{"id":189177,"date":"2026-10-16T08:30:45","date_gmt":"2026-10-16T06:30:45","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=189177"},"modified":"2026-10-16T09:36:58","modified_gmt":"2026-10-16T07:36:58","slug":"no-desesperemos-por-nuestros-limites","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/","title":{"rendered":"No desesperemos por nuestros l\u00edmites"},"content":{"rendered":"<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-70\" data-path-to-node=\"3\"><span data-path-to-node=\"3,0\">El drama del amor humano dentro del matrimonio y la familia no es un camino exento de pruebas, ca\u00eddas y cicatrices<\/span><span data-path-to-node=\"3,2\">. Frente a las complejidades de la sociedad contempor\u00e1nea y los profundos debates teol\u00f3gicos suscitados en torno a la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <i data-path-to-node=\"3,2\" data-index-in-node=\"141\">Amoris Laetitia<\/i>, el destacado fil\u00f3sofo y te\u00f3logo Rodrigo Guerra L\u00f3pez public\u00f3 un estudio fundamental para disipar equ\u00edvocos y rescatar el verdadero esp\u00edritu del documento pontificio<\/span><span data-path-to-node=\"3,4\">. Su an\u00e1lisis \u2014titulado <i data-path-to-node=\"3,4\" data-index-in-node=\"24\">Para comprender Amoris Laetitia. Premisas y argumentos, respuesta a dudas y objeciones, camino y esperanza<\/i>\u2014 ofrece una rigurosa clave de lectura que desarma tanto los temores conservadores como las interpretaciones reduccionistas<\/span><span data-path-to-node=\"3,6\">.<\/span><\/p>\n<p><iframe title=\"Spotify Embed: No desesperemos por nuestros l\u00edmites\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/6jnQLg4F32D6TxSJ9xD1AJ?si=81b8ea758e1b4cde&amp;utm_source=oembed\"><\/iframe><\/p>\n<h3 data-path-to-node=\"4\"><strong>El acontecimiento cristiano frente al moralismo est\u00e9ril<\/strong><\/h3>\n<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-71\" data-path-to-node=\"5\"><span data-path-to-node=\"5,0\">Uno de los pilares metodol\u00f3gicos que Guerra L\u00f3pez rescata en su estudio es la centralidad de Jesucristo no como una idea abstracta o un c\u00f3digo \u00e9tico, sino como un acontecimiento hist\u00f3rico y vivo<\/span><span data-path-to-node=\"5,2\">. Siguiendo la estela teol\u00f3gica de Benedicto XVI y del Concilio Vaticano II, el autor advierte que el cristianismo corre constantemente el riesgo de caer en el \u00abmoralismo\u00bb: una tentaci\u00f3n en la que el hombre se mira \u00fanicamente a s\u00ed mismo y reduce la fe al cumplimiento estricto de normas externas, volviendo invisible e intocable el rostro misericordioso de Dios<\/span><span data-path-to-node=\"5,4\">.<\/span><\/p>\n<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-72\" data-path-to-node=\"6\"><span data-path-to-node=\"6,0\">Cuando el cristianismo se reduce a un mero elenco de valores inspiracionales o a preceptos abstractos, pierde su capacidad de abrazar y levantar al ser humano herido<\/span><span data-path-to-node=\"6,2\">. Por el contrario, <i data-path-to-node=\"6,2\" data-index-in-node=\"20\">Amoris Laetitia<\/i> opera desde una teolog\u00eda pastoral sapiencial que asume la realidad concreta de las familias reales \u2014con sus luces y sus sombras\u2014 para iluminarlas desde el realismo de la gracia<\/span><span data-path-to-node=\"6,4\">.<\/span><\/p>\n<h3 data-path-to-node=\"7\"><strong>El cambio de \u00e9poca y la primac\u00eda de los procesos<\/strong><\/h3>\n<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-73\" data-path-to-node=\"8\"><span data-path-to-node=\"8,0\">Vivimos en un \u00abcambio de \u00e9poca\u00bb marcado por una profunda mutaci\u00f3n antropol\u00f3gica y cultural<\/span><span data-path-to-node=\"8,2\">. En este escenario, la Iglesia misma ha reconocido mediante una saludable autocr\u00edtica que, en ocasiones, ha presentado un ideal conyugal excesivamente abstracto, artificialmente construido y centrado casi de manera excluyente en el deber normativo, opacando la belleza del fin unitivo y la llamada al crecimiento gradual en el amor<\/span><span data-path-to-node=\"8,4\">.<\/span><\/p>\n<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-74\" data-path-to-node=\"9\"><span data-path-to-node=\"9,0\">Guerra L\u00f3pez subraya que el Papa Francisco prioriza los procesos pastorales por encima de la eficacia coyuntural o la aplicaci\u00f3n mec\u00e1nica de las normas<\/span><span data-path-to-node=\"9,2\">. La virtud de la prudencia \u2014sabidur\u00eda pr\u00e1ctica que modula los tiempos y las circunstancias\u2014 se vuelve indispensable para acompa\u00f1ar a las personas sin cerrar los caminos de la gracia<\/span><span data-path-to-node=\"9,4\">. Las normas generales expresan un bien que jam\u00e1s debe descuidarse, pero en su formulaci\u00f3n abstracta no pueden abarcar de manera un\u00edvoca la absoluta totalidad de las situaciones particulares y complejas de la vida real<\/span><span data-path-to-node=\"9,6\">.<\/span><\/p>\n<h3 data-path-to-node=\"10\"><strong>Imputabilidad, conciencia y el controvertido cap\u00edtulo VIII<\/strong><\/h3>\n<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-75\" data-path-to-node=\"11\"><span data-path-to-node=\"11,0\">El nudo central de las objeciones y de las famosas <i data-path-to-node=\"11,0\" data-index-in-node=\"51\">dubia<\/i> presentadas por algunos cardenales gira en torno al acceso a los sacramentos de la Reconciliaci\u00f3n y la Eucarist\u00eda para los divorciados en nueva uni\u00f3n<\/span><span data-path-to-node=\"11,2\">. Ante esto, el ensayo de Guerra L\u00f3pez realiza una distinci\u00f3n teol\u00f3gica y moral de vital importancia, basada en la m\u00e1s estricta tradici\u00f3n de la Iglesia y en textos previos como <i data-path-to-node=\"11,2\" data-index-in-node=\"177\">Veritatis splendor<\/i> de San Juan Pablo II<\/span><span data-path-to-node=\"11,4\">:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li id=\"p-rc_50675670bc9b4199-76\" data-path-to-node=\"12,0,0\"><span data-path-to-node=\"12,0,0,0\"><b data-path-to-node=\"12,0,0,0\" data-index-in-node=\"0\">Materia grave frente a pecado mortal:<\/b> Una cosa es la objetividad de una situaci\u00f3n irregular o de un acto contrarios a la norma evang\u00e9lica (materia grave), y otra muy distinta es la responsabilidad subjetiva del individuo (pecado mortal)<\/span><span data-path-to-node=\"12,0,0,2\">.<\/span><\/li>\n<li id=\"p-rc_50675670bc9b4199-77\" data-path-to-node=\"12,1,0\"><span data-path-to-node=\"12,1,0,0\"><b data-path-to-node=\"12,1,0,0\" data-index-in-node=\"0\">Factores atenuantes:<\/b> Debido a condicionamientos psicol\u00f3gicos, hist\u00f3ricos, culturales o biol\u00f3gicos, una persona puede encontrarse en una situaci\u00f3n objetiva de pecado sin que exista plena culpabilidad o deliberado consentimiento<\/span><span data-path-to-node=\"12,1,0,2\">.<\/span><\/li>\n<li id=\"p-rc_50675670bc9b4199-78\" data-path-to-node=\"12,2,0\"><span data-path-to-node=\"12,2,0,0\"><b data-path-to-node=\"12,2,0,0\" data-index-in-node=\"0\">El discernimiento en el fuero interno:<\/b> Por esta raz\u00f3n, el juicio negativo sobre una situaci\u00f3n objetiva no implica de forma autom\u00e1tica un juicio sobre la imputabilidad de la persona<\/span><span data-path-to-node=\"12,2,0,2\">. Bajo la gu\u00eda prudente de un confesor en el fuero interno, y reconociendo que la Eucarist\u00eda no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio para los d\u00e9biles, en ciertos casos se abre la posibilidad del acceso a los sacramentos<\/span><span data-path-to-node=\"12,2,0,4\">.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-79\" data-path-to-node=\"13\"><span data-path-to-node=\"13,0\">Esta postura \u2014lejos de inventar una moral de situaci\u00f3n o de derogar la indisolubilidad del matrimonio\u2014 armoniza perfectamente con los criterios pastorales emitidos por los obispos de la regi\u00f3n de Buenos Aires, los cuales fueron expl\u00edcitamente avalados por el Papa Francisco al se\u00f1alar que no existen otras interpretaciones posibles<\/span><span data-path-to-node=\"13,2\">.<\/span><\/p>\n<h3 data-path-to-node=\"14\"><strong>Un m\u00e9todo para caminar sin desesperar<\/strong><\/h3>\n<p data-path-to-node=\"15\">Lejos de constituir un tratado sistem\u00e1tico que pretenda agotar la teolog\u00eda moral, <i data-path-to-node=\"15\" data-index-in-node=\"82\">Amoris Laetitia<\/i> se revela en el an\u00e1lisis de Rodrigo Guerra L\u00f3pez como un m\u00e9todo y una hoja de ruta espiritual. Su prop\u00f3sito fundamental es ense\u00f1arnos a no exigir a las relaciones humanas una perfecci\u00f3n ang\u00e9lica que solo hallaremos en el Reino definitivo, evitando al mismo tiempo el juicio severo sobre quienes bregan en medio de una profunda fragilidad.<\/p>\n<p id=\"p-rc_50675670bc9b4199-80\" data-path-to-node=\"16\"><span data-path-to-node=\"16,0\">La exhortaci\u00f3n nos convoca a mantener viva la tensi\u00f3n hacia la plenitud del amor, record\u00e1ndonos una verdad esencial que sintetiza el coraz\u00f3n del pontificado de Francisco: <b data-path-to-node=\"16,0\" data-index-in-node=\"171\">\u00abCaminemos familias, sigamos caminando. Lo que se nos promete es siempre m\u00e1s. No desesperemos por nuestros l\u00edmites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comuni\u00f3n que se nos ha prometido\u00bb<\/b><\/span><span data-path-to-node=\"16,2\">.<\/span><\/p>\n<p data-path-to-node=\"16\"><em><strong>Texto completo del Profesor Rodrigo Guerra L\u00f3pez:<\/strong><\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Para comprender Amoris Laetitia.<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Premisas y argumentos, respuesta a dudas y objeciones, camino y esperanza<\/h3>\n<p>En el presente estudio se explican las razones y argumentos que sostienen las afirmaciones fundamentales de la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Amoris Laetitia. En otras palabras, buscamos evidenciar claves de lectura pertinentes que no s\u00f3lo nos pueden ayudar a entender este documento sino a descubrir una simpat\u00eda elemental por su propuesta esencial. Se responde a las principales dudas y objeciones presentadas contra este documento, principalmente, respecto de su cap\u00edtulo VIII. Finalmente, se apunta la importancia de comprender Amoris Laetitia como m\u00e9todo, como camino, para nunca desesperar al vivir el drama del amor humano al interior del matrimonio y la familia.<\/p>\n<p>El amor humano posee m\u00faltiples formas de realizaci\u00f3n. Su inmensa diversificaci\u00f3n y sus infinitas complicaciones han hecho de \u00e9l objeto de admiraci\u00f3n, estudio, narraci\u00f3n, poes\u00eda, guerra y reconciliaci\u00f3n. Ya el viejo Arist\u00f3teles miraba en la Etica a Nic\u00f3maco algunas formas b\u00e1sicas del amor que se volver\u00e1n emblem\u00e1ticas en toda la historia del pensamiento: el amor utilitario, el amor basado en el placer y el amor que busca el bien de la persona a la cual se ama. As\u00ed mismo, en la literatura, el amor aparecer\u00e1 de continuo siendo el tema de una buena parte de las obras de todos los tiempos. Octavio Paz, hacia el final de su libro de ensayos La llama doble, certeramente afirma que:<\/p>\n<p>A pesar de todos los males y todas las desgracias, siempre buscamos querer y ser queridos. El amor es lo m\u00e1s cercano, en esta tierra, a la beatitud de los bienaventurados. Las im\u00e1genes de la edad de oro y del para\u00edso terrenal se confunden con las del amor correspondido. (&#8230;) Hay una pareja que abarca a todas las parejas, de los viejos Filem\u00f3n y Baucis a los adolescentes Romeo y Julieta; su figura y su historia son las de la condici\u00f3n humana en todos los tiempos y lugares: Ad\u00e1n y Eva. Son la pareja primordial, la que contiene a todas. Aunque es un mito judeo-cristiano, tiene equivalentes o paralelos en los relatos de todas las religiones. Ad\u00e1n y Eva son el comienzo y el fin de cada pareja. Viven en el para\u00edso, un lugar que no est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del tiempo sino en su princiPio. El para\u00edso es lo que est\u00e1 antes; la historia es la degradaci\u00f3n del tiempo primordial, la ca\u00edda del eterno ahora en la sucesi\u00f3n. Antes de la historia, en el para\u00edso, la naturaleza era inocente y cada criatura viv\u00eda en armon\u00eda con las otras, con ella misma y con el todo. El pecado de Ad\u00e1n y Eva los arroja al tiempo sucesivo: al cambio, al accidente, al trabajo y a la muerte. La naturaleza, corrompida, se divide y comienza la enemistad entre las criaturas, la carnicer\u00eda universal: todos contra todos. Ad\u00e1n y Eva recorren este mundo duro y hostil, lo pueblan con sus actos y sus sue\u00f1os, lo humedecen con su llanto y con el sudor de su cuerpo. Conocen la gloria del hacer y del procrear, el trabajo que gasta el cuerpo, los a\u00f1os que nublan la vista y el esp\u00edritu, el horror del hijo que muere y del hijo que mata, comen el pan de la pena y beben el agua de la dicha. El tiempo los habita y el tiempo los deshabita. Cada pareja de amantes revive su historia, cada pareja sufre la nostalgia del para\u00edso, cada pareja tiene conciencia de la muerte y vive un continuo cuerpo a cuerpo con el tiempo sin cuerpo&#8230; Reinventar el amor es reinventar a la pareja original, a los desterrados del Ed\u00e9n, creadores de este mundo y de la historia<sup>l <\/sup>.<\/p>\n<p>Esta larga cita escrita por un autor agn\u00f3stico tiene un prop\u00f3sito: nos ayuda a advertir que en la conciencia del hombre moderno no ha disminuido la atenci\u00f3n al fen\u00f3meno amoroso. Al contrario, tal vez hoy m\u00e1s que nunca se intuye su significado profundo, y al buscarse un arquetipo, las figuras de Ad\u00e1n y Eva, emergen, por ejemplo, en la conciencia de Octavio Paz, que se encuentra fascinado por el amor, como tantos otros hombres de letras a lo largo de la historia. Paz tiene un m\u00e9rito particular: advierte con gran fuerza que cada ser humano busca reinventar el amor, y con ello, de alg\u00fan modo, recuperar la vivencia de la pareja original en su inocencia igualmente original. El amor humano parece ser as\u00ed un drama lleno de nostalgia de para\u00edso, de complementariedad fundante, de reinvenci\u00f3n y vuelta a comenzar.<\/p>\n<p>El amor, de esta manera, se inscribe en un lugar especial en la existencia humana. Es como una suerte de perfecci\u00f3n trascendental, es decir, pareciera una realidad que atraviesa diversas categor\u00edas y las ilumina mostrando la belleza de todas ellas. Es como una tensi\u00f3n que habita detr\u00e1s de toda otra tensi\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de la libido y del deseo, m\u00e1s all\u00e1 del poder y del dominio, en el coraz\u00f3n humano habita un dinamismo que coloca al ser humano como un ser \u00e1vido de amor.<\/p>\n<p>En la fe cristiana la reflexi\u00f3n sobre el amor ha sido continua. San Juan mira a Dios como amor (IJn 4,8) y San Pablo expresa en un himno c\u00f3mo este amor se desglosa en diversas actitudes fundamentales (1 Cor 13,1-13). El que no ama a su hermano, no ama a Dios; el que ama a Dios, ha de amar a su hermano (1 Jn 4,20 y s.s.). Los Padres y Doctores de la Iglesia superar\u00e1n en buena medida el pensamiento griego gracias a la centralidad que dar\u00e1n al amor que nos antecede en sus meditaciones teol\u00f3gicas y filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>De modo m\u00e1s reciente, los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI han reivindicado el amor cristiano con una fuerza tal vez nunca antes vista. Basten cuatro ejemplos a este respecto: las catequesis denominadas Teolog\u00eda del cuerpo y las Enc\u00edclicas Dives in Misericordia, Deus caritas Est y Caritas in Veritate.<\/p>\n<p>Cuando el Papa Francisco publica en el a\u00f1o 2016 la Exhortaci\u00f3n postsinodal Amoris Laetitia, no pod\u00eda haber escogido un mejor t\u00edtulo: la alegr\u00eda del amor. El magisterio pontificio de esta manera aporta una nueva reflexi\u00f3n al largo itinerario emprendido desde la antig\u00fcedad y ahora renovado por una lectura desde la fe, con auxilio de la raz\u00f3n y sumergida en el contexto de los nuevos desaf\u00edos contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Amoris Laetitia es una re-flexi\u00f3n, es decir, es un doblarse sobre s\u00ed mismo para advertir la verdad sobre la situaci\u00f3n del propio coraz\u00f3n, en el noviazgo, en el matrimonio, en la familia y muy singularmente, en los momentos de dificultad y dolor. Y esta re-flexi\u00f3n se topa con un dato interior pero objetivo: la fe que habita la raz\u00f3n torn\u00e1ndose en m\u00e9todo de conocimiento.<\/p>\n<p>En efecto, la raz\u00f3n que reflexiona en Amoris Laetitia es una raz\u00f3n creyente. Una raz\u00f3n que ha descubierto la certeza sobre s\u00ed misma y sobre la verdad de una raz\u00f3n superior a s\u00ed misma. La raz\u00f3n que descubre un camino racional al dejarse informar por la fe y gracias a ello logra advertir lo que humanamente parece imposible: \u00abNadie puede ser condenado para siempre\u00bb2. Para todo ser humano, no importa cuan herido se encuentre, siempre existe camino. La certeza del cristianismo precisamente versa sobre esto: existe un Amor m\u00e1s grande que el m\u00edo, que el tuyo, que el \u00abnuestro\u00bb que rescata la vida de cualquier mezquindad, ego\u00edsmo o traici\u00f3n. Este Amor no es meramente formal o abstracto, no es un mero recurso ret\u00f3rico o una exaltaci\u00f3n emotiva propia de alg\u00fan discurso de superaci\u00f3n humana. El Amor al que nos referimos posee rostro concreto e inserci\u00f3n hist\u00f3rica: es Jesucristo, que ha muerto por nosotros en la cruz para que podamos resucitar con El, desde ahora.<\/p>\n<p>Precisamente en las siguientes l\u00edneas trataremos de mostrar las razones que amparan este nuevo esfuerzo de la Iglesia por afirmar con alegr\u00eda el valor del amor humano en el plano divino: Amoris Laetitia. No pretendemos hacer un recorrido exhaustivo por todos sus contenidos sino simplemente individuar algunas premisas y argumentos que permitan comprender su racionalidad interna y su fidelidad creativa. Y desde ah\u00ed, que nos ayuden a valorar su pertinencia como factor de renovaci\u00f3n de la pastoral de la Iglesia en el mundo de los matrimonios y las familias.<\/p>\n<h3><strong>1. CENTRALIDAD DE JESUCRISTO COMO HECHO Y NO COMO IDEA<\/strong><\/h3>\n<p>El Concilio Vaticano II ha recuperado como eje fundamental para la renovaci\u00f3n de la Iglesia, la centralidad de la persona viva de Jesucristo. \u00c9l es \u00abla luz de los pueblos\u00bb y Aquel en el que se esclarece el misterio de cada ser human0<sup>3 <\/sup>. Esta recuperaci\u00f3n no pretende ser\u00a0una argucia doctrinaria. La Iglesia, intenta en el Concilio volver la mirada al acontecimiento fundante que es de \u00edndole hist\u00f3rica y no conceptual. En otras palabras, la fe cristiana no est\u00e1 basada en una cierta filosof\u00eda, en una cierta \u00e9tica o en un cierto discurso teol\u00f3gico. Al momento de reconducir la experiencia cristiana a su origen, nos encontramos con una irrupci\u00f3n en el tiempo, con un dato emp\u00edrico imprevisible, con un acontecimiento. Concebir hist\u00f3ricamente a Dios que sorprende y rebasa al interior del tiempo , y concebir teol\u00f3gicamente al hombre que descubre c\u00f3mo trascender su propio horizonte finito y condicionado , posee un potencial heur\u00edstico inmenso. En Cristo y por Cristo, Dios se ha revelado plenamente a la humanidad y se ha acercado definitivamente a ella y, al mismo tiempo, en Cristo y por Cristo, el hombre ha conseguido plena conciencia de su dignidad, de su elevaci\u00f3n, del valor transcendental de la propia humanidad, del sentido de su existencia. M\u00e1s all\u00e1 de cualquier doctrina, m\u00e1s all\u00e1 de toda la historia de las \u00abideas\u00bb en su conjunto, el cristianismo abre un escenario nov\u00edsimo tanto en el orden religioso como en el cultural que es imposible de negar. El inmanentismo filos\u00f3fico o teol\u00f3gico se quiebra cuando se confronta con el cristianismo como acontecimiento.<\/p>\n<p>Cuando uno mira el Pontificado de San Juan Pablo II con atenci\u00f3n, no se puede dejar de percibir esto: el Papa polaco, con gran pasi\u00f3n, busc\u00f3 mostrar la irreductibilidad de Jesucristo. \u00abIrreductibilidad\u00bb significa que el cristianismo no se puede resolver o disolver en una teorizaci\u00f3n acad\u00e9mica, en un discurso moral, o en un mero \u00abbuen ejemplo\u00bb. La Enc\u00edclica program\u00e1tica Redemptor Hominis es como un manifiesto a este respecto. Jesucristo no s\u00f3lo aconteci\u00f3 hace dos mil a\u00f1os sino que se presenta operante en medio de nosotros en el presente acogiendo la humanidad de cada ser humano y con ello brind\u00e1ndole un m\u00e9todo a la Iglesia para su labor evangelizadora y de promoci\u00f3n humana. Para Juan Pablo II: \u00aben este camino que conduce de Cristo al hombre, en este camino por el que Cristo se une a todo hombre, la Iglesia no puede ser detenida por nadie\u00bb4.<\/p>\n<p>Con Benedicto WI est\u00e1 misma intuici\u00f3n se acent\u00faa al entrar en discusi\u00f3n con la reducci\u00f3n \u00e9tica del cristianismo, es decir, con el \u00abmoralismo\u00bb. Benedicto XVI en su primera Enc\u00edclica se\u00f1ala con gran fuerza que:<\/p>\n<p>No se comienza a ser cristiano por una decisi\u00f3n \u00e9tica o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientaci\u00f3n decisiva<sup>s<\/sup>.<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n se inscribe en una larga tradici\u00f3n de pensamiento que brota del Evangelio, pasa por San Agust\u00edn y los Padres de la Iglesia, y alcanza a autores contempor\u00e1neos como Romano Guardini, Henri De Lubac, Hans Urs von Balthasar y el propio Joseph Ratzinger.<\/p>\n<p>Con esto dicho, el texto papal citado podr\u00eda quedar inscrito en nuestra memoria como una m\u00e1s de las muchas frases te\u00f3ricas de un Papa que viene del mundo acad\u00e9mico. Sin embargo, lo que \u00e9l quiere decir est\u00e1 muy lejos de apuntar en esa direcci\u00f3n. Benedicto XVI precisamente mira a un lugar distinto al de la reflexi\u00f3n abstracta. Esta frase es una cr\u00edtica directa a todas las formas de cristianismo gn\u00f3stico y moralista que reducen la especificidad del Evangelio a una cierta doctrina, a un cierto ideal de decencia o a un cierto cumplimiento de normas morales, disciplinares, organizacionales o estrat\u00e9gicas.<\/p>\n<p>Para entender su contenido es \u00fatil reconstruir m\u00ednimamente la cr\u00edtica al moralismo que desde su \u00e9poca como te\u00f3logo Ratzinger realiz\u00f3 de manera continua. Para Ratzinger:<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n de transformar el cristianismo en moralismo y de concentrar todo en la acci\u00f3n moral del hombre es grande en todos los tiempos. (&#8230;) Creo que la tentaci\u00f3n de reducir el cristianismo a moralismo es grand\u00edsima incluso en nuestro tiempo (&#8230;) Dicho de otro modo, Agust\u00edn ense\u00f1a que la santidad y la rectitud cristianas no consisten en ninguna grandeza sobrehumana o talento superior. Si fuera as\u00ed, el cristianismo se convertir\u00eda en una religi\u00f3n para algunos h\u00e9roes o para grupos de elegidos<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p>El \u00abmoralismo\u00bb sucede cuando \u00abel hombre se mira s\u00f3lo a s\u00ed mismo y Dios permanece invisible e intocable\u00bb7. Mas a\u00fan, \u00abel cristianismo no es un sistema intelectual, un conjunto de dogmas, un moralismo, sino un encuentro, una historia de amor, un acontecimiento\u00bb8. Esto tiene un enorme significado. Para los fines de esta exposici\u00f3n, el mensaje de la Enc\u00edclica Deus Caritas Est consiste en la impostergable necesidad de que el cristianismo sea capaz de reproponerse nuevamente como acontecimiento, como presencia comunitaria, sociol\u00f3gicamente identificable, en la vida del mundo.<\/p>\n<p>Mientras el cristianismo no sea una presencia comunitaria visible, emp\u00edricamente constatable, quedar\u00e1 reducido a un elenco de valores \u00abinspiracionales\u00bb, sin capacidad de incidencia y transformaci\u00f3n real. \u00bfA qu\u00e9 se debe esto? Un cristianismo meramente inspiracional o \u00e9tico no es capaz de recoger la tradici\u00f3n, es decir, el ethos heredado y recreado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, la cultura real del pueblo real. Un cristianismo moralista es incapaz de interpretar la religiosidad popular, las experiencias comunitarias concretas, la dimensi\u00f3n sacramental de la Iglesia, el significado eclesiol\u00f3gico de los m\u00e1s pobres, y en el fondo, es tambi\u00e9n incapaz de inscribirse con congruencia en la historia del pueblo. Un cristianismo moralista no es una realidad encarnada, inculturada y por ello, traiciona lo esencial cristiano. En una palabra, si Jesucristo se reduce a \u00abvalores\u00bb se volatiliza la posibilidad de acoger a todos con paciencia, con caridad, con misericordia. Los \u00abvalores\u00bb y a\u00fan los \u00abpreceptos de la ley natural\u00bb no abrazan, no levantan, no salvan. S\u00f3lo una Persona viva puede salvar.<\/p>\n<p>PARA COMPRENDER EL NIVEL EPISTEMOL\u00d3GICO DE LA EXHORTACI\u00d3N: si bien es cierto que Amoris Laetitia posee afirmaciones doctrinales que requieren para su explicitaci\u00f3n de un cierto tratamiento filos\u00f3fico y teol\u00f3gico estricto, no pretende colocarse principalmente en el nivel de un tratado acad\u00e9mico de teolog\u00eda o de una reflexi\u00f3n magisterial de tipo dogm\u00e1tico. En la opini\u00f3n del que aqu\u00ed escribe Amoris Laetitia es una meditaci\u00f3n de teolog\u00eda pastoral, es decir, es una reflexi\u00f3n sapiencial y creyente que brota de la experiencia de quienes viven el drama del amor humano y que retorna a esta misma experiencia para \u00abiluminarla\u00bb tratando de encontrar su significado o camino pastoral, para el hoy de nuestro pueblo. M\u00e1s que una profundizaci\u00f3n teor\u00e9tica en orden a elaborar una cierta articulaci\u00f3n principalmente doctrinal-universal es una exhortaci\u00f3n y acentuaci\u00f3n pastoral-concreta basada en la detecci\u00f3n de gestos espec\u00edficos de la Persona viva de Jes\u00fas que respondan y acojan las urgencias y los procesos \u2014muchas veces llenos de heridas que viven los matrimonios y las familias reales.<\/p>\n<p>PARA COMPRENDER C\u00d3MO LA TEOLOG\u00edA MORAL SE VUELVE PASTORAL: Dicho de otro modo, Amoris Laetitia introduce una actitud caracter\u00edstica de la teolog\u00eda de la vida espiritual y del mismo Jes\u00fas \u2014tomar en cuenta el modo c\u00f3mo misteriosamente obra la gracia a diferentes ritmos en el interior del alma de cada persona dentro de la teolog\u00eda moral de la Iglesia, en orden a realizar un ajuste pastoral pertinente para que la Iglesia pueda ser una buena noticia para la familia en el momento actual. Y cuando decimos \u00abpertinente\u00bb nos referimos tanto al evangelio como al hombre de hoy. El tiempo tiene primac\u00eda sobre el espacio, los procesos sobre el acatamiento autom\u00e1tico, la gradualidad pastoral sobre la derivaci\u00f3n silog\u00edstica inmediata<sup>g<\/sup>. En la gu\u00eda de almas\u00a0esto suele ser muy evidente: no es la repetici\u00f3n mec\u00e1nica de ciertas tesis doctrinales o de ciertas medidas asc\u00e9ticas estandarizadas la que acerca a la persona a la vida en Cristo. S\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo hace a los santos. Y eso sucede a trav\u00e9s de diversos momentos, algunos m\u00e1s luminosos y alegres, otros m\u00e1s \u00e1ridos y confusos, y todos personal\u00edsimos. Para la vivencia real de esto, es precisa la paciencia y la atenci\u00f3n al modo c\u00f3mo Dios mismo obra en medio de los l\u00edmites, de las circunstancias, de la singularidad personal, de los aparentes \u00e9xitos y hasta de los reales o aparentes fracasos.<\/p>\n<p>PARA ENTENDER EL \u00abESTILO TEOL\u00d3GICO\u00bb DE FRANCISCO: En cierto sentido, Amoris Laetitia es un buen ejemplo de un cierto estilo teol\u00f3gico latinoamericano en el que las verdades de la fe y de la vida moral se descubren en el encuentro emp\u00edrico con la Iglesia, es decir, en la inmersi\u00f3n en la experiencia espiritual y pastoral del pueblo creyente. Esta inmersi\u00f3n posteriormente podr\u00e1 adquirir un cierto nivel reflexivo y doctrinario para luego volver a nutrir el quehacer pastoral en la vida cotidiana. Tengo la impresi\u00f3n que la teolog\u00eda latinoamericana, desde este punto de vista, no es una reflexi\u00f3n metahist\u00f3rica sobre ciertas verdades aprendidas teor\u00e9ticamente sino que al contrario, es un servicio diaconal que la raz\u00f3n realiza desde la praxis pastoral para madurar esa misma praxis pastoral. La teolog\u00eda es un momento medial y sapiencial de aquello que es su fuente y de aquello que es su fin. O dicho de otra manera, la teolog\u00eda es la conciencia reflexiva de un pueblo en movimiento, del Pueblo de Dios en movimiento.<\/p>\n<p>A este respecto, cabe decir que en algunos ambientes europeos, se sigue considerando la experiencia teol\u00f3gica y pastoral latinoamericana como la propia de una \u00abIglesia reflejo\u00bb, es decir, la experiencia de una comunidad que proyecta y aplica las aportaciones de la teolog\u00eda europea. Y esto, desde hace mucho, no es as\u00ed. En Am\u00e9rica Latina nos encontramos con una \u00abIglesia fuente\u00bb que aprende de otros pero que lo hace desde su propia peculiaridad hist\u00f3rica, cultural y eclesiol\u00f3gica contribuyendo as\u00ed a la catolicidad<sup>10 <\/sup>. El pensar de manera t\u00e1cita o expl\u00edcita que la teolog\u00eda latinoamericana no posee especificidad o que la verdadera y universal teolog\u00eda es la europea, adem\u00e1s de falso, impide apreciar el aporte que est\u00e1 significando a la Iglesia universal el don de Jorge Mario Bergoglio SJ como Sucesor de Pedro.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189213 alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.34.11.jpeg?resize=1024%2C768&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.34.11.jpeg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.34.11.jpeg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.34.11.jpeg?resize=770%2C578&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.34.11.jpeg?resize=500%2C375&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<h3><strong>2. CONCIENCIA SOBRE EL \u00abCAMBIO DE \u00c9POCA\u00bb E IMPORTANCIA DE LA APLICACI\u00d3N PRUDENCIAL DE LAS NORMAS MORALES<\/strong><\/h3>\n<p>Si Familiaris Consortio de San Juan Pablo II (1981) comenzaba con las palabras \u00abla familia, en los tiempos modernos\u00bb, Amoris Laetitia del Papa Francisco (2016) podr\u00eda haber comenzado con la expresi\u00f3n \u00abla familia en el cambio de \u00e9poca\u00bb.<\/p>\n<p>En efecto, a\u00fan cuando la distancia temporal de una y otra Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica no es mucha, el contexto cultural no es exactamente el mismo<sup>ll <\/sup>. La crisis de la modernidad ilustrada \u2014con sus diversas variaciones en cada lugar del mundo se ha profundizado. Las reacciones autodenominadas \u00abpost-modernas\u00bb no logran realmente construir una alternativa sino que al paso del tiempo evidencian m\u00e1s y m\u00e1s sus muchas deudas con la propia modernidad que pretenden superar. Por eso, algunos preferimos hablar de la \u00abpost-modernidad\u00bb como \u00abtardo-modernidad\u00bb a\u00fan cuando no negamos que exista un quiebre relevante que es precisamente el que ha generado una mutaci\u00f3n antropol\u00f3gico-cultural que ya no puede ocultarse<sup>12 <\/sup>. Ser\u00eda ocioso en este lugar discutir la pertinencia del t\u00e9rmino \u00abpost-modernidad\u00bb. Lo que s\u00ed es fundamental es la necesidad de reconocer el agotamiento del racionalismo y de sus derivados y las nuevas b\u00fasquedas que brotan de una sensibilidad que advierte que es preciso salir de los antiguos l\u00edmites y reconocer\u00a0que la realidad es m\u00e1s compleja y urgida de intentos de comprensi\u00f3n m\u00e1s hol\u00edsticos y abiertos. En medio de esto, el racionalismo se reformula hasta alcanzar expresiones nihilistas de diverso cu\u00f1o mientras que la raz\u00f3n real intenta superar su autocercioramiento a trav\u00e9s de la intersubjetividad, de la interculturalidad y hasta por medio de nuevas formas de religiosidad cat\u00f3lica y no-cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Las causas y ra\u00edces de todo este fen\u00f3meno son variadas, complejas y no siempre evidentes. Sin embargo, la resultante es un hecho emp\u00edrico en el que todos m\u00e1s o menos estamos inmersos y del que tenemos un cierto grado de conciencia. Las nuevas generaciones, los nuevos j\u00f3venes, tanto urbanos como no-urbanos, en casi cualquier parte del mundo, utilizan nuevos signos, lenguajes y perspectivas para mirar la propia vida y la de los dem\u00e1s. Esta mutaci\u00f3n en la cosmovisi\u00f3n de las personas, esta mutaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica y semi\u00f3tica, es manifestaci\u00f3n de una mutaci\u00f3n antropol\u00f3gica que posee indicadores variados, entre otros, el relativo a la transformaci\u00f3n de la vida afectiva y familiar<sup>13 <\/sup>. Amoris Laetitia, por eso, reconoce que:<\/p>\n<p>Miramos la realidad de la familia hoy en toda su complejidad, en sus luces y sombras [&#8230;] El cambio antropol\u00f3gico-cultural hoy influye en todos los aspectos de la vida y requiere un enfoque anal\u00edtico y diversificad0 <sup>14<\/sup><\/p>\n<p>Y casi simult\u00e1neamente, se reconoce con claridad, que la Iglesia no siempre ha logrado estar a la altura de las circunstancias a trav\u00e9s de su respuesta pastoral. Por ejemplo, l\u00e9ase con cuidado el siguiente par\u00e1grafo:<\/p>\n<p>Tenemos que ser humildes y realistas, para reconocer que a veces nuestro modo de presentar las convicciones cristianas, y la forma de tratar a las personas, han ayudado a provocar lo que hoy lamentamos, por lo cual nos corresponde una saludable reacci\u00f3n de autocr\u00edtica. Por otra parte, con frecuencia presentamos el matrimonio de tal manera que su fin unitivo, el llamado a crecer en el amor y el ideal de ayuda mutua, qued\u00f3 opacado por un acento casi excluyente en el deber de la procreaci\u00f3n. Tampoco hemos hecho un buen acompa\u00f1amiento de los nuevos matrimonios en sus primeros a\u00f1os, con propuestas que se adapten a sus horarios, a sus lenguajes, a sus inquietudes m\u00e1s concretas. Otras veces, hemos presentado un ideal teol\u00f3gico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificiosamente construido, lejano de la situaci\u00f3n concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales. Esta idealizaci\u00f3n excesiva, sobre todo cuando no hemos despertado la confianza en la gracia, no ha hecho que el matrimonio sea m\u00e1s deseable y atractivo, sino todo lo contrario <sup>l<\/sup><\/p>\n<p>Este y otros juicios similares a lo largo de Amoris Laetitia nos permiten sostener que este acto de Magisterio pontificio posee una cierta dosis de teolog\u00eda contextual sin caer, por supuesto, en un contextualismo disolvente. Francisco percibe el cambio de \u00e9poca como un escenario en el que la propia Iglesia se encuentra inmersa y al que la Iglesia debe responder desde la conciencia de que el formalismo ha dificultado el abrazo y la acogida de todos, en especial, de los m\u00e1s heridos y alejados.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, esta conciencia sobre el cambio de \u00e9poca, le permite a Francisco privilegiar como estrategia los procesos pastorales, es decir, el esfuerzo sostenido, constante, m\u00e1s all\u00e1 de la concentraci\u00f3n en una cierta eficacia coyuntural. El trabajo pastoral como proceso nos desintoxica del af\u00e1n de querer obtenerlo todo de un golpe. Esto que puede parecer un lugar com\u00fan en el lenguaje de la \u00abplaneaci\u00f3n pastoral\u00bb responde principalmente al realismo de la gracia. Como mencion\u00e1bamos m\u00e1s arriba, Dios act\u00faa poco a poco al interior de la vida transform\u00e1ndola desde dentro. Para aprender a leer adecuadamente la realidad como camino, como proceso, es\u00a0necesario aprender a aplicar las exigencias de la vida evang\u00e9lica acompa\u00f1ados de la virtud de la prudencia, es decir, de la sabidur\u00eda pr\u00e1ctica que modula las virtudes, las aplicaciones pr\u00e1cticas y los tiempos. S\u00f3lo as\u00ed es posible entender que:<\/p>\n<p>No todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones magisteriales. Naturalmente, en la Iglesia es necesaria una unidad de doctrina y de praxis, pero ello no impide que subsistan diferentes maneras de interpretar algunos aspectos de la doctrina o algunas consecuencias que se derivan de ella. Esto suceder\u00e1 hasta que el Esp\u00edritu nos lleve a la verdad completa (cf.Jn 16,13), es decir, cuando nos introduzca perfectamente en el misterio de Cristo y podamos ver todo con su mirada. Adem\u00e1s, en cada pa\u00eds o regi\u00f3n se pueden buscar soluciones m\u00e1s inculturadas, atentas a las tradiciones y a los desaf\u00edos locales, porque \u00ablas culturas son muy diferentes entre s\u00ed y todo principio general [&#8230;] necesita ser inculturado si quiere ser observado y aplicado\u00bb <sup>16<\/sup><\/p>\n<p>Pienso de inmediato en la pluriformidad que reviste la experiencia aut\u00e9nticamente cat\u00f3lica. Una misma fe, una misma liturgia, se encuentra expresada de formas diversas en las distintas latitudes, en los distintos ritos, en las diversas tradiciones culturales. De hecho, esto es lo que Santa Mar\u00eda de Guadalupe ense\u00f1a. Ella fue calificada por San Juan Pablo II como \u00abmodelo de evangelizaci\u00f3n perfectamente inculturada\u00bb17. La Virgen no pide que todos hablemos en N\u00e1huatl. Lo que muestra con su imagen y con su mensaje en el Nican mopohua es un m\u00e9todo: el m\u00e9todo de la Encarnaci\u00f3n, es decir, el esfuerzo por asumir lo humano, inclusive el lenguaje con sus peculiaridades simb\u00f3licas y contextuales, como camino. Porque lo que no es asumido no es redimido.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la ense\u00f1anza moral de la Iglesia esto no se traduce en una f\u00e1cil y tramposa derogaci\u00f3n de la ley natural o en la asimilaci\u00f3n acr\u00edtica de la \u00e9tica de situaci\u00f3n sino en la aplicaci\u00f3n prudencial del precepto en cada caso. Aplicaci\u00f3n que no admite excepciones pero que como veremos s\u00ed admite el\u00a0reconocimiento de atenuantes y condicionamientos que pueden hacer que los grados de imputabilidad de un pecado puedan ser de diversos tipos. Aplicaci\u00f3n que supone, as\u00ed mismo, el comprender bien no s\u00f3lo las normas morales sino tambi\u00e9n las circunstancias con sus peculiaridades al momento de discernir. Por eso, Francisco insiste: \u00abel grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas\u00bb.<\/p>\n<p>Quien quisiera que la norma moral se aplicara del mismo modo, de manera un\u00edvoca y directa, a todos los casos y circunstancias, prescinde tanto del m\u00e9todo de la Encarnaci\u00f3n como de la estructura de la reflexi\u00f3n moral que implica siempre una deliberaci\u00f3n prudencial. No es m\u00e1s seguro, como algunos parecen insinuar, que la aplicaci\u00f3n de las normas morales se realice de manera m\u00e1s o menos mec\u00e1nica sin atender a las circunstancia concretas. La comprensi\u00f3n intelectual de la norma es necesaria pero no suficiente. Francisco, por eso, insiste:<\/p>\n<p>Es verdad que las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulaci\u00f3n no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares<sup>l <\/sup>.<\/p>\n<p>Y un poco m\u00e1s adelante completar\u00e1:<\/p>\n<p>El discernimiento debe ayudar a encontrar los posibles caminos de respuesta a Dios y de crecimiento en medio de los l\u00edmites. Por creer que todo es blanco o negro a veces cerramos el camino de la gracia y del crecimiento, y desalentamos caminos de santificaci\u00f3n que dan gloria a Dios<sup>20<\/sup>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_189203\" aria-describedby=\"caption-attachment-189203\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189203\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.51.jpeg?resize=1024%2C768&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.51.jpeg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.51.jpeg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.51.jpeg?resize=770%2C578&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.51.jpeg?resize=500%2C375&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-189203\" class=\"wp-caption-text\">Rodrigo Guerra con el Card Walter Kasper:<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>3. AMOR, CARIDAD Y EROTISMO<\/strong><\/h3>\n<p>La comprensi\u00f3n del matrimonio y de la familia que aparece en Amoris Laetitia confirma la ense\u00f1anza del evangelio y del Magisterio pontificio de Juan Pablo II y Benedicto XVI sobre estos temas. Esto es particularmente perceptible cuando se toma como principio hermen\u00e9utico de esta Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica el cap\u00edtulo IV intitulado: \u00abEl amor en el matrimonio\u00bb. El amor en la mente de Francisco, como en la mente de Benedicto XVI, no est\u00e1 disociado de la verdad. Amor sin verdad deriva f\u00e1cilmente en sentimentalismo. Afirmar la verdad sin amor suele tornarse en despotismo destructiv0<sup>21<\/sup>. Por eso, el binomio amor-verdad es el que realmente pude ayudar a la reconstrucci\u00f3n de la vida. Pero el amor en Francisco es particularmente sensible a uno de sus rostros m\u00e1s radicales. En cierto sentido el m\u00e1s extremo y el que al mismo tiempo expresa el atributo m\u00e1s propio de Dios: la misericordia<sup>22 <\/sup>. De hecho, es imposible entender Amoris Laetitia al margen del marco temporal en el que ha sido publicada la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica: el a\u00f1o de la misericordia. En particular el cap\u00edtulo IV de Amoris Laetitia, en mi opini\u00f3n, adquiere su verdadera dimensi\u00f3n cuando se ilumina con la presencia de Jesucristo, misericordia encarnada, tal y como es presentado en Misericordiae vultus.<\/p>\n<p>En cierto sentido, Francisco nos muestra in actu exercito c\u00f3mo s\u00f3lo la verdad acompa\u00f1ada de amor resplandece en su belleza plena. El amor no s\u00f3lo es via cognitionis sino que es el m\u00e9todo para que la verdad pueda ser asimilada gradualmente de un modo humano. S\u00f3lo as\u00ed la verdad puede evitar ser arrojada como proyectil contra el hermano o contra s\u00ed mismo. Es el amor el camino para que la verdad no lastime sino que construya y oriente la libertad y el coraz\u00f3n hacia su plenitud.<\/p>\n<p>En efecto, el Papa Francisco en el cap\u00edtulo VIII de Amoris Laetitia comenta 1Cor 13, 4-7. En su bell\u00edsima meditaci\u00f3n se destaca que\u00a0el amor es presentado como paciencia; servicio; ausencia de envidia, alarde, arrogancia, dureza, inter\u00e9s e irritaci\u00f3n. No lleva cuentas del mal, no se alegra por la injusticia y m\u00e1s bien se goza con la verdad. Todo lo disculpa, lo cree, lo soporta y lo espera. Esta reflexi\u00f3n sobre el amor prepara las palabras dedicadas a la caridad conyugal que brota de la realidad del Sacramento del matrimonio. Al mirarlo no podemos m\u00e1s que quedar sorprendidos ante el hecho de que el fr\u00e1gil amor humano es sostenido \u00abdesde arriba\u00bb por el fuerte Amor divino: \u00abese amor fuerte, derramado por el Esp\u00edritu Santo, es reflejo de la Alianza inquebrantable entre Cristo y la humanidad que culmin\u00f3 en la entrega hasta el fin, en la cruz\u00bb23. Y sin embargo, esta irrupci\u00f3n gratuita y extraordinaria, no significa que ya todo este dado y acogido de parte del coraz\u00f3n humano tras la celebraci\u00f3n del sacramento. Nuevamente, y de manera del todo pertinente, Francisco advierte:<\/p>\n<p>No conviene confundir planos diferentes: no hay que arrojar sobre dos personas limitadas el tremendo peso de tener que reproducir de manera perfecta la uni\u00f3n que existe entre Cristo y su Iglesia, porque el matrimonio como signo implica \u00abun proceso din\u00e1mico, que avanza gradualmente con la progresiva integraci\u00f3n de los dones de Dios\u00bb<sup>[1]<\/sup><\/p>\n<p>Es as\u00ed, con una \u00abprogresiva integraci\u00f3n\u00bb gradual que eventualmente el amor conyugal supera las pruebas y madura conforme al plan de Dios. Lentamente, se afina la sensibilidad y se \u00abreinventa\u00bb el afecto, la amistad y el don propio de los esposos. De hecho, el amor en la mente de Francisco vuelve a aparecer con una estructura intr\u00ednseca de respeto incondicional por la persona humana como persona. Esto es lo que Karol Wojtyla llamaba \u00abnorma personalista de la acci\u00f3n\u00bb25 y que Francisco vuelve a colocar en el coraz\u00f3n de su reflexi\u00f3n como la mirada que permite acoger a la persona no s\u00f3lo\u00a0en los momentos iniciales de la aventura amorosa que supone el matrimonio sino tambi\u00e9n en aquellos en que el atractivo sensible no es igual y en el que el camino andado tambi\u00e9n pesa:<\/p>\n<p>La experiencia est\u00e9tica del amor se expresa en esa mirada que contempla al otro como un fin en s\u00ed mismo, aunque est\u00e9 enfermo, viejo o privado de atractivos sensibles. La mirada que valora tiene una enorme importancia, y retacearla suele hacer da\u00f1o. iCu\u00e1ntas cosas hacen a veces los c\u00f3nyuges y los hijos para ser mirados y tenidos en cuenta! Muchas heridas y crisis se originan cuando dejamos de contemplarnos. Eso es lo que expresan algunas quejas y reclamos que se escuchan en las familias: \u00abMi esposo no me mira, para \u00e9l parece que soy invisible\u00bb. \u00abPor favor, m\u00edrame cuando te hablo\u00bb. \u00abMi esposa ya no me mira, ahora s\u00f3lo tiene ojos para sus hijos\u00bb. \u00abEn mi casa yo no le importo a nadie, y ni siquiera me ven, como si no existiera\u00bb. El amor abre los ojos y permite ver, m\u00e1s all\u00e1 de todo, cu\u00e1nto vale un ser humano.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, es posible lograr lo que para muchos parece imposible: el perd\u00f3n ante las faltas del otro y la perseverancia fiel que acoge el significado de aquello que ha sido unido por Dios y que no debe ser separado por el hombre. La perseverancia fiel no est\u00e1 exenta de pruebas y fragilidades. Sin embargo, es m\u00e1s respuesta a la gracia que esfuerzo tit\u00e1nico de la voluntad. De hecho, la prueba y la vivencia de la propia fragilidad es como el camino pedag\u00f3gico de purificaci\u00f3n del amor recibido como don inmerecido. De ah\u00ed brotar\u00e1 propiamente la \u00abalegr\u00eda\u00bb matrimonial. No de una cosm\u00e9tica sonrisa que surge de aquel que oculta su debilidad, no de un aparente optimismo de aquel que maquilla la vida para que aparezca sin arrugas, sino del gozo profundo nacido del coraz\u00f3n agradecido por tanto perd\u00f3n y tanta misericordia continuas:<\/p>\n<p>La alegr\u00eda se renueva en el dolor. Como dec\u00eda san Agust\u00edn: \u00abCuanto mayor fue el peligro en la batalla, tanto mayor es el gozo en el triunfo\u00bb. Despu\u00e9s de haber sufrido y luchado\u00a0juntos, los c\u00f3nyuges pueden experimentar que vali\u00f3 la pena, porque consiguieron algo bueno, aprendieron algo juntos, o porque pueden valorar m\u00e1s lo que tienen. Pocas alegr\u00edas humanas son tan hondas y festivas como cuando dos personas que se aman han conquistado juntos algo que les cost\u00f3 un gran esfuerzo compartid0<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Es este marco de comprensi\u00f3n el que permite tambi\u00e9n mirar la sexualidad humana al interior del horizonte del amor. Cuando el amor conyugal se ha descuidado en sus aspectos de sacrificio, perd\u00f3n y oblaci\u00f3n, la vida sexual de las personas termina empobreci\u00e9ndose y perdiendo su significado. Por el contrario, esta vida se torna gozosa y humanizante en el contexto del paciente amor conyugal, es decir, en el contexto de una \u00abdiversidad reconciliada\u00bb28. As\u00ed es como se descubre que:<\/p>\n<p>La sexualidad no es un recurso para gratificar o entretener, ya que es un lenguaje interpersonal donde el otro es tomado en serio, con su sagrado e inviolable valor. As\u00ed, \u00abel coraz\u00f3n humano se hace part\u00edcipe, por decirlo as\u00ed, de otra espontaneidad\u00bb. En este contexto, el erotismo aparece como manifestaci\u00f3n espec\u00edficamente humana de la sexualidad. En \u00e9l se puede encontrar \u00abel significado esponsalicio del cuerpo y la aut\u00e9ntica dignidad del don\u00bb. En sus catequesis sobre la teolog\u00eda del cuerpo humano, ense\u00f1\u00f3 que la corporeidad sexuada \u00abes no s\u00f3lo fuente de fecundidad y procreaci\u00f3n\u00bb, sino que posee \u00abla capacidad de expresar el amor: ese amor precisamente en el que el hombre-persona se convierte en don\u00bb. El m\u00e1s sano erotismo, si bien est\u00e1 unido a una b\u00fasqueda de placer, supone la admiraci\u00f3n, y por eso puede humanizar los impulsos<sup>2 <\/sup>.<\/p>\n<p>Esta ense\u00f1anza del Papa Francisco, recoge y ampl\u00eda la teolog\u00eda del cuerpo de San Juan Pablo II. En este, como en otros temas al interior de Amoris Laetitia, se verifica un desarrollo org\u00e1nico y una continuidad creativa de manera por dem\u00e1s evidente.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189206 alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.21.jpeg?resize=1024%2C768&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.21.jpeg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.21.jpeg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.21.jpeg?resize=770%2C578&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.38.21.jpeg?resize=500%2C375&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<h3><strong>4. UNA TERAPIA DEL AMOR HERIDO Y UNA GU\u00cdA PARA LOS PERPLEJOS<\/strong><\/h3>\n<p>Rocco Buttiglione y el Card. Ennio Antonelli han escrito el libro Terapia del amor herido en \u00abAmoris Laetitia\u00bb<sup>30<\/sup>. La secci\u00f3n escrita por Buttiglione lleva un provocador t\u00edtulo que recuerda a Maim\u00f3nides: \u00abGu\u00eda para los perplejos\u00bb. Precisamente esta obra aborda algunas de las cuestiones capitales del controvertido cap\u00edtulo VIII de la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica<sup>31 <\/sup>. Me parecen muy afortunadas las expresiones usadas por Buttiglione y por el Card. Antonelli ya que, en efecto, el Papa Francisco dedica toda esta secci\u00f3n al acompa\u00f1amiento, discernimiento e integraci\u00f3n de la fragilidad matrimonial. Amoris Laetitia es realmente un recurso terap\u00e9utico para quien necesita ayuda y una hoja de ruta para los cristianos desconcertados.<\/p>\n<p>Francisco conoce bien el Magisterio de San Juan Pablo II. Por eso recupera una idea muy querida por \u00e9l: la ley de la gradualidad, que no es gradualidad en la ley sino conciencia del avance progresivo de la acci\u00f3n de los dones divinos en la persona concreta<sup>32<\/sup>. Con esto en mente Francisco nos indica: \u00abhay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici\u00f3n\u00bb33 . En otras palabras, antes de juzgar es preciso comprender. Tener soluciones prefabricadas a los diversos casos y situaciones sin una mirada llena de compasi\u00f3n y de ternura\u00a0que nos permita atender y entender las peculiaridades de cada persona y su circunstancia f\u00e1cilmente deriva en injusticia aunque la soluci\u00f3n se arrope con un lenguaje aparentemente ortodoxo. M\u00e1s a\u00fan, en ocasiones se da la impresi\u00f3n que las personas pudieran estar signadas de manera fatal por vivir al interior de una situaci\u00f3n objetiva de pecado. A este respecto, Francisco sostiene:<\/p>\n<p>Nadie puede ser condenado para siempre, porque esa no es la l\u00f3gica del Evangelio. No me refiero s\u00f3lo a los divorciados en nueva uni\u00f3n sino a todos, en cualquier situaci\u00f3n en que se encuentren<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>En efecto, el mal nunca tiene la \u00faltima palabra. Si esto comienza a ser intuido como verdadero en el orden natural al meditar la estructura ontol\u00f3gica del ma1<sup>35<\/sup>, es todav\u00eda m\u00e1s verdadero a la luz del misterio de la Redenci\u00f3n. Jes\u00fas, una y otra vez, busca a cada ser humano para reencontrarse con \u00e9l. Siempre existe un camino para la reconstrucci\u00f3n de la propia vida luego del pecado. En este sentido \u00abnadie puede ser condenado para siempre\u00bb. Jes\u00fas se ofrece como camino, verdad y vida para todos, ien todo momento!<\/p>\n<p>En el caso de los divorciados vueltos a casar es preciso mirar con atenci\u00f3n lo esencial de la propuesta del Papa Francisco. Pido una disculpa al amable lector por la siguiente colecci\u00f3n de citas esenciales. Todas ellas son necesarias para captar c\u00f3mo Francisco celosamente vela por la verdad revelada sobre la indisolubilidad matrimonia1<sup>36 <\/sup>y al mismo tiempo coloca en un lugar central una mirada llena de misericordia y de verdad para con quien vive el dolor de un matrimonio fracasado y se ha arriesgado a emprender una nueva um\u00f3n:<\/p>\n<p>El mal es un bien deficiente. Dicho de otro modo, el sujeto del mal siempre es un bien que constitutivamente se encuentra tensionado hacia su perfecci\u00f3n adecuada. Esta tensi\u00f3n, aunque no se cumpla, subsiste como una suerte de reclamo a\u00fan en el mayor de los males. Y tal vez, principalmente en ellos. Cf. C. CARDONA, Metaf\u00edsica del bien y del mal, Eunsa, Pamplona 1987.<\/p>\n<p>Los divorciados en nueva uni\u00f3n, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado r\u00edgidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastora1<sup>37<\/sup>.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n con el sacerdote, en el fuero interno, contribuye a la formaci\u00f3n de un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la posibilidad de una participaci\u00f3n m\u00e1s plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer. (&#8230;) Cuando se encuentra una persona responsable y discreta, que no pretende poner sus deseos por encima del bien com\u00fan de la Iglesia, con un pastor que sabe reconocer la seriedad del asunto que tiene entre manos, se evita el riesgo de que un determinado discernimiento lleve a pensar que la Iglesia sostiene una doble mora1<sup>33<\/sup>.<\/p>\n<p>Para entender de manera adecuada por qu\u00e9 es posible y necesario un discernimiento especial en algunas situaciones llamadas \u00abirregulares\u00bb, hay una cuesti\u00f3n que debe ser tenida en cuenta siempre, de manera que nunca se piense que se pretenden disminuir las exigencias del Evangelio. La Iglesia posee una s\u00f3lida reflexi\u00f3n acerca de los condicionamientos y circunstancias atenuantes. Por eso, ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situaci\u00f3n as\u00ed llamada \u00abirregular\u00bb viven en una situaci\u00f3n de pecado mortal, privados de la gracia santificante<sup>39<\/sup><\/p>\n<p>A causa de los condicionamientos o factores atenuantes, es posible que, en medio de una situaci\u00f3n objetiva de pecado que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y tambi\u00e9n se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia<sup>40<\/sup>.<\/p>\n<p>En ciertos casos, podr\u00eda ser tambi\u00e9n la ayuda de los sacramentos. Por eso, \u00aba los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Se\u00f1or\u00bb: Exhort. ap. Evangelii Gaudium (24 noviembre 2013), 44: AAS 105 (2013), 1038. Igualmente destaco que la Eucarist\u00eda \u00abno es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los d\u00e9biles\u00bb (ib\u00edd, 47: 1039) <sup>41 <\/sup>.<\/p>\n<p>De nuestra conciencia del peso de las circunstancias atenuantes psicol\u00f3gicas, hist\u00f3ricas e incluso biol\u00f3gicas se sigue que, \u00absin disminuir el valor del ideal evang\u00e9lico, hay que acompa\u00f1ar con misericordia y paciencia las etapas posibles de crecimiento de las personas que se van construyendo d\u00eda a d\u00eda\u00bb, dando lugar a \u00abla misericordia del Se\u00f1or que nos estimula a hacer el bien posible\u00bb. Comprendo a quienes prefieren una pastoral m\u00e1s r\u00edgida que no d\u00e9 lugar a confusi\u00f3n alguna. Pero creo sinceramente que Jesucristo quiere una Iglesia atenta al bien que el Esp\u00edritu derrama en medio de la fragilidad: una Madre que, al mismo tiempo que expresa claramente su ense\u00f1anza objetiva, \u00abno renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino\u00bb<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>De este modo podemos constatar c\u00f3mo Francisco no sostiene de manera t\u00e1cita o expl\u00edcita que una acci\u00f3n antes considerada como mala, ahora con su ense\u00f1anza, sea de repente presentada como buena. La especie moral del acto no cambia por las circunstancias o la situaci\u00f3n. Sin embargo, los grados de imputabilidad del acto ser\u00e1n diversos de acuerdo al modo c\u00f3mo el acto humano se ha realizado en cuanto tal, es decir, por el grado de conciencia y libertad implicados. Esta no es en ning\u00fan sentido una innovaci\u00f3n doctrinal sino la m\u00e1s tradicional ense\u00f1anza de la Iglesia cat\u00f3lica en estas materias, como veremos un poco mejor l\u00edneas adelante.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189219 alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?resize=1024%2C768&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?resize=770%2C578&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?resize=500%2C375&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<h4><strong>5. \u00bfC\u00d3MO RESOLVER LAS DUDAS-OBJECIONES PRESENTADAS CONTRA \u00abAMORIS LAETITIA\u00bb?<\/strong><\/h4>\n<p>Las objeciones contra la ense\u00f1anza magisterial del Papa Francisco no se han dejado esperar<sup>43 <\/sup>. Algunas versan sobre el posible acceso de los divorciados vueltos a casar a los sacramentos de la reconciliaci\u00f3n y la eucarist\u00eda. Otras sobre la\u00a0naturaleza magisterial de la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica. Y otras m\u00e1s, sobre la autoridad del Sucesor de Pedro. Ser\u00eda imposible aqu\u00ed desarrollar todas las respuestas a estas objeciones. Intentando atender lo m\u00e1s esencial de todas ellas, a continuaci\u00f3n exponemos nuestra opini\u00f3n sobre el modo de responder las \u00abdudas\u00bb que cuatro importantes cardenales de la Iglesia cat\u00f3lica han expuesto de manera privada al Papa Francisco, y despu\u00e9s de algunas semanas, han hecho p\u00fablicas.<\/p>\n<p><strong>5.1. La pedagog\u00eda cristiana: seguir a otro<\/strong><\/p>\n<p>La fe cristiana es un esc\u00e1ndalo. Dios se ha hecho carne fr\u00e1gil y ha decidido que ese involucramiento con la vida de todo hombre y mujer y de cada hombre y mujer, permanezca dentro de la historia a trav\u00e9s de la Iglesia. La Iglesia somos nosotros: fr\u00e1giles, necios, limitados. Dios se ha sumergido en nuestra humanidad finita y torpe, y la humanidad de ustedes y m\u00eda, se ha sumergido en el tierno abrazo de ese mismo Dios. Desde ese momento, todo el camino cristiano est\u00e1 marcado por la pedagog\u00eda del seguimiento a una carne concreta, que me educa y me acompa\u00f1a. No seguimos una idea, no seguimos un ideal de decencia, seguimos a una Persona viva y al modo c\u00f3mo esta Persona ha decidido quedarse junto con nosotros, sin abandonarnos. La f\u00e1cil tentaci\u00f3n gn\u00f3stica as\u00ed se evita: creyendo que el Amor de Dios se ha inclinado sobre nuestra vida, compadeci\u00e9ndose de nuestra nada, reconstruyendo por dentro lo ca\u00eddo, lo aplastado, lo herido.<\/p>\n<p>La fe se vuelve ideolog\u00eda cuando nuestra certeza sobre el esc\u00e1ndalo cristiano se da por supuesta. Cuando no es preciso recomenzar. Cuando, sin darnos cuenta, concebimos a la fe como un territorio ya conquistado. Cuando estamos m\u00e1s ciertos de nosotros mismos que de aquel que se nos ha dado como lugar de verificaci\u00f3n de nuestra experiencia.<\/p>\n<p>En efecto, Jes\u00fas eligi\u00f3 a Pedro, un pobre pescador, para guiarnos. No era te\u00f3logo, no era erudito. Sab\u00eda de peces y de redes. No fue a pesar de su fragilidad y rudeza que se torn\u00f3 roca para sostener a la Iglesia. Fue a trav\u00e9s de ellas, que Dios mismo decidi\u00f3 educarnos y sorprendernos a todos.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo creer en esto que rompe todos los esquemas? \u00bfC\u00f3mo creer que un Papa jesuita, latinoamericano, amigo de Rafael Tello, de Lucio Gera y de Methol Ferr\u00e9, posee potestad plena, suprema y universal que puede ejercitar siempre con entera libertad?<\/p>\n<p>Me parece, que esta certeza de fe se educa en la adhesi\u00f3n fiel a la compa\u00f1\u00eda que se nos regala para vivir el misterio de la Iglesia: el obispo, el p\u00e1rroco, el fundador de la comunidad de discipulado en la que nos encontramos instalados, el hermano mayor que me aconseja y me cuida, etc\u00e9tera. Dios nos regala personas que fungen como un factor de verificaci\u00f3n, como un camino para la adhesi\u00f3n de fe. A trav\u00e9s del signo sensible de su amistad y compa\u00f1\u00eda, mi coraz\u00f3n descubre que ser Iglesia nunca es una propuesta formal, abstracta o descarnada. Ser Iglesia siempre es vivir al interior de una compa\u00f1\u00eda guiada, de una obediencia y una disponibilidad. Prescindir de la mediaci\u00f3n sensible, desploma a la Iglesia como sacramento. Nuevamente, quisiera insistir: no seguimos ideas. Seguimos un acontecimiento viviente, actuante y carnal que permanece en la historia.<\/p>\n<p><strong>5.2. La carta de los cardenales Burke, Caffarra, Brandm\u00fcller y Meisner<\/strong><\/p>\n<p>Recordar toda esta pedagog\u00eda de seguimiento y adhesi\u00f3n es importante al momento de reflexionar sobre el significado de las cinco dubia (dudas) expresadas por cuatro cardenales al Papa Francisco sobre la doctrina de Amoris Laetitia, principalmente respecto del cap\u00edtulo VIII.<\/p>\n<p>La carta de los cardenales Burke, Caffarra, Brandm\u00fcller y Meisner ciertamente es cordia1<sup>44<\/sup>. Sin embargo, es lamentable que la hayan hecho p\u00fablica ya que originalmente parece haber sido escrita como una misiva privada. En muchas ocasiones cuando una carta originalmente privada es dada a conocer p\u00fablicamente sin la aprobaci\u00f3n del destinatario se comete una grave falta moral. M\u00e1s a\u00fan, no es extra\u00f1o que este tipo de recursos medi\u00e1ticos se conciban como medias de presi\u00f3n. As\u00ed mismo, declaraciones complementarias a la carta la arropan con un tono de amenaza. El cardenal Burke afirm\u00f3 que si Francisco no responde a sus cuestionamientos en un cierto plazo, los cuatro cardenales estar\u00edan prestos a \u00abun acto formal de correcci\u00f3n\u00bb al sucesor de Pedr0<sup>45 <\/sup>.<\/p>\n<p>Me pregunto, sinceramente \u00bfno se dar\u00e1n cuenta los se\u00f1ores cardenales que sus cuestionamientos, ahora p\u00fablicos, fortalecen directa e indirectamente a aquellos que desde hace a\u00f1os desconf\u00edan de Paulo VI, de Juan Pablo II, de Benedicto WI y del Concilio Vaticano II? \u00bfNo se dar\u00e1n cuenta que algunos de los sectores m\u00e1s asociados a fant\u00e1sticas teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n, a conservadurismos ideol\u00f3gicos ajenos al evangelio y al moralismo tan denunciado por el Papa Ratzinger celebran su toma de posici\u00f3n? Tal vez no tienen conciencia de todo esto. O tal vez lo minimizan. O simplemente desean de coraz\u00f3n salir de \u00abdudas\u00bb y se acercan al Papa con \u00e1nimo de aprender y no de cuestionar su Magisterio.<\/p>\n<p><strong>5.3. Respuesta a las \u00abdubia\u00bb y primera raz\u00f3n para el \u00absilencio\u00bb del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Desde mi punto de vista, la ense\u00f1anza del Papa Francisco en Amoris Laetitia es verdadera fidelidad creativa y desarrollo org\u00e1nico que explicita el dep\u00f3sito de la fe subrayando que toda verdad, para que brille en su atractivo, requiere ser afirmada con misericordia y con bondad\u00bb. El silencio guardado por el Papa ante las preguntas de los cardenales puede responder a dos cosas en mi opini\u00f3n. La primera, a que ya est\u00e1n atendidas estas cuestiones tanto en Amoris Laetitia como en las importantes homil\u00edas, mensajes y catequesis con las que Francisco ejerce su munus docendi d\u00eda con d\u00eda. Para mostrarlo de manera expl\u00edcita, procedemos a responder las dubia siguiendo las indicaciones del propio Papa Francisco y la doctrina tradicional de la Iglesia en materia de teolog\u00eda moral. La segunda raz\u00f3n, la expondremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Los cardenales preguntan si es posible ahora conceder la absoluci\u00f3n en el sacramento de la Penitencia y, en consecuencia, admitir a la Santa Eucarist\u00eda a una persona que, estando unida por un v\u00ednculo matrimonial v\u00e1lido, convive \u00abmore uxorio\u00bb con otra. La respuesta es clara. Me parece que en algunas ocasiones se podr\u00e1 y en algunas ocasiones no. Todo depender\u00e1 de si existe aut\u00e9ntico pecado mortal o si existen atenuantes que hagan de la falta un pecado aunque no de esta \u00edndole. Vale la pena recordar a este respecto que para que exista un pecado mortal se requieren tres elementos en el acto humano: materia grave, pleno conocimiento y deliberado consentimiento. La sola materia grave no constituye de suyo pecado mortal.<\/p>\n<p>En segundo lugar, se preguntan si sigue siendo v\u00e1lida la ense\u00f1anza de Juan Pablo II respecto a la existencia de normas morales absolutas, v\u00e1lidas sin excepci\u00f3n alguna, que proh\u00edben acciones intr\u00ednsecamente malas. La respuesta a esta cuesti\u00f3n es \u00abs\u00ed\u00bb, sigue siendo v\u00e1lida. Existen actos que en s\u00ed mismos, son siempre gravemente il\u00edcitos por raz\u00f3n de su objeto. Pero como Juan Pablo II recuerda \u00absi los actos son intr\u00ednsecamente malos, una intenci\u00f3n buena o determinadas circunstancias particulares pueden atenuar su malicia\u00bb47 a\u00fan cuando no la supriman del todo.<\/p>\n<p>La tercera cuesti\u00f3n es si despu\u00e9s de Amoris Laetitia n. 301, \u00bfes posible afirmar todav\u00eda que una persona que vive habitualmente en contradicci\u00f3n con un mandamiento de la ley de Dios, como por ejemplo el que proh\u00edbe el adulterio se encuentra en situaci\u00f3n objetiva de pecado grave habitual? Aqu\u00ed la respuesta amerita hacer algunas distinciones: una \u00absituaci\u00f3n de pecado grave habitual\u00bb se refiere a una conducta obstinada contraria objetivamente a la norma evang\u00e9lica, por lo tanto, no hace alusi\u00f3n a la imputabilidad, sino a la naturaleza de la acci\u00f3n en s\u00ed misma considerada. El \u00abpecado grave\u00bb se especifica por la materia grave. Por otro lado, \u00abpecado mortal\u00bb es aquella acci\u00f3n que involucra materia grave, pleno conocimiento y deliberado consentimiento. Por ello, para que una acci\u00f3n objetivamente mala sea pecado mortal se requieren ciertas condiciones subjetivas que lo hagan imputable. De este modo podemos entender que todos los pecados mortales son pecados graves, pero no todos los pecados graves son pecados mortales.<\/p>\n<p>La prohibici\u00f3n de acceder a la Eucarist\u00eda en situaci\u00f3n de pecado grave plasmada en el canon 915 descansa en la posibilidad afectar el orden de la comunidad, generar esc\u00e1ndalo y situaciones parecidas, es decir, yace en una norma disciplinar, no doctrinal, que el Papa puede modificar o que aunque no modifique puede presentar excepciones basadas en el principio can\u00f3nico de la \u00absalus animarum\u00bb. Por el contrario, la imposibilidad de acceder a la Eucarist\u00eda en pecado mortal es de orden doctrinal, no meramente disciplinar.<\/p>\n<p>Cuando se entiende correctamente esta distinci\u00f3n, ya no es posible afirmar que toda persona en situaci\u00f3n de pecado grave por definici\u00f3n se encuentra cometiendo pecados mortales. Baste pensar en personas que viven en situaciones de esclavitud sexual y en las que evidentemente existe una situaci\u00f3n de pecado grave (la prostituci\u00f3n) sin que por ello signifique que los actos que realizan son imputables a tal grado que puedan ser considerados con \u00abpleno conocimiento\u00bb y \u00abdeliberado consentimiento\u00bb (ya que hay esclavitud). Al parecer los cardenales se aproximan un poco a esto al reconocer que una persona en situaci\u00f3n de vida objetiva de pecado \u00absubjetivamente podr\u00eda no ser plenamente imputable, o no serlo para nada\u00bb. En efecto, pueden existir diversos grados de responsabilidad en un acto moral. No todo acto malo es igualmente culpable, no todo acto malo es igualmente imputable. Negar esta gradaci\u00f3n har\u00eda de la moral cristiana un rigorismo insoportable. La ense\u00f1anza constante de la Iglesia siempre ha evitado este grave error.<\/p>\n<p>La cuarta pregunta que se le hace al Papa es despu\u00e9s de las afirmaciones de \u00abAmoris Laetitia\u00bb n. 302 sobre las \u00abcircunstancias que aten\u00faan la responsabilidad moral\u00bb, \u00bfse debe considerar todav\u00eda v\u00e1lida la ense\u00f1anza de San Juan Pablo II, seg\u00fan la cual: \u00ablas circunstancias o las intenciones nunca podr\u00e1n transformar un acto intr\u00ednsecamente deshonesto por su objeto en un acto subjetivamente honesto o justificable como elecci\u00f3n&#8217;? La respuesta correcta es \u00abs\u00ed\u00bb. As\u00ed es. La circunstancia o la intenci\u00f3n modifican s\u00f3lo accidentalmente la especie moral de la acci\u00f3n. Pero ambas, son relevantes para la determinaci\u00f3n de la imputabilidad. Por eso, el Papa Francisco est\u00e1 en lo correcto al afirmar \u00abun juicio negativo sobre una situaci\u00f3n objetiva no implica un juicio sobre la imputabilidad o la culpabilidad de la persona involucrada\u00bb48.<\/p>\n<p>La quinta pregunta versa sobre si se debe considerar todav\u00eda v\u00e1lida la ense\u00f1anza de San Juan Pablo II, en la que excluye una interpretaci\u00f3n creativa del papel de la conciencia y afirma que \u00e9sta nunca est\u00e1 autorizada para legitimar excepciones a las normas morales absolutas que proh\u00edben acciones intr\u00ednsecamente malas por su objeto. De nuevo, la respuesta es \u00abs\u00ed\u00bb. Amoris Laetitia no propone excepciones a las normas morales absolutas. Lo que existen son atenuantes<\/p>\n<p>que en algunos casos pueden hacer que el pecado cometido no sea imputable a un sujeto con las caracter\u00edsticas necesarias para poder considerar su acci\u00f3n un pecado mortal. La conciencia moral no tiene un papel creativo sino que descubre, poco a poco, la verdad. El adulterio es siempre un mal. Sin embargo, el penitente en algunas ocasiones no siempre es del todo culpable. Por ello, su situaci\u00f3n de pecado en algunas ocasiones puede no ser de pecado mortal.<\/p>\n<p><strong>5.4. Segunda raz\u00f3n para comprender el silencio del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Entiendo bien que no todas las cuestiones involucradas en estas discusiones se resuelven con lo anteriormente expuesto. Para cerrar esta secci\u00f3n quisiera anotar una segunda posible raz\u00f3n que pudiere explicar el silencio que ha mantenido el Papa hasta el d\u00eda de hoy delante de las \u00abdudas\u00bb de cuatro se\u00f1ores cardenales.<\/p>\n<p>En Misericordia et misera, Francisco habla en varias ocasiones del \u00absilencio\u00bb. Explicando el encuentro de Jes\u00fas con la mujer ad\u00faltera, se\u00f1ala que a quien quer\u00eda \u00abjuzgarla y condenarla a muerte, Jes\u00fas responde con un silencio prolongado, que ayuda a que la voz de Dios resuene en las conciencias, tanto de la mujer como de sus acusadores. Estos dejan caer las piedras de sus manos y se van uno a un0<sup>49<\/sup>\u00ab. \u00bfNo ser\u00e1 esta la raz\u00f3n del silencio del Papa? \u00bfNo estar\u00e1 esperando que los hombres que le han jurado fidelidad a su persona reconsideren su posici\u00f3n y reingresen al camino pedag\u00f3gico de seguimiento y adhesi\u00f3n al Sucesor de Pedro que m\u00e1s arriba hemos se\u00f1alado? Quiera Dios, que con di\u00e1logo y buena fe, con oraci\u00f3n en com\u00fan y abrazo sincero, todos podamos caminar junto al Sucesor de Pedro y junto a los obispos en comuni\u00f3n con \u00e9l. As\u00ed podremos dar testimonio vivo de que, m\u00e1s all\u00e1 de algunas diferencias de sensibilidad, la comuni\u00f3n siempre es posible, si redescubrimos existencialmente la primac\u00eda del amor misericordioso de nuestro Dios, que a todos nos quiere y que a todos nos perdona siempre.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189216 alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.33.22.jpeg?resize=1600%2C471&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"471\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.33.22.jpeg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.33.22.jpeg?resize=300%2C88&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.33.22.jpeg?resize=1024%2C301&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.33.22.jpeg?resize=770%2C227&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.33.22.jpeg?resize=1536%2C452&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.33.22.jpeg?resize=500%2C147&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<h3><strong>6. EL CONFLICTO DE LAS INTERPRETACIONES<\/strong><\/h3>\n<p>Tanto en las dubia de los cardenales como en otras objeciones aparecidas aqu\u00ed y all\u00e1, subyace una impl\u00edcita preocupaci\u00f3n que podr\u00eda expresarse con una pregunta: \u00bfLa Iglesia puede valorar de manera diversa dos comportamientos que de manera externa son id\u00e9nticos a causa de los diferentes elementos subjetivos involucrados? Este cuestionamiento parece del todo leg\u00edtimo sobre todo si uno de repente recuerda el principio de internis ne ecclesia quidem iudicat, en el fuero interno, en la conciencia, ni la Iglesia puede Juzgar.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta objeci\u00f3n puede ser resuelta con relativa facilidad si ubicamos que este principio es prioritariamente de orden can\u00f3nico m\u00e1s que moral. De hecho, como ha se\u00f1alado certeramente Rocco Buttiglione, una formulaci\u00f3n m\u00e1s completa del principio mencionado deber\u00eda ser: ecclesia in externis non iudicat de internis La Iglesia, en el proceso can\u00f3nico, no juzga del fuero intern0<sup>50<\/sup>. El confesor, por otra parte, s\u00ed que puede tener di\u00e1logo en fuero interno con el penitente y eventualmente, previo arrepentimiento, ofrecer la absoluci\u00f3n y la eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>Este tipo de objeci\u00f3n, basada en una suerte de comprensi\u00f3n limitada sobre el fuero externo y el fuero interno, tengo la impreSi\u00f3n que ha dado lugar tambi\u00e9n a algunas interpretaciones de Amoris Laetitia que sin pretender objetarla del todo o hacer acusaciones expl\u00edcitas contra este documento magisterial del Papa Francisco, provocan que se le presente de la manera m\u00e1s restrictiva posible. Por ejemplo, mi querido Jaroslaw Merecki al querer refutar a Rocco Buttiglione y a quien aqu\u00ed escribe en un art\u00edculo publicado en la Revista oficial del Instituto Pontificio Juan Pablo II intenta afirmar que: \u00abno poseemos de alg\u00fan instrumento o de alg\u00fan procedimiento emp\u00edrico con el que se pueda verificar el estado de gracia\u00bb de las personas<sup>51 <\/sup>. Adem\u00e1s, dado que no ofrecemos un cat\u00e1logo concreto y\u00a0completo de situaciones atenuantes a considerar por parte del confesor para evaluar la posible disminuci\u00f3n de la imputabilidad de un pecado, entonces, \u00abarriesgamos dejar todo a la discrecionalidad de los confesores, entre los cuales algunos ser\u00e1n m\u00e1s rigoristas, mientras que otros ser\u00e1n m\u00e1s liberales\u00bb (&#8230;) \u00abuna tal situaci\u00f3n crear\u00eda m\u00e1s confusi\u00f3n que claridad en lo que respecta a la ense\u00f1anza de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio&#8217; <sup>52<\/sup><\/p>\n<p>No nos deja de sorprender que el discernimiento del confesor sea de esta manera pr\u00e1cticamente suprimido y se pretenda sustituirlo por una evaluaci\u00f3n m\u00e1s o menos mec\u00e1nica de la acci\u00f3n humana desde el punto de vista del mero fuero externo y una aplicaci\u00f3n m\u00e1s bien r\u00edgida de la norma moral a la diversidad de casos y situaciones.<\/p>\n<p>Este tipo de perspectiva basada en el temor a la \u00abdiscrecionalidad\u00bb del confesor es el que lleva a algunos a realizar la interpretaci\u00f3n m\u00e1s restrictiva posible de Amoris Laetitia impidiendo completamente el acceso a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar, a menos que vivan como hermanos. Consideramos que con lo que hemos explicado en esta exposici\u00f3n podemos descubrir que este tipo de autores se distancian de la adhesi\u00f3n al Magisterio pontificio rectamente interpretado y prefieren una cierta modalidad de tuciorismo como suced\u00e1neo de esta adhesi\u00f3n. Por ejemplo, parece que esta posici\u00f3n restrictiva es la que caracteriza a Jos\u00e9 Granados, a Stephan Kampowski y a Juan Jos\u00e9 P\u00e9rez-Soba en su libro Amoris Laetitia. Acompagnare, Discernere, Integrare. Vademecum per una nuova pastoralefamiliare%.<\/p>\n<p>Muy distinta es la postura que han asumido los obispos de la provincia de Buenos Aires en su documento orientativo para aplicar el cap\u00edtulo VIII de la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica:<\/p>\n<p>Si se llega a reconocer que, en un caso concreto, hay limitaciones que aten\u00faan la responsabilidad y la culpabilidad (Cf.\u00a0301-302), particularmente cuando una persona considere que caer\u00eda en una ulterior falta da\u00f1ando a los hijos de la nueva uni\u00f3n, Amoris Laetitia abre la posibilidad del acceso a los sacramentos de la Reconciliaci\u00f3n y la Eucarist\u00eda (Cf. notas 336 y 351). (&#8230;) Puede ser conveniente que un eventual acceso a los sacramentos se realice de manera reservada, sobre todo cuando se prevean situaciones conflictivas. Pero al mismo tiempo no hay que dejar de acompa\u00f1ar a la comunidad para que crezca en un esp\u00edritu de comprensi\u00f3n y de acogida, sin que ello implique crear confusiones en la ense\u00f1anza de la Iglesia acerca del matrimonio indisoluble<sup>S4<\/sup>.<\/p>\n<p>Esta toma de posici\u00f3n de los obispos de la regi\u00f3n de Buenos Aires ha sido comentada personalmente por el Papa Francisco del siguiente modo:<\/p>\n<p>El escrito es muy bueno y explicita cabalmente el sentido del cap\u00edtulo VIII de Amoris Laetitia. No hay otras interpretaciones55.<\/p>\n<p>Luego de esta declaraci\u00f3n del Papa Francisco es imposible argumentar que est\u00e1 terminantemente prohibido el acceso a los sacramentos a todas las personas que vivan en una situaci\u00f3n de pecado grave. Siempre habr\u00e1 que mirar caso por caso y si existe pecado mortal sin arrepentimiento no se podr\u00e1 ofrecer la absoluci\u00f3n y la eucarist\u00eda. Pero en algunas ocasiones, s\u00ed que se podr\u00e1. Una vez m\u00e1s hay que decir: \u00abA causa de los condicionamientos o factores atenuantes, es posible que, en medio de una situaci\u00f3n objetiva de pecado que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno se pueda vivir en gracia de Dios<sup>56<\/sup>\u00ab. Este es el camino. Camino que nunca es est\u00e1tico sino que requiere un \u00abdiscernimiento din\u00e1mico\u00bb a lo largo de las etapas de maduraci\u00f3n y conversi\u00f3n de la persona<sup>57<\/sup>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_189209\" aria-describedby=\"caption-attachment-189209\" style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189209\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.37.50.jpeg?resize=1024%2C768&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"768\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.37.50.jpeg?w=1024&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.37.50.jpeg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.37.50.jpeg?resize=770%2C578&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.37.50.jpeg?resize=500%2C375&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-189209\" class=\"wp-caption-text\">Rodrigo Guerra con el Prep\u00f3sito de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas<\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>7. A MODO DE CONCLUSI\u00d3N: NO DESESPERAR POR NUESTROS L\u00cdMITES<\/strong><\/h3>\n<p>Uno de los par\u00e1grafos menos comentados de Amoris Laetitia es el \u00faltimo. Su belleza y verdad son extraordinarias. Tengo la impresi\u00f3n que este peque\u00f1o texto no est\u00e1 colocado simplemente para cerrar ret\u00f3ricamente la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica. En cierto sentido nos permite contemplar de manera sint\u00e9tica, sapiencial y pastoral el mensaje central de todo el\u00a0documento. Amoris Laetitia no es un tratado sistem\u00e1tico y exhaustivo que agote todas las materias de la teolog\u00eda moral del matrimonio yla familia. Amoris Laetitia es m\u00e1s un m\u00e9todo para encontrar c\u00f3mo Dios busca cuidar el amor, atender el amor y curar el amor a lo largo de la vida de las personas. Es un m\u00e9todo para no desesperar por nuestros l\u00edmites. Creo que no hay mejor manera de terminar esta meditaci\u00f3n que con estas profundas l\u00edneas que al mismo tiempo traslucen la verdad sobre lo que existe en el fondo del coraz\u00f3n del Papa Francisco en estas materias:<\/p>\n<p>Las palabras del Maestro (Cf. Mt 22,30) y las de san Pablo (Cf. 1 Co 7,29-31) sobre el matrimonio, est\u00e1n insertas \u2014no casualmente en la dimensi\u00f3n \u00faltima y definitiva de nuestra existencia, que necesitamos recuperar. De ese modo, los matrimonios podr\u00e1n reconocer el sentido del camino que est\u00e1n recorriendo. Porque, como recordamos varias veces en esta Exhortaci\u00f3n, ninguna familia es una realidad celestial y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduraci\u00f3n de su capacidad de amar. Hay un llamado constante que viene de la comuni\u00f3n plena de la Trinidad, de la uni\u00f3n preciosa entre Cristo y su Iglesia, de esa comunidad tan bella que es la familia de Nazaret y de la fraternidad sin manchas que existe entre los santos del cielo. Pero adem\u00e1s, contemplar la plenitud que todav\u00eda no alcanzamos, nos permite relativizar el recorrido hist\u00f3rico que estamos haciendo como familias, para dejar de exigir a las relaciones interpersonales una perfecci\u00f3n, una pureza de intenciones y una coherencia que s\u00f3lo podremos encontrar en el Reino definitivo. Tambi\u00e9n nos impide juzgar con dureza a quienes viven en condiciones de mucha fragilidad. Todos estamos llamados a mantener viva la tensi\u00f3n hacia un m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos y de nuestros l\u00edmites, y cada familia debe vivir en ese est\u00edmulo constante. Caminemos familias, sigamos caminando. Lo que se nos promete es siempre m\u00e1s. No desesperemos por nuestros l\u00edmites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comuni\u00f3n que se nos ha prometido<sup>S8<\/sup><\/p>\n<p><em><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/em><\/p>\n<p>ANTONELLI, E. &#8211; Bl_m1GLIONE, R. Terapia dell&#8217;amore ferito in \u00abAmoris Laetitia\u00bb. Milano: Ares, 2017.<\/p>\n<p>BENEDICTO XVI, Caritas in Veritate. Recuperado de http:\/\/ w2.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html<\/p>\n<p>BENEDICTO XVI, Deus Caritas Est. Recuperado de <a href=\"http:\/\/w2.vatican\" rel=\"nofollow\">http:\/\/w2.vatican<\/a>. va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf benwi enc 20051225 deus-caritas-est.html<\/p>\n<p>CARDONA, C. Metaf\u00edsica del bieny del mal. Pamplona: Eunsa, 1987.<\/p>\n<p>FINNIS, J. &amp; GRISEZ, G. The Misuse ofAmoris Laetitia to Support<\/p>\n<p>Errors Against the Catholic Faith. A letter to the Supreme Pontiff Francis, to all Bishops in communion with him, and to the rest of the Christian faithfull. Recuperado de <a href=\"http:\/\/www.twotlj.org\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.twotlj.org\/<\/a> OW-MisuseAL.pdf<\/p>\n<p>FRANCISCO. Carta a Mons. Sergio Alfredo Fenoy. Delegado de la Regi\u00f3n pastoral Buenos Aires, 5 de septiembre de 2016. Recuperado de <a href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2016\/documents\/papa-francesco_20160905_regionepastorale-buenos-aires.html\" rel=\"nofollow\">https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/letters\/2016\/documents\/papa-francesco_20160905_regionepastorale-buenos-aires.html<\/a><\/p>\n<p>FRANCISCO. Carta Apost\u00f3lica \u00abMisericordia et Misera\u00bb. Recuperado de <a href=\"https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/papa-francesco-lettera-ap_20161120_misericordia-et-misera.html\" rel=\"nofollow\">https:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/papa-francesco-lettera-ap_20161120_misericordia-et-misera.html<\/a><\/p>\n<p>FRANCISCO. Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica postsinodal \u00abAmoris Laetitia&#8217;\u00ed Recuperado de <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/<\/a> apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazioneap_20160319_amoris-laetitia.html<\/p>\n<p>FRANCISCO. Misericordiae vultus. Bula de convocaci\u00f3n del Jubileo extraordinario de la Misericordia. Recuperado de https:\/\/ w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/papa-francesco_bolla 20150411_misericordiae-vultus.html<\/p>\n<p>GUERRA L\u00d3PEZ, R. Afirmar a la persona por s\u00ed misma. M\u00e9xico: ComiSi\u00f3n Nacional de los Derechos Humanos, 2003.<\/p>\n<p>\u00abAm\u00e9rica Latina en proceso de transformaci\u00f3n: una aproximaci\u00f3n descriptiva\u00bb, en AA. VV., \u00bfCambio de \u00e9poca? El caminar de la Iglesia en el contexto actual. Bogot\u00e1: CELAM, 2016.<\/p>\n<p>\u00abAmoris Laetitia: desarrollo org\u00e1nico y fidelidad creativa\u00bb, en L&#8217;Osservatore Romano. Edici\u00f3n en espa\u00f1ol, 22 de julio de 2016, pp. 7-9;<\/p>\n<p>\u00abFedelt\u00e0 creativa\u00bb, en L &#8216;Osservatore Romano, 23 de julio de\u00a02016, p. 5;<\/p>\n<p>\u00abAprender los unos de los otros. Respuesta y propuesta a Jaroslaw Merecki\u00bb, en L &#8216;Espresso, 18 de agosto de 2016: http:\/\/ chiesa.espresso.repubblica.it\/articolo\/1351355.html ;<\/p>\n<p>\u00abFrancisco va a causar un cisma con Amoris Laetitia. iNo!\u00bb, en ALETEIA, 3 de mayo de 2016: <a href=\"https:\/\/es.aleteia\" rel=\"nofollow\">https:\/\/es.aleteia<\/a>. org\/2016\/05\/03\/francisco-va-a-causar-un-cisma-con-laamoris-laetitia-no\/;<\/p>\n<p>\u00abQueridos Cardenales&#8230;\u00bb, en Vatican Insider, 23 de noviembre de 2016: <a href=\"http:\/\/www.lastampa.it\/2016\/11\/23\/vaticaninsider\/es\/comentarios\/queridos-cardenales-Zq4zS3VoH2REeXZ08YUc70\/pagina.htm1\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.lastampa.it\/2016\/11\/23\/vaticaninsider\/es\/comentarios\/queridos-cardenales-Zq4zS3VoH2REeXZ08YUc70\/pagina.htm1<\/a> .<\/p>\n<p>. \u00abCristianismo y cambio de \u00e9poca. Transformaciones educativas y culturales de la sociedad y de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina\u00bb, en Congreso Internacional \u00abDe Puebla a Aparecida: Iglesia y sociedad en Am\u00e9rica Latina 1979-2007&#8242;,&#8217; Istituto Luigi Sturzo, Roma (en curso de publicaci\u00f3n).<\/p>\n<p>JUAN PABLO II. Discurso inaugural de Santo Domingo, 12 de octubre de 1992. Recuperado de <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/johnpaul-ii\/es\/speeches\/1992\/october\/documents\/hf_jp-ii_\" rel=\"nofollow\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/johnpaul-ii\/es\/speeches\/1992\/october\/documents\/hf_jp-ii_<\/a> spe_19921012 iv-conferencia-latinoamerica.html<\/p>\n<p>JUAN PABLO 11. Redemptor Hominis.<\/p>\n<p>JUAN PABLO 11. Veritatis Splendor.<\/p>\n<p>JUAN PABLO 11. Ecclesia in America.<\/p>\n<p>LIMA VAZ, H. C. \u00abIgreja-reflexo vs Igreja-fonte\u00bb, en Cuadernos Brasileiros, 11.47, (1968): 17-22.<\/p>\n<p>LLANO, A. La nueva sensibilidad. Madrid: Espasa, 1988.<\/p>\n<p>MAGISTER, S. \u00abClarificar. La apelaci\u00f3n de cuatro cardenales al Papa\u00bb, 14 de noviembre de 2016. Recuperado de http:\/\/ chiesa.espresso.repubblica.it\/articulo\/ 1351414ffae.html?sp y&amp;refresh_ce<\/p>\n<p>MERECKI, J. \u00abNota su alcune interpretazioni di Amoris Laetitia\u00bb, en Anthropotes, vol. XXXII, n. 2 (2016): 335-346.<\/p>\n<p>PAZ, O. La llama doble. Amory erotismo. M\u00e9xico: Seix Barral, 1993.<\/p>\n<p>RATZINGER, J. \u00abPresentaci\u00f3n del libro El Poder y la Gracia. Actualidad de San Agust\u00edn\u00bb. 30 Giorni, n. 5 (2005). Recuperado de <a href=\"http:\/\/www.30giorni.it\/articoli_id_8901_12.htm\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.30giorni.it\/articoli_id_8901_12.htm<\/a><\/p>\n<p>RATZIN GER, J. Homil\u00eda en la Misa celebrada con motivo de la muerte de Luigi Giussani, 24 defebrero 2005. Recuperado de <a href=\"http:\/\/www\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www<\/a>. vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/ rc_con_cfaith_doc 20050224_homily-giussani_sp.html<\/p>\n<p>REGI\u00d3N PASTORAL BUENOS AIRES, Criterios b\u00e1sicos para la aplicaci\u00f3n del cap\u00edtulo VIII de \u00abAmoris Laetitia\u00bb, 5 de septiembre de 2016.<\/p>\n<p>SEIFERT, J. \u00abLa Alegr\u00eda del Amor: Alegr\u00edas, Tristezas y Esperanzas\u00bb, en Aemaet. Wissenschaftliche Zeitschrift ftir Philosophie und Theologie, vol 5, No 2 (2016): 86-158.<\/p>\n<p>TORNIELLI, A. \u00abAmoris Laetitia; el \u00faltimatum de Burke a Francisco\u00bb, en Vatican Insider, 20 de noviembre de 2016: http:\/\/ <a href=\"http:\/\/www.lastampa.it\/2016\/12\/20\/vaticaninsider\/es\/vaticano\/\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.lastampa.it\/2016\/12\/20\/vaticaninsider\/es\/vaticano\/<\/a> amoris-laetitia-el-ultimtum-de-burke-a-francisco-ZOV5JmsCaqd8kYYwkDxcmM\/pagina.html<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Vista-de-Para-comprender-Amoris-Laetitia.-Premisas-y-argumentos-respuesta-a-dudas-y-objeciones-camino-y-esperanza.pdf\">Vista de Para comprender Amoris Laetitia. Premisas y argumentos, respuesta a dudas y objeciones, camino y esperanza<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-189344 alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Guat.jpg?resize=940%2C788&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"940\" height=\"788\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Guat.jpg?w=940&amp;ssl=1 940w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Guat.jpg?resize=300%2C251&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Guat.jpg?resize=770%2C645&amp;ssl=1 770w, https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Guat.jpg?resize=500%2C419&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una lectura rigurosa del ensayo de Rodrigo Guerra L\u00f3pez sobre Amoris Laetitia revela c\u00f3mo la Iglesia, lejos del rigorismo abstracto, acoge la fragilidad humana mediante la misericordia, el discernimiento pastoral y la primac\u00eda de la gracia<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":189219,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"_wpcom_ai_launchpad_first_post":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[72],"tags":[10114,24693,42592,617,4310,2618,3592,124202,158,13086,124203,50819,58880],"class_list":["post-189177","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","tag-amoris-laetitia-3","tag-discernimiento-pastoral","tag-etica-cristiana","tag-familia","tag-gracia","tag-matrimonio-es","tag-misericordia-es","tag-moralismo","tag-papa-francisco","tag-rodrigo-guerra-lopez","tag-sacramentos-divorciados-en-nueva-union","tag-teologia-moral","tag-trending-es-151"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>No desesperemos por nuestros l\u00edmites &#8211; Exaudi<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"No desesperemos por nuestros l\u00edmites &#8211; Exaudi\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Una lectura rigurosa del ensayo de Rodrigo Guerra L\u00f3pez sobre Amoris Laetitia revela c\u00f3mo la Iglesia, lejos del rigorismo abstracto, acoge la fragilidad humana mediante la misericordia, el discernimiento pastoral y la primac\u00eda de la gracia\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Exaudi\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNews\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-10-16T06:30:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2026-10-16T07:36:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"768\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Rodrigo Guerra L\u00f3pez\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Exaudi_News\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Exaudi_News\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Rodrigo Guerra L\u00f3pez\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"64 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Rodrigo Guerra L\u00f3pez\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/42c0731aeb305e3ac79b333a9b056576\"},\"headline\":\"No desesperemos por nuestros l\u00edmites\",\"datePublished\":\"2026-10-16T06:30:45+00:00\",\"dateModified\":\"2026-10-16T07:36:58+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/\"},\"wordCount\":12777,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1\",\"keywords\":[\"Amoris laetitia\",\"discernimiento pastoral\",\"\u00e9tica cristiana\",\"Familia\",\"Gracia\",\"matrimonio\",\"misericordia\",\"moralismo\",\"papa francisco\",\"Rodrigo Guerra L\u00f3pez\",\"sacramentos divorciados en nueva uni\u00f3n\",\"Teolog\u00eda Moral\",\"Trending\"],\"articleSection\":[\"An\u00e1lisis\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/\",\"name\":\"No desesperemos por nuestros l\u00edmites &#8211; Exaudi\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1\",\"datePublished\":\"2026-10-16T06:30:45+00:00\",\"dateModified\":\"2026-10-16T07:36:58+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/42c0731aeb305e3ac79b333a9b056576\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2026\\\/10\\\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1\",\"width\":1024,\"height\":768},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"No desesperemos por nuestros l\u00edmites\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/\",\"name\":\"Exaudi\",\"description\":\"News\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/42c0731aeb305e3ac79b333a9b056576\",\"name\":\"Rodrigo Guerra L\u00f3pez\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/02\\\/245082302_6181234165250954_6448050537833736732_n.jpg?fit=300%2C225&ssl=1\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/02\\\/245082302_6181234165250954_6448050537833736732_n.jpg?fit=300%2C225&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2022\\\/02\\\/245082302_6181234165250954_6448050537833736732_n.jpg?fit=300%2C225&ssl=1\",\"caption\":\"Rodrigo Guerra L\u00f3pez\"},\"description\":\"Doctor en filosof\u00eda por la Academia Internacional de Filosof\u00eda en el Principado de Liechtenstein; miembro ordinario de la Pontificia Academia para la Vida, de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales; Secretario de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina. E-mail: rodrigoguerra@mac.com\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/author\\\/rodrigoguerra\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"No desesperemos por nuestros l\u00edmites &#8211; Exaudi","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"No desesperemos por nuestros l\u00edmites &#8211; Exaudi","og_description":"Una lectura rigurosa del ensayo de Rodrigo Guerra L\u00f3pez sobre Amoris Laetitia revela c\u00f3mo la Iglesia, lejos del rigorismo abstracto, acoge la fragilidad humana mediante la misericordia, el discernimiento pastoral y la primac\u00eda de la gracia","og_url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/","og_site_name":"Exaudi","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNews","article_published_time":"2026-10-16T06:30:45+00:00","article_modified_time":"2026-10-16T07:36:58+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":768,"url":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Rodrigo Guerra L\u00f3pez","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Exaudi_News","twitter_site":"@Exaudi_News","twitter_misc":{"Escrito por":"Rodrigo Guerra L\u00f3pez","Tiempo de lectura":"64 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/"},"author":{"name":"Rodrigo Guerra L\u00f3pez","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/42c0731aeb305e3ac79b333a9b056576"},"headline":"No desesperemos por nuestros l\u00edmites","datePublished":"2026-10-16T06:30:45+00:00","dateModified":"2026-10-16T07:36:58+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/"},"wordCount":12777,"image":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1","keywords":["Amoris laetitia","discernimiento pastoral","\u00e9tica cristiana","Familia","Gracia","matrimonio","misericordia","moralismo","papa francisco","Rodrigo Guerra L\u00f3pez","sacramentos divorciados en nueva uni\u00f3n","Teolog\u00eda Moral","Trending"],"articleSection":["An\u00e1lisis"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/","url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/","name":"No desesperemos por nuestros l\u00edmites &#8211; Exaudi","isPartOf":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1","datePublished":"2026-10-16T06:30:45+00:00","dateModified":"2026-10-16T07:36:58+00:00","author":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/42c0731aeb305e3ac79b333a9b056576"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1","width":1024,"height":768},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/no-desesperemos-por-nuestros-limites\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/exaudi.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"No desesperemos por nuestros l\u00edmites"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#website","url":"https:\/\/exaudi.org\/","name":"Exaudi","description":"News","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/exaudi.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/42c0731aeb305e3ac79b333a9b056576","name":"Rodrigo Guerra L\u00f3pez","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/245082302_6181234165250954_6448050537833736732_n.jpg?fit=300%2C225&ssl=1","url":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/245082302_6181234165250954_6448050537833736732_n.jpg?fit=300%2C225&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/245082302_6181234165250954_6448050537833736732_n.jpg?fit=300%2C225&ssl=1","caption":"Rodrigo Guerra L\u00f3pez"},"description":"Doctor en filosof\u00eda por la Academia Internacional de Filosof\u00eda en el Principado de Liechtenstein; miembro ordinario de la Pontificia Academia para la Vida, de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales; Secretario de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina. E-mail: rodrigoguerra@mac.com","url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/author\/rodrigoguerra\/"}]}},"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pgKjF2-Ndf","jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-15-at-13.32.36.jpeg?fit=1024%2C768&ssl=1","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/98"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=189177"}],"version-history":[{"count":30,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":189349,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/189177\/revisions\/189349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/189219"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=189177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=189177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=189177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}