, no usufructuando ni vaciando de recursos naturales a pa\u00edses enteros propiciando sistemas corruptos que impiden el desarrollo digno de los pueblos. Esto que vale para las naciones se aplica a las distintas regiones de cada pa\u00eds, entre las que suele haber graves inequidades. Pero la incapacidad de reconocer la igual dignidad humana a veces lleva a que las regiones m\u00e1s desarrolladas de algunos pa\u00edses sue\u00f1en con liberarse del \u201clastre\u201d de las regiones m\u00e1s pobres para aumentar todav\u00eda m\u00e1s su nivel de consumo.<\/li>\n<li>126. Hablamos de una nueva red en las relaciones internacionales, porque no hay modo de resolver los graves problemas del mundo pensando s\u00f3lo en formas de ayuda mutua entre individuos o peque\u00f1os grupos. Recordemos que \u00abla inequidad no afecta s\u00f3lo a individuos, sino a pa\u00edses enteros, y obliga a pensar en una \u00e9tica de las relaciones internacionales\u00bb<a name=\"_ftnref105\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn105\">[105]<\/a>. Y la justicia exige reconocer y respetar no s\u00f3lo los derechos individuales, sino tambi\u00e9n los derechos sociales y los derechos de los pueblos<a name=\"_ftnref106\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn106\">[106]<\/a>. Lo que estamos diciendo implica asegurar \u00abel derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia y al progreso\u00bb<a name=\"_ftnref107\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn107\">[107]<\/a>, que a veces se ve fuertemente dificultado por la presi\u00f3n que origina la deuda externa. El pago de la deuda en muchas ocasiones no s\u00f3lo no favorece el desarrollo, sino que lo limita y lo condiciona fuertemente. Si bien se mantiene el principio de que toda deuda leg\u00edtimamente adquirida debe ser saldada, el modo de cumplir este deber que muchos pa\u00edses pobres tienen con los pa\u00edses ricos no debe llegar a comprometer su subsistencia y su crecimiento.<\/li>\n<li>127. Sin dudas, se trata de otra l\u00f3gica. Si no se intenta entrar en esa l\u00f3gica, mis palabras sonar\u00e1n a fantas\u00eda. Pero si se acepta el gran principio de los derechos que brotan del solo hecho de poseer la inalienable dignidad humana, es posible aceptar el desaf\u00edo de so\u00f1ar y pensar en otra humanidad. Es posible anhelar un planeta que asegure tierra, techo y trabajo para todos. Este es el verdadero camino de la paz, y no la estrategia carente de sentido y corta de miras de sembrar temor y desconfianza ante amenazas externas. Porque la paz real y duradera s\u00f3lo es posible \u00abdesde una \u00e9tica global de solidaridad y cooperaci\u00f3n al servicio de un futuro plasmado por la interdependencia y la corresponsabilidad entre toda la familia humana\u00bb<a name=\"_ftnref108\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn108\">[108]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo cuarto<\/strong><\/p>\n<p><strong>UN CORAZ\u00d3N ABIERTO AL MUNDO ENTERO<\/strong><\/p>\n<ol start=\"128\">\n<li>128. La afirmaci\u00f3n de que todos los seres humanos somos hermanos y hermanas, si no es s\u00f3lo una abstracci\u00f3n, sino que toma carne y se vuelve concreta, nos plantea una serie de retos que nos descolocan, nos obligan a asumir nuevas perspectivas y a desarrollar nuevas reacciones.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El l\u00edmite de las fronteras<\/em><\/p>\n<ol start=\"129\">\n<li>129. Cuando el pr\u00f3jimo es una persona migrante se agregan desaf\u00edos complejos<a name=\"_ftnref109\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn109\">[109]<\/a>. Es verdad que lo ideal ser\u00eda evitar las migraciones innecesarias y para ello el camino es crear en los pa\u00edses de origen la posibilidad efectiva de vivir y de crecer con dignidad, de manera que se puedan encontrar all\u00ed mismo las condiciones para el propio desarrollo integral. Pero mientras no haya serios avances en esta l\u00ednea, nos corresponde respetar el derecho de todo ser humano de encontrar un lugar donde pueda no solamente satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas y las de su familia, sino tambi\u00e9n realizarse integralmente como persona.\u00a0Nuestros esfuerzos ante las personas migrantes que llegan pueden resumirse en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar. Porque \u00abno se trata de dejar caer desde arriba programas de asistencia social sino de recorrer juntos un camino a trav\u00e9s de estas cuatro acciones, para construir ciudades y pa\u00edses que, al tiempo que conservan sus respectivas identidades culturales y religiosas, est\u00e9n abiertos a las diferencias y sepan c\u00f3mo valorarlas en nombre de la fraternidad humana\u00bb<a name=\"_ftnref110\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn110\">[110]<\/a>.<\/li>\n<li>130. Esto implica algunas respuestas indispensables, sobre todo frente a los que escapan de graves crisis humanitarias. Por ejemplo: incrementar y simplificar la concesi\u00f3n de visados, adoptar programas de patrocinio privado y comunitario, abrir corredores humanitarios para los refugiados m\u00e1s vulnerables, ofrecer un alojamiento adecuado y decoroso, garantizar la seguridad personal y el acceso a los servicios b\u00e1sicos, asegurar una adecuada asistencia consular, el derecho a tener siempre consigo los documentos personales de identidad, un acceso equitativo a la justicia, la posibilidad de abrir cuentas bancarias y la garant\u00eda de lo b\u00e1sico para la subsistencia vital, darles libertad de movimiento y la posibilidad de trabajar, proteger a los menores de edad y asegurarles el acceso regular a la educaci\u00f3n, prever programas de custodia temporal o de acogida, garantizar la libertad religiosa, promover su inserci\u00f3n social, favorecer la reagrupaci\u00f3n familiar y preparar a las comunidades locales para los procesos integrativos<a name=\"_ftnref111\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn111\">[111]<\/a>.<\/li>\n<li>131. Para quienes ya hace tiempo que han llegado y participan del tejido social, es importante aplicar el concepto de \u201cciudadan\u00eda\u201d, que \u00abse basa en la igualdad de derechos y deberes bajo cuya protecci\u00f3n todos disfrutan de la justicia. Por esta raz\u00f3n, es necesario comprometernos para establecer en nuestra sociedad el concepto de\u00a0<em>plena<\/em><em>ciudadan\u00eda<\/em>y renunciar al uso discriminatorio de la palabra\u00a0<em>minor\u00edas<\/em>, que trae consigo las semillas de sentirse aislado e inferior; prepara el terreno para la hostilidad y la discordia y quita los logros y los derechos religiosos y civiles de algunos ciudadanos al discriminarlos\u00bb<a name=\"_ftnref112\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn112\">[112]<\/a>.<\/li>\n<li>132. M\u00e1s all\u00e1 de las diversas acciones indispensables, los Estados no pueden desarrollar por su cuenta soluciones adecuadas \u00abya que las consecuencias de las opciones de cada uno repercuten inevitablemente sobre toda la Comunidad internacional\u00bb. Por lo tanto \u00ablas respuestas s\u00f3lo vendr\u00e1n como fruto de un trabajo com\u00fan\u00bb<a name=\"_ftnref113\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn113\">[113]<\/a>, gestando una legislaci\u00f3n (<em>governance<\/em>) global para las migraciones. De cualquier manera se necesita \u00abestablecer planes a medio y largo plazo que no se queden en la simple respuesta a una emergencia. Deben servir, por una parte, para ayudar realmente a la integraci\u00f3n de los emigrantes en los pa\u00edses de acogida y, al mismo tiempo, favorecer el desarrollo de los pa\u00edses de proveniencia, con pol\u00edticas solidarias, que no sometan las ayudas a estrategias y pr\u00e1cticas ideol\u00f3gicas ajenas o contrarias a las culturas de los pueblos a las que van dirigidas\u00bb<a name=\"_ftnref114\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn114\">[114]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Las ofrendas rec\u00edprocas<\/em><\/p>\n<ol start=\"133\">\n<li>133. La llegada de personas diferentes, que proceden de un contexto vital y cultural distinto, se convierte en un don, porque \u00ablas historias de los migrantes tambi\u00e9n son historias de encuentro entre personas y entre culturas: para las comunidades y las sociedades a las que llegan son una oportunidad de enriquecimiento y de desarrollo humano integral de todos\u00bb<a name=\"_ftnref115\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn115\">[115]<\/a>. Por esto \u00abpido especialmente a los j\u00f3venes que no caigan en las redes de quienes quieren enfrentarlos a otros j\u00f3venes que llegan a sus pa\u00edses, haci\u00e9ndolos ver como seres peligrosos y como si no tuvieran la misma inalienable dignidad de todo ser humano\u00bb<a name=\"_ftnref116\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn116\">[116]<\/a>.<\/li>\n<li>134. Por otra parte, cuando se acoge de coraz\u00f3n a la persona diferente, se le permite seguir siendo ella misma, al tiempo que se le da la posibilidad de un nuevo desarrollo. Las culturas diversas, que han gestado su riqueza a lo largo de siglos, deben ser preservadas para no empobrecer este mundo. Esto sin dejar de estimularlas para que pueda brotar algo nuevo de s\u00ed mismas en el encuentro con otras realidades. No se puede ignorar el riesgo de terminar v\u00edctimas de una esclerosis cultural. Para ello \u00abtenemos necesidad de comunicarnos, de descubrir las riquezas de cada uno, de valorar lo que nos une y ver las diferencias como oportunidades de crecimiento en el respeto de todos. Se necesita un di\u00e1logo paciente y confiado, para que las personas, las familias y las comunidades puedan transmitir los valores de su propia cultura y acoger lo que hay de bueno en la experiencia de los dem\u00e1s\u00bb<a name=\"_ftnref117\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn117\">[117]<\/a>.<\/li>\n<li>135. Retomo ejemplos que mencion\u00e9 tiempo atr\u00e1s: la cultura de los latinos es \u00abun fermento de valores y posibilidades que puede hacer mucho bien a los Estados Unidos. [\u2026] Una fuerte inmigraci\u00f3n siempre termina marcando y transformando la cultura de un lugar. En la Argentina, la fuerte inmigraci\u00f3n italiana ha marcado la cultura de la sociedad, y en el estilo cultural de Buenos Aires se nota mucho la presencia de alrededor de 200.000 jud\u00edos. Los inmigrantes, si se los ayuda a integrarse, son una bendici\u00f3n, una riqueza y un nuevo don que invita a una sociedad a crecer\u00bb<a name=\"_ftnref118\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn118\">[118]<\/a>.<\/li>\n<li>136. Ampliando la mirada, con el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb recordamos que \u00abla relaci\u00f3n entre Occidente y Oriente es una necesidad mutua indiscutible, que no puede ser sustituida ni descuidada, de modo que ambos puedan enriquecerse mutuamente a trav\u00e9s del intercambio y el di\u00e1logo de las culturas. El Occidente podr\u00eda encontrar en la civilizaci\u00f3n del Oriente los remedios para algunas de sus enfermedades espirituales y religiosas causadas por la dominaci\u00f3n del materialismo. Y el Oriente podr\u00eda encontrar en la civilizaci\u00f3n del Occidente muchos elementos que pueden ayudarlo a salvarse de la debilidad, la divisi\u00f3n, el conflicto y el declive cient\u00edfico, t\u00e9cnico y cultural. Es importante prestar atenci\u00f3n a las diferencias religiosas, culturales e hist\u00f3ricas que son un componente esencial en la formaci\u00f3n de la personalidad, la cultura y la civilizaci\u00f3n oriental; y es importante consolidar los derechos humanos generales y comunes, para ayudar a garantizar una vida digna para todos los hombres en Oriente y en Occidente, evitando el uso de pol\u00edticas de doble medida\u00bb<a name=\"_ftnref119\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn119\">[119]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El fecundo intercambio<\/em><\/p>\n<ol start=\"137\">\n<li>137. La ayuda mutua entre pa\u00edses en realidad termina beneficiando a todos. Un pa\u00eds que progresa desde su original sustrato cultural es un tesoro para toda la humanidad. Necesitamos desarrollar esta consciencia de que hoy o nos salvamos todos o no se salva nadie. La pobreza, la decadencia, los sufrimientos de un lugar de la tierra son un silencioso caldo de cultivo de problemas que finalmente afectar\u00e1n a todo el planeta. Si nos preocupa la desaparici\u00f3n de algunas especies, deber\u00eda obsesionarnos que en cualquier lugar haya personas y pueblos que no desarrollen su potencial y su belleza propia a causa de la pobreza o de otros l\u00edmites estructurales. Porque eso termina empobreci\u00e9ndonos a todos.<\/li>\n<li>138. Si esto fue siempre cierto, hoy lo es m\u00e1s que nunca debido a la realidad de un mundo tan conectado por la globalizaci\u00f3n. Necesitamos que un ordenamiento mundial jur\u00eddico, pol\u00edtico y econ\u00f3mico \u00abincremente y oriente la colaboraci\u00f3n internacional hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos\u00bb<a name=\"_ftnref120\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn120\">[120]<\/a>. Esto finalmente beneficiar\u00e1 a todo el planeta, porque \u00abla ayuda al desarrollo de los pa\u00edses pobres\u00bb implica \u00abcreaci\u00f3n de riqueza para todos\u00bb<a name=\"_ftnref121\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn121\">[121]<\/a>. Desde el punto de vista del desarrollo integral, esto supone que se conceda \u00abtambi\u00e9n una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones m\u00e1s pobres\u00bb<a name=\"_ftnref122\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn122\">[122]<\/a>y que se procure \u00abincentivar el acceso al mercado internacional de los pa\u00edses marcados por la pobreza y el subdesarrollo\u00bb<a name=\"_ftnref123\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn123\">[123]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Gratuidad que acoge<\/em><\/p>\n<ol start=\"139\">\n<li>139. No obstante, no quisiera limitar este planteamiento a alguna forma de utilitarismo. Existe la gratuidad. Es la capacidad de hacer algunas cosas porque s\u00ed, porque son buenas en s\u00ed mismas, sin esperar ning\u00fan resultado exitoso, sin esperar inmediatamente algo a cambio. Esto permite acoger al extranjero, aunque de momento no traiga un beneficio tangible. Pero hay pa\u00edses que pretenden recibir s\u00f3lo a los cient\u00edficos o a los inversores.<\/li>\n<li>140. Quien no vive la gratuidad fraterna, convierte su existencia en un comercio ansioso, est\u00e1 siempre midiendo lo que da y lo que recibe a cambio. Dios, en cambio, da gratis, hasta el punto de que ayuda aun a los que no son fieles, y \u00abhace salir el sol sobre malos y buenos\u00bb (<em>Mt<\/em>5,45). Por algo Jes\u00fas recomienda: \u00abCuando t\u00fa des limosna, que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha, para que tu limosna quede en secreto\u00bb (<em>Mt<\/em>6,3-4). Hemos recibido la vida gratis, no hemos pagado por ella. Entonces todos podemos<em>\u00a0<\/em>dar sin esperar algo, hacer el bien sin exigirle tanto a esa persona que uno ayuda. Es lo que Jes\u00fas dec\u00eda a sus disc\u00edpulos: \u00abLo que han recibido gratis, entr\u00e9guenlo tambi\u00e9n gratis\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a010,8).<\/li>\n<li>141. La verdadera calidad de los distintos pa\u00edses del mundo se mide por esta capacidad de pensar no s\u00f3lo como pa\u00eds, sino tambi\u00e9n como familia humana, y esto se prueba especialmente en las \u00e9pocas cr\u00edticas. Los nacionalismos cerrados expresan en definitiva esta incapacidad de gratuidad, el error de creer que pueden desarrollarse al margen de la ruina de los dem\u00e1s y que cerr\u00e1ndose al resto estar\u00e1n m\u00e1s protegidos. El inmigrante es visto como un usurpador que no ofrece nada. As\u00ed, se llega a pensar ingenuamente que los pobres son peligrosos o in\u00fatiles y que los poderosos son generosos benefactores. S\u00f3lo una cultura social y pol\u00edtica que incorpore la acogida gratuita podr\u00e1 tener futuro.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Local y universal<\/em><\/p>\n<ol start=\"142\">\n<li>142. Cabe recordar que \u00abentre la globalizaci\u00f3n y la localizaci\u00f3n tambi\u00e9n se produce una tensi\u00f3n. Hace falta prestar atenci\u00f3n a lo global para no caer en una mezquindad cotidiana. Al mismo tiempo, no conviene perder de vista lo local, que nos hace caminar con los pies sobre la tierra. Las dos cosas unidas impiden caer en alguno de estos dos extremos: uno, que los ciudadanos vivan en un universalismo abstracto y globalizante [\u2026];otro, que se conviertan en un museo folkl\u00f3rico de \u201cermita\u00f1os\u201d localistas, condenados a repetir siempre lo mismo, incapaces de dejarse interpelar por el diferente y de valorar la belleza que Dios derrama fuera de sus l\u00edmites\u00bb<a name=\"_ftnref124\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn124\">[124]<\/a>. Hay que mirar lo global, que nos rescata de la mezquindad casera. Cuando la casa ya no es hogar, sino que es encierro, calabozo, lo global nos va rescatando porque es como la causa final que nos atrae hacia la plenitud. Simult\u00e1neamente, hay que asumir con cordialidad lo local, porque tiene algo que lo global no posee: ser levadura, enriquecer, poner en marcha mecanismos de subsidiaridad. Por lo tanto, la fraternidad universal y la amistad social dentro de cada sociedad son dos polos inseparables y coesenciales. Separarlos lleva a una deformaci\u00f3n y a una polarizaci\u00f3n da\u00f1ina.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El sabor local<\/em><\/p>\n<ol start=\"143\">\n<li>143. La soluci\u00f3n no es una apertura que renuncia al propio tesoro. As\u00ed como no hay di\u00e1logo con el otro sin identidad personal, del mismo modo no hay apertura entre pueblos sino desde el amor a la tierra, al pueblo, a los propios rasgos culturales. No me encuentro con el otro si no poseo un sustrato donde estoy firme y arraigado, porque desde all\u00ed puedo acoger el don del otro y ofrecerle algo verdadero. S\u00f3lo es posible acoger al diferente y percibir su aporte original si estoy afianzado en mi pueblo con su cultura. Cada uno ama y cuida con especial responsabilidad su tierra y se preocupa por su pa\u00eds, as\u00ed como cada uno debe amar y cuidar su casa para que no se venga abajo, porque no lo har\u00e1n los vecinos. Tambi\u00e9n el bien del universo requiere que cada uno proteja y ame su propia tierra. De lo contrario, las consecuencias del desastre de un pa\u00eds terminar\u00e1n afectando a todo el planeta. Esto se fundamenta en el sentido positivo que tiene el derecho de propiedad: cuido y cultivo algo que poseo, de manera que pueda ser un aporte al bien de todos.<\/li>\n<li>144. Adem\u00e1s, este es un presupuesto de los intercambios sanos y enriquecedores. El trasfondo de la experiencia de la vida en un lugar y en una cultura determinada es lo que capacita a alguien para percibir aspectos de la realidad que quienes no tienen esa experiencia no son capaces de percibir tan f\u00e1cilmente. Lo universal no debe ser el imperio homog\u00e9neo, uniforme y estandarizado de una \u00fanica forma cultural dominante, que finalmente perder\u00e1 los colores del poliedro y terminar\u00e1 en el hast\u00edo. Es la tentaci\u00f3n que se expresa en el antiguo relato de la torre de Babel: la construcci\u00f3n de una torre que llegara hasta el cielo no expresaba la unidad entre distintos pueblos capaces de comunicarse desde su diversidad. Por el contrario, fue una tentativa enga\u00f1osa, que surg\u00eda del orgullo y de la ambici\u00f3n humana, de crear una unidad diferente de aquella deseada por Dios en su plan providencial para las naciones (cf.\u00a0<em>Gn<\/em>11,1-9).<\/li>\n<li>145. Hay una falsa apertura a lo universal, que procede de la superficialidad vac\u00eda de quien no es capaz de penetrar hasta el fondo en su patria, o de quien sobrelleva un resentimiento no resuelto hacia su pueblo. En todo caso, \u00absiempre hay que ampliar la mirada para reconocer un bien mayor que nos beneficiar\u00e1 a todos. Pero hay que hacerlo sin evadirse, sin desarraigos. Es necesario hundir las ra\u00edces en la tierra f\u00e9rtil y en la historia del propio lugar, que es un don de Dios. Se trabaja en lo peque\u00f1o, en lo cercano, pero con una perspectiva m\u00e1s amplia. [\u2026] No es ni la esfera global que anula ni la parcialidad aislada que esteriliza\u00bb<a name=\"_ftnref125\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn125\">[125]<\/a>, es el poliedro, donde al mismo tiempo que cada uno es respetado en su valor, \u00abel todo es m\u00e1s que la parte, y tambi\u00e9n es m\u00e1s que la mera suma de ellas\u00bb<a name=\"_ftnref126\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn126\">[126]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El horizonte universal<\/em><\/p>\n<ol start=\"146\">\n<li>146. Hay narcisismos localistas que no son un sano amor al propio pueblo y a su cultura. Esconden un esp\u00edritu cerrado que, por cierta inseguridad y temor al otro, prefiere crear murallas defensivas para preservarse a s\u00ed mismo. Pero no es posible ser sanamente local sin una sincera y amable apertura a lo universal, sin dejarse interpelar por lo que sucede en otras partes, sin dejarse enriquecer por otras culturas o sin solidarizarse con los dramas de los dem\u00e1s pueblos. Ese localismo se clausura obsesivamente en unas pocas ideas, costumbres y seguridades, incapaz de admiraci\u00f3n frente a la multitud de posibilidades y de belleza que ofrece el mundo entero, y carente de una solidaridad aut\u00e9ntica y generosa. As\u00ed, la vida local ya no es aut\u00e9nticamente receptiva, ya no se deja completar por el otro; por lo tanto, se limita en sus posibilidades de desarrollo, se vuelve est\u00e1tica y se enferma. Porque en realidad toda cultura sana es abierta y acogedora por naturaleza, de tal modo que \u00abuna cultura sin valores universales no es una verdadera cultura\u00bb<a name=\"_ftnref127\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn127\">[127]<\/a>.<\/li>\n<li>147. Reconozcamos que una persona, mientras menos amplitud tenga en su mente y en su coraz\u00f3n, menos podr\u00e1 interpretar la realidad cercana donde est\u00e1 inmersa. Sin la relaci\u00f3n y el contraste con quien es diferente, es dif\u00edcil percibirse clara y completamente a s\u00ed mismo y a la propia tierra, ya que las dem\u00e1s culturas no son enemigos de los que hay que preservarse, sino que son reflejos distintos de la riqueza inagotable de la vida humana. Mir\u00e1ndose a s\u00ed mismo con el punto de referencia del otro, de lo diverso, cada uno puede reconocer mejor las peculiaridades de su persona y de su cultura: sus riquezas, sus posibilidades y sus l\u00edmites. La experiencia que se realiza en un lugar debe ser desarrollada \u201cen contraste\u201d y \u201cen sinton\u00eda\u201d con las experiencias de otros que viven en contextos culturales diferentes<a name=\"_ftnref128\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn128\">[128]<\/a>.<\/li>\n<li>148. En realidad, una sana apertura nunca atenta contra la identidad. Porque al enriquecerse con elementos de otros lugares, una cultura viva no realiza una copia o una mera repetici\u00f3n, sino que integra las novedades \u201ca su modo\u201d. Esto provoca el nacimiento de una nueva s\u00edntesis que finalmente beneficia a todos, ya que la cultura donde se originan estos aportes termina siendo retroalimentada. Por ello exhort\u00e9 a los pueblos originarios a cuidar sus propias ra\u00edces y sus culturas ancestrales, pero quise aclarar que no era \u00abmi intenci\u00f3n proponer un indigenismo completamente cerrado, ahist\u00f3rico, est\u00e1tico, que se niegue a toda forma de mestizaje\u00bb, ya que \u00abla propia identidad cultural se arraiga y se enriquece en el di\u00e1logo con los diferentes y la aut\u00e9ntica preservaci\u00f3n no es un aislamiento empobrecedor\u00bb<a name=\"_ftnref129\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn129\">[129]<\/a>. El mundo crece y se llena de nueva belleza gracias a sucesivas s\u00edntesis que se producen entre culturas abiertas, fuera de toda imposici\u00f3n cultural.<\/li>\n<li>149. Para estimular una sana relaci\u00f3n entre el amor a la patria y la inserci\u00f3n cordial en la humanidad entera, es bueno recordar que la sociedad mundial no es el resultado de la suma de los distintos pa\u00edses, sino que es la misma comuni\u00f3n que existe entre ellos, es la inclusi\u00f3n mutua que es anterior al surgimiento de todo grupo particular. En ese entrelazamiento de la comuni\u00f3n universal se integra cada grupo humano y all\u00ed encuentra su belleza. Entonces, cada persona que nace en un contexto determinado se sabe perteneciente a una familia m\u00e1s grande sin la que no es posible comprenderse en plenitud.<\/li>\n<li>150. Este enfoque, en definitiva, reclama la aceptaci\u00f3n gozosa de que ning\u00fan pueblo, cultura o persona puede obtener todo de s\u00ed. Los otros son constitutivamente necesarios para la construcci\u00f3n de una vida plena. La conciencia del l\u00edmite o de la parcialidad, lejos de ser una amenaza, se vuelve la clave desde la que so\u00f1ar y elaborar un proyecto com\u00fan. Porque \u00abel hombre es el ser fronterizo que no tiene ninguna frontera\u00bb<a name=\"_ftnref130\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn130\">[130]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Desde la propia regi\u00f3n<\/em><\/p>\n<ol start=\"151\">\n<li>151. Gracias al intercambio regional, desde el cual los pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles se abren al mundo entero, es posible que la universalidad no diluya las particularidades. Una adecuada y aut\u00e9ntica apertura al mundo supone la capacidad de abrirse al vecino, en una familia de naciones. La integraci\u00f3n cultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica con los pueblos cercanos deber\u00eda estar acompa\u00f1ada por un proceso educativo que promueva el valor del amor al vecino, primer ejercicio indispensable para lograr una sana integraci\u00f3n universal.<\/li>\n<li>152. En algunos barrios populares, todav\u00eda se vive el esp\u00edritu del \u201cvecindario\u201d, donde cada uno siente espont\u00e1neamente el deber de acompa\u00f1ar y ayudar al vecino. En estos lugares que conservan esos valores comunitarios, se viven las relaciones de cercan\u00eda con notas de gratuidad, solidaridad y reciprocidad, a partir del sentido de un \u201cnosotros\u201d barrial<a name=\"_ftnref131\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn131\">[131]<\/a>. Ojal\u00e1 pudiera vivirse esto tambi\u00e9n entre pa\u00edses cercanos, que sean capaces de construir una vecindad cordial entre sus pueblos. Pero las visiones individualistas se traducen en las relaciones entre pa\u00edses. El riesgo de vivir cuid\u00e1ndonos unos de otros, viendo a los dem\u00e1s como competidores o enemigos peligrosos, se traslada a la relaci\u00f3n con los pueblos de la regi\u00f3n. Quiz\u00e1s fuimos educados en ese miedo y en esa desconfianza.<\/li>\n<li>153. Hay pa\u00edses poderosos y grandes empresas que sacan r\u00e9dito de este aislamiento y prefieren negociar con cada pa\u00eds por separado. Por el contrario, para los pa\u00edses peque\u00f1os o pobres se abre la posibilidad de alcanzar acuerdos regionales con sus vecinos que les permitan negociar en bloque y evitar convertirse en segmentos marginales y dependientes de los grandes poderes. Hoy ning\u00fan Estado nacional aislado est\u00e1 en condiciones de asegurar el bien com\u00fan de su propia poblaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo quinto<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA MEJOR POL\u00cdTCA<\/strong><\/p>\n<ol start=\"154\">\n<li>154. Para hacer posible el desarrollo de una comunidad mundial, capaz de realizar la fraternidad a partir de pueblos y naciones que vivan la amistad social, hace falta la mejor pol\u00edtica puesta al servicio del verdadero bien com\u00fan. En cambio, desgraciadamente, la pol\u00edtica hoy con frecuencia suele asumir formas que dificultan la marcha hacia un mundo distinto.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Populismos y liberalismos<\/em><\/p>\n<ol start=\"155\">\n<li>155. El desprecio de los d\u00e9biles puede esconderse en formas populistas, que los utilizan demag\u00f3gicamente para sus fines, o en formas liberales al servicio de los intereses econ\u00f3micos de los poderosos. En ambos casos se advierte la dificultad para pensar un mundo abierto que tenga lugar para todos, que incorpore a los m\u00e1s d\u00e9biles y que respete las diversas culturas.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Popular o populista<\/em><\/p>\n<ol start=\"156\">\n<li>156. En los \u00faltimos a\u00f1os la expresi\u00f3n \u201cpopulismo\u201d o \u201cpopulista\u201d ha invadido los medios de comunicaci\u00f3n y el lenguaje en general. As\u00ed pierde el valor que podr\u00eda contener y se convierte en una de las polaridades de la sociedad dividida. Esto lleg\u00f3 al punto de pretender clasificar a todas las personas, agrupaciones, sociedades y gobiernos a partir de una divisi\u00f3n binaria: \u201cpopulista\u201d o \u201cno populista\u201d. Ya no es posible que alguien opine sobre cualquier tema sin que intenten clasificarlo en uno de esos dos polos, a veces para desacreditarlo injustamente o para enaltecerlo en exceso.<\/li>\n<li>157. La pretensi\u00f3n de instalar el populismo como clave de lectura de la realidad social, tiene otra debilidad: que ignora la legitimidad de la noci\u00f3n de pueblo. El intento por hacer desaparecer del lenguaje esta categor\u00eda podr\u00eda llevar a eliminar la misma palabra \u201cdemocracia\u201d \u2014es decir: el \u201cgobierno del pueblo\u201d\u2014. No obstante, si se quiere afirmar que la sociedad es m\u00e1s que la mera suma de los individuos, se necesita la palabra \u201cpueblo\u201d. La realidad es que hay fen\u00f3menos sociales que articulan a las mayor\u00edas, que existen megatendencias y b\u00fasquedas comunitarias. Tambi\u00e9n que se puede pensar en objetivos comunes, m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias, para conformar un proyecto com\u00fan. Finalmente, que es muy dif\u00edcil proyectar algo grande a largo plazo si no se logra que eso se convierta en un sue\u00f1o colectivo. Todo esto se encuentra expresado en el sustantivo \u201cpueblo\u201d y en el adjetivo \u201cpopular\u201d. Si no se incluyen \u2014junto con una s\u00f3lida cr\u00edtica a la demagogia\u2014 se estar\u00eda renunciando a un aspecto fundamental de la realidad social.<\/li>\n<li>158. Porque existe un malentendido: \u00abPueblo no es una categor\u00eda l\u00f3gica, ni una categor\u00eda m\u00edstica, si lo entendemos en el sentido de que todo lo que hace el pueblo es bueno, o en el sentido de que el pueblo sea una categor\u00eda angelical. Es una categor\u00eda m\u00edtica [\u2026] Cuando explicas lo que es un pueblo utilizas categor\u00edas l\u00f3gicas porque tienes que explicarlo: cierto, hacen falta. Pero as\u00ed no explicas el sentido de pertenencia a un pueblo. La palabra pueblo tiene algo m\u00e1s que no se puede explicar de manera l\u00f3gica. Ser parte de un pueblo es formar parte de una identidad com\u00fan, hecha de lazos sociales y culturales. Y esto no es algo autom\u00e1tico, sino todo lo contrario: es un proceso lento, dif\u00edcil\u2026 hacia un proyecto com\u00fan\u00bb<a name=\"_ftnref132\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn132\">[132]<\/a>.<\/li>\n<li>159. Hay l\u00edderes populares capaces de interpretar el sentir de un pueblo, su din\u00e1mica cultural y las grandes tendencias de una sociedad. El servicio que prestan, aglutinando y conduciendo, puede ser la base para un proyecto duradero de transformaci\u00f3n y crecimiento, que implica tambi\u00e9n la capacidad de ceder lugar a otros en pos del bien com\u00fan. Pero deriva en insano populismo cuando se convierte en la habilidad de alguien para cautivar en orden a instrumentalizar pol\u00edticamente la cultura del pueblo, con cualquier signo ideol\u00f3gico, al servicio de su proyecto personal y de su perpetuaci\u00f3n en el poder. Otras veces busca sumar popularidad exacerbando las inclinaciones m\u00e1s bajas y ego\u00edstas de algunos sectores de la poblaci\u00f3n. Esto se agrava cuando se convierte, con formas groseras o sutiles, en un avasallamiento de las instituciones y de la legalidad.<\/li>\n<li>160. Los grupos populistas cerrados desfiguran la palabra \u201cpueblo\u201d, puesto que en realidad no hablan de un verdadero pueblo. En efecto, la categor\u00eda de \u201cpueblo\u201d es abierta. Un pueblo vivo, din\u00e1mico y con futuro es el que est\u00e1 abierto permanentemente a nuevas s\u00edntesis incorporando al diferente. No lo hace neg\u00e1ndose a s\u00ed mismo, pero s\u00ed con la disposici\u00f3n a ser movilizado, cuestionado, ampliado, enriquecido por otros, y de ese modo puede evolucionar.<\/li>\n<li>161. Otra expresi\u00f3n de la degradaci\u00f3n de un liderazgo popular es el inmediatismo. Se responde a exigencias populares en orden a garantizarse votos o aprobaci\u00f3n, pero sin avanzar en una tarea ardua y constante que genere a las personas los recursos para su propio desarrollo, para que puedan sostener su vida con su esfuerzo y su creatividad. En esta l\u00ednea dije claramente que \u00abestoy lejos de proponer un populismo irresponsable\u00bb<a name=\"_ftnref133\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn133\">[133]<\/a>. Por una parte, la superaci\u00f3n de la inequidad supone el desarrollo econ\u00f3mico, aprovechando las posibilidades de cada regi\u00f3n y asegurando as\u00ed una equidad sustentable<a name=\"_ftnref134\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn134\">[134]<\/a>. Por otra parte, \u00ablos planes asistenciales, que atienden ciertas urgencias, s\u00f3lo deber\u00edan pensarse como respuestas pasajeras\u00bb<a name=\"_ftnref135\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn135\">[135]<\/a>.<\/li>\n<li>162. El gran tema es el trabajo. Lo verdaderamente popular \u2014porque promueve el bien del pueblo\u2014 es asegurar a todos la posibilidad de hacer brotar las semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Esa es la mejor ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna. Por ello insisto en que \u00abayudar a los pobres con dinero debe ser siempre una soluci\u00f3n provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo deber\u00eda ser siempre permitirles una vida digna a trav\u00e9s del trabajo\u00bb<a name=\"_ftnref136\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn136\">[136]<\/a>. Por m\u00e1s que cambien los mecanismos de producci\u00f3n, la pol\u00edtica no puede renunciar al objetivo de lograr que la organizaci\u00f3n de una sociedad asegure a cada persona alguna manera de aportar sus capacidades y su esfuerzo. Porque \u00abno existe peor pobreza que aquella\u00a0que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo\u00bb<a name=\"_ftnref137\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn137\">[137]<\/a>. En una sociedad realmente desarrollada el trabajo es una dimensi\u00f3n irrenunciable de la vida social, ya que no s\u00f3lo es un modo de ganarse el pan, sino tambi\u00e9n un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a s\u00ed mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Valores y l\u00edmites de las visiones liberales<\/em><\/p>\n<ol start=\"163\">\n<li>163. La categor\u00eda de pueblo, que incorpora una valoraci\u00f3n positiva de los lazos comunitarios y culturales, suele ser rechazada por las visiones liberales individualistas, donde la sociedad es considerada una mera suma de intereses que coexisten. Hablan de respeto a las libertades, pero sin la ra\u00edz de una narrativa com\u00fan. En ciertos contextos, es frecuente acusar de populistas a todos los que defiendan los derechos de los m\u00e1s d\u00e9biles de la sociedad. Para estas visiones, la categor\u00eda de pueblo es una mitificaci\u00f3n de algo que en realidad no existe. Sin embargo, aqu\u00ed se crea una polarizaci\u00f3n innecesaria, ya que ni la idea de pueblo ni la de pr\u00f3jimo son categor\u00edas puramente m\u00edticas o rom\u00e1nticas que excluyan o desprecien la organizaci\u00f3n social, la ciencia y las instituciones de la sociedad civil<a name=\"_ftnref138\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn138\">[138]<\/a>.<\/li>\n<li>164. La caridad re\u00fane ambas dimensiones \u2014la m\u00edtica y la institucional\u2014 puesto que implica una marcha eficaz de transformaci\u00f3n de la historia que exige incorporarlo principalmente todo: las instituciones, el derecho, la t\u00e9cnica, la experiencia, los aportes profesionales, el an\u00e1lisis cient\u00edfico, los procedimientos administrativos. Porque \u00abno hay de hecho vida privada si no es protegida por un orden p\u00fablico, un hogar c\u00e1lido no tiene intimidad si no es bajo la tutela de la legalidad, de un estado de tranquilidad fundado en la ley y en la fuerza y con la condici\u00f3n de un m\u00ednimo de bienestar asegurado por la divisi\u00f3n del trabajo, los intercambios comerciales, la justicia social y la ciudadan\u00eda pol\u00edtica\u00bb<a name=\"_ftnref139\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn139\">[139]<\/a>.<\/li>\n<li>165. La verdadera caridad es capaz de incorporar todo esto en su entrega, y si debe expresarse en el encuentro persona a persona, tambi\u00e9n es capaz de llegar a una hermana o a un hermano lejano e incluso ignorado, a trav\u00e9s de los diversos recursos que las instituciones de una sociedad organizada, libre y creativa son capaces de generar. Si vamos al caso, aun el buen samaritano necesit\u00f3 de la existencia de una posada que le permitiera resolver lo que \u00e9l solo en ese momento no estaba en condiciones de asegurar. El amor al pr\u00f3jimo es realista y no desperdicia nada que sea necesario para una transformaci\u00f3n de la historia que beneficie a los \u00faltimos. De otro modo, a veces se tienen ideolog\u00edas de izquierda o pensamientos sociales, junto con h\u00e1bitos individualistas y procedimientos ineficaces que s\u00f3lo llegan a unos pocos. Mientras tanto, la multitud de los abandonados queda a merced de la posible buena voluntad de algunos. Esto hace ver que es necesario fomentar no \u00fanicamente una m\u00edstica de la fraternidad sino al mismo tiempo una organizaci\u00f3n mundial m\u00e1s eficiente para ayudar a resolver los problemas acuciantes de los abandonados que sufren y mueren en los pa\u00edses pobres. Esto a su vez implica que no hay una sola salida posible, una \u00fanica metodolog\u00eda aceptable, una receta econ\u00f3mica que pueda ser aplicada igualmente por todos, y supone que aun la ciencia m\u00e1s rigurosa pueda proponer caminos diferentes.<\/li>\n<li>166. Todo esto podr\u00eda estar colgado de alfileres, si perdemos la capacidad de advertir la necesidad de un cambio en los corazones humanos, en los h\u00e1bitos y en los estilos de vida. Es lo que ocurre cuando la propaganda pol\u00edtica, los medios y los constructores de opini\u00f3n p\u00fablica persisten en fomentar una cultura individualista e ingenua ante los intereses econ\u00f3micos desenfrenados y la organizaci\u00f3n de las sociedades al servicio de los que ya tienen demasiado poder. Por eso, mi cr\u00edtica al paradigma tecnocr\u00e1tico no significa que s\u00f3lo intentando controlar sus excesos podremos estar asegurados, porque el mayor peligro no reside en las cosas, en las realidades materiales, en las organizaciones, sino en el modo como las personas las utilizan. El asunto es la fragilidad humana, la tendencia constante al ego\u00edsmo humano que forma parte de aquello que la tradici\u00f3n cristiana llama \u201cconcupiscencia\u201d: la inclinaci\u00f3n del ser humano a encerrarse en la inmanencia de su propio yo, de su grupo, de sus intereses mezquinos. Esa concupiscencia no es un defecto de esta \u00e9poca. Existi\u00f3 desde que el hombre es hombre y simplemente se transforma, adquiere diversas modalidades en cada siglo, y finalmente utiliza los instrumentos que el momento hist\u00f3rico pone a su disposici\u00f3n. Pero es posible dominarla con la ayuda de Dios.<\/li>\n<li>167. La tarea educativa, el desarrollo de h\u00e1bitos solidarios, la capacidad de pensar la vida humana m\u00e1s integralmente, la hondura espiritual, hacen falta para dar calidad a las relaciones humanas, de tal modo que sea la misma sociedad la que reaccione ante sus inequidades, sus desviaciones, los abusos de los poderes econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos, pol\u00edticos o medi\u00e1ticos. Hay visiones liberales que ignoran este factor de la fragilidad humana, e imaginan un mundo que responde a un determinado orden que por s\u00ed solo podr\u00eda asegurar el futuro y la soluci\u00f3n de todos los problemas.<\/li>\n<li>168. El mercado solo no resuelve todo, aunque otra vez nos quieran hacer creer este dogma de fe neoliberal. Se trata de un pensamiento pobre, repetitivo, que propone siempre las mismas recetas frente a cualquier desaf\u00edo que se presente. El neoliberalismo se reproduce a s\u00ed mismo sin m\u00e1s, acudiendo al m\u00e1gico \u201cderrame\u201d o \u201cgoteo\u201d \u2014sin nombrarlo\u2014 como \u00fanico camino para resolver los problemas sociales. No se advierte que el supuesto derrame no resuelve la inequidad, que es fuente de nuevas formas de violencia que amenazan el tejido social. Por una parte, es imperiosa una pol\u00edtica econ\u00f3mica activa orientada a \u00abpromover una econom\u00eda que favorezca la diversidad productiva y la creatividad empresarial\u00bb<a name=\"_ftnref140\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn140\">[140]<\/a>, para que sea posible acrecentar los puestos de trabajo en lugar de reducirlos. La especulaci\u00f3n financiera con la ganancia f\u00e1cil como fin fundamental sigue causando estragos. Por otra parte, \u00absin formas internas de solidaridad y de confianza rec\u00edproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia funci\u00f3n econ\u00f3mica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado\u00bb<a name=\"_ftnref141\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn141\">[141]<\/a>. El fin de la historia no fue tal, y las recetas dogm\u00e1ticas de la teor\u00eda econ\u00f3mica imperante mostraron no ser infalibles. La fragilidad de los sistemas mundiales frente a las pandemias ha evidenciado que no todo se resuelve con la libertad de mercado y que, adem\u00e1s de rehabilitar una sana pol\u00edtica que no est\u00e9 sometida al dictado de las finanzas, \u00abtenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro y que sobre ese pilar se construyan las estructuras sociales alternativas que necesitamos\u00bb<a name=\"_ftnref142\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn142\">[142]<\/a>.<\/li>\n<li>169. En ciertas visiones economicistas cerradas y monocrom\u00e1ticas, no parecen tener lugar, por ejemplo, los movimientos populares que aglutinan a desocupados, trabajadores precarios e informales y a tantos otros que no entran f\u00e1cilmente en los cauces ya establecidos. En realidad, estos gestan variadas formas de econom\u00eda popular y de producci\u00f3n comunitaria. Hace falta pensar en la participaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica de tal manera \u00abque incluya a los movimientos populares y anime las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energ\u00eda moral que surge de la incorporaci\u00f3n de los excluidos en la construcci\u00f3n del destino com\u00fan\u00bb y a su vez es bueno promover que \u00abestos movimientos, estas experiencias de solidaridad que crecen desde abajo, desde el subsuelo del planeta, confluyan, est\u00e9n m\u00e1s coordinadas, se vayan encontrando\u00bb<a name=\"_ftnref143\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn143\">[143]<\/a>. Pero sin traicionar su estilo caracter\u00edstico, porque ellos \u00abson sembradores de cambio, promotores de un proceso en el que confluyen millones de acciones grandes y peque\u00f1as encadenadas creativamente, como en una poes\u00eda\u00bb<a name=\"_ftnref144\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn144\">[144]<\/a>. En este sentido son \u201cpoetas sociales\u201d, que trabajan, proponen, promueven y liberan a su modo. Con ellos ser\u00e1 posible un desarrollo humano integral, que\u00a0implica superar \u00abesa idea de las pol\u00edticas sociales concebidas como una pol\u00edtica\u00a0<em>hacia<\/em>los pobres pero nunca\u00a0<em>con<\/em>los pobres, nunca\u00a0<em>de<\/em>\u00a0los pobres y mucho menos inserta en un proyecto que reunifique a los pueblos\u00bb<a name=\"_ftnref145\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn145\">[145]<\/a>.\u00a0Aunque molesten, aunque algunos \u201cpensadores\u201d no sepan c\u00f3mo clasificarlos, hay que tener la valent\u00eda de reconocer que sin ellos \u00abla democracia se atrofia, se convierte en un nominalismo, una formalidad, pierde representatividad, se va desencarnando porque deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad, en la construcci\u00f3n de su destino\u00bb<a name=\"_ftnref146\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn146\">[146]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El poder internacional<\/em><\/p>\n<ol start=\"170\">\n<li>170. Me permito repetir que \u00abla crisis financiera de 2007-2008 era la ocasi\u00f3n para el desarrollo de una nueva econom\u00eda m\u00e1s atenta a los principios \u00e9ticos y para una nueva regulaci\u00f3n de la actividad financiera especulativa y de la riqueza ficticia. Pero no hubo una reacci\u00f3n que llevara a repensar los criterios obsoletos que siguen rigiendo al mundo\u00bb<a name=\"_ftnref147\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn147\">[147]<\/a>. Es m\u00e1s, parece que las verdaderas estrategias que se desarrollaron posteriormente en el mundo se orientaron a m\u00e1s individualismo, a m\u00e1s desintegraci\u00f3n, a m\u00e1s libertad para los verdaderos poderosos que siempre encuentran la manera de salir indemnes.<\/li>\n<li>171. Quisiera insistir en que \u00abdar a cada uno lo suyo, siguiendo la definici\u00f3n cl\u00e1sica de justicia, significa que ning\u00fan individuo o grupo humano se puede considerar omnipotente, autorizado a pasar por encima de la dignidad y de los derechos de las otras personas singulares o de sus agrupaciones sociales. La distribuci\u00f3n f\u00e1ctica del poder \u2014sea, sobre todo, pol\u00edtico, econ\u00f3mico, de defensa, tecnol\u00f3gico\u2014 entre una pluralidad de sujetos y la creaci\u00f3n de un sistema jur\u00eddico de regulaci\u00f3n de las pretensiones e intereses, concreta la limitaci\u00f3n del poder. El panorama mundial hoy nos presenta, sin embargo, muchos falsos derechos, y \u2014a la vez\u2014 grandes sectores indefensos, v\u00edctimas m\u00e1s bien de un mal ejercicio del poder\u00bb<a name=\"_ftnref148\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn148\">[148]<\/a>.<\/li>\n<li>172. El siglo XXI \u00abes escenario de un debilitamiento de poder de los Estados nacionales, sobre todo porque la dimensi\u00f3n econ\u00f3mico-financiera, de caracter\u00edsticas transnacionales, tiende a predominar sobre la pol\u00edtica. En este contexto, se vuelve indispensable la maduraci\u00f3n de instituciones internacionales m\u00e1s fuertes y eficazmente organizadas, con autoridades designadas equitativamente por acuerdo entre los gobiernos nacionales, y dotadas de poder para sancionar\u00bb<a name=\"_ftnref149\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn149\">[149]<\/a>. Cuando se habla de la posibilidad de alguna forma de autoridad mundial regulada por el derecho<a name=\"_ftnref150\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn150\">[150]<\/a>no necesariamente debe pensarse en una autoridad personal. Sin embargo, al menos deber\u00eda incluir la gestaci\u00f3n de organizaciones mundiales m\u00e1s eficaces, dotadas de autoridad para asegurar el bien com\u00fan mundial, la erradicaci\u00f3n del hambre y la miseria, y la defensa cierta de los derechos humanos elementales.<\/li>\n<li>173. En esta l\u00ednea, recuerdo que es necesaria una reforma \u00abtanto de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas como de la arquitectura econ\u00f3mica y financiera internacional, para que se d\u00e9 una concreci\u00f3n real al concepto de familia de naciones\u00bb<a name=\"_ftnref151\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn151\">[151]<\/a>. Sin duda esto supone l\u00edmites jur\u00eddicos precisos que eviten que se trate de una autoridad cooptada por unos pocos pa\u00edses, y que a su vez impidan imposiciones culturales o el menoscabo de las libertades b\u00e1sicas de las naciones m\u00e1s d\u00e9biles a causa de diferencias ideol\u00f3gicas. Porque \u00abla Comunidad Internacional es una comunidad jur\u00eddica fundada en la soberan\u00eda de cada uno de los Estados miembros, sin v\u00ednculos de subordinaci\u00f3n que nieguen o limiten su independencia\u00bb<a name=\"_ftnref152\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn152\">[152]<\/a>. Pero \u00abla labor de las Naciones Unidas, a partir de los postulados del Pre\u00e1mbulo y de los primeros art\u00edculos de su Carta Constitucional, puede ser vista como el desarrollo y la promoci\u00f3n de la soberan\u00eda del derecho, sabiendo que la justicia es requisito indispensable para obtener el ideal de la fraternidad universal. [\u2026] Hay que asegurar el imperio incontestado del derecho y el infatigable recurso a la negociaci\u00f3n, a los buenos oficios y al arbitraje, como propone la\u00a0<em>Carta de las Naciones Unidas<\/em>, verdadera norma jur\u00eddica fundamental\u00bb<a name=\"_ftnref153\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn153\">[153]<\/a>.\u00a0Es necesario evitar que esta Organizaci\u00f3n sea deslegitimizada, porque sus problemas o deficiencias pueden ser afrontados y resueltos conjuntamente.<\/li>\n<li>174. Hacen falta valent\u00eda y generosidad en orden a establecer libremente determinados objetivos comunes y asegurar el cumplimiento en todo el mundo de algunas normas b\u00e1sicas. Para que esto sea realmente \u00fatil, se debe sostener \u00abla exigencia de mantener los acuerdos suscritos \u2014<em>pacta sunt servanda<\/em>\u2014\u00bb<a name=\"_ftnref154\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn154\">[154]<\/a>, de manera que se evite \u00abla tentaci\u00f3n de apelar al derecho de la fuerza m\u00e1s que a la fuerza del derecho\u00bb.<a name=\"_ftnref155\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn155\">[155]<\/a>Esto requiere fortalecer \u00ablos instrumentos normativos para la soluci\u00f3n pac\u00edfica de las controversias de modo que se refuercen su alcance y su obligatoriedad\u00bb<a name=\"_ftnref156\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn156\">[156]<\/a>. Entre estos instrumentos normativos, deben ser favorecidos los acuerdos multilateralesentre los Estados, porque garantizan mejor que los acuerdos bilaterales el cuidado de un bien com\u00fan realmente universal y la protecci\u00f3n de los Estados m\u00e1s d\u00e9biles.<\/li>\n<li>175. Gracias a Dios tantas agrupaciones y organizaciones de la sociedad civil ayudan a paliar las debilidades de la Comunidad internacional, su falta de coordinaci\u00f3n en situaciones complejas, su falta de atenci\u00f3n frente a derechos humanos fundamentales y a situaciones muy cr\u00edticas de algunos grupos. As\u00ed adquiere una expresi\u00f3n concreta el principio de subsidiariedad, que garantiza la participaci\u00f3n y la acci\u00f3n de las comunidades y organizaciones de menor rango, las que complementan la acci\u00f3n del Estado. Muchas veces desarrollan esfuerzos admirables pensando en el bien com\u00fan y algunos de sus miembros llegan a realizar gestos verdaderamente heroicos que muestran de cu\u00e1nta belleza todav\u00eda es capaz nuestra humanidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Una caridad social y pol\u00edtica<\/em><\/p>\n<ol start=\"176\">\n<li>176. Para muchos la pol\u00edtica hoy es una mala palabra, y no se puede ignorar que detr\u00e1s de este hecho est\u00e1n a menudo los errores, la corrupci\u00f3n, la ineficiencia de algunos pol\u00edticos. A esto se a\u00f1aden las estrategias que buscan debilitarla, reemplazarla por la econom\u00eda o dominarla con alguna ideolog\u00eda. Pero, \u00bfpuede funcionar el mundo sin pol\u00edtica? \u00bfPuede haber un camino eficaz hacia la fraternidad universal y la paz social sin una buena pol\u00edtica?<a name=\"_ftnref157\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn157\">[157]<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La pol\u00edtica que se necesita<\/em><\/p>\n<ol start=\"177\">\n<li>177. Me permito volver a insistir que \u00abla pol\u00edtica no debe someterse a la econom\u00eda y esta no debe someterse a los dict\u00e1menes y al paradigma eficientista de la tecnocracia\u00bb<a name=\"_ftnref158\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn158\">[158]<\/a>. Aunque haya que rechazar el mal uso del poder, la corrupci\u00f3n, la falta de respeto a las leyes y la ineficiencia, \u00abno se puede justificar una econom\u00eda sin pol\u00edtica, que ser\u00eda incapaz de propiciar otra l\u00f3gica que rija los diversos aspectos de la crisis actual\u00bb<a name=\"_ftnref159\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn159\">[159]<\/a>. Al contrario, \u00abnecesitamos una pol\u00edtica que piense con visi\u00f3n amplia, y que lleve adelante un replanteo integral, incorporando en un di\u00e1logo interdisciplinario los diversos aspectos de la crisis\u00bb<a name=\"_ftnref160\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn160\">[160]<\/a>. Pienso en \u00abuna sana pol\u00edtica, capaz de reformar las instituciones, coordinarlas y dotarlas de mejores pr\u00e1cticas, que permitan superar presiones e inercias viciosas\u00bb<a name=\"_ftnref161\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn161\">[161]<\/a>. No se puede pedir esto a la econom\u00eda, ni se puede aceptar que esta asuma el poder real del Estado.<\/li>\n<li>178. Ante tantas formas mezquinas e inmediatistas de pol\u00edtica, recuerdo que \u00abla grandeza pol\u00edtica se muestra cuando, en momentos dif\u00edciles, se obra por grandes principios y pensando en el bien com\u00fan a largo plazo. Al poder pol\u00edtico le cuesta mucho asumir este deber en un proyecto de naci\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref162\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn162\">[162]<\/a>y m\u00e1s a\u00fan en un proyecto com\u00fan para la humanidad presente y futura. Pensar en los que vendr\u00e1n no sirve a los fines electorales, pero es lo que exige una justicia aut\u00e9ntica, porque, como ense\u00f1aron los Obispos de Portugal, la tierra \u00abes un pr\u00e9stamo que cada generaci\u00f3n recibe y debe transmitir a la generaci\u00f3n siguiente\u00bb<a name=\"_ftnref163\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn163\">[163]<\/a>.<\/li>\n<li>179. La sociedad mundial tiene serias fallas estructurales que no se resuelven con parches o soluciones r\u00e1pidas meramente ocasionales. Hay cosas que deben ser cambiadas con replanteos de fondo y transformaciones importantes. S\u00f3lo una sana pol\u00edtica podr\u00eda liderarlo, convocando a los m\u00e1s diversos sectores y a los saberes m\u00e1s variados. De esa manera, una econom\u00eda integrada en un proyecto pol\u00edtico, social, cultural y popular que busque el bien com\u00fan puede \u00ababrir camino a oportunidades diferentes, que no implican detener la creatividad humana y su sue\u00f1o de progreso, sino orientar esa energ\u00eda con cauces nuevos\u00bb<a name=\"_ftnref164\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn164\">[164]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El amor pol\u00edtico<\/em><\/p>\n<ol start=\"180\">\n<li>180. Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos no son meras utop\u00edas. Exigen la decisi\u00f3n y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empe\u00f1o en esta l\u00ednea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad. Porque un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en \u00abel campo de la m\u00e1s amplia caridad, la caridad pol\u00edtica\u00bb<a name=\"_ftnref165\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn165\">[165]<\/a>. Se trata de avanzar hacia un orden social y pol\u00edtico cuya alma sea la caridad social<a name=\"_ftnref166\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn166\">[166]<\/a>. Una vez m\u00e1s convoco a rehabilitar la pol\u00edtica, que \u00abes una alt\u00edsima vocaci\u00f3n, es una de las formas m\u00e1s preciosas de la caridad, porque busca el bien com\u00fan\u00bb<a name=\"_ftnref167\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn167\">[167]<\/a>.<\/li>\n<li>181. Todos los compromisos que brotan de la Doctrina Social de la Iglesia \u00abprovienen de la caridad que, seg\u00fan la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, es la s\u00edntesis de toda la Ley (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>22,36-40)\u00bb<a name=\"_ftnref168\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn168\">[168]<\/a>. Esto supone reconocer que \u00abel amor, lleno de peque\u00f1os gestos de cuidado mutuo, es tambi\u00e9n civil y pol\u00edtico, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor\u00bb<a name=\"_ftnref169\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn169\">[169]<\/a>. Por esa raz\u00f3n, el amor no s\u00f3lo se expresa en relaciones \u00edntimas y cercanas, sino tambi\u00e9n en \u00ablas macro-relaciones, como las relaciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas\u00bb<a name=\"_ftnref170\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn170\">[170]<\/a>.<\/li>\n<li>182. Esta caridad pol\u00edtica supone haber desarrollado un sentido social que supera toda mentalidad individualista: \u00abLa caridad social nos hace amar el bien com\u00fan y nos lleva a buscar efectivamente el bien de todas las personas, consideradas no s\u00f3lo individualmente, sino tambi\u00e9n en la dimensi\u00f3n social que las une\u00bb<a name=\"_ftnref171\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn171\">[171]<\/a>. Cada uno es plenamente persona cuando pertenece a un pueblo, y al mismo tiempo no hay verdadero pueblo sin respeto al rostro de cada persona. Pueblo y persona son t\u00e9rminos correlativos. Sin embargo, hoy se pretende reducir las personas a individuos, f\u00e1cilmente dominables por poderes que miran a intereses espurios. La buena pol\u00edtica busca caminos de construcci\u00f3n de comunidades en los distintos niveles de la vida social, en orden a reequilibrar y reorientar la globalizaci\u00f3n para evitar sus efectos disgregantes.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Amor efectivo<\/em><\/p>\n<ol start=\"183\">\n<li>183. A partir del \u00abamor social\u00bb<a name=\"_ftnref172\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn172\">[172]<\/a>es posible avanzar hacia una civilizaci\u00f3n del amor a la que todos podamos sentirnos convocados. La caridad, con su dinamismo universal, puede construir un mundo nuevo<a name=\"_ftnref173\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn173\">[173]<\/a>, porque no es un sentimiento est\u00e9ril, sino la mejor manera de lograr caminos eficaces de desarrollo para todos. El amor social es una \u00abfuerza capaz de suscitar v\u00edas nuevas para afrontar los problemas del mundo de hoy y para renovar profundamente desde su interior las estructuras, organizaciones sociales y ordenamientos jur\u00eddicos\u00bb<a name=\"_ftnref174\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn174\">[174]<\/a>.<\/li>\n<li>184. La caridad est\u00e1 en el coraz\u00f3n de toda vida social sana y abierta. Sin embargo, hoy \u00abse afirma f\u00e1cilmente su irrelevancia para interpretar y orientar las responsabilidades morales\u00bb<a name=\"_ftnref175\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn175\">[175]<\/a>. Es mucho m\u00e1s que sentimentalismo subjetivo, si es que est\u00e1 unida al compromiso con la verdad, de manera que no sea \u00abpresa f\u00e1cil de las emociones y las opiniones contingentes de los sujetos\u00bb<a name=\"_ftnref176\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn176\">[176]<\/a>. Precisamente su relaci\u00f3n con la verdad facilita a la caridad su universalismo y as\u00ed evita ser \u00abrelegada a un \u00e1mbito de relaciones reducido y privado\u00bb<a name=\"_ftnref177\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn177\">[177]<\/a>. De otro modo, ser\u00e1 \u00abexcluida de los proyectos y procesos para construir un desarrollo humano de alcance universal, en el di\u00e1logo entre saberes y operatividad\u00bb<a name=\"_ftnref178\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn178\">[178]<\/a>. Sin la verdad, la emotividad se vac\u00eda de contenidos relacionales y sociales. Por eso la apertura a la verdad protege a la caridad de una falsa fe que se queda sin \u00absu horizonte humano y universal\u00bb<a name=\"_ftnref179\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn179\">[179]<\/a>.<\/li>\n<li>185. La caridad necesita la luz de la verdad que constantemente buscamos y \u00abesta luz es simult\u00e1neamente la de la raz\u00f3n y la de la fe\u00bb<a name=\"_ftnref180\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn180\">[180]<\/a>, sin relativismos. Esto supone tambi\u00e9n el desarrollo de las ciencias y su aporte insustituible para encontrar los caminos concretos y m\u00e1s seguros para obtener los resultados que se esperan. Porque cuando est\u00e1 en juego el bien de los dem\u00e1s no bastan las buenas intenciones, sino lograr efectivamente lo que ellos y sus naciones necesitan para realizarse.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La actividad del amor pol\u00edtico<\/em><\/p>\n<ol start=\"186\">\n<li>186. Hay un llamado amor \u201cel\u00edcito\u201d, que son los actos que proceden directamente de la virtud de la caridad, dirigidos a personas y a pueblos. Hay adem\u00e1s un amor \u201cimperado\u201d: aquellos actos de la caridad que impulsan a crear instituciones m\u00e1s sanas, regulaciones m\u00e1s justas, estructuras m\u00e1s solidarias<a name=\"_ftnref181\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn181\">[181]<\/a>. De ah\u00ed que sea \u00abun acto de caridad igualmente indispensable el esfuerzo dirigido a organizar y estructurar la sociedad de modo que el pr\u00f3jimo no tenga que padecer la miseria\u00bb<a name=\"_ftnref182\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn182\">[182]<\/a>. Es caridad acompa\u00f1ar a una persona que sufre, y tambi\u00e9n es caridad todo lo que se realiza, aun sin tener contacto directo con esa persona, para modificar las condiciones sociales que provocan su sufrimiento. Si alguien ayuda a un anciano a cruzar un r\u00edo, y eso es exquisita caridad, el pol\u00edtico le construye un puente, y eso tambi\u00e9n es caridad. Si alguien ayuda a otro con comida, el pol\u00edtico le crea una fuente de trabajo, y ejercita un modo alt\u00edsimo de la caridad que ennoblece su acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Los desvelos del amor<\/em><\/p>\n<ol start=\"187\">\n<li>187. Esta caridad, coraz\u00f3n del esp\u00edritu de la pol\u00edtica, es siempre un amor preferencial por los \u00faltimos, que est\u00e1 detr\u00e1s de todas las acciones que se realicen a su favor<a name=\"_ftnref183\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn183\">[183]<\/a>. S\u00f3lo con una mirada cuyo horizonte est\u00e9 transformado por la caridad, que le lleva a percibir la dignidad del otro, los pobres son descubiertos y valorados en su inmensa dignidad, respetados en su estilo propio y en su cultura, y por lo tanto verdaderamente integrados en la sociedad. Esta mirada es el n\u00facleo del verdadero esp\u00edritu de la pol\u00edtica. Desde all\u00ed los caminos que se abren son diferentes a los de un pragmatismo sin alma. Por ejemplo, \u00abno se puede abordar el esc\u00e1ndalo de la pobreza promoviendo estrategias de contenci\u00f3n que \u00fanicamente tranquilicen y conviertan a los pobres en seres domesticados e inofensivos. Qu\u00e9 triste ver cuando detr\u00e1s de supuestas obras altruistas, se reduce al otro a la pasividad\u00bb<a name=\"_ftnref184\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn184\">[184]<\/a>.\u00a0Lo que se necesita es que haya diversos cauces de expresi\u00f3n y de participaci\u00f3n social. La educaci\u00f3n est\u00e1 al servicio de ese camino para que cada ser humano pueda ser art\u00edfice de su destino. Aqu\u00ed muestra su valor el principio de\u00a0<em>subsidiariedad<\/em>, inseparable del principio de\u00a0<em>solidaridad<\/em>.<\/li>\n<li>188. Esto provoca la urgencia de resolver todo lo que atenta contra los derechos humanos fundamentales. Los pol\u00edticos est\u00e1n llamados a \u00abpreocuparse de la fragilidad, de la fragilidad de los pueblos y de las personas. Cuidar la fragilidad quiere decir fuerza y ternura, lucha y fecundidad, en medio de un modelo funcionalista y privatista que conduce inexorablemente a la \u201ccultura del descarte\u201d. [\u2026] Significa hacerse cargo del presente en su situaci\u00f3n m\u00e1s marginal y angustiante, y ser capaz de dotarlo de dignidad\u00bb<a name=\"_ftnref185\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn185\">[185]<\/a>. As\u00ed ciertamente se genera una actividad intensa, porque \u00abhay que hacer lo que sea para salvaguardar la condici\u00f3n y dignidad de la persona humana\u00bb<a name=\"_ftnref186\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn186\">[186]<\/a>. El pol\u00edtico es un hacedor, un constructor con grandes objetivos, con mirada amplia, realista y pragm\u00e1tica, a\u00fan m\u00e1s all\u00e1 de su propio pa\u00eds. Las mayores angustias de un pol\u00edtico no deber\u00edan ser las causadas por una ca\u00edda en las encuestas, sino por no resolver efectivamente \u00abel fen\u00f3meno de la exclusi\u00f3n social y econ\u00f3mica, con sus tristes consecuencias de trata de seres humanos, comercio de \u00f3rganos y tejidos humanos, explotaci\u00f3n sexual de ni\u00f1os y ni\u00f1as, trabajo esclavo, incluyendo la prostituci\u00f3n, tr\u00e1fico de drogas y de armas, terrorismo y crimen internacional organizado. Es tal la magnitud de estas situaciones y el grado de vidas inocentes que va cobrando, que hemos de evitar toda tentaci\u00f3n de caer en un nominalismo declaracionista con efecto tranquilizador en las conciencias. Debemos cuidar que nuestras instituciones sean realmente efectivas en la lucha contra todos estos flagelos\u00bb<a name=\"_ftnref187\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn187\">[187]<\/a>. Esto se hace aprovechando con inteligencia los grandes recursos del desarrollo tecnol\u00f3gico.<\/li>\n<li>189. Todav\u00eda estamos lejos de una globalizaci\u00f3n de los derechos humanos m\u00e1s b\u00e1sicos. Por eso la pol\u00edtica mundial no puede dejar de colocar entre sus objetivos principales e imperiosos el de acabar eficazmente con el hambre. Porque \u00abcuando la especulaci\u00f3n financiera condiciona el precio de los alimentos trat\u00e1ndolos como a cualquier mercanc\u00eda, millones de personas sufren y mueren de hambre. Por otra parte, se desechan toneladas de alimentos. Esto constituye un verdadero esc\u00e1ndalo. El hambre es criminal, la alimentaci\u00f3n es un derecho inalienable\u00bb<a name=\"_ftnref188\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn188\">[188]<\/a>.\u00a0Mientras muchas veces nos enfrascamos en discusiones sem\u00e1nticas o ideol\u00f3gicas, permitimos que todav\u00eda hoy haya hermanas y hermanos que mueran de hambre o de sed, sin un techo o sin acceso al cuidado de su salud. Junto con estas necesidades elementales insatisfechas, la trata de personas es otra verg\u00fcenza para la humanidad que la pol\u00edtica internacional no deber\u00eda seguir tolerando, m\u00e1s all\u00e1 de los discursos y las buenas intenciones. Son m\u00ednimos impostergables.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Amor que integra y re\u00fane<\/em><\/p>\n<ol start=\"190\">\n<li>190. La caridad pol\u00edtica se expresa tambi\u00e9n en la apertura a todos. Principalmente aquel a quien le toca gobernar, est\u00e1 llamado a renuncias que hagan posible el encuentro, y busca la confluencia al menos en algunos temas. Sabe escuchar el punto de vista del otro facilitando que todos tengan un espacio. Con renuncias y paciencia un gobernante puede ayudar a crear ese hermoso poliedro donde todos encuentran un lugar. En esto no funcionan las negociaciones de tipo econ\u00f3mico. Es algo m\u00e1s, es un intercambio de ofrendas en favor del bien com\u00fan. Parece una utop\u00eda ingenua, pero no podemos renunciar a este alt\u00edsimo objetivo.<\/li>\n<li>191. Mientras vemos que todo tipo de intolerancias fundamentalistas da\u00f1a las relaciones entre personas, grupos y pueblos, vivamos y ense\u00f1emos nosotros el valor del respeto, el amor capaz de asumir toda diferencia, la prioridad de la dignidad de todo ser humano sobre cualesquiera fuesen sus ideas, sentimientos, pr\u00e1cticas y aun sus pecados. Mientras en la sociedad actual proliferan los fanatismos, las l\u00f3gicas cerradas y la fragmentaci\u00f3n social y cultural, un buen pol\u00edtico da el primer paso para que resuenen las distintas voces. Es cierto que las diferencias generan conflictos, pero la uniformidad genera asfixia y hace que nos fagocitemos culturalmente. No nos resignemos a vivir encerrados en un fragmento de realidad.<\/li>\n<li>192. En este contexto, quiero recordar que, junto con el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb, pedimos \u00aba los art\u00edfices de la pol\u00edtica internacional y de la econom\u00eda mundial, comprometerse seriamente para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz; intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente\u00bb<a name=\"_ftnref189\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn189\">[189]<\/a>. Y cuando una determinada pol\u00edtica siembra el odio o el miedo hacia otras naciones en nombre del bien del propio pa\u00eds, es necesario preocuparse, reaccionar a tiempo y corregir inmediatamente el rumbo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>M\u00e1s fecundidad que \u00e9xitos<\/em><\/p>\n<ol start=\"193\">\n<li>193. Al mismo tiempo que desarrolla esta actividad incansable, todo pol\u00edtico tambi\u00e9n es un ser humano. Est\u00e1 llamado a vivir el amor en sus relaciones interpersonales cotidianas. Es una persona, y necesita advertir que \u00abel mundo moderno, por su misma perfecci\u00f3n t\u00e9cnica tiende a racionalizar, cada d\u00eda m\u00e1s, la satisfacci\u00f3n de los deseos humanos, clasificados y repartidos entre diversos servicios. Cada vez menos se llama a un hombre por su nombre propio, cada vez menos se tratar\u00e1 como persona a este ser, \u00fanico en el mundo, que tiene su propio coraz\u00f3n, sus sufrimientos, sus problemas, sus alegr\u00edas y su propia familia. S\u00f3lo se conocer\u00e1n sus enfermedades para curarlas, su falta de dinero para proporcion\u00e1rselo, su necesidad de casa para alojarlo, su deseo de esparcimiento y de distracciones para organiz\u00e1rselas\u00bb. Pero \u00abamar al m\u00e1s insignificante de los seres humanos como a un hermano, como si no hubiera m\u00e1s que \u00e9l en el mundo, no es perder el tiempo\u00bb<a name=\"_ftnref190\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn190\">[190]<\/a>.<\/li>\n<li>194. Tambi\u00e9n en la pol\u00edtica hay lugar para amar con ternura. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la ternura? Es el amor que se hace cercano y concreto. Es un movimiento que procede del coraz\u00f3n y llega a los ojos, a los o\u00eddos, a las manos. [\u2026] La ternura es el camino que han recorrido los hombres y las mujeres m\u00e1s valientes y fuertes\u00bb<a name=\"_ftnref191\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn191\">[191]<\/a>. En medio de la actividad pol\u00edtica, \u00ablos m\u00e1s peque\u00f1os, los m\u00e1s d\u00e9biles, los m\u00e1s pobres deben enternecernos: tienen \u201cderecho\u201d de llenarnos el alma y el coraz\u00f3n. S\u00ed, ellos son nuestros hermanos y como tales tenemos que amarlos y tratarlos\u00bb<a name=\"_ftnref192\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn192\">[192]<\/a>.<\/li>\n<li>195. Esto nos ayuda a reconocer que no siempre se trata de lograr grandes \u00e9xitos, que a veces no son posibles. En la actividad pol\u00edtica hay que recordar que \u00abm\u00e1s all\u00e1 de toda apariencia, cada uno es inmensamente sagrado y merece nuestro cari\u00f1o y nuestra entrega. Por ello, si logro ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi vida. Es lindo ser pueblo fiel de Dios. \u00a1Y alcanzamos plenitud cuando rompemos las paredes y el coraz\u00f3n se nos llena de rostros y de nombres!\u00bb<a name=\"_ftnref193\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn193\">[193]<\/a>. Los grandes objetivos so\u00f1ados en las estrategias se logran parcialmente. M\u00e1s all\u00e1 de esto, quien ama y ha dejado de entender la pol\u00edtica como una mera b\u00fasqueda de poder \u00abtiene la seguridad de que no se pierde ninguno de sus trabajos realizados con amor, no se pierde ninguna de sus preocupaciones sinceras por los dem\u00e1s, no se pierde ning\u00fan acto de amor a Dios, no se pierde ning\u00fan cansancio generoso, no se pierde ninguna dolorosa paciencia. Todo eso da vueltas por el mundo como una fuerza de vida\u00bb<a name=\"_ftnref194\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn194\">[194]<\/a>.<\/li>\n<li>196. Por otra parte, una gran nobleza es ser capaz de desatar procesos cuyos frutos ser\u00e1n recogidos por otros, con la esperanza puesta en las fuerzas secretas del bien que se siembra. La buena pol\u00edtica une al amor la esperanza, la confianza en las reservas de bien que hay en el coraz\u00f3n del pueblo, a pesar de todo. Por eso \u00abla aut\u00e9ntica vida pol\u00edtica, fundada en el derecho y en un di\u00e1logo leal entre los protagonistas, se renueva con la convicci\u00f3n de que cada mujer, cada hombre y cada generaci\u00f3n encierran en s\u00ed mismos una promesa que puede liberar nuevas energ\u00edas relacionales, intelectuales, culturales y espirituales\u00bb<a name=\"_ftnref195\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn195\">[195]<\/a>.<\/li>\n<li>197. Vista de esta manera, la pol\u00edtica es m\u00e1s noble que la apariencia, que el\u00a0<em>marketing<\/em>, que distintas formas de\u00a0<em>maquillaje<\/em>medi\u00e1tico. Todo eso lo \u00fanico que logra sembrar es divisi\u00f3n, enemistad y un escepticismo desolador incapaz de apelar a un proyecto com\u00fan. Pensando en el futuro, algunos d\u00edas las preguntas tienen que ser: \u201c\u00bfPara qu\u00e9? \u00bfHacia d\u00f3nde estoy apuntando realmente?\u201d. Porque, despu\u00e9s de unos a\u00f1os, reflexionando sobre el propio pasado la pregunta no ser\u00e1: \u201c\u00bfCu\u00e1ntos me aprobaron, cu\u00e1ntos me votaron, cu\u00e1ntos tuvieron una imagen positiva de m\u00ed?\u201d. Las preguntas, quiz\u00e1s dolorosas, ser\u00e1n: \u201c\u00bfCu\u00e1nto amor puse en mi trabajo, en qu\u00e9 hice avanzar al pueblo, qu\u00e9 marca dej\u00e9 en la vida de la sociedad, qu\u00e9 lazos reales constru\u00ed, qu\u00e9 fuerzas positivas desat\u00e9, cu\u00e1nta paz social sembr\u00e9, qu\u00e9 provoqu\u00e9 en el lugar que se me encomend\u00f3?\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo sexto<\/strong><\/p>\n<p><strong>DI\u00c1LOGO Y AMISTAD SOCIAL<\/strong><\/p>\n<ol start=\"198\">\n<li>198. Acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto, todo eso se resume en el verbo \u201cdialogar\u201d. Para encontrarnos y ayudarnos mutuamente necesitamos dialogar. No hace falta decir para qu\u00e9 sirve el di\u00e1logo. Me basta pensar qu\u00e9 ser\u00eda el mundo sin ese di\u00e1logo paciente de tantas personas generosas que han mantenido unidas a familias y a comunidades. El di\u00e1logo persistente y corajudo no es noticia como los desencuentros y los conflictos, pero ayuda discretamente al mundo a vivir mejor, mucho m\u00e1s de lo que podamos darnos cuenta.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El di\u00e1logo social hacia una nueva cultura<\/em><\/p>\n<ol start=\"199\">\n<li>199. Algunos tratan de huir de la realidad refugi\u00e1ndose en mundos privados, y otros la enfrentan con violencia destructiva, pero \u00abentre la indiferencia ego\u00edsta y la protesta violenta, siempre hay una opci\u00f3n posible: el di\u00e1logo. El di\u00e1logo entre las generaciones, el di\u00e1logo en el pueblo, porque todos somos pueblo, la capacidad de dar y recibir, permaneciendo abiertos a la verdad. Un pa\u00eds crece cuando sus diversas riquezas culturales dialogan de manera constructiva: la cultura popular, la universitaria, la juvenil, la art\u00edstica, la tecnol\u00f3gica, la cultura econ\u00f3mica, la cultura de la familia y de los medios de comunicaci\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref196\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn196\">[196]<\/a>.<\/li>\n<li>200. Se suele confundir el di\u00e1logo con algo muy diferente:\u00a0un febril intercambio de opiniones en las redes sociales, muchas veces orientado por informaci\u00f3n medi\u00e1tica no siempre confiable. Son s\u00f3lo mon\u00f3logos que proceden paralelos, quiz\u00e1s imponi\u00e9ndose a la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s por sus tonos altos o agresivos. Pero los mon\u00f3logos no comprometen a nadie, hasta el punto de que sus contenidos frecuentemente son oportunistas y contradictorios.<\/li>\n<li>201. La resonante difusi\u00f3n de hechos y reclamos en los medios, en realidad suele cerrar las posibilidades del di\u00e1logo, porque permite que cada uno mantenga intocables y sin matices sus ideas, intereses y opciones con la excusa de los errores ajenos. Prima la costumbre de descalificar r\u00e1pidamente al adversario, aplic\u00e1ndole ep\u00edtetos humillantes, en lugar de enfrentar un di\u00e1logo abierto y respetuoso, donde se busque alcanzar una s\u00edntesis superadora. Lo peor es que este lenguaje, habitual en el contexto medi\u00e1tico de una campa\u00f1a pol\u00edtica, se ha generalizado de tal manera que todos lo utilizan cotidianamente. El debate frecuentemente es manoseado por determinados intereses que tienen mayor poder, procurando deshonestamente inclinar la opini\u00f3n p\u00fablica a su favor. No me refiero solamente al gobierno de turno, ya que este poder manipulador puede ser econ\u00f3mico, pol\u00edtico, medi\u00e1tico, religioso o de cualquier g\u00e9nero. A veces se lo justifica o excusa cuando su din\u00e1mica responde a los propios intereses econ\u00f3micos o ideol\u00f3gicos, pero tarde o temprano se vuelve en contra de esos mismos intereses.<\/li>\n<li>202. La falta de di\u00e1logo implica que ninguno, en los distintos sectores, est\u00e1 preocupado por el bien com\u00fan, sino por la adquisici\u00f3n de los beneficios que otorga el poder, o en el mejor de los casos, por imponer su forma de pensar. As\u00ed las conversaciones se convertir\u00e1n en meras negociaciones para que cada uno pueda rasgu\u00f1ar todo el poder y los mayores beneficios posibles, no en una b\u00fasqueda conjunta que genere bien com\u00fan. Los h\u00e9roes del futuro ser\u00e1n los que sepan romper esa l\u00f3gica enfermiza y decidan sostener con respeto una palabra cargada de verdad, m\u00e1s all\u00e1 de las conveniencias personales. Dios quiera que esos h\u00e9roes se est\u00e9n gestando silenciosamente en el coraz\u00f3n de nuestra sociedad.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Construir en com\u00fan<\/em><\/p>\n<ol start=\"203\">\n<li>203. El aut\u00e9ntico di\u00e1logo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses leg\u00edtimos. Desde su identidad, el otro tiene algo para aportar, y es deseable que profundice y exponga su propia posici\u00f3n para que el debate p\u00fablico sea m\u00e1s completo todav\u00eda. Es cierto que cuando una persona o un grupo es coherente con lo que piensa, adhiere firmemente a valores y convicciones, y desarrolla un pensamiento, eso de un modo o de otro beneficiar\u00e1 a la sociedad. Pero esto s\u00f3lo ocurre realmente en la medida en que dicho desarrollo se realice en di\u00e1logo y apertura a los otros. Porque \u00aben un verdadero esp\u00edritu de di\u00e1logo se alimenta la capacidad de comprender el sentido de lo que el otro dice y hace, aunque uno no pueda asumirlo como una convicci\u00f3n propia. As\u00ed se vuelve posible ser sinceros, no disimular lo que creemos, sin dejar de conversar, de buscar puntos de contacto, y sobre todo de trabajar y luchar juntos\u00bb<a name=\"_ftnref197\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn197\">[197]<\/a>. La discusi\u00f3n p\u00fablica, si verdaderamente da espacio a todos y no manipula ni esconde informaci\u00f3n, es un permanente est\u00edmulo que permite alcanzar m\u00e1s adecuadamente la verdad, o al menos expresarla mejor. Impide que los diversos sectores se instalen c\u00f3modos y autosuficientes en su modo de ver las cosas y en sus intereses limitados. Pensemos que \u00ablas diferencias son creativas, crean tensi\u00f3n y en la resoluci\u00f3n de una tensi\u00f3n est\u00e1 el progreso de la humanidad\u00bb<a name=\"_ftnref198\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn198\">[198]<\/a>.<\/li>\n<li>Hoy existe la convicci\u00f3n de que, adem\u00e1s de los desarrollos cient\u00edficos especializados, es necesaria la comunicaci\u00f3n entre disciplinas, puesto que la realidad es una, aunque pueda ser abordada desde distintas perspectivas y con diferentes metodolog\u00edas. No se debe soslayar el riesgo de que un avance cient\u00edfico sea considerado el \u00fanico abordaje posible para comprender alg\u00fan aspecto de la vida, de la sociedad y del mundo. En cambio, un investigador que avanza con eficiencia en su an\u00e1lisis, e igualmente est\u00e1 dispuesto a reconocer otras dimensiones de la realidad que \u00e9l investiga, gracias al trabajo de otras ciencias y saberes, se abre a conocer la realidad de manera m\u00e1s \u00edntegra y plena.<\/li>\n<li>205. En este mundo globalizado\u00a0\u00ablos medios de comunicaci\u00f3n pueden ayudar a que nos sintamos m\u00e1s cercanos los unos de los otros, a que percibamos un renovado sentido de unidad de la familia humana que nos impulse a la solidaridad y al compromiso serio por una vida m\u00e1s digna para todos. [\u2026] Pueden ayudarnos en esta tarea, especialmente hoy, cuando las redes de la comunicaci\u00f3n humana han alcanzado niveles de desarrollo inauditos. En particular, internet puede ofrecer mayores posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos; y esto es algo bueno, es un don de Dios\u00bb<a name=\"_ftnref199\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn199\">[199]<\/a>.\u00a0Pero es necesario verificar constantemente que las actuales formas de comunicaci\u00f3n nos orienten efectivamente al encuentro generoso, a la b\u00fasqueda sincera de la verdad \u00edntegra, al servicio, a la cercan\u00eda con los \u00faltimos, a la tarea de construir el bien com\u00fan. Al mismo tiempo, como ense\u00f1aron los Obispos de Australia, \u00abno podemos aceptar un mundo digital dise\u00f1ado para explotar nuestra debilidad y sacar afuera lo peor de la gente\u00bb<a name=\"_ftnref200\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn200\">[200]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El fundamento de los consensos<\/em><\/p>\n<ol start=\"206\">\n<li>206. El relativismo no es la soluci\u00f3n. Envuelto detr\u00e1s de una supuesta tolerancia, termina facilitando que los valores morales sean interpretados por los poderosos seg\u00fan las conveniencias del momento. Si en definitiva \u00abno hay verdades objetivas ni principios s\u00f3lidos, fuera de la satisfacci\u00f3n de los propios proyectos y de las necesidades inmediatas [\u2026] no podemos pensar que los proyectos pol\u00edticos o la fuerza de la ley ser\u00e1n suficientes. [\u2026] Cuando es la cultura la que se corrompe y ya no se reconoce alguna verdad objetiva o unos principios universalmente v\u00e1lidos, las leyes s\u00f3lo se entender\u00e1n como imposiciones arbitrarias y como obst\u00e1culos a evitar\u00bb<a name=\"_ftnref201\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn201\">[201]<\/a>.<\/li>\n<li>207. \u00bfEs posible prestar atenci\u00f3n a la verdad, buscar la verdad que responde a nuestra realidad m\u00e1s honda? \u00bfQu\u00e9 es la ley sin la convicci\u00f3n alcanzada tras un largo camino de reflexi\u00f3n y de sabidur\u00eda, de que cada ser humano es sagrado e inviolable? Para que una sociedad tenga futuro es necesario que haya asumido un sentido respeto hacia la verdad de la dignidad humana, a la que nos sometemos. Entonces no se evitar\u00e1 matar a alguien s\u00f3lo para evitar el escarnio social y el peso de la ley, sino por convicci\u00f3n. Es una verdad irrenunciable que reconocemos con la raz\u00f3n y aceptamos con la conciencia. Una sociedad es noble y respetable tambi\u00e9n por su cultivo de la b\u00fasqueda de la verdad y por su apego a las verdades m\u00e1s fundamentales.<\/li>\n<li>208. Hay que acostumbrarse a desenmascarar las diversas maneras de manoseo, desfiguraci\u00f3n y ocultamiento de la verdad en los \u00e1mbitos p\u00fablicos y privados. Lo que llamamos \u201cverdad\u201d no es s\u00f3lo la difusi\u00f3n de hechos que realiza el periodismo. Es ante todo la b\u00fasqueda de los fundamentos m\u00e1s s\u00f3lidos que est\u00e1n detr\u00e1s de nuestras opciones y tambi\u00e9n de nuestras leyes. Esto supone aceptar que la inteligencia humana puede ir m\u00e1s all\u00e1 de las conveniencias del momento y captar algunas verdades que no cambian, que eran verdad antes de nosotros y lo ser\u00e1n siempre. Indagando la naturaleza humana, la raz\u00f3n descubre valores que son universales, porque derivan de ella.<\/li>\n<li>209. De otro modo, \u00bfno podr\u00eda suceder quiz\u00e1s que los derechos humanos fundamentales, hoy considerados infranqueables, sean negados por los poderosos de turno, luego de haber logrado el \u201cconsenso\u201d de una poblaci\u00f3n adormecida y amedrentada? Tampoco ser\u00eda suficiente un mero consenso entre los distintos pueblos, igualmente manipulable. Ya tenemos pruebas de sobra de todo el bien que somos capaces de realizar, pero, al mismo tiempo<strong>,<\/strong>tenemos que reconocer la capacidad de destrucci\u00f3n que hay en nosotros. El individualismo indiferente y despiadado en el que hemos ca\u00eddo, \u00bfno es tambi\u00e9n resultado de la pereza para buscar los valores m\u00e1s altos, que vayan m\u00e1s all\u00e1 de las necesidades circunstanciales? Al relativismo se suma el riesgo de que el poderoso o el m\u00e1s h\u00e1bil termine imponiendo una supuesta verdad. En cambio, \u00abante las normas morales que proh\u00edben el mal intr\u00ednseco no hay privilegios ni excepciones para nadie. No hay ninguna diferencia entre ser el due\u00f1o del mundo o el \u00faltimo de los miserables de la tierra: ante las exigencias morales somos todos absolutamente iguales\u00bb<a name=\"_ftnref202\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn202\">[202]<\/a>.<\/li>\n<li>210. Lo que nos ocurre hoy, y nos arrastra en una l\u00f3gica perversa y vac\u00eda, es que hay una asimilaci\u00f3n de la \u00e9tica y de la pol\u00edtica a la f\u00edsica. No existen el bien y el mal en s\u00ed, sino solamente un c\u00e1lculo de ventajas y desventajas. El desplazamiento de la raz\u00f3n moral trae como consecuencia que el derecho no puede referirse a una concepci\u00f3n fundamental de justicia, sino que se convierte en el espejo de las ideas dominantes. Entramos aqu\u00ed en una degradaci\u00f3n: ir \u201cnivelando hacia abajo\u201d por medio de un consenso superficial y negociador. As\u00ed, en definitiva, la l\u00f3gica de la fuerza triunfa.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El consenso y la verdad<\/em><\/p>\n<ol start=\"211\">\n<li>211. En una sociedad pluralista, el di\u00e1logo es el camino m\u00e1s adecuado para llegar a reconocer aquello que debe ser siempre afirmado y respetado, y que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del consenso circunstancial. Hablamos de un di\u00e1logo que necesita ser enriquecido e iluminado por razones, por argumentos racionales, por variedad de perspectivas, por aportes de diversos saberes y puntos de vista, y que no excluye la convicci\u00f3n de que es posible llegar a algunas verdades elementales que deben y deber\u00e1n ser siempre sostenidas. Aceptar que hay algunos valores permanentes, aunque no siempre sea f\u00e1cil reconocerlos, otorga solidez y estabilidad a una \u00e9tica social. Aun cuando los hayamos reconocido y asumido gracias al di\u00e1logo y al consenso, vemos que esos valores b\u00e1sicos est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de todo consenso, los reconocemos como valores trascendentes a nuestros contextos y nunca negociables. Podr\u00e1 crecer nuestra comprensi\u00f3n de su significado y alcance \u2014y en ese sentido el consenso es algo din\u00e1mico\u2014, pero en s\u00ed mismos son apreciados como estables por su sentido intr\u00ednseco.<\/li>\n<li>212. Si algo es siempre conveniente para el buen funcionamiento de la sociedad, \u00bfno es porque detr\u00e1s de eso hay una verdad permanente, que la inteligencia puede captar? En la realidad misma del ser humano y de la sociedad, en su naturaleza \u00edntima, hay una serie de estructuras b\u00e1sicas que sostienen su desarrollo y su supervivencia. De all\u00ed se derivan determinadas exigencias que pueden ser descubiertas gracias al di\u00e1logo, si bien no son estrictamente fabricadas por el consenso. El hecho de que ciertas normas sean indispensables para la misma vida social es un indicio externo de que son algo bueno en s\u00ed mismo. Por consiguiente, no es necesario contraponer la conveniencia social, el consenso y la realidad de una verdad objetiva. Estas tres pueden unirse armoniosamente cuando, a trav\u00e9s del di\u00e1logo, las personas se atreven a llegar hasta el fondo de una cuesti\u00f3n.<\/li>\n<li>213. Si hay que respetar en toda situaci\u00f3n la dignidad ajena, es porque nosotros no inventamos o suponemos la dignidad de los dem\u00e1s, sino porque hay efectivamente en ellos un valor que supera las cosas materiales y las circunstancias, y que exige que se les trate de otra manera. Que todo ser humano posee una dignidad inalienable es una verdad que responde a la naturaleza humana m\u00e1s all\u00e1 de cualquier cambio cultural. Por eso el ser humano tiene la misma dignidad inviolable en cualquier \u00e9poca de la historia y nadie puede sentirse autorizado por las circunstancias a negar esta convicci\u00f3n o a no obrar en consecuencia. La inteligencia puede entonces escrutar en la realidad de las cosas, a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n, de la experiencia y del di\u00e1logo, para reconocer en esa realidad que la trasciende la base de ciertas exigencias morales universales.<\/li>\n<li>214. A los agn\u00f3sticos, este fundamento podr\u00e1 parecerles suficiente para otorgar una firme y estable validez universal a los principios \u00e9ticos b\u00e1sicos y no negociables, que pueda impedir nuevas cat\u00e1strofes. Para los creyentes, esa naturaleza humana, fuente de principios \u00e9ticos, ha sido creada por Dios, quien, en definitiva, otorga un fundamento s\u00f3lido a esos principios<a name=\"_ftnref203\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn203\">[203]<\/a>. Esto no establece un fijismo \u00e9tico ni da lugar a la imposici\u00f3n de alg\u00fan sistema moral, puesto que los principios morales elementales y universalmente v\u00e1lidos pueden dar lugar a diversas normativas pr\u00e1cticas. Por eso deja siempre un lugar para el di\u00e1logo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Una nueva cultura<\/em><\/p>\n<ol start=\"215\">\n<li>215. \u00abLa vida es el arte del encuentro, aunque haya tanto desencuentro por la vida\u00bb<a name=\"_ftnref204\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn204\">[204]<\/a>. Reiteradas veces he invitado a desarrollar una cultura del encuentro, que vaya m\u00e1s all\u00e1 de las dial\u00e9cticas que enfrentan. Es un estilo de vida tendiente a conformar ese poliedro que tiene muchas facetas, much\u00edsimos lados, pero todos formando una unidad cargada de matices, ya que \u00abel todo es superior a la parte\u00bb<a name=\"_ftnref205\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn205\">[205]<\/a>. El poliedro representa una sociedad donde las diferencias conviven complement\u00e1ndose, enriqueci\u00e9ndose e ilumin\u00e1ndose rec\u00edprocamente, aunque esto implique discusiones y prevenciones. Porque de todos se puede aprender algo, nadie es inservible, nadie es prescindible. Esto implica incluir a las periferias. Quien est\u00e1 en ellas tiene otro punto de vista, ve aspectos de la realidad que no se reconocen desde los centros de poder donde se toman las decisiones m\u00e1s definitorias.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El encuentro hecho cultura<\/em><\/p>\n<ol start=\"216\">\n<li>216. La palabra \u201ccultura\u201d indica algo que ha penetrado en el pueblo, en sus convicciones m\u00e1s entra\u00f1ables y en su estilo de vida. Si hablamos de una \u201ccultura\u201d en el pueblo, eso es m\u00e1s que una idea o una abstracci\u00f3n. Incluye las ganas, el entusiasmo y finalmente una forma de vivir que caracteriza a ese conjunto humano. Entonces, hablar de \u201ccultura del encuentro\u201d significa que como pueblo nos apasiona intentar encontrarnos, buscar puntos de contacto, tender puentes, proyectar algo que incluya a todos. Esto se ha convertido en deseo y en estilo de vida. El sujeto de esta cultura es el pueblo, no un sector de la sociedad que busca pacificar al resto con recursos profesionales y medi\u00e1ticos.<\/li>\n<li>217. La paz social es trabajosa, artesanal. Ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil contener las libertades y las diferencias con un poco de astucia y de recursos. Pero esa paz ser\u00eda superficial y fr\u00e1gil, no el fruto de una cultura del encuentro que la sostenga. Integrar a los diferentes es mucho m\u00e1s dif\u00edcil y lento, aunque es la garant\u00eda de una paz real y s\u00f3lida. Esto no se consigue agrupando s\u00f3lo a los puros, porque \u00abaun las personas que puedan ser cuestionadas por sus errores, tienen algo que aportar que no debe perderse\u00bb<a name=\"_ftnref206\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn206\">[206]<\/a>. Tampoco consiste en una paz que surge acallando las reivindicaciones sociales o evitando que hagan l\u00edo, ya que no es \u00abun consenso de escritorio o una ef\u00edmera paz para una minor\u00eda feliz\u00bb<a name=\"_ftnref207\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn207\">[207]<\/a>. Lo que vale es generar<em>procesos<\/em>de encuentro, procesos que construyan un pueblo que sabe recoger las diferencias. \u00a1Armemos a nuestros hijos con las armas del di\u00e1logo! \u00a1Ense\u00f1\u00e9mosles la buena batalla del encuentro!<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El gusto de reconocer al otro<\/em><\/p>\n<ol start=\"218\">\n<li>218. Esto implica el h\u00e1bito de reconocer al otro el derecho de ser \u00e9l mismo y de ser diferente. A partir de ese reconocimiento hecho cultura se vuelve posible la gestaci\u00f3n de un pacto Sin ese reconocimiento surgen maneras sutiles de buscar que el otro pierda todo significado, que se vuelva irrelevante, que no se le reconozca alg\u00fan valor en la sociedad. Detr\u00e1s del rechazo de determinadas formas visibles de violencia, suele esconderse otra violencia m\u00e1s solapada: la de quienes desprecian al diferente, sobre todo cuando sus reclamos perjudican de alg\u00fan modo los propios intereses.<\/li>\n<li>219. Cuando un sector de la sociedad pretende disfrutar de todo lo que ofrece el mundo, como si los pobres no existieran, eso en alg\u00fan momento tiene sus consecuencias. Ignorar la existencia y los derechos de los otros, tarde o temprano provoca alguna forma de violencia, muchas veces inesperada. Los sue\u00f1os de la libertad, la igualdad y la fraternidad pueden quedar en el nivel de las meras formalidades, porque no son efectivamente para todos. Por lo tanto, no se trata solamente de buscar un encuentro entre los que detentan diversas formas de poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico o acad\u00e9mico. Un encuentro social real pone en verdadero di\u00e1logo las grandes formas culturales que representan a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Con frecuencia las buenas propuestas no son asumidas por los sectores m\u00e1s empobrecidos porque se presentan con un ropaje cultural que no es el de ellos y con el que no pueden sentirse identificados. Por consiguiente, un pacto social realista e inclusivo debe ser tambi\u00e9n un \u201cpacto cultural\u201d, que respete y asuma las diversas cosmovisiones, culturas o estilos de vida que coexisten en la sociedad.<\/li>\n<li>220. Por ejemplo, los pueblos originarios no est\u00e1n en contra del progreso, si bien tienen una idea de progreso diferente, muchas veces m\u00e1s humanista que la de la cultura moderna de los desarrollados. No es una cultura orientada al beneficio de los que tienen poder, de los que necesitan crear una especie de para\u00edso eterno en la tierra. La intolerancia y el desprecio ante las culturas populares ind\u00edgenas es una verdadera forma de violencia, propia de los \u201ceticistas\u201d sin bondad que viven juzgando a los dem\u00e1s. Pero ning\u00fan cambio aut\u00e9ntico, profundo y estable es posible si no se realiza a partir de las diversas culturas, principalmente de los pobres. Un pacto cultural supone renunciar a entender la identidad de un lugar de manera monol\u00edtica, y exige respetar la diversidad ofreci\u00e9ndole caminos de promoci\u00f3n y de integraci\u00f3n social.<\/li>\n<li>221. Este pacto tambi\u00e9n implica aceptar la posibilidad de ceder algo por el bien com\u00fan. Ninguno podr\u00e1 tener toda la verdad ni satisfacer la totalidad de sus deseos, porque esa pretensi\u00f3n llevar\u00eda a querer destruir al otro neg\u00e1ndole sus derechos. La b\u00fasqueda de una falsa tolerancia tiene que ceder paso al realismo dialogante, de quien cree que debe ser fiel a sus principios, pero reconociendo que el otro tambi\u00e9n tiene el derecho de tratar de ser fiel a los suyos. Es el aut\u00e9ntico reconocimiento del otro, que s\u00f3lo el amor hace posible, y que significa colocarse en el lugar del otro para descubrir qu\u00e9 hay de aut\u00e9ntico, o al menos de comprensible, en medio de sus motivaciones e intereses.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Recuperar la amabilidad<\/em><\/p>\n<ol start=\"222\">\n<li>222. El individualismo consumista provoca mucho atropello. Los dem\u00e1s se convierten en meros obst\u00e1culos para la propia tranquilidad placentera. Entonces se los termina tratando como molestias y la agresividad crece. Esto se acent\u00faa y llega a niveles exasperantes en \u00e9pocas de crisis, en situaciones catastr\u00f3ficas, en momentos dif\u00edciles donde sale a plena luz el esp\u00edritu del \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d. Sin embargo, todav\u00eda es posible optar por el cultivo de la amabilidad. Hay personas que lo hacen y se convierten en estrellas en medio de la oscuridad.<\/li>\n<li>223. San Pablo mencionaba un fruto del Esp\u00edritu Santo con la palabra griega\u00a0<em>jrest\u00f3tes<\/em>(<em>Ga<\/em>5,22), que expresa un estado de \u00e1nimo que no es \u00e1spero, rudo, duro, sino afable, suave, que sostiene y conforta. La persona que tiene esta cualidad ayuda a los dem\u00e1s a que su existencia sea m\u00e1s soportable, sobre todo cuando cargan con el peso de sus problemas, urgencias y angustias. Es una manera de tratar a otros que se manifiesta de diversas formas: como amabilidad en el trato, como un cuidado para no herir con las palabras o gestos, como un intento de aliviar el peso de los dem\u00e1s. Implica \u00abdecir palabras de aliento, que reconfortan, que fortalecen, que consuelan, que estimulan\u00bb, en lugar de \u00abpalabras que humillan, que entristecen, que irritan, que desprecian\u00bb<a name=\"_ftnref208\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn208\">[208]<\/a>.<\/li>\n<li>224. La amabilidad es una liberaci\u00f3n de la crueldad que a veces penetra las relaciones humanas, de la ansiedad que no nos deja pensar en los dem\u00e1s, de la urgencia distra\u00edda que ignora que los otros tambi\u00e9n tienen derecho a ser felices. Hoy no suele haber ni tiempo ni energ\u00edas disponibles para detenerse a tratar bien a los dem\u00e1s, a decir \u201cpermiso\u201d, \u201cperd\u00f3n\u201d, \u201cgracias\u201d. Pero de vez en cuando aparece el milagro de una persona amable, que deja a un lado sus ansiedades y urgencias para prestar atenci\u00f3n, para regalar una sonrisa, para decir una palabra que estimule, para posibilitar un espacio de escucha en medio de tanta indiferencia. Este esfuerzo, vivido cada d\u00eda, es capaz de crear esa convivencia sana que vence las incomprensiones y previene los conflictos. El cultivo de la amabilidad no es un detalle menor ni una actitud superficial o burguesa. Puesto que supone valoraci\u00f3n y respeto, cuando se hace cultura en una sociedad transfigura profundamente el estilo de vida, las relaciones sociales, el modo de debatir y de confrontar ideas. Facilita la b\u00fasqueda de consensos y abre caminos donde la exasperaci\u00f3n destruye todos los puentes.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo s\u00e9ptimo<\/strong><\/p>\n<p><strong>CAMINOS DE REENCUENTRO<\/strong><\/p>\n<ol start=\"225\">\n<li>225. En muchos lugares del mundo hacen falta caminos de paz que lleven a cicatrizar las heridas, se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanaci\u00f3n y de reencuentro con ingenio y audacia.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Recomenzar desde la verdad<\/em><\/p>\n<ol start=\"226\">\n<li>226. Reencuentro no significa volver a un momento anterior a los conflictos. Con el tiempo todos hemos cambiado. El dolor y los enfrentamientos nos han transformado. Adem\u00e1s, ya no hay lugar para diplomacias vac\u00edas, para disimulos, para dobles discursos, para ocultamientos, para buenos modales que esconden la realidad. Los que han estado duramente enfrentados conversan desde la verdad, clara y desnuda. Les hace falta aprender a cultivar una memoria penitencial, capaz de asumir el pasado para liberar el futuro de las propias insatisfacciones, confusiones o proyecciones. S\u00f3lo desde la verdad hist\u00f3rica de los hechos podr\u00e1n hacer el esfuerzo perseverante y largo de comprenderse mutuamente y de intentar una nueva s\u00edntesis para el bien de todos. La realidad es que \u00abel proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo. Es un trabajo paciente que busca la verdad y la justicia, que honra la memoria de las v\u00edctimas y que se abre, paso a paso, a una esperanza com\u00fan, m\u00e1s fuerte que la venganza\u00bb<a name=\"_ftnref209\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn209\">[209]<\/a>. Como dijeron los Obispos del Congo con respecto a un conflicto que se repite, \u00ablos acuerdos de paz en los papeles nunca ser\u00e1n suficientes. Ser\u00e1 necesario ir m\u00e1s lejos, integrando la exigencia de verdad sobre los or\u00edgenes de esta crisis recurrente. El pueblo tiene el derecho de saber qu\u00e9 pas\u00f3\u00bb<a name=\"_ftnref210\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn210\">[210]<\/a>.<\/li>\n<li>227. En efecto, \u00abla verdad es una compa\u00f1era inseparable de la justicia y de la misericordia. Las tres juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas. [\u2026] La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino m\u00e1s bien a la reconciliaci\u00f3n y al perd\u00f3n. Verdad es contar a las familias desgarradas por el dolor lo que ha ocurrido con sus parientes desaparecidos. Verdad es confesar qu\u00e9 pas\u00f3 con los menores de edad reclutados por los actores violentos. Verdad es reconocer el dolor de las mujeres v\u00edctimas de violencia y de abusos. [\u2026] Cada violencia cometida contra un ser humano es una herida en la carne de la humanidad; cada muerte violenta nos disminuye como personas. [\u2026] La violencia engendra violencia, el odio engendra m\u00e1s odio, y la muerte m\u00e1s muerte. Tenemos que romper esa cadena que se presenta como ineludible\u00bb<a name=\"_ftnref211\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn211\">[211]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La arquitectura y la artesan\u00eda de la paz<\/em><\/p>\n<ol start=\"228\">\n<li>228. El camino hacia la paz no implica homogeneizar la sociedad, pero s\u00ed nos permite trabajar juntos. Puede unir a muchos en pos de b\u00fasquedas comunes donde todos ganan. Frente a un determinado objetivo com\u00fan, se podr\u00e1n aportar diferentes propuestas t\u00e9cnicas, distintas experiencias, y trabajar por el bien com\u00fan. Es necesario tratar de identificar bien los problemas que atraviesa una sociedad para aceptar que existen diferentes maneras de mirar las dificultades y de resolverlas. El camino hacia una mejor convivencia implica siempre reconocer la posibilidad de que el otro aporte una perspectiva leg\u00edtima, al menos en parte, algo que pueda ser rescatado, aun cuando se haya equivocado o haya actuado mal. Porque \u00abnunca se debe encasillar al otro por lo que pudo decir o hacer, sino que debe ser considerado por la promesa que lleva dentro de \u00e9l\u00bb<a name=\"_ftnref212\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn212\">[212]<\/a>, promesa que deja siempre un resquicio de esperanza.<\/li>\n<li>229. Como ense\u00f1aron los Obispos de Sud\u00e1frica, la verdadera reconciliaci\u00f3n se alcanza de manera proactiva, \u00abformando una nueva sociedad basada en el servicio a los dem\u00e1s, m\u00e1s que en el deseo de dominar; una sociedad basada en compartir con otros lo que uno posee, m\u00e1s que en la lucha ego\u00edsta de cada uno por la mayor riqueza posible; una sociedad en la que el valor de estar juntos como seres humanos es definitivamente m\u00e1s importante que cualquier grupo menor, sea este la familia, la naci\u00f3n, la raza o la cultura\u00bb<a name=\"_ftnref213\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn213\">[213]<\/a>. Los Obispos de Corea del Sur se\u00f1alaron que una verdadera paz \u00abs\u00f3lo puede lograrse cuando luchamos por la justicia a trav\u00e9s del di\u00e1logo, persiguiendo la reconciliaci\u00f3n y el desarrollo mutuo\u00bb<a name=\"_ftnref214\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn214\">[214]<\/a>.<\/li>\n<li>230. El esfuerzo duro por superar lo que nos divide sin perder la identidad de cada uno, supone que en todos permanezca vivo un b\u00e1sico sentimiento de pertenencia. Porque \u00abnuestra sociedad gana cuando cada persona, cada grupo social, se siente verdaderamente de casa. En una familia, los padres, los abuelos, los hijos son de casa; ninguno est\u00e1 excluido. Si uno tiene una dificultad, incluso grave, aunque se la haya buscado \u00e9l, los dem\u00e1s acuden en su ayuda, lo apoyan; su dolor es de todos. [\u2026] En las familias todos contribuyen al proyecto com\u00fan, todos trabajan por el bien com\u00fan, pero sin anular al individuo; al contrario, lo sostienen, lo promueven. Se pelean, pero hay algo que no se mueve: ese lazo familiar. Las peleas de familia son reconciliaciones despu\u00e9s. Las alegr\u00edas y las penas de cada uno son asumidas por todos. \u00a1Eso s\u00ed es ser familia! Si pudi\u00e9ramos lograr ver al oponente pol\u00edtico o al vecino de casa con los mismos ojos que a los hijos, esposas, esposos, padres o madres, qu\u00e9 bueno ser\u00eda. \u00bfAmamos nuestra sociedad o sigue siendo algo lejano, algo an\u00f3nimo, que no nos involucra, no nos mete, no nos compromete?\u00bb<a name=\"_ftnref215\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn215\">[215]<\/a>.<\/li>\n<li>231. Muchas veces es muy necesario negociar y as\u00ed desarrollar cauces concretos para la paz. Pero los procesos efectivos de una paz duradera son ante todo transformaciones artesanales obradas por los pueblos, donde cada ser humano puede ser un fermento eficaz con su estilo de vida cotidiana. Las grandes transformaciones no son fabricadas en escritorios o despachos. Entonces \u00abcada uno juega un papel fundamental en un \u00fanico proyecto creador, para escribir una nueva p\u00e1gina de la historia, una p\u00e1gina llena de esperanza, llena de paz, llena de reconciliaci\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref216\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn216\">[216]<\/a>. Hay una \u201carquitectura\u201d de la paz, donde intervienen las diversas instituciones de la sociedad, cada una desde su competencia, pero hay tambi\u00e9n una \u201cartesan\u00eda\u201d de la paz que nos involucra a todos. A partir de diversos procesos de paz que se desarrollaron en distintos lugares del mundo \u00abhemos aprendido que estos caminos de pacificaci\u00f3n, de primac\u00eda de la raz\u00f3n sobre la venganza, de delicada armon\u00eda entre la pol\u00edtica y el derecho, no pueden obviar los procesos de la gente. No se alcanzan con el dise\u00f1o de marcos normativos y arreglos institucionales entre grupos pol\u00edticos o econ\u00f3micos de buena voluntad. [\u2026] Adem\u00e1s, siempre es rico incorporar en nuestros procesos de paz la experiencia de sectores que, en muchas ocasiones, han sido invisibilizados, para que sean precisamente las comunidades quienes coloreen los procesos de memoria colectiva\u00bb<a name=\"_ftnref217\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn217\">[217]<\/a>.<\/li>\n<li>232. No hay punto final en la construcci\u00f3n de la paz social de un pa\u00eds, sino que es \u00abuna tarea que no da tregua y que exige el compromiso de todos. Trabajo que nos pide no decaer<em>\u202f<\/em>en el esfuerzo por construir<em>\u202f<\/em>la unidad de la naci\u00f3n y, a pesar de los obst\u00e1culos, diferencias y distintos enfoques sobre la manera de lograr la convivencia pac\u00edfica, persistir en la lucha para favorecer la cultura del encuentro, que exige colocar en el centro de toda acci\u00f3n pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica, a la persona humana, su alt\u00edsima dignidad, y el respeto por el bien com\u00fan. Que este esfuerzo nos haga huir<em>\u202f<\/em>de toda tentaci\u00f3n de venganza y b\u00fasqueda de intereses s\u00f3lo particulares y a corto plazo\u00bb<a name=\"_ftnref218\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn218\">[218]<\/a>. Las manifestaciones p\u00fablicas violentas, de un lado o de otro, no ayudan a encontrar caminos de salida. Sobre todo porque, como bien han se\u00f1alado los Obispos de Colombia, cuando se alientan \u00abmovilizaciones ciudadanas no siempre aparecen claros sus or\u00edgenes y objetivos, hay ciertas formas de manipulaci\u00f3n pol\u00edtica y se han percibido apropiaciones a favor de intereses particulares\u00bb<a name=\"_ftnref219\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn219\">[219]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Sobre todo con los \u00faltimos<\/em><\/p>\n<ol start=\"233\">\n<li>233. La procura de la amistad social no implica solamente el acercamiento entre grupos sociales distanciados a partir de alg\u00fan per\u00edodo conflictivo de la historia, sino tambi\u00e9n la b\u00fasqueda de un reencuentro con los sectores m\u00e1s empobrecidos y vulnerables. La paz \u00abno s\u00f3lo es ausencia de guerra sino el compromiso incansable \u2014especialmente de aquellos que ocupamos un cargo de m\u00e1s amplia responsabilidad\u2014 de reconocer, garantizar y reconstruir concretamente la dignidad tantas veces olvidada o ignorada de hermanos nuestros, para que puedan sentirse los principales protagonistas del destino de su naci\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref220\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn220\">[220]<\/a>.<\/li>\n<li>234. Frecuentemente se ha ofendido a los \u00faltimos de la sociedad con generalizaciones injustas. Si a veces los m\u00e1s pobres y los descartados reaccionan con actitudes que parecen antisociales, es importante entender que muchas veces esas reacciones tienen que ver con una historia de menosprecio y de falta de inclusi\u00f3n social. Como ense\u00f1aron los Obispos latinoamericanos, \u00abs\u00f3lo la cercan\u00eda que nos hace amigos nos permite apreciar profundamente los valores de los pobres de hoy, sus leg\u00edtimos anhelos y su modo propio de vivir la fe. La opci\u00f3n por los pobres debe conducirnos a la amistad con los pobres\u00bb<a name=\"_ftnref221\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn221\">[221]<\/a>.<\/li>\n<li>235. Quienes pretenden pacificar a una sociedad no deben olvidar que la inequidad y la falta de un desarrollo humano integral no permiten generar paz. En efecto, \u00absin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresi\u00f3n y de guerra encontrar\u00e1n un caldo de cultivo que tarde o temprano provocar\u00e1 su explosi\u00f3n. Cuando la sociedad \u2014local, nacional o mundial\u2014 abandona en la periferia una parte de s\u00ed misma, no habr\u00e1 programas pol\u00edticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad\u00bb<a name=\"_ftnref222\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn222\">[222]<\/a>. Si hay que volver a empezar, siempre ser\u00e1 desde los \u00faltimos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El valor y el sentido del perd\u00f3n<\/em><\/p>\n<ol start=\"236\">\n<li>236. Algunos prefieren no hablar de reconciliaci\u00f3n porque entienden que el conflicto, la violencia y las rupturas son parte del funcionamiento normal de una sociedad. De hecho, en cualquier grupo humano hay luchas de poder m\u00e1s o menos sutiles entre distintos sectores. Otros sostienen que dar lugar al perd\u00f3n es ceder el propio espacio para que otros dominen la situaci\u00f3n. Por eso, consideran que es mejor mantener un juego de poder que permita sostener un equilibrio de fuerzas entre los distintos grupos. Otros creen que la reconciliaci\u00f3n es cosa de d\u00e9biles, que no son capaces de un di\u00e1logo hasta el fondo, y por eso optan por escapar de los problemas disimulando las injusticias. Incapaces de enfrentar los problemas, eligen una paz aparente.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El conflicto inevitable<\/em><\/p>\n<ol start=\"237\">\n<li>237. El perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n son temas fuertemente acentuados en el cristianismo y, de diversas formas, en otras religiones. El riesgo est\u00e1 en no comprender adecuadamente las convicciones creyentes y presentarlas de tal modo que terminen alimentando el fatalismo, la inercia o la injusticia, o por otro lado la intolerancia y la violencia.<\/li>\n<li>238. Jesucristo nunca invit\u00f3 a fomentar la violencia o la intolerancia. \u00c9l mismo condenaba abiertamente el uso de la fuerza para imponerse a los dem\u00e1s: \u00abUstedes saben que los jefes de las naciones las someten y los poderosos las dominan. Entre ustedes no debe ser as\u00ed\u00bb (<em>Mt<\/em>20,25-26). Por otra parte, el Evangelio pide perdonar \u00absetenta veces siete\u00bb (<em>Mt<\/em>18,22) y pone el ejemplo del servidor despiadado, que fue perdonado pero \u00e9l a su vez no fue capaz de perdonar a otros (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>\u00a018,23-35).<\/li>\n<li>239. Si leemos otros textos del Nuevo Testamento, podemos advertir que de hecho las comunidades primitivas, inmersas en un mundo pagano desbordado de corrupci\u00f3n y desviaciones, viv\u00edan un sentido de paciencia, tolerancia, comprensi\u00f3n. Algunos textos son muy claros al respecto: se invita a reprender a los adversarios con dulzura (cf.\u00a0<em>2 Tm<\/em>2,25). O se exhorta: \u00abQue no injurien a nadie ni sean agresivos, sino amables, demostrando una gran humildad con todo el mundo. Porque nosotros tambi\u00e9n antes [\u2026] \u00e9ramos detestables\u00bb (<em>Tt<\/em>3,2-3). El libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles afirma que los disc\u00edpulos, perseguidos por algunas autoridades, \u00abgozaban de la estima de todo el pueblo\u00bb (2,47; cf. 4,21.33; 5,13).<\/li>\n<li>240. Sin embargo, cuando reflexionamos acerca del perd\u00f3n, de la paz y de la concordia social, nos encontramos con una expresi\u00f3n de Jesucristo que nos sorprende: \u00abNo piensen que vine a traer paz a la tierra. \u00a1No vine a traer paz, sino espada! Vine a enfrentar al hijo contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra y as\u00ed, los enemigos de cada uno ser\u00e1n los de su familia\u00bb (<em>Mt<\/em>10,34-36). Es importante situarla en el contexto del cap\u00edtulo donde est\u00e1 inserta. All\u00ed queda claro que el tema del que se est\u00e1 hablando es el de la fidelidad a la propia opci\u00f3n, sin avergonzarse, aunque eso acarree contrariedades, y aunque los seres queridos se opongan a dicha opci\u00f3n. Por lo tanto, dichas palabras no invitan a buscar conflictos, sino simplemente a soportar el conflicto inevitable, para que el respeto humano no lleve a faltar a la fidelidad en pos de una supuesta paz familiar o social. San Juan Pablo II ha dicho que la Iglesia \u00abno pretende condenar todas y cada una de las formas de conflictividad social. La Iglesia sabe muy bien que, a lo largo de la historia, surgen inevitablemente los conflictos de intereses entre diversos grupos sociales y que frente a ellos el cristiano no pocas veces debe pronunciarse con coherencia y decisi\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref223\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn223\">[223]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Las luchas leg\u00edtimas y el perd\u00f3n<\/em><\/p>\n<ol start=\"241\">\n<li>241. No se trata de proponer un perd\u00f3n renunciando a los propios derechos ante un poderoso corrupto, ante un criminal o ante alguien que degrada nuestra dignidad. Estamos llamados a amar a todos, sin excepci\u00f3n, pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo as\u00ed; tampoco es hacerle pensar que lo que \u00e9l hace es aceptable. Al contrario, amarlo bien es buscar de distintas maneras que deje de oprimir, es quitarle ese poder que no sabe utilizar y que lo desfigura como ser humano. Perdonar no quiere decir permitir que sigan pisoteando la propia dignidad y la de los dem\u00e1s, o dejar que un criminal contin\u00fae haciendo da\u00f1o. Quien sufre la injusticia tiene que defender con fuerza sus derechos y los de su familia precisamente porque debe preservar la dignidad que se le ha dado, una dignidad que Dios ama. Si un delincuente me ha hecho da\u00f1o a m\u00ed o a un ser querido, nadie me proh\u00edbe que exija justicia y que me preocupe para que esa persona \u2014o cualquier otra\u2014 no vuelva a da\u00f1arme ni haga el mismo da\u00f1o a otros. Corresponde que lo haga, y el perd\u00f3n no s\u00f3lo no anula esa necesidad sino que la reclama.<\/li>\n<li>242. La clave est\u00e1 en no hacerlo para alimentar una ira que enferma el alma personal y el alma de nuestro pueblo, o por una necesidad enfermiza de destruir al otro que desata una carrera de venganza. Nadie alcanza la paz interior ni se reconcilia con la vida de esa manera. La verdad es que \u00abninguna familia, ning\u00fan grupo de vecinos o una etnia, menos un pa\u00eds, tiene futuro si el motor que los une, convoca y tapa las diferencias es la venganza y el odio. No podemos ponernos de acuerdo y unirnos para vengarnos, para hacerle al que fue violento lo mismo que \u00e9l nos hizo, para planificar ocasiones de desquite bajo formatos aparentemente legales\u00bb<a name=\"_ftnref224\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn224\">[224]<\/a>. As\u00ed no se gana nada y a la larga se pierde todo.<\/li>\n<li>243. Es cierto que \u00abno es tarea f\u00e1cil superar el amargo legado de injusticias, hostilidad y desconfianza que dej\u00f3 el conflicto. Esto s\u00f3lo se puede conseguir venciendo el mal con el bien (cf.\u00a0<em>Rm<\/em>12,21) y mediante el cultivo de las virtudes que favorecen la reconciliaci\u00f3n, la solidaridad y la paz\u00bb<a name=\"_ftnref225\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn225\">[225]<\/a>. De ese modo, \u00abquien cultiva la bondad en su interior recibe a cambio una conciencia tranquila, una alegr\u00eda profunda aun en medio de las dificultades y de las incomprensiones. Incluso ante las ofensas recibidas, la bondad no es debilidad, sino aut\u00e9ntica fuerza, capaz de renunciar a la venganza\u00bb<a name=\"_ftnref226\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn226\">[226]<\/a>. Es necesario reconocer en la propia vida que \u00abtambi\u00e9n ese duro juicio que albergo en mi coraz\u00f3n contra mi hermano o mi hermana, esa herida no curada, ese mal no perdonado, ese rencor que s\u00f3lo me har\u00e1 da\u00f1o, es un pedazo de guerra que llevo dentro, es un fuego en el coraz\u00f3n, que hay que apagar para que no se convierta en un incendio\u00bb<a name=\"_ftnref227\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn227\">[227]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La verdadera superaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<ol start=\"244\">\n<li>244. Cuando los conflictos no se resuelven sino que se esconden o se entierran en el pasado, hay silencios que pueden significar volverse c\u00f3mplices de graves errores y pecados. Pero la verdadera reconciliaci\u00f3n no escapa del conflicto sino que se logra\u00a0<em>en<\/em>el conflicto, super\u00e1ndolo a trav\u00e9s del di\u00e1logo y de la negociaci\u00f3n transparente, sincera y paciente. La lucha entre diversos sectores \u00absiempre que se abstenga de enemistades y de odio mutuo, insensiblemente se convierte en una honesta discusi\u00f3n, fundada en el amor a la justicia\u00bb<a name=\"_ftnref228\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn228\">[228]<\/a>.<\/li>\n<li>245. Reiteradas veces propuse \u00abun principio que es indispensable para construir la amistad social: la unidad es superior al conflicto. [\u2026] No es apostar por un sincretismo ni por la absorci\u00f3n de uno en el otro, sino por la resoluci\u00f3n en un plano superior que conserva en s\u00ed las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna\u00bb<a name=\"_ftnref229\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn229\">[229]<\/a>.\u00a0Sabemos bien que \u00abcada vez que las personas y las comunidades aprendemos a apuntar m\u00e1s alto de nosotros mismos y de nuestros intereses particulares, la comprensi\u00f3n y el compromiso mutuo se transforman [\u2026] en un \u00e1mbito donde los conflictos, las tensiones e incluso los que se podr\u00edan haber considerado opuestos en el pasado, pueden alcanzar una unidad multiforme que engendra nueva vida\u00bb<a name=\"_ftnref230\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn230\">[230]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La memoria<\/em><\/p>\n<ol start=\"246\">\n<li>246. A quien sufri\u00f3 mucho de manera injusta y cruel, no se le debe exigir una especie de \u201cperd\u00f3n social\u201d. La reconciliaci\u00f3n es un hecho personal, y nadie puede imponerla al conjunto de una sociedad, aun cuando deba promoverla. En el \u00e1mbito estrictamente personal, con una decisi\u00f3n libre y generosa, alguien puede renunciar a exigir un castigo (cf.\u00a0<em>Mt<\/em>5,44-46), aunque la sociedad y su justicia leg\u00edtimamente lo busquen. Pero no es posible decretar una \u201creconciliaci\u00f3n general\u201d, pretendiendo cerrar por decreto las heridas o cubrir las injusticias con un manto de olvido. \u00bfQui\u00e9n se puede arrogar el derecho de perdonar en nombre de los dem\u00e1s? Es conmovedor ver la capacidad de perd\u00f3n de algunas personas que han sabido ir m\u00e1s all\u00e1 del da\u00f1o sufrido, pero tambi\u00e9n es humano comprender a quienes no pueden hacerlo. En todo caso, lo que jam\u00e1s se debe proponer es el olvido.<\/li>\n<li>247. La\u00a0<em>Shoah<\/em>no debe ser olvidada. Es el \u00abs\u00edmbolo de hasta d\u00f3nde puede llegar la maldad del hombre cuando, alimentada por falsas ideolog\u00edas, se olvida de la dignidad fundamental de la persona, que merece respeto absoluto independientemente del pueblo al que pertenezca o la religi\u00f3n que profese\u00bb<a name=\"_ftnref231\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn231\">[231]<\/a>. Al recordarla, no puedo menos que repetir esta oraci\u00f3n: \u00abAcu\u00e9rdate de nosotros en tu misericordia. Danos la gracia de avergonzarnos de lo que, como hombres, hemos sido capaces de hacer, de avergonzarnos de esta m\u00e1xima idolatr\u00eda, de haber despreciado y destruido nuestra carne, esa carne que t\u00fa modelaste del barro, que t\u00fa vivificaste con tu aliento de vida. \u00a1Nunca m\u00e1s, Se\u00f1or, nunca m\u00e1s!\u00bb<a name=\"_ftnref232\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn232\">[232]<\/a>.<\/li>\n<li>248. No deben olvidarse los bombardeos at\u00f3micos a Hiroshima y Nagasaki. Una vez m\u00e1s \u00abhago memoria aqu\u00ed de todas las v\u00edctimas, me inclino ante la fuerza y la dignidad de aquellos que, habiendo sobrevivido a esos primeros momentos, han soportado en sus cuerpos durante muchos a\u00f1os los sufrimientos m\u00e1s agudos y, en sus mentes, los g\u00e9rmenes de la muerte que segu\u00edan consumiendo su energ\u00eda vital. [\u2026] No podemos permitir que las actuales y nuevas generaciones pierdan la memoria de lo acontecido, esa memoria que es garante y est\u00edmulo para construir un futuro m\u00e1s justo y m\u00e1s fraterno\u00bb<a name=\"_ftnref233\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn233\">[233]<\/a>. Tampoco deben olvidarse las persecuciones, el tr\u00e1fico de esclavos y las matanzas \u00e9tnicas que ocurrieron y ocurren en diversos pa\u00edses, y tantos otros hechos hist\u00f3ricos que nos averg\u00fcenzan de ser humanos. Deben ser recordados siempre, una y otra vez, sin cansarnos ni anestesiarnos.<\/li>\n<li>249. Es f\u00e1cil hoy caer en la tentaci\u00f3n de dar vuelta la p\u00e1gina diciendo que ya hace mucho tiempo que sucedi\u00f3 y que hay que mirar hacia adelante. \u00a1No, por Dios! Nunca se avanza sin memoria, no se evoluciona sin una memoria \u00edntegra y luminosa. Necesitamos mantener \u00abviva la llama de la conciencia colectiva, testificando a las generaciones venideras el horror de lo que sucedi\u00f3\u00bb que \u00abdespierta y preserva de esta manera el recuerdo de las v\u00edctimas, para que la conciencia humana se fortalezca cada vez m\u00e1s contra todo deseo de dominaci\u00f3n y destrucci\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref234\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn234\">[234]<\/a>. Lo necesitan las mismas v\u00edctimas \u2014personas, grupos sociales o naciones\u2014\u00a0 para no ceder a la l\u00f3gica que lleva a justificar las represalias y cualquier tipo de violencia en nombre del enorme mal que han sufrido. Por esto, no me refiero s\u00f3lo a la memoria de los horrores, sino tambi\u00e9n al recuerdo de quienes, en medio de un contexto envenenado y corrupto fueron capaces de recuperar la dignidad y con peque\u00f1os o grandes gestos optaron por la solidaridad, el perd\u00f3n, la fraternidad. Es muy sano hacer memoria del bien.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Perd\u00f3n sin olvidos<\/em><\/p>\n<ol start=\"250\">\n<li>250. El perd\u00f3n no implica olvido. Decimos m\u00e1s bien que cuando hay algo que de ninguna manera puede ser negado, relativizado o disimulado, sin embargo, podemos perdonar. Cuando hay algo que jam\u00e1s debe ser tolerado, justificado o excusado, sin embargo, podemos perdonar. Cuando hay algo que por ninguna raz\u00f3n debemos permitirnos olvidar, sin embargo, podemos perdonar. El perd\u00f3n libre y sincero es una grandeza que refleja la inmensidad del perd\u00f3n divino. Si el perd\u00f3n es gratuito, entonces puede perdonarse aun a quien se resiste al arrepentimiento y es incapaz de pedir perd\u00f3n.<\/li>\n<li>251. Los que perdonan de verdad no olvidan, pero renuncian a ser pose\u00eddos por esa misma fuerza destructiva que los ha perjudicado. Rompen el c\u00edrculo vicioso, frenan el avance de las fuerzas de la destrucci\u00f3n. Deciden no seguir inoculando en la sociedad la energ\u00eda de la venganza que tarde o temprano termina recayendo una vez m\u00e1s sobre ellos mismos. Porque la venganza nunca sacia verdaderamente la insatisfacci\u00f3n de las v\u00edctimas. Hay cr\u00edmenes tan horrendos y crueles, que hacer sufrir a quien los cometi\u00f3 no sirve para sentir que se ha reparado el da\u00f1o; ni siquiera bastar\u00eda matar al criminal, ni se podr\u00edan encontrar torturas que se equiparen a lo que pudo haber sufrido la v\u00edctima. La venganza no resuelve nada.<\/li>\n<li>252. Tampoco estamos hablando de impunidad. Pero la justicia s\u00f3lo se busca adecuadamente por amor a la justicia misma, por respeto a las v\u00edctimas, para prevenir nuevos cr\u00edmenes y en orden a preservar el bien com\u00fan, no como una supuesta descarga de la propia ira. El perd\u00f3n es precisamente lo que permite buscar la justicia sin caer en el c\u00edrculo vicioso de la venganza ni en la injusticia del olvido.<\/li>\n<li>253. Cuando hubo injusticias mutuas, cabe reconocer con claridad que pueden no haber tenido la misma gravedad o que no sean comparables. La violencia ejercida desde las estructuras y el poder del Estado no est\u00e1 en el mismo nivel de la violencia de grupos particulares. De todos modos, no se puede pretender que s\u00f3lo se recuerden los sufrimientos injustos de una sola de las partes. Como ense\u00f1aron los Obispos de Croacia, \u00abnosotros debemos a toda v\u00edctima inocente el mismo respeto. No puede haber aqu\u00ed diferencias raciales, confesionales, nacionales o pol\u00edticas\u00bb<a name=\"_ftnref235\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn235\">[235]<\/a>.<\/li>\n<li>254. Pido a Dios \u00abque prepare nuestros corazones al encuentro con los hermanos m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias de ideas, lengua, cultura, religi\u00f3n; que unja todo nuestro ser con el aceite de la misericordia que cura las heridas de los errores, de las incomprensiones, de las controversias; la gracia de enviarnos, con humildad y mansedumbre, a los caminos, arriesgados pero fecundos, de la b\u00fasqueda de la paz\u00bb<a name=\"_ftnref236\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn236\">[236]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La guerra y la pena de muerte<\/em><\/p>\n<ol start=\"255\">\n<li>255. Hay dos situaciones extremas que pueden llegar a presentarse como soluciones en circunstancias particularmente dram\u00e1ticas, sin advertir que son falsas respuestas, que no resuelven los problemas que pretenden superar y que en definitiva no hacen m\u00e1s que agregar nuevos factores de destrucci\u00f3n en el tejido de la sociedad nacional y universal. Se trata de la guerra y de la pena de muerte.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La injusticia de la guerra<\/em><\/p>\n<ol start=\"256\">\n<li>256. \u00abEn el que trama el mal s\u00f3lo hay enga\u00f1o, pero en los que promueven la paz hay alegr\u00eda\u00bb (<em>Pr<\/em>12,20). Sin embargo hay quienes buscan soluciones en la guerra, que frecuentemente \u00abse nutre de la perversi\u00f3n de las relaciones, de ambiciones hegem\u00f3nicas, de abusos de poder, del miedo al otro y a la diferencia vista como un obst\u00e1culo\u00bb<a name=\"_ftnref237\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn237\">[237]<\/a>.\u00a0La guerra no es un fantasma del pasado, sino que se ha convertido en una amenaza constante. El mundo est\u00e1 encontrando cada vez m\u00e1s dificultad en el lento camino de la paz que hab\u00eda emprendido y que comenzaba a dar algunos frutos.<\/li>\n<li>257. Puesto que se est\u00e1n creando nuevamente las condiciones para la proliferaci\u00f3n de guerras, recuerdo que \u00abla guerra es la negaci\u00f3n de todos los derechos y una dram\u00e1tica agresi\u00f3n al ambiente. Si se quiere un verdadero desarrollo humano integral para todos, se debe continuar incansablemente con la tarea de evitar la guerra entre las naciones y los pueblos. Para tal fin hay que asegurar el imperio incontestado del derecho y el infatigable recurso a la negociaci\u00f3n, a los buenos oficios y al arbitraje, como propone la\u00a0<em>Carta de las Naciones Unidas<\/em>, verdadera norma jur\u00eddica fundamental\u00bb<a name=\"_ftnref238\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn238\">[238]<\/a>. Quiero destacar que los 75 a\u00f1os de las Naciones Unidas y la experiencia de los primeros 20 a\u00f1os de este milenio, muestran que la plena aplicaci\u00f3n de las normas internacionales es realmente eficaz, y que su incumplimiento es nocivo. La\u00a0<em>Carta de las Naciones Unidas<\/em>, respetada y aplicada con transparencia y sinceridad, es un punto de referencia obligatorio de justicia y un cauce de paz. Pero esto supone no disfrazar intenciones espurias ni colocar los intereses particulares de un pa\u00eds o grupo por encima del bien com\u00fan mundial. Si la norma es considerada un instrumento al que se acude cuando resulta favorable y que se elude cuando no lo es, se desatan fuerzas incontrolables que hacen un gran da\u00f1o a las sociedades, a los m\u00e1s d\u00e9biles, a la fraternidad, al medio ambiente y a los bienes culturales, con p\u00e9rdidas irrecuperables para la comunidad global.<\/li>\n<li>258. As\u00ed es como f\u00e1cilmente se opta por la guerra detr\u00e1s de todo tipo de excusas supuestamente humanitarias, defensivas o preventivas, acudiendo incluso a la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n. De hecho, en las \u00faltimas d\u00e9cadas todas las guerras han sido pretendidamente \u201cjustificadas\u201d. El<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/index_sp.html\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/a><\/em>habla de la posibilidad de una leg\u00edtima\u00a0<em>defensa<\/em>\u00a0mediante la fuerza militar, que supone demostrar que se den algunas \u00abcondiciones rigurosas de legitimidad moral\u00bb<a name=\"_ftnref239\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn239\">[239]<\/a>. Pero f\u00e1cilmente se cae en una interpretaci\u00f3n demasiado amplia de este posible derecho. As\u00ed se quieren justificar indebidamente aun ataques \u201cpreventivos\u201d o acciones b\u00e9licas que dif\u00edcilmente no entra\u00f1en \u00abmales y des\u00f3rdenes m\u00e1s graves que el mal que se pretende eliminar\u00bb<a name=\"_ftnref240\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn240\">[240]<\/a>. La cuesti\u00f3n es que, a partir del desarrollo de las armas nucleares, qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas, y de las enormes y crecientes posibilidades que brindan las nuevas tecnolog\u00edas, se dio a la guerra un poder destructivo fuera de control que afecta a muchos civiles inocentes. Es verdad que \u00abnunca la humanidad tuvo tanto poder sobre s\u00ed misma y nada garantiza que vaya a utilizarlo bien\u00bb<a name=\"_ftnref241\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn241\">[241]<\/a>.\u00a0Entonces ya no podemos pensar en la guerra como soluci\u00f3n, debido a que los riesgos probablemente siempre ser\u00e1n superiores a la hipot\u00e9tica utilidad que se le atribuya. Ante esta realidad, hoy es muy dif\u00edcil sostener los criterios racionales madurados en otros siglos para hablar de una posible \u201cguerra justa\u201d. \u00a1Nunca m\u00e1s la guerra!<a name=\"_ftnref242\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn242\">[242]<\/a><\/li>\n<li>259. Es importante agregar que, con el desarrollo de la globalizaci\u00f3n, lo que puede aparecer como una soluci\u00f3n inmediata o pr\u00e1ctica para un lugar de la tierra, desata una cadena de factores violentos muchas veces subterr\u00e1neos que termina afectando a todo el planeta y abriendo camino a nuevas y peores guerras futuras. En nuestro mundo ya no hay s\u00f3lo \u201cpedazos\u201d de guerra en un pa\u00eds o en otro, sino que se vive una \u201cguerra mundial a pedazos\u201d, porque los destinos de los pa\u00edses est\u00e1n fuertemente conectados entre ellos en el escenario mundial.<\/li>\n<li>260. Como dec\u00eda san Juan XXIII, \u00abresulta un absurdo sostener que la guerra es un medio apto para resarcir el derecho violado\u00bb<a name=\"_ftnref243\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn243\">[243]<\/a>. Lo afirmaba en un per\u00edodo de fuerte tensi\u00f3n internacional, y as\u00ed expres\u00f3 el gran anhelo de paz que se difund\u00eda en los tiempos de la guerra fr\u00eda. Reforz\u00f3 la convicci\u00f3n de que las razones de la paz son m\u00e1s fuertes que todo c\u00e1lculo de intereses particulares y que toda confianza en el uso de las armas. Pero no se aprovecharon adecuadamente las ocasiones que ofrec\u00eda el final de la guerra fr\u00eda por la falta de una visi\u00f3n de futuro y de una conciencia compartida sobre nuestro destino com\u00fan. En cambio, se cedi\u00f3 a la b\u00fasqueda de intereses particulares sin hacerse cargo del bien com\u00fan universal. As\u00ed volvi\u00f3 a abrirse camino el enga\u00f1oso espanto de la guerra.<\/li>\n<li>261. Toda guerra deja al mundo peor que como lo hab\u00eda encontrado. La guerra es un fracaso de la pol\u00edtica y de la humanidad, una claudicaci\u00f3n vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal. No nos quedemos en discusiones te\u00f3ricas, tomemos contacto con las heridas, toquemos la carne de los perjudicados. Volvamos a contemplar a tantos civiles masacrados como \u201cda\u00f1os colaterales\u201d. Preguntemos a las v\u00edctimas. Prestemos atenci\u00f3n a los pr\u00f3fugos, a los que sufrieron la radiaci\u00f3n at\u00f3mica o los ataques qu\u00edmicos, a las mujeres que perdieron sus hijos, a los ni\u00f1os mutilados o privados de su infancia. Prestemos atenci\u00f3n a la verdad de esas v\u00edctimas de la violencia, miremos la realidad desde sus ojos y escuchemos sus relatos con el coraz\u00f3n abierto. As\u00ed podremos reconocer el abismo del mal en el coraz\u00f3n de la guerra y no nos perturbar\u00e1 que nos traten de ingenuos por elegir la paz.<\/li>\n<li>262. Las normas tampoco ser\u00e1n suficientes si se piensa que la soluci\u00f3n a los problemas actuales est\u00e1 en disuadir a otros a trav\u00e9s del miedo, amenazando con el uso de armas nucleares, qu\u00edmicas o biol\u00f3gicas. Porque \u00absi se tienen en cuenta las principales amenazas a la paz y a la seguridad con sus m\u00faltiples dimensiones en este mundo multipolar del siglo XXI, tales como, por ejemplo, el terrorismo, los conflictos asim\u00e9tricos, la seguridad inform\u00e1tica, los problemas ambientales, la pobreza, surgen no pocas dudas acerca de la inadecuaci\u00f3n de la disuasi\u00f3n nuclear para responder eficazmente a estos retos. Estas preocupaciones son a\u00fan m\u00e1s consistentes si tenemos en cuenta las catastr\u00f3ficas consecuencias humanitarias y ambientales derivadas de cualquier uso de las armas nucleares con devastadores efectos indiscriminados e incontrolables en el tiempo y el espacio. [\u2026] Debemos preguntarnos cu\u00e1nto sea sostenible un equilibrio basado en el miedo, cuando en realidad tiende a aumentarlo y a socavar las relaciones de confianza entre los pueblos. La paz y la estabilidad internacional no pueden basarse en una falsa sensaci\u00f3n de seguridad, en la amenaza de la destrucci\u00f3n mutua o de la aniquilaci\u00f3n total, en el simple mantenimiento de un equilibrio de poder. [\u2026] En este contexto, el objetivo \u00faltimo de la eliminaci\u00f3n total de las armas nucleares se convierte tanto en un desaf\u00edo como en un imperativo moral y humanitario. [\u2026] El aumento de la interdependencia y la globalizaci\u00f3n comportan que cualquier respuesta que demos a la amenaza de las armas nucleares, deba ser colectiva y concertada, basada en la confianza mutua. Esta \u00faltima se puede construir s\u00f3lo a trav\u00e9s de un di\u00e1logo que est\u00e9 sinceramente orientado hacia el bien com\u00fan y no hacia la protecci\u00f3n de intereses encubiertos o particulares\u00bb<a name=\"_ftnref244\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn244\">[244]<\/a>. Y con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares, constituyamos un Fondo mundial<a name=\"_ftnref245\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn245\">[245]<\/a>,\u00a0para acabar de una vez con el hambre y para el desarrollo de los pa\u00edses m\u00e1s pobres, de tal modo que sus habitantes no acudan a soluciones violentas o enga\u00f1osas ni necesiten abandonar sus pa\u00edses para buscar una vida m\u00e1s digna.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La pena de muerte<\/em><\/p>\n<ol start=\"263\">\n<li>263. Hay otra manera de hacer desaparecer al otro, que no se dirige a pa\u00edses sino a personas. Es la pena de muerte. San Juan Pablo II declar\u00f3 de manera clara y firme que esta es inadecuada en el \u00e1mbito moral y ya no es necesaria en el \u00e1mbito penal<a name=\"_ftnref246\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn246\">[246]<\/a>. No es posible pensar en una marcha atr\u00e1s con respecto a esta postura. Hoy decimos con claridad que \u00abla pena de muerte es inadmisible\u00bb<a name=\"_ftnref247\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn247\">[247]<\/a>y la Iglesia se compromete con determinaci\u00f3n para proponer que sea abolida en todo el mundo<a name=\"_ftnref248\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn248\">[248]<\/a>.<\/li>\n<li>264. En el Nuevo Testamento, al tiempo que se pide a los particulares no tomar la justicia por cuenta propia (cf.\u00a0<em>Rm<\/em>12,17.19), se reconoce la necesidad de que las autoridades impongan penas a los que obran el mal (cf.\u00a0<em>Rm<\/em>13,4;\u00a0<em>1 P<\/em>\u00a02,14). En efecto, \u00abla vida en com\u00fan, estructurada en torno a comunidades organizadas, necesita normas de convivencia cuya libre violaci\u00f3n requiere una respuesta adecuada\u00bb<a name=\"_ftnref249\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn249\">[249]<\/a>.\u00a0Esto implica que la autoridad p\u00fablica leg\u00edtima pueda y deba \u00abconminar penas proporcionadas a la gravedad de los delitos\u00bb<a name=\"_ftnref250\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn250\">[250]<\/a>\u00a0y que se garantice al poder judicial \u00abla independencia necesaria en el \u00e1mbito de la ley\u00bb<a name=\"_ftnref251\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn251\">[251]<\/a>.<\/li>\n<li>265. Desde los primeros siglos de la Iglesia, algunos se manifestaron claramente contrarios a la pena capital. Por ejemplo, Lactancio sosten\u00eda que \u00abno hay que hacer ninguna distinci\u00f3n: siempre ser\u00e1 crimen matar a un hombre\u00bb.<a name=\"_ftnref252\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn252\">[252]<\/a>El Papa Nicol\u00e1s I exhortaba: \u00abEsfu\u00e9rcense por liberar de la pena de muerte no s\u00f3lo a cada uno de los inocentes, sino tambi\u00e9n a todos los culpables\u00bb<a name=\"_ftnref253\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn253\">[253]<\/a>. Con ocasi\u00f3n del juicio contra unos homicidas que hab\u00edan asesinado a dos sacerdotes, san Agust\u00edn ped\u00eda al juez que no quitara la vida a los asesinos, y lo fundamentaba de esta manera: \u00abCon esto no impedimos que se reprima la licencia criminal de esos malhechores. Queremos que se conserven vivos y con todos sus miembros; que sea suficiente dirigirlos, por la presi\u00f3n de las leyes, de su loca inquietud al reposo de la salud, o bien que se les ocupe en alguna tarea \u00fatil, una vez apartados de sus perversas acciones. Tambi\u00e9n esto se llama condena, pero todos entender\u00e1n que se trata de un beneficio m\u00e1s bien que de un suplicio, al ver que no se suelta la rienda a su audacia para da\u00f1ar ni se les impide la medicina del arrepentimiento. [\u2026] Encoler\u00edzate contra la iniquidad de modo que no te olvides de la humanidad. No satisfagas contra las atrocidades de los pecadores un apetito de venganza, sino m\u00e1s bien haz intenci\u00f3n de curar las llagas de esos pecadores\u00bb<a name=\"_ftnref254\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn254\">[254]<\/a>.<\/li>\n<li>266. Los miedos y los rencores f\u00e1cilmente llevan a entender las penas de una manera vindicativa, cuando no cruel, en lugar de entenderlas como parte de un proceso de sanaci\u00f3n y de reinserci\u00f3n en la sociedad. Hoy, \u00abtanto por parte de algunos sectores de la pol\u00edtica como por parte de algunos medios de comunicaci\u00f3n, se incita algunas veces a la violencia y a la venganza, p\u00fablica y privada, no s\u00f3lo contra quienes son responsables de haber cometido delitos, sino tambi\u00e9n contra quienes cae la sospecha, fundada o no, de no haber cumplido la ley. [\u2026] Existe la tendencia a construir deliberadamente enemigos: figuras estereotipadas, que concentran en s\u00ed mismas todas las caracter\u00edsticas que la sociedad percibe o interpreta como peligrosas. Los mecanismos de formaci\u00f3n de estas im\u00e1genes son los mismos que, en su momento, permitieron la expansi\u00f3n de las ideas racistas\u00bb<a name=\"_ftnref255\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn255\">[255]<\/a>. Esto ha vuelto particularmente riesgosa la costumbre creciente que existe en algunos pa\u00edses de acudir a prisiones preventivas, a reclusiones sin juicio y especialmente a la pena de muerte.<\/li>\n<li>267. Quiero remarcar que \u00abes imposible imaginar que hoy los Estados no puedan disponer de otro medio que no sea la pena capital para defender la vida de otras personas del agresor injusto\u00bb. Particular gravedad tienen las as\u00ed llamadas ejecuciones extrajudiciales o extralegales, que \u00abson homicidios deliberados cometidos por algunos Estados o por sus agentes, que a menudo se hacen pasar como enfrentamientos con delincuentes o son presentados como consecuencias no deseadas del uso razonable, necesario y proporcional de la fuerza para hacer aplicar la ley\u00bb<a name=\"_ftnref256\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn256\">[256]<\/a>.<\/li>\n<li>268. \u00abLos argumentos contrarios a la pena de muerte son muchos y bien conocidos. La Iglesia ha oportunamente destacado algunos de ellos, como la posibilidad de la existencia del error judicial y el uso que hacen de ello los reg\u00edmenes totalitarios y dictatoriales, que la utilizan como instrumento de supresi\u00f3n de la disidencia pol\u00edtica o de persecuci\u00f3n de las minor\u00edas religiosas y culturales, todas v\u00edctimas que para sus respectivas legislaciones son \u201cdelincuentes\u201d. Todos los cristianos y los hombres de buena voluntad est\u00e1n llamados, por lo tanto, a luchar no s\u00f3lo por la abolici\u00f3n de la pena de muerte, legal o ilegal que sea, y en todas sus formas, sino tambi\u00e9n con el fin de mejorar las condiciones carcelarias, en el respeto de la dignidad humana de las personas privadas de libertad. Y esto yo lo relaciono con la cadena perpetua. [\u2026] La cadena perpetua es una pena de muerte oculta\u00bb<a name=\"_ftnref257\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn257\">[257]<\/a>.<\/li>\n<li>269. Recordemos que \u00abni siquiera el homicida pierde su dignidad personal y Dios mismo se hace su garante\u00bb<a name=\"_ftnref258\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn258\">[258]<\/a>. El firme rechazo de la pena de muerte muestra hasta qu\u00e9 punto es posible reconocer la inalienable dignidad de todo ser humano y aceptar que tenga un lugar en este universo. Ya que, si no se lo niego al peor de los criminales, no se lo negar\u00e9 a nadie, dar\u00e9 a todos la posibilidad de compartir conmigo este planeta a pesar de lo que pueda separarnos.<\/li>\n<li>270. A los cristianos que dudan y se sienten tentados a ceder ante cualquier forma de violencia, los invito a recordar aquel anuncio del libro de Isa\u00edas: \u00abCon sus espadas forjar\u00e1n arados\u00bb (2,4). Para nosotros esa profec\u00eda toma carne en Jesucristo, que frente a un disc\u00edpulo cebado por la violencia dijo con firmeza: \u00ab\u00a1Vuelve tu espada a su lugar!, pues todos los que empu\u00f1an espada, a espada morir\u00e1n\u00bb (<em>Mt<\/em>26,52). Era un eco de aquella antigua advertencia: \u00abPedir\u00e9 cuentas al ser humano por la vida de su hermano. Quien derrame sangre humana, su sangre ser\u00e1 derramada por otro ser humano\u00bb (<em>Gn<\/em>9,5-6). Esta reacci\u00f3n de Jes\u00fas, que le brot\u00f3 del coraz\u00f3n, supera la distancia de los siglos y llega hasta hoy como un constante reclamo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Cap\u00edtulo octavo<\/strong><\/p>\n<p><strong>LAS RELIGIONES AL SERVICIO DE LA FRATERNIDAD EN EL MUNDO<\/strong><\/p>\n<ol start=\"271\">\n<li>271. Las distintas religiones, a partir de la valoraci\u00f3n de cada persona humana como criatura llamada a ser hijo o hija de Dios, ofrecen un aporte valioso para la construcci\u00f3n de la fraternidad y para la defensa de la justicia en la sociedad. El di\u00e1logo entre personas de distintas religiones no se hace meramente por diplomacia, amabilidad o tolerancia. Como ense\u00f1aron los Obispos de India, \u00abel objetivo del di\u00e1logo es establecer amistad, paz, armon\u00eda y compartir valores y experiencias morales y espirituales en un esp\u00edritu de verdad y amor\u00bb<a name=\"_ftnref259\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn259\">[259]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>El fundamento \u00faltimo<\/em><\/p>\n<ol start=\"272\">\n<li>272. Los creyentes pensamos que, sin una apertura al Padre de todos, no habr\u00e1 razones s\u00f3lidas y estables para el llamado a la fraternidad. Estamos convencidos de que \u00abs\u00f3lo con esta conciencia de hijos que no son hu\u00e9rfanos podemos vivir en paz entre nosotros\u00bb<a name=\"_ftnref260\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn260\">[260]<\/a>. Porque \u00abla raz\u00f3n, por s\u00ed sola, es capaz de aceptar la igualdad entre los hombres y de establecer una convivencia c\u00edvica entre ellos, pero no consigue fundar la hermandad\u00bb<a name=\"_ftnref261\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn261\">[261]<\/a>.<\/li>\n<li>273. En esta l\u00ednea, quiero recordar un texto memorable: \u00abSi no existe una verdad trascendente, con cuya obediencia el hombre conquista su plena identidad, tampoco existe ning\u00fan principio seguro que garantice relaciones justas entre los hombres: los intereses de clase, grupo o naci\u00f3n, los contraponen inevitablemente unos a otros. Si no se reconoce la verdad trascendente, triunfa la fuerza del poder, y cada uno tiende a utilizar hasta el extremo los medios de que dispone para imponer su propio inter\u00e9s o la propia opini\u00f3n, sin respetar los derechos de los dem\u00e1s. [&#8230;] La ra\u00edz del totalitarismo moderno hay que verla, por tanto, en la negaci\u00f3n de la dignidad trascendente de la persona humana, imagen visible de Dios invisible y, precisamente por esto, sujeto natural de derechos que nadie puede violar: ni el individuo, el grupo, la clase social, ni la naci\u00f3n o el Estado. No puede hacerlo tampoco la mayor\u00eda de un cuerpo social, poni\u00e9ndose en contra de la minor\u00eda\u00bb<a name=\"_ftnref262\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn262\">[262]<\/a>.<\/li>\n<li>274. Desde nuestra experiencia de fe y desde la sabidur\u00eda que ha ido amas\u00e1ndose a lo largo de los siglos, aprendiendo tambi\u00e9n de nuestras muchas debilidades y ca\u00eddas, los creyentes de las distintas religiones sabemos que hacer presente a Dios es un bien para nuestras sociedades. Buscar a Dios con coraz\u00f3n sincero, siempre que no lo empa\u00f1emos con nuestros intereses ideol\u00f3gicos o instrumentales, nos ayuda a reconocernos compa\u00f1eros de camino, verdaderamente hermanos. Creemos que \u00abcuando, en nombre de una ideolog\u00eda, se quiere expulsar a Dios de la sociedad, se acaba por adorar \u00eddolos, y enseguida el hombre se pierde, su dignidad es pisoteada, sus derechos violados. Ustedes saben bien a qu\u00e9 atrocidades puede conducir la privaci\u00f3n de la libertad de conciencia y de la libertad religiosa, y c\u00f3mo esa herida deja a la humanidad radicalmente empobrecida, privada de esperanza y de ideales\u00bb<a name=\"_ftnref263\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn263\">[263]<\/a>.<\/li>\n<li>275. Cabe reconocer que \u00abentre las causas m\u00e1s importantes de la crisis del mundo moderno est\u00e1n una conciencia humana anestesiada y un alejamiento de los valores religiosos, adem\u00e1s del predominio del individualismo y de las filosof\u00edas materialistas que divinizan al hombre y ponen los valores mundanos y materiales en el lugar de los principios supremos y trascendentes\u00bb<a name=\"_ftnref264\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn264\">[264]<\/a>. No puede admitirse que en el debate p\u00fablico s\u00f3lo tengan voz los poderosos y los cient\u00edficos. Debe haber un lugar para la reflexi\u00f3n que procede de un trasfondo religioso que recoge siglos de experiencia y de sabidur\u00eda. \u00abLos textos religiosos cl\u00e1sicos pueden ofrecer un significado para todas las \u00e9pocas, tienen una fuerza motivadora\u00bb, pero de hecho \u00abson despreciados por la cortedad de vista de los racionalismos\u00bb<a name=\"_ftnref265\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn265\">[265]<\/a>.<\/li>\n<li>276. Por estas razones, si bien la Iglesia respeta la autonom\u00eda de la pol\u00edtica, no relega su propia misi\u00f3n al \u00e1mbito de lo privado. Al contrario, no \u00abpuede ni debe quedarse al margen\u00bb en la construcci\u00f3n de un mundo mejor ni dejar de \u00abdespertar las fuerzas espirituales\u00bb<a name=\"_ftnref266\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn266\">[266]<\/a>que fecunden toda la vida en sociedad. Es verdad que los ministros religiosos no deben hacer pol\u00edtica partidaria, propia de los laicos, pero ni siquiera ellos pueden renunciar a la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la existencia<a name=\"_ftnref267\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn267\">[267]<\/a>que implica una constante atenci\u00f3n al bien com\u00fan y la preocupaci\u00f3n por el desarrollo humano integral. La Iglesia \u00abtiene un papel p\u00fablico que no se agota en sus actividades de asistencia y educaci\u00f3n\u00bb sino que procura \u00abla promoci\u00f3n del hombre y la fraternidad universal\u00bb<a name=\"_ftnref268\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn268\">[268]<\/a>. No pretende disputar poderes terrenos, sino ofrecerse como \u00abun hogar entre los hogares \u2014esto es la Iglesia\u2014, abierto [\u2026] para testimoniar al mundo actual la fe, la esperanza y el amor al Se\u00f1or y a aquellos que \u00c9l ama con predilecci\u00f3n. Una casa de puertas abiertas. La Iglesia es una casa con las puertas abiertas, porque es madre\u00bb<a name=\"_ftnref269\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn269\">[269]<\/a>. Y como Mar\u00eda, la Madre de Jes\u00fas, \u00abqueremos ser una Iglesia que sirve, que sale de casa, que sale de sus templos, que sale de sus sacrist\u00edas, para acompa\u00f1ar la vida, sostener la esperanza, ser signo de unidad [\u2026] para tender puentes, romper muros, sembrar reconciliaci\u00f3n\u00bb<a name=\"_ftnref270\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn270\">[270]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La identidad cristiana<\/em><\/p>\n<ol start=\"277\">\n<li>277. La Iglesia valora la acci\u00f3n de Dios en las dem\u00e1s religiones, y \u00abno rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que [\u2026] no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres\u00bb<a name=\"_ftnref271\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn271\">[271]<\/a>. Pero los cristianos no podemos esconder que \u00absi la m\u00fasica del Evangelio deja de vibrar en nuestras entra\u00f1as, habremos perdido la alegr\u00eda que brota de la compasi\u00f3n, la ternura que nace de la confianza, la capacidad de reconciliaci\u00f3n que encuentra su fuente en sabernos siempre perdonados\u2012enviados. Si la m\u00fasica del Evangelio deja de sonar en nuestras casas, en nuestras plazas, en los trabajos, en la pol\u00edtica y en la econom\u00eda, habremos apagado la melod\u00eda que nos desafiaba a luchar por la dignidad de todo hombre y mujer\u00bb<a name=\"_ftnref272\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn272\">[272]<\/a>. Otros beben de otras fuentes. Para nosotros, ese manantial de dignidad humana y de fraternidad est\u00e1 en el Evangelio de Jesucristo.\u00a0De \u00e9l surge \u00abpara el pensamiento cristiano y para la acci\u00f3n de la Iglesia el primado que se da a la relaci\u00f3n, al encuentro con el misterio sagrado del otro, a la comuni\u00f3n universal con la humanidad entera como vocaci\u00f3n de todos\u00bb<a name=\"_ftnref273\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn273\">[273]<\/a>.<\/li>\n<li>278. Llamada a encarnarse en todos los rincones, y presente durante siglos en cada lugar de la tierra \u2014eso significa \u201ccat\u00f3lica\u201d\u2014 la Iglesia puede comprender desde su experiencia de gracia y de pecado, la belleza de la invitaci\u00f3n al amor universal. Porque \u00abtodo lo que es humano tiene que ver con nosotros. [\u2026] Dondequiera que se re\u00fanen los pueblos para establecer los derechos y deberes del hombre, nos sentimos honrados cuando nos permiten sentarnos junto a ellos\u00bb<a name=\"_ftnref274\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn274\">[274]<\/a>. Para muchos cristianos, este camino de fraternidad tiene tambi\u00e9n una Madre, llamada Mar\u00eda. Ella recibi\u00f3 ante la Cruz esta maternidad universal (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>19,26) y est\u00e1 atenta no s\u00f3lo a Jes\u00fas sino tambi\u00e9n \u00abal resto de sus descendientes\u00bb (<em>Ap<\/em>12,17). Ella, con el poder del Resucitado, quiere parir un mundo nuevo, donde todos seamos hermanos, donde haya lugar para cada descartado de nuestras sociedades, donde resplandezcan la justicia y la paz.<\/li>\n<li>279. Los cristianos pedimos que, en los pa\u00edses donde somos minor\u00eda, se nos garantice la libertad, as\u00ed como nosotros la favorecemos para quienes no son cristianos all\u00ed donde ellos son minor\u00eda. Hay un derecho humano fundamental que no debe ser olvidado en el camino de la fraternidad y de la paz; el de la libertad religiosa para los creyentes de todas las religiones. Esa libertad proclama que podemos \u00abencontrar un buen acuerdo entre culturas y religiones diferentes; atestigua que las cosas que tenemos en com\u00fan son tantas y tan importantes que es posible encontrar un modo de convivencia serena, ordenada y pac\u00edfica, acogiendo las diferencias y con la alegr\u00eda de ser hermanos en cuanto hijos de un \u00fanico Dios\u00bb<a name=\"_ftnref275\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn275\">[275]<\/a>.<\/li>\n<li>280. Al mismo tiempo, pedimos a Dios que afiance la unidad dentro de la Iglesia, unidad que se enriquece con diferencias que se reconcilian por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Porque \u00abfuimos bautizados en un mismo Esp\u00edritu para formar un solo cuerpo\u00bb (<em>1 Co<\/em>12,13) donde cada uno hace su aporte distintivo. Como dec\u00eda san Agust\u00edn: \u00abEl o\u00eddo ve a trav\u00e9s del ojo, y el ojo escucha a trav\u00e9s del o\u00eddo\u00bb<a name=\"_ftnref276\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn276\">[276]<\/a>. Tambi\u00e9n urge seguir dando testimonio de un camino de encuentro entre las distintas confesiones cristianas. No podemos olvidar aquel deseo que expres\u00f3 Jesucristo: \u00abQue todos sean uno\u00bb (<em>Jn<\/em>17,21). Escuchando su llamado reconocemos con dolor que al proceso de globalizaci\u00f3n le falta todav\u00eda la contribuci\u00f3n prof\u00e9tica y espiritual de la unidad entre todos los cristianos. No obstante, \u00abmientras nos encontramos a\u00fan en camino hacia la plena comuni\u00f3n, tenemos ya el deber de dar testimonio com\u00fan del amor de Dios a su pueblo colaborando en nuestro servicio a la humanidad\u00bb<a name=\"_ftnref277\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn277\">[277]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Religi\u00f3n y violencia<\/em><\/p>\n<ol start=\"281\">\n<li>281. Entre las religiones es posible un camino de paz. El punto de partida debe ser la mirada de Dios. Porque \u00abDios no mira con los ojos, Dios mira con el coraz\u00f3n. Y el amor de Dios es el mismo para cada persona sea de la religi\u00f3n que sea. Y si es ateo es el mismo amor. Cuando llegue el \u00faltimo d\u00eda y exista la luz suficiente sobre la tierra para poder ver las cosas como son, \u00a1nos vamos a llevar cada sorpresa!\u00bb<a name=\"_ftnref278\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn278\">[278]<\/a>.<\/li>\n<li>282. Tambi\u00e9n \u00ablos creyentes necesitamos encontrar espacios para conversar y para actuar juntos por el bien com\u00fan y la promoci\u00f3n de los m\u00e1s pobres. No se trata de que todos seamos m\u00e1s\u00a0<em>light<\/em>o de que escondamos las convicciones propias que nos apasionan para poder encontrarnos con otros que piensan distinto. [\u2026] Porque mientras m\u00e1s profunda, s\u00f3lida y rica es una identidad, m\u00e1s tendr\u00e1 para enriquecer a los otros con su aporte espec\u00edfico\u00bb<a name=\"_ftnref279\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn279\">[279]<\/a>. Los creyentes nos vemos desafiados a volver a nuestras fuentes para concentrarnos en lo esencial: la adoraci\u00f3n a Dios y el amor al pr\u00f3jimo, de manera que algunos aspectos de nuestras doctrinas, fuera de su contexto, no terminen alimentando formas de desprecio, odio, xenofobia, negaci\u00f3n del otro. La verdad es que la violencia no encuentra fundamento en las convicciones religiosas fundamentales sino en sus deformaciones.<\/li>\n<li>283. El culto a Dios sincero y humilde \u00abno lleva a la discriminaci\u00f3n, al odio y la violencia, sino al respeto de la sacralidad de la vida, al respeto de la dignidad y la libertad de los dem\u00e1s, y al compromiso amoroso por todos\u00bb<a name=\"_ftnref280\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn280\">[280]<\/a>. En realidad \u00abel que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor\u00bb (<em>1 Jn<\/em>4,8). Por ello \u00abel terrorismo execrable que amenaza la seguridad de las personas, tanto en Oriente como en Occidente, tanto en el Norte como en el Sur, propagando el p\u00e1nico, el terror y el pesimismo no es a causa de la religi\u00f3n \u2014aun cuando los terroristas la utilizan\u2014, sino de las interpretaciones equivocadas de los textos religiosos, pol\u00edticas de hambre, pobreza, injusticia, opresi\u00f3n, arrogancia; por esto es necesario interrumpir el apoyo a los movimientos terroristas a trav\u00e9s del suministro de dinero, armas, planes o justificaciones y tambi\u00e9n la cobertura de los medios, y considerar esto como cr\u00edmenes internacionales que amenazan la seguridad y la paz mundiales. Tal terrorismo debe ser condenado en todas sus formas y manifestaciones\u00bb<a name=\"_ftnref281\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn281\">[281]<\/a>.\u00a0Las convicciones religiosas sobre el sentido sagrado de la vida humana nos permiten \u00abreconocer los valores fundamentales de nuestra humanidad com\u00fan, los valores en virtud de los que podemos y debemos colaborar, construir y dialogar, perdonar y crecer, permitiendo que el conjunto de las voces forme un noble y arm\u00f3nico canto, en vez del griter\u00edo fan\u00e1tico del odio\u00bb<a name=\"_ftnref282\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn282\">[282]<\/a>.<\/li>\n<li>284. A veces la violencia fundamentalista, en algunos grupos de cualquier religi\u00f3n, es desatada por la imprudencia de sus l\u00edderes. Pero \u00abel mandamiento de la paz est\u00e1 inscrito en lo profundo de las tradiciones religiosas que representamos. [\u2026] Los\u00a0<em>l\u00edderes<\/em>religiosos estamos llamados a ser aut\u00e9nticos \u201cdialogantes\u201d, a trabajar en la construcci\u00f3n de la paz no como intermediarios, sino como aut\u00e9nticos mediadores. Los intermediarios buscan agradar a todas las partes, con el fin de obtener una ganancia para ellos mismos. El mediador, en cambio, es quien no se guarda nada para s\u00ed mismo, sino que se entrega generosamente, hasta consumirse, sabiendo que la \u00fanica ganancia es la de la paz. Cada uno de nosotros est\u00e1 llamado a ser un artesano de la paz, uniendo y no dividiendo, extinguiendo el odio y no conserv\u00e1ndolo, abriendo las sendas del di\u00e1logo y no levantando nuevos muros\u00bb<a name=\"_ftnref283\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn283\">[283]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Llamamiento<\/em><\/p>\n<ol start=\"285\">\n<li>En aquel encuentro fraterno que recuerdo gozosamente, con el Gran Im\u00e1n Ahmad Al-Tayyeb \u00abdeclaramos \u2014firmemente\u2014 que las religiones no incitan nunca a la guerra y no instan a sentimientos de odio, hostilidad, extremismo, ni invitan a la violencia o al derramamiento de sangre. Estas desgracias son fruto de la desviaci\u00f3n de las ense\u00f1anzas religiosas, del uso pol\u00edtico de las religiones y tambi\u00e9n de las interpretaciones de grupos religiosos que han abusado \u2014en algunas fases de la historia\u2014 de la influencia del sentimiento religioso en los corazones de los hombres. [\u2026] En efecto, Dios, el Omnipotente, no necesita ser defendido por nadie y no desea que su nombre sea usado para aterrorizar a la gente\u00bb<a name=\"_ftnref284\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn284\">[284]<\/a>. Por ello quiero retomar aqu\u00ed el llamamiento de paz, justicia y fraternidad que hicimos juntos:<\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00abEn el nombre de Dios que ha creado todos los seres humanos iguales en los derechos, en los deberes y en la dignidad, y los ha llamado a convivir como hermanos entre ellos, para poblar la tierra y difundir en ella los valores del bien, la caridad y la paz.<\/p>\n<p>En el nombre de la inocente alma humana que Dios ha prohibido matar, afirmando que quien mata a una persona es como si hubiese matado a toda la humanidad y quien salva a una es como si hubiese salvado a la humanidad entera.<\/p>\n<p>En el nombre de los pobres, de los desdichados, de los necesitados y de los marginados que Dios ha ordenado socorrer como un deber requerido a todos los hombres y en modo particular a cada hombre acaudalado y acomodado.<\/p>\n<p>En el nombre de los hu\u00e9rfanos, de las viudas, de los refugiados y de los exiliados de sus casas y de sus pueblos; de todas las v\u00edctimas de las guerras, las persecuciones y las injusticias; de los d\u00e9biles, de cuantos viven en el miedo, de los prisioneros de guerra y de los torturados en cualquier parte del mundo, sin distinci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>En el nombre de los pueblos que han perdido la seguridad, la paz y la convivencia com\u00fan, siendo v\u00edctimas de la destrucci\u00f3n, de la ruina y de las guerras.<\/p>\n<p>En nombre de la\u00a0<em>fraternidad humana<\/em>\u00a0que abraza a todos los hombres, los une y los hace iguales.<\/p>\n<p>En el nombre de esta\u00a0<em>fraternidad<\/em>\u00a0golpeada por las pol\u00edticas de integrismo y divisi\u00f3n y por los sistemas de ganancia insaciable y las tendencias ideol\u00f3gicas odiosas, que manipulan las acciones y los destinos de los hombres.<\/p>\n<p>En el nombre de la libertad, que Dios ha dado a todos los seres humanos, cre\u00e1ndolos libres y distingui\u00e9ndolos con ella.<\/p>\n<p>En el nombre de la justicia y de la misericordia, fundamentos de la prosperidad y quicios de la fe.<\/p>\n<p>En el nombre de todas las personas de buena voluntad, presentes en cada rinc\u00f3n de la tierra.<\/p>\n<p>En el nombre de Dios y de todo esto [\u2026] \u201casumimos\u201d la cultura del di\u00e1logo como camino; la colaboraci\u00f3n com\u00fan como conducta; el conocimiento rec\u00edproco como m\u00e9todo y criterio\u00bb<a name=\"_ftnref285\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn285\">[285]<\/a>.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<ol start=\"286\">\n<li>286. En este espacio de reflexi\u00f3n sobre la fraternidad universal, me sent\u00ed motivado especialmente por san Francisco de As\u00eds, y tambi\u00e9n por otros hermanos que no son cat\u00f3licos: Martin Luther King, Desmond Tutu, el Mahatma Mohandas Gandhi y muchos m\u00e1s. Pero quiero terminar recordando a otra persona de profunda fe, quien, desde su intensa experiencia de Dios, hizo un camino de transformaci\u00f3n hasta sentirse hermano de todos. Se trata del beato Carlos de Foucauld.<\/li>\n<li>287. \u00c9l fue orientando su sue\u00f1o de una entrega total a Dios hacia una identificaci\u00f3n con los \u00faltimos, abandonados en lo profundo del desierto africano. En ese contexto expresaba sus deseos de sentir a cualquier ser humano como un hermano,<a name=\"_ftnref286\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn286\">[286]<\/a>y ped\u00eda a un amigo: \u00abRuegue a Dios para que yo sea realmente el hermano de todos\u00bb.<a name=\"_ftnref287\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn287\">[287]<\/a>Quer\u00eda ser, en definitiva, \u00abel hermano universal\u00bb<a name=\"_ftnref288\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftn288\">[288]<\/a>. Pero s\u00f3lo identific\u00e1ndose con los \u00faltimos lleg\u00f3 a ser hermano de todos. Que Dios inspire ese sue\u00f1o en cada uno de nosotros. Am\u00e9n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Oraci\u00f3n al Creador<\/em><\/p>\n<p>Se\u00f1or y Padre de la humanidad,<br \/>\nque creaste a todos los seres humanos con la misma dignidad,<br \/>\ninfunde en nuestros corazones un esp\u00edritu fraternal.<br \/>\nInsp\u00edranos un sue\u00f1o de reencuentro, de di\u00e1logo, de justicia y de paz.<br \/>\nImp\u00falsanos a crear sociedades m\u00e1s sanas<br \/>\ny un mundo m\u00e1s digno,<br \/>\nsin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.<\/p>\n<p>Que nuestro coraz\u00f3n se abra<br \/>\na todos los pueblos y naciones de la tierra,<br \/>\npara reconocer el bien y la belleza<br \/>\nque sembraste en cada uno,<br \/>\npara estrechar lazos de unidad, de proyectos comunes,<br \/>\nde esperanzas compartidas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Oraci\u00f3n cristiana ecum\u00e9nica<\/em><\/p>\n<p>Dios nuestro, Trinidad de amor,<br \/>\ndesde la fuerza comunitaria de tu intimidad divina<br \/>\nderrama en nosotros el r\u00edo del amor fraterno.<br \/>\nDanos ese amor que se reflejaba en los gestos de Jes\u00fas,<br \/>\nen su familia de Nazaret y en la primera comunidad cristiana.<\/p>\n<p>Concede a los cristianos que vivamos el Evangelio<br \/>\ny podamos reconocer a Cristo en cada ser humano,<br \/>\npara verlo crucificado en las angustias de los abandonados<br \/>\ny olvidados de este mundo<br \/>\ny resucitado en cada hermano que se levanta.<\/p>\n<p>Ven, Esp\u00edritu Santo, mu\u00e9stranos tu hermosura<br \/>\nreflejada en todos los pueblos de la tierra,<br \/>\npara descubrir que todos son importantes,<br \/>\nque todos son necesarios, que son rostros diferentes<br \/>\nde la misma humanidad que amas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Dado en As\u00eds, junto a la tumba de san Francisco, el 3 de octubre del a\u00f1o 2020, v\u00edspera de la Fiesta del \u201cPoverello\u201d, octavo de mi Pontificado.<\/em><\/p>\n<p><strong>Francisco<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref1\">[1]<\/a><em>\u00a0Admoniciones<\/em>, 6, 1:\u00a0<em>Fonti Francescane<\/em>\u00a0(<em>FF<\/em>) 155; cf.\u00a0<em>Escritos. Biograf\u00edas. Documentos de la \u00e9poca<\/em>, ed. Bac, Madrid 2011, 94.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref2\">[2]<\/a><em>\u00a0Ib\u00edd.<\/em>, 25:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a0175; cf.\u00a0<em>ib\u00edd<\/em>., p. 99.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0S. Francisco de As\u00eds,\u00a0<em>Regla no bulada de los hermanos menores<\/em>, 16, 3.6:\u00a0<em>FF<\/em>\u00a042-43; cf.\u00a0<em>ib\u00edd<\/em>., 120.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0Eloi Leclerc, O.F.M.,\u00a0<em>Exilio y ternura<\/em>, ed. Marova, Madrid 1987, 205.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/may\/documents\/papa-francesco_20190507_macedoniadelnord-giovani.html\">Discurso en el encuentro ecum\u00e9nico e interreligioso con los j\u00f3venes<\/a><\/em>, Skopie \u2013 Macedonia del Norte (7 mayo 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (10 mayo 2019), p. 13.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref7\">[7]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-parlamento-europeo.html\">Discurso al Parlamento europeo<\/a><\/em>, Estrasburgo (25 noviembre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 996;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (28 noviembre 2014), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref8\">[8]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2018\/january\/documents\/papa-francesco_20180116_cile-santiago-autorita.html\">Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo diplom\u00e1tico<\/a><\/em>, Santiago \u2013 Chile (16 enero 2018):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0110 (2018), 256.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref9\">[9]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 19:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 655.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref10\">[10]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html\">Christus vivit<\/a><\/em>\u00a0(25 marzo 2019), 181.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref11\">[11]<\/a>\u00a0Card. Ra\u00fal Silva Henr\u00edquez, S.D.B.,\u00a0<em>Homil\u00eda en el Tedeum en Santiago de Chile<\/em>\u00a0(18 septiembre 1974).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref12\">[12]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#57\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 57:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 869.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref13\">[13]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/january\/documents\/papa-francesco_20160111_corpo-diplomatico.html\">Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/a><\/em>\u00a0(11 enero 2016):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0108 (2016), 120;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (15 enero 2016), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref14\">[14]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/january\/documents\/papa-francesco_20140113_corpo-diplomatico.html\">Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/a><\/em>\u00a0(13 enero 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 83-84;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (17 enero 2014), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref15\">[15]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2013\/may\/documents\/papa-francesco_20130525_centesimus-annus-pro-pontifice.html\">Discurso a la Fundaci\u00f3n Centesimus annus pro Pontifice<\/a><\/em>\u00a0(25 mayo 2013):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (31 mayo 2013), p. 4.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref16\">[16]<\/a>\u00a0Cf. S. Pablo VI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a><\/em>\u00a0(26 marzo 1967), 14:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a059 (1967), 264.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref17\">[17]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 22:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 657.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref18\">[18]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/september\/documents\/papa-francesco_20140921_albania-autorita.html\">Discurso a las autoridades<\/a><\/em>, Tirana \u2013 Albania (21 septiembre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 773;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (26 septiembre 2014), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref19\">[19]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2018\/documents\/papa-francesco_20181210_messaggio-diritti-umani.html\">Mensaje a los participantes en la Conferencia internacional \u201cLos derechos humanos en el mundo contempor\u00e1neo: conquistas, omisiones, negaciones\u201d<\/a><\/em>\u00a0(10 diciembre 2018):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (14 diciembre 2018), p. 11.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref20\">[20]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Cuidar_la_fragilidad\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 212:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1108.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref21\">[21]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20141208_messaggio-xlviii-giornata-mondiale-pace-2015.html\">Mensaje para la 48.\u00aa Jornada Mundial de la Paz 1 enero 2015<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2014), 3-4:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 69-71;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (12 diciembre 2014), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref22\">[22]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20141208_messaggio-xlviii-giornata-mondiale-pace-2015.html\">Ib\u00edd<\/a><\/em>., 5:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 72;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (12 diciembre 2014), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref23\">[23]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20151208_messaggio-xlix-giornata-mondiale-pace-2016.html\">Mensaje para la 49.\u00aa Jornada Mundial de la Paz\u00a01 enero 2016<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2015), 2:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0108 (2016), 49;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (18-25 diciembre 2015), p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref24\">[24]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20191208_messaggio-53giornatamondiale-pace2020.html\">Mensaje para la 53.\u00aa Jornada Mundial de la Paz\u00a01 enero 2020<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2019), 1:<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 diciembre 2019), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref25\">[25]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/november\/documents\/papa-francesco_20191124_messaggio-arminucleari-nagasaki.html\">Discurso sobre las armas nucleares<\/a><\/em>, Nagasaki \u2013 Jap\u00f3n (24 noviembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (29 noviembre 2019), p. 11.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref26\">[26]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/april\/documents\/papa-francesco_20190406_istitutosancarlo-milano.html\">Discurso a los profesores y estudiantes del Colegio \u201cSan Carlos\u201d de Mil\u00e1n<\/a><\/em>\u00a0(6 abril 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (14 abril 2019), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn27\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref27\">[27]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn28\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref28\">[28]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2013\/september\/documents\/papa-francesco_20130922_cultura-cagliari.html\">Discurso al mundo de la cultura<\/a>,\u00a0<\/em>Cagliari \u2013 Italia (22 septiembre 2013):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (27 septiembre 2013), p. 15.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn29\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref29\">[29]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2019\/documents\/papa-francesco_20190106_lettera-accademia-vita.html\">Humana communitas<\/a><\/em>. Carta al Presidente de la Pontificia Academia para la Vida con ocasi\u00f3n del 25.\u00ba aniversario de su instituci\u00f3n (6 enero 2019), 2. 6:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (18 enero 2019), pp. 6-7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn30\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref30\">[30]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2017\/documents\/papa-francesco_20170426_videomessaggio-ted-2017.html\">Videomensaje al TED2017 de Vancouver<\/a><\/em>\u00a0(26 abril 2017):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u00a0(27 abril 2017), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn31\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref31\">[31]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2020\/documents\/papa-francesco_20200327_omelia-epidemia.html\">Momento extraordinario de oraci\u00f3n en tiempos de epidemia<\/a><\/em>\u00a0(27 marzo 2020):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (3 abril 2020), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn32\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref32\">[32]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2019\/documents\/papa-francesco_20190507_omelia-macedoniadelnord.html\">Homil\u00eda durante la Santa Misa<\/a><\/em>, Skopie \u2013 Macedonia del Norte (7 mayo 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (10 mayo 2019), p. 12.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn33\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref33\">[33]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<em>Eneida<\/em>1, 462: \u00abSunt lacrimae rerum et mentem mortalia tangunt\u00bb.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn34\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref34\">[34]<\/a>\u00a0\u00abHistoria [\u2026] magistra vitae\u00bb (Marco Tulio Cicer\u00f3n,\u00a0<em>De Oratore<\/em>, 2, 36).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn35\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref35\">[35]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#204\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 204:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 928.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn36\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref36\">[36]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#91\">Christus vivit<\/a><\/em>\u00a0(25 marzo 2019), 91.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn37\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref37\">[37]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#92\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 92.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn38\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref38\">[38]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#93\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 93.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn39\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref39\">[39]<\/a>\u00a0Benedicto XVI,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/messages\/migration\/documents\/hf_ben-xvi_mes_20121012_world-migrants-day.html\">Mensaje para la 99.\u00aa Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado<\/a><\/em>\u00a0(12 octubre 2012):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0104 (2012), 908;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (11 noviembre 2012), p. 4.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn40\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref40\">[40]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#92\">Christus vivit<\/a><\/em>\u00a0(25 marzo 2019), 92.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn41\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref41\">[41]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/migration\/documents\/papa-francesco_20200513_world-migrants-day-2020.html\">Mensaje para la 106.\u00aa Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2020<\/a><\/em>\u00a0(13 mayo 2020):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (22 mayo 2020), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn42\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref42\">[42]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/january\/documents\/papa-francesco_20160111_corpo-diplomatico.html\">Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/a>\u00a0<\/em>(11 enero 2016):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0108 (2016), 124;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (15 enero 2016), p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn43\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref43\">[43]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/january\/documents\/papa-francesco_20140113_corpo-diplomatico.html\">Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/a><\/em>\u00a0(13 enero 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 84;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (17 enero 2014), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn44\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref44\">[44]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/january\/documents\/papa-francesco_20160111_corpo-diplomatico.html\">Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/a><\/em>\u00a0(11 enero 2016):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0108 (2016), 123;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (15 enero 2016), p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn45\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref45\">[45]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/migration\/documents\/papa-francesco_20190527_world-migrants-day-2019.html\">Mensaje para la 105.\u00aa Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado<\/a><\/em>\u00a0(27 mayo 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (31 mayo 2019), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn46\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref46\">[46]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#88\">Christus vivit<\/a><\/em>\u00a0(25 marzo 2019), 88.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn47\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref47\">[47]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#89\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 89.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn48\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref48\">[48]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html#115\">Gaudete et exsultate<\/a><\/em>\u00a0(19 marzo 2018), 115.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn49\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref49\">[49]<\/a>Del\u00a0film<em>\u00a0El Papa Francisco \u2013 Un hombre de palabra. La esperanza es un mensaje universal<\/em>, de Wim Wenders (2018).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn50\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref50\">[50]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180925_autorita-tallinn-estonia.html\">Discurso a las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo diplom\u00e1tico<\/a><\/em>, Tallin \u2013 Estonia (25 septiembre 2018):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (5 octubre 2018), p. 4.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn51\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref51\">[51]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2020\/documents\/papa-francesco_20200327_omelia-epidemia.html\">Momento extraordinario de oraci\u00f3n en tiempos de epidemia<\/a><\/em>\u00a0(27 marzo 2020):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (3 abril 2020), p. 3;\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/poveri\/documents\/papa-francesco_20200613_messaggio-iv-giornatamondiale-poveri-2020.html\">Mensaje para la 4.\u00aa Jornada Mundial de los Pobres 2020<\/a><\/em>\u00a0(13 junio 2020), 6:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (19 junio 2020), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn52\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref52\">[52]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/september\/documents\/papa-francesco_20150920_cuba-giovani.html\">Saludo a los j\u00f3venes del Centro Cultural Padre F\u00e9lix Varela<\/a><\/em>, La Habana \u2013 Cuba (20 septiembre 2015):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u00a0(21-22 septiembre 2015), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn53\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref53\">[53]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. past.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/em>, sobre la Iglesia en el mundo actual, 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn54\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref54\">[54]<\/a>\u00a0S. Ireneo de Lyon,\u00a0<em>Adversus Haereses<\/em>\u00a02, 25, 2:\u00a0<em>PG\u00a0<\/em>7\/1, 798-s.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn55\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref55\">[55]<\/a>\u00a0<em>Talmud Bavli\u00a0<\/em>(Talmud de Babilonia)<em>, Sabbat<\/em>, 31 a.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn56\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref56\">[56]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180925_assistiti-tallinn-estonia.html\">Discurso a los asistidos de las obras de caridad de la Iglesia<\/a><\/em>, Tallin \u2013\u00a0Estonia (25 septiembre 2018):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (5 octubre 2018), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn57\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref57\">[57]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2017\/documents\/papa-francesco_20170426_videomessaggio-ted-2017.html\">Videomensaje al TED2017 de Vancouver<\/a><\/em>\u00a0(26 abril 2017):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u00a0(27 abril 2017), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn58\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref58\">[58]<\/a>\u00a0<em>Homiliae in Matthaeum<\/em>, 50, 3:\u00a0<em>PG<\/em>\u00a058, 508.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn59\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref59\">[59]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2017\/documents\/papa-francesco_20170210_movimenti-popolari-modesto.html\">Mensaje con ocasi\u00f3n del Encuentro de los Movimientos populares<\/a><\/em>,<em>\u00a0<\/em>Modesto \u2013 Estados Unidos (10 febrero 2017):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0109 (2017), 291.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn60\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref60\">[60]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_todo_es_superior_a_la_parte\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 235:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105\u00a0(2013), 1115.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn61\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref61\">[61]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II,<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/holy_father\/john_paul_ii\/angelus\/1980\/documents\/hf_jp-ii_ang_19801116_sp.html\">\u00a0<em>Mensaje a los discapacitados, \u00c1ngelus<\/em><\/a><em>\u00a0<\/em>en\u00a0Osnabr\u00fcck \u2013 Alemania (16 noviembre 1980):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (23 noviembre 1980), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn62\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref62\">[62]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. past.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/em>, sobre la Iglesia en el mundo actual, 24.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn63\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref63\">[63]<\/a>\u00a0Gabriel Marcel,\u00a0<em>Du refus \u00e0 l\u2019invocation<\/em>, ed. NRF, Par\u00eds 1940, 50; cf. \u00cdd.,\u00a0<em>De la negaci\u00f3n a la invocaci\u00f3n<\/em>, en\u00a0<em>Obras selectas<\/em>, ed. BAC, Madrid 2004, vol. 2, 41.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn64\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref64\">[64]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/angelus\/2019\/documents\/papa-francesco_angelus_20191110.html\">\u00c1ngelus<\/a><\/em>\u00a0(10 noviembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (15 noviembre 2019), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn65\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref65\">[65]<\/a>\u00a0Cf. Sto. Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0<em>Scriptum super Sententiis<\/em>, lib. 3, dist. 27, q. 1, a. 1, ad 4: \u00abDicitur amor extasim facere, et fervere, quia quod fervet extra se bullit et exhalat\u00bb (se dice que el amor produce \u00e9xtasis y efervescencia puesto que lo efervescente bulle fuera de s\u00ed y expira).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn66\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref66\">[66]<\/a>\u00a0Karol Wojty\u0142a,\u00a0<em>Amor y responsabilidad<\/em>, Madrid 1978, 136.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn67\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref67\">[67]<\/a>\u00a0Karl Rahner, S.J.,\u00a0<em>El a\u00f1o lit\u00fargico,<\/em>\u00a0Barcelona 1966, 28. Obra original:\u00a0<em>Kleines Kirchenjahr. Ein Gang durch den Festkreis<\/em>, ed. Herder, Friburgo 1981, 30.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn68\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref68\">[68]<\/a><em>\u00a0Regula<\/em>, 53, 15: \u00abPauperum et peregrinorum maxime susceptioni cura sollicite exhibeatur\u00bb.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn69\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref69\">[69]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<em>Summa Theologiae<\/em>, II-II, q. 23, art. 7; S. Agust\u00edn,\u00a0<em>Contra Julianum<\/em>, 4, 18:\u00a0<em>PL<\/em>\u00a044, 748: \u00abDe cu\u00e1ntos placeres se privan los avaros para aumentar sus tesoros o por el temor de verlos disminuir\u00bb.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn70\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref70\">[70]<\/a>\u00a0\u00abSecundum acceptionem divinam\u00bb (<em>Scriptum super Sententiis<\/em>, lib. 3, dist. 27, a. 1, q. 1, concl. 4).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn71\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref71\">[71]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html\">Deus caritas est<\/a><\/em>\u00a0(25 diciembre 2005), 15:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a098 (2006), 230.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn72\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref72\">[72]<\/a><em>\u00a0Summa Theologiae<\/em>\u00a0II-II, q. 27, art. 2, resp.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn73\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref73\">[73]<\/a><em>\u00a0Ib\u00edd.<\/em>, I-II, q. 26, art. 3, resp.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn74\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref74\">[74]<\/a><em>\u00a0Ib\u00edd<\/em>., q. 110, art. 1, resp.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn75\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref75\">[75]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20131208_messaggio-xlvii-giornata-mondiale-pace-2014.html\">Mensaje para la 47.\u00aa Jornada Mundial de la Paz 1 enero 2014<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2013), 1:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 22;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 diciembre 2013), p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn76\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref76\">[76]<\/a>\u00a0Cf.\u202f\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/angelus\/2013\/documents\/papa-francesco_angelus_20131229.html\">\u00c1ngelus<\/a><\/em>\u00a0(29 diciembre 2013):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (3 enero 2014), pp. 2-3<em>;\u202f<\/em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/january\/documents\/papa-francesco_20150112_corpo-diplomatico.html\"><em>Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico<\/em>\u00a0<em>acreditado ante la Santa Sede<\/em><\/a>\u00a0(12 enero 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 165;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (16 enero 2015), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn77\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref77\">[77]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2019\/documents\/papa-francesco_20191203_messaggio-disabilita.html\">Mensaje para el D\u00eda internacional de las personas con discapacidad<\/a><\/em>\u00a0(3 diciembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (6 diciembre 2019), pp. 5.12.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn78\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref78\">[78]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/september\/documents\/papa-francesco_20150926_usa-liberta-religiosa.html\">Discurso en el Encuentro por la libertad religiosa con la comunidad hispana y otros inmigrantes<\/a><\/em>, Filadelfia \u2013 Estados Unidos (26 septiembre 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 1050-1051.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn79\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref79\">[79]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/november\/documents\/papa-francesco_20191125_giovani-tokyo.html\">Discurso a los j\u00f3venes<\/a><\/em>, Tokio \u2013 Jap\u00f3n (25 noviembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (29 noviembre 2019), p. 15.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn80\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref80\">[80]<\/a>\u00a0En estas consideraciones me dejo inspirar por el pensamiento de Paul Ricoeur, \u00abLe socius et le prochain\u00bb, en\u00a0<em>Histoire et v\u00e9rit\u00e9<\/em>, ed. Le Seuil, Par\u00eds 1967, 113-127.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn81\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref81\">[81]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Unidos_a_Dios_escuchamos_un_clamor\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 190:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1100.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn82\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref82\">[82]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Cuidar_la_fragilidad\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 209:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1107.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn83\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref83\">[83]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#129\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 129:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 899.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn84\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref84\">[84]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2019\/documents\/papa-francesco_20190501_giovani-imprenditori.html\">Mensaje para el evento \u201cEconomy of Francesco\u201d<\/a><\/em>\u00a0(1 mayo 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (17 mayo 2019), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn85\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref85\">[85]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-parlamento-europeo.html\">Discurso al Parlamento europeo<\/a><\/em>, Estrasburgo (25 noviembre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 997;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (28 noviembre 2014), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn86\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref86\">[86]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#229\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 229:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 937.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn87\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref87\">[87]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20151208_messaggio-xlix-giornata-mondiale-pace-2016.html\">Mensaje para la 49.\u00aa Jornada Mundial de la Paz\u00a01 enero 2016<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2015), 6:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0108 (2016), 57-58;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (18-25 diciembre 2015), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn88\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref88\">[88]<\/a>\u00a0La solidez est\u00e1 en la ra\u00edz etimol\u00f3gica de la palabra solidaridad. La solidaridad, en el significado \u00e9tico-pol\u00edtico que esta ha asumido en los \u00faltimos dos siglos, da lugar a una construcci\u00f3n social segura y firme.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn89\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref89\">[89]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2015\/documents\/papa-francesco_20150920_cuba-omelia-la-habana.html\">Homil\u00eda durante la Santa Misa<\/a><\/em>,<em>\u00a0<\/em>La Habana \u2013 Cuba (20 septiembre 2015):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (25 septiembre 2015), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn90\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref90\">[90]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html\">Discurso a los participantes en el Encuentro mundial de Movimientos populares<\/a><\/em>\u00a0(28 octubre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 851-852.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn91\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref91\">[91]<\/a>\u00a0Cf. S. Basilio,\u00a0<em>Homilia\u00a0<\/em>21.<em>\u00a0Quod rebus mundanis adhaerendum non sit<\/em>, 3, 5:\u00a0<em>PG<\/em>\u00a031, 545-549;\u00a0<em>Regulae brevius<\/em>\u00a0<em>tractatae<\/em>, 92:\u00a0<em>PG<\/em>\u00a031, 1145-1148; S. Pedro Cris\u00f3logo<em>, Sermo\u00a0<\/em>123:\u00a0<em>PL<\/em>\u00a052, 536-540; S. Ambrosio,\u00a0<em>De Nabuthe<\/em>, 27.52:\u00a0<em>PL<\/em>\u00a014, 738s; S. Agust\u00edn,\u00a0<em>In Iohannis Evangelium<\/em>\u00a06, 25:\u00a0<em>PL<\/em>\u00a035, 1436s.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn92\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref92\">[92]<\/a>\u00a0<em>De Lazaro Concio<\/em>\u00a02, 6:\u00a0<em>PG<\/em>\u00a048, 992D.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn93\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref93\">[93]<\/a>\u00a0<em>Regula pastoralis<\/em>\u00a03, 21:\u00a0<em>PL<\/em>\u00a077, 87.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn94\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref94\">[94]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html\">Centesimus annus<\/a><\/em>\u00a0(1 mayo 1991), 31:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a083 (1991), 831.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn95\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref95\">[95]<\/a>Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#93\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 93:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 884.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn96\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref96\">[96]<\/a>S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_14091981_laborem-exercens.html\">Laborem exercens<\/a><\/em>\u00a0(14 septiembre 1981), 19:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a073 (1981), 626.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn97\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref97\">[97]<\/a>\u00a0Cf. Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 172.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn98\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref98\">[98]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a><\/em>\u00a0(26 marzo 1967), 22:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a059 (1967), 268.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn99\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref99\">[99]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_30121987_sollicitudo-rei-socialis.html\">Sollicitudo rei socialis<\/a><\/em>\u00a0(30 diciembre 1987), 33:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a080 (1988), 557.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn100\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref100\">[100]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#95\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 95:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 885.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn101\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref101\">[101]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#129\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>,\u00a0129:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 899.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn102\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref102\">[102]<\/a>\u00a0Cf. S. Pablo VI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a><\/em>\u00a0(26 marzo 1967), 15:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a059 (1967), 265; Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 16:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 652.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn103\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref103\">[103]<\/a>\u00a0Cf. Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#93\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 93:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 884-885; Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Unidos_a_Dios_escuchamos_un_clamor\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 189-190:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1099-1100.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn104\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref104\">[104]<\/a>\u00a0Conferencia de Obispos Cat\u00f3licos de Estados Unidos,\u00a0<em>Abramos nuestros corazones: El incesante llamado al amor. Carta pastoral contra el racismo\u00a0<\/em>(noviembre 2018).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn105\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref105\">[105]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#51\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 51:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 867.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn106\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref106\">[106]<\/a>\u00a0Cf. Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 6:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 644.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn107\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref107\">[107]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html\">Centesimus annus<\/a><\/em>\u00a0(1 mayo 1991), 35:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a083 (1991), 838.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn108\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref108\">[108]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/november\/documents\/papa-francesco_20191124_messaggio-arminucleari-nagasaki.html\">Discurso sobre las armas nucleares<\/a><\/em>, Nagasaki \u2013 Jap\u00f3n (24 noviembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (29 noviembre 2019), p. 11.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn109\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref109\">[109]<\/a>\u00a0Cf. Obispos cat\u00f3licos de M\u00e9xico y los Estados Unidos, Carta pastoral\u00a0<em>Juntos en el camino de la esperanza ya no somos extranjeros<\/em>\u00a0(enero 2003).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn110\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref110\">[110]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2019\/documents\/papa-francesco_20190403_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a><\/em>\u00a0(3 abril 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (5 abril 2019), p. 20.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn111\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref111\">[111]<\/a>\u202fCf.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/migration\/documents\/papa-francesco_20170815_world-migrants-day-2018.html\">Mensaje para la 104.\u00aa Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado<\/a><\/em>\u00a0(14 enero 2018):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0109 (2017), 918-923;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (19 enero 2018), p. 2.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn112\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref112\">[112]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,\u00a0<\/em>ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn113\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref113\">[113]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/january\/documents\/papa-francesco_20160111_corpo-diplomatico.html\">Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/a><\/em>\u00a0(11 enero 2016):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0108 (2016), 124;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (15 enero 2016), p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn114\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref114\">[114]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/january\/documents\/papa-francesco_20160111_corpo-diplomatico.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 122;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (15 enero 2016), p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn115\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref115\">[115]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#93\">Christus vivit<\/a><\/em>\u00a0(25 marzo 2019), 93.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn116\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref116\">[116]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20190325_christus-vivit.html#94\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 94.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn117\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref117\">[117]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/june\/documents\/papa-francesco_20150606_sarajevo-autorita.html\">Discurso a las autoridades<\/a><\/em>, Sarajevo \u2013 Bosnia-Herzegovina (6 junio 2015):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (12 junio 2015), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn118\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref118\">[118]<\/a><em>\u00a0Latinoam\u00e9rica. Conversaciones con Hern\u00e1n Reyes Alcaide<\/em>, ed. Planeta, Buenos Aires 2017, 105.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn119\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref119\">[119]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn120\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref120\">[120]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 67:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 700.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn121\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref121\">[121]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 60:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 695.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn122\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref122\">[122]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 67:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 700.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn123\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref123\">[123]<\/a>\u00a0Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 447.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn124\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref124\">[124]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_todo_es_superior_a_la_parte\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 234:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105\u00a0(2013), 1115.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn125\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref125\">[125]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_todo_es_superior_a_la_parte\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 235:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1115.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn126\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref126\">[126]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_todo_es_superior_a_la_parte\">Ib\u00edd<\/a><\/em>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn127\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref127\">[127]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/1987\/april\/documents\/hf_jp-ii_spe_19870412_mondo-cultura.html\">Discurso a los representantes del mundo de la cultura argentina<\/a><\/em>, Buenos Aires \u2013 Argentina (12 abril 1987), 4:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (10 mayo 1987), p. 20.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn128\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref128\">[128]<\/a>\u00a0Cf. \u00cdd<em>.<\/em>,\u00a0<em>Discurso a los cardenales<\/em>\u00a0(21 diciembre 1984), 4:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a076 (1984), 506;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (30 diciembre 1984), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn129\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref129\">[129]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20200202_querida-amazonia.html#37\">Querida Amazonia<\/a><\/em>\u00a0(2 febrero 2020), 37.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn130\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref130\">[130]<\/a>\u00a0Georg Simmel, \u00abPuente y puerta\u00bb, en<em>\u00a0El individuo y la libertad. Ensayos de cr\u00edtica de la cultura,\u00a0<\/em>ed. Pen\u00ednsula, Barcelona 2001, 34.<em>\u00a0<\/em>Obra original:\u00a0<em>Br\u00fccke und T\u00fcr. <\/em><em>Essays des Philosophen zur Geschichte, Religion, Kunst und Gesellschaft<\/em>, ed. Michael Landmann, K\u00f6hler-Verlag, Stuttgart 1957, 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn131\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref131\">[131]<\/a>\u00a0Cf. Jaime Hoyos-V\u00e1squez, S.J., \u00abL\u00f3gica de las relaciones sociales. Reflexi\u00f3n onto-l\u00f3gica\u00bb, en\u00a0<em>Revista Universitas Philosophica<\/em>, 15-16, Bogot\u00e1 (diciembre 1990 &#8211; junio 1991), 95-106.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn132\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref132\">[132]<\/a>\u00a0Antonio Spadaro, S.J.,\u00a0<em>Las huellas de un pastor. Una conversaci\u00f3n con el Papa Francisco<\/em>, en: Jorge Mario Bergoglio \u2013 Papa Francisco,<em>\u00a0En tus ojos est\u00e1 mi palabra. Homil\u00edas y discursos de Buenos Aires (1999-2013)<\/em>, Publicaciones Claretianas, Madrid 2017, 24-25; cf. Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_bien_com%C3%BAn_y_la_paz_social\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 220-221:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1110-1111.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn133\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref133\">[133]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Econom%C3%ADa_y_distribuci%C3%B3n_del_ingreso\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 204:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105\u00a0(2013), 1106.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn134\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref134\">[134]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Econom%C3%ADa_y_distribuci%C3%B3n_del_ingreso\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105\u00a0(2013), 1105-1106.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn135\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref135\">[135]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Econom%C3%ADa_y_distribuci%C3%B3n_del_ingreso\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 202:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105\u00a0(2013), 1105.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn136\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref136\">[136]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#128\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 128:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 898.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn137\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref137\">[137]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/january\/documents\/papa-francesco_20150112_corpo-diplomatico.html\">Discurso al Cuerpo diplom\u00e1tico acreditado ante la Santa Sede<\/a><\/em>\u00a0(12 enero 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 165;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (16 enero 2015), p. 10;\u00a0cf.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html\">Discurso a los participantes en el Encuentro mundial de Movimientos populares<\/a><\/em>\u00a0(28 octubre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 851-859.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn138\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref138\">[138]<\/a>\u00a0Algo semejante puede decirse de la categor\u00eda b\u00edblica de \u201cReino de Dios\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn139\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref139\">[139]<\/a>\u00a0Paul Ricoeur,\u00a0<em>Histoire et v\u00e9rit\u00e9<\/em>, ed. Le Seuil, Par\u00eds 1967, 122.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn140\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref140\">[140]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#129\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 129:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 899.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn141\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref141\">[141]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 35:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 670.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn142\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref142\">[142]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html\">Discurso a los participantes en el Encuentro mundial de Movimientos populares<\/a><\/em>\u00a0(28 octubre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 858.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn143\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref143\">[143]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn144\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref144\">[144]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/november\/documents\/papa-francesco_20161105_movimenti-popolari.html\">Discurso a los participantes en el Encuentro mundial de Movimientos populares<\/a><\/em>\u00a0(5 noviembre 2016):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (11 noviembre 2016), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn145\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref145\">[145]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/november\/documents\/papa-francesco_20161105_movimenti-popolari.html\">Ib\u00edd<\/a><\/em>., p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn146\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref146\">[146]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2016\/november\/documents\/papa-francesco_20161105_movimenti-popolari.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn147\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref147\">[147]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#189\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 189:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 922.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn148\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref148\">[148]<\/a>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/september\/documents\/papa-francesco_20150925_onu-visita.html\"><em>Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas<\/em>,<\/a>\u00a0Nueva York (25 septiembre 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 1037.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn149\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref149\">[149]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#175\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 175:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 916-917.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn150\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref150\">[150]<\/a>\u00a0Cf. Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 67:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 700-701.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn151\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref151\">[151]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a><\/em>.:<em>\u00a0AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 700.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn152\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref152\">[152]<\/a>\u00a0Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 434.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn153\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref153\">[153]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/september\/documents\/papa-francesco_20150925_onu-visita.html\">Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas<\/a><\/em>, Nueva York (25 septiembre 2015):\u00a0<em>AAS\u00a0<\/em>107 (2015), 1037.1041.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn154\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref154\">[154]<\/a>\u00a0Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 437.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn155\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref155\">[155]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/messages\/peace\/documents\/hf_jp-ii_mes_20031216_xxxvii-world-day-for-peace.html\">Mensaje para la 37.\u00aa Jornada Mundial de la Paz 1 enero 2004<\/a><\/em>, 5:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a096 (2004), 117;<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (19 diciembre 2003), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn156\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref156\">[156]<\/a>\u00a0Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 439.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn157\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref157\">[157]<\/a>\u00a0Cf. Comisi\u00f3n social de los Obispos de Francia, Declaraci\u00f3n\u00a0<em>R\u00e9habiliter la politique<\/em>\u00a0(17 febrero 1999).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn158\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref158\">[158]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#189\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 189:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 922.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn159\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref159\">[159]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#196\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>,\u00a0196:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 925.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn160\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref160\">[160]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#197\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 197:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 925.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn161\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref161\">[161]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#181\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 181:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 919.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn162\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref162\">[162]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#178\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 178:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 918.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn163\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref163\">[163]<\/a>\u00a0Conferencia Episcopal Portuguesa, Carta pastoral\u00a0<em>Responsabilidade solid\u00e1ria pelo bem comum<\/em>\u00a0(15 septiembre 2003), 20; cf. Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#159\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>, 159:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 911.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn164\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref164\">[164]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#191\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 191:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 923.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn165\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref165\">[165]<\/a>\u00a0P\u00edo XI,\u00a0<em>Discurso a la Federaci\u00f3n Universitaria Cat\u00f3lica Italiana<\/em>\u00a0(18 diciembre 1927):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u00a0(23 diciembre 1927), 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn166\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref166\">[166]<\/a>\u00a0Cf. \u00cdd., Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xi_enc_19310515_quadragesimo-anno.html\">Quadragesimo anno<\/a><\/em>\u00a0(15 mayo 1931), 88:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a023 (1931), 206-207.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn167\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref167\">[167]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Econom%C3%ADa_y_distribuci%C3%B3n_del_ingreso\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 205:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1106.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn168\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref168\">[168]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 2:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 642.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn169\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref169\">[169]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#231\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 231:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 937.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn170\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref170\">[170]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 2:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 642.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn171\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref171\">[171]<\/a>\u00a0Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 207.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn172\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref172\">[172]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_04031979_redemptor-hominis.html\">Redemptor hominis<\/a><\/em>\u00a0(4 marzo 1979), 15:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a071 (1979), 288.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn173\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref173\">[173]<\/a>\u00a0Cf. S. Pablo VI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a><\/em>\u00a0(26 marzo 1967), 44:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a059 (1967), 279.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn174\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref174\">[174]<\/a>Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 207.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn175\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref175\">[175]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 2:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 642.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn176\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref176\">[176]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 3:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 643.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn177\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref177\">[177]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 4:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 643.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn178\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref178\">[178]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn179\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref179\">[179]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 3:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 643.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn180\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref180\">[180]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 642.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn181\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref181\">[181]<\/a>\u00a0La doctrina moral cat\u00f3lica, siguiendo la ense\u00f1anza de santo Tom\u00e1s de Aquino, distingue entre el acto \u201cel\u00edcito\u201d y el acto \u201cimperado\u201d (cf.\u00a0<em>Summa Theologiae<\/em>, I-II, q. 8-17; Marcellino Zalba, S.J.,\u00a0<em>Theologiae moralis summa. Theologia moralis fundamentalis. Tractatus de virtutibus theologicis<\/em>, ed. BAC, Madrid 1952, vol. 1, 69; Antonio Royo Mar\u00edn, O.P.,\u00a0<em>Teolog\u00eda de la perfecci\u00f3n cristiana<\/em>, ed. BAC, Madrid 1962, 192-196).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn182\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref182\">[182]<\/a>\u00a0Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 208.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn183\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref183\">[183]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_30121987_sollicitudo-rei-socialis.html\">Sollicitudo rei socialis<\/a><\/em>\u00a0(30 diciembre 1987), 42:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a080 (1988), 572-574;\u00a0\u00cdd., Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html\">Centesimus annus<\/a><\/em>\u00a0(1 mayo 1991), 11:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a083 (1991), 806-807.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn184\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref184\">[184]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html\">Discurso a los participantes en el Encuentro mundial de Movimientos populares<\/a><\/em>\u00a0(28 octubre 2014):<em>\u00a0AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 852.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn185\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref185\">[185]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/november\/documents\/papa-francesco_20141125_strasburgo-parlamento-europeo.html\">Discurso al Parlamento europeo<\/a><\/em>, Estrasburgo (25 noviembre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 999;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (28 noviembre 2014), p. 4.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn186\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref186\">[186]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/november\/documents\/papa-francesco_20151129_repubblica-centrafricana-autorita.html\">Discurso a la clase dirigente y al Cuerpo diplom\u00e1tico<\/a><\/em>, Bangui \u2013 Rep\u00fablica Centroafricana (29 noviembre 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 1320;<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (4 diciembre 2015), p. 15.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn187\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref187\">[187]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/september\/documents\/papa-francesco_20150925_onu-visita.html\">Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas<\/a><\/em>, Nueva York (25 septiembre 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 1039.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn188\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref188\">[188]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141028_incontro-mondiale-movimenti-popolari.html\">Discurso a los participantes en el Encuentro mundial de Movimientos populares<\/a><\/em>\u00a0(28 octubre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 853.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn189\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref189\">[189]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn190\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref190\">[190]<\/a>\u00a0Ren\u00e9 Voillaume,\u00a0<em>Hermano de todos<\/em>, ed. Narcea, Madrid 1978, 15-17.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn191\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref191\">[191]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2017\/documents\/papa-francesco_20170426_videomessaggio-ted-2017.html\">Videomensaje al TED2017 de Vancouver<\/a><\/em>\u00a0(26 abril 2017):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u00a0(27 abril 2017), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn192\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref192\">[192]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2015\/documents\/papa-francesco_20150218_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a><\/em>\u00a0(18 febrero 2015):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (20 febrero 2015)p. 2.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn193\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref193\">[193]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_gusto_espiritual_de_ser_pueblo\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 274:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105\u00a0(2013), 1130.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn194\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref194\">[194]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#La_acci%C3%B3n_misteriosa_del_Resucitado_y_de_su_Esp%C3%ADritu\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em>, 279:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105\u00a0(2013), 1132.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn195\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref195\">[195]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20181208_messaggio-52giornatamondiale-pace2019.html\">Mensaje para la 52.\u00aa Jornada Mundial de la Paz 1 enero 2019<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2018), 5:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (21 diciembre 2018), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn196\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref196\">[196]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2013\/july\/documents\/papa-francesco_20130727_gmg-classe-dirigente-rio.html\">Discurso en el encuentro con la clase dirigente<\/a><\/em>, R\u00edo de Janeiro \u2013 Brasil (27 julio 2013):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 683-684.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn197\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref197\">[197]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20200202_querida-amazonia.html#108\">Querida Amazonia<\/a><\/em>\u00a0(2 febrero 2020), 108.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn198\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref198\">[198]<\/a>\u00a0Del film<em>\u00a0El Papa Francisco \u2013 Un hombre de palabra. La esperanza es un mensaje universal<\/em>, de Wim Wenders (2018).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn199\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref199\">[199]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/communications\/documents\/papa-francesco_20140124_messaggio-comunicazioni-sociali.html\">Mensaje para la 48.\u00aa Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales<\/a><\/em>\u00a0(24 enero 2014):\u00a0<em>AAS\u00a0<\/em>106 (2014), 113;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (24 enero 2014), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn200\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref200\">[200]<\/a>\u00a0Conferencia de Obispos cat\u00f3licos de Australia \u2013\u00a0Departamento de Justicia social,\u00a0<em>Making it real: genuine human encounter in our digital world<\/em>\u00a0(noviembre 2019), 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn201\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref201\">[201]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#123\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 123:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 896.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn202\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref202\">[202]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_06081993_veritatis-splendor.html\">Veritatis splendor<\/a><\/em>\u00a0(6 agosto 1993), 96:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a085 (1993), 1209.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn203\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref203\">[203]<\/a>\u00a0Los cristianos creemos, adem\u00e1s, que Dios nos ofrece su gracia para que sea posible actuar como hermanos.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn204\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref204\">[204]<\/a>\u00a0Vinicius De Moraes,\u00a0<em>Samba de la bendici\u00f3n (Samba da\u00a0B\u00ean\u00e7\u00e3o<\/em>), en el disco\u00a0<em>Um encontro no Au bon Gourmet<\/em>, R\u00edo de Janeiro (2 agosto 1962).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn205\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref205\">[205]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_todo_es_superior_a_la_parte\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 237:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1116.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn206\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref206\">[206]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_todo_es_superior_a_la_parte\">Ib\u00edd<\/a><\/em>., 236:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1115.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn207\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref207\">[207]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_bien_com%C3%BAn_y_la_paz_social\">Ib\u00edd<\/a><\/em><em>.<\/em>, 218:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1110.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn208\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref208\">[208]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html#100\">Amoris laetitia<\/a><\/em>\u00a0(19 marzo 2016), 100:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0108 (2016), 351.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn209\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref209\">[209]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20191208_messaggio-53giornatamondiale-pace2020.html\">Mensaje para la 53.\u00aa Jornada Mundial de la Paz\u00a01 enero 2020<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2019), 2:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 septiembre 2019), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn210\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref210\">[210]<\/a>\u00a0Conferencia Episcopal del Congo,\u00a0<em>Message<\/em>\u00a0<em>au Peuple de Dieu et aux femmes et aux hommes de bonne volont\u00e9<\/em>\u00a0(9 mayo 2018).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn211\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref211\">[211]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/september\/documents\/papa-francesco_20170908_viaggioapostolico-colombia-incontrodipreghiera.html\">Discurso en el gran encuentro de oraci\u00f3n por la reconciliaci\u00f3n nacional<\/a><\/em>, Villavicencio \u2013 Colombia (8 septiembre 2017):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0109 (2017), 1063-1064.1066.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn212\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref212\">[212]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20191208_messaggio-53giornatamondiale-pace2020.html\">Mensaje para la 53.\u00aa Jornada Mundial de la Paz\u00a01 enero 2020<\/a>\u00a0<\/em>(8 diciembre 2019), 3:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 diciembre 2019), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn213\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref213\">[213]<\/a>\u00a0Conferencia de Obispos de Sud\u00e1frica,\u00a0<em>Pastoral letter on christian hope in the current crisis<\/em>\u00a0(mayo 1986).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn214\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref214\">[214]<\/a>\u00a0Conferencia de Obispos cat\u00f3licos de Corea,\u00a0<em>Appeal of the Catholic Church in Korea for Peace on the Korean Peninsula<\/em>\u00a0(15 agosto 2017).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn215\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref215\">[215]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/july\/documents\/papa-francesco_20150707_ecuador-societa-civile.html\">Discurso a la sociedad civil<\/a><\/em>, Quito \u2013 Ecuador (7 julio 2015):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (10 julio 2015), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn216\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref216\">[216]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/september\/documents\/papa-francesco_20190905_giovani-mozambico.html\">Encuentro interreligioso con los j\u00f3venes<\/a><\/em>, Maputo \u2013 Mozambique (5 septiembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 septiembre 2019), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn217\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref217\">[217]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2017\/documents\/papa-francesco_20170910_omelia-viaggioapostolico-colombiacartagena.html\">Homil\u00eda durante la Santa Misa<\/a><\/em>, Cartagena\u00a0de Indias \u2013 Colombia (10 septiembre 2017):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0109 (2017), 1086.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn218\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref218\">[218]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/september\/documents\/papa-francesco_20170907_viaggioapostolico-colombia-autorita.html\">Discurso a las autoridades, el Cuerpo diplom\u00e1tico y algunos representantes de la sociedad civil<\/a><\/em>, Bogot\u00e1 \u2013 Colombia (7 septiembre 2017):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0109 (2017), 1029.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn219\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref219\">[219]<\/a>\u00a0Conferencia Episcopal de Colombia,\u00a0<em>Por el bien de Colombia: di\u00e1logo, reconciliaci\u00f3n y desarrollo integral<\/em>\u00a0(26 noviembre 2019), 4.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn220\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref220\">[220]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/september\/documents\/papa-francesco_20190905_autorita-mozambico.html\">Discurso a las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo diplom\u00e1tico<\/a><\/em>, Maputo \u2013 Mozambique (5 septiembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 septiembre 2019), p. 2.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn221\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref221\">[221]<\/a>\u00a0V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe,\u00a0<em>Documento de<\/em>\u00a0<em>Aparecida<\/em>\u00a0(29 junio 2007), 398.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn222\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref222\">[222]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#No_a_la_inequidad_que_genera_violencia\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 59:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1044.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn223\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref223\">[223]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html\">Centesimus annus<\/a><\/em>\u00a0(1 mayo 1991), 14:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a083 (1991), 810.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn224\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref224\">[224]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2019\/documents\/papa-francesco_20190906_omelia-mozambico.html\">Homil\u00eda durante la Santa Misa por el progreso de los pueblos<\/a><\/em>, Maputo \u2013 Mozambique (6 septiembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 septiembre 2019), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn225\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref225\">[225]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/january\/documents\/papa-francesco_20150113_srilanka-filippine-benvenuto.html\">Discurso en la ceremonia de bienvenida<\/a><\/em>, Colombo \u2013 Sri Lanka (13 enero 2015):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (16 enero 2015), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn226\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref226\">[226]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/september\/documents\/papa-francesco_20140921_albania-bambini.html\">Discurso a los ni\u00f1os del centro Betania y a una representaci\u00f3n de asistidos de otros centros caritativos de Albania<\/a><\/em>, Tirana &#8211; Albania (21 septiembre 2014):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (26 septiembre 2014), p. 11.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn227\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref227\">[227]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2017\/documents\/papa-francesco_20170426_videomessaggio-ted-2017.html\">Videomensaje al TED2017 de Vancouver<\/a><\/em>\u00a0(26 abril 2017):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u00a0(27 abril 2017), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn228\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref228\">[228]<\/a>P\u00edo XI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xi_enc_19310515_quadragesimo-anno.html\">Quadragesimo anno<\/a><\/em>\u00a0(15 mayo 1931), 114:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a023 (1931), 213.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn229\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref229\">[229]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#La_unidad_prevalece_sobre_el_conflicto\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 228:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1113.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn230\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref230\">[230]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180924_autorita-riga-lettonia.html\">Discurso a las autoridades, la sociedad civil y el Cuerpo diplom\u00e1tico<\/a><\/em>, Riga \u2013 Letonia (24 septiembre 2018):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (28 septiembre 2018), p. 12.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn231\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref231\">[231]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/may\/documents\/papa-francesco_20140525_terra-santa-cerimonia-benvenuto-tel-aviv.html\">Discurso en la Ceremonia de bienvenida<\/a><\/em>, Tel Aviv \u2013 Israel (25 mayo 2014):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (30 mayo 2014), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn232\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref232\">[232]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/may\/documents\/papa-francesco_20140526_terra-santa-memoriale-yad-vashem.html\">Discurso en el Memorial de Yad Vashem<\/a>,<\/em>\u00a0Jerusal\u00e9n (26 mayo 2014):\u00a0<em>AAS\u00a0<\/em>106 (2014), 228;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (30 mayo 2014), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn233\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref233\">[233]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/november\/documents\/papa-francesco_20191124_messaggio-incontropace-hiroshima.html\">Discurso en el Memorial de la Paz<\/a><\/em>, Hiroshima \u2013 Jap\u00f3n (24 noviembre 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (29 noviembre 2019), p. 13.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn234\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref234\">[234]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20191208_messaggio-53giornatamondiale-pace2020.html\">Mensaje para la 53.\u00aa Jornada Mundial de la Paz\u00a01 enero 2020<\/a>\u00a0<\/em>(8 diciembre 2019), 2:<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 diciembre 2019), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn235\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref235\">[235]<\/a>\u00a0Conferencia de Obispos de Croacia,\u00a0<em>Letter on the Fiftieth Anniversary of the End of the Second World War<\/em>\u00a0(1 mayo 1995).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn236\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref236\">[236]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2014\/documents\/papa-francesco_20140524_terra-santa-omelia-amman.html\">Homil\u00eda durante la Santa Misa<\/a><\/em>, Am\u00e1n \u2013 Jordania (24 mayo 2014):<em>\u00a0L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (30 mayo 2014), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn237\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref237\">[237]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/peace\/documents\/papa-francesco_20191208_messaggio-53giornatamondiale-pace2020.html\">Mensaje para la 53.\u00aa Jornada Mundial de la Paz\u00a01 enero 2020<\/a><\/em>\u00a0(8 diciembre 2019), 1:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 diciembre 2019), p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn238\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref238\">[238]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/september\/documents\/papa-francesco_20150925_onu-visita.html\">Discurso a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas<\/a><\/em>, Nueva York (25 septiembre 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 1041.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn239\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref239\">[239]<\/a>\u00a0N.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p3s2c2a5_sp.html#III%20La%20defensa%20de%20la%20paz\">2309<\/a>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn240\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref240\">[240]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p3s2c2a5_sp.html#III%20La%20defensa%20de%20la%20paz\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn241\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref241\">[241]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#104\">Laudato si\u2019<\/a><\/em>\u00a0(24 mayo 2015), 104:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 888.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn242\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref242\">[242]<\/a>\u00a0Aun san Agust\u00edn, quien forj\u00f3 una idea de la \u201cguerra justa\u201d que hoy ya no sostenemos, dijo que \u00abdar muerte a la guerra con la palabra, y alcanzar y conseguir la paz con la paz y no con la guerra, es mayor gloria que darla a los hombres con la espada\u00bb (<em>Epistola<\/em>\u00a0229, 2:\u00a0<em>PL\u00a0<\/em>33, 1020).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn243\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref243\">[243]<\/a>\u00a0Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-xxiii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html\">Pacem in terris<\/a><\/em>\u00a0(11 abril 1963), 127:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a055 (1963), 291.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn244\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref244\">[244]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2017\/documents\/papa-francesco_20170323_messaggio-onu.html\">Mensaje a la Conferencia de la ONU para la negociaci\u00f3n de un instrumento jur\u00eddicamente vinculante sobre la prohibici\u00f3n de las armas nucleares<\/a><\/em>\u00a0(23 marzo 2017):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0109 (2017), 394-396;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (31 marzo 2017), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn245\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref245\">[245]<\/a>\u00a0Cf. S. Pablo VI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a><\/em>\u00a0(26 marzo 1967), 51:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a059 (1967), 282.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn246\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref246\">[246]<\/a>\u00a0Cf. Carta enc.\u202f<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031995_evangelium-vitae.html\">Evangelium vitae<\/a><\/em>\u00a0(25 marzo 1995),\u00a056:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a087 (1995), 463-464.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn247\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref247\">[247]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2017\/october\/documents\/papa-francesco_20171011_convegno-nuova-evangelizzazione.html\">Discurso con motivo del 25.\u00ba aniversario del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/a><\/em>\u00a0(11 octubre 2017):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0109 (2017), 1196;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (13 octubre 2017), p. 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn248\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref248\">[248]<\/a>\u00a0Cf. Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_con_cfaith_doc_20180801_lettera-vescovi-penadimorte_sp.html\">Carta a los Obispos acerca de la nueva redacci\u00f3n del n. 2267 del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre la pena de muerte<\/a><\/em>\u00a0(1 agosto 2018):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (3 agosto 2018), p. 11.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn249\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref249\">[249]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141023_associazione-internazionale-diritto-penale.html\">Discurso a una delegaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n internacional de Derecho Penal<\/a><\/em>\u00a0(23 octubre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 840;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (31 octubre 2014), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn250\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref250\">[250]<\/a>\u00a0Consejo Pontificio Justicia y Paz,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/pontifical_councils\/justpeace\/documents\/rc_pc_justpeace_doc_20060526_compendio-dott-soc_sp.html\">Compendio de la doctrina social de la Iglesia<\/a><\/em>, 402.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn251\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref251\">[251]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II,\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/speeches\/2000\/jan-mar\/documents\/hf_jp-ii_spe_20000331_magistrati.html\">Discurso a la Asociaci\u00f3n Nacional Italiana de Magistrados<\/a><\/em>\u00a0(31 marzo 2000), 4:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a092 (2000), 633;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (7 abril 2000), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn252\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref252\">[252]<\/a>\u00a0<em>Divinae Institutiones<\/em>\u00a06, 20, 17:\u00a0<em>PL\u00a0<\/em>6, 708.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn253\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref253\">[253]<\/a>\u00a0<em>Epistola\u00a0<\/em>97<em>\u00a0<\/em>(responsa ad consulta bulgarorum), 25:\u00a0<em>PL<\/em>\u00a0119, 991.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn254\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref254\">[254]<\/a>\u00a0<em>Epistola ad Marcellinum\u00a0<\/em>133, 1.2:\u00a0<em>PL<\/em>\u00a033, 509.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn255\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref255\">[255]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141023_associazione-internazionale-diritto-penale.html\">Discurso a una delegaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n internacional de Derecho Penal<\/a><\/em>\u00a0(23 octubre 2014):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0106 (2014), 840-841;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (31 octubre 2014), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn256\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref256\">[256]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141023_associazione-internazionale-diritto-penale.html\">Ib\u00edd<\/a><\/em>., 842<em>.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn257\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref257\">[257]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/october\/documents\/papa-francesco_20141023_associazione-internazionale-diritto-penale.html\">Ib\u00edd<\/a><\/em>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn258\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref258\">[258]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u202f<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031995_evangelium-vitae.html\">Evangelium vitae<\/a><\/em>\u00a0(25 marzo 1995),\u00a09:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a087 (1995), 411.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn259\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref259\">[259]<\/a>\u00a0Conferencia de Obispos cat\u00f3licos de India,\u00a0<em>Response of the church in India to the present day challenges<\/em>\u00a0(9 marzo 2016).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn260\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref260\">[260]<\/a>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/cotidie\/2020\/documents\/papa-francesco-cotidie_20200517_spiritosanto-accesso-al-padre.html\"><em>Homil\u00eda<\/em>\u00a0<em>durante la Santa Misa<\/em><\/a>, Domus Sanctae Marthae (17 mayo 2020).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn261\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref261\">[261]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 19:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 655.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn262\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref262\">[262]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_01051991_centesimus-annus.html\">Centesimus annus<\/a><\/em>\u00a0(1 mayo 1991), 44:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a083 (1991), 849.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn263\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref263\">[263]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/september\/documents\/papa-francesco_20140921_albania-leaders-altre-religioni.html\">Discurso a los l\u00edderes de otras religiones y otras denominaciones cristianas<\/a><\/em>, Tirana \u2013 Albania (21 septiembre 2014):<em>\u00a0L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (26 septiembre 2014), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn264\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref264\">[264]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):<em>\u00a0L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn265\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref265\">[265]<\/a>\u00a0Exhort. ap.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_di%C3%A1logo_social_en_un_contexto_de_libertad_religiosa\">Evangelii gaudium<\/a><\/em>\u00a0(24 noviembre 2013), 256:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0105 (2013), 1123.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn266\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref266\">[266]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html\">Deus caritas est<\/a><\/em>\u00a0(25 diciembre 2005), 28:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a098 (2006), 240.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn267\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref267\">[267]<\/a>\u00a0\u00abEl ser humano es un animal pol\u00edtico\u00bb (Arist\u00f3teles,\u00a0<em>Pol\u00edtica<\/em>, 1253a 1-3).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn268\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref268\">[268]<\/a>\u00a0Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a><\/em>\u00a0(29 junio 2009), 11:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0101 (2009), 648.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn269\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref269\">[269]<\/a><em>\u00a0<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2019\/may\/documents\/papa-francesco_20190506_bulgaria-cattolici.html\">Discurso a la Comunidad cat\u00f3lica<\/a><\/em>, Rakovski \u2013 Bulgaria (6 mayo 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (10 mayo 2019), p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn270\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref270\">[270]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2015\/documents\/papa-francesco_20150922_cuba-omelia-santiago.html\">Homil\u00eda durante la Santa Misa<\/a>,\u00a0<\/em>Santiago de Cuba (22 septiembre 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 1005.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn271\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref271\">[271]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Declaraci\u00f3n\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decl_19651028_nostra-aetate_sp.html\">Nostra aetate<\/a><\/em>, sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas, 2.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn272\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref272\">[272]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2018\/september\/documents\/papa-francesco_20180924_incontroecumenico-riga-lettonia.html\">Discurso en el encuentro ecum\u00e9nico<\/a><\/em>, Riga \u2013 Letonia (24 septiembre 2018):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (28 septiembre 2018), p. 13.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn273\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref273\">[273]<\/a>\u00a0<em>Lectio divina en la Pontificia Universidad Lateranense<\/em>\u00a0(26 marzo 2019):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u00a0(27 marzo 2019), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn274\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref274\">[274]<\/a>\u00a0S. Pablo VI, Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_06081964_ecclesiam.html\">Ecclesiam suam<\/a><\/em>\u00a0(6 agosto 1964), 44:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a056 (1964), 650.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn275\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref275\">[275]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/may\/documents\/papa-francesco_20140525_terra-santa-autorita-palestinesi.html\">Discurso a las autoridades<\/a><\/em>, Bel\u00e9n \u2013 Palestina (25 mayo 2014):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (30 mayo 2014), p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn276\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref276\">[276]<\/a><em>\u00a0Enarrationes in Psalmos<\/em>, 130, 6:<em>\u00a0PL\u00a0<\/em>37, 1707.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn277\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref277\">[277]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2014\/may\/documents\/papa-francesco_20140525_terra-santa-dichiarazione-congiunta.html\">Declaraci\u00f3n conjunta del Santo Padre Francisco y del Patriarca Ecum\u00e9nico Bartolom\u00e9 I<\/a><\/em>, Jerusal\u00e9n (25 mayo 2014), 5:\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (30 mayo 2014), p. 12.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn278\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref278\">[278]<\/a>\u00a0Del film<em>\u00a0El Papa Francisco \u2013 Un hombre de palabra. La esperanza es un mensaje universal<\/em>, de Wim Wenders (2018).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn279\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref279\">[279]<\/a>\u00a0Exhort. ap. postsin.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20200202_querida-amazonia.html#106\">Querida Amazonia<\/a><\/em>\u00a0(2 febrero 2020), 106.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn280\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref280\">[280]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2015\/documents\/papa-francesco_20150114_srilanka-filippine-omelia-canonizzazione.html\">Homil\u00eda durante la Santa Misa<\/a><\/em>, Colombo \u2013 Sri Lanka (14 enero 2015):\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a0107 (2015), 139;\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (16 enero 2015), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn281\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref281\">[281]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn282\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref282\">[282]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2015\/june\/documents\/papa-francesco_20150606_sarajevo-autorita.html\">Discurso a las autoridades<\/a><\/em>, Sarajevo \u2013 Bosnia-Herzegovina (6 junio 2015):\u00a0<em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (12 junio 2015), p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn283\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref283\">[283]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2013\/september\/documents\/papa-francesco_20130930_incontro-pace-s-egidio.html\">Discurso en el Encuentro Internacional por la Paz organizado por la Comunidad de San Egidio<\/a><\/em>\u00a0(30 septiembre 2013):<em>\u00a0L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (4 octubre 2013), p. 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn284\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref284\">[284]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan<\/a><\/em>, Abu Dabi (4 febrero 2019):<em>\u00a0L\u2019Osservatore Romano,<\/em>\u00a0ed. semanal en lengua espa\u00f1ola (8 febrero 2019), p. 10.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn285\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref285\">[285]<\/a>\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2019\/outside\/documents\/papa-francesco_20190204_documento-fratellanza-umana.html\">Ib\u00edd<\/a>.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn286\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref286\">[286]<\/a>\u00a0Cf. B. Carlos de Foucauld,\u00a0<em>Meditaci\u00f3n sobre el Padrenuestro<\/em>\u00a0(23 enero 1897).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn287\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref287\">[287]<\/a>\u00a0\u00cdd.,\u00a0<em>Carta a Henry de Castries<\/em>\u00a0(29 noviembre 1901).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn288\"><\/a><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html#_ftnref288\">[288]<\/a>\u00a0\u00cdd<em>.<\/em>,\u00a0<em>Carta a Madame de Bondy<\/em>\u00a0(7 enero 1902). As\u00ed le llamaba tambi\u00e9n san Pablo VI, elogiando su compromiso: Carta enc.\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html\">Populorum progressio<\/a><\/em>\u00a0(26 marzo 1967), 12:\u00a0<em>AAS<\/em>\u00a059 (1967), 263.<\/p>\n<p><strong>\u00a9 Librer\u00eda Editora Vaticana<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dividida en 8 cap\u00edtulos<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2577,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_crdt_document":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[102,104,68],"tags":[489,490,158],"class_list":["post-2576","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos","category-documentos-papa-completos-es","category-leon-xiv","tag-enciclica-fratelli-tutti","tag-fratelli-tutti-es","tag-papa-francisco"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo &#8211; Exaudi<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La enc\u00edclica del Papa Francisco Fratelli tutti presenta el fin de favorecer una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo &#8211; Exaudi\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La enc\u00edclica del Papa Francisco Fratelli tutti presenta el fin de favorecer una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Exaudi\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNews\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-01-01T16:45:34+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-02-28T16:57:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1500\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"844\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Larissa I. L\u00f3pez\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Exaudi_News\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Exaudi_News\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Larissa I. L\u00f3pez\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"197 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Larissa I. L\u00f3pez\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7d2f77db033c2c0929edfab6dbe8c588\"},\"headline\":\"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo\",\"datePublished\":\"2021-01-01T16:45:34+00:00\",\"dateModified\":\"2021-02-28T16:57:48+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/\"},\"wordCount\":45841,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg\",\"keywords\":[\"Enc\u00edclica Fratelli Tutti\",\"Fratelli Tutti\",\"papa francisco\"],\"articleSection\":[\"Documentos\",\"Documentos Papa completos\",\"Le\u00f3n XIV\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/\",\"name\":\"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo &#8211; Exaudi\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg\",\"datePublished\":\"2021-01-01T16:45:34+00:00\",\"dateModified\":\"2021-02-28T16:57:48+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7d2f77db033c2c0929edfab6dbe8c588\"},\"description\":\"La enc\u00edclica del Papa Francisco Fratelli tutti presenta el fin de favorecer una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2021\\\/02\\\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg\",\"width\":1500,\"height\":844,\"caption\":\"Enc\u00edclica Fratelli Tutti en L'Osservatore Romano \u00a9 Vatican Media\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/enciclica-fratelli-tutti-papa\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/\",\"name\":\"Exaudi\",\"description\":\"News\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/7d2f77db033c2c0929edfab6dbe8c588\",\"name\":\"Larissa I. L\u00f3pez\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/db3ef399ff343d0bb9d25dc5198bc8ece5ac6d621eca79876697a354dabc1e3f?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/db3ef399ff343d0bb9d25dc5198bc8ece5ac6d621eca79876697a354dabc1e3f?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/db3ef399ff343d0bb9d25dc5198bc8ece5ac6d621eca79876697a354dabc1e3f?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Larissa I. L\u00f3pez\"},\"description\":\"Doctora en Comunicaci\u00f3n. Mi trayectoria profesional ha transcurrido entre el \u00e1mbito de la comunicaci\u00f3n y el de la docencia. En los \u00faltimos a\u00f1os, he trabajado como coordinadora y redactora de la edici\u00f3n de ZENIT en espa\u00f1ol. Como profesora, he impartido clases en la universidad y en centros de FP y bachillerato. Cordobesa de nacimiento, tambi\u00e9n he vivido en Sevilla, Madrid y Roma\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/author\\\/llopezexaudi-org\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo &#8211; Exaudi","description":"La enc\u00edclica del Papa Francisco Fratelli tutti presenta el fin de favorecer una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo &#8211; Exaudi","og_description":"La enc\u00edclica del Papa Francisco Fratelli tutti presenta el fin de favorecer una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social","og_url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/","og_site_name":"Exaudi","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNews","article_published_time":"2021-01-01T16:45:34+00:00","article_modified_time":"2021-02-28T16:57:48+00:00","og_image":[{"width":1500,"height":844,"url":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Larissa I. L\u00f3pez","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Exaudi_News","twitter_site":"@Exaudi_News","twitter_misc":{"Escrito por":"Larissa I. L\u00f3pez","Tiempo de lectura":"197 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/"},"author":{"name":"Larissa I. L\u00f3pez","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/7d2f77db033c2c0929edfab6dbe8c588"},"headline":"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo","datePublished":"2021-01-01T16:45:34+00:00","dateModified":"2021-02-28T16:57:48+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/"},"wordCount":45841,"image":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg","keywords":["Enc\u00edclica Fratelli Tutti","Fratelli Tutti","papa francisco"],"articleSection":["Documentos","Documentos Papa completos","Le\u00f3n XIV"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/","url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/","name":"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo &#8211; Exaudi","isPartOf":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg","datePublished":"2021-01-01T16:45:34+00:00","dateModified":"2021-02-28T16:57:48+00:00","author":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/7d2f77db033c2c0929edfab6dbe8c588"},"description":"La enc\u00edclica del Papa Francisco Fratelli tutti presenta el fin de favorecer una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/#primaryimage","url":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg","contentUrl":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg","width":1500,"height":844,"caption":"Enc\u00edclica Fratelli Tutti en L'Osservatore Romano \u00a9 Vatican Media"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/enciclica-fratelli-tutti-papa\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/exaudi.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Enc\u00edclica \u2018Fratelli tutti\u2019 del Papa Francisco: Texto completo"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#website","url":"https:\/\/exaudi.org\/","name":"Exaudi","description":"News","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/exaudi.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/7d2f77db033c2c0929edfab6dbe8c588","name":"Larissa I. L\u00f3pez","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/db3ef399ff343d0bb9d25dc5198bc8ece5ac6d621eca79876697a354dabc1e3f?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/db3ef399ff343d0bb9d25dc5198bc8ece5ac6d621eca79876697a354dabc1e3f?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/db3ef399ff343d0bb9d25dc5198bc8ece5ac6d621eca79876697a354dabc1e3f?s=96&d=mm&r=g","caption":"Larissa I. L\u00f3pez"},"description":"Doctora en Comunicaci\u00f3n. Mi trayectoria profesional ha transcurrido entre el \u00e1mbito de la comunicaci\u00f3n y el de la docencia. En los \u00faltimos a\u00f1os, he trabajado como coordinadora y redactora de la edici\u00f3n de ZENIT en espa\u00f1ol. Como profesora, he impartido clases en la universidad y en centros de FP y bachillerato. Cordobesa de nacimiento, tambi\u00e9n he vivido en Sevilla, Madrid y Roma","url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/author\/llopezexaudi-org\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/Enciclica-Fratelli-Tutti-en-LOsservatore-Romano.jpeg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pgKjF2-Fy","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2576\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2577"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}