{"id":150807,"date":"2025-12-17T14:29:05","date_gmt":"2025-12-17T13:29:05","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=150807"},"modified":"2025-12-17T19:58:02","modified_gmt":"2025-12-17T18:58:02","slug":"la-paradoja-del-pecado-original-a-la-luz-de-la-fisica-cuantica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/la-paradoja-del-pecado-original-a-la-luz-de-la-fisica-cuantica\/","title":{"rendered":"La paradoja del pecado original a la luz de la f\u00edsica cu\u00e1ntica"},"content":{"rendered":"<h3><strong>1. Introducci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>La doctrina del pecado original es crucial en la ense\u00f1anza de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre la salvaci\u00f3n y en la visi\u00f3n antropol\u00f3gica que de ella deriva: todos los hombres necesitan salvaci\u00f3n y esta es ofrecida a todos gracias a Cristo. \u201cNo se puede lesionar la revelaci\u00f3n del pecado original sin atentar contra el Misterio de Cristo\u201d (CEC 389).<\/p>\n<p><iframe title=\"Spotify Embed: La paradoja del pecado original a la luz de la f\u00edsica cu\u00e1ntica\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/6ljyX8eRMQTWuaZMcA9VEu?si=4d9bad828c404f15&amp;utm_source=oembed\"><\/iframe><\/p>\n<p>Para fortalecer la fe en esta ense\u00f1anza, conviene mostrar que se adecua a los datos cient\u00edficos sobre la evoluci\u00f3n humana, especialmente en los dos contextos siguientes:<\/p>\n<ol>\n<li>Biol\u00f3gicamente resulta imposible definir un individuo que sea el primer <em>Homo sapiens<\/em>. El concepto de \u201cespecies\u201d es biol\u00f3gicamente vago: se puede hablar de <em>Homo sapiens<\/em> solo por comparaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n en un momento en que la especie se considera \u201cbien definida\u201d, como actualmente. Los estudios de los \u00faltimos 10 a\u00f1os prueban que el origen de la especie humana en \u00c1frica es fragmentado y no se puede establecer biol\u00f3gicamente un \u00fanico lugar de origen o de nacimiento: todas las caracter\u00edsticas que la humanidad presenta hoy, est\u00e1n bien establecidas s\u00f3lo hace unos 12000 a\u00f1os, es decir en el Neol\u00edtico (cfr. <a href=\"https:\/\/www.cell.com\/trends\/ecology-evolution\/fulltext\/S0169-5347(18)30117-4\">Scerri et al. 2018<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.newscientist.com\/article\/mg26535311-300-why-its-so-hard-to-tell-when-homo-sapiens-became-a-distinct-species\/\">Barras, 2025<\/a>), lo que concuerda con el ambiente cultural y nivel de civilizaci\u00f3n que describe el G\u00e9nesis. Esto implica que la creaci\u00f3n del hombre a imagen de Dios ocurre al interior de una poblaci\u00f3n m\u00e1s o menos grande de creaturas <em>Homo sapiens<\/em>: es este momento el que, en definitiva, nos permite establecer el comienzo de la humanidad.<\/li>\n<li>En todas las especies animales, el material gen\u00e9tico transmite por generaci\u00f3n enfermedad, muerte y mecanismos gen\u00e9ticos ego\u00edstas; estos condicionamientos evolutivos valen l\u00f3gicamente tambi\u00e9n para la especie <em>Homo sapiens<\/em>.Ahora bien, seg\u00fan <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c1p7_sp.html#III%20El%20pecado%20original\">CEC 405<\/a>, el hecho de que el hombre a imagen de Dios \u00a0est\u00e9 sometido a la enfermedad, a la muerte y a la concupiscencia es una consecuencia del pecado original. Por ello, en la medida que el hombre a imagen de Dios se identifica con la especie animal <em>Homo sapiens<\/em>, habr\u00eda que concluir que estos condicionamientos enraizados en la evoluci\u00f3n, y presentes en las dem\u00e1s especies animales, son debidos al pecado original; y esto equivale a decir que ocurren de forma retroactiva, dando lugar a una paradoja.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Por otra parte, la f\u00edsica cu\u00e1ntica, especialmente el teorema de \u201ccontextualidad\u201d, pone en el centro el siguiente principio: la realidad f\u00edsica incluye dos ingredientes fundamentales, nuestras decisiones y las decisiones con las que la \u201cnaturaleza\u201d responde a las nuestras. (cfr. <a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/2410-3896\/10\/3\/43\">Suarez 2025<\/a>). En base a este principio propongo la tesis de que Dios gu\u00eda el mundo <em>anticipando<\/em> las posibles acciones humanas: Dios al crear el mundo, lo hace teniendo en cuenta todas las posibles decisiones que los hombres pueden tomar en el curso de la historia y respeta nuestra libertad, pero toma tambi\u00e9n decisiones que pueden rectificar posibles errores nuestros.<\/p>\n<p>En este ensayo sostengo que esta perspectiva de la \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d puede contribuir a resolver la paradoja del pecado original, formulada en 2), y a conciliar la implicaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n se\u00f1alada en 1), con la ense\u00f1anza de que \u201cel estado de pecado original procede de un pecado cometido por un solo hombre, y es transmitido a todos los hombres por la generaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<h3><strong>2. La doctrina del pecado original en la ense\u00f1anza de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/strong><\/h3>\n<p>Para la cuesti\u00f3n de la transmisi\u00f3n del pecado original, el texto m\u00e1s expl\u00edcito del Magisterio es la enc\u00edclica <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_12081950_humani-generis.html\"><em>Humani generis, 30<\/em><\/a> de Pio XII, que, citando al Decreto sobre el pecado original del Concilio de Trento, declara:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Mas, cuando ya se trata de la otra hip\u00f3tesis, es a saber, la del poligenismo, los hijos de la Iglesia no gozan de la misma libertad, porque los fieles cristianos no pueden abrazar la teor\u00eda de que despu\u00e9s de Ad\u00e1n hubo en la tierra verdaderos hombres no procedentes del mismo protoparente por natural generaci\u00f3n, o bien de que Ad\u00e1n significa el conjunto de muchos primeros padres, pues no se ve claro c\u00f3mo tal sentencia pueda compaginarse con cuanto las fuentes de la verdad revelada y los documentos del Magisterio de la Iglesia ense\u00f1an sobre el pecado original, que procede de un pecado en verdad cometido por un solo Ad\u00e1n individual y moralmente, y que, transmitido a todos los hombres por la generaci\u00f3n, es inherente a cada uno de ellos como suyo propio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(cfr. Rom. V, 12-19; Conc. Trident., sess. V, can. 1-4).<\/p>\n<p>Joseph Ratzinger, como profesor en M\u00fcnster en 1964, ha defendido la tesis de <em>Humani generis<\/em> deja la puerta abierta al \u201cpoligenismo biol\u00f3gico\u201d, a saber, la teor\u00eda de que la humanidad desciende de varias parejas, siempre que se mantenga que el pecado original proviene del pecado cometido por un primer individuo o una primera pareja que Dios cre\u00f3 a su imagen al origen de la humanidad, posici\u00f3n que Ratzinger llamaba \u201cmonogenismo teol\u00f3gico\u201d (<a href=\"https:\/\/repositorio.sandamaso.es\/bitstream\/123456789\/350\/1\/03%20Sanz%20Sanchez.pdf\">Sanz, 2018<\/a>). M\u00e1s tarde, como Arzobispo de Munich, en sus Fastenpredigten de 1981, impugnaba la doctrina de una transmisi\u00f3n hereditaria del \u201cpecado original\u201d \u2012 una ense\u00f1anza central de <em>Humani generis <\/em>\u2012 y propon\u00eda su transmisi\u00f3n como un \u201cda\u00f1o relacional\u201d (la publicaci\u00f3n ha sido reeditada en 2014 y 2024 dando como autor <a href=\"https:\/\/www.amazon.de\/Anfang-schuf-Gott-Konsequenzen-Sch%C3%B6pfungsglaubens\/dp\/3894113340#detailBullets_feature_div\">Joseph Ratzinger\/Benedicto XVI<\/a>, y es ahora difundida por el Instituto Papa Benedicto XVI bajo la voz <a href=\"http:\/\/www.institut-papst-benedikt.de\/nc\/ergebnisausgabe\/schriften\/erbsuende\/text\/erbsuende.html\">Erbs\u00fcnde<\/a>).<\/p>\n<p>El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica precisa que el \u201cpecado original\u201d es un pecado \u201ccontra\u00eddo\u201d, \u201cno cometido\u201d, un estado y no un acto; el estado de pecado original es una consecuencia del primer pecado cometido por un ser humano (el primer pecador) individual y personalmente, que \u201cser\u00e1 transmitido por propagaci\u00f3n a toda la humanidad, es decir, por la transmisi\u00f3n de una naturaleza humana privada de la santidad y de la justicia originales.\u201d (cfr. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c1p7_sp.html#III%20El%20pecado%20original\">CEC 404<\/a>); a causa del primer pecado, cada hombre viene al mundo sin estar unido con Dios por la gracia, y sometido a la enfermedad, la muerte y la concupiscencia (cfr. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c1p7_sp.html#III%20El%20pecado%20original\">CEC 405<\/a>).<\/p>\n<p>En consonancia con esto, presento a continuaci\u00f3n una explicaci\u00f3n que se inspira en la de Ratzinger, pero muestra, haciendo recurso a la \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d, que parece posible armonizar los datos cient\u00edficos con la idea de <em>Humani generis<\/em> de que la trasmisi\u00f3n del pecado original va unida a un mecanismo de transmisi\u00f3n <em>hereditaria<\/em> por generaci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong><em>3. Homo sapiens<\/em><\/strong><strong> y \u201chombre a la imagen de Dios\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>Una ense\u00f1anza de <em>Humani generis<\/em>, que a pesar de su importancia suele recibir poca atenci\u00f3n, es que Dios \u201cpuede crear seres inteligentes sin ordenarlos y llevarlos a la visi\u00f3n beatifica\u201d (cfr. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_12081950_humani-generis.html\"><em>Humani generis<\/em>, 20<\/a>). En l\u00ednea con esta declaraci\u00f3n (y con el \u201cmonogenismo teol\u00f3gico\u201d de Ratzinger mencionado en la secci\u00f3n precedente) se puede pensar que Dios gu\u00eda la creaci\u00f3n por evoluci\u00f3n, de modo que progresivamente se desarrollan creaturas <em>Homo sapiens<\/em> inteligentes,<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150812 alignnone\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/02-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1231\" height=\"693\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/02-1.jpg 1231w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/02-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/02-1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/02-1-770x433.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/02-1-500x281.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1231px) 100vw, 1231px\" \/><\/p>\n<p>y entre estas elige las primeras que transforma en \u201chombre a imagen de Dios\u201d, es decir ordenadas y destinadas a la visi\u00f3n beat\u00edfica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150815 alignnone\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/03-1.jpg\" alt=\"\" width=\"583\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/03-1.jpg 583w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/03-1-300x214.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/03-1-500x357.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 583px) 100vw, 583px\" \/><\/p>\n<p>De acuerdo con <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c1p6_sp.html#IV%20El%20hombre%20en%20el%20Para%C3%ADso\">CEC 375-377<\/a>, admitimos que estos primeros <em>Homo sapiens<\/em> que Dios crea a su imagen, Dios los crea en un estado de \u201csantidad y justicia originales\u201d, provistos de dones especiales que los hac\u00edan capaces de dominar los condicionamientos que resultan de la evoluci\u00f3n (enfermedad, muerte y concupiscencia). Tras el primer pecado, los seres humanos son concebidos sin esos dones especiales y est\u00e1n sometidos a esos condicionamientos evolutivos (<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c1p7_sp.html#III%20El%20pecado%20original\">CEC 405<\/a>), que en todas las especies animales se transmiten por generaci\u00f3n natural con el material gen\u00e9tico.<\/p>\n<p>Crucial es admitir que <em>despu\u00e9s del primer pecado<\/em> cometido por \u201cun ser humano a imagen de Dios\u201d, hay un momento en el que Dios transforma todas las creaturas <em>Homo sapiens<\/em> que viven sobre la tierra en \u201chombres a la imagen de Dios\u201d, si bien privados del \u201cestado de santidad y justicia originales\u201d, es decir crea nuevas personas humanas a partir de esas creaturas, del mismo modo que hoy crea nuevas personas humanas a partir de los gametos en cada concepci\u00f3n: todas estas personas, creadas despu\u00e9s del primer pecado, vienen a la existencia en el \u201cestado de pecado original\u201d, y por ello, sometidas a la enfermedad, a la muerte y a la concupiscencia.<\/p>\n<p>Con otras palabras: Del mismo modo que se admite la transmisi\u00f3n de una \u201cnaturaleza humana da\u00f1ada\u201d a todas las personas descendientes gen\u00e9ticamente de Ad\u00e1n que Dios crea a partir de los gametos humanos, se puede admitir que esa misma \u201cnaturaleza humana da\u00f1ada\u201d se transmite a los hombres a imagen de Dios (a las personas humanas) que Dios crea a partir de creaturas <em>Homo sapiens<\/em>, seg\u00fan el principio de que Dios \u201cune a todos en la desobediencia, para tener misericordia con todos\u201d (cfr. Romanos 11, 32).<\/p>\n<p>Conviene precisar que esta trasmisi\u00f3n no ocurre \u201clateralmente\u201d, como un \u201cda\u00f1o relacional\u201d que pasa como una \u201cenfermedad contagiosa\u201d del primer pecador a \u201cotras personas contempor\u00e1neas suyas que son inocentes\u201d, ya que las creaturas <em>Homo sapiens<\/em> contempor\u00e1neas del primer pecador a partir de las cuales Dios crea seres humanos a su imagen, aunque son creaturas m\u00e1s o menos inteligentes, no son personas ordenadas a la visi\u00f3n beat\u00edfica.<\/p>\n<h3><strong>4. La paradoja del pecado original<\/strong><\/h3>\n<p>A la luz del conocimiento cient\u00edfico de la reproducci\u00f3n humana actual, el n\u00facleo dogm\u00e1tico de <em>Humani generis<\/em> es el siguiente: El hecho que el material gen\u00e9tico (ADN) contenido en el esperma y en el \u00f3vulo humanos transmite enfermedad, muerte y concupiscencia por la generaci\u00f3n a cada hombre, <em>es una consecuencia del primer pecado<\/em>.<\/p>\n<p>Ciertamente, el estado de pecado original no se reduce a muerte, enfermedad y mecanismos ego\u00edstas, pero estas deficiencias est\u00e1n cifradas en el material gen\u00e9tico, y as\u00ed, en el momento de la animaci\u00f3n del embri\u00f3n, inducen en el alma espiritual (privada de la gracia original) el estado de pecado original. Esto no fue el caso en la animaci\u00f3n del primer pecador, porque su alma espiritual estaba dotada con las gracias propias del \u201cestado de justicia original\u201d.<\/p>\n<p>De otro lado, la evoluci\u00f3n nos ense\u00f1a que el material gen\u00e9tico de toda especie animal transmite enfermedad, muerte y mecanismos ego\u00edstas (que en el ser humano generan concupiscencia) por la generaci\u00f3n. Sin duda, estas \u201cdeficiencias\u201d derivan en parte de la contingencia, y la vulnerabilidad de la creaci\u00f3n forma parte de su grandeza. Pero el hombre es parte de la creaci\u00f3n corporal, y si Dios hace esta creaci\u00f3n sirvi\u00e9ndose de mecanismos evolutivos tales que da\u00f1ar\u00e1n al hombre <em>despu\u00e9s del primer pecado<\/em>, entonces estos procesos naturales evolutivos hay que considerarlos tambi\u00e9n como un efecto <em>anticipado<\/em> del primer pecado. Todo lo natural que puede da\u00f1ar al hombre (p. ej. el terremoto y tsunami de Lisboa en 1755) no debe ser interpretado meramente como un \u201cmal f\u00edsico\u201d, m\u00e1s bien hay que considerarlo, <em>en cuanto da\u00f1o potencial<\/em>, como un resultado anticipado del primer pecado de la humanidad.<\/p>\n<p>Por ello, <em>Humani generis<\/em> implica tambi\u00e9n lo siguiente: <em>el hecho de que el material gen\u00e9tico (ADN) de toda especie animal transmita enfermedad, muerte y mecanismos ego\u00edstas evolutivos es una consecuencia del primer pecado<\/em>. \u00bfC\u00f3mo integrar esta implicaci\u00f3n parad\u00f3jica en una explicaci\u00f3n coherente? Intento responder a esta pregunta en la siguiente secci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>5. La perspectiva de la \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>En un experimento t\u00edpico de entrelazamiento cu\u00e1ntico, una fuente l\u00e1ser S emite pares de fotones: uno de los fotones es guiado por una fibra de vidrio hasta el laboratorio de Alice, y el otro fot\u00f3n es guiado por una fibra de vidrio en direcci\u00f3n opuesta hasta el laboratorio de Bob.<\/p>\n<p>En el laboratorio de Alice el fot\u00f3n atraviesa un dispositivo con dos botones a1 y a2, y con dos puertos de salida, uno vigilado por el Detector A(1) y el otro por el Detector A(0). Alice puede elegir libremente entre pulsar el bot\u00f3n a1 o el bot\u00f3n a2, y para cada una de estas elecciones por parte del experimentador, se produce una elecci\u00f3n por parte de la naturaleza: el fot\u00f3n es detectado y contado por A(1), y registramos el resultado como \u00ab1\u00bb, o por A(0), y registramos el resultado como \u00ab0\u00bb. Llamamos a este dispositivo ACD (Alice\u2019s Choice Device). Del mismo modo, en el lado de Bob tenemos un BCD, con botones b1 y b2, y detectores B(1) y B(0), y los correspondientes resultados \u00ab1\u00bb y \u00ab0\u00bb.<\/p>\n<p>Disponemos la distancia entre S y ACD de modo que sea igual a la distancia entre S y BCD, con una precisi\u00f3n de algunos micr\u00f3metros: as\u00ed podamos estar seguros de que no existe coordinaci\u00f3n mediante se\u00f1ales de radio entre ACD y BCD en el momento en que los detectores cuentan los fotones y se registran los resultados. En otras palabras, es como si Alice analizase su fot\u00f3n en la Tierra y simult\u00e1neamente Bob analizase el suyo en Marte.<\/p>\n<p>Los experimentos demuestran que existe una correlaci\u00f3n entre los resultados de Alice y los resultados de Bob que no puede explicarse a trav\u00e9s de programas ocultos en los fotones (la hip\u00f3tesis de Einstein), ni tampoco por se\u00f1ales de radio (cfr. <a href=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/la-ciencia-cuantica-esa-sorprendente-aliada-de-dios\/\">Exaudi 6.12.2024<\/a>).<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de la \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d las cosas ocurren as\u00ed: cuando Alice decide pulsar el bot\u00f3n a1, el resultado que obtiene toma en consideraci\u00f3n el bot\u00f3n que pulsa Bob en su laboratorio.\u00a0 Esto equivale a decir que el resultado conjunto (p. ej. Alice registra \u201c1\u201d y Bob registra \u201c0\u201d) depende del contexto experimental (p. ej. a1 y b1), aunque este contexto sea elegido por los experimentadores poco antes de que los fotones produzcan sus resultados. Y esto lleva a la siguiente conclusi\u00f3n: los resultados de <em>todos los posibles experimentos<\/em> constituyen un vasto cat\u00e1logo contenido en una <em>mente omnisciente<\/em> que asigna el resultado seg\u00fan el contexto experimental y las reglas cu\u00e1nticas de distribuciones de probabilidades, independientemente de cuanta sea la separaci\u00f3n espacial o temporal (cfr. <a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/2410-3896\/10\/3\/43\">Suarez 2025<\/a>). As\u00ed puede darse \u201cinseparabilidad en el tiempo\u201d o \u201centanglement across time\u201d, en el que el estado cu\u00e1ntico actual tiene en cuenta posibles experimentos futuros, y por lo tanto posibles decisiones futuras por parte del experimentador (como manifiestan de modo asombroso los experimentos de \u201centanglement swapping\u201d; cfr. <a href=\"https:\/\/arxiv.org\/abs\/quant-ph\/9904042\">Peres 2000<\/a>, <a href=\"https:\/\/arxiv.org\/abs\/1203.4834\">Ma et al. 2012<\/a>).<\/p>\n<p>De modo similar se puede decir que Dios, al crear el mundo, lo hace teniendo en cuenta todas las posibles decisiones que los hombres pueden tomar en el curso de la historia y respeta nuestra libertad, pero toma tambi\u00e9n decisiones que pueden rectificar posibles errores nuestros. En particular, Dios prev\u00e9 la posibilidad de que el hombre se rebele contra \u00e9l, y crea el mundo de modo tal que es extra\u00f1o y hostil al hombre despu\u00e9s del primer pecado. Lo hace, por considerar que esto es favorable a la conversi\u00f3n de los pecadores (cfr. la siguiente secci\u00f3n 6).<\/p>\n<p>Lo que ocurre en la evoluci\u00f3n, ocurre teniendo en cuenta la posibilidad del primer pecado de la humanidad. Dios decide de crear al hombre libre, con la posibilidad de pecar, y crea el mundo desde su comienzo sometido a \u201cla servidumbre de la corrupci\u00f3n\u201d (Romanos 8,21), para el caso de que el hombre peque, si bien crea al hombre en el estado de justicia original, de modo que no sea da\u00f1ado por ese condicionamiento, mientras no peque.<\/p>\n<p>No deja de ser sorprendente que Ernst Specker (coautor junto con Simon Kochen del teorema<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150819 alignnone\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-1.jpg\" alt=\"\" width=\"971\" height=\"545\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-1.jpg 971w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-1-300x168.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-1-770x432.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/04-1-500x281.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 971px) 100vw, 971px\" \/><\/p>\n<p>fundamental de \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d publicado en 1966) estaba motivado en su investigaci\u00f3n por la famosa controversia en torno al Molinismo, el sistema teol\u00f3gico que busca reconciliar la omnisciencia divina y el libre albedr\u00edo humano: en cierto modo, la perspectiva de la \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d permite resolver esta paradoja teol\u00f3gica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-150822 alignnone\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-1.jpg\" alt=\"\" width=\"798\" height=\"449\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-1.jpg 798w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-1-770x433.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/05-1-500x281.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 798px) 100vw, 798px\" \/><\/p>\n<p>Y, como sostengo a continuaci\u00f3n, ayuda tambi\u00e9n a resolver la paradoja del pecado original.<\/p>\n<h3><strong>6. \u201cPor un solo hombre entr\u00f3 el pecado en el mundo y por el pecado la muerte\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>La perspectiva de la \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d nos lleva a la siguiente conclusi\u00f3n: el hecho de que el material gen\u00e9tico transmita enfermedad, muerte y mecanismos evolutivos ego\u00edstas (que el hombre a imagen de Dios generan concupiscencia), es una consecuencia <em>retroactiva<\/em>, una <em>anticipaci\u00f3n<\/em> del primer pecado: \u201cA causa del hombre, la creaci\u00f3n es sometida \u2018a la caducidad\u2019, \u2018a la servidumbre de la corrupci\u00f3n\u2019\u201d (<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c1p7_sp.html#III%20El%20pecado%20original\">CEC 400<\/a>). Es decir, la creaci\u00f3n material emerge por evoluci\u00f3n de tal modo que se vuelve contra hombre despu\u00e9s del primer pecado. Despu\u00e9s de este, y en ausencia de la gracia original, la \u201cservidumbre de la corrupci\u00f3n\u201d afecta al hombre e induce \u201cel estado de pecado original\u201d. As\u00ed, este es una consecuencia del primer pecado, si bien Dios se sirve del hecho de que en este estado seamos afectados por la \u201ccorrupci\u00f3n de la creaci\u00f3n\u201d para movernos a la conversi\u00f3n. En toda esta reflexi\u00f3n es importante no olvidar que el estado de pecado original en el que Dios nos deja en la tierra, no es el infierno, sino ocasi\u00f3n de salvaci\u00f3n: en cuanto que se trata de un estado de condena o alejamiento de Dios, deriva del primer pecado; en cuanto se trata de un estado que permite la conversi\u00f3n y alcanzar la visi\u00f3n beat\u00edfica, su causa es la misericordia de Dios.<\/p>\n<p>En cierto modo, se puede decir que la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n confirma la perspectiva de San Juan Pablo II: \u201cantes\u201d de crear el mundo Dios \u201cpiensa\u201d primero en el cuerpo que tomar\u00e1 su Hijo, y en crear el hombre a su imagen para destinarlo a participar de la filiaci\u00f3n divina, y solo \u201cdespu\u00e9s\u201d decide crear el mundo (cfr. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/de\/audiences\/1986\/documents\/hf_jp-ii_aud_19860528.html\">Juan Pablo II, Audiencia 28.5.1986, n. 4<\/a>); nosotros somos hombres a imagen de Dios porque tenemos un cuerpo como el de Jesucristo, Hijo de Dios e \u201cimagen visible del Dios invisible\u201d. La creaci\u00f3n fue sometida a la \u00abservidumbre de la corrupci\u00f3n\u00bb (al \u00abmal f\u00edsico\u00bb), no espont\u00e1neamente, sino por Dios, en previsi\u00f3n del posible pecado del hombre (\u00abmal moral\u00bb), en la esperanza de ser liberada de esa servidumbre (cfr. Romanos 8, 20-21). Que Dios se sirve del sufrimiento como un medio para nuestra salvaci\u00f3n es un gran misterio (el \u201cproblema de la teodicea\u201d) que comprenderemos s\u00f3lo en el cielo, cuando veamos todo el bien que ha resultado. Con todo, muriendo en la cruz, nos demuestra que la copa del sufrimiento que nos da a beber, \u201cno est\u00e1 envenenada\u201d.<\/p>\n<p>La <em>retroactividad<\/em> hay pues que entenderla en el sentido de una anticipaci\u00f3n de las posibles elecciones humanas por parte de una mente omnisciente: cuando Dios decide de crear al hombre libre y capaz de pecar, decide de encarnarse para hacer part\u00edcipe al hombre de la vida divina y tambi\u00e9n de redimirlo si peca, muriendo por el hombre en la cruz y dej\u00e1ndolo sobre la tierra en estado de pecado original para darle ocasi\u00f3n de arrepentirse, convertirse y alcanzar la vida eterna. Al inicio, en el big bang hace 13.8 mil millones de a\u00f1os, Dios crea el mundo como si el primer pecado ya hubiese ocurrido, es decir de modo que la evoluci\u00f3n resultar\u00e1 hostil y extra\u00f1a para el hombre despu\u00e9s del primer pecado (cfr. <a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p1s2c1p7_sp.html#III%20El%20pecado%20original\">CEC 400<\/a>). Sin embargo, crea al hombre a su imagen recientemente (en el Neol\u00edtico, seg\u00fan la opini\u00f3n que propondr\u00e9 en un segundo ensayo) en estado de justicia original, como si el pecado no hubiese ocurrido.<\/p>\n<p>La causa de que la generaci\u00f3n natural transmite un material gen\u00e9tico que en el momento de su animaci\u00f3n \u201cmancha al alma espiritual\u201d y hace contraer a la persona el estado de pecado original, es el primer pecador (y el diablo que le instiga a pecar). Por lo tanto, ese material gen\u00e9tico, aunque materialmente no proceda del primer pecador seg\u00fan una cadena causal temporal, en cuanto \u201cda\u00f1ado\u201d puede ser considerado <em>teol\u00f3gicamente<\/em> como proveniente de dicho primer pecador. En este sentido puede hablarse de un <em>monogenismo teol\u00f3gico-biol\u00f3gico<\/em>:<\/p>\n<p>todo hombre que viene a la existencia en estado de pecado original, recibe este estado trasmitido por la generaci\u00f3n <em>como si fuese un hijo del primer pecador<\/em>.<\/p>\n<p>Esto vale en particular para las \u201cpersonas humanas a imagen de Dios\u201d que Dios crea a partir de creaturas <em>Homo sapiens <\/em>despu\u00e9s del primer pecado: se trata de personas (cuyos padres no son personas humanas, y por eso pueden ser considerados \u201chijos de Dios\u201d) que vienen a la existencia despu\u00e9s de que el primer pecado ha sido cometido, y que reciben las condiciones que inducen el \u201cestado de pecado original\u201d por \u201cgeneraci\u00f3n natural\u201d, como si fuesen hijos del primer pecador. Por ello el \u201cprimer pecador\u201d puede ser considerado \u201cprogenitor o protoparente\u201d de todos los hombres concebidos despu\u00e9s del primer pecado: por un solo hombre entr\u00f3 el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y as\u00ed la muerte alcanz\u00f3 a todos los hombres (cfr. Romanos 5:12).<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de San Pablo (Romanos 5, 12-19) y la declaraci\u00f3n dogm\u00e1tica del <em>Concilio de Trento<\/em>, en las que <em>Humani generis<\/em> se basa, no exigen la descendencia <em>gen\u00e9tica<\/em> en el tiempo de todos los hombres creados a imagen de Dios de una pareja \u00fanica, pero s\u00ed exigen que el estado de pecado original procede de un pecado en verdad cometido por un solo hombre individual y moralmente, y es transmitido a todos los hombres por generaci\u00f3n biol\u00f3gica. El estado de pecado original se transmite, no porque todos descendemos del primer pecador, sino m\u00e1s bien al rev\u00e9s: el primer pecador es nuestro progenitor, porque el estado de pecado original se transmite por la generaci\u00f3n.<\/p>\n<h3><strong>7. Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Hemos visto como la ense\u00f1anza de <em>Humani generis<\/em> puede formularse como un <em>monogenismo teol\u00f3gico-biol\u00f3gico<\/em> en el que el primer pecador es el progenitor de todos los seres humanos creados a imagen de Dios despu\u00e9s del primer pecado, y que el estado de pecado original se trasmite por generaci\u00f3n natural a todos, sin necesidad de postular que su material gen\u00e9tico deriva por replicaci\u00f3n directa en el tiempo del material gen\u00e9tico del primer pecador. Esto requiere admitir que Dios al crear el mundo anticipa la posibilidad de que el hombre peque, y lo crea de modo tal, que la creaci\u00f3n afectar\u00e1 al hombre despu\u00e9s del primer pecado induciendo el estado de pecado original en el momento en que las personas vienen a la existencia. Hemos visto tambi\u00e9n como la \u201ccontextualidad cu\u00e1ntica\u201d refuerza esta explicaci\u00f3n al proponer una anticipaci\u00f3n de las acciones humanas por parte de una mente omnisciente: \u00a1un digno colof\u00f3n teol\u00f3gico del <a href=\"https:\/\/quantum2025.org\/es\/\">A\u00f1o Internacional de la Ciencia Cu\u00e1ntica<\/a>!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPor un solo hombre entr\u00f3 el pecado en el mundo y por el pecado la muerte\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":133,"featured_media":150808,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_crdt_document":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[86408,15163,49272,86416,86404,36184,36184,52096,36182,86405,86409,86406,86412,86411,86413,38737,86417,86410,86407,86415,19229,86414,58880],"class_list":{"0":"post-150807","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"tag-adan-y-eva","8":"tag-antoine-suarez","9":"tag-catecismo-iglesia-catolica","10":"tag-cec-405","11":"tag-contextualidad-cuantica","12":"tag-entrelazamiento-cuantico","14":"tag-evolucion-humana","15":"tag-fisica-cuantica","16":"tag-homo-sapiens","17":"tag-humani-generis","18":"tag-monogenismo-teologico","19":"tag-neolitico-humanidad","20":"tag-origen-humanidad-africa","21":"tag-paradoja-pecado-original","22":"tag-pecado-original","23":"tag-quantum-contextuality-theology","24":"tag-ratzinger-benedicto-xvi","25":"tag-reconciliacion-ciencia-fe","26":"tag-romanos-512","27":"tag-teologia-catolica","28":"tag-transmision-pecado-original","29":"tag-trending-es-151"},"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La paradoja del pecado original a la luz de la f\u00edsica cu\u00e1ntica &#8211; 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