{"id":144852,"date":"2025-11-04T12:43:17","date_gmt":"2025-11-04T11:43:17","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=144852"},"modified":"2025-11-04T20:43:37","modified_gmt":"2025-11-04T19:43:37","slug":"nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/","title":{"rendered":"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora"},"content":{"rendered":"<p>\u00abMater populi fidelis\u00bb es el t\u00edtulo de la Nota Doctrinal publicada hoy, martes 4 de noviembre, por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Firmada por el Prefecto, cardenal V\u00edctor Manuel Fern\u00e1ndez, y por el secretario de la secci\u00f3n doctrinal, monse\u00f1or Armando Matteo, la Nota fue aprobada por el Papa el pasado 7 de octubre. Es el fruto de un largo y articulado trabajo colegial. Se trata de un documento doctrinal sobre la devoci\u00f3n mariana, centrado en la figura de Mar\u00eda, asociada a la obra de Cristo como Madre de los creyentes. La Nota ofrece un importante fundamento b\u00edblico para la devoci\u00f3n a Mar\u00eda, adem\u00e1s de recoger diversas aportaciones de los Padres, los Doctores de la Iglesia, elementos de la tradici\u00f3n oriental y el pensamiento de los Papas m\u00e1s recientes.<\/p>\n<p><iframe title=\"Spotify Embed: Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"152\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/episode\/4Osql3LPpZtooA1pmVmVYK?si=da1bb301d9c9422d&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe><\/p>\n<p>Dentro de este marco positivo, el texto doctrinal analiza una serie de t\u00edtulos marianos, destacando algunos de ellos y desaconsejando el uso de otros. T\u00edtulos como Madre de los Creyentes, Madre Espiritual, Madre del Pueblo Fiel, son especialmente valorados por la Nota. Mientras que el t\u00edtulo Corredentora se considera inapropiado e impropio. El t\u00edtulo de Mediadora se considera inaceptable cuando adquiere un significado que es exclusivo de Jesucristo, pero se considera valioso si expresa una mediaci\u00f3n inclusiva y participativa que glorifica el poder de Cristo. Los t\u00edtulos de Madre de Gracia y Mediadora de Todas las Gracias se consideran aceptables en algunos sentidos muy espec\u00edficos, pero se ofrece una explicaci\u00f3n particularmente extensa de los significados que pueden presentar riesgos.<\/p>\n<p>En esencia, la Nota reafirma la doctrina cat\u00f3lica que siempre ha destacado c\u00f3mo todo en Mar\u00eda est\u00e1 orientado hacia la centralidad de Cristo y su acci\u00f3n salv\u00edfica. Por ello, aunque algunos t\u00edtulos marianos puedan explicarse mediante una correcta ex\u00e9gesis, se considera preferible evitarlos. En su exposici\u00f3n, el cardenal Fern\u00e1ndez valora la devoci\u00f3n popular, pero advierte contra los grupos, las publicaciones que proponen un determinado desarrollo dogm\u00e1tico y suscitan dudas entre los fieles tambi\u00e9n a trav\u00e9s de las redes sociales. El principal problema, en la interpretaci\u00f3n de estos t\u00edtulos aplicados a la Virgen, se refiere al modo de entender la asociaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra de la redenci\u00f3n de Cristo (3).<\/p>\n<h3><b>Corredentora<\/b><\/h3>\n<p>En cuanto al t\u00edtulo de \u00abCorredentora\u00bb, la Nota recuerda que algunos Papas \u201chan utilizado este t\u00edtulo sin detenerse demasiado a explicarlo. Generalmente lo han presentado de dos maneras precisas: en relaci\u00f3n con la maternidad divina, en cuanto Mar\u00eda como madre ha hecho posible la Redenci\u00f3n realizada en Cristo, o bien en referencia a su uni\u00f3n con Cristo junto a la cruz redentora\u201d. El Concilio Vaticano II hab\u00eda decidido no utilizar este t\u00edtulo \u00abpor razones dogm\u00e1ticas, pastorales y ecum\u00e9nicas\u00bb. San Juan Pablo II \u00ablo utiliz\u00f3, al menos en siete ocasiones, relacion\u00e1ndolo especialmente con el valor salv\u00edfico de nuestro dolor ofrecido junto al de Cristo, al cual se une Mar\u00eda sobre todo en la cruz\u00bb (18).<\/p>\n<p>El documento cita una discusi\u00f3n interna en el seno de la entonces Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, que en febrero de 1996 hab\u00eda debatido la petici\u00f3n de proclamar un nuevo dogma sobre Mar\u00eda \u00abCorredentora o Mediadora de todas las gracias\u00bb. La opini\u00f3n de Ratzinger fue contraria: \u00bb El significado preciso de los t\u00edtulos no es claro y la doctrina en ellos contenida no est\u00e1 madura&#8230; Sin embargo, no se ve de un modo claro c\u00f3mo la doctrina expresada en los t\u00edtulos est\u00e9 presente en la Escritura y en la tradici\u00f3n apost\u00f3lica\u00bb. M\u00e1s tarde, en 2002, el futuro Benedicto XVI tambi\u00e9n se hab\u00eda expresado p\u00fablicamente en el mismo sentido: \u00abLa f\u00f3rmula \u2018Corredentora\u2019 se aleja demasiado del lenguaje de las Escrituras y de la patr\u00edstica y, por tanto, provoca malentendidos&#8230; Todo procede de \u00c9l, como dicen sobre todo las ep\u00edstolas a los Efesios y a los Colosenses. Mar\u00eda es lo que es gracias a \u00c9l. La palabra \u2018Corredentora\u2019 ensombrecer\u00eda ese origen\u00bb. El cardenal Ratzinger, aclara la Nota, no neg\u00f3 que hubiera buenas intenciones y aspectos valiosos en la propuesta de utilizar este t\u00edtulo, pero argument\u00f3 que era \u00abun vocablo err\u00f3neo\u00bb (19).<\/p>\n<p>El Papa Francisco ha expresado al menos tres veces su posici\u00f3n claramente contraria al uso del t\u00edtulo Corredentora. El documento doctrinal concluye al respecto: \u201ces siempre inoportuno el uso del t\u00edtulo de Corredentora para definir la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda. Este t\u00edtulo corre el riesgo de oscurecer la \u00fanica mediaci\u00f3n salv\u00edfica de Cristo y, por tanto, puede generar confusi\u00f3n y un desequilibrio en la armon\u00eda de verdades de la fe cristiana&#8230; Cuando una expresi\u00f3n requiere muchas y constantes explicaciones, para evitar que se desv\u00ede de un significado correcto, no presta un servicio a la fe del Pueblo de Dios y se vuelve inconveniente\u00bb. (22).<\/p>\n<h3><b>Mediadora<\/b><\/h3>\n<p>La Nota subraya que la expresi\u00f3n b\u00edblica que se refiere a la mediaci\u00f3n exclusiva de Cristo \u201ces contundente\u201d. Cristo es el \u00fanico Mediador (24). Por otra parte, subraya \u00abun uso muy com\u00fan de la palabra \u201cmediaci\u00f3n\u201d en los \u00f3rdenes m\u00e1s variados de la vida social, donde se entiende simplemente como cooperaci\u00f3n, ayuda, intercesi\u00f3n. Por consiguiente, es inevitable que se aplique a Mar\u00eda en sentido subordinado y de ning\u00fan modo pretende a\u00f1adir alguna eficacia, o potencia, a la \u00fanica mediaci\u00f3n de Jesucristo\u00bb (25). Adem\u00e1s -reconoce el documento- \u201ces evidente que hubo una forma de real mediaci\u00f3n de Mar\u00eda para hacer posible la verdadera Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios en nuestra humanidad\u00bb (26).<\/p>\n<h3><b>Madre de los creyentes y Mediadora de todas las gracias<\/b><\/h3>\n<p>La funci\u00f3n materna de Mar\u00eda \u201cde ninguna manera disminuye o hace sombra\u201d a la \u00fanica mediaci\u00f3n de Cristo, \u00absino que manifiesta su eficacia \u00ab. Entendida as\u00ed, \u201cla maternidad de Mar\u00eda no pretende debilitar la \u00fanica adoraci\u00f3n que se debe solamente a Cristo, sino estimularla\u201d. Por tanto, hay que evitar, afirma la Nota, \u00abt\u00edtulos y expresiones referidas a Mar\u00eda que la presenten como una especie de \u2018pararrayos\u2019 ante la justicia del Se\u00f1or, como si Mar\u00eda fuese una alternativa necesaria ante la insuficiente misericordia de Dios\u00bb (37, b). El t\u00edtulo de \u00abMadre de los creyentes\u00bb permite hablar de \u00abuna acci\u00f3n de Mar\u00eda tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con nuestra vida de gracia\u00bb (45). Sin embargo, debemos guardarnos de expresiones que puedan transmitir \u00abcontenidos menos aceptables\u00bb (45). El cardenal Ratzinger hab\u00eda explicado que el t\u00edtulo de Mar\u00eda mediadora de todas las gracias tampoco se ve\u00eda claramente fundado en la Revelaci\u00f3n, y en sinton\u00eda con esta convicci\u00f3n -explica el documento- reconocer las dificultades que conlleva tanto en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica como en la espiritualidad. (45).<\/p>\n<p>En efecto, \u00abninguna persona humana, ni siquiera los ap\u00f3stoles o la Sant\u00edsima Virgen, puede actuar como dispensadora universal de la gracia. S\u00f3lo Dios puede regalar la gracia y lo hace por medio de la Humanidad de Cristo\u00bb (53). T\u00edtulos como Mediadora de todas las gracias tienen, por tanto, \u00abalgunos t\u00edtulos, como por ejemplo el de Mediadora de todas las gracias, tienen l\u00edmites que no facilitan la correcta comprensi\u00f3n del lugar \u00fanico de Mar\u00eda. De hecho, ella, la primera redimida, no puede haber sido mediadora de la gracia recibida por ella misma\u00bb (67). Sin embargo, reconoce finalmente el documento, \u00abla expresi\u00f3n \u2018gracias\u2019, referida a la materna ayuda de Mar\u00eda en distintos momentos de la vida, puede tener un sentido aceptable \u00ab. El plural expresa de hecho \u00bb todos los auxilios, aun materiales, que el Se\u00f1or puede regalarnos escuchando la intercesi\u00f3n de la Madre\u00bb (68).<\/p>\n<p><em><strong>Texto completo:<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #663300;\">DICASTERIO PARA LA DOCTRINA DE LA FE<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #663300;\"><b><i>Mater Populi fidelis<\/i><\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"color: #663300;\"><b>Nota doctrinal sobre algunos t\u00edtulos marianos<br \/>\nreferidos a la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda<br \/>\nen la obra de la salvaci\u00f3n<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><a name=\"_Toc203121411\"><\/a><i>Presentaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>La presente\u00a0<i>Nota<\/i>\u00a0responde a numerosas consultas y propuestas que llegaron a la Santa Sede en las \u00faltimas d\u00e9cadas \u2014particularmente a este Dicasterio\u2014 sobre cuestiones relacionadas con la devoci\u00f3n mariana y sobre algunos t\u00edtulos marianos. Son cuestiones que han preocupado a los \u00faltimos Pont\u00edfices y que han sido repetidamente tratadas en los \u00faltimos treinta a\u00f1os en los diversos \u00e1mbitos de estudio del Dicasterio, como Congresos, Asambleas ordinarias, etc. Esto ha permitido a este Dicasterio contar con un abundante y rico material que alimenta esta reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>El texto, al mismo tiempo que clarifica en qu\u00e9 sentido son aceptables, o no, algunos t\u00edtulos y expresiones que se refieren a Mar\u00eda, se propone profundizar en los adecuados fundamentos de la devoci\u00f3n mariana precisando el lugar de Mar\u00eda en su relaci\u00f3n con los creyentes, a la luz del Misterio de Cristo como \u00fanico Mediador y Redentor. Esto implica una profunda fidelidad a la identidad cat\u00f3lica y, al mismo tiempo, un particular esfuerzo ecum\u00e9nico.<\/p>\n<p>El eje que atraviesa todas estas p\u00e1ginas es\u00a0<i>la maternidad de Mar\u00eda con respecto a los creyentes<\/i>, cuesti\u00f3n que aparece reiteradamente, con afirmaciones que se retoman una y otra vez, enriqueci\u00e9ndolas y complet\u00e1ndolas, a modo de espiral, con nuevas consideraciones.<\/p>\n<p>La devoci\u00f3n mariana, que la maternidad de Mar\u00eda provoca, es presentada aqu\u00ed como un tesoro de la Iglesia. La piedad del Pueblo fiel de Dios que encuentra en Mar\u00eda refugio, fortaleza, ternura y esperanza, no se contempla para corregirla sino, sobre todo, para valorarla, admirarla y alentarla; dado que \u00e9sta es una expresi\u00f3n mistag\u00f3gica y simb\u00f3lica de una actitud evang\u00e9lica de confianza en el Se\u00f1or que el mismo Esp\u00edritu Santo suscita libremente en los creyentes. De hecho, los pobres \u00abencuentran la ternura y el amor de Dios en el rostro de Mar\u00eda. En ella ven reflejado el mensaje esencial del Evangelio\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, existen algunos grupos de reflexi\u00f3n mariana, publicaciones, nuevas devociones e incluso solicitudes de dogmas marianos, que no presentan las mismas caracter\u00edsticas de la devoci\u00f3n popular, sino que, en definitiva, proponen un determinado desarrollo dogm\u00e1tico y se expresan intensamente a trav\u00e9s de las redes sociales despertando, con frecuencia, dudas en los fieles m\u00e1s sencillos. A veces se trata de reinterpretaciones de expresiones utilizadas en el pasado con diversos significados. Este documento tiene en cuenta estas propuestas para indicar en qu\u00e9 sentido algunas responden a una devoci\u00f3n mariana genuina e inspirada en el Evangelio, o en qu\u00e9 sentido otras deben ser evitadas porque no favorecen una contemplaci\u00f3n adecuada de la armon\u00eda del mensaje cristiano en su conjunto.<\/p>\n<p>Por otra parte, en diversos pasajes de esta\u00a0<i>Nota<\/i>\u00a0se ofrece un amplio desarrollo b\u00edblico que ayuda a mostrar c\u00f3mo la aut\u00e9ntica devoci\u00f3n mariana no aparece solamente en la rica Tradici\u00f3n de la Iglesia sino ya en las Sagradas Escrituras. Esta destacada impronta b\u00edblica est\u00e1 acompa\u00f1ada por textos de los Padres y Doctores de la Iglesia y de los \u00faltimos Pont\u00edfices. De este modo, m\u00e1s que proponer l\u00edmites, la\u00a0<i>Nota\u00a0<\/i>busca acompa\u00f1ar y sostener el amor a Mar\u00eda y la confianza en su intercesi\u00f3n materna.<\/p>\n<p align=\"right\"><i>V\u00edctor Manuel Card. Fern\u00e1ndez<br \/>\nPrefecto<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><a name=\"_Toc203121412\"><\/a><i>Introducci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>1. [<i>Mater Populi fidelis<\/i>] La Madre del Pueblo fiel<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0es contemplada con afecto y admiraci\u00f3n por los cristianos porque, si la gracia nos vuelve semejantes a Cristo, Mar\u00eda es la expresi\u00f3n m\u00e1s perfecta de su acci\u00f3n que transforma nuestra humanidad. Ella es la manifestaci\u00f3n femenina de todo cuanto puede obrar la gracia de Cristo en un ser humano. Ante semejante hermosura, movidos por el amor, muchos fieles han procurado siempre referirse a la Madre con las palabras m\u00e1s bellas y han exaltado el lugar peculiar que ella tiene junto a Cristo.<\/p>\n<p>2. Recientemente, este Dicasterio ha publicado las\u00a0<i>Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fen\u00f3menos sobrenaturales.<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0Es frecuente que, en relaci\u00f3n con dichos fen\u00f3menos, se utilicen determinados t\u00edtulos<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0y expresiones referidas a la Virgen Mar\u00eda. Esos t\u00edtulos, algunos de los cuales ya aparecen en los Santos Padres, no siempre se utilizan con precisi\u00f3n; a veces se cambia su significado o se pueden malinterpretar. Adem\u00e1s de los problemas terminol\u00f3gicos, algunos t\u00edtulos presentan dificultades importantes en cuanto al contenido porque, con frecuencia, se produce una comprensi\u00f3n err\u00f3nea de la figura de Mar\u00eda que tiene serias repercusiones a nivel cristol\u00f3gico<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, eclesiol\u00f3gico<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0y antropol\u00f3gico.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>3. El principal problema, en la interpretaci\u00f3n de estos t\u00edtulos aplicados a la Virgen Mar\u00eda, es c\u00f3mo se entiende la asociaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra redentora de Cristo, es decir, \u00ab\u00bfcu\u00e1l es el significado de esa singular cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en el plan de la salvaci\u00f3n?\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>\u00a0El presente documento, sin querer agotar la reflexi\u00f3n ni ser exhaustivo, intenta preservar el equilibrio necesario que, dentro de los misterios cristianos, debe establecerse entre la \u00fanica mediaci\u00f3n de Cristo y la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra de la salvaci\u00f3n, y pretende mostrar tambi\u00e9n c\u00f3mo \u00e9sta se expresa en diversos t\u00edtulos marianos.<\/p>\n<p align=\"center\"><a name=\"_Toc203121413\"><\/a><i>La cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra de la salvaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>4. Tradicionalmente, la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra de la salvaci\u00f3n se ha afrontado desde una doble perspectiva: desde su participaci\u00f3n en la Redenci\u00f3n\u00a0<i>objetiva,\u00a0<\/i>realizada por Cristo durante su vida y particularmente en la Pascua, y desde el influjo que ella tiene<i>\u00a0actualmente<\/i>\u00a0sobre los que han sido redimidos. En realidad, estas cuestiones est\u00e1n interrelacionadas y no pueden considerarse de manera aislada.<\/p>\n<p>5. Esta participaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra salvadora de Cristo est\u00e1 atestiguada en las Escrituras, que presentan el acontecimiento salvador realizado en Jesucristo como una\u00a0<i>promesa,<\/i>\u00a0en los escritos veterotestamentarios, y como una\u00a0<i>realizaci\u00f3n,<\/i>\u00a0en el Nuevo Testamento. As\u00ed, Mar\u00eda se vislumbra en\u00a0<i>Gn<\/i>\u00a03,15 porque es la Mujer que participa en la victoria definitiva contra la serpiente. Por eso no llama la atenci\u00f3n que Jes\u00fas se dirija a Mar\u00eda con la denominaci\u00f3n de \u00abMujer\u00bb en la escena del Calvario (<i>Jn<\/i>\u00a019,26). Tambi\u00e9n en Can\u00e1, Jes\u00fas la llama \u00abMujer\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a02,4) remitiendo a Mar\u00eda y a su funci\u00f3n, junto con \u00c9l, en la \u201cHora\u201d de la cruz.<\/p>\n<p>6. All\u00ed, en la \u201cHora\u201d, aparece la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda, que vuelve a dar el \u201cs\u00ed\u201d de la Anunciaci\u00f3n y, en ese momento sagrado, el Evangelio pasa de colocar en los labios de Jes\u00fas la palabra \u00abMujer\u00bb\u00a0<i>(Jn<\/i>\u00a019,26) a presentarla como \u00abMadre\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a019,27). Cuando el Evangelio explica que, como respuesta, el disc\u00edpulo que nos representa a todos la recibi\u00f3, utiliza un verbo (<i>lamban\u014d<\/i>) que en el Evangelio asume el sentido de \u201cacoger\u201d desde la fe (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a01,11-12; 5,43 y 13,20). Es el mismo verbo que utiliza el cuarto Evangelio para expresar que la Luz vino a los suyos y ellos no la \u00abacogieron\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a01,11). Es decir, el disc\u00edpulo que ocupaba nuestro lugar junto a Mar\u00eda, la acogi\u00f3 como madre en la fe. S\u00f3lo despu\u00e9s de entregarnos a Mar\u00eda como madre, Jes\u00fas reconocer\u00e1 que \u00abya todo estaba cumplido\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a019,28). Esta solemne alusi\u00f3n al cumplimiento impide interpretar el episodio de un modo superficial.La maternidad de Mar\u00eda con respecto a nosotros forma parte del cumplimiento del plan divino que se realiza en la Pascua de Cristo. En un sentido semejante, el Apocalipsis presenta a la \u00abMujer\u00bb (<i>Ap<\/i>\u00a012,1) como madre del Mes\u00edas (cf.\u00a0<i>Ap\u00a0<\/i>12,5) y como madre del \u00abresto de sus hijos\u00bb (<i>Ap<\/i>\u00a012,17).<\/p>\n<p>7. Conviene recordar que Mar\u00eda de Nazaret puede ser considerada el \u00abtestigo privilegiado\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>\u00a0de los hechos de la infancia de Jes\u00fas<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>\u00a0que aparecen en los Evangelios (cf.<i>\u00a0Lc<\/i>\u00a01-2;\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a01-2). En el pr\u00f3logo de su evangelio, Lucas advierte a sus lectores: \u00abPuesto que muchos han emprendido la tarea de componer un relato de los hechos que se han cumplido entre nosotros, como nos los transmitieron los que fueron desde el principio testigos oculares\u00bb, \u00e9l tambi\u00e9n decidi\u00f3 \u00abinvestigarlo todo diligentemente desde el principio\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,1-3). Entre esos testigos oculares se destaca Mar\u00eda, protagonista directa de la concepci\u00f3n, nacimiento e infancia del Se\u00f1or Jes\u00fas. Lo mismo se puede decir de los relatos de la pasi\u00f3n, ya que su madre estaba \u00abjunto a la cruz de Jes\u00fas\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a019,25), y esperando Pentecost\u00e9s, cuando los ap\u00f3stoles estaban en \u00aboraci\u00f3n, junto con algunas mujeres y Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas\u00bb (<i>Hch<\/i>\u00a01,14).<\/p>\n<p>8. En el Evangelio de Lucas, Mar\u00eda es la nueva Hija de Si\u00f3n que recibe y transmite la\u00a0<i>alegr\u00eda<\/i>\u00a0de la salvaci\u00f3n. Lucas recoge las promesas prof\u00e9ticas que anunciaban la alegr\u00eda mesi\u00e1nica (cf.\u00a0<i>Sof<\/i>\u00a03,14-17;\u00a0<i>Zac<\/i>\u00a09,9). En ella se cumplen las promesas que hacen saltar de gozo a Juan el Bautista (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a01,41). Isabel se presenta como indigna de recibir la visita de Mar\u00eda: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo para que me visite la\u00a0<i>madre<\/i>\u00a0de mi Se\u00f1or?\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,43). Isabel no dice \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo para que me visite mi Se\u00f1or?\u00bb. Se refiere directamente\u00a0<i>a la madre<\/i>, con lo cual podemos advertir la conexi\u00f3n inseparable entre la misi\u00f3n de Cristo y la de Mar\u00eda. Isabel habla llena del Esp\u00edritu Santo (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a01,41), de modo que su actitud ante Mar\u00eda se presenta como un modelo de fe. Las siguientes palabras que ella dice, movida por el Esp\u00edritu, son: \u00ab\u00a1Bendita t\u00fa entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,42). Llama la atenci\u00f3n que, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, no le baste llamar \u201cbendito\u201d a Jes\u00fas, sino que tambi\u00e9n llama \u201cbendita\u201d a la madre. Los contempla \u00edntimamente unidos en este momento de gozo mesi\u00e1nico. Mar\u00eda aparece aqu\u00ed como la \u201cFeliz\u201d por excelencia: \u00abFeliz la que ha cre\u00eddo\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,45); \u00abse alegra mi esp\u00edritu\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,47); \u00abme llamar\u00e1n feliz todas las generaciones\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,48). Esto adquiere mayor importancia si se advierte que, en el Evangelio de Lucas, esta felicidad no aparece como un estado de \u00e1nimo sino como el cumplimiento de las promesas mesi\u00e1nicas en los peque\u00f1os (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a06,20-22), que tienen una recompensa grande en el cielo (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a06,23).<\/p>\n<p>9. En los primeros siglos del cristianismo, los Santos Padres se interesaron principalmente por la maternidad divina de Mar\u00eda (<i>Theotokos<\/i>), por su virginidad perpetua (<i>Aeiparthenos<\/i>), su perfecta santidad, libre de pecado a lo largo de toda su vida (<i>Panagia<\/i>) y por su funci\u00f3n de nueva Eva,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>\u00a0concentrando en el misterio de la Encarnaci\u00f3n la reflexi\u00f3n sobre la asociaci\u00f3n de Mar\u00eda a la Redenci\u00f3n de Cristo. El \u201cs\u00ed\u201d de Mar\u00eda ante el saludo del arc\u00e1ngel san Gabriel, para que el Verbo de Dios se hiciese carne en su vientre (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a01,26-37), da al ser humano la posibilidad de ser divinizado. Por eso, san Agust\u00edn llama a la Virgen \u00abcooperadora\u00bb en la Redenci\u00f3n, subrayando tanto la acci\u00f3n de Mar\u00eda junto a Cristo como su subordinaci\u00f3n a \u00c9l, porque Mar\u00eda coopera con Cristo para que nazcan \u00aben la Iglesia los fieles\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>\u00a0y, por eso, la podemos llamar\u00a0<i>Madre del Pueblo fiel<\/i>.<\/p>\n<p>10. Durante el primer milenio, la reflexi\u00f3n sobre la Virgen Mar\u00eda en la Iglesia remite a la liturgia. La gran y rica diversidad de las tradiciones lit\u00fargicas del Oriente cristiano quiso ser un eco fiel de las Sagradas Escrituras, de los Concilios y de los Padres de la Iglesia. La\u00a0<i>lex orandi<\/i>\u00a0que se transform\u00f3 en\u00a0<i>lex credendi<\/i>, configura la mariolog\u00eda oriental desde la himnograf\u00eda, la iconograf\u00eda y la piedad popular.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>\u00a0Por ejemplo, a partir del siglo V se establecen en Oriente las fiestas marianas que despu\u00e9s, en el siglo VII, pasaron a Occidente. La participaci\u00f3n de la Madre de Dios en la obra de la salvaci\u00f3n se conmemora no s\u00f3lo en las an\u00e1foras y liturgias eucar\u00edsticas de las Iglesias orientales sino, sobre todo, a trav\u00e9s de los textos himnogr\u00e1ficos utilizados en las Horas can\u00f3nicas, presentes en las diversas tradiciones lit\u00fargicas del Oriente cristiano. En\u00a0<i>la himnograf\u00eda<\/i>\u00a0abundan las composiciones dedicadas a Mar\u00eda con alegor\u00edas b\u00edblicas,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>\u00a0que permitieron la profundizaci\u00f3n en el misterio fundamental de la Encarnaci\u00f3n y su significado para la Redenci\u00f3n en Cristo, en un lenguaje pleno de simbolismo po\u00e9tico capaz de expresar el asombro y la maravilla de quienes, siendo de la misma estirpe que Mar\u00eda, contemplan los prodigios que el Todopoderoso ha realizado en ella.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>11. La ense\u00f1anza de los primeros concilios ecum\u00e9nicos comienza a delinear el dogma de Mar\u00eda, Madre de Dios, luego proclamado en el Concilio de \u00c9feso. El Oriente cristiano siempre ha sostenido doctrinalmente aquellos dogmas definidos por estos primeros concilios, al menos en aquellas Iglesias que han aceptado los Concilios de \u00c9feso y Calcedonia. Al mismo tiempo, ha acogido en sus tradiciones lit\u00fargicas, himnogr\u00e1ficas e iconogr\u00e1ficas, las narraciones y las leyendas marianas populares referidas a los relatos de la infancia y de la muerte de Jes\u00fas. Estos relatos buscan alimentar la piedad del Pueblo de Dios, dando voz al lirismo de las im\u00e1genes po\u00e9ticas, que no tienen otro objetivo que despertar el asombro. Esa veneraci\u00f3n a la Madre de Dios se manifiesta, tambi\u00e9n, por medio de la\u00a0<i>iconograf\u00eda<\/i>\u00a0que ofrece una imagen visual de Mar\u00eda y del Verbo encarnado. Es significativo que las iconograf\u00edas tradicionales de esas Iglesias, vinculadas a los Concilios de \u00c9feso y Calcedonia, representen a Mar\u00eda mayoritariamente como \u00abTheot\u00f3kos\u00bb,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>\u00a0y fuesen creadas para<i>\u00a0contemplar\u00a0<\/i>en ellas a la Virgen-Madre que presenta al mundo y abraza a su Hijo, el ni\u00f1o Jes\u00fas, mientras intercede por la humanidad ante su Hijo. As\u00ed, la iconograf\u00eda mariana oriental, como\u00a0<i>kerygma<\/i>\u00a0y recordatorio visual de la teolog\u00eda de los primeros concilios y de los Santos Padres a todo color, quiere ser una traducci\u00f3n visual de los t\u00edtulos espec\u00edficos que se aplican a la Virgen.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>\u00a0Por eso los \u00edconos tienen que \u201cleerse\u201d desde la liturgia y desde los himnos. Mar\u00eda no es objeto de un culto que viene colocado junto a Cristo, sino que se inserta en el misterio de Cristo a trav\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>\u00a0Ella es el \u00edcono en el que se venera a Cristo mismo. Ella es la\u00a0<i>Theot\u00f3kos<\/i>, la Virgen Madre que presenta a su hijo Jes\u00fas, el Cristo, y es, al mismo tiempo, la\u00a0<i>Od\u0113g\u0113tria<\/i>\u00a0que muestra, se\u00f1alando con su mano, el \u00fanico Camino que es Cristo.<\/p>\n<p>12. A partir del siglo XII, la teolog\u00eda occidental<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>\u00a0dirige su mirada a la relaci\u00f3n que une a la Virgen Madre con el misterio de la Redenci\u00f3n cruenta del Calvario y se relaciona la imagen de la espada de Sime\u00f3n con la cruz de Cristo. La presencia de Mar\u00eda al pie de la cruz se entiende como signo de fortaleza cristiana, llena de amor materno. San Bernardo habla de la cooperaci\u00f3n de nuestra Se\u00f1ora en el sacrificio redentor en un comentario sobre la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas en templo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>\u00a0Arnaldo, amigo de san Bernardo y abad benedictino de Bonneval (\u2020 despu\u00e9s de 1159), considera por primera vez la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda con el sacrificio del Calvario junto a su Hijo Jesucristo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a><\/p>\n<p>13. La cooperaci\u00f3n de la Madre con el Hijo en la obra de la salvaci\u00f3n ha sido expuesta por el Magisterio de la Iglesia.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>\u00a0Como dice el Concilio Vaticano II, \u00abcon raz\u00f3n, pues, creen los Santos Padres que Dios no utiliz\u00f3 a Mar\u00eda como un instrumento puramente pasivo, sino que ella colabor\u00f3 por su fe y obediencia libres a la salvaci\u00f3n de los hombres\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>\u00a0Esta asociaci\u00f3n de la Virgen est\u00e1 presente tanto en la vida terrena de Jesucristo (concepci\u00f3n, nacimiento, muerte y resurrecci\u00f3n) como en el tiempo de la Iglesia.<\/p>\n<p>14. El dogma de la Inmaculada Concepci\u00f3n destaca la primac\u00eda y unicidad de Cristo en la Redenci\u00f3n, porque tambi\u00e9n la primera redimida es redimida por Cristo y transformada por el Esp\u00edritu, antes de cualquier posibilidad de una acci\u00f3n propia.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>\u00a0Desde esta especial condici\u00f3n de \u201cprimera redimida\u201d por Cristo, de \u201cprimera transformada\u201d por el Esp\u00edritu Santo, es como Mar\u00eda puede cooperar m\u00e1s intensa y profundamente con Cristo y con el Esp\u00edritu, convirti\u00e9ndose en prototipo,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[25]<\/a>\u00a0modelo y ejemplo de lo que Dios quiere realizar en cada persona redimida.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>15. La colaboraci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra de la salvaci\u00f3n tiene una estructura trinitaria, porque es el fruto de una iniciativa del Padre, que mir\u00f3 la\u00a0<i>peque\u00f1ez<\/i>\u00a0de su Sierva (cf.\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>1,48); brota de la\u00a0<i>ken\u014dsis<\/i>\u00a0del Hijo, que se humill\u00f3 tomando la forma de Siervo (cf.\u00a0<i>Flp<\/i>\u00a02,7-8) y es efecto de la gracia del Esp\u00edritu Santo (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a01,28.30), que dispuso el coraz\u00f3n de la joven de Nazaret para responder en la Anunciaci\u00f3n y a lo largo de toda su vida de comuni\u00f3n con su Hijo. San Pablo VI ense\u00f1aba que \u00aben la Virgen Mar\u00eda todo es referido a Cristo y todo depende de \u00c9l: por \u00c9l, Dios Padre la eligi\u00f3 desde toda la eternidad como Madre toda santa y la adorn\u00f3 con dones del Esp\u00edritu Santo que no fueron concedidos a ning\u00fan otro\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[27]<\/a>\u00a0El s\u00ed de Mar\u00eda no es una simple condici\u00f3n previa a algo que podr\u00eda haberse llevado a cabo sin su consentimiento y colaboraci\u00f3n. Su maternidad no es simplemente biol\u00f3gica y pasiva,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[28]<\/a>\u00a0sino que es una maternidad \u00abplenamente\u00a0<i>activa<\/i>\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[29]<\/a>\u00a0que se une al misterio salv\u00edfico de Cristo como instrumento querido por el Padre en su proyecto de salvaci\u00f3n. Ella \u00abes la garant\u00eda de que \u00c9l, en cuanto \u201cnacido de mujer\u201d (<i>Ga<\/i>\u00a04,4), es aut\u00e9ntico hombre, pero ella es tambi\u00e9n, desde la proclamaci\u00f3n del dogma de Nicea, la\u00a0<i>Theot\u00f3kos<\/i>, la que da a luz a Dios\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn30\" name=\"_ftnref30\">[30]<\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><a name=\"_Toc203121414\"><\/a><i>T\u00edtulos referidos a la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la\u00a0<\/i><i>salvaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>16. Entre los t\u00edtulos con los que se ha invocado a Mar\u00eda (Madre de la Misericordia, Esperanza de los pobres, Auxilio de los cristianos, Socorro, Abogada, etc.) hay algunos que hacen referencia, en mayor medida, a su cooperaci\u00f3n en la obra redentora de Cristo, como por ejemplo Corredentora y Mediadora.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121415\"><\/a><b>Corredentora<\/b><\/p>\n<p>17. El t\u00edtulo de\u00a0<i>Corredentora<\/i>\u00a0aparece en el siglo XV como correcci\u00f3n a la invocaci\u00f3n de\u00a0<i>Redentora<\/i>\u00a0(abreviaci\u00f3n de Madre del Redentor) que Mar\u00eda ven\u00eda recibiendo desde el siglo X. San Bernardo asigna a Mar\u00eda un papel al pie de la cruz que da lugar al t\u00edtulo de\u00a0<i>Corredentora<\/i>\u00a0que aparece por primera vez en un himno an\u00f3nimo del siglo XV en Salzburgo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn31\" name=\"_ftnref31\">[31]<\/a>\u00a0Aunque la denominaci\u00f3n de\u00a0<i>Redentora\u00a0<\/i>se hab\u00eda mantenido durante los siglos XVI y XVII, desapareci\u00f3 totalmente en el XVIII para ser sustituida por\u00a0<i>Corredentora<\/i>. La investigaci\u00f3n teol\u00f3gica de la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la Redenci\u00f3n, durante la primera mitad del siglo XX, llev\u00f3 a ahondar m\u00e1s en el contenido del t\u00edtulo de\u00a0<i>Corredentora.<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn32\" name=\"_ftnref32\">[32]<\/a><\/p>\n<p>18. Algunos Pont\u00edfices han utilizado este t\u00edtulo sin detenerse demasiado a explicarlo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn33\" name=\"_ftnref33\">[33]<\/a>\u00a0Generalmente lo han presentado de dos maneras precisas: en relaci\u00f3n con la maternidad divina, en cuanto Mar\u00eda como madre ha hecho posible la Redenci\u00f3n realizada en Cristo<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn34\" name=\"_ftnref34\">[34]<\/a>, o bien en referencia a su uni\u00f3n con Cristo junto a la cruz redentora.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn35\" name=\"_ftnref35\">[35]<\/a>\u00a0El Concilio Vaticano II evit\u00f3 utilizar el t\u00edtulo de Corredentora por razones dogm\u00e1ticas, pastorales y ecum\u00e9nicas. San Juan Pablo II lo utiliz\u00f3, al menos en siete ocasiones, relacion\u00e1ndolo especialmente con el valor salv\u00edfico de nuestro dolor ofrecido junto al de Cristo, al cual se une Mar\u00eda sobre todo en la cruz.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn36\" name=\"_ftnref36\">[36]<\/a><\/p>\n<p>19. En la Feria IV del 21 de febrero de 1996, el Prefecto de la entonces Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Joseph Ratzinger, ante la pregunta de si era aceptable la petici\u00f3n del movimiento\u00a0<i>Vox Populi Mariae Mediatrici<\/i>\u00a0para una definici\u00f3n del dogma de Mar\u00eda como Corredentora o Mediadora de todas las gracias, respondi\u00f3 en su voto particular: \u00abNegativo. El significado preciso de los t\u00edtulos no es claro y la doctrina en ellos contenida no est\u00e1 madura. Una doctrina definida de fe divina pertenece al dep\u00f3sito de la fe, es decir a la revelaci\u00f3n divina vehiculada en la Escritura y en la tradici\u00f3n apost\u00f3lica. Sin embargo, no se ve de un modo claro c\u00f3mo la doctrina expresada en los t\u00edtulos est\u00e9 presente en la Escritura y en la tradici\u00f3n apost\u00f3lica\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn37\" name=\"_ftnref37\">[37]<\/a>M\u00e1s adelante, en 2002, expres\u00f3 p\u00fablicamente su opini\u00f3n contraria al uso de este t\u00edtulo: \u00abLa f\u00f3rmula \u201cCorredentora\u201d se aleja demasiado del lenguaje de las Escrituras y de la patr\u00edstica y, por tanto, provoca malentendidos\u2026 Todo procede de \u00c9l, como dicen sobre todo las ep\u00edstolas a los Efesios y a los Colosenses. Mar\u00eda es lo que es gracias a \u00c9l. La palabra \u201cCorredentora\u201d ensombrecer\u00eda ese origen\u00bb. El Cardenal Ratzinger no negaba que hubiese buenas intenciones y aspectos valiosos en la propuesta de uso de este t\u00edtulo, pero sosten\u00eda que era \u00abun vocablo err\u00f3neo\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn38\" name=\"_ftnref38\">[38]<\/a>.<\/p>\n<p>20.<b>\u00a0<\/b>El entonces Cardenal mencionaba las Ep\u00edstolas a los Efesios y a los Colosenses, donde el vocabulario utilizado y el dinamismo teol\u00f3gico de los himnos presenta, de tal modo, la centralidad redentora \u00fanica y la fontalidad del Hijo encarnado que queda excluida la posibilidad de agregarle otras mediaciones, porque \u00abtoda clase de bendiciones espirituales\u00bb nos son donadas \u00aben Cristo\u00bb (<i>Ef\u00a0<\/i>1,3), porque somos\u00a0<i>por \u00c9l<\/i>\u00a0hijos adoptivos (cf.\u00a0<i>Ef<\/i>\u00a01,5) y\u00a0<i>en \u00c9l\u00a0<\/i>fuimos agraciados (cf.\u00a0<i>Ef<\/i>\u00a01,6), \u00abpor su sangre, tenemos la redenci\u00f3n\u00bb (<i>Ef\u00a0<\/i>1,7) y<i>\u00a0\u00c9l\u00a0<\/i>\u00abha derrochado sobre nosotros\u00bb (<i>Ef<\/i>\u00a01,8) su gracia. En\u00a0<i>\u00c9l<\/i>\u00a0\u00abhemos heredado tambi\u00e9n\u00bb (<i>Ef\u00a0<\/i>1,11) y est\u00e1bamos predestinados. Y Dios ha querido que\u00a0<i>en \u00c9l<\/i>\u00a0\u00abresidiera toda la plenitud\u00bb (<i>Col<\/i>\u00a01,19) y \u00abpor \u00c9l y para \u00c9l quiso reconciliar todas las cosas\u00bb (<i>Col\u00a0<\/i>1,20). Semejante alabanza, sobre el lugar \u00fanico de Cristo, invita a situar a cualquier criatura en un lugar claramente receptivo y a una religiosa y delicada cautela a la hora de plantear cualquier forma de posible cooperaci\u00f3n en el \u00e1mbito de la Redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>21. El Papa Francisco expres\u00f3, al menos tres veces, su posici\u00f3n claramente contraria al uso del t\u00edtulo de\u00a0<i>Corredentora<\/i>, alegando que Mar\u00eda \u00ab<em>jam\u00e1s quiso para s\u00ed tomar algo de su Hijo. Jam\u00e1s se present\u00f3 como co-redentora. No, disc\u00edpula<\/em>\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn39\" name=\"_ftnref39\">[39]<\/a>La obra redentora ha sido perfecta y no necesita a\u00f1adido alguno. Por ello, \u00abnuestra Se\u00f1ora no quiso quitarle ning\u00fan t\u00edtulo a Jes\u00fas [\u2026]. No pidi\u00f3 para s\u00ed misma ser cuasi-redentora o una co-redentora: no. El Redentor es uno solo y este t\u00edtulo no se duplica\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn40\" name=\"_ftnref40\">[40]<\/a>\u00a0Cristo \u00abes el \u00fanico Redentor: no hay co-redentores con Cristo\u00bb,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn41\" name=\"_ftnref41\">[41]<\/a>\u00a0porque \u00abel sacrificio de la cruz, ofrecido con coraz\u00f3n amante y obediente, presenta una satisfacci\u00f3n sobreabundante e infinita\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn42\" name=\"_ftnref42\">[42]<\/a>\u00a0Si bien nosotros podemos prolongar en el mundo sus efectos (cf.\u00a0<i>Col\u00a0<\/i>1,24), ni la Iglesia ni Mar\u00eda pueden reemplazar, o perfeccionar, la obra redentora del Hijo de Dios encarnado, que ha sido perfecta y no necesita a\u00f1adidos.<\/p>\n<p><em>22. Teniendo en cuenta la necesidad de explicar el papel subordinado de Mar\u00eda a Cristo en la obra de la Redenci\u00f3n, es siempre inoportuno el uso del t\u00edtulo de Corredentora para definir la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda. Este t\u00edtulo corre el riesgo de oscurecer la \u00fanica mediaci\u00f3n salv\u00edfica de Cristo y, por tanto, puede generar confusi\u00f3n y un desequilibrio en la armon\u00eda de verdades de la fe cristiana, porque\u00a0<\/em>\u00abno hay salvaci\u00f3n en ning\u00fan otro, pues bajo el cielo no se ha dado a los hombres otro nombre por el que debamos salvarnos\u00bb (<i>Hch<\/i>\u00a04,12).<em>\u00a0<\/em>Cuando una expresi\u00f3n requiere muchas y constantes explicaciones, para evitar que se desv\u00ede de un significado correcto, no presta un servicio a la fe del Pueblo de Dios y se vuelve\u00a0<i>inconveniente<\/i>. En este caso, no ayuda a ensalzar a Mar\u00eda como la primera y m\u00e1xima colaboradora en la obra de la Redenci\u00f3n y de la gracia, porque el peligro de oscurecer el lugar exclusivo de Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre por nuestra salvaci\u00f3n, \u00fanico capaz de ofrecer al Padre un sacrificio de valor infinito, no ser\u00eda un verdadero honor a la Madre. En efecto, ella, como \u00abesclava del Se\u00f1or\u00bb (<i>Lc\u00a0<\/i>1,38), nos se\u00f1ala a Cristo y nos pide hacer\u00ablo que \u00c9l os diga\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a02,5).<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121416\"><\/a><b>Mediadora<\/b><\/p>\n<p>23. El concepto de mediaci\u00f3n se utiliza en la patr\u00edstica oriental a partir del siglo VI. En siglos posteriores, san Andr\u00e9s de Creta<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn43\" name=\"_ftnref43\">[43]<\/a>, san Germ\u00e1n de Constantinopla<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn44\" name=\"_ftnref44\">[44]<\/a>\u00a0y san Juan Damasceno<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn45\" name=\"_ftnref45\">[45]<\/a>\u00a0utilizan este t\u00edtulo con diferentes significados. En Occidente, desde el siglo XII se hace m\u00e1s frecuente su uso, aunque no ser\u00e1 hasta el siglo XVII cuando se enuncie como tesis doctrinal. En 1921 el Cardenal Mercier, Arzobispo de Malinas, con la colaboraci\u00f3n cient\u00edfica de la Universidad Cat\u00f3lica de Lovaina y el apoyo de obispos, del clero y del pueblo belga, pidi\u00f3 al Papa Benedicto XV la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de la mediaci\u00f3n universal de Mar\u00eda, pero el Papa no accedi\u00f3. S\u00f3lo aprob\u00f3 una fiesta con la misa propia y el oficio de Mar\u00eda Mediadora.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn46\" name=\"_ftnref46\">[46]<\/a>\u00a0Desde entonces hasta el a\u00f1o 1950 se desarroll\u00f3 una investigaci\u00f3n teol\u00f3gica sobre la cuesti\u00f3n, que llegar\u00e1 hasta la fase preparatoria del Concilio Vaticano II. El Concilio no entr\u00f3 en declaraciones dogm\u00e1ticas<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn47\" name=\"_ftnref47\">[47]<\/a>\u00a0sino que prefiri\u00f3 presentar una extensa s\u00edntesis \u00abde la doctrina cat\u00f3lica sobre el puesto que Mar\u00eda Sant\u00edsima ocupa en el misterio de Cristo y de la Iglesia\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn48\" name=\"_ftnref48\">[48]<\/a><\/p>\n<p>24. La sentencia b\u00edblica referida a la exclusiva mediaci\u00f3n de Cristo es contundente. Cristo es el \u00fanico Mediador, \u00abpues Dios es uno, y \u00fanico tambi\u00e9n el mediador entre Dios y los hombres: el hombre Cristo Jes\u00fas, que se entreg\u00f3 en rescate por todos\u00bb (<i>1 Tm<\/i>\u00a02,5-6). La Iglesia ha explicado este lugar \u00fanico de Cristo porque, siendo el Hijo eterno e infinito, a \u00c9l est\u00e1 unida hipost\u00e1ticamente la Humanidad que asumi\u00f3. Este lugar es exclusivo de esa Humanidad y las consecuencias que de ello se derivan s\u00f3lo pueden aplicarse a Cristo. En este sentido preciso, el papel del Verbo encarnado es exclusivo y \u00fanico. Ante tal claridad en la Palabra revelada, se requiere una especial prudencia en la aplicaci\u00f3n de esta expresi\u00f3n, \u201cMediadora\u201d, a Mar\u00eda. Frente a una tendencia a ampliar los alcances de la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda a partir de este t\u00e9rmino, es conveniente precisar tanto su valioso alcance como sus l\u00edmites.<\/p>\n<p>25. Por una parte, no podemos ignorar que existe un uso muy com\u00fan de la palabra \u201cmediaci\u00f3n\u201d en los \u00f3rdenes m\u00e1s variados de la vida social, donde se entiende simplemente como cooperaci\u00f3n, ayuda, intercesi\u00f3n. Por consiguiente, es inevitable que se aplique a Mar\u00eda en sentido subordinado y de ning\u00fan modo pretende a\u00f1adir alguna eficacia, o potencia, a la \u00fanica mediaci\u00f3n de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.<\/p>\n<p>26. Por otra parte, es evidente que hubo una forma de real mediaci\u00f3n de Mar\u00eda para hacer posible la verdadera Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios en nuestra humanidad, porque se requer\u00eda que el Redentor fuera \u00abnacido de mujer\u00bb (<i>Ga\u00a0<\/i>4,4). El relato de la Anunciaci\u00f3n muestra que no se trat\u00f3 de una mediaci\u00f3n \u00fanicamente biol\u00f3gica ya que destaca la presencia activa de Mar\u00eda preguntando (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a01,29.34) y aceptando con una firme decisi\u00f3n: \u00ab<i>h\u00e1gase<\/i>\u00bb (<i>Lc\u00a0<\/i>1,38). Esa respuesta de Mar\u00eda abri\u00f3 las puertas de la Redenci\u00f3n que toda la humanidad esperaba y que los santos han descrito con po\u00e9tico dramatismo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn49\" name=\"_ftnref49\">[49]<\/a>\u00a0Tambi\u00e9n en las bodas de Can\u00e1 Mar\u00eda cumple una funci\u00f3n mediadora cuando presenta a Jes\u00fas la necesidad de los novios (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>2,3) y cuando pide a los servidores que sigan las indicaciones de Jes\u00fas (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a02,5).<\/p>\n<p>27. La terminolog\u00eda de la\u00a0<i>mediaci\u00f3n<\/i>\u00a0en el Concilio Vaticano II aparece referida sobre todo a Cristo y, a veces, tambi\u00e9n a Mar\u00eda, pero de manera claramente subordinada.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn50\" name=\"_ftnref50\">[50]<\/a>\u00a0De hecho, para ella se prefiri\u00f3 usar otra terminolog\u00eda centrada en la cooperaci\u00f3n<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn51\" name=\"_ftnref51\">[51]<\/a>\u00a0o en la ayuda maternal.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn52\" name=\"_ftnref52\">[52]<\/a>\u00a0<em>La ense\u00f1anza del Concilio formula claramente la perspectiva de la intercesi\u00f3n materna de Mar\u00eda, con expresiones como \u00ab<\/em>m\u00faltiple intercesi\u00f3n\u00bb y \u00abprotecci\u00f3n maternal\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn53\" name=\"_ftnref53\">[53]<\/a>\u00a0Estos dos aspectos unidos configuran lo espec\u00edfico de la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la acci\u00f3n de Cristo por el Esp\u00edritu.En sentido estricto, no podemos hablar de otra mediaci\u00f3n en la gracia que no sea la del Hijo de Dios encarnado.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn54\" name=\"_ftnref54\">[54]<\/a>\u00a0Por eso es necesario recordar siempre, y no oscurecer, la convicci\u00f3n cristiana que \u00abdebe ser\u00a0<i>firmemente cre\u00edda<\/i>, como dato perenne de la fe de la Iglesia, la proclamaci\u00f3n de Jesucristo, Hijo de Dios, Se\u00f1or y \u00fanico salvador, que en su evento de encarnaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n ha llevado a cumplimiento la historia de la salvaci\u00f3n, que tiene en \u00c9l su plenitud y su centro\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn55\" name=\"_ftnref55\">[55]<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121417\"><\/a><i>Mar\u00eda en la mediaci\u00f3n \u00fanica de Cristo<\/i><\/p>\n<p>28. Al mismo tiempo, necesitamos recordar que la unicidad de la mediaci\u00f3n de Cristo es \u201cinclusiva\u201d, es decir, Cristo posibilita diversas formas de participaci\u00f3n en el cumplimiento de su proyecto salv\u00edfico porque, en la comuni\u00f3n con \u00c9l, todos podemos ser, de alguna manera, cooperadores de Dios, \u201cmediadores\u201d unos para con otros (cf.\u00a0<i>1\u00a0Co<\/i>\u00a03,9). Precisamente porque Cristo tiene un poder infinitamente supremo, \u00c9l puede promover a sus hermanos para hacerles capaces de una verdadera cooperaci\u00f3n en la realizaci\u00f3n de sus designios. El Concilio Vaticano II sostuvo que \u00abla \u00fanica mediaci\u00f3n del Redentor no excluye, sino que suscita en las criaturas una colaboraci\u00f3n diversa que participa de la \u00fanica fuente\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn56\" name=\"_ftnref56\">[56]<\/a>\u00a0Por ello \u00abse debe profundizar el contenido de esta mediaci\u00f3n participada, siempre bajo la norma del principio de la \u00fanica mediaci\u00f3n de Cristo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn57\" name=\"_ftnref57\">[57]<\/a>\u00a0Es verdad que la Iglesia prolonga en el tiempo y comunica, en todas partes, los efectos del acontecimiento pascual de Cristo<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn58\" name=\"_ftnref58\">[58]<\/a>\u00a0y que Mar\u00eda tiene un lugar \u00fanico en el coraz\u00f3n de la Iglesia madre.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn59\" name=\"_ftnref59\">[59]<\/a><\/p>\n<p>29. La participaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra de Cristo resulta evidente si se parte de esta convicci\u00f3n de que el Se\u00f1or resucitado promueve, transforma y capacita a los creyentes para que colaboren con \u00c9l en su obra. Esto no ocurre por una debilidad, incapacidad o necesidad de Cristo mismo, sino precisamente por su glorioso poder, que es capaz de asumirnos, generosa y gratuitamente, como colaboradores en su obra. Aquello que se debe destacar en este caso es, precisamente, lo siguiente: que cuando \u00c9l nos permite que le acompa\u00f1emos y que, bajo el impulso de su gracia, demos lo mejor de nosotros mismos, son su propio poder y su misericordia los que, en definitiva, son glorificados.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121418\"><\/a><i>Fecundos en el Cristo glorioso<\/i><\/p>\n<p>30. Particularmente iluminador es el texto:\u00abEl que cree en m\u00ed, tambi\u00e9n \u00e9l har\u00e1 las obras que yo hago, y a\u00fan mayores, porque yo me voy al Padre\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a014,12). Los creyentes, unidos al Cristo resucitado, que ha vuelto al seno del Padre, pueden realizar obras que superan los prodigios del Jes\u00fas terreno, pero siempre gracias a su uni\u00f3n con Cristo glorioso por la fe. Es lo que se manifest\u00f3, por ejemplo, en la admirable expansi\u00f3n de la Iglesia primitiva, porque el Resucitado hizo part\u00edcipe a su Iglesia en esta obra suya (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a016,15). De este modo su gloria no se vio disminuida, sino que se manifest\u00f3 m\u00e1s todav\u00eda, mostr\u00e1ndose como un poder capaz de transformar a los creyentes, volvi\u00e9ndolos fecundos junto con \u00c9l.<\/p>\n<p>31. En los Padres de la Iglesia esta idea encontr\u00f3 una peculiar expresi\u00f3n en el comentario a\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>7,37-39, porque algunos interpretaron la promesa de los \u00abr\u00edos de agua viva\u00bb como referida a los creyentes. Es decir, los propios creyentes, transformados por la gracia de Cristo, se convierten en manantiales para los dem\u00e1s. Or\u00edgenes explicaba que el Se\u00f1or cumple lo que anunci\u00f3 en\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a07,38 porque hace brotar de nosotros corrientes de agua: \u00abel alma del ser humano, que es a imagen de Dios, puede contener en s\u00ed y producir de s\u00ed pozos, fuentes y r\u00edos\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn60\" name=\"_ftnref60\">[60]<\/a>\u00a0San Ambrosio recomendaba beber del costado abierto de Cristo \u00abpara que abunde en ti la fuente de agua que salta a la vida eterna\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn61\" name=\"_ftnref61\">[61]<\/a>\u00a0Santo Tom\u00e1s de Aquino lo expresaba afirmando que, si un creyente \u00abse apresura a comunicar a otros diversos dones de la gracia que recibi\u00f3 de Dios, de su seno fluyen aguas vivas\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn62\" name=\"_ftnref62\">[62]<\/a><\/p>\n<p>32. Si esto vale para cada creyente, cuya cooperaci\u00f3n con Cristo se vuelve cada vez m\u00e1s fecunda cuanto m\u00e1s se deja transformar por la gracia, con mayor raz\u00f3n debe afirmarse de Mar\u00eda, de un modo \u00fanico y supremo. Ella es la \u00abllena de gracia\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,28) que, sin poner obst\u00e1culos a la obra de Dios, dijo: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,38). Ella es la Madre que dio al mundo al Autor de la Redenci\u00f3n y de la gracia, que se mantuvo firme junto a la cruz (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a019,25), sufriendo junto al Hijo, ofreciendo el dolor de su coraz\u00f3n materno atravesado por la espada (cf.\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>2,35). Ella estuvo unida a Cristo desde la Encarnaci\u00f3n hasta la cruz y la Resurrecci\u00f3n de un modo exclusivo y superior a cuanto podr\u00eda ocurrir con cualquier creyente.<\/p>\n<p>33. Todo esto no por m\u00e9ritos propios, sino porque a ella se aplicaron plenamente de forma peculiar y anticipada los m\u00e9ritos de Cristo en la cruz, para gloria del \u00fanico Se\u00f1or y Salvador.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn63\" name=\"_ftnref63\">[63]<\/a>\u00a0Ella es, en definitiva, un canto a la eficacia de la gracia de Dios, de modo que cualquier reconocimiento a su hermosura remite inmediatamente a la glorificaci\u00f3n del origen fontal de todo bien: la Trinidad. La grandeza incomparable de Mar\u00eda est\u00e1 en lo que ha recibido, y en su confiada disponibilidad para dejarse invadir por el Esp\u00edritu. Cuando nos esforzamos en atribuirle a ella funciones activas paralelas a las de Cristo, nos alejamos de esa incomparable hermosura que es espec\u00edfica suya. La expresi\u00f3n \u201cmediaci\u00f3n participada\u201d puede expresar un sentido preciso y valioso del lugar de Mar\u00eda, pero inadecuadamente comprendida podr\u00eda, f\u00e1cilmente, oscurecerlo y hasta contradecirlo. La mediaci\u00f3n de Cristo, que bajo algunos aspectos puede ser \u201cinclusiva\u201d o participada, bajo otros aspectos es exclusiva e incomunicable.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121419\"><\/a><b>Madre de los creyentes<\/b><b><\/b><\/p>\n<p>34. En el caso de Mar\u00eda, esta mediaci\u00f3n se realiza en forma\u00a0<i>maternal<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn64\" name=\"_ftnref64\">[64]<\/a>, tal como hizo en Can\u00e1<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn65\" name=\"_ftnref65\">[65]<\/a>\u00a0y como qued\u00f3 ratificada en la cruz.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn66\" name=\"_ftnref66\">[66]<\/a>\u00a0As\u00ed lo explicaba el Papa Francisco: \u00abElla es la Madre. Y este es el t\u00edtulo que recibi\u00f3 de Jes\u00fas, justo ah\u00ed, en el momento de la cruz (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>19,25-27). Tus hijos, t\u00fa eres Madre. [\u2026] Recibi\u00f3 el don de ser su Madre y el deber de acompa\u00f1arnos como Madre, de ser nuestra Madre\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn67\" name=\"_ftnref67\">[67]<\/a><\/p>\n<p>35. El t\u00edtulo de\u00a0<i>Madre\u00a0<\/i>hunde sus ra\u00edces en la Sagrada Escritura y en los Santos Padres, es propuesto por el Magisterio y la formulaci\u00f3n de su contenido ha ido en progreso hasta la exposici\u00f3n del Concilio Vaticano II<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn68\" name=\"_ftnref68\">[68]<\/a>\u00a0y la expresi\u00f3n\u00a0<i>maternidad espiritual<\/i>\u00a0en la enc\u00edclica\u00a0<i>Redemptoris Mater.<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn69\" name=\"_ftnref69\">[69]<\/a>\u00a0Esta maternidad espiritual de Mar\u00eda brota de su maternidad f\u00edsica del Hijo de Dios. Engendrando f\u00edsicamente a Cristo, a partir de su aceptaci\u00f3n libre y creyente de esta misi\u00f3n, la Virgen engendraba en la fe a todos los cristianos que son miembros del Cuerpo m\u00edstico de Cristo, es decir, engendraba al\u00a0<i>Cristo total<\/i>, cabeza y miembros.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn70\" name=\"_ftnref70\">[70]<\/a><\/p>\n<p>36. La participaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, como Madre, en la vida de su Hijo, desde la Encarnaci\u00f3n hasta la cruz y la Resurrecci\u00f3n, da un car\u00e1cter \u00fanico y singular a su cooperaci\u00f3n en la obra redentora de Cristo,de manera especial para la Iglesia, \u00abcuando considera la Maternidad espiritual de Mar\u00eda para con todos los miembros del Cuerpo m\u00edstico; en confiada invocaci\u00f3n, cuando experimenta la intercesi\u00f3n de su Abogada y Auxiliadora\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn71\" name=\"_ftnref71\">[71]<\/a>\u00a0Este aspecto materno es el que caracteriza la relaci\u00f3n de la Virgen con Cristo y su colaboraci\u00f3n en todos los momentos de la obra de la salvaci\u00f3n. En su misi\u00f3n como Madre, Mar\u00eda tiene una relaci\u00f3n singular con el Redentor y, tambi\u00e9n, con los que han sido redimidos, de los cuales ella misma es la primera. \u00abMar\u00eda es\u00a0<i>typos<\/i>\u00a0(modelo) de la Iglesia y del nuevo nacimiento que ha de acaecer en ella\u00bb, pero a\u00fan m\u00e1s, ella es s\u00edmbolo y \u00abcompendio de esta misma Iglesia\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn72\" name=\"_ftnref72\">[72]<\/a>\u00a0Es una maternidad que nace del don total de s\u00ed y de la llamada a convertirse en servidora del misterio.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn73\" name=\"_ftnref73\">[73]<\/a>\u00a0En esta\u00a0<i>maternidad<\/i>\u00a0de Mar\u00eda se sintetiza cuanto podemos decir de la maternidad seg\u00fan la gracia y del lugar actual de Mar\u00eda en la Iglesia entera.<\/p>\n<p>37.<b>\u00a0<\/b>La maternidad espiritual de Mar\u00eda tiene unas caracter\u00edsticas determinadas:<\/p>\n<p>a) Encuentra su fundamento en el hecho de ser Madre de Dios y se prolonga en la\u00a0<i>maternidad\u00a0<\/i>para con los disc\u00edpulos de Cristo<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn74\" name=\"_ftnref74\">[74]<\/a>\u00a0y a\u00fan con todos los seres humanos.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn75\" name=\"_ftnref75\">[75]<\/a>\u00a0En este sentido la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda es singular y se distingue de las cooperaciones de \u00ablas dem\u00e1s criaturas\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn76\" name=\"_ftnref76\">[76]<\/a>\u00a0Su intercesi\u00f3n tiene una caracter\u00edstica que no es la de una mediaci\u00f3n sacerdotal, como aquella de Cristo, sino que se sit\u00faa en el orden y la analog\u00eda de la maternidad.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn77\" name=\"_ftnref77\">[77]<\/a>Asociando la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda a su obra, los dones que nos llegan del Se\u00f1or se nos presentan con un aspecto materno, cargados de la ternura y de la cercan\u00eda de la Madre<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn78\" name=\"_ftnref78\">[78]<\/a>\u00a0que Jes\u00fas ha querido compartir con nosotros (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>19,27).<\/p>\n<p>b) La cooperaci\u00f3n materna de Mar\u00eda es\u00a0<i>en<\/i>\u00a0Cristo, y por tanto\u00a0<i>participada,\u00a0<\/i>es decir<i>,<\/i>\u00a0\u00abcomo una participaci\u00f3n de esta \u00fanica fuente que es la mediaci\u00f3n de Cristo mismo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn79\" name=\"_ftnref79\">[79]<\/a>\u00a0Mar\u00eda entra de una manera del todo personal en la \u00fanica mediaci\u00f3n de Cristo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn80\" name=\"_ftnref80\">[80]<\/a>\u00a0La funci\u00f3n materna de Mar\u00eda \u00abde ninguna manera disminuye o hace sombra a la \u00fanica mediaci\u00f3n de Cristo, sino que manifiesta su eficacia. En efecto, todo el influjo de la Sant\u00edsima Virgen en la salvaci\u00f3n de los hombres\u00bb brota de la \u00absobreabundancia de los m\u00e9ritos de Cristo, se apoya en su mediaci\u00f3n, depende totalmente de ella y de ella saca toda su eficacia\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn81\" name=\"_ftnref81\">[81]<\/a>\u00a0En su maternidad, Mar\u00eda<i>\u00a0no es un obst\u00e1culo interpuesto entre los seres humanos y Cristo<\/i>; al contrario, su funci\u00f3n materna est\u00e1 indisolublemente unida a la de Cristo y orientada a \u00c9l. As\u00ed entendida, la maternidad de Mar\u00eda no pretende debilitar la \u00fanica adoraci\u00f3n que se debe solamente a Cristo, sino estimularla.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn82\" name=\"_ftnref82\">[82]<\/a>\u00a0Por ello se deben evitar los t\u00edtulos y expresiones referidas a Mar\u00eda que la presenten como una especie de \u201cpararrayos\u201d ante la justicia del Se\u00f1or, como si Mar\u00eda fuese una alternativa necesaria ante la insuficiente misericordia de Dios. El Concilio Vaticano II reafirm\u00f3 c\u00f3mo deb\u00eda ser el culto dado a Mar\u00eda: \u00abun culto orientado al centro cristol\u00f3gico de la fe cristiana, de modo que \u201cmientras es honrada la Madre, el Hijo sea debidamente conocido, amado, glorificado\u201d\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn83\" name=\"_ftnref83\">[83]<\/a>\u00a0En definitiva, la maternidad de Mar\u00eda est\u00e1\u00a0<i>subordinada<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn84\" name=\"_ftnref84\">[84]<\/a>\u00a0a la elecci\u00f3n del Padre, a la obra de Cristo y a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>c) La Iglesia no es s\u00f3lo un punto de referencia para la maternidad espiritual de Mar\u00eda sino que es, precisamente en la dimensi\u00f3n sacramental de la Iglesia, donde se desarrolla siempre su funci\u00f3n materna.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn85\" name=\"_ftnref85\">[85]<\/a>\u00a0Mar\u00eda act\u00faa con la Iglesia, en la Iglesia y para la Iglesia. El ejercicio de su maternidad se encuentra en la comuni\u00f3n eclesial y no fuera de ella; conduce a la Iglesia y la acompa\u00f1a. La Iglesia aprende de Mar\u00eda la propia maternidad<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn86\" name=\"_ftnref86\">[86]<\/a>: en la acogida de la Palabra de Dios que evangeliza, convierte y anuncia a Cristo; en el don de la vida sacramental del Bautismo y de la Eucarist\u00eda, y en la educaci\u00f3n y formaci\u00f3n maternal que ayuda a nacer y a crecer a los hijos de Dios.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn87\" name=\"_ftnref87\">[87]<\/a>\u00a0Por eso, se puede decir que \u00abla fecundidad de la Iglesia es la misma fecundidad de Mar\u00eda; y se realiza en la existencia de sus miembros en la medida en que estos reviven, \u201cen peque\u00f1o\u201d, lo que vivi\u00f3 la Madre, es decir, que aman con el amor de Jes\u00fas\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn88\" name=\"_ftnref88\">[88]<\/a>Como Madre, al igual que la Iglesia, Mar\u00eda espera que Cristo sea engendrado en nosotros,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn89\" name=\"_ftnref89\">[89]<\/a>\u00a0no ocupa<b>\u00a0<\/b>su lugar. Por ello, \u00abgracias al inmenso manantial que mana del costado abierto de Cristo, la Iglesia, Mar\u00eda y todos los creyentes, de diferentes maneras, se convierten en canales de agua viva. As\u00ed Cristo mismo despliega su gloria en nuestra peque\u00f1ez\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn90\" name=\"_ftnref90\">[90]<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121420\"><\/a><i>Intercesi\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>38. Mar\u00eda est\u00e1 unida a Cristo de un modo \u00fanico por su maternidad y por ser llena de gracia. Esto se insin\u00faa en el saludo del \u00e1ngel (cf.\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>1,28) cuando utiliza una palabra (<i>kecharit\u014dmen\u0113<\/i>) que es \u00fanica y exclusiva en toda la Biblia. Ella, la que acogi\u00f3 en su vientre la fuerza del Esp\u00edritu Santo y fue Madre de Dios, se convierte, por ese mismo Esp\u00edritu, en Madre de la Iglesia.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn91\" name=\"_ftnref91\">[91]<\/a>\u00a0Por esa uni\u00f3n peculiar en la maternidad y en la gracia, su oraci\u00f3n por nosotros tiene un valor y una eficacia que no se pueden comparar con cualquier otra intercesi\u00f3n. San Juan Pablo II relacionaba el t\u00edtulo de \u201cmediadora\u201d con esta funci\u00f3n de intercesi\u00f3n materna. Porque ella \u00abse pone\u201cen medio\u201d, o sea hace de mediadora no como una persona extra\u00f1a, sino en su papel de madre,\u00a0consciente de que como tal puede \u2014m\u00e1s bien \u201ctiene el derecho de\u201d\u2014\u00a0hacer presente al Hijo las necesidades de los hombres\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn92\" name=\"_ftnref92\">[92]<\/a><\/p>\n<p>39. La fe cat\u00f3lica lee en las Escrituras que quienes est\u00e1n junto a Dios en el cielo pueden seguir realizando estos actos de amor, intercediendo por nosotros y acompa\u00f1\u00e1ndonos. Vemos, por ejemplo, que los \u00e1ngeles son \u00abesp\u00edritus servidores con la misi\u00f3n de asistir a los que han de heredar la salvaci\u00f3n\u00bb (<i>Hb<\/i>\u00a01,14). Se habla de misiones cumplidas por \u00e1ngeles (cf.\u00a0<i>Tb<\/i>\u00a05,4; 12,12;\u00a0<i>Hch\u00a0<\/i>12,7-11;\u00a0<i>Ap<\/i>\u00a08,3-5). Hay \u00e1ngeles auxiliando a Jes\u00fas en el desierto de las tentaciones (cf.\u00a0<i>Mt\u00a0<\/i>4,11) y en la pasi\u00f3n (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a022,43). En el Salmo se nos promete que \u00aba sus \u00e1ngeles ha dado \u00f3rdenes para que te guarden en tus caminos\u00bb (<i>Sal\u00a0<\/i>91,11).<\/p>\n<p>40. Estos textos nos indican que el cielo no est\u00e1 completamente separado de la tierra. Esto abre la posibilidad de la intercesi\u00f3n por nosotros a quienes est\u00e1n en el cielo. El Libro de Zacar\u00edas nos presenta un \u00e1ngel de Dios que dice: \u00abSe\u00f1or del universo, \u00bfhasta cu\u00e1ndo seguir\u00e1s sin compadecerte de Jerusal\u00e9n y de las ciudades de Jud\u00e1 contra las que te enojaste durante setenta a\u00f1os?\u00bb (<i>Za<\/i>\u00a01,12).<i>\u00a0<\/i>De modo an\u00e1logo, el Apocalipsis nos habla de los \u201cdegollados\u201d, los m\u00e1rtires en el cielo, que intervienen pidiendo a Dios que act\u00fae en la tierra para liberarnos de las injusticias: \u00abVi debajo del altar las almas de los degollados por causa de la Palabra de Dios y del testimonio que manten\u00edan. Y gritaban con voz potente: \u201c\u00bfHasta cu\u00e1ndo, due\u00f1o santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin vengar nuestra sangre de los habitantes de la tierra?\u201d\u00bb (<i>Ap<\/i>\u00a06,9-10). Ya en la tradici\u00f3n judeo-helen\u00edstica aparec\u00eda la convicci\u00f3n de que los justos fallecidos interceden por el pueblo (cf.\u00a0<i>2 M<\/i>\u00a015,12-14).<\/p>\n<p>41. Mar\u00eda, que en el cielo ama al \u00abresto de sus hijos\u00bb (<i>Ap\u00a0<\/i>12,17), as\u00ed como acompa\u00f1aba la oraci\u00f3n de los ap\u00f3stoles cuando recibieron el Esp\u00edritu Santo (cf.\u00a0<i>Hch<\/i>\u00a01,14), tambi\u00e9n ahora, acompa\u00f1a nuestras plegarias con su intercesi\u00f3n materna. De este modo, contin\u00faa la actitud de servicio y compasi\u00f3n que mostraba en las bodas de Can\u00e1 (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a02,1-11) y hoy sigue dirigi\u00e9ndose a Jes\u00fas para decirle: \u00abNo tienen vino\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a02,3). En su canto de alabanza vemos a Mar\u00eda como una mujer de su pueblo, que alaba a Dios porque \u00abenaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes\u00bb (<i>Lc\u00a0<\/i>1,52-53), porque \u00abauxilia a Israel, su siervo, acord\u00e1ndose de la misericordia\u2014como lo hab\u00eda prometido a nuestros padres\u00bb (<i>Lc\u00a0<\/i>1,54-55), y reconocemos su prontitud cuando se acerca sin demora para ayudar a su prima Isabel (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a01,39-40). Por eso el Pueblo de Dios conf\u00eda firmemente en su intercesi\u00f3n.<\/p>\n<p>42.<b>\u00a0<\/b>Entre los elegidos y glorificados junto a Cristo est\u00e1 en primer lugar la Madre, por eso podemos afirmar que existe una colaboraci\u00f3n \u00fanica de Mar\u00eda en la obra salv\u00edfica que Cristo realiza en su Iglesia. Se trata de una intercesi\u00f3n que la convierte en signo materno de la misericordia del Se\u00f1or. De esta manera, porque as\u00ed \u00c9l libremente lo ha querido, el Se\u00f1or otorga a su propia acci\u00f3n en nosotros un rostro materno.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn93\" name=\"_ftnref93\">[93]<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121421\"><\/a><i>Cercan\u00eda materna<\/i><\/p>\n<p>43. La presencia de las diversas advocaciones, de las im\u00e1genes y de los santuarios marianos manifiestan esa maternidad real de Mar\u00eda que se hace cercana a la vida de sus hijos. Sirva como ejemplo la manifestaci\u00f3n de la Madre al indio san Juan Diego en el monte del Tepeyac. Mar\u00eda lo llama con las palabras tiernas de una madre: \u00abHijito m\u00edo el m\u00e1s peque\u00f1o, mi Juanito\u00bb. Y, ante las dificultades que san Juan Diego le manifiesta para llevar a cabo la misi\u00f3n encomendada, Mar\u00eda le revela la fuerza de su maternidad: \u00ab\u00bfNo estoy yo aqu\u00ed, yo que tengo el honor de ser tu madre? [\u2026]. \u00bfQu\u00e9 no est\u00e1s en mi regazo, en el cruce de mis brazos?\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn94\" name=\"_ftnref94\">[94]<\/a><\/p>\n<p>44. Esa experiencia del afecto maternal de Mar\u00eda, que vivi\u00f3 san Juan Diego, es la experiencia personal de los cristianos que reciben el afecto de Mar\u00eda y que ponen en sus manos\u00ablas necesidades de la vida de cada d\u00eda y abren confiados su coraz\u00f3n para solicitar su intercesi\u00f3n maternal y obtener su tranquilizadora protecci\u00f3n\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn95\" name=\"_ftnref95\">[95]<\/a>\u00a0M\u00e1s all\u00e1 de las manifestaciones extraordinarias de su cercan\u00eda, existen expresiones cotidianas constantes de su maternidad en la vida de todos sus hijos. Aun cuando no pedimos su intercesi\u00f3n, ella se muestra cercana como Madre, para ayudarnos a reconocer el amor del Padre, a contemplar la entrega salvadora de Cristo, a acoger la acci\u00f3n santificadora del Esp\u00edritu. Es tan grande su valor para la Iglesia que\u00a0los pastores deben evitar cualquier instrumentaci\u00f3n pol\u00edtica de esta cercan\u00eda de la Madre. El Papa Francisco lo advirti\u00f3, en diversas ocasiones, y mostr\u00f3 su preocupaci\u00f3n por \u00ablas propuestas de tinte ideol\u00f3gico-cultural de diverso signo que quieren apropiarse del encuentro de un pueblo con su madre\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn96\" name=\"_ftnref96\">[96]<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121422\"><\/a><b>Madre de la gracia<\/b><\/p>\n<p>45.\u00a0Este sentido de \u201cMadre de los creyentes\u201d permite hablar de una acci\u00f3n de Mar\u00eda tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con nuestra vida de la gracia. Pero conviene advertir que ciertas expresiones, que pueden ser teol\u00f3gicamente aceptables, f\u00e1cilmente se cargan de un imaginario y un simbolismo que transmite, de hecho, otros contenidos menos aceptables. Por ejemplo, se presenta a Mar\u00eda como si ella tuviera un dep\u00f3sito de\u00a0<i>gracia<\/i>\u00a0separado de Dios, donde no se percibe tan claramente que el Se\u00f1or, en su generosa y libre omnipotencia, ha querido asociarla a la comunicaci\u00f3n de esa vida divina que brota de un \u00fanico centro que es el Coraz\u00f3n de Cristo, no de Mar\u00eda.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn97\" name=\"_ftnref97\">[97]<\/a>\u00a0Tambi\u00e9n es frecuente que ella sea presentada o imaginada como una fuente de donde mana toda gracia. Si se tiene en cuenta que la inhabitaci\u00f3n trinitaria (gracia increada) y la participaci\u00f3n de la vida divina (gracia creada) son inseparables, no podemos pensar que este misterio pueda estar condicionado por un \u201cpaso\u201d a trav\u00e9s de las manos de Mar\u00eda. Imaginarios de este tipo enaltecen a Mar\u00eda de tal modo que la centralidad del mismo Cristo puede desaparecer o, al menos, resultar condicionada. El Cardenal Ratzinger expres\u00f3 que el t\u00edtulo de\u00a0<i>Mar\u00eda mediadora de todas las gracias<\/i>\u00a0tampoco se ve\u00eda claramente fundado en la Revelaci\u00f3n,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn98\" name=\"_ftnref98\">[98]<\/a>\u00a0y en sinton\u00eda con esta convicci\u00f3n podemos reconocer las dificultades que conlleva tanto en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica como en la espiritualidad.<\/p>\n<p>46. Para evitar estas dificultades, la maternidad de Mar\u00eda en el orden de la gracia debe entenderse como\u00a0<i>dispositiva.\u00a0<\/i>Por una parte, por su car\u00e1cter de<i>\u00a0intercesi\u00f3n,<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn99\" name=\"_ftnref99\">[99]<\/a><i><\/i>ya que la\u00a0<em>intercesi\u00f3n materna<\/em>\u00a0es expresi\u00f3n de esa \u00abprotecci\u00f3n maternal\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn100\" name=\"_ftnref100\">[100]<\/a>\u00a0que permite reconocer en Cristo el \u00fanico Mediador entre Dios y los hombres. Por otra parte, su\u00a0<i>presencia materna<\/i>\u00a0en nuestras vidas no excluye diversas acciones de Mar\u00eda motivando la apertura de nuestros corazones a la acci\u00f3n de Cristo en el Esp\u00edritu Santo. As\u00ed nos ayuda, de diversas maneras, a\u00a0<i>disponernos a la vida de la gracia<\/i>\u00a0que solamente el Se\u00f1or puede infundir en nosotros.<\/p>\n<p>47.\u00a0Nuestra salvaci\u00f3n es obra s\u00f3lo de la gracia salvadora de Cristo y no de alg\u00fan otro. San Agust\u00edn afirmaba que \u00abeste reino de muerte lo destruye en cada ser humano s\u00f3lo la gracia del Salvador\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn101\" name=\"_ftnref101\">[101]<\/a>\u00a0y lo explicaba claramente con la redenci\u00f3n del hombre injusto: \u00ab\u00bfQui\u00e9n querr\u00eda morir por un injusto, por un imp\u00edo, sino s\u00f3lo Cristo, tan inocente como para poder justificar incluso a los injustos? Por lo tanto, hermanos m\u00edos, no tuvimos obra meritoria, sino s\u00f3lo dem\u00e9ritos. Pero aunque las obras de los hombres eran tales, su misericordia no los abandon\u00f3 y [\u2026] en lugar del castigo debido, les otorg\u00f3 la gracia que no merec\u00edan [&#8230;] para rescatarnos, no a precio de oro ni de plata, sino a precio de su sangre derramada\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn102\" name=\"_ftnref102\">[102]<\/a>\u00a0Por eso, cuando santo Tom\u00e1s de Aquino se pregunta si alguien puede merecer para otro responde que \u00abs\u00f3lo Cristo puede merecer para otro la gracia primera\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn103\" name=\"_ftnref103\">[103]<\/a>\u00a0Ning\u00fan otro ser humano puede merecerla en sentido estricto (<i>de condigno<\/i>), y en este punto no cabe duda alguna: \u00abNadie puede ser justo sino aquel a quien se comunican los m\u00e9ritos de la pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn104\" name=\"_ftnref104\">[104]<\/a>\u00a0Tambi\u00e9n la plenitud de gracia de Mar\u00eda existe porque ella la recibi\u00f3 gratuitamente, antes de cualquier acci\u00f3n suya, \u00aben atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Jesucristo Salvador del g\u00e9nero humano\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn105\" name=\"_ftnref105\">[105]<\/a>\u00a0S\u00f3lo los m\u00e9ritos de Jesucristo, entregado hasta el fin, son los que se nos aplican en nuestra justificaci\u00f3n, que \u00abpuesto que tiene por t\u00e9rmino el bien eterno de la participaci\u00f3n divina, es una obra m\u00e1s excelente que la creaci\u00f3n del cielo y la tierra\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn106\" name=\"_ftnref106\">[106]<\/a><\/p>\n<p>48.<b>\u00a0<\/b>Sin embargo, un ser humano puede participar con su deseo del bien del hermano, y es razonable (<i>congruo<\/i>) que Dios cumpla ese deseo de caridad que la persona puede expresar \u00abcon su oraci\u00f3n\u00bb o \u00abmediante las obras de misericordia\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn107\" name=\"_ftnref107\">[107]<\/a>\u00a0Es verdad que este don de la gracia s\u00f3lo puede ser derramado por Dios, ya que \u00abexcede toda proporci\u00f3n de nuestra naturaleza\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn108\" name=\"_ftnref108\">[108]<\/a>y existe una distancia infinita<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn109\" name=\"_ftnref109\">[109]<\/a>\u00a0entre nuestra naturaleza y su vida divina. Sin embargo, puede hacerlo cumpliendo el deseo de la Madre, que de este modo se asocia gozosamente a la obra divina como humilde servidora.<\/p>\n<p>49.\u00a0Como en Can\u00e1, Mar\u00eda no le dice a Cristo lo que tiene que hacer. Ella intercede manifestando a Cristo nuestras carencias, necesidades y sufrimientos para que \u00c9l act\u00fae con su poder divino:<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn110\" name=\"_ftnref110\">[110]<\/a>\u00a0\u00abNo tienen vino\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a02,3). Tambi\u00e9n hoy ella ayuda a disponernos para la acci\u00f3n de Dios:<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn111\" name=\"_ftnref111\">[111]<\/a>\u00a0\u00abHaced lo que \u00c9l os diga\u00bb (<i>Jn\u00a0<\/i>2,5). Sus palabras no son una simple indicaci\u00f3n, sino que se convierten en verdadera pedagog\u00eda materna que introduce a la persona, bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, en el sentido profundo del misterio de Cristo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn112\" name=\"_ftnref112\">[112]<\/a>\u00a0Mar\u00eda escucha, decide y act\u00faa<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn113\" name=\"_ftnref113\">[113]<\/a>\u00a0para ayudarnos a abrir nuestra existencia a Cristo y a su gracia,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn114\" name=\"_ftnref114\">[114]<\/a>\u00a0porque \u00c9l es el \u00fanico que obra en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro ser.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121423\"><\/a><i>All\u00ed donde s\u00f3lo Dios puede llegar<\/i><\/p>\n<p>50.<b>\u00a0<\/b>Como nos recuerda el\u00a0<i>Catecismo<\/i>, la gracia santificante es \u00abante todo y principalmente, el don del Esp\u00edritu que nos justifica y nos santifica\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn115\" name=\"_ftnref115\">[115]<\/a>\u00a0No es simplemente una ayuda, una energ\u00eda que se posea, sino que \u00abes el don gratuito que Dios nos hace de su vida infundida por el Esp\u00edritu Santo en nuestra alma\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn116\" name=\"_ftnref116\">[116]<\/a>\u00a0que se puede describir como inhabitaci\u00f3n de la Trinidad en lo m\u00e1s \u00edntimo, como amistad con Dios, como alianza con el Se\u00f1or. Exclusivamente Dios puede hacerlo, porque implica superar una desproporci\u00f3n \u00abinfinita\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn117\" name=\"_ftnref117\">[117]<\/a>\u00a0Esa donaci\u00f3n de s\u00ed de la Trinidad, ese \u00abentra\u00f1arse en el alma\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn118\" name=\"_ftnref118\">[118]<\/a>\u00a0(<i>illabitur<\/i>) por parte de Dios mismo, implica un efecto de transformaci\u00f3n inherente en lo m\u00e1s \u00edntimo del creyente.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn119\" name=\"_ftnref119\">[119]<\/a>Santo Tom\u00e1s de Aquino utilizaba para esta penetraci\u00f3n en el interior del ser humano este verbo que s\u00f3lo pod\u00eda aplicarse a Dios,\u00a0<i>illabi<\/i>, ya que s\u00f3lo Dios, no siendo una creatura, puede llegar a esa intimidad personal sin violentar la libertad y la identidad de la persona.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn120\" name=\"_ftnref120\">[120]<\/a>S\u00f3lo Dios llega al centro m\u00e1s \u00edntimo de una persona para realizar su elevaci\u00f3n y transformaci\u00f3n cuando se entrega como amigo y por ello \u00abninguna creatura puede conferir la gracia\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn121\" name=\"_ftnref121\">[121]<\/a>\u00a0Santo Tom\u00e1s lo repite al hablar de la gracia sacramental: en cuanto\u00a0<i>causa principal<\/i>\u00a0\u00abs\u00f3lo Dios produce el efecto interior del sacramento. Porque s\u00f3lo \u00c9l penetra en el alma, donde se produce el efecto sacramental \u2014nadie puede obrar inmediatamente donde no est\u00e1\u2014, ya que la gracia, que es un efecto interior del sacramento, proviene s\u00f3lo de Dios\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn122\" name=\"_ftnref122\">[122]<\/a><\/p>\n<p>51. Otros autores se expresaron de un modo semejante<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn123\" name=\"_ftnref123\">[123]<\/a>, pero cabe destacar a san Buenaventura. \u00c9l ense\u00f1aba que, cuando Dios obra con la gracia santificante en un ser humano, lo vuelve absolutamente\u00a0<i>inmediato<\/i>\u00a0a \u00c9l.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn124\" name=\"_ftnref124\">[124]<\/a><i><\/i>Dios, por la gracia, se hace plenamente cercano al ser humano, con una absoluta inmediatez, con un \u201centra\u00f1amiento\u201d en lo \u00edntimo del ser humano que s\u00f3lo \u00c9l puede lograr.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn125\" name=\"_ftnref125\">[125]<\/a><i><\/i>La misma gracia creada, entonces, no obra como un \u201cintermediario\u201d, sino que es efecto directo de la amistad que Dios regala tocando directamente el coraz\u00f3n humano. Y as\u00ed, siendo Dios quien realiza la transformaci\u00f3n de la persona cuando se entrega como amigo, no hay medio alguno entre Dios y el ser humano transformado.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn126\" name=\"_ftnref126\">[126]<\/a>\u00a0S\u00f3lo Dios es capaz de penetrar as\u00ed, tan hondo, para santificar, hasta hacerse\u00a0<i>absolutamente inmediato<\/i>, y s\u00f3lo \u00c9l puede hacerlo sin anular a la persona.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn127\" name=\"_ftnref127\">[127]<\/a><\/p>\n<p>52. En la Encarnaci\u00f3n, el Hijo eterno y natural de Dios<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn128\" name=\"_ftnref128\">[128]<\/a>\u00a0asume una naturaleza humana que ocupa un lugar \u00fanico en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n. Hipost\u00e1ticamente unida al Hijo por una gracia que \u00abes sin duda alguna infinita\u00bb,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn129\" name=\"_ftnref129\">[129]<\/a>\u00a0esta Humanidad \u00abtuvo la gracia en grado sumo. De ah\u00ed que, por la eminencia de la gracia que recibi\u00f3, le competa\u00a0<a name=\"_Hlk200100470\"><\/a>[<i>competit sibi<\/i>]\u00a0hacer llegar tal gracia a los dem\u00e1s. Esto es propio de la cabeza\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn130\" name=\"_ftnref130\">[130]<\/a>\u00a0Esa Humanidad participa en la efusi\u00f3n de la gracia santificante, que de ella desborda o \u00abredunda\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn131\" name=\"_ftnref131\">[131]<\/a>\u00a0En consecuencia, \u00ab<i>seg\u00fan su humanidad<\/i>, es principio de toda gracia\u00bb como Cabeza desde la cual esta llega a los dem\u00e1s (\u00ab<i>in alios transfunderetur<\/i>\u00bb).<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn132\" name=\"_ftnref132\">[132]<\/a>\u00a0Esta naturaleza humana es inseparable de nuestra salvaci\u00f3n, ya que \u00abcon la encarnaci\u00f3n, todas las acciones salv\u00edficas del Verbo de Dios, se hacen siempre en uni\u00f3n con la naturaleza humana que \u00e9l ha asumido para la salvaci\u00f3n de todos los hombres\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn133\" name=\"_ftnref133\">[133]<\/a>\u00a0A trav\u00e9s de esa naturaleza humana asumida, el Hijo de Dios \u00abse ha unido, en cierto modo, con todo hombre\u00bb y \u00abcon la entrega lib\u00e9rrima de su sangre nos mereci\u00f3 la vida\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn134\" name=\"_ftnref134\">[134]<\/a>\u00a0Por la gracia, los fieles se unen a Cristo y participan en su misterio pascual, de modo que pueden vivir una uni\u00f3n \u00edntima y \u00fanica con \u00c9l que san Pablo expresaba con estas palabras: \u00abpero no soy yo el que vive, es Cristo quien vive en m\u00ed\u00bb (<i>Ga<\/i>\u00a02,20).<\/p>\n<p>53. Ninguna persona humana, ni siquiera los ap\u00f3stoles o la Sant\u00edsima Virgen, puede actuar como dispensadora universal de la gracia. S\u00f3lo Dios puede regalar la gracia<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn135\" name=\"_ftnref135\">[135]<\/a>\u00a0y lo hace por medio de la Humanidad de Cristo<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn136\" name=\"_ftnref136\">[136]<\/a>, ya que \u00abla plenitud de gracia de Cristo\u00a0<i>hombre<\/i>\u00a0la tiene como unig\u00e9nito del Padre\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn137\" name=\"_ftnref137\">[137]<\/a>\u00a0Aunque la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda es preeminentemente \u201cllena de gracia\u201d y \u201cMadre de Dios\u201d, ella, como nosotros, es hija adoptiva del Padre y tambi\u00e9n, como escribe el poeta Dante Alighieri, \u00abhija de tu Hijo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn138\" name=\"_ftnref138\">[138]<\/a>\u00a0Ella coopera en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n por una participaci\u00f3n derivada y subordinada; por lo tanto, cualquier lenguaje sobre su \u201cmediaci\u00f3n\u201d en la gracia debe entenderse en analog\u00eda remota con Cristo y su mediaci\u00f3n \u00fanica.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn139\" name=\"_ftnref139\">[139]<\/a><\/p>\n<p>54. En la perfecta inmediatez entre un ser humano y Dios en la comunicaci\u00f3n de la gracia, ni siquiera Mar\u00eda puede intervenir. Ni la amistad con Jesucristo ni la inhabitaci\u00f3n trinitaria pueden concebirse como algo que nos llega a trav\u00e9s de Mar\u00eda o de los santos. En todo caso, lo que podemos decir es que Mar\u00eda desea ese bien para nosotros y lo pide junto a nosotros. La liturgia, que es tambi\u00e9n\u00a0<i>lex credendi<\/i>, nos permite reafirmar esta cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda, no en la comunicaci\u00f3n de la gracia sino en la intercesi\u00f3n materna. De hecho, en la liturgia de la Solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n, cuando se explica en qu\u00e9 sentido el privilegio concedido a Mar\u00eda se hizo en vista del bien del Pueblo, se afirma que fue dispuesta como \u00ababogada de gracia\u00bb,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn140\" name=\"_ftnref140\">[140]<\/a>\u00a0es decir, que intercede pidiendo para nosotros el don de la gracia.<\/p>\n<p>55. Como ense\u00f1a el Concilio Vaticano II, \u00abel influjo de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda en la salvaci\u00f3n de los hombres [\u2026] favorece y de ninguna manera impide la uni\u00f3n\u00a0<i>inmediata<\/i>\u00a0de los creyentes con Cristo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn141\" name=\"_ftnref141\">[141]<\/a>\u00a0Por ese motivo, se debe evitar cualquier descripci\u00f3n que haga pensar, de un modo neoplat\u00f3nico, en una especie de derramamiento de la gracia por etapas, como si la gracia de Dios fuese descendiendo a trav\u00e9s de distintos intermediarios \u2014como Mar\u00eda\u2014\u00a0mientras su fuente \u00faltima (Dios) quedase desconectada de nuestro coraz\u00f3n. Estas interpretaciones afectan negativamente la adecuada comprensi\u00f3n del encuentro \u00edntimo, directo e inmediato que la gracia realiza entre el Se\u00f1or y el coraz\u00f3n del creyente.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn142\" name=\"_ftnref142\">[142]<\/a>\u00a0El hecho es que s\u00f3lo Dios justifica.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn143\" name=\"_ftnref143\">[143]<\/a>\u00a0S\u00f3lo el Dios Trinidad. S\u00f3lo \u00c9l nos eleva para superar la desproporci\u00f3n infinita que nos separa de vida divina, s\u00f3lo \u00c9l act\u00faa en nosotros su inhabitaci\u00f3n trinitaria, s\u00f3lo \u00c9l se entra\u00f1a en nosotros transform\u00e1ndonos y haci\u00e9ndonos participar de su vida divina. No se honra a Mar\u00eda atribuy\u00e9ndole alguna mediaci\u00f3n en la realizaci\u00f3n de esta obra exclusivamente divina.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121424\"><\/a><i>El agua viva que fluye<\/i><\/p>\n<p>56. No obstante, dado que Mar\u00eda est\u00e1 llena de gracia, y que el bien tiende siempre a comunicarse, f\u00e1cilmente aparece la idea de una suerte de \u201cdesborde\u201d de la gracia que tiene Mar\u00eda, que s\u00f3lo podr\u00e1 tener un sentido adecuado si no contradice cuanto dicho hasta ahora. No presenta dificultad si se trata, sobre todo, de las formas de cooperaci\u00f3n que ya hemos mencionado (intercesi\u00f3n y cercan\u00eda materna que invitan a abrir el coraz\u00f3n a la gracia santificante) y que el Concilio Vaticano II present\u00f3 como una cooperaci\u00f3n variada por parte de la creatura \u00abque participa de la \u00fanica fuente\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn144\" name=\"_ftnref144\">[144]<\/a><\/p>\n<p>57.\u00a0El car\u00e1cter fundamentalmente dispositivo de la cooperaci\u00f3n de los creyentes \u2014principalmente de Mar\u00eda\u2014 en la comunicaci\u00f3n de la gracia, aparece plasmado en la interpretaci\u00f3n tradicional de los \u201cr\u00edos de agua viva\u201d que brotan del coraz\u00f3n de los creyentes (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>7,38). Aun siendo una imagen potente, que podr\u00eda interpretarse como si los creyentes fueran canales de una transmisi\u00f3n perfectiva de la gracia santificante, sin embargo, los Padres de la Iglesia, a la hora de concretar c\u00f3mo se realiza esta efusi\u00f3n de los r\u00edos del Esp\u00edritu, lo han plasmado en acciones de tipo dispositivo. Por ejemplo, la predicaci\u00f3n, la ense\u00f1anza y otras formas de transmisi\u00f3n del don de la Palabra revelada.<\/p>\n<p>58. Or\u00edgenes lo aplica a la ciencia de las Escrituras o a la percepci\u00f3n de sus sentidos espirituales.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn145\" name=\"_ftnref145\">[145]<\/a>\u00a0Para san Cirilo de Alejandr\u00eda este desborde de aguas es la ense\u00f1anza de los misterios de la fe<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn146\" name=\"_ftnref146\">[146]<\/a>, la \u201cpura mistagog\u00eda\u201d en su sentido profundo, que no es meramente intelectual sino de disposici\u00f3n o preparaci\u00f3n de toda la persona.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn147\" name=\"_ftnref147\">[147]<\/a>\u00a0San Cirilo de Jerusal\u00e9n sostiene que es la ense\u00f1anza de la Escritura cuando lleva a la luz.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn148\" name=\"_ftnref148\">[148]<\/a>\u00a0San Juan Cris\u00f3stomo se refiere a la sabidur\u00eda de Esteban o a la autoridad de la palabra de Pedro.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn149\" name=\"_ftnref149\">[149]<\/a>\u00a0San Ambrosio afirma: \u00abestos son los r\u00edos que escuchan con sus o\u00eddos la Palabra de Dios, y hablan, para<b>\u00a0<\/b>infundir la Palabra en los corazones de cada uno\u00bb,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn150\" name=\"_ftnref150\">[150]<\/a>\u00a0y lo aplica de esta manera: \u00abque el agua de la doctrina celestial fluya [\u2026] que la savia de la palabra del Se\u00f1or impregne (roc\u00ede)\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn151\" name=\"_ftnref151\">[151]<\/a>\u00a0los corazones de cada uno.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn152\" name=\"_ftnref152\">[152]<\/a>\u00a0Tambi\u00e9n para san Jer\u00f3nimo el agua es la ense\u00f1anza del Salvador,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn153\" name=\"_ftnref153\">[153]<\/a>\u00a0como para san Gregorio Magno, que ense\u00f1a adem\u00e1s que es \u00abuna voluntad piadosa para con el pr\u00f3jimo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn154\" name=\"_ftnref154\">[154]<\/a>\u00a0Estas interpretaciones, de los r\u00edos de agua viva que derraman los creyentes, se concentran en el conocimiento de las Escrituras y sus misterios, no se refieren, en general, a un conocimiento meramente intelectual, sino sapiencial y de iluminaci\u00f3n del coraz\u00f3n para abrirse a la realidad misma de los Misterios.<\/p>\n<p>59.\u00a0En otros Padres y Doctores de la Iglesia encontramos, tambi\u00e9n, una explicaci\u00f3n m\u00e1s amplia, donde se integran, adem\u00e1s de la predicaci\u00f3n o la catequesis, las obras que ofrecen ayuda al pr\u00f3jimo en sus necesidades, o un testimonio de amor. As\u00ed, san Hilario entiende los r\u00edos de agua viva como las obras del Esp\u00edritu Santo a trav\u00e9s de las virtudes que act\u00faan para el beneficio del pr\u00f3jimo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn155\" name=\"_ftnref155\">[155]<\/a>\u00a0San Agust\u00edn lo aplica a la \u00abbenevolencia, con la que se desea ayudar al pr\u00f3jimo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn156\" name=\"_ftnref156\">[156]<\/a>\u00a0En la Edad Media se contin\u00faa esta perspectiva que llega hasta santo Tom\u00e1s de Aquino, para quien los r\u00edos de agua viva se manifiestan porque, cuando alguien \u00abse apresura a comunicar a otros diversos dones de la gracia que recibi\u00f3 de Dios, de su seno fluyen aguas vivas\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn157\" name=\"_ftnref157\">[157]<\/a><\/p>\n<p>60.\u00a0Cuando santo Tom\u00e1s habla de los \u00abdiversos dones de la gracia\u00bb para el servicio del pr\u00f3jimo, se refiere a los diversos dones carism\u00e1ticos, porque \u00abcomo se dice (<i>1 Co<\/i>\u00a012,10), a uno se le da el don de lenguas, a otro el de curaciones, etc.\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn158\" name=\"_ftnref158\">[158]<\/a>\u00a0Este aspecto tambi\u00e9n est\u00e1 presente en san Cirilo de Jerusal\u00e9n, quien indica que los r\u00edos de agua del Esp\u00edritu, que se comunican a trav\u00e9s de los creyentes, se manifiestan cuando \u00abse sirve de la lengua de unos para el carisma de la sabidur\u00eda; ilustra la mente de otros con el don de la profec\u00eda; a \u00e9ste le concede poder para expulsar los demonios [\u2026]. [El Esp\u00edritu] fortalece, en unos, la templanza; en otros, la misericordia; a \u00e9ste ense\u00f1a a practicar el ayuno y la vida asc\u00e9tica\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn159\" name=\"_ftnref159\">[159]<\/a><\/p>\n<p>61.\u00a0Algo semejante podemos decir con respecto a la interpretaci\u00f3n de\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a014,12, referido a los creyentes que realizan \u201cobras mayores\u201d (<i>meizona<\/i>) que las del Cristo terreno. Los creyentes participan de la obra de Cristo en cuanto ellos tambi\u00e9n, de alg\u00fan modo, provocan la fe de otros con el anuncio de la Palabra. As\u00ed se dice expl\u00edcitamente en\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>17,20b: \u00ablos que crean en m\u00ed por la palabra de ellos\u00bb. Esto mismo se sugiere en\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>14,6-11, donde las obras de Cristo son las que manifiestan al Padre (v. 8). Las obras de los creyentes, concentradas en el anuncio del Evangelio por la palabra, se colocan en paralelismo con las obras de Cristo. Jes\u00fas anuncia: \u00abSi hab\u00e9is guardado mi palabra, tambi\u00e9n guardar\u00e1n la vuestra\u00bb (<i>Jn\u00a0<\/i>15,20c). Y as\u00ed como el que escucha la Palabra de Cristo tiene vida eterna (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a05,24), Jes\u00fas anuncia que otros creer\u00e1n a trav\u00e9s de la palabra de los creyentes (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>17,20). Sin embargo, esto implica no s\u00f3lo las palabras, sino tambi\u00e9n el testimonio elocuente de los creyentes, y por eso Jes\u00fas pide al Padre que los creyentes est\u00e9n unidos para que \u00abel mundo crea\u00bb (<i>Jn\u00a0<\/i>17,21).<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121425\"><\/a><i>Amor que se comunica en el mundo<\/i><\/p>\n<p>62. El Evangelio de Juan une estrechamente la caridad fraterna a esta comunicaci\u00f3n del bien. En efecto, la afirmaci\u00f3n \u00absi me am\u00e1is, guardar\u00e9is mis mandamientos\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a014,15), es paralela a \u00abel que cree en m\u00ed, tambi\u00e9n \u00e9l har\u00e1 las obras que yo hago\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a014,12). Cuando Cristo habla del fruto que espera de sus disc\u00edpulos termina identific\u00e1ndolo con el amor fraterno (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a015,16-17). Tambi\u00e9n san Pablo, tras hablar sobre las diversas obras extraordinarias que pueden realizar los creyentes (cf.\u00a0<i>1\u00a0Co<\/i>\u00a012), propone un camino m\u00e1s excelente cuando dice \u00abambicionad los carismas mayores (<i>ta meizona<\/i>). Y a\u00fan os voy a mostrar un camino m\u00e1s excelente (<i>kath\u2019hyperbol\u0113n<\/i>)\u00bb: el amor (<i>1 Co<\/i>\u00a012,31; cf. 13,1). Las obras de amor al pr\u00f3jimo, aun el trabajo cotidiano o el empe\u00f1o por cambiar este mundo, se convierten entonces en un canal de cooperaci\u00f3n con la obra salv\u00edfica de Cristo.<\/p>\n<p>63.\u00a0En este sentido se han expresado tambi\u00e9n los \u00faltimos Pont\u00edfices. San Juan XXIII ense\u00f1aba que \u00abcuando el cristiano est\u00e1 unido espiritualmente al divino Redentor, al desplegar su actividad en las empresas temporales, su trabajo viene a ser como una continuaci\u00f3n del de Jesucristo, del cual toma fuerza y virtud salvadora [\u2026] extender a los dem\u00e1s los frutos de la redenci\u00f3n\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn160\" name=\"_ftnref160\">[160]<\/a>\u00a0San Juan Pablo II entend\u00eda esta colaboraci\u00f3n como reconstrucci\u00f3n, junto con Cristo, del bien que ha sido da\u00f1ado en el mundo a causa de los pecados, porque \u00abel Coraz\u00f3n de Cristo ha querido tener necesidad de nuestra colaboraci\u00f3n para reconstruir el bien y la belleza\u00bb, y \u00abesta es la verdadera reparaci\u00f3n pedida por el Coraz\u00f3n del Salvador\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn161\" name=\"_ftnref161\">[161]<\/a>\u00a0El Papa Benedicto XVI sosten\u00eda que \u00ablos hombres, destinatarios del amor de Dios, se convierten en sujetos de caridad, llamados a hacerse ellos mismos instrumentos de la gracia para difundir la caridad de Dios y para tejer lazos de caridad. La Doctrina social de la Iglesia responde a esta din\u00e1mica de caridad recibida y ofrecida\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn162\" name=\"_ftnref162\">[162]<\/a>\u00a0Y el Papa Francisco ense\u00f1\u00f3 que, para Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, \u00abno se trata s\u00f3lo de permitir que el Coraz\u00f3n de Cristo extienda la belleza de su amor en el propio coraz\u00f3n, a trav\u00e9s de una confianza total, sino tambi\u00e9n que a trav\u00e9s de la propia vida llegue a los dem\u00e1s y transforme el mundo [\u2026] y se convierte en actos de amor fraterno con los cuales curamos las heridas de la Iglesia y del mundo. De ese modo ofrecemos nuevas expresiones al poder restaurador del Coraz\u00f3n de Cristo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn163\" name=\"_ftnref163\">[163]<\/a><\/p>\n<p>64.\u00a0Esta es la cooperaci\u00f3n posibilitada por Cristo y suscitada por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu que, en el caso de Mar\u00eda, se distingue de la cooperaci\u00f3n de cualquier otro ser humano por el car\u00e1cter materno que Cristo mismo le atribuy\u00f3 en la cruz.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121426\"><\/a><i>Criterios<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>65. Cualquier otro modo de comprender esta cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en el orden de la gracia, especialmente si se pretende atribuir a Mar\u00eda alguna forma de intervenci\u00f3n o de instrumentalidad perfectiva o de causalidad segunda en la comunicaci\u00f3n de la gracia santificante,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn164\" name=\"_ftnref164\">[164]<\/a>\u00a0deber\u00eda prestar especial atenci\u00f3n a algunos criterios ya insinuados en la Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica\u00a0<i>Lumen gentium<\/i>:<\/p>\n<p>a) Debemos reflexionar c\u00f3mo Mar\u00eda favorece nuestra uni\u00f3n \u00abinmediata\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn165\" name=\"_ftnref165\">[165]<\/a>\u00a0con el Se\u00f1or, que \u00c9l mismo produce al conferir la gracia, y que s\u00f3lo de Dios podemos recibir<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn166\" name=\"_ftnref166\">[166]<\/a>, pero sin entender la uni\u00f3n con Mar\u00eda como m\u00e1s inmediata que la de Cristo. Este riesgo est\u00e1 presente, sobre todo, en la idea de que Cristo nos entrega a Mar\u00eda como un instrumento o causa segunda perfectiva en la comunicaci\u00f3n de su gracia.<\/p>\n<p>b) El Concilio Vaticano II ha remarcado que \u00abtodo el influjo salv\u00edfico de la Sant\u00edsima Virgen sobre los hombres no dimana de una necesidad ineludible, sino del divino benepl\u00e1cito\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn167\" name=\"_ftnref167\">[167]<\/a>\u00a0Este influjo s\u00f3lo puede pensarse desde la libre decisi\u00f3n de Dios quien, aunque su propia acci\u00f3n es desbordante y sobreabundante, quiere asociarla libre y gratuitamente a su obra. Por eso no es l\u00edcito presentar la acci\u00f3n de Mar\u00eda como si \u00c9l la necesitara para obrar la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) Debemos entender la mediaci\u00f3n de Mar\u00eda no como un complemento para que Dios pueda obrar plenamente, con mayor riqueza y hermosura, sino \u00abde tal manera que no quite ni a\u00f1ada nada a la dignidad y a la eficacia de Cristo, \u00fanico Mediador\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn168\" name=\"_ftnref168\">[168]<\/a>\u00a0Al explicar la mediaci\u00f3n de Mar\u00eda se debe resaltar que Dios es el \u00fanico Salvador, que aplica exclusivamente los m\u00e9ritos de Jesucristo, los \u00fanicos necesarios y completamente suficientes para nuestra justificaci\u00f3n. Mar\u00eda no reemplaza al Se\u00f1or en algo que \u00c9l no haga (no quita ni a\u00f1ade). Si en la comunicaci\u00f3n de la gracia ella no a\u00f1ade nada a la mediaci\u00f3n salv\u00edfica de Cristo, no debe pensarse en Mar\u00eda como instrumento primario de esa donaci\u00f3n.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn169\" name=\"_ftnref169\">[169]<\/a>\u00a0Si ella acompa\u00f1a una acci\u00f3n de Cristo, por obra del mismo Cristo, de ning\u00fan modo debe entenderse como paralela. M\u00e1s bien, siendo asociada a \u00c9l es Mar\u00eda la que recibe de su Hijo un regalo que la sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de ella misma, porque se le concede acompa\u00f1ar la obra del Se\u00f1or con su car\u00e1cter materno. Volvemos entonces al punto m\u00e1s seguro: la contribuci\u00f3n\u00a0<i>dispositiva<\/i>\u00a0de Mar\u00eda donde s\u00ed puede pensarse en una acci\u00f3n en la que ella aporta algo propio en cuanto \u00abpueda disponer de alg\u00fan modo\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn170\" name=\"_ftnref170\">[170]<\/a>\u00a0a otros. Porque \u00abpertenece a la potencia suprema el conducir al fin \u00faltimo, mientras que las potencias inferiores ayudan a la consecuci\u00f3n de este fin\u00a0<i>disponiendo<\/i>\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn171\" name=\"_ftnref171\">[171]<\/a><\/p>\n<p>66.<b><\/b>Todo lo anteriormente dicho no ofende ni humilla a Mar\u00eda, porque todo su ser est\u00e1 referido a su Se\u00f1or. \u00abProclama mi alma la grandeza del Se\u00f1or\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01, 46). Para ella no hay otra gloria que la de Dios. Siendo Madre, redobla su gozo viendo c\u00f3mo Cristo manifiesta la belleza inagotable y sobreabundante de su gloria sanando, transformando y llenando de s\u00ed los corazones de esos hijos\u00a0<i>a los que ella ha acompa\u00f1ado en su camino hacia el Se\u00f1or<\/i>. Por lo tanto, una mirada dirigida a ella que nos distraiga de Cristo, o la ponga al mismo nivel del Hijo de Dios, quedar\u00eda fuera de la din\u00e1mica propia de una fe aut\u00e9nticamente mariana.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121427\"><\/a><i>Las gracias<\/i><\/p>\n<p>67.\u00a0Algunos t\u00edtulos, como por ejemplo el de\u00a0<i>Mediadora de todas las gracias,<\/i>\u00a0tienen l\u00edmites que no facilitan la correcta comprensi\u00f3n del lugar \u00fanico de Mar\u00eda. De hecho, ella, la primera redimida, no puede haber sido mediadora de la gracia recibida por ella misma. Este no es un detalle menor, porque manifiesta algo central: que tambi\u00e9n en ella el don de la gracia la precede y procede de la iniciativa absolutamente gratuita de la Trinidad, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Cristo. Ella, como todos nosotros, no ha merecido su justificaci\u00f3n por alguna acci\u00f3n suya precedente,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn172\" name=\"_ftnref172\">[172]<\/a>\u00a0pero tampoco por alguna acci\u00f3n posterior.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn173\" name=\"_ftnref173\">[173]<\/a>\u00a0Tambi\u00e9n para Mar\u00eda, la amistad con Dios por la gracia ser\u00e1 siempre gratuita. Su figura preciosa es testimonio supremo de la receptividad creyente de quien, m\u00e1s y mejor que nadie, se abri\u00f3 con docilidad y plena confianza a la obra de Cristo, y al mismo tiempo es el mejor signo de la potencia transformadora de esa gracia.<\/p>\n<p>68. Por otro lado, el t\u00edtulo antes mencionado corre el peligro de ver la gracia divina como si Mar\u00eda se convirtiera en una distribuidora de bienes o energ\u00edas espirituales en desconexi\u00f3n con nuestra relaci\u00f3n personal con Jesucristo. Sin embargo, la expresi\u00f3n \u201cgracias\u201d, referida a la materna ayuda de Mar\u00eda en distintos momentos de la vida, puede tener un sentido aceptable. El plural expresa todos los auxilios, aun materiales, que el Se\u00f1or puede regalarnos escuchando la intercesi\u00f3n de la Madre; auxilios que, a su vez, disponen los corazones para abrirse al amor de Dios. De este modo Mar\u00eda, como madre, tiene una presencia en la vida cotidiana de los fieles muy superior a la cercan\u00eda que pueda tener cualquier otro santo.<\/p>\n<p>69.\u00a0Ella, con su intercesi\u00f3n, puede implorar para nosotros los impulsos internos del Esp\u00edritu Santo que llamamos \u201cgracias actuales\u201d. Se trata de aquellos auxilios del Esp\u00edritu Santo que operan tambi\u00e9n en los pecadores para disponerlos a la justificaci\u00f3n,<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn174\" name=\"_ftnref174\">[174]<\/a>\u00a0y tambi\u00e9n en los ya justificados por la gracia santificante, para estimularlos al crecimiento. En este sentido preciso debe interpretarse el t\u00edtulo de \u201cMadre de la gracia\u201d. Ella humildemente colabora para que abramos el coraz\u00f3n al Se\u00f1or, que es el \u00fanico que puede justificarnos con la acci\u00f3n de la gracia santificante, es decir, cuando \u00c9l derrama en nosotros su vida trinitaria, habita en nosotros como amigo y nos hace part\u00edcipes de su vida divina. Esto es exclusivamente obra del mismo Se\u00f1or, pero no excluye que, a trav\u00e9s de la acci\u00f3n materna de Mar\u00eda, puedan llegar a los fieles aquellas palabras, im\u00e1genes y est\u00edmulos diversos que les ayuden a seguir adelante en la vida, a disponer el coraz\u00f3n para la gracia que el Se\u00f1or infunde o a crecer en la vida de la gracia, recibida gratuitamente.<\/p>\n<p>70. Estas ayudas que nos llegan del Se\u00f1or se nos presentan con un aspecto materno, cargadas de la ternura y de la cercan\u00eda de la Madre que Jes\u00fas ha querido compartir con nosotros (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a019,25-28). Mar\u00eda desarrolla as\u00ed una acci\u00f3n singular para ayudarnos a abrir el coraz\u00f3n a Cristo y a su gracia santificante que eleva y sana. Cuando ella se comunica haciendo llegar diversas \u201cmociones\u201d, estas deben entenderse siempre como est\u00edmulos para abrir nuestras vidas al \u00danico que obra en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestro ser.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121428\"><\/a><i>Nuestra uni\u00f3n con Mar\u00eda<\/i><\/p>\n<p>71. El Concilio prefiri\u00f3 llamar a Mar\u00eda \u00ab<i>Madre en el orden de la gracia<\/i>\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn175\" name=\"_ftnref175\">[175]<\/a>, que expresa mejor la universalidad de la cooperaci\u00f3n materna de Mar\u00eda y que es innegable en un sentido preciso: ella es la Madre de Cristo, que es la Gracia por excelencia y el Autor de toda gracia.<\/p>\n<p>72. Esta maternidad de Mar\u00eda\u00a0<i>en el orden de la gracia<\/i>\u00a0\u2014que brota del misterio pascual de Cristo\u2014 implica tambi\u00e9n que cada disc\u00edpulo establece con Mar\u00eda \u00abuna relaci\u00f3n \u00fanica e irrepetible\u00bb. San Juan Pablo II hablaba de una \u00abdimensi\u00f3n mariana de la vida de los disc\u00edpulos de Cristo\u00bb, que se expresa como \u00abrespuesta al amor de una persona y, en concreto, al amor de la madre\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn176\" name=\"_ftnref176\">[176]<\/a>\u00a0La vida de la gracia incluye nuestra relaci\u00f3n con la Madre. La uni\u00f3n con Cristo por la gracia nos une al mismo tiempo a Mar\u00eda en una relaci\u00f3n hecha de confianza, ternura y afecto sin reservas.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121429\"><\/a><i>La primera disc\u00edpula<\/i><\/p>\n<p>73. Ella es \u00abla primera disc\u00edpula, la que ha aprendido mejor las cosas de Jes\u00fas\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn177\" name=\"_ftnref177\">[177]<\/a>\u00a0Mar\u00eda es la primera de aquellos que \u00aboyendo la Palabra de Dios, la cumplen\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a011,28); es la primera en colocarse entre los humildes y pobres del Se\u00f1or para ense\u00f1arnos a esperar y recibir, con confianza, la salvaci\u00f3n que s\u00f3lo viene de Dios. Mar\u00eda \u00abse convert\u00eda as\u00ed,<i>\u00a0en cierto sentido, en la primera\u00a0<\/i>\u201c<i>disc\u00edpula<\/i>\u201d<i>\u00a0de su Hijo,\u00a0<\/i>la primera a la cual parec\u00eda decir: \u201cS\u00edgueme\u201d antes a\u00fan de dirigir esa llamada a los ap\u00f3stoles o a cualquier otra persona (cf.\u00a0<i>Jn\u00a0<\/i>1,43)\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn178\" name=\"_ftnref178\">[178]<\/a>\u00a0Ella es modelo de fe y caridad para la Iglesia por su obediencia a la voluntad del Padre, su cooperaci\u00f3n a la obra redentora de su Hijo y su apertura a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn179\" name=\"_ftnref179\">[179]<\/a>\u00a0Por eso dijo san Agust\u00edn que \u00abm\u00e1s es para Mar\u00eda ser disc\u00edpula de Cristo que haber sido madre de Cristo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn180\" name=\"_ftnref180\">[180]<\/a>\u00a0Y el Papa Francisco insisti\u00f3 en que \u00abes m\u00e1s disc\u00edpula que madre\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn181\" name=\"_ftnref181\">[181]<\/a>\u00a0Mar\u00eda es, en definitiva, \u00abla primera y la m\u00e1s perfecta disc\u00edpula de Cristo\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn182\" name=\"_ftnref182\">[182]<\/a><\/p>\n<p>74.<b>\u00a0<\/b>Mar\u00eda es, para todo cristiano, \u00abla primera que \u201cha cre\u00eddo\u201d, y precisamente con esta fe suya de esposa y de madre quiere actuar sobre todos los que se entregan a ella como hijos\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn183\" name=\"_ftnref183\">[183]<\/a>\u00a0Y lo hace con un cari\u00f1o lleno de signos de cercan\u00eda que les ayudan a crecer en la vida espiritual, ense\u00f1\u00e1ndoles a dejar que la gracia de Cristo act\u00fae m\u00e1s y m\u00e1s. En esta relaci\u00f3n de afecto y confianza, ella, que es la \u201cllena de gracia\u201d, ense\u00f1a a cada cristiano a recibir la gracia, a conservar la gracia recibida y a meditar la obra que Dios est\u00e1 haciendo en sus vidas (cf.<i>\u00a0Lc<\/i>\u00a02,19).<\/p>\n<p>75. En el caso de presuntos fen\u00f3menos sobrenaturales, que hayan recibido un juicio positivo por parte de la Iglesia, donde aparezcan algunas de las expresiones o t\u00edtulos como los anteriormente citados se tendr\u00e1 en cuenta que \u00aben el caso que se conceda por parte del Dicasterio un\u00a0<i>Nihil obstat\u00a0<\/i>[\u2026], tales fen\u00f3menos no se convierten en objeto de fe \u2014es decir, los fieles no est\u00e1n obligados a darles un asentimiento de fe\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn184\" name=\"_ftnref184\">[184]<\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><a name=\"_Toc203121430\"><\/a><i>Madre del Pueblo fiel<\/i><\/p>\n<p>76. \u00abMar\u00eda, la primera disc\u00edpula, es la Madre\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn185\" name=\"_ftnref185\">[185]<\/a>\u00a0En la cruz, Cristo nos entrega a Mar\u00eda, y as\u00ed \u00ab\u00c9l nos lleva a ella, porque no quiere que caminemos sin una madre\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn186\" name=\"_ftnref186\">[186]<\/a>\u00a0Ella es la Madre creyente que se ha vuelto \u00abMadre de todos los creyentes\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn187\" name=\"_ftnref187\">[187]<\/a>, y al mismo tiempo es \u00abla Madre de la Iglesia evangelizadora\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn188\" name=\"_ftnref188\">[188]<\/a>, que nos acoge as\u00ed como ha querido convocarnos Dios, no s\u00f3lo como individuos aislados sino como Pueblo que camina<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn189\" name=\"_ftnref189\">[189]<\/a>: \u00abnuestra Madre Mar\u00eda siempre quiere caminar con nosotros, estar cerca, ayudarnos con su intercesi\u00f3n y su amor\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn190\" name=\"_ftnref190\">[190]<\/a>\u00a0Ella es la Madre del Pueblo fiel, que \u00abcamina en medio de su pueblo, movida por una ternura amorosa, y asume sus angustias y vicisitudes\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn191\" name=\"_ftnref191\">[191]<\/a><\/p>\n<p><a name=\"_Toc203121431\"><\/a><i>El amor se detiene, contempla el misterio, disfruta en silencio<\/i><\/p>\n<p>77. El Pueblo fiel no se aleja de Cristo, ni del Evangelio, cuando se acerca a ella, sino que es capaz de leer \u00aben esa imagen materna todos los misterios del Evangelio\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn192\" name=\"_ftnref192\">[192]<\/a>\u00a0Porque en ese rostro materno ve reflejado al Se\u00f1or que nos busca (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a015,4-8), que viene a nuestro encuentro con los brazos abiertos (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a015,20), que se detiene frente a nosotros (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a018,40), que se inclina y nos levanta contra su mejilla (cf.\u00a0<i>Os\u00a0<\/i>11,4), que nos mira con amor (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a010,21) y que no nos condena (cf\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a08, 11;\u00a0<i>Os<\/i>\u00a011,9). En su rostro materno muchos pobres reconocen al Se\u00f1or que \u00abderriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a01,52). Ese rostro de mujer canta el misterio de la Encarnaci\u00f3n. En ese rostro de la Madre, traspasada por la espada (cf.\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>2,35), el Pueblo de Dios reconoce el misterio de la cruz, y en ese mismo rostro, ba\u00f1ado por la luz pascual, percibe que Cristo est\u00e1 vivo. Y ella, la que recibi\u00f3 el Esp\u00edritu Santo en plenitud, es quien sostiene a los ap\u00f3stoles en oraci\u00f3n en el cen\u00e1culo (cf.\u00a0<i>Hch<\/i>\u00a01,14). Por eso podemos decir que, \u00aben cierto modo la fe de Mar\u00eda, sobre la base del testimonio apost\u00f3lico de la Iglesia, se convierte sin cesar en la fe del pueblo de Dios en camino\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn193\" name=\"_ftnref193\">[193]<\/a><\/p>\n<p>78. Como dec\u00edan los obispos latinoamericanos, los pobres \u00abencuentran la ternura y el amor de Dios en el rostro de Mar\u00eda. En ella ven reflejado el mensaje esencial del Evangelio\u00bb.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn194\" name=\"_ftnref194\">[194]<\/a>\u00a0El Pueblo simple y pobre no separa a la Madre gloriosa de la Mar\u00eda de Nazaret, que encontramos en los Evangelios. Al contrario, reconoce la sencillez detr\u00e1s de la gloria, y sabe que Mar\u00eda no ha dejado de ser una de ellos. Es la que, como cualquier madre, llev\u00f3 en el vientre a su hijo, le dio de mamar, lo crio con cari\u00f1o con la ayuda de san Jos\u00e9, y no le faltaron los sobresaltos y las dudas de la maternidad (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a02,48-50). Es la que canta al Dios que \u00aba los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vac\u00edos\u00bb\u00a0(<i>Lc\u00a0<\/i>1,53), que sufre con los novios que se quedan sin vino para su fiesta (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a02,3), que sabe correr para dar una mano a su prima que la necesita (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a01,39-40 ), que se deja lastimar, como atravesada por una espada, a causa de la historia de su pueblo, donde su hijo es \u00absigno de contradicci\u00f3n\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a02,34), que comprende lo que es ser migrante o exiliado (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a02,13-15), que en su pobreza s\u00f3lo puede ofrecer dos pichones de paloma (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a02,24) y que sabe lo que es ser despreciada por ser de la familia del pobre carpintero (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a06,3-4). Los pueblos sufrientes reconocen a Mar\u00eda caminando codo a codo con ellos y por eso buscan a su Madre para implorar su ayuda.<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn195\" name=\"_ftnref195\">[195]<\/a><\/p>\n<p>79. La cercan\u00eda de la Madre produce una piedad mariana \u201cpopular\u201d, que tiene expresiones diversas en los distintos pueblos. Los variados rostros de Mar\u00eda \u2014coreano, mexicano, congole\u00f1o, italiano y tantos otros\u2014\u00a0son formas de inculturaci\u00f3n del Evangelio que reflejan, en cada lugar de la tierra, \u00abla ternura paterna de Dios\u00bb<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn196\" name=\"_ftnref196\">[196]<\/a>\u00a0que llega hasta las entra\u00f1as de nuestros pueblos.<\/p>\n<p>80. Contemplemos la fe del Pueblo de Dios, donde multitudes de hermanos creyentes reconocen espont\u00e1neamente a Mar\u00eda como Madre, tal como Cristo mismo nos propuso en la cruz. Al Pueblo de Dios le gusta peregrinar a los diferentes santuarios marianos, donde encuentra consuelo y fortaleza para salir adelante, como quien, en medio del cansancio y el dolor, recibe la caricia de su Madre. La Conferencia de Aparecida supo expresar con claridad y belleza el hondo valor teologal de esta experiencia. Nada mejor que terminar esta\u00a0<i>Nota<\/i>\u00a0con esas palabras:<\/p>\n<p><i>\u00abDestacamos las peregrinaciones, donde se puede reconocer al Pueblo de Dios en camino. All\u00ed, el creyente celebra el gozo de sentirse inmerso en medio de tantos hermanos, caminando juntos hacia Dios que los espera. Cristo mismo se hace peregrino, y camina resucitado entre los pobres. La decisi\u00f3n de partir hacia el santuario ya es una confesi\u00f3n de fe, el caminar es un verdadero canto de esperanza, y la llegada es un encuentro de amor. La mirada del peregrino se deposita sobre una imagen que simboliza la ternura y la cercan\u00eda de Dios. El amor se detiene, contempla el misterio, lo disfruta en silencio. Tambi\u00e9n se conmueve, derramando toda la carga de su dolor y de sus sue\u00f1os. La s\u00faplica sincera, que fluye confiadamente, es la mejor expresi\u00f3n de un coraz\u00f3n que ha renunciado a la autosuficiencia, reconociendo que solo nada puede. Un breve instante condensa una viva experiencia espiritual\u00bb.<\/i><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftn197\" name=\"_ftnref197\">[197]<\/a><\/p>\n<p>Madre del Pueblo fiel, ruega por nosotros.<\/p>\n<p><i>El Sumo Pont\u00edfice Le\u00f3n XIV, el d\u00eda 7 de octubre de 2025, Memoria Lit\u00fargica de la Sant\u00edsima Virgen del Rosario, ha aprobado la presente\u00a0<\/i>Nota,<i>\u00a0deliberada en la Sesi\u00f3n Ordinaria de este Dicasterio, con fecha 26 de marzo de 2025, y ha ordenado su publicaci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p>Dado en Roma, en la sede del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el 4 de noviembre de 2025, Memoria Lit\u00fargica de san Carlos Borromeo.<\/p>\n<p align=\"center\">V\u00edctor Manuel Card. Fern\u00e1ndez<br \/>\n<i>Prefecto<\/i><\/p>\n<p align=\"center\">Mons. Armando Matteo<br \/>\n<i>Secretario<br \/>\npara la Secci\u00f3n Doctrinal<\/i><\/p>\n<p align=\"center\">Leo PP. XIV<br \/>\n7 de octubre de 2025<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>\u00cdndice<\/b><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121411\"><i>Presentaci\u00f3n<\/i><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121412\"><i>Introducci\u00f3n<\/i><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121413\"><i>La cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la obra de la salvaci\u00f3n<\/i><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121414\"><i>T\u00edtulos referidos a la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en la salvaci\u00f3n<\/i><\/a><\/p>\n<blockquote><p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121415\"><b>Corredentora<\/b><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121416\"><b>Mediadora<\/b><\/a><\/p>\n<blockquote><p><i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121417\">Mar\u00eda en la mediaci\u00f3n \u00fanica de Cristo<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121418\">Fecundos en el Cristo glorioso<\/a><\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121419\"><b>Madre de los creyentes<\/b><\/a><\/p>\n<blockquote><p><i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121420\">Intercesi\u00f3n<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121421\">Cercan\u00eda materna<\/a><\/i><\/p><\/blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121422\"><b>Madre de la gracia<\/b><\/a><\/p>\n<blockquote><p><i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121423\">All\u00ed donde s\u00f3lo Dios puede llegar<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121424\">El agua viva que fluye<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121425\">Amor que se comunica en el mundo<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121426\">Criterios<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121427\">Las gracias<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121428\">Nuestra uni\u00f3n con Mar\u00eda<\/a><\/i><br \/>\n<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121429\">La primera disc\u00edpula<\/a><\/i><\/p><\/blockquote>\n<\/blockquote>\n<p><i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121430\">Madre del Pueblo fiel<\/a><\/i><\/p>\n<blockquote><p><i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_Toc203121431\">El amor se detiene, contempla el misterio, disfruta en silencio<\/a><\/i><\/p><\/blockquote>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0Consejo Episcopal Latinoamericano,\u00a0<i>V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe\u00a0<\/i>(Aparecida, 13-31 de mayo de 2007), n. 265. Citado en el n. 78 de esta\u00a0<i>Nota<\/i>.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0Cf. S. Agust\u00edn,\u00a0<i>De sancta virginitate,\u00a0<\/i>6:\u00a0<i>PL\u00a0<\/i>40, 399.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0Dicasterio para la Doctrina de la Fe,<i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20240517_norme-fenomeni-soprannaturali_sp.html\">Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fen\u00f3menos sobrenaturales<\/a>\u00a0<\/i>(17 mayo 2024):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 771-794.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0En algunos de estos fen\u00f3menos, o apariciones, la Virgen Mar\u00eda es denominada con t\u00edtulos como Corredentora, Redentora, Sacerdote, Mediadora, Mediadora de todas las gracias, Madre de la gracia, Madre espiritual, etc.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0Cf. S. Pablo VI, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus.html\">Marialis cultus<\/a><\/i>\u00a0(2 febrero 1974), n. 26:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a066 (1974), 136-139.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus.html\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, n. 28:<i>\u00a0AAS<\/i>\u00a066 (1974), 139-141.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus.html\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, n. 37:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a066 (1974), 148-149.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/audiences\/1997\/documents\/hf_jp-ii_aud_09041997.html\">Audiencia general<\/a><\/i>\u00a0(9 abril 1997), n. 3:\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano,<\/i>\u00a010 abril 1997, 4.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2015\/documents\/papa-francesco_20151208_giubileo-omelia-apertura.html\">Homil\u00eda del Jubileo extraordinario de la Misericordia: Santa Misa y apertura de la Puerta santa<\/a>\u00a0<\/i>(8 diciembre 2015):\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a0108 (2016), 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a><\/i>\u00a0(25 marzo 1987), n. 26:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 396.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a>\u00a0La relaci\u00f3n que aparece en los textos de san Pablo entre Ad\u00e1n y Cristo (<i>Rm<\/i>\u00a05,18-19 y\u00a0<i>1 Co<\/i>\u00a015,22) sirvi\u00f3 a los Santos Padres para establecer el paralelo Eva-Mar\u00eda. Por ejemplo, S. Justino,\u00a0<i>Dialogus cum Tryphone,\u00a0<\/i>100, 5-6:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a06, 710CD-711A; S. Ireneo de Lyon,\u00a0<i>Adversus haereses,<\/i>\u00a0III, 22, 4:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a07\/1, 959C-960A; Tertuliano,\u00a0<i>De carne Christi<\/i>, 17, 5:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a01, 782B. Ese paralelismo antit\u00e9tico Eva-Mar\u00eda es el primer acercamiento de los Santos Padres al tema de la cooperaci\u00f3n de la Virgen en la obra redentora de Cristo: si Eva trajo la perdici\u00f3n, la fe de Mar\u00eda nos trajo la salvaci\u00f3n. La gran abundancia de testimonios en la patr\u00edstica, sobre el tema de la Virgen como nueva Eva, ofrece elementos interesantes desde el punto de vista teol\u00f3gico: a)\u00a0<i>Mar\u00eda y la mujer<\/i>, porque en Mar\u00eda la mujer retoma su esplendor primitivo y encuentra su cumplimiento definitivo; b)\u00a0<i>Mar\u00eda y Cristo<\/i>\u00a0como esposa-socia, que constituye con su Hijo el binomio ejemplar y salv\u00edfico de la recapitulaci\u00f3n o restauraci\u00f3n mesi\u00e1nica; c)\u00a0<i>Mar\u00eda y la Iglesia<\/i>, estableci\u00e9ndose en Mar\u00eda una doble relaci\u00f3n con la Iglesia, la de ejemplaridad, como prototipo, y la de Madre de la Iglesia.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a>\u00a0S. Agust\u00edn,\u00a0<i>De sancta virginitate<\/i>, 6:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a040, 399.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 31:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0402-403.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a>\u00a0Por ejemplo,cf. S. Efr\u00e9n,\u00a0<i>Hymni de Nativitate<\/i>:\u00a0<i>SC\u00a0<\/i>459; S. Juan Damasceno,\u00a0<i>In dormitionem Deiparae<\/i>\u00a0I, 8:\u00a0<i>SC<\/i>\u00a080, 100-104.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>\u00a0Por ejemplo,\u00a0cf.\u00a0<i>Octo\u00ebchus magnus<\/i>, Roma 1885, 152: \u00abPor ti hemos llegado a ser part\u00edcipes de la naturaleza divina, oh siempre Virgen,<b>\u00a0<\/b><i>Theot\u00f3kos<\/i>, pues diste a luz para nosotros al Dios encarnado. Por eso, como es justo, todos con devoci\u00f3n te alabamos\u00bb (trad. del original griego del\u00a0<i>Theotokion<\/i>\u00a0del\u00a0<i>Kathisma<\/i>\u00a0po\u00e9tico despu\u00e9s de la primera\u00a0<i>stasis<\/i>). Otro ejemplo, m\u00e1s significativo, de expresi\u00f3n devocional mariana es el c\u00e9lebre\u00a0<i>Hymnus Akathistos<\/i>\u00a0(del V siglo), en 24 estrofas; el t\u00edtulo significa simplemente que se escucha de pie, no sentado, como se escucha el Evangelio en se\u00f1al de especial reverencia a la Virgen-Madre Mar\u00eda, a la cual el poeta adorna con los m\u00e1s bellos adjetivos y met\u00e1foras simb\u00f3licas pidi\u00e9ndole que acepte su ofrenda po\u00e9tica e interceda por la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano del pecado terrenal: cf. E.M. Toniolo, O.S.M.,\u00a0<i>Akathistos Inno alla Madre di Dio<\/i>, Roma 2017.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a>\u00a0El testimonio m\u00e1s antiguo de este t\u00edtulo procede de Egipto y data del siglo III. Cf.\u00a0<i>Papyrus\u00a0<\/i>470 de la\u00a0<i>John Rylands Library<\/i>\u00a0(Manchester, UK) que transmite en griego gran parte de la invocaci\u00f3n mariana. La versi\u00f3n latina de esta oraci\u00f3n dice: \u00ab<i>Sub tuum praesidium confugimus,<\/i>\u00a0<i>Sancta Dei Genetrix.<\/i>\u00a0<i>Nostras deprecationes ne despicias<\/i>\u00a0<i>in necessitatibus,<\/i>\u00a0<i>sed a periculis cunctis<\/i>\u00a0<i>libera nos semper,<\/i>\u00a0<i>Virgo gloriosa et benedicta\u00bb.<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a>\u00a0Las representaciones iconogr\u00e1ficas tradicionales de la Virgen siguen una serie de modelos estables, en particular: la\u00a0<i>Od\u0113gh\u0113tria<\/i>, que muestra con la mano \u201cel camino\u201d hasta su hijo Jesucristo en su regazo; la<i>\u00a0Eleousa<\/i>, la Ternura, donde se muestra el \u00edntimo v\u00ednculo entre la Madre y el Hijo que apoya su rostro en el de Mar\u00eda y la\u00a0<i>Platytera<\/i>, la m\u00e1s grande de los cielos, porque lleva a Cristo en s\u00ed misma, representando al Jes\u00fas ni\u00f1o en su pecho. De estos tres modelos deriva la mayor\u00eda de los dem\u00e1s, como la\u00a0<i>Galaktotrophousa<\/i>, que alimenta con su leche al Ni\u00f1o; la\u00a0<i>Kyri\u014dtissa<\/i>\u00a0o Se\u00f1ora, que sostiene al Ni\u00f1o en sus rodillas como un trono; la\u00a0<i>Panagia<\/i>, o Toda Santa, vestida con manto rojo que expresa la plenitud de la santidad; o la\u00a0<i>De\u0113sis<\/i>, que aparece a la derecha de su Hijo entronizado en majestad (<i>Pantokrat\u014dr<\/i>) intercediendo, junto a san Juan el Bautista, a la izquierda, por nosotros. En otros iconos Mar\u00eda aparece en intercesi\u00f3n junto con los dem\u00e1s santos, muchas veces con san Juan el Bautista, como \u00faltimos representantes de la Antigua Alianza y, al mismo tiempo, como los primeros miembros del nuevo pueblo.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a>\u00a0Cf. Benedicto XVI,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/audiences\/2009\/documents\/hf_ben-xvi_aud_20090527.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(27 mayo 2009):<i>\u00a0L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 28 mayo 2009, 1; S. Gregorio De Narek,\u00a0<i>Prex\u00a0<\/i>26 et 80:\u00a0<i>Ad Deiparam<\/i>:\u00a0<i>SC<\/i>\u00a078, 160-164, 428-432.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a>\u00a0Autores orientales como Santiago de Sarug (\u2020\u00a0521), san Romano el Cantor (\u2020\u00a0555-562), san Juan Damasceno (\u2020 749) y Juan Ge\u00f3metra (\u2020 1000) hab\u00edan ya abordado el tema de la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda en el sacrificio redentor de Cristo en la cruz.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a>\u00a0Cf. S. Bernardo de Claraval,\u00a0<i>In Purificationem Deiparae<\/i>, III, 2:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a0183, 370C.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a>\u00a0Cf. Arnaldo de Bonneval,\u00a0<i>De laudibus B. M. Virginis<\/i>\u00a0I, 3c. 12, 4:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a0189, 1727A.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a>\u00a0En el magisterio anterior al Concilio Vaticano II destacan: P\u00edo IX, Const. ap.\u00a0<i>Ineffabilis Deus\u00a0<\/i>(8 diciembre 1854):<i>\u00a0Pontificis Maximi Acta. Pars prima<\/i>, Roma 1854, 597-619; Le\u00f3n XIII, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiii\/la\/encyclicals\/documents\/hf_l-xiii_enc_08091894_iucunda-semper-expectatione.html\">Iucunda semper expectatione<\/a>\u00a0<\/i>(8 septiembre 1894):\u00a0<i>ASS<\/i>\u00a027 (1894-1895),177-184; Id.,<i>\u00a0<\/i>Carta enc.\u00a0<i>Adiutricem populi<\/i>\u00a0(5 septiembre 1895):\u00a0<em>ASS<\/em>\u00a028 (1895-1896), 129-136; S. P\u00edo X, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-x\/la\/encyclicals\/documents\/hf_p-x_enc_02021904_ad-diem-illum-laetissimum.html\">Ad diem illum laetissimum<\/a>\u00a0<\/i>(2 febrero 1904):\u00a0<i>ASS<\/i>\u00a036 (1903-1904), 453; Benedicto XV, Carta ap.\u00a0<i>Inter sodaliciaa la Cofrad\u00eda de Ntra. Sra de la Buena Muerte<\/i>\u00a0(22 marzo 1918):<i>\u00a0AAS<\/i>\u00a010 (1918), 182;\u00a0P\u00edo XI, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xi_enc_19280508_miserentissimus-redemptor.html\">Miserentissimus Redemptor<\/a><\/i>\u00a0(8 mayo 1928):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>20 (1928), 165-178; P\u00edo XII, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_29061943_mystici-corporis-christi.html\">Mystici corporis Christi<\/a>\u00a0<\/i>(29 junio 1943):\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a035 (1943), 193-248; Id.,<i>\u00a0<\/i>Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_11101954_ad-caeli-reginam.html\">Ad caeli Reginam<\/a><\/i>\u00a0(11 octubre 1954):\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a046 (1954), 634-635<i>.<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 56:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 60.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a>\u00a0Cf. P\u00edo IX, Const. ap.\u00a0<i>Ineffabilis Deus\u00a0<\/i>(8 diciembre 1854):<i>\u00a0Pontificis Maximi Acta. Pars prima<\/i>, Roma 1854, 616: (DH 2803): \u00abla beat\u00edsima Virgen Mar\u00eda fue preservada inmune de toda la mancha de culpa original en el primer instante de su concepci\u00f3n por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Jesucristo Salvador del g\u00e9nero humano\u00bb; Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 53:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 58: \u00abRedimida de la manera m\u00e1s sublime en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de su Hijo\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[25]<\/a>\u00a0Cf. S. Ambrosio,\u00a0<i>Exp. Evangelii secundum Lucam<\/i>, II, 7:\u00a0<i>PL\u00a0<\/i>15, 1555.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[26]<\/a>\u00a0Cf. Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/angelus\/2013\/documents\/papa-francesco_angelus_20130815_assunzione-maria.html\">\u00c1ngelus en la Solemnidad de la Asunci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda<\/a><\/i>\u00a0(15 agosto 2013):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 17-18 agosto 2013, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[27]<\/a>\u00a0S. Pablo VI, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus.html\">Marialis cultus<\/a>\u00a0<\/i>(2 febrero 1974), n. 25:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a066 (1974), 135.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[28]<\/a>\u00a0No es simplemente una \u201cmadre-nodriza\u201d. Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 20:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0384-387.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[29]<\/a>\u00a0Benedicto XVI,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/homilies\/2006\/documents\/hf_ben-xvi_hom_20060325_anello-cardinalizio.html\"><i>Homil\u00eda en la<\/i>\u00a0<i>Concelebraci\u00f3n eucar\u00edstica con los nuevos cardenales y entrega del anillo cardenalicio<\/i><\/a>\u00a0(25 marzo 2006):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>98 (2006),\u00a0330; cf. S. Pablo VI, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/la\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19670513_signum-magnum.html\">Signum magnum<\/a><\/i>\u00a0(13 mayo 1967), n. 5:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a059 (1967), 469: \u00abMar\u00eda, en cuanto supo por la voz del \u00e1ngel Gabriel que Dios la hab\u00eda elegido como Madre sin temor de su Hijo Unig\u00e9nito, sin demora dio su asentimiento a una obra que comprometer\u00eda todas las energ\u00edas de su fr\u00e1gil naturaleza declarando: \u201c<i>He aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra<\/i>\u201d (<i>Lc<\/i>\u00a01,38)\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref30\" name=\"_ftn30\">[30]<\/a>\u00a0H.U. von Balthasar<i>, Teodram\u00e1tica. Las personas del drama: el hombre en Cristo, Vol. 3<\/i>, Madrid 1993, 274; cf.\u00a0S. Cirilo de Alejandr\u00eda,\u00a0<i>Ep. II ad Nestorium<\/i>: DH 251: \u00abDe esta manera ellos [los Santos Padres] no tuvieron inconveniente en llamar Madre de Dios a la santa Virgen\u00bb; Conc. Ecum. de \u00c9feso, can. 1: DH 252.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref31\" name=\"_ftn31\">[31]<\/a>\u00a0Por lo que sabemos hasta hoy, esto tuvo lugar en el siglo XV, de mano de un himn\u00f3grafo benedictino, que nos leg\u00f3 la siguiente oraci\u00f3n manuscrita, conservada en el monasterio de san Pedro de Salzburgo: \u00ab<i>Pia dulcis et benigna \/ nullo prorsus luctu digna \/ si fletum hinc eligeres \/ ut compassa Redemptori \/ captivato transgressori \/ tu corredemptrix fieres<\/i>\u00bb. \u00abP\u00eda dulce y benigna \/ que de ning\u00fan dolor eres digna \/ si de aqu\u00ed el llanto extirpas \/ copaciente con el Redentor \/ para el esclavo transgresor \/ t\u00fa ser\u00e1s Corredentora\u00bb:\u00a0<i>De compassione BMV<\/i>, 20: G.M. Dreves (ed.),\u00a0<i>Analecta Hymnica Medii Aevi<\/i>, XLVI, Leipzig 1905, n. 79, 127.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref32\" name=\"_ftn32\">[32]<\/a>\u00a0Los te\u00f3logos entienden el t\u00edtulo de corredentora de modo diverso: a)\u00a0<i>Cooperaci\u00f3n inmediata, cristot\u00edpica, o maximalista,<\/i>\u00a0que sit\u00faa la cooperaci\u00f3n de Mar\u00eda como pr\u00f3xima, directa e inmediata a la Redenci\u00f3n misma (Redenci\u00f3n objetiva). En este sentido los m\u00e9ritos de Mar\u00eda, si bien subordinados a los de Cristo, tendr\u00edan valor redentor para la salvaci\u00f3n; b)\u00a0<i>Cooperaci\u00f3n mediata, o minimalista,<\/i>\u00a0que estar\u00eda limitada al \u201cs\u00ed\u201d de la Anunciaci\u00f3n. Se tratar\u00eda de una cooperaci\u00f3n mediada, que hace posible la Encarnaci\u00f3n como paso previo a la Redenci\u00f3n; c)<i>\u00a0Cooperaci\u00f3n inmediata receptiva o eclesiot\u00edpica,\u00a0<\/i>cooperando a la Redenci\u00f3n objetiva en el sentido que ella acept\u00f3 los frutos del sacrificio redentor del Salvador representando a la Iglesia. Una cooperaci\u00f3n inmediata pero receptiva, pues Mar\u00eda simplemente acept\u00f3 la Redenci\u00f3n de Cristo, convirti\u00e9ndose en la \u201cprimera Iglesia\u201d.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref33\" name=\"_ftn33\">[33]<\/a>\u00a0Bajo el Pontificado de san P\u00edo X el t\u00edtulo de Corredentora se aparece en un documento de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos y dos del Santo Oficio. Cf. Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos,\u00a0<i>Dolores Virginis Deiparae<\/i>\u00a0(13 mayo 1908):\u00a0<i>ASS<\/i>\u00a041 (1908), 409; Sagrada Congregaci\u00f3n del Santo Oficio, Decreto\u00a0<i>Sunt Quos Amor<\/i>\u00a0(26 junio 1913):\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a05 (1913), 364, que alaba la costumbre de a\u00f1adir al nombre de Jes\u00fas el nombre \u00abde su madre, corredentora nuestra, la bienaventurada Mar\u00eda\u00bb; Id.,\u00a0<i>Oraci\u00f3n indulgenciada<\/i>\u00a0(22 enero 1914):\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a06 (1914), 108, en la que se llama a Mar\u00eda \u00abcorredentora del g\u00e9nero humano\u00bb. El primero de los Papas en usar el t\u00e9rmino Corredentora es P\u00edo XI en el Breve del 20 de julio de 1925, dirigi\u00e9ndose a la Reina del Rosario de Pompeya: P\u00edo XI,\u00a0<i>Ad B.V.M. a sacratissimo Rosario in Valle Pompeiana<\/i>, en Sacra Paenitentiaria Apostolica,\u00a0<i>Enchiridion Indulgentiarum<\/i>, Roma 1952, n. 628: \u00abRecuerda tambi\u00e9n que en el Calvario quedaste constituida la Corredentora, cooperando con la crucifixi\u00f3n de tu coraz\u00f3n a la salvaci\u00f3n del mundo, juntamente con tu Hijo crucificado\u00bb; cf. Id.,\u00a0<i>Discurso<\/i>\u00a0<i>\u201cEcco di nuovo\u201d<\/i>\u00a0<i>a un grupo de peregrinos de Vicenza<\/i>\u00a0(30 noviembre 1933):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 1 diciembre 1933, 1.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref34\" name=\"_ftn34\">[34]<\/a>\u00a0Cf. Id.,\u00a0<i>Radiomensaje con motivo de la clausura del A\u00f1o Santo de la Redenci\u00f3n en Lourdes\u00a0<\/i>(28 abril 1935):<i>\u00a0L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 29-30 abril 1935, 1.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref35\" name=\"_ftn35\">[35]<\/a>\u00a0Cf. Id.,<i>\u00a0Ad B.V.M. a sacratissimo Rosario in Valle Pompeiana,<\/i>\u00a0en Sacra Paenitentiaria Apostolica,\u00a0<i>Enchiridion Indulgentiarum<\/i>, Roma 1952, n. 628.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref36\" name=\"_ftn36\">[36]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/audiences\/1980\/documents\/hf_jp-ii_aud_19801210.html\">Audiencia general<\/a><\/i>\u00a0(10 diciembre 1980):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 11 diciembre 1980, 2; Id.,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/audiences\/1982\/documents\/hf_jp-ii_aud_19820908.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(8 septiembre 1982):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 10 septiembre 1982, 2; Id.,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/angelus\/1984\/documents\/hf_jp-ii_ang_19841104.html\">\u00c1ngelus<\/a><\/i>\u00a0(4 noviembre 1984):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 5-6 noviembre 1984, 7; Id.,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/homilies\/1985\/documents\/hf_jp-ii_hom_19850131_santuario-alborada.html\"><i>Homil\u00eda<\/i>\u00a0<i>en el Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de la Alborada en Guayaquil, Ecuador<\/i><\/a>\u00a0(31 enero 1985):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 2 febrero 1985, 6; Id.,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/angelus\/1985\/documents\/hf_jp-ii_ang_19850331.html\">\u00c1ngelus del Domingo de Ramos<\/a><\/i>\u00a0(31 marzo 1985):<i>\u00a0L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 1-2 abril 1985, 10;\u00a0<i>Discurso<\/i>\u00a0<i>a los Peregrinos de la \u201cOpera Federativa Trasporto Ammalati a Lourdes\u201d<\/i>\u00a0(OFTAL) (24 marzo 1990):<i>\u00a0L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 25 marzo 1990, 4; Id.,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/angelus\/1991\/documents\/hf_jp-ii_ang_19911006.html\">\u00c1ngelus<\/a>\u00a0<\/i>(6 octubre 1991):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 7-8 octubre 1991, 7. Despu\u00e9s de la Feria IV, de la entonces Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, del 21<b>\u00a0<\/b>de febrero de 1996, san Juan Pablo II no volver\u00e1 a usar el t\u00edtulo de Corredentora. Tambi\u00e9n es importante se\u00f1alar que ese t\u00edtulo no aparece en la Carta enc\u00edclica\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>del 25 de marzo de 1987, que es el documento, por excelencia, en el que san Juan Pablo II explica el papel de Mar\u00eda en la obra de la Redenci\u00f3n.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref37\" name=\"_ftn37\">[37]<\/a>\u00a0J. Ratzinger,\u00a0<i>Verbal de la Feria IV del 21 de febrero 1996<\/i>, en Archivo del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref38\" name=\"_ftn38\">[38]<\/a>J. Ratzinger &#8211; P. Seewald,\u00a0<i>Dios y el Mundo. Una conversaci\u00f3n con Peter Seewald,\u00a0<\/i>Madrid 2005, 287-288.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref39\" name=\"_ftn39\">[39]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2019\/documents\/papa-francesco_20191212_omelia-guadalupe.html\"><i>Homil\u00eda<\/i>\u00a0<i>en la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe<\/i><\/a>\u00a0(12 diciembre 2019):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>112 (2020),\u00a09.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref40\" name=\"_ftn40\">[40]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/cotidie\/2020\/documents\/papa-francesco-cotidie_20200403_l-addolorata-discepola-emadre.html\"><i>Meditaciones diarias.<\/i>\u00a0<i>La Dolorosa, disc\u00edpula y madre<\/i><\/a><i>\u00a0<\/i>(3 abril 2020):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 4 abril 2020, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref41\" name=\"_ftn41\">[41]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20210324_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a><\/i>\u00a0(24 marzo 2021):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 24 marzo 2021, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref42\" name=\"_ftn42\">[42]<\/a>\u00a0P\u00edo XII, Carta enc.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_15051956_haurietis-aquas.html\"><i>Haurietis<\/i>\u00a0<i>Aquas<\/i><\/a><i>\u00a0<\/i>(15 mayo 1956), n. 10:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a048 (1956),321.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref43\" name=\"_ftn43\">[43]<\/a>\u00a0Cf. S. Andr\u00e9s de Creta,\u00a0<i>In Nativitatem Mariae<\/i>, IV:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a097, 865A.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref44\" name=\"_ftn44\">[44]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0S. Germ\u00e1n de Constantinopla,\u00a0<i>In annuntiationem s. Deiparae<\/i>:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a098, 322BC.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref45\" name=\"_ftn45\">[45]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Damasceno,\u00a0<i>In dormitionem Deiparae,\u00a0<\/i>I:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a096, 712B-713A.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref46\" name=\"_ftn46\">[46]<\/a>\u00a0El 12 de enero de 1921, Benedicto XV, a petici\u00f3n del Card. D\u00e9sir\u00e9-Joseph Mercier, concedi\u00f3 a toda B\u00e9lgica el Oficio y la Misa de Santa Mar\u00eda Virgen \u201cMediadora de todas las gracias\u201d, para que se celebrasen el 31 de mayo. La Sede Apost\u00f3lica concedi\u00f3 posteriormente, a otras muchas di\u00f3cesis y congregaciones religiosas, previa petici\u00f3n, el mismo Oficio y Misa: cf.\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>13 (1921), 345.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref47\" name=\"_ftn47\">[47]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 62:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63; Pontificia Academia Mariana Internacional,\u00a0<i>\u00ab\u00bfUn nuevo dogma mariano?\u00bb<\/i>:\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 4 junio 1997, 10: \u00abla Constituci\u00f3n\u00a0<i>Lumen gentium<\/i>, que tras una meditada elecci\u00f3n no contiene la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de la mediaci\u00f3n, fue aprobada con 2.151 votos favorables sobre 2.156 electores [\u2026] y apenas 33 a\u00f1os despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n de la\u00a0<i>Lumen gentium<\/i>\u00a0[\u2026] el panorama eclesial, teol\u00f3gico y exeg\u00e9tico no ha cambiado sustancialmente\u00bb. Esta afirmaci\u00f3n de la Pontificia Academia Mariana Internacional se sumaba a la Declaraci\u00f3n de la Comisi\u00f3n teol\u00f3gica creada en el marco del XII Congreso Mariol\u00f3gico Internacional (Czestochowa, 12 al 24 de agosto de 1996) que consider\u00f3 inadecuado proceder con la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de Mar\u00eda como \u201cmediadora\u201d, \u201ccorredentora\u201d y \u201cabogada\u201d. Cf. Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica del Congreso de Czestochowa,<i>\u00a0Petici\u00f3n de la definici\u00f3n del dogma de Mar\u00eda Mediadora, Corredentora y Abogada. Declaraci\u00f3n de la Comisi\u00f3n teol\u00f3gica del Congreso de Czestochowa<\/i>:\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 4 junio 1997, 10.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref48\" name=\"_ftn48\">[48]<\/a>\u00a0S. Pablo VI,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/speeches\/1964\/documents\/hf_p-vi_spe_19641121_conclusions-iii-sessions.html\"><i>Discurso<\/i>\u00a0<i>en la Clausura de la III Sesi\u00f3n del Concilio Vaticano II<\/i><\/a>\u00a0(21 noviembre 1964):<b><i><\/i><\/b><i>\u00a0AAS<\/i>\u00a056 (1964), 1014.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref49\" name=\"_ftn49\">[49]<\/a>\u00a0Cf. S. Bernardo de Claraval,\u00a0<i>Hom. in laudibus Virginis Matris,\u00a0<\/i>IV,<i>\u00a0<\/i>8:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a0183, 83CD-84AB.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref50\" name=\"_ftn50\">[50]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, nn. 55-62:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 59-63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref51\" name=\"_ftn51\">[51]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, nn. 53, 56, 61, 63:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 59; 60; 63; 64.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref52\" name=\"_ftn52\">[52]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, nn. 60, 62, 63, 65:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 62; 63; 64; 65<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref53\" name=\"_ftn53\">[53]<\/a>\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Ibid.<\/a><\/i>, n. 62:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref54\" name=\"_ftn54\">[54]<\/a>\u00a0Cf. Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20210324_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(24 marzo 2021):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 24 marzo 2021, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref55\" name=\"_ftn55\">[55]<\/a>\u00a0Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Declaraci\u00f3n\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_con_cfaith_doc_20000806_dominus-iesus_sp.html\">Dominus Iesus<\/a><\/i>\u00a0(6 agosto 2000), n. 13:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>92 (2000), 754-755.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref56\" name=\"_ftn56\">[56]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 62:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref57\" name=\"_ftn57\">[57]<\/a>\u00a0Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Declaraci\u00f3n<i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_con_cfaith_doc_20000806_dominus-iesus_sp.html\">Dominus Iesus<\/a>\u00a0<\/i>(6 agosto\u00a02000), n. 14:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>92 (2000),\u00a0755.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref58\" name=\"_ftn58\">[58]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 1:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 5; Francisco, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Un_pueblo_para_todos\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>\u00a0(24 noviembre 2013), n. 112:<i>\u00a0AAS<\/i>\u00a0105 (2013), 1066.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref59\" name=\"_ftn59\">[59]<\/a>\u00a0Cf.<i>\u00a0<\/i>Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 65:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 64-65;<i>\u00a0<\/i>Francisco, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#La_Estrella_de_la_nueva_evangelizaci%C3%B3n\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>\u00a0(24 noviembre 2013), n. 288:<i>\u00a0AAS<\/i>\u00a0105 (2013) 1136.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref60\" name=\"_ftn60\">[60]<\/a>\u00a0Or\u00edgenes,\u00a0<i>Hom. in Numeros<\/i>, XII, 1:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a012, 657.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref61\" name=\"_ftn61\">[61]<\/a>\u00a0S. Ambrosio,\u00a0<i>Ep.<\/i>\u00a011, 24:\u00a0<i>PL 16<\/i>, 1106D.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref62\" name=\"_ftn62\">[62]<\/a>\u00a0Sto. Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0<i>Super Ioannem<\/i>, cap. 7, lect. 5.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref63\" name=\"_ftn63\">[63]<\/a>\u00a0Cf. P\u00edo IX, Const. ap.\u00a0<i>Ineffabilis Deus\u00a0<\/i>(8 diciembre 1854):<i>\u00a0Pontificis Maximi Acta. Pars prima<\/i>, Roma 1854,\u00a0616\u00a0(DH 2803): \u00abpor singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atenci\u00f3n a los m\u00e9ritos de Jesucristo Salvador del g\u00e9nero humano\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref64\" name=\"_ftn64\">[64]<\/a>Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 38:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 411.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref65\" name=\"_ftn65\">[65]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, n. 21:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0387-389.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref66\" name=\"_ftn66\">[66]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, n. 23:<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 390-391.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref67\" name=\"_ftn67\">[67]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/cotidie\/2020\/documents\/papa-francesco-cotidie_20200403_l-addolorata-discepola-emadre.html\"><i>Meditaciones diarias.<\/i>\u00a0<i>La Dolorosa, disc\u00edpula y madre<\/i><\/a>\u00a0(3 abril 2020):<i>\u00a0L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 4 abril 2020, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref68\" name=\"_ftn68\">[68]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, nn. 55-62:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 59-63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref69\" name=\"_ftn69\">[69]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 44:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 421.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref70\" name=\"_ftn70\">[70]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0S. Pablo VI,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/speeches\/1964\/documents\/hf_p-vi_spe_19641121_conclusions-iii-sessions.html\"><i>Discurso<\/i>\u00a0<i>en la Clausura de la III Sesi\u00f3n del Concilio Vaticano II<\/i><\/a>\u00a0(21 noviembre 1964):<b><i><\/i><\/b><i>AAS\u00a0<\/i>56 (1964), 1015: \u00abMar\u00eda, pues, como Madre de Cristo, es Madre tambi\u00e9n de los fieles y de todos los pastores; es decir, de la Iglesia\u00bb;\u00a0<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, n. 963.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref71\" name=\"_ftn71\">[71]<\/a>\u00a0S. Pablo VI, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus.html\">Marialis cultus<\/a>\u00a0<\/i>(2 febrero 1974), n. 22:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a066 (1974), 133.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref72\" name=\"_ftn72\">[72]<\/a>\u00a0Cf. H.U. von Balthasar,\u00a0<i>Teodram\u00e1tica. Las personas del drama: el hombre en Cristo, Vol<\/i>. 3, Madrid 1993, 307.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref73\" name=\"_ftn73\">[73]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 56:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 60: \u00abse entreg\u00f3 totalmente a s\u00ed misma, como esclava del Se\u00f1or, a la persona y a la obra de su Hijo. Con \u00e9l y en dependencia de \u00e9l, se puso, por la gracia de Dios todopoderoso, al servicio del misterio de la Redenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref74\" name=\"_ftn74\">[74]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 23:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0391.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref75\" name=\"_ftn75\">[75]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 69:<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 66: \u00abMadre de Dios y Madre de los hombres\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref76\" name=\"_ftn76\">[76]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 38:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0411; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 61:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63. El contenido de la Maternidad espiritual de Mar\u00eda est\u00e1 presente en los textos m\u00e1s tempranos de la patr\u00edstica y tiene su fundamento b\u00edblico sobre todo en el evangelio de San Juan, m\u00e1s concretamente en la escena de la cruz.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref77\" name=\"_ftn77\">[77]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 21:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 388: \u00abse manifiesta como nueva maternidad seg\u00fan el esp\u00edritu y no \u00fanicamente seg\u00fan la carne, o sea<i>la solicitud de Mar\u00eda por los hombres<\/i>,<i>\u00a0<\/i>el ir a su encuentro en toda la gama de sus necesidades\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref78\" name=\"_ftn78\">[78]<\/a>\u00a0Cf. Francisco,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2020\/documents\/papa-francesco_20200101_omelia-madredidio-pace.html\"><i>Homil\u00eda en la<\/i>\u00a0<i>Solemnidad de Santa Mar\u00eda, Madre de Dios<\/i>.\u00a0<i>53\u00aa Jornada Mundial de la Paz<\/i><\/a>\u00a0(1 enero 2020):\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a0112 (2020), 19.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref79\" name=\"_ftn79\">[79]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo\u00a0II,<i>\u00a0<\/i>Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 38:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 411-412; cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 62:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref80\" name=\"_ftn80\">[80]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/audiences\/1997\/documents\/hf_jp-ii_aud_09041997.html\">Audiencia general<\/a><\/i>\u00a0(9 abril 1997), n. 2:\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>,<i>\u00a0<\/i>10 abril 1997, 4: \u00abLa participaci\u00f3n de Mar\u00eda se realiz\u00f3 durante el acontecimiento mismo y en calidad de madre; por tanto, se extiende a la totalidad de la obra salv\u00edfica de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref81\" name=\"_ftn81\">[81]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 60:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 62;\u00a0<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, n. 970.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref82\" name=\"_ftn82\">[82]<\/a>\u00a0Cf. Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20210324_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(24 marzo 2021):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 24 marzo 2021, 8: \u00ab[Mar\u00eda] se\u00f1ala al Mediador: ella es la\u00a0<i>Od\u0113g\u0113tria.<\/i>\u00a0En la iconograf\u00eda cristiana su presencia est\u00e1 en todas partes, y a veces con gran protagonismo, pero siempre en relaci\u00f3n al Hijo y en funci\u00f3n de \u00c9l. Sus manos, sus ojos, su actitud son un \u201ccatecismo\u201d viviente y siempre apuntan al fundamento, el centro: Jes\u00fas. Mar\u00eda est\u00e1 totalmente dirigida a \u00c9l\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref83\" name=\"_ftn83\">[83]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_letters\/2002\/documents\/hf_jp-ii_apl_20021016_rosarium-virginis-mariae.html\">Rosarium Virginis Mariae<\/a>\u00a0<\/i>(16 octubre 2002), n. 4:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a095 (2003), 8; que cita Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 66:<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 65.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref84\" name=\"_ftn84\">[84]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 62:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63:\u00abfunci\u00f3n subordinada de Mar\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref85\" name=\"_ftn85\">[85]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 40:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987),414-415.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref86\" name=\"_ftn86\">[86]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\"><i>ib\u00edd<\/i>.<\/a>\u00a0n. 43:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 420.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref87\" name=\"_ftn87\">[87]<\/a>\u00a0Cf. Francisco,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2013\/may\/documents\/papa-francesco_20130504_santo-rosario.html\"><i>Discurso<\/i>\u00a0<i>con motivo del Rezo del Santo Rosario en la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor<\/i><\/a>\u00a0(4 mayo 2013):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 6-7 mayo de 2013, 7.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref88\" name=\"_ftn88\">[88]<\/a>\u00a0Le\u00f3n XIV,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/homilies\/2025\/documents\/20250609-omelia-giubileo-santa-sede.html\">Homil\u00eda en el Jubileo de la Santa Sede<\/a><\/i>\u00a0(9 junio 2025):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 10 junio 2025,\u00a02.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref89\" name=\"_ftn89\">[89]<\/a>\u00a0Cf. Francisco, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_regalo_de_Jes%C3%BAs_a_su_pueblo\">Evangelii gaudium<\/a>\u00a0<\/i>(24 noviembre 2013), n. 285:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a0105 (2013), 1135.<\/p>\n<p>p&gt;\u00a0<a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref90\" name=\"_ftn90\">[90]<\/a>\u00a0Id., Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/20241024-enciclica-dilexit-nos.html\">Dilexit nos<\/a>\u00a0<\/i>(24 octubre 2024), n. 176:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 1424.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref91\" name=\"_ftn91\">[91]<\/a>\u00a0Cf. Id.,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20201118_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a><\/i>\u00a0(18 noviembre 2020):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 18 noviembre 2020, 11.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref92\" name=\"_ftn92\">[92]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 21:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0388-389.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref93\" name=\"_ftn93\">[93]<\/a>\u00a0Cf. Francisco,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2024\/documents\/20240101_omelia-madredidio-pace.html\"><i>Homil\u00eda en la<\/i>\u00a0<i>Solemnidad de Santa Mar\u00eda, Madre de Dios<\/i><\/a>\u00a0(1 enero 2024):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>116 (2024),\u00a020.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref94\" name=\"_ftn94\">[94]<\/a>\u00a0J.L. Guerrero Rosado,\u00a0<i>Nican Mopohua: Aqu\u00ed se cuenta\u2026 el gran acontecimiento<\/i>, Cuautitl\u00e1n 2003, nn.\u00a023, 119.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref95\" name=\"_ftn95\">[95]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/audiences\/1997\/documents\/hf_jp-ii_aud_13081997.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(13 agosto 1997), n. 4:\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 14 agosto 1997, 4.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref96\" name=\"_ftn96\">[96]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2022\/documents\/20221212_omelia-guadalupe.html\">Homil\u00eda en la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe<\/a><\/i>\u00a0(12 diciembre 2022):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>115 (2023), 53; cf. Id.,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2023\/documents\/20231212-omelia-guadalupe.html\"><i>Homil\u00eda<\/i>\u00a0<i>en la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe<\/i><\/a>\u00a0(12 diciembre 2023):<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 12.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref97\" name=\"_ftn97\">[97]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 8:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 11; Francisco, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/20241024-enciclica-dilexit-nos.html\">Dilexit nos<\/a>\u00a0<\/i>(24 octubre 2024), n. 96:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 1398.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref98\" name=\"_ftn98\">[98]<\/a>\u00a0Cf. J. Ratzinger,\u00a0<i>Verbal de la Feria IV del 21 de febrero 1996<\/i>, en Archivo del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref99\" name=\"_ftn99\">[99]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 21:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0389. Este\u00a0<i>car\u00e1cter de intercesi\u00f3n<\/i>\u00a0de la mediaci\u00f3n materna de Mar\u00eda es una ense\u00f1anza constante de los \u00faltimos Papas. Cf. P\u00edo\u00a0IX,\u00a0Const. ap.\u00a0<i>Ineffabilis Deus<\/i>\u00a0(8 diciembre\u00a01854):\u00a0<i>Pontificis Maximi Acta. Pars prima<\/i>, Roma 1854, 597-619; Le\u00f3n\u00a0XIII,\u00a0Carta enc.<i>\u00a0Adiutricem populi\u00a0<\/i>(5 septiembre\u00a01895):<em>\u00a0ASS<\/em>\u00a028 (1895-1896), 129-136; S. P\u00edo\u00a0X, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-x\/la\/encyclicals\/documents\/hf_p-x_enc_02021904_ad-diem-illum-laetissimum.html\">Ad diem illum<\/a>\u00a0<\/i>(2 febrero 1904):\u00a0<em>ASS\u00a0<\/em>36 (1903-<em>1904<\/em>), 455; P\u00edoXII,\u00a0Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/pius-xii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_p-xii_enc_11101954_ad-caeli-reginam.html\">Ad Caeli Reginam<\/a><\/i>\u00a0(11 octubre 1954), n. 17:<b><\/b><em>AAS<\/em>\u00a046 (1954), 636.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref100\" name=\"_ftn100\">[100]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 62:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref101\" name=\"_ftn101\">[101]<\/a>\u00a0S. Agust\u00edn,\u00a0<i>De peccatorum meritis et remissione et de baptismo parvulorum<\/i>, I, 11, 13:\u00a0<i>CSEL\u00a0<\/i>60, 14.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref102\" name=\"_ftn102\">[102]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i>Sermo<\/i>\u00a023\/A:\u00a0<i>CCSL<\/i>\u00a041, 322.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref103\" name=\"_ftn103\">[103]<\/a>\u00a0Sto. Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>, I-II, q. 114, a. 6, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref104\" name=\"_ftn104\">[104]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. de Trento,<i>\u00a0Sessio<\/i>\u00a0VI:\u00a0<i>Decretum de iustificatione<\/i>, 7: DH 1530.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref105\" name=\"_ftn105\">[105]<\/a>\u00a0P\u00edo IX, Const. ap.\u00a0<i>Ineffabilis Deus\u00a0<\/i>(8 diciembre 1854):<i>\u00a0Pontificis Maximi Acta. Pars prima<\/i>, Roma 1854, 616.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref106\" name=\"_ftn106\">[106]<\/a>\u00a0Sto.\u00a0Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>, I-II, q. 113, a. 9, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref107\" name=\"_ftn107\">[107]<\/a>\u00a0<i>Ibid.<\/i>, q. 114, a. 6, ad 3.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref108\" name=\"_ftn108\">[108]<\/a>\u00a0<i>Ibid.<\/i>, q. 114, a. 5, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref109\" name=\"_ftn109\">[109]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<i>Ibid<\/i>., q. 114, a. 1, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref110\" name=\"_ftn110\">[110]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 21:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 389.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref111\" name=\"_ftn111\">[111]<\/a>Cf. Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2016\/documents\/papa-francesco_20160608_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(8 junio 2016):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 9 junio 2016, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref112\" name=\"_ftn112\">[112]<\/a>\u00a0Cf. Id.,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20210324_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(24 marzo 2021):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 24 marzo 2021, 8;\u00a0<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, n. 2674.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref113\" name=\"_ftn113\">[113]<\/a>\u00a0Cf. Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/speeches\/2013\/may\/documents\/papa-francesco_20130531_conclusione-mese-mariano.html\">Palabras en el Rezo del Santo Rosario<\/a>\u00a0<\/i>(31 mayo 2013):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 2 junio 2013, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref114\" name=\"_ftn114\">[114]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 61:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref115\" name=\"_ftn115\">[115]<\/a>\u00a0<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, n. 2003.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref116\" name=\"_ftn116\">[116]<\/a>\u00a0<i>Ibid.<\/i>, n. 1999.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref117\" name=\"_ftn117\">[117]<\/a>\u00a0Cf. Sto.\u00a0Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>, I-II, q. 114, a. 1, co.;<i>Quaestiones disputatae de Veritate,\u00a0<\/i>27, a. 3, ad 10<i>.<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref118\" name=\"_ftn118\">[118]<\/a>\u00a0Cf. Id.,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>, III, q. 64, a. 1, co.: \u00ab[\u2026]\u00a0<i>solus Deus illabitur animae\u00bb<\/i>.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref119\" name=\"_ftn119\">[119]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. de Trento,\u00a0<i>Sessio<\/i>\u00a0VI<i>.<\/i>\u00a0<i>Decretum de iustificatione<\/i>, 7: DH 1528-1531;\u00a0<i>Ibid<\/i>.,<i>\u00a0Canones de iustificatione<\/i>, 11: DH 1561.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref120\" name=\"_ftn120\">[120]<\/a>\u00a0Cf. S. Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Quaestiones disputatae de Veritate<\/i>, q<i>.<\/i>\u00a028, a. 2, ad 8;<i>\u00a0Summa contra gentiles<\/i>, II, cap. 98, n. 18;\u00a0<i>Ibid<\/i>., III, cap. 88, n. 6.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref121\" name=\"_ftn121\">[121]<\/a>\u00a0Cf. Id.,<i>\u00a0Quaestiones disputatae de Veritate<\/i>, q. 27, a. 3, s.c. 5.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref122\" name=\"_ftn122\">[122]<\/a>\u00a0Id.,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>, III, q. 64, a. 1, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref123\" name=\"_ftn123\">[123]<\/a>\u00a0Entre otros, Genadio de Marsella,\u00a0<i>De ecclesiasticis dogmatibus<\/i>, 83:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a058, 999B. Tambi\u00e9n S. Juan Casiano,\u00a0<i>Collationes<\/i>, VII, 13:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a049, 683A. Adem\u00e1s, Didymus Caecus,\u00a0<i>De Spiritu Sancto<\/i>, 60:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a023, 158C.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref124\" name=\"_ftn124\">[124]<\/a>\u00a0Cf. S. Buenaventura,\u00a0<i>Collationes in Hexaemeron<\/i>, XXI, 18:\u00a0<i>Opera Omnia<\/i>, V, Quaracchi 1891, 434.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref125\" name=\"_ftn125\">[125]<\/a>\u00a0Cf. Id.,\u00a0<i>Sententiarum Lib.\u00a0<\/i>I<i>,\u00a0<\/i>d.14, a. 2, q. 2, ad 2:\u00a0<i>Opera Omnia<\/i>, I, Quaracchi 1891, 250.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref126\" name=\"_ftn126\">[126]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<i>Ibid<\/i>., q. 2, fund. 3, 251.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref127\" name=\"_ftn127\">[127]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<i>Ibid<\/i>., q. 2, fund. 4 y 8, 251-252.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref128\" name=\"_ftn128\">[128]<\/a>\u00a0Cf. Sto. Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>, I, q. 33, a. 3;\u00a0<i>Ibid.<\/i>, III, q. 23, a. 4.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref129\" name=\"_ftn129\">[129]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i>Compendium theologiae<\/i>, I, n. 215; cf. Id.,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>, III, q. 2, a. 10.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref130\" name=\"_ftn130\">[130]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>,<i>\u00a0<\/i>III, q. 8, a. 5, co.; cf.\u00a0<i>Ibid<\/i>., q. 2, a. 12; q. 7, a. 9; q. 48, a. 1.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref131\" name=\"_ftn131\">[131]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i>Compendium theologiae<\/i>, I, n. 214.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref132\" name=\"_ftn132\">[132]<\/a>\u00a0Id.,<i>\u00a0Quaestiones disputatae de Veritate<\/i>, q. 29, a. 5, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref133\" name=\"_ftn133\">[133]<\/a>\u00a0Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, Declaraci\u00f3n\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_con_cfaith_doc_20000806_dominus-iesus_sp.html\">Dominus Iesus<\/a><\/i>\u00a0(6 agosto 2000), n. 10:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>92 (2000), 750-751; cf. Francisco, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/20241024-enciclica-dilexit-nos.html\">Dilexit nos<\/a>\u00a0<\/i>(24 octubre 2024), nn. 59-63:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 1386-1387.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref134\" name=\"_ftn134\">[134]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Cons. past.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html\">Gaudium et spes<\/a><\/i>, n. 22:<i>\u00a0AAS<\/i>\u00a058 (1966), 1042-1043.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref135\" name=\"_ftn135\">[135]<\/a>\u00a0Cf. Sto. Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>, I-II, q. 112, a. 1, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref136\" name=\"_ftn136\">[136]<\/a>\u00a0Cf. Id.,\u00a0<i>Super Ioannem,<\/i>\u00a0cap. 1, v. 16, lectio 10;\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>, I-II, q. 112, a. 1, ad 1.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref137\" name=\"_ftn137\">[137]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i>Compendium theologiae<\/i>, I, n. 214.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref138\" name=\"_ftn138\">[138]<\/a>\u00a0Dante Alighieri,\u00a0<i>Paradiso<\/i>, XXXIII, 1.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref139\" name=\"_ftn139\">[139]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, nn. 60, 62:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 62-63; Sto.Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>, III, q. 26.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref140\" name=\"_ftn140\">[140]<\/a>\u00a0<i>Missale Romanum ex Sacrosancti Oecumenici Concilii Vaticani II instauratum auctoritate S. Pauli PP. VI promulgatum S. Ioannis Pauli PP. II cura recognitum<\/i>, editio typica tertia, Typis Vaticanis 2008, 879.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref141\" name=\"_ftn141\">[141]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II,\u00a0Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 60:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 62.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref142\" name=\"_ftn142\">[142]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>,<i>\u00a0<\/i>n.<i>\u00a0<\/i>2002.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref143\" name=\"_ftn143\">[143]<\/a>\u00a0Cf. Sto.\u00a0Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>,<i>\u00a0<\/i>I, q. 25, a. 3, ad 4. El\u00a0<i>justificar<\/i>, como el\u00a0<i>crear<\/i>, \u00abpuede ser hecho inmediatamente s\u00f3lo por Dios\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref144\" name=\"_ftn144\">[144]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II,\u00a0Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 62:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref145\" name=\"_ftn145\">[145]<\/a>\u00a0Cf. Or\u00edgenes,\u00a0<i>Hom. in Genesim<\/i>, XIII, 3-4:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a012, 232B-234CD.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref146\" name=\"_ftn146\">[146]<\/a>\u00a0Cf. S. Cirilo de Alejandr\u00eda,\u00a0<i>Comm. in Ioannem<\/i>, II, 4, 13-14:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a073, 300C.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref147\" name=\"_ftn147\">[147]<\/a>\u00a0Cf. Id.,\u00a0<i>Comm. in Isaiam<\/i>, V, II, 55, 1-2:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a070, 1220A.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref148\" name=\"_ftn148\">[148]<\/a>\u00a0Cf. S. Cirilo de Jerusal\u00e9n,\u00a0<i>Catechesis mystagogica<\/i>\u00a0XVI, 11:\u00a0<i>PG\u00a0<\/i>33, 932C.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref149\" name=\"_ftn149\">[149]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Cris\u00f3stomo,\u00a0<i>Hom. in Ioannem<\/i>, 51, 1:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a059, 283.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref150\" name=\"_ftn150\">[150]<\/a>\u00a0S. Ambrosio,\u00a0<i>Explanatio Psalmorum\u00a0<\/i>XII, Ps. 48, 4, 2:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a014, 1157A.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref151\" name=\"_ftn151\">[151]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i>De Noe<\/i>, 19, 70:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a014, 395A.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref152\" name=\"_ftn152\">[152]<\/a>\u00a0Cf. Id.,<i>\u00a0Explanatio Psalmorum\u00a0<\/i>XII, Ps. 48, 4, 2:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a014, 1157A.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref153\" name=\"_ftn153\">[153]<\/a>\u00a0Cf. S. Jer\u00f3nimo,\u00a0<i>Comm. in Zachariam<\/i>, III, 14, 8.9:\u00a0<i>PL\u00a0<\/i>25, 1528 C.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref154\" name=\"_ftn154\">[154]<\/a>\u00a0S. Gregorio Magno,\u00a0<i>Hom. in Ezechielem<\/i>, I, 10, 6:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a076, 888B.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref155\" name=\"_ftn155\">[155]<\/a>\u00a0Cf. S. Hilario,\u00a0<i>Tractatus in Psalmos<\/i>,<i>\u00a0<\/i>64, 14:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a09, 421B.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref156\" name=\"_ftn156\">[156]<\/a>\u00a0S. Agust\u00edn,\u00a0<i>In Ioannis Evangelium<\/i>, 32, 4:\u00a0<i>PL<\/i>\u00a035, 1643D.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref157\" name=\"_ftn157\">[157]<\/a>\u00a0Sto.\u00a0Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Super Ioannem<\/i>, cap. 7, lect. 5.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref158\" name=\"_ftn158\">[158]<\/a>\u00a0<i>Ib\u00edd<\/i>.;<i>\u00a0<\/i>cf. Id.,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>,<i>\u00a0<\/i>II-II, q. 178,\u00a0<a name=\"46067\"><\/a>a. 1, s. c.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref159\" name=\"_ftn159\">[159]<\/a>\u00a0S. Cirilo de Jerusal\u00e9n,\u00a0<i>Catechesis mystagogica<\/i>\u00a0XVI, 12:\u00a0<i>PG<\/i>\u00a033, 933B.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref160\" name=\"_ftn160\">[160]<\/a>S. Juan XXIII, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-xxiii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_j-xxiii_enc_15051961_mater.html\">Mater et Magistra<\/a><\/i>\u00a0(15 mayo 1961):\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a053 (1961), 462.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref161\" name=\"_ftn161\">[161]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II,<i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/letters\/1986\/documents\/hf_jp-ii_let_19861005_preposito-francia.html\">Carta al Prep\u00f3sito general de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas<\/a><\/i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/letters\/1986\/documents\/hf_jp-ii_let_19861005_preposito-francia.html\">,\u00a0<i>Paray-le-Monial<\/i><\/a>\u00a0(5 de octubre de 1986):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 6 octubre 1986, 7; citado por Francisco, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/20241024-enciclica-dilexit-nos.html\">Dilexit nos<\/a><\/i>\u00a0(24 octubre 2024), n. 182:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 1427.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref162\" name=\"_ftn162\">[162]<\/a>Benedicto XVI, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html\">Caritas in veritate<\/a>\u00a0<\/i>(29 junio 2009), n. 5:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>101 (2009), 643.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref163\" name=\"_ftn163\">[163]<\/a>Francisco, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/20241024-enciclica-dilexit-nos.html\">Dilexit nos<\/a><\/i>\u00a0(24 octubre 2024), nn. 198, 200:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 1432.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref164\" name=\"_ftn164\">[164]<\/a>\u00a0Cf. Sto.\u00a0Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>, I-II, q. 5, a. 6, co. y ad 1; Id.,\u00a0<i>Quaestiones disputatae de Veritate<\/i>,<i>\u00a0<\/i>q. 27, a. 3, s.c. 5. Los argumentos que usaba santo Tom\u00e1s de Aquino<i><\/i>para explicar por qu\u00e9 ninguna criatura puede conferir la gracia, sino solamente Dios, no pueden considerarse superados, ni al interno de su propia obra ni posteriormente.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref165\" name=\"_ftn165\">[165]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 60:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 62; cf. Sto.\u00a0Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa Theologiae<\/i>, I, q. 25, art. 3, ad 4; Id.,\u00a0<i>Scriptum super Sententiis<\/i>, II, d. 26, q. 1, a. 2, co;\u00a0<i>Ibid<\/i>., IV, d. 5, q. 1, a. 3, qc. 1, ad 1.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref166\" name=\"_ftn166\">[166]<\/a>\u00a0Cf. Id.,<i>\u00a0Quaestiones disputatae de Veritate<\/i>,<i>\u00a0<\/i>q. 27, a. 3, s. c. 5. Una vez m\u00e1s recordamos que: \u00abSed mentem, in qua est gratia, nulla creatura illabitur\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref167\" name=\"_ftn167\">[167]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 60:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 62.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref168\" name=\"_ftn168\">[168]<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, n. 62:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref169\" name=\"_ftn169\">[169]<\/a>\u00a0Cf. Sto. Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa contra gentiles<\/i>, lib. 2, cap. 21, n. 7. Un instrumento contribuye con algo propio: \u00abOmne agens instrumentale exequitur actionem principalis agentis per aliquam actionem propriam et connaturalem sibi\u00bb.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref170\" name=\"_ftn170\">[170]<\/a>\u00a0<i>Ibid<\/i>., lib. 3, cap. 147, n. 6; cf. Id.,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>,<i>\u00a0<\/i>I, q. 45, a. 5, co.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref171\" name=\"_ftn171\">[171]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0<i>Summa Theologiae<\/i>,<i>\u00a0<\/i>I-II, q. 5, a. 6, ad 1.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref172\" name=\"_ftn172\">[172]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. de Trento,\u00a0<i>Sessio<\/i>\u00a0VI<i>.<\/i>\u00a0<i>Decretum de iustificatione<\/i>, 8: DH 1532.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref173\" name=\"_ftn173\">[173]<\/a>\u00a0Cf. Sto.\u00a0Tom\u00e1s de Aquino,<i>\u00a0Summa Theologiae,<\/i>\u00a0I-II, q. 114, a. 5, co.: \u00abEl hombre que ya est\u00e1 en gracia, no es posible que merezca la gracia que ya tiene\u00bb. Si bien el justificado puede merecer un crecimiento en la vida de la gracia, el hecho de estar justificado, de ser amigo de Dios por la gracia, ser\u00e1 siempre absolutamente gratuito.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref174\" name=\"_ftn174\">[174]<\/a>Aquello que santo Tom\u00e1s de Aquino llama \u201cdisposici\u00f3n final\u201d, simult\u00e1nea al derramamiento de la gracia santificante, es obra inmediata de la misma gracia. Se trata de \u00abla disposici\u00f3n final, a la que necesariamente sigue la forma\u00bb: Sto.Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0<i>Sententia Metaphysicae<\/i>, lib. 5, lect. 2, n. 5; cf. Id.,\u00a0<i>Scriptum super Sententiis<\/i>,<i>\u00a0<\/i>I, d. 17, q. 2, a. 3, co.;\u00a0<i>Summa contra gentiles<\/i>, lib. 2, cap. 19, n. 6;\u00a0<i>Compendium theologiae<\/i>, I, n. 105.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref175\" name=\"_ftn175\">[175]<\/a>\u00a0Conc. Ecum. Vat. II,\u00a0Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 61:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 63.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref176\" name=\"_ftn176\">[176]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 45:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 422-423.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref177\" name=\"_ftn177\">[177]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2020\/documents\/papa-francesco_20201118_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(18 noviembre 2020):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 18 noviembre 2020, 11.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref178\" name=\"_ftn178\">[178]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 20:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987),\u00a0387.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref179\" name=\"_ftn179\">[179]<\/a>\u00a0Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">Lumen gentium<\/a><\/i>, n. 53:<i>AAS\u00a0<\/i>57 (1965), 58-59.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref180\" name=\"_ftn180\">[180]<\/a>\u00a0S. Agust\u00edn,\u00a0<i>Sermo\u00a0<\/i>72\/A, 7:\u00a0<i>CCSL\u00a0<\/i>41Ab, 117.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref181\" name=\"_ftn181\">[181]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20210324_udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(24 marzo 2021):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 24 marzo 2021, 8.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref182\" name=\"_ftn182\">[182]<\/a>\u00a0S. Pablo VI, Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/paul-vi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_p-vi_exh_19740202_marialis-cultus.html\">Marialis cultus<\/a>\u00a0<\/i>(2 febrero 1974), n. 35:<i>\u00a0AAS<\/i>\u00a066 (1974), 147.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref183\" name=\"_ftn183\">[183]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 46:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 424.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref184\" name=\"_ftn184\">[184]<\/a>\u00a0Dicasterio para la Doctrina de la Fe,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20240517_norme-fenomeni-soprannaturali_sp.html\">Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fen\u00f3menos sobrenaturales<\/a><\/i>\u00a0(17 mayo 2024), n. 12:<i>\u00a0AAS\u00a0<\/i>116 (2024), 782.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref185\" name=\"_ftn185\">[185]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2022\/documents\/20220216-udienza-generale.html\">Audiencia general<\/a>\u00a0<\/i>(16 febrero 2022):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 16 febrero 2022, 2.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref186\" name=\"_ftn186\">[186]<\/a>\u00a0Id., Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_regalo_de_Jes%C3%BAs_a_su_pueblo\">Evangelii gaudium<\/a>\u00a0<\/i>(24 noviembre 2013), n. 285:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a0105 (2013),\u00a01134-1135.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref187\" name=\"_ftn187\">[187]<\/a>\u00a0Benedicto\u00a0XVI, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/benedict-xvi\/it\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html\">Deus caritas est<\/a>\u00a0<\/i>(25 diciembre 2005), n. 42:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a098 (2006), 252.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref188\" name=\"_ftn188\">[188]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Mar%C3%ADa,_la_Madre_de_la_evangelizaci%C3%B3n\">Evangelii gaudium<\/a>\u00a0<\/i>(24 noviembre 2013), n. 284:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a0105 (2013),1134.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref189\" name=\"_ftn189\">[189]<\/a>\u00a0Cf.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#Un_pueblo_para_todos\"><i>Ibid<\/i>.<\/a>, n. 113:<i>\u00a0AAS<\/i>\u00a0105 (2013), 1067.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref190\" name=\"_ftn190\">[190]<\/a>\u00a0Le\u00f3n XIV,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/messages\/urbi\/documents\/20250508-prima-benedizione-urbietorbi.html\"><i>Primera<\/i>\u00a0<i>Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica \u201cUrbi et Orbi\u201d<\/i><\/a><i>\u00a0<\/i>(8 mayo 2025):\u00a0<i>L\u2019Osservatore Romano<\/i>, 9 mayo 2025, 3.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref191\" name=\"_ftn191\">[191]<\/a>\u00a0Francisco,\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/youth\/documents\/papa-francesco_20220815_messaggio-giovani_2022.html\">Mensaje para la XXXVII Jornada Mundial de la Juventud<\/a>\u00a0<\/i>(15 agosto 2022):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>114 (2022), 1255.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref192\" name=\"_ftn192\">[192]<\/a>\u00a0Id.,\u00a0Exhort. ap.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html#El_regalo_de_Jes%C3%BAs_a_su_pueblo\">Evangelii gaudium<\/a>\u00a0<\/i>(24 noviembre 2013), n. 285:\u00a0<i>AAS<\/i>\u00a0105 (2013), 1135.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref193\" name=\"_ftn193\">[193]<\/a>\u00a0S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 28:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 398.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref194\" name=\"_ftn194\">[194]<\/a>\u00a0Consejo Episcopal Latinoamericano,\u00a0<i>V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe\u00a0<\/i>(Aparecida, 13-31 de mayo de 2007), n. 265.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref195\" name=\"_ftn195\">[195]<\/a>\u00a0Cf. S. Juan Pablo II, Carta enc.\u00a0<i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/john-paul-ii\/es\/encyclicals\/documents\/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html\">Redemptoris Mater<\/a>\u00a0<\/i>(25 marzo 1987), n. 35:\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>79 (1987), 407.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref196\" name=\"_ftn196\">[196]<\/a>\u00a0Francisco,<i>\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2024\/documents\/20240101_omelia-madredidio-pace.html\">Homil\u00eda<\/a><\/i><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/homilies\/2024\/documents\/20240101_omelia-madredidio-pace.html\">\u00a0<i>en la Solemnidad de Santa Mar\u00eda, Madre de Dios<\/i><\/a>\u00a0(1 enero 2024):\u00a0<i>AAS\u00a0<\/i>116 (2024),\u00a020.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"https:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/documents\/rc_ddf_doc_20251104_mater-populi-fidelis_sp.html#_ftnref197\" name=\"_ftn197\">[197]<\/a>\u00a0Consejo Episcopal Latinoamericano,\u00a0<i>V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe\u00a0<\/i>(Aparecida, 13-31 de mayo de 2007), n. 259.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota doctrinal: El documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe aprobado por Le\u00f3n XIV aclara los apelativos que deben usarse para Nuestra Se\u00f1ora. Tambi\u00e9n se pide especial atenci\u00f3n para el t\u00edtulo \u00abMediadora de todas las gracias\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":144854,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[],"tags":[79926,2998,18196,8677,17568,15625,79925,79931,3164,440,449,16174,79923,1159,79927,79930,27956,79928,79924,79921,158,58111,10888,79929,1222,1891,79922,58880,58880,272,15624,9639],"class_list":["post-144852","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","tag-armando-matteo","tag-concilio-vaticano-ii","tag-corredentora","tag-devocion","tag-devocion-mariana","tag-devocion-popular","tag-dicasterio-doctrina-fe","tag-exaudi-news","tag-fe-es","tag-iglesia","tag-iglesia-catolica","tag-madre-de-dios","tag-madre-del-pueblo-fiel","tag-maria-es","tag-maria-madre-creyentes","tag-mater-populi-fidelis","tag-maternidad-espiritual","tag-mediacion-maria","tag-mediadora-de-todas-las-gracias","tag-nota-doctrinal","tag-papa-francisco","tag-papa-leon-xiv","tag-ratzinger-3","tag-redencion-cristo","tag-san-juan-pablo-ii","tag-santa-sede","tag-titulos-marianos","tag-trending-es-151","tag-vaticano-es","tag-victor-manuel-fernandez","tag-virgen"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.8 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora &#8211; Exaudi<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora &#8211; Exaudi\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Nota doctrinal: El documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe aprobado por Le\u00f3n XIV aclara los apelativos que deben usarse para Nuestra Se\u00f1ora. Tambi\u00e9n se pide especial atenci\u00f3n para el t\u00edtulo &quot;Mediadora de todas las gracias&quot;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Exaudi\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNews\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNoticias\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-11-04T11:43:17+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-11-04T19:43:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"750\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"422\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Exaudi Redacci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Exaudi_noticias\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Exaudi_News\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Exaudi Redacci\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"103 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Exaudi Redacci\u00f3n\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f5fc8f063065e38742da7afe15f25df7\"},\"headline\":\"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora\",\"datePublished\":\"2025-11-04T11:43:17+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-04T19:43:37+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/\"},\"wordCount\":20640,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1\",\"keywords\":[\"armando matteo\",\"Concilio Vaticano II\",\"Corredentora\",\"Devoci\u00f3n\",\"Devoci\u00f3n mariana\",\"devoci\u00f3n popular\",\"dicasterio doctrina fe\",\"exaudi news\",\"fe\",\"Iglesia\",\"Iglesia cat\u00f3lica\",\"Madre de Dios\",\"madre del pueblo fiel\",\"Maria\",\"maria madre creyentes\",\"mater populi fidelis\",\"maternidad espiritual\",\"mediacion maria\",\"mediadora de todas las gracias\",\"nota doctrinal\",\"papa francisco\",\"papa le\u00f3n xiv\",\"Ratzinger\",\"redencion cristo\",\"San Juan Pablo II\",\"Santa Sede\",\"t\u00edtulos marianos\",\"Trending\",\"Trending\",\"Vaticano\",\"V\u00edctor Manuel Fern\u00e1ndez\",\"Virgen\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/\",\"name\":\"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora &#8211; Exaudi\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1\",\"datePublished\":\"2025-11-04T11:43:17+00:00\",\"dateModified\":\"2025-11-04T19:43:37+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f5fc8f063065e38742da7afe15f25df7\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/i0.wp.com\\\/exaudi.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2025\\\/11\\\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1\",\"width\":750,\"height\":422},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/\",\"name\":\"Exaudi\",\"description\":\"News\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f5fc8f063065e38742da7afe15f25df7\",\"name\":\"Exaudi Redacci\u00f3n\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fe0f6a059fb68d9b3e11bc5850dd4899b1c7492091a3cb6dd9b01b56ad828be2?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fe0f6a059fb68d9b3e11bc5850dd4899b1c7492091a3cb6dd9b01b56ad828be2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fe0f6a059fb68d9b3e11bc5850dd4899b1c7492091a3cb6dd9b01b56ad828be2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Exaudi Redacci\u00f3n\"},\"description\":\"\u00bfQu\u00e9 es Exaudi News? Exaudi News es un medio de comunicaci\u00f3n cat\u00f3lico internacional que informa, forma y transforma, diariamente en espa\u00f1ol, ingl\u00e9s e italiano. A trav\u00e9s de noticias, art\u00edculos de an\u00e1lisis y transmisiones en directo de los eventos del Papa, Exaudi busca fortalecer la unidad de los cristianos y contribuir a la evangelizaci\u00f3n del mundo, siempre guiados por la doctrina social de la Iglesia. Trabajamos para acercar la verdad y los valores cristianos a cada rinc\u00f3n del planeta. \u00a1Ay\u00fadanos a transformar el mundo con Exaudi! En Exaudi creemos que la evangelizaci\u00f3n y la informaci\u00f3n de calidad pueden cambiar vidas. Para continuar con nuestra misi\u00f3n y expandir nuestro alcance, necesitamos tu ayuda. Adem\u00e1s, buscamos personas comprometidas que deseen unirse a nuestro equipo. Con tu apoyo, lograremos llegar a m\u00e1s personas, difundir el mensaje de Cristo y reforzar la unidad de los cristianos. \u00bfTe unes a nuestra misi\u00f3n? Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo colaborar, visita Exaudi.org\\\/es o cont\u00e1ctanos directamente: info@exaudi.org Exaudi: Informa, forma y transforma.\",\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/ExaudiNoticias\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/exaudi_noticias\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/Exaudi_noticias\",\"https:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/@exaudicatholicnews\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/exaudi.org\\\/es\\\/author\\\/redaccionexaudi\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora &#8211; Exaudi","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora &#8211; Exaudi","og_description":"Nota doctrinal: El documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe aprobado por Le\u00f3n XIV aclara los apelativos que deben usarse para Nuestra Se\u00f1ora. Tambi\u00e9n se pide especial atenci\u00f3n para el t\u00edtulo \"Mediadora de todas las gracias\"","og_url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/","og_site_name":"Exaudi","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNews","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNoticias\/","article_published_time":"2025-11-04T11:43:17+00:00","article_modified_time":"2025-11-04T19:43:37+00:00","og_image":[{"width":750,"height":422,"url":"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Exaudi Redacci\u00f3n","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Exaudi_noticias","twitter_site":"@Exaudi_News","twitter_misc":{"Escrito por":"Exaudi Redacci\u00f3n","Tiempo de lectura":"103 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/"},"author":{"name":"Exaudi Redacci\u00f3n","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/f5fc8f063065e38742da7afe15f25df7"},"headline":"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora","datePublished":"2025-11-04T11:43:17+00:00","dateModified":"2025-11-04T19:43:37+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/"},"wordCount":20640,"image":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1","keywords":["armando matteo","Concilio Vaticano II","Corredentora","Devoci\u00f3n","Devoci\u00f3n mariana","devoci\u00f3n popular","dicasterio doctrina fe","exaudi news","fe","Iglesia","Iglesia cat\u00f3lica","Madre de Dios","madre del pueblo fiel","Maria","maria madre creyentes","mater populi fidelis","maternidad espiritual","mediacion maria","mediadora de todas las gracias","nota doctrinal","papa francisco","papa le\u00f3n xiv","Ratzinger","redencion cristo","San Juan Pablo II","Santa Sede","t\u00edtulos marianos","Trending","Trending","Vaticano","V\u00edctor Manuel Fern\u00e1ndez","Virgen"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/","url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/","name":"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora &#8211; Exaudi","isPartOf":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1","datePublished":"2025-11-04T11:43:17+00:00","dateModified":"2025-11-04T19:43:37+00:00","author":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/f5fc8f063065e38742da7afe15f25df7"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/#primaryimage","url":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1","contentUrl":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1","width":750,"height":422},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/exaudi.org\/es\/nota-doctrinal-sobre-los-titulos-marianos-la-madre-del-pueblo-fiel-no-corredentora\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/exaudi.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Sobre los t\u00edtulos marianos: La Madre del Pueblo Fiel, no Corredentora"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#website","url":"https:\/\/exaudi.org\/","name":"Exaudi","description":"News","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/exaudi.org\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/exaudi.org\/#\/schema\/person\/f5fc8f063065e38742da7afe15f25df7","name":"Exaudi Redacci\u00f3n","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe0f6a059fb68d9b3e11bc5850dd4899b1c7492091a3cb6dd9b01b56ad828be2?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe0f6a059fb68d9b3e11bc5850dd4899b1c7492091a3cb6dd9b01b56ad828be2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fe0f6a059fb68d9b3e11bc5850dd4899b1c7492091a3cb6dd9b01b56ad828be2?s=96&d=mm&r=g","caption":"Exaudi Redacci\u00f3n"},"description":"\u00bfQu\u00e9 es Exaudi News? Exaudi News es un medio de comunicaci\u00f3n cat\u00f3lico internacional que informa, forma y transforma, diariamente en espa\u00f1ol, ingl\u00e9s e italiano. A trav\u00e9s de noticias, art\u00edculos de an\u00e1lisis y transmisiones en directo de los eventos del Papa, Exaudi busca fortalecer la unidad de los cristianos y contribuir a la evangelizaci\u00f3n del mundo, siempre guiados por la doctrina social de la Iglesia. Trabajamos para acercar la verdad y los valores cristianos a cada rinc\u00f3n del planeta. \u00a1Ay\u00fadanos a transformar el mundo con Exaudi! En Exaudi creemos que la evangelizaci\u00f3n y la informaci\u00f3n de calidad pueden cambiar vidas. Para continuar con nuestra misi\u00f3n y expandir nuestro alcance, necesitamos tu ayuda. Adem\u00e1s, buscamos personas comprometidas que deseen unirse a nuestro equipo. Con tu apoyo, lograremos llegar a m\u00e1s personas, difundir el mensaje de Cristo y reforzar la unidad de los cristianos. \u00bfTe unes a nuestra misi\u00f3n? Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo colaborar, visita Exaudi.org\/es o cont\u00e1ctanos directamente: info@exaudi.org Exaudi: Informa, forma y transforma.","sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/ExaudiNoticias\/","https:\/\/www.instagram.com\/exaudi_noticias\/","https:\/\/x.com\/Exaudi_noticias","https:\/\/www.youtube.com\/@exaudicatholicnews"],"url":"https:\/\/exaudi.org\/es\/author\/redaccionexaudi\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/cq5dam.thumbnail.cropped.750.422-1.jpeg?fit=750%2C422&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pgKjF2-BGk","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144852","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=144852"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144852\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":144930,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/144852\/revisions\/144930"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/144854"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=144852"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=144852"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/exaudi.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=144852"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}