{"id":107693,"date":"2024-09-08T11:54:39","date_gmt":"2024-09-08T09:54:39","guid":{"rendered":"https:\/\/exaudi.org\/?p=107693"},"modified":"2024-09-09T09:00:17","modified_gmt":"2024-09-09T07:00:17","slug":"devociones-eucaristicas-y-espiritualidad-popular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/exaudi.org\/es\/devociones-eucaristicas-y-espiritualidad-popular\/","title":{"rendered":"Devociones eucar\u00edsticas y espiritualidad popular"},"content":{"rendered":"<p>El Papa Francisco ha querido convocar el 53 Congreso Eucar\u00edstico Internacional guiado por el tema \u201cFraternidad para sanar el mundo\u201d. Previo a este gran acontecimiento eclesial nos reunimos en un simposio teol\u00f3gico para profundizar en el significado de esta expresi\u00f3n. Sin embargo, como nos dice el \u201cDocumento base\u201d:<\/p>\n<p>\u201cDamos gracias a Dios porque este Congreso Eucar\u00edstico tendr\u00e1 lugar en medio de las dos asambleas generales del s\u00ednodo de los obispos en el Vaticano (octubre 2023 \u2013 octubre 2024), lo que vemos como un signo prof\u00e9tico del banquete eucar\u00edstico en cuanto centro y m\u00e1xima expresi\u00f3n de sinodalidad\u201d.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[1]<\/a><\/p>\n<p>En otras palabras, nuestra reflexi\u00f3n se encuentra en una circunstancia eclesial que no podemos obviar. Tanto el Congreso Eucar\u00edstico Internacional como el Simposio teol\u00f3gico que lo precede, se encuentran inmersos en un proceso de largo aliento. La renovaci\u00f3n de la Iglesia, conforme al Concilio Vaticano II, no es privilegio de unos cuantos en la Santa Sede o en alguna Universidad Pontificia, sino responsabilidad compartida de todos a trav\u00e9s del tiempo. En este camino, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica tiene un papel singular: servir de momento reflexivo y cr\u00edtico de la experiencia comunitaria de la fe vivida. En otras palabras, la fe, antes que encontrarla en una definici\u00f3n solemne, antes que hallarla en un libro, antes que incursionar acad\u00e9micamente en su contenido, es la experiencia de un pueblo en movimiento que ha sido convocado por el Esp\u00edritu, y que requiere <em>ex &#8211; presarse,<\/em> es decir, dejar salir aquello que estaba contenido, y que anhelaba manifestarse. Ya el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica nos recordaba:<\/p>\n<p><em>\u00abCreer\u00bb es un acto eclesial. La fe de la Iglesia precede, engendra, conduce y alimenta nuestra fe.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p><em><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-107698 alignnone\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003.jpg 1600w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-300x225.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-770x578.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-500x375.jpg 500w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-293x220.jpg 293w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-1400x1050.jpg 1400w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0003-390x293.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/em><\/p>\n<p>Comenzar de este modo, recordando algo tan elemental, nos corrige a todos. La fe no es una experiencia \u201cde vida privada\u201d, meramente individual. La fe es un don que est\u00e1 construido de una manera muy especial al interior de nuestro \u201cyo\u201d. Descubrimos la certeza de la fe, gracias al \u201cnosotros\u201d, es decir, gracias a la comunidad que nos precede. Y de este modo, en el \u201cnosotros\u201d eclesial nuestro \u201cyo\u201d se reconoce miembro de un acontecimiento que lo supera: Dios, que es comuni\u00f3n de Personas entra en la Historia, se hace nuestro Hermano, y nos convoca a vivir como \u201cPueblo de Dios\u201d, es decir, como portadores de un Misterio de fraternidad que a su vez est\u00e1 llamado a convocar a la unidad a todo el g\u00e9nero humano.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Esta experiencia provoca todo nuestro ser, incluyendo a la raz\u00f3n. Cuando la raz\u00f3n busca el significado de estas certezas y cuando el contenido de estas certezas reclama a la raz\u00f3n surge la teolog\u00eda como aproximaci\u00f3n sapiencial al Dios que se revela.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[4]<\/a> As\u00ed las cosas, la teolog\u00eda no es lo primario, sino que se constituye como un momento reflexivo, cr\u00edtico y en cierto modo contextual, es decir, es un cierto \u201cregresar\u201d, un cierto \u201cpreguntar\u201d y un cierto \u201cadvertir\u201d que nos permite aproximarnos al significado de lo que desde antes ya es una experiencia que nos rebasa.<\/p>\n<p>Entendiendo as\u00ed la teolog\u00eda, no resulta artificial el formular el tema que nos han solicitado del siguiente modo: \u201cDevociones eucar\u00edsticas y religiosidad popular: una reflexi\u00f3n en tiempos de sinodalidad\u201d.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo: \u00bfC\u00f3mo hay que pensar las devociones eucar\u00edsticas y la religiosidad popular desde la reforma sinodal de la Iglesia? \u00bfQu\u00e9 luz arroja la eclesiolog\u00eda del Concilio Vaticano II al momento de encuadrar las devociones eucar\u00edsticas y la religiosidad popular? \u00bfDeberemos de seguir viendo a la religiosidad popular como una cierta \u201cminor\u00eda de edad en la fe\u201d?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-107701 alignnone\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002.jpg 1600w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-300x225.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-770x578.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-500x375.jpg 500w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-293x220.jpg 293w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-1400x1050.jpg 1400w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0002-390x293.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/p>\n<h3><strong>El Misterio de la Iglesia se manifiesta en su fundaci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>Primero que nada necesitamos esclarecer brevemente qu\u00e9 es la Iglesia y para ello es \u00fatil tratar de comprender su fundaci\u00f3n. Durante alg\u00fan tiempo algunos se sintieron seducidos por la idea de Alfred Loisy sobre la \u201cinvenci\u00f3n\u201d de la Iglesia por parte de la comunidad post-pascual. La frase \u201cJes\u00fas anunci\u00f3 el Reino de Dios y lo que vino fue la Iglesia\u201d, se hizo popular.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[5]<\/a> Esta expresi\u00f3n hab\u00eda sido precedida por toda una atm\u00f3sfera creada por la ex\u00e9gesis protestante que intentaba mostrar que la Iglesia surgi\u00f3 como fruto de la fe de los disc\u00edpulos tras la Resurrecci\u00f3n o como alternativa ante el fracaso del proyecto mes\u00edanico de Jes\u00fas. En nuestra opini\u00f3n, la cuesti\u00f3n es amplia y compleja y no se puede resolver en unas cuantas l\u00edneas. De hecho, el Concilio Vaticano II si bien es cierto que afirma que: \u201cel misterio de la santa Iglesia se manifiesta en su fundaci\u00f3n\u201d,<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[6]<\/a> no ha sido prolijo al hablar sobre la forma c\u00f3mo la Iglesia ha sido fundada. Existen solamente tres textos que mencionan la cuesti\u00f3n de manera m\u00e1s bien breve. Destaco uno de ellos, procedente de la <em>Gaudium et Sps, <\/em>que es desde mi punto de vista el fundamental, y desde el cual es posible descubrir una pista importante:<\/p>\n<p>Nacida del amor del Padre Eterno, fundada en el tiempo por Cristo Redentor, reunida en el Esp\u00edritu Santo, la Iglesia tiene una finalidad escatol\u00f3gica y de salvaci\u00f3n, que s\u00f3lo en el siglo futuro podr\u00e1 alcanzar plenamente. Est\u00e1 presente ya aqu\u00ed en la tierra, formada por hombres, es decir, por miembros de la ciudad terrenta que tienen la vocaci\u00f3n de formar en la propia historia del g\u00e9nero humano la familia de los hijos de Dios\u2026<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[7]<\/a><\/p>\n<p>Esto quiere decir que si bien es cierto que la Iglesia est\u00e1 configurada como un fen\u00f3meno humano y social, <em>no puede entenderse<\/em> <em>m\u00e1s que enraizada en el misterio de Dios, Uno y Trino<\/em>. Dios, en su Misterio, origina y constituye a la Iglesia en todo momento. Si deseamos buscar un acto puntual, de naturaleza jur\u00eddica, con el que Jes\u00fas funda la Iglesia no lo vamos a encontrar. Precisamente esta ausencia es la que invita a algunos a pensar que la \u201ceclesiog\u00e9nesis\u201d se da en la comunidad cristiana convocada por el Esp\u00edritu como respuesta a la Resurrecci\u00f3n. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, la cuesti\u00f3n es un tanto m\u00e1s sutil.\u00a0 Al que aqu\u00ed escribe mucho le ha ayudado advertir que el nuevo Pueblo de Dios es <em>irreductible<\/em> a una instituci\u00f3n meramente humana como una asociaci\u00f3n civil o una comunidad pol\u00edtica. La <em>irreductibilidad<\/em> de la Iglesia es preciso <em>verificarla<\/em> de manera personal a trav\u00e9s de la inmersi\u00f3n en una comunidad de discipulado cuidando los aspectos metodol\u00f3gicos que permitan abrirse a la posibilidad de que la Resurrecci\u00f3n justamente se verifique, en alg\u00fan grado, en ella.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[8]<\/a> \u00a0Sin esta inmersi\u00f3n personal, sin esta pertenencia, se puede estudiar a la Iglesia extr\u00ednsecamente, pero, no se lo comprender\u00e1 en su especificidad caracter\u00edstica.<\/p>\n<p>Por supuesto, tambi\u00e9n ayuda escudri\u00f1ar con atenci\u00f3n la Palabra de Dios y descubrir que la Iglesia est\u00e1 prefigurada desde el origen del mundo, preparada en la historia del Pueblo de Israel e instituida por Jesucristo a trav\u00e9s de sus hechos y palabras: Jesucristo revela al Padre, anuncia el Reino, llama a los doce, confiere un ministerio especial a Pedro, realiza su propio Bautismo en el Jord\u00e1n, celebra la \u00faltima cena con sus disc\u00edpulos, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Ahora bien, san Pablo reconoce en la asamblea de los cristianos la <em>Ekkles\u00eda <\/em>de Dios. Un conjunto de personas de las m\u00e1s diversas procedencias se reconocen una realidad nueva gracias al Bautismo. El Bautismo es una vinculaci\u00f3n inmediata con Jesucristo. Como bautizados entramos con Cristo en la nueva creaci\u00f3n (cf. 2Cor 5,17). En G\u00e1latas 3, 26-28 san Pablo afirma:<\/p>\n<p>\u201cDe hecho, todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jes\u00fas, porque quienes fueron bautizados en Cristo, de Cristo han sido revestidos. Por tanto, ya no hay distinci\u00f3n entre jud\u00edo y griego, entre esclavo y libre, entre var\u00f3n y mujer, porque todos son uno en Cristo Jes\u00fas.\u201d<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-107704 alignnone\" src=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001.jpg 1600w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-300x225.jpg 300w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-770x578.jpg 770w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-500x375.jpg 500w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-293x220.jpg 293w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-1400x1050.jpg 1400w, https:\/\/exaudi.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/IMG-20240908-WA0001-390x293.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/p>\n<h3><strong>La Trinidad en la Historia<\/strong><\/h3>\n<p>Esto \u00faltimo es importante: todos somos uno en Cristo. La <em>Ekkles\u00eda <\/em>es la dimensi\u00f3n visible de \u201cser en Cristo\u201d. Por eso no nos debe extra\u00f1ar que la imagen de la Iglesia \u201ccuerpo de Cristo\u201d se relacione estrechamente con el \u201cser uno en Cristo\u201d. Jesucristo hace de la Iglesia su Cuerpo, no a trav\u00e9s de una nueva uni\u00f3n hipost\u00e1tica sino por el don de su Esp\u00edritu. En otras palabras: la predicaci\u00f3n y los hechos de Jes\u00fas, Hijo de Dios enviado por el Padre, <em>instituyen<\/em> la Iglesia. La efusi\u00f3n del Esp\u00edritu la <em>constituye<\/em>.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[9]<\/a> Padre, Hijo y Esp\u00edritu est\u00e1n presentes en la Iglesia que es como una \u201cmisteriosa extensi\u00f3n de la Trinidad en el tiempo, que no solo nos prepara para la vida unitiva, sino que nos hace participar ya de ella\u201d.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[10]<\/a><\/p>\n<p>El resultado de esta inmersi\u00f3n de la Trinidad en la Historia es un <em>acontecimiento, <\/em>una realidad imprevista e inderivable: existe una comunidad sociol\u00f3gicamente identificable en la que habita un Misterio que la sostiene. Este \u201csostener\u201d no brota de la coherencia \u00e9tica de la comunidad sino de la gratuidad inmerecida de un verdadero acto redentor que nos excede, es decir, de un perd\u00f3n incondicional que reconstruye la vida desde arriba y le ofrece un nuevo horizonte de libertad.<\/p>\n<p>Dentro de los muchos elementos que es preciso considerar para no fracturar la relaci\u00f3n entre Jesucristo y la Iglesia, y para comprender que es la Trinidad toda la que est\u00e1 involucrada en el ser eclesial, en mi opini\u00f3n, conviene destacar un detalle del evangelio de san Juan que no aparece en los otros relatos evang\u00e9licos. Este detalle fue explorado por los Padres de la Iglesia y es parte del patrimonio sapiencial de la propia Iglesia: en los momentos finales de la Pasi\u00f3n, el coraz\u00f3n de Jes\u00fas es traspasado por una lanza. \u201cAl instante sali\u00f3 sangre y agua\u201d (cf. Jn 19,34), nos dice san Juan. El hecho emp\u00edrico de la <em>sangre<\/em> hace caer por tierra cualquier manera formal o abstracta de concebir el cristianismo. El docetismo queda vencido de una vez y para siempre. Jesucristo muri\u00f3 verdaderamente, de igual modo como hab\u00eda nacido verdaderamente y como resucit\u00f3 verdaderamente (cf. Jn 20, 24.27). As\u00ed mismo, del costado de Jesucristo brota <em>agua<\/em> para saciar la sed del nuevo Pueblo de Dios y darle vida. Por ello, la Iglesia nace del costado de Cristo a trav\u00e9s de la sangre derramada por muchos (<em>Eucarist\u00eda<\/em>) y del agua que nos da vida eterna (<em>Bautismo<\/em>).<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[11]<\/a><\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es importante se\u00f1alar esto? Primero que nada porque, por un lado, a\u00fan subsiste en algunos ambientes una comprensi\u00f3n principalmente jur\u00eddica de la Iglesia a la que se le indigesta pensar m\u00e1s eclesiol\u00f3gicamente. As\u00ed mismo, es relativamente f\u00e1cil hablar de la Iglesia como \u201ccommunio\u201d y\/o como \u201cPueblo de Dios\u201d sin mencionar su fundamento Trinitario. Una \u201ccommunio\u201d sin fundamento en la Trinidad puede ser una bella amistad pero le faltar\u00eda la din\u00e1mica del amor de las Personas divinas que se participa en la modestia del fr\u00e1gil \u201cnosotros\u201d eclesial. Por otra parte, tambi\u00e9n es f\u00e1cil afirmar que la Iglesia se funda en el bautismo, sin insistir en la Eucarist\u00eda o viceversa. Acentuar el bautismo puede generar simpat\u00edas en el mundo protestante mientras que subrayar la Eucarist\u00eda puede acentuar el papel del ministerio ordenado, eclipsando \u2013 como tantas veces ha sucedido \u2013 el papel fundamental del sacerdocio com\u00fan. En realidad, ambos, Bautismo y Eucarist\u00eda, son aspectos estructurantes de la \u201ceclesiog\u00e9nesis\u201d y no s\u00f3lo sacramentos que la Iglesia \u201chace\u201d.<\/p>\n<p>La Iglesia, en el fondo, es un misterio en el que todos estos elementos est\u00e1n integrados. La Iglesia se remite a Jesucristo en su origen, en la instituci\u00f3n de los sacramentos y de los ministerios. El Esp\u00edritu Santo, por su parte, merece ser reconocido, entre otras cosas, en toda la actividad carism\u00e1tica &#8211; \u00a1que es enorme! \u2013, en la asistencia indefectible a la Iglesia, al Papa y a los concilios. De esta manera, la Iglesia se renovar\u00e1 siempre desde y por la Eucarist\u00eda, y, en este sentido, posee fundamento cristol\u00f3gico. Por su parte, la Pneumatolog\u00eda aportar\u00e1 a la Eclesiolog\u00eda la importante dimensi\u00f3n de \u201ccomuni\u00f3n\u201d.<\/p>\n<h3><strong>La Eucarist\u00eda hace a la Iglesia y la Iglesia hace a la Eucarist\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se establece, entonces, la relaci\u00f3n entre el cuerpo de Cristo y la comunidad eclesial? \u00bfRealmente podemos afirmar que \u201c<em>Ecclesia de Eucharistia vivit<\/em>?\u201d San Pablo establece, a trav\u00e9s de la cena del Se\u00f1or, una estrecha conexi\u00f3n entre el cuerpo de Jesucristo que \u201cpor nosotros\u201d ha colgado en la cruz y la comunidad eclesial descrita en t\u00e9rminos de \u201ccuerpo de Cristo\u201d. Dentro de los diversos textos paulinos que pueden ayudarnos a apreciar esto, destaco uno de la I carta a los Corintios:<\/p>\n<p>\u201cLa copa de bendici\u00f3n, \u00bfacaso no la bendecimos para entrar en la comuni\u00f3n (koinon\u00eda) con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, \u00bfacaso no lo hacemos para entrar en comuni\u00f3n (koinon\u00eda) con el cuerpo de Cristo? Porque si uno solo es el pan y todos participamos de ese \u00fanico pan, aunque somos muchos, todos formamos un solo cuerpo\u201d. (1 Cor 10,16-17).<\/p>\n<p>La cena del Se\u00f1or queda asociada a la idea de Iglesia. \u201cKoinon\u00eda\u201d significa <em>comuni\u00f3n y participaci\u00f3n en un \u00fanico pan <\/em>que determina a la Iglesia como cuerpo de Cristo. La Iglesia, de este modo, es una asamblea. Sin embargo, es una asamblea que est\u00e1 llamada a hacer unidad, sin excluir. Ya San Pablo denunci\u00f3 en su momento las formas perversas de celebraci\u00f3n eucar\u00edstica en las que se privilegia a unos dejando fuera a otros (cf. 1Cor 11,17-34). Dicho de otro modo, celebrar la Eucarist\u00eda por supuesto que significa consagrar las especies del pan y del vino, \u00a1implica el memorial de la muerte y Resurrecci\u00f3n de Jesucristo! Sin embargo, celebrar la Eucarist\u00eda tambi\u00e9n significa que como Iglesia estamos llamados a vivir la m\u00e1s grande unidad en la caridad.<\/p>\n<p>En otras palabras, desde mi punto de vista, en ocasiones se ha presentado un debilitamiento del v\u00ednculo entre la Eucarist\u00eda y la Iglesia y un desarrollo de la piedad eucar\u00edstica centrada unilaterlamente en la Presencia real, a pesar de que Santo Tom\u00e1s de Aquino afirma claramente con respecto a la Eucarist\u00eda que \u201cla realidad (res) de este sacramento es la unidad del cuerpo m\u00edstico\u201d.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[12]<\/a> Esto quiere decir que la Eucarist\u00eda, que es verdadera presencia real-sustancial de Jesucristo, se refiere tambi\u00e9n a la unidad que todos estamos llamados a vivir en la Iglesia.<\/p>\n<p>De esta manera podemos anotar que <em>es verdad que la Eucarist\u00eda hace a la Iglesia pero tambi\u00e9n que la Iglesia hace a la Eucarist\u00eda.<\/em> Esta circularidad no nos debe de perturbar. La unicidad del Cuerpo Eucar\u00edstico del Se\u00f1or implica la unicidad del su Cuerpo m\u00edstico. Eucarist\u00eda e Iglesia son formas de presencia sacramental de Cristo en la historia. Ambas, de-penden, es decir \u201cpenden-del\u201d sacrificio de Jesucristo en la Cruz, que es el acontecimiento que tiene <em>prioridad ontol\u00f3gica absoluta<\/em>. Gracias a que El nos am\u00f3 primero, gracias a que Jesucristo nos precede, podemos reconocer a la Eucartist\u00eda al interior de la circularidad mencionada como fen\u00f3meno causal primario.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[13]<\/a> Y, sin embargo, la Eucarist\u00eda, insisto, no s\u00f3lo es presencia real de Jesucristo sino fuente de la mutua interrelaci\u00f3n de todos los miembros de la Iglesia y de su peculiar unidad.<\/p>\n<h3><strong>Sinodalidad como \u201creciprocidad necesaria\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>La unidad proviene del \u00fanico pan compartido y de la com\u00fan dignidad bautismal que se realiza por medio de relaciones de servicio mutuo. San Pablo es clar\u00edsimo a este respecto:<\/p>\n<p>\u201cPues a la manera que en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, y todos los miembros no tienen la misma funci\u00f3n, as\u00ed nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada miembro est\u00e1 al servicio de los otros miembros,\u201d (Rm 12,4-5).<\/p>\n<p>Ahora bien, el servicio ministerial no s\u00f3lo es <em>complementario<\/em> sino principalmente <em>rec\u00edproco<\/em>. San Juan Cris\u00f3stomo parece advertir la \u201creciprocidad\u201d de cada identidad ministerial al interior de la Iglesia:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 es, en efecto, el pan? Es el cuerpo de Cristo. \u00bfEn qu\u00e9 se transforman los que lo reciben? En cuerpo de Cristo; pero no muchos cuerpos sino un s\u00f3lo cuerpo. En efecto, como el pan es s\u00f3lo uno, por m\u00e1s que est\u00e9 compuesto de muchos granos de trigo y \u00e9stos se encuentren en \u00e9l, aunque no se vean, de tal modo que su diversidad desaparece en virtud de su perfecta fusi\u00f3n; de la misma manera, tambi\u00e9n nosotros <em>estamos unidos rec\u00edprocamente unos a otros<\/em> y, todos juntos, con Cristo\u201d.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[14]<\/a><\/p>\n<p>Pero la Constituci\u00f3n <em>Lumen gentium<\/em> va m\u00e1s lejos. La <em>reciprocidad<\/em> de cada miembro de la Iglesia es <em>necesaria:<\/em><\/p>\n<p>\u201cA\u00fan cuando algunos, por voluntad de Cristo, han sido constituidos doctores, dispensadores de los misterios y pastores para los dem\u00e1s, existe una aut\u00e9ntica igualdad entre todos en cuanto a la dignidad y a la acci\u00f3n com\u00fan a todos los fieles en orden a la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo. Pues la distinci\u00f3n que el Se\u00f1or estableci\u00f3 entre los sagrados ministros y el resto del Pueblo de Dios lleva consigo la solidaridad, ya que los Pastores y los dem\u00e1s fieles est\u00e1n vinculados entre s\u00ed por <em>rec\u00edproca necesidad<\/em>. (\u2026) De esta manera, todos rendir\u00e1n un m\u00faltiple testimonio de admirable unidad en el Cuerpo de Cristo\u201d.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Es maravilloso captar la frescura y sencillez de este potente texto. No cabe exclusi\u00f3n alguna en la Iglesia, porque cada <em>christifideles <\/em>necesita del otro para realizar su propia vocaci\u00f3n. Este tejido relacional, esta \u201crec\u00edproca necesidad\u201d, constituye la identidad de cada ministerio. Dicho de otro modo: cada fiel cristiano est\u00e1 definido al interior del \u00fanico Cuerpo de Cristo por el servicio que presta a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda esto es especialmente evidente:<\/p>\n<p>\u201cEl sacramento de la Eucarist\u00eda es, en efecto, el lugar por excelencia de la Nueva Alianza entre la Trinidad y la humanidad, el lugar del admirable intercambio entre la ofrenda del Hijo de Dios <em>pro nobis<\/em>, mediante la cual lleva consigo a toda la humanidad al Padre; ofrenda que el Padre acepta y a la que responde derramando en abundancia el Esp\u00edritu de Amor en la comuni\u00f3n eucar\u00edstica. \u00c9sta, edifica entonces la <em>communio sanctorum<\/em> en la comunidad eclesial reunida. En s\u00edntesis, a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de los ministros que realizan el sacramento y a trav\u00e9s de la ofrenda de los bautizados que se unen y participan en la Ofrenda de Cristo, la Iglesia est\u00e1 constituida en su realidad sacramental de Cuerpo de Cristo que procede del Cuerpo eucar\u00edstico, as\u00ed como en su identidad de Esposa del Se\u00f1or que vive de la acogida permanente en su seno de la fecundidad del Esposo divino-humano\u201d.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[16]<\/a><\/p>\n<p>De esta manera, en la Iglesia, cada uno de nosotros es un <em>christifideles, <\/em>y eso el lo fundamental. Las diversificaciones ministeriales que posteriormente puedan advenir son parte del camino vocacional de cada persona que ayuda a construir el cuerpo de Cristo: ministerios que se construyen desde una realidad que es anterior y que debe ser considerada como la m\u00e1s decisiva. Esta es la experiencia de la comunidad cristiana primitiva que el Concilio Vaticano II ha repropuesto en <em>Lumen gentium<\/em>. La diversidad de los miembros de la Iglesia \u2013 obispos, presb\u00edteros, laicos, consagrados \u2013 no s\u00f3lo expresa pluralidad de historias y vocaciones sino <em>la relacionalidad din\u00e1mica que co-constituye la identidad de cada uno y de todos. <\/em>Por esta raz\u00f3n, la expresi\u00f3n \u201crec\u00edproca necesidad\u201d, est\u00e1 llamada, en mi opini\u00f3n, a abrir la perspectiva propiamente <em>sinodal<\/em>, es decir, de comuni\u00f3n din\u00e1mica, en la que no s\u00f3lo \u201ccaminamos juntos\u201d, sino que a trav\u00e9s de cada uno con la misma dignidad, la Iglesia se manifiesta en un tipo de unidad que trasciende lo meramente jer\u00e1rquico y que privilegia la importancia del <em>sacerdocio com\u00fan<\/em> de todos los fieles.<\/p>\n<p>Rafael Luciani agudamente apunta:<\/p>\n<p>\u201cLa relaci\u00f3n que existe entre los fieles no es utilitarista ni funcional, sino constitutiva y constituyente, es decir, reconfiguradora de sus identidades y modos relacionales (\u2026) Por ello, cada uno, <em>suo modo et pro sua parte<\/em> (LG 31), se da al otro para poder ser, haciendo posible que el otro sea.\u201d<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[17]<\/a><\/p>\n<p>Esto conlleva que la Iglesia concebida prioritariamente como una estructura jer\u00e1rquica, que se articula de arriba abajo, resulte una figura deficiente a la luz de la experiencia de la Iglesia en tiempos apost\u00f3licos o a la luz de la eclesiolog\u00eda del Concilio Vaticano II.<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[18]<\/a> Todos somos <em>christifideles<\/em>: desde el Papa hasta el beb\u00e9 bautizado m\u00e1s reciente. Todos gozamos de la misma dignidad. Todos somos corresponsables. Es a la luz de la noci\u00f3n del \u201cPueblo de Dios\u201d que debemos interpretar la dimensi\u00f3n jer\u00e1rquica de la Iglesia y el ministerio ordenado, no viceversa. M\u00e1s a\u00fan, es la luz de la noci\u00f3n de \u201cPueblo de Dios\u201d la que nos permite reconsiderar tambi\u00e9n las devociones eucar\u00edsticas y la religiosidad popular con un nuevo matiz.<\/p>\n<h3><strong>Breve historia de las devociones eucar\u00edsticas<\/strong><\/h3>\n<p>Las devociones eucar\u00edsticas tienen una larga historia en la Iglesia.<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[19]<\/a> Miremos brevemente c\u00f3mo fueron emergiendo. Durante los primeros siglos, en el marco de diversas persecusiones, y al no existir templos, las especies eucar\u00edsticas <em>se conservan en privado<\/em> para ser distribuidas entre los enfermos, los presos y quienes no han podido asistir a la cena del Se\u00f1or. En cuanto las persecusiones se atenuaron, la reserva de las especies eucar\u00edsticas va adoptando formas cada vez m\u00e1s solemnes. Hacia el siglo V las especies son llevadas a un \u201c<em>sacrarium<\/em>\u201d y en el siglo VI se manda que el lugar sea eminente, honesto y posea una l\u00e1mpara permanentemente encendida. Estas y otras medidas son principalmente para expresar veneraci\u00f3n y fe en la presencia real. Sin embargo, a\u00fan no hay culto a la Presencia real.<\/p>\n<p>Dentro de la misa, en esa misma \u00e9poca, los fieles realizan diversas inclinaciones y postraciones. Posteriormente, en la liturgia eucar\u00edstica se extender\u00e1 la costumbre de los cistercienses de <em>elevar la hostia y el c\u00e1liz despu\u00e9s de la consagraci\u00f3n<\/em>, suscitando adoraci\u00f3n interior y exterior entre los fieles. En los siglos IX y XI diversos movimientos her\u00e9ticos que negaban la presencia real obligar\u00e1n a la Iglesia a reforzar la doctrina sobre la presencia de Cristo en alma y cuerpo, como hombre y como Dios, en la Eucarist\u00eda. En el siglo XI, Lanfranco, arzobispo de Canterbury, establecer\u00e1 <em>una procesi\u00f3n con el Sant\u00edsimo en el domingo de Ramos<\/em>. En ese mismo siglo, durante las controversias con Berengario, en algunos monasterios benedictinos se presenta la costumbre de hacer <em>genuflexi\u00f3n ante el Sant\u00edsimo Sacramento y de incensarlo<\/em>. De hecho, la devoci\u00f3n individual de ir a <em>orar ante el sagrario<\/em> tiene un precedente hist\u00f3rico en el \u201cmonumento\u201d del Jueves Santo a partir del siglo XI,<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, santa Clara y santa Juliana de Mont-Cornillon promoveran la vida devota frente al sagrario. Esta \u00faltima santa, adem\u00e1s, recibir\u00e1 la inspiraci\u00f3n para que exista una fiesta sobre el cuerpo y la sangre de Cristo. El Papa Urbano IV aprobar\u00e1 eventualmente la fiesta para toda la Iglesia, sin embargo, al comienzo habr\u00e1 un relativa oposici\u00f3n. Ser\u00e1 hasta el siglo XIV que tanto las di\u00f3cesis como las \u00f3rdenes acoger\u00e1n la celebraci\u00f3n en toda la Iglesia.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n del <em>Corpus<\/em> implica ya en el siglo XIII una <em>procesi\u00f3n solemne<\/em>, en la que se realiza una exposici\u00f3n ambulante del Sacramento. Y de ella van derivando otras procesiones con el Sant\u00edsimo, por ejemplo, para bendecir los campos, para realizar determinadas rogativas, etc. Por otra parte, \u00abesta presencia palpable, visible, de Dios, esta inmediatez de su presencia, objeto singular de adoraci\u00f3n, produjo un impacto muy notable en la mentalidad cristiana occidental e introdujo nuevas formas de piedad, <em>exigiendo rituales nuevos y creando la literatura piadosa correspondiente<\/em>. En el siglo XIV se practicaba ya la <em>exposici\u00f3n solemne<\/em> y se <em>bendec\u00eda con el Sant\u00edsimo<\/em>. Es el tiempo en que se crearon los <em>altares<\/em> y las <em>capillas del sant\u00edsimo Sacramento<\/em>.<\/p>\n<p>Las exposiciones mayores se van implantando en el siglo XV. Al principio, colocado sobre el altar el Sacramento, es adorado en silencio. Poco a poco va desarroll\u00e1ndose un ritual de estas adoraciones, con cantos propios, que unen la devoci\u00f3n eucar\u00edstica con la mariana. La exposici\u00f3n del Sant\u00edsimo recibe una acogida popular tan entusiasta que ya hacia 1500 muchas iglesias la practican todos los domingos, normalmente despu\u00e9s del rezo de las v\u00edsperas. La costumbre, y tambi\u00e9n la mayor\u00eda de los rituales, prescribe <em>arrodillarse<\/em> en la presencia del Sant\u00edsimo. En los comienzos, el Sant\u00edsimo se manten\u00eda velado tanto en las procesiones como en las exposiciones eucar\u00edsticas. Pero la costumbre y la disciplina de la Iglesia van disponiendo ya en el siglo XIV la <em>exposici\u00f3n del cuerpo de Cristo<\/em> \u00abin cristallo\u00bb o \u00abin pixide cristalina\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, nacen las Cofrad\u00edas del Sant\u00edsimo Sacramento, algunas de las cuales se desarrollan antes que la festividad del Corpus Christi. La de los Penitentes grises, en Avignon se inicia en 1226, con el fin de reparar los sacrilegios de los albigenses. Con divesos nombres y modalidades las Cofrad\u00edas Eucar\u00edsticas se extienden en el siglo XIII por la mayor parte de Europa. Estas Cofrad\u00edas aseguran la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica, la reparaci\u00f3n por las ofensas y desprecios contra el Sacramento, el acompa\u00f1amiento del Sant\u00edsimo cuando es llevado a los enfermos o en procesi\u00f3n, el cuidado de los altares y capillas del Sant\u00edsimo.<\/p>\n<p>En el siglo XVI, las hermandades centradas en la Eucarist\u00eda, influir\u00e1n grandemente en el\u00a0 pueblo cristiano. Algunas, como la Compa\u00f1\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento, fundada en Par\u00eds en 1630, llegaron a formar escuelas completas de vida espiritual para los laicos. En los siglos posteriores asociaciones y obras eucar\u00edsticas se multiplican: la Guardia de Honor, la Hora Santa, los Jueves sacerdotales, la Cruzada eucar\u00edstica o la Adoraci\u00f3n nocturna. As\u00ed mismo, surgir\u00e1n muy diversas comunidades de vida consagrada dedicadas principal o parcialmente a la adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El culto a la Eucarist\u00eda fuera de la Misa llega, en fin, a integrar la piedad com\u00fan del pueblo cristiano. Muchos fieles practican diariamente la <em>visita al Sant\u00edsimo<\/em>. En las parroquias, con el rosario, viene a ser com\u00fan la <em>Hora santa<\/em>, la exposici\u00f3n del Sant\u00edsimo diaria o semanal, por ejemplo, en los <em>Jueves eucar\u00edsticos<\/em>. En algunas di\u00f3cesis se promueven las capillas de adoraci\u00f3n perpetua y los templos expiatorios en los que la exposici\u00f3n del Sant\u00edsimo es cotidiana. Adem\u00e1s, el arraigo devocional de las visitas al Sant\u00edsimo puede comprobarse por la abundant\u00edsima literatura piadosa que genera.<\/p>\n<p>No podemos dejar de mencionar que hacia finales del siglo XIX, por iniciativa de Emile Tamisier, surgen los <em>Congresos Eucar\u00edsticos<\/em>, que ya sea a nivel nacional, regional o internacional, son experiencias de promoci\u00f3n de la devoci\u00f3n eucar\u00edstica, particularmente importantes. En el siglo XX, san P\u00edo X ser\u00e1 recordado porque concedi\u00f3 indulgencias a quien mire piadosamente la hostia elevada, diciendo \u201cSe\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo\u201d.<\/p>\n<p><strong>El reto evangelizador y catequ\u00e9tico en torno a las devociones eucar\u00edsticas<\/strong><\/p>\n<p>Este breve recuento no tiene otro objeto que mostrar que las devociones eucar\u00edsticas han acompa\u00f1ado la vida de la Iglesia desde hace muchos siglos. El\u00a0 Pueblo de Dios las ha abrazado y promovido, y en muchas ocasiones acompa\u00f1an otras pr\u00e1cticas de religiosidad popular como peregrinaciones o visitas a santuarios.<\/p>\n<p>No es excesivo reconocer que en ocasiones las devociones eucar\u00edsticas parecen no estar vinculadas a la dimensi\u00f3n comunional de la vida cristiana. Sin embargo, en regiones como Am\u00e9rica Latina, esto es compensado con otros factores que hacen de estas devociones un auxilio fuerte para la vida cristiana de muchos fieles e incluso para el descubrimiento de la dimensi\u00f3n comunitaria de la fe. \u00a1Cuantas personas nos descubrimos \u201cPueblo\u201d, verdadero \u201cPueblo de Dios\u201d, por ejemplo, al caminar durante muchos d\u00edas en una peregrinaci\u00f3n a un Santuario!<\/p>\n<p>Por supuesto, el reto evangelizador y catequ\u00e9tico ser\u00e1 siempre promover en la piedad eucar\u00edstica fuera de la misa, una visi\u00f3n que englobe la comuni\u00f3n eucar\u00edstica y eclesial, en simult\u00e1neo. Por otra parte, <em>este reto es tambi\u00e9n verdadero para la Santa Misa que en algunos lugares puede tornarse incre\u00edblemente en una pr\u00e1ctica ritual sin los suficientes referentes eclesiales<\/em>. Pienso de inmediato en la reciente intervenci\u00f3n del cardenal Christophe Pierre, Nuncio apost\u00f3lico en los Estados Unidos, en el \u00faltimo Congreso Eucar\u00edstico Nacional en aquel pa\u00eds:<\/p>\n<p>\u201cEl poder de Dios viene a nosotros en la Eucarist\u00eda. Pero no podemos ser agentes del poder de Dios si insistimos en ver lo mismo, pensando lo mismo, y controlando los dones de Dios. Esto es lo peor. Pretendemos ser los due\u00f1os del juego. Tenemos que dejarnos poseer por el Esp\u00edritu de Dios, e ir adonde el Esp\u00edritu nos gu\u00ede. Seamos sinceros. Nosotros, todos nosotros, tenemos miedo de ir donde el Esp\u00edritu nos gu\u00eda. \u00bfNo es cierto? Quiz\u00e1 \u00e9ste deber\u00eda ser el principal fruto del renacimiento eucar\u00edstico.\u201d <a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[20]<\/a><\/p>\n<p>Estas y otras palabras del cardenal Pierre son una ayuda caritativa a quienes tiene dificultades para vivir en una comuni\u00f3n reconciliada, para quienes prefieren optar por bandos ideol\u00f3gicos, para quienes no abrazan eclesialmente a todos sino solo a algunos, \u00a0para quienes buscan experimentar un \u201creavivamiento eucar\u00edstico\u201d pero no lo logran vincular a una m\u00e1s afectiva y efectiva adhesi\u00f3n al Sucesor de Pedro y a la necesidad de que la Iglesia se renueve sinodalmente. Adoraci\u00f3n eucar\u00edstica con partidizaci\u00f3n en la Iglesia, devoci\u00f3n eucar\u00edstica sin plena comuni\u00f3n con el Sucesor de Pedro, celebraci\u00f3n eucar\u00edstica pero al margen de la sinodalidad, <em>son experimentos que lastiman la verdadera naturaleza de la Eucarist\u00eda.<\/em> Esto ameritar\u00eda mayores explicaciones pero con lo dicho me parece que la idea esencial queda clara.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, en \u00e9poca reciente algunas nuevas formas de adoraci\u00f3n eucar\u00edstica en algunos pa\u00edses, al ser realizadas fuera de los templos, parecen conllevar el riesgo de disociar el acto de adoraci\u00f3n del resto de la vida lit\u00fargica, cosa que desde hace mucho la Iglesia ha recomendado evitar. Como en todas las experiencias eclesiales nacientes, la necesaria maduraci\u00f3n y paciente acompa\u00f1amiento ser\u00e1n necesarios para que este y cualquier otro riesgo sean debidamente encausados.<\/p>\n<p>Ahora bien, las devociones eucar\u00edsticas, en ocasiones se cruzan de manera t\u00e1cita o expl\u00edcita con diversas formas de religiosidad popular. Por ello, es preciso ahora hablar sobre la manera c\u00f3mo la Iglesia ha madurado su comprensi\u00f3n de la religiosidad popular.<\/p>\n<h3><strong>De la religiosidad popular la espiritualidad popular<\/strong><\/h3>\n<p>En la Iglesia tambi\u00e9n ha habido una maduraci\u00f3n gradual sobre el significado de la religiosidad popular. No es posible aqu\u00ed hacer una historia global de esta bella dimensi\u00f3n de la experiencia cristiana. Simplemente quisiera subrayar que es claro que <em>la experiencia de la Iglesia latinoamericana ha sido un factor-clave para la nueva conciencia sobre el papel positivo que poseen las m\u00faltiples formas como nuestro pueblo espont\u00e1neamente vive la fe.<\/em> M\u00e1s a\u00fan, me atrevo a decir que esto no est\u00e1 al margen del proceso de <em>renovaci\u00f3n sinodal<\/em>. La forma c\u00f3mo la eclesiolog\u00eda del Pueblo de Dios ha sido recibida en Am\u00e9rica Latina despu\u00e9s del Concilio ha permitido gradualmente comprender con m\u00e1s sencillez y hondura que Dios, Uno y Trino, nos precede y se nos adelanta tanto a nivel personal como comunitario, generando mociones, impulsos, iniciativas, formas de expresi\u00f3n y de celebraci\u00f3n que santifican realmente a las personas y permiten lograr \u2013 no sin dificultades \u2013 la transmisi\u00f3n intergeneracional de la fe.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos dice a este respecto:<\/p>\n<p>\u201cPara entender esta realidad hace falta acercarse a ella con la mirada del Buen Pastor, que no busca juzgar sino amar. S\u00f3lo desde la connaturalidad afectiva que da el amor podemos apreciar la vida teologal presente en la piedad de los pueblos cristianos, especialmente en sus pobres. Pienso en la fe firme de esas madres al pie del lecho del hijo enfermo que se aferran a un rosario aunque no sepan hilvanar las proposiciones del Credo, o en tanta carga de esperanza derramada en una vela que se enciende en un humilde hogar para pedir ayuda a Mar\u00eda, o en esas miradas de amor entra\u00f1able al Cristo crucificado. Quien ama al santo Pueblo fiel de Dios no puede ver estas acciones s\u00f3lo como una b\u00fasqueda natural de la divinidad. Son la manifestaci\u00f3n de una vida teologal animada por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo que ha sido derramado en nuestros corazones (cf. Rm 5,5).\u201d<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[21]<\/a><\/p>\n<p>Y a\u00f1ade, en un texto-capital para el tema que nos ocupa:<\/p>\n<p>\u201cLa piedad popular es un lugar teol\u00f3gico, es decir, un lugar que con autoridad nos muestra aspectos relevantes de las verdades de la fe. Ren\u00e9 Laurentin y Hans Urs von Balthasar, cada uno con su lenguaje, ya nos hab\u00edan ense\u00f1ado que la vida de la Iglesia, la vida de los fieles y de los santos, son fuente que anuncia la existencia y el mensaje de Jesucristo de una manera peculiar.<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[22]<\/a> Esto, trasladado a nuestro contexto, conlleva que quienes viven la experiencia de la piedad popular y se descubren a s\u00ed mismos en su interior, se tornan instancias de testificaci\u00f3n de la verdad revelada. Dicho de otro modo, la piedad popular no s\u00f3lo contiene \u201csemillas del Verbo\u201d \u2013 como dec\u00edan los obispos en Medell\u00edn (1968) \u2013 sino \u201cfrutos\u201d del Verbo de Dios en el coraz\u00f3n de las personas y de las comunidades \u2013 como reconocimos en Aparecida (2007) \u2013. Por eso es que no es artificial que tambi\u00e9n hablemos de \u201cespiritualidad popular\u201d, porque es el Esp\u00edritu el que santifica tambi\u00e9n la vida a trav\u00e9s de los s\u00edmbolos, oraciones, cantos y peregrinaciones que marcan la vida de muchos miembros de nuestros pueblos, a\u00fan hoy\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLas m\u00faltiples formas de esta religiosidad en Am\u00e9rica Latina resisten a las comprensiones secularizantes de la vida social y de la Historia. Esto, es uno de los muchos signos que nos permiten entender que Am\u00e9rica Latina posee una especificidad propia en su din\u00e1mica social y cultural. Especificidad que no puede ser explicada cabalmente desde modelos de interpretaci\u00f3n social construidos en otras latitudes. En efecto, las teor\u00edas de la secularizaci\u00f3n y las teolog\u00edas que de alg\u00fan modo se inspiraron en ellas, encuentran en la piedad popular un contrapunto que deber\u00eda ayudarlas a corregirse y a reformularse. En cierta medida, el fracaso pastoral de las formas ideologizadas de teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n se puede explicar precisamente aqu\u00ed: el marxismo, para ser verdad, deber\u00eda correr a la par de un proceso de secularizaci\u00f3n creciente. Por el contrario, el pueblo pobre latinoamericano, muchas veces vive el dolor y la exclusi\u00f3n desde una experiencia espiritual singular que le da esperanza, y que mueve a la fraternidad y a la lucha por la justicia, sobre todo en momentos de grave urgencia o emergencia.<\/p>\n<p>Esta experiencia espiritual y popular, que incluye peregrinaciones a santuarios, piedad mariana, devoci\u00f3n a diversos santos, oraciones silenciosas ante las pruebas de la vida, y otros muchos gestos espont\u00e1neos de nuestro pueblo m\u00e1s sencillo, colabora a la configuraci\u00f3n de la conciencia personal y comunitaria. Entiendo bien que a ciertas \u00e9lites puede resultarles un poco extra\u00f1a esta constataci\u00f3n. Sin embargo, nada m\u00e1s aleccionador\u00a0 a este respecto que la pastoral con los m\u00e1s pobres. En la amistad con los pobres, en el servicio cercano y solidario con ellos, se develan verdades peculiares que fortalecen la fe y hacen amar m\u00e1s hondamente a nuestros pueblos y a sus respectivas historias.\u201d<a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[23]<\/a><\/p>\n<p>Soy de la opini\u00f3n, que el Papa Francisco, como Pastor de la Iglesia Universal, hoy recoge el largo camino reflexivo sobre la religiosidad popular en Am\u00e9rica Latina y, con el debido discernimiento, lo repropone para la Iglesia Universal.<\/p>\n<p>En este proceso, la <em>V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano tuvo un papel fundamental.<\/em> Los obispos dec\u00edan en este importante documento \u201cla piedad popular es una manera leg\u00edtima de vivir la fe, un modo de sentirse parte de la Iglesia, y una forma de ser misioneros.\u201d<a href=\"#_ftn25\" name=\"_ftnref25\">[24]<\/a> El riesgo est\u00e1 en despreciarla, o \u201cconsiderarla un modo secundario de vida cristiana\u201d.<a href=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\">[25]<\/a> Esta espiritualidad es \u201cuna expresi\u00f3n de sabidur\u00eda sobrenatural\u201d<a href=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\">[26]<\/a>, vivida por gente que tiene muy poco de lo que se conoce como instrucci\u00f3n religiosa, pero \u201cno por eso es menos espiritual, sino que lo es de otro modo\u201d.<a href=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\">[27]<\/a> Porque \u201cla sabidur\u00eda del amor no depende directamente de la ilustraci\u00f3n de la mente sino de la acci\u00f3n interna de la gracia\u201d.<a href=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\">[28]<\/a><\/p>\n<p>Dicho de otro modo: la Iglesia como Pueblo de Dios que camina, hoy logra identificar que la acci\u00f3n teologal de Dios rebasa los espacios de celebraci\u00f3n lit\u00fargica y se vuelve devoci\u00f3n popular y espiritualidad popular.<\/p>\n<p>Todas las prudentes advertencias sobre la necesidad de evangelizar y catequizar a la experiencia religiosa del pueblo en movimiento seguramente son pertinentes. Lo importante es que <em>no conlleven de manera t\u00e1cita o expl\u00edcita una comprensi\u00f3n ilustrada, racionalista, de\u00a0 la fe<\/em>, en la que caminar con el pueblo, cantar con \u00e9l, festejar el evangelio por calles y plazas, o rezar silenciosamente frente a un sagrario, signifique una forma primitiva de acci\u00f3n de Dios en el alma humana, un mero folclorismo o una modalidad inferior de vivir la fe propia de los pobres.<\/p>\n<p>La racionalidad que atraviesa la espiritualidad popular latinoamericana se contradistingue de aquella ilustrada. La ilustraci\u00f3n fractur\u00f3 en muchos lugares la religiosidad de las oligarqu\u00edas criollas respecto de la experiencia religiosa profunda que se gestaba y se sigue gestando en los segmentos populares, muchos de ellos mestizos e ind\u00edgenas, de Am\u00e9rica Latina. Esto devino en un cierto desprecio, en una cierta lejan\u00eda, en una cierta prevenci\u00f3n de parte de algunas \u00e9lites que miran con cierta superioridad moral a la religiosidad popular como si fuera una forma rudimentaria, eclectica, poco cristiana, de vivencia de la fe.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando la Iglesia vive experiencias de comuni\u00f3n, participaci\u00f3n y misi\u00f3n activas en clave sinodal, <em>la mirada se aclara<\/em> por la presencia de la fe viva del pueblo que rejuvenece a todos. Es el Pueblo de Dios, especialmente el m\u00e1s humillado y marginado, el que muchas veces hoy nos muestra con sencillez que el Esp\u00edritu sopla donde quiere y que la fuerza de la renovaci\u00f3n eclesial \u2013 <em>propiamente sinodal<\/em> \u2013 se afinca en la maduraci\u00f3n de nuestra inmersi\u00f3n en Cristo en el Bautismo y en la\u00a0 Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>De esta manera, devociones eucar\u00edsticas y espiritualidad popular, son dos aspectos de la <em>pedagog\u00eda purificadora<\/em> que Dios mismo hoy nos regala para vivir con m\u00e1s hondura el asombro ante el Misterio. Sin este estupor, tal vez propio de los ni\u00f1os, es muy dif\u00edcil permitir que las cosas cambien en la propia vida, en la vida eclesial y en la vida social.<\/p>\n<p>S\u00ed, devociones eucar\u00edsticas y espiritualidad popular son hoy parte del camino que necesitamos redescubrir para apreciar m\u00e1s el significado de la Presencia de Jesucristo en la Eucarist\u00eda, en el coraz\u00f3n de una Iglesia sinodal, que est\u00e1 llamada a ser signo cre\u00edble de una fraternidad sin fronteras.<\/p>\n<p>_____<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a> Doctor en filosof\u00eda por la Academia Internacional de Filosof\u00eda en el Principado de Liechtenstein; Fundador del Centro de Investigaci\u00f3n Social Avanzada (CISAV, M\u00e9xico); miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales; miembro de la Pontificia Academia para la Vida; secretario de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina. E-mail: <a href=\"mailto:rodrigoguerra@mac.com\">rodrigoguerra@mac.com<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[1]<\/a> 53 Congreso Eucar\u00edstico Internacional, <em>Documento base \u201cFraternidad para sanar al mundo\u201d,<\/em> Comit\u00e9 Pontificio para los Congresos Eucar\u00edsticos Internacionales, Quito 2024, n. 4. (Se citar\u00e1 en adelante, DB).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[2]<\/a> Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, n. 181. (Citaremos CIC).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[3]<\/a> Cf. Concilio Vaticano II, Constituci\u00f3n Dogm\u00e1tica <em>Lumen Gentium, <\/em>n. 1. (Citaremos, LG).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[4]<\/a> Cf. San Anselmo, <em>Proslogion, <\/em>Cap. I: \u201cNo busco entender para creer, sino que creo para entender\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[5]<\/a> A. Loisy, <em>L\u2019evangelie et l\u2019Eglise<\/em>, Alphons Picard et fils, Paris 1902, p. 111.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[6]<\/a> LG, n. 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[7]<\/a> Concilio Vaticano II, <em>Constituci\u00f3n \u201cGaudium et spes\u201d,<\/em> n. 40. (Citaremos GS).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[8]<\/a> Cf. L. Giussani, <em>Por qu\u00e9 la Iglesia, <\/em>Encuentro, Madrid 2004.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[9]<\/a> Cf. J. Zizoulas, <em>El ser eclesial, <\/em>S\u00edgueme, Salamanca 2003, p. 154.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[10]<\/a> H. De Lubac, <em>Paradoja y misterio de la Iglesia, <\/em>Encuentro, Madrid 2022, p. 69.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[11]<\/a> Entre otros, v\u00e9ase: \u201cHe dicho que esta agua y esta sangre eran si\u0301mbolos del bautismo y de la eucaristi\u0301a. Pues bien, con estos dos sacramentos se edifica la Iglesia: con el agua de la regeneracio\u0301n y con la renovacio\u0301n del Espi\u0301ritu Santo, es decir, con el bautismo y la eucaristi\u0301a, que han brotado, ambos, del costado. Del costado de Jesu\u0301s se formo\u0301, pues, la Iglesia, como del costado de Ada\u0301n fue formada Eva.\u201d (San Juan Cris\u00f3stomo, <em>Catequesis<\/em> 3, 13-19: SCh 50, 174-177). Esta misma idea es recogida de manera sint\u00e9tica en la Constituci\u00f3n <em>Sacrosantum Concilium <\/em>del Concilio Vaticano II, n. 5.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[12]<\/a> Santo Tom\u00e1s de Aquino, <em>Sum. Theol. <\/em>III, q.73, a.3, resp.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[13]<\/a> Cf. Benedicto XVI, <em>Sacramentum caritatis<\/em>, n. 14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[14]<\/a> <em>Homil\u00edas sobre la 1 Carta a los Corintios<\/em>, 24, 2:<em>\u00a0<\/em><em>PG\u00a0<\/em>61, 200. El subrayado es nuestro.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[15]<\/a> LG, n. 32. El subrayado es nuestro.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[16]<\/a> M. Ouellet, \u201cComuni\u00f3n y sinodalidad\u201d, intervenci\u00f3n para la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina, Asamblea plenaria 24-27 de mayo 2022, p. 6. (promanuscripto).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[17]<\/a> R. Luciani, \u201cLa reconfiguraci\u00f3n de las identidades y las relaciones de los sujetos eclesiales en una Iglesia Pueblo de Dios\u201d, <em>Revista de Teolog\u00eda, <\/em>Tomo LXI,\u00a0 n. 143, Abril 2024, p.52.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[18]<\/a> El orden de los cap\u00edtulos de la Constituci\u00f3n <em>Lumen Gentium<\/em> es fundamental para comprender esto: El primero ilumina al segundo, el segundo al tercero, y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[19]<\/a> Resumimos algunos elementos hist\u00f3ricos sobre las devociones eucar\u00edsticas recogidos en: J.M. Iraburu, <em>Adoraci\u00f3n eucar\u00edstica<\/em>, Fundaci\u00f3n Gratis Date, Pamplona 2001.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[20]<\/a> Ch. Pierre, <em>Discurso ante el Congreso Eucar\u00edstico Nacional de los Estados Unidos<\/em>, Oil Stadium, Indianapolis, Indiana, 17 de julio 2024.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[21]<\/a> Francisco, <em>Evangelii gaudium, <\/em>n. 125.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[22]<\/a> Cf. R. Laurentin, <em>D\u00e9veloppement et salut,<\/em> Seuil, Paris 1969, p.p. 13-14; H. U. von Balthasar, \u201cTeolog\u00eda y santidad\u201d, en <em>Ensayos Teol\u00f3gicos I. Verbum Caro, <\/em>Ediciones Encuentro \u2013 Ediciones Cristiandad, Madrid 2001, p.p. 195-223.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[23]<\/a> Francisco, \u201cRepensar los caminos de los pueblos y sus culturas\u201d, Pr\u00f3logo al libro R. Buttiglione, <em>Caminos para una teolog\u00eda del pueblo y de la cultura<\/em>, Ediciones Universitarias de Valpara\u00edso, Valapara\u00edso 2022.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref25\" name=\"_ftn25\">[24]<\/a> Consejo Episcopal Latinoamericano, <em>V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano \u201cAparecida\u201d,<\/em> CELAM, Bogot\u00e1 2007, n. 264.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref26\" name=\"_ftn26\">[25]<\/a> Ibidem, n. 263.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref27\" name=\"_ftn27\">[26]<\/a> Ibidem, n. 263.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref28\" name=\"_ftn28\">[27]<\/a> Ibidem, n. 263.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref29\" name=\"_ftn29\">[28]<\/a> Ibidem, n. 263.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Simposio Teol\u00f3gico Congreso Eucar\u00edstico Internacional \u201cFraternidad para sanar el mundo\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":107707,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_crdt_document":"","inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[74],"tags":[2998,23487,23485,23492,1371,23490,23494,23488,449,23486,158,23493,23491,4655,13086,23489,4234,4953],"class_list":["post-107693","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-iglesia-y-mundo","tag-concilio-vaticano-ii","tag-congreso-eucaristico-internacional","tag-devociones-eucaristicas","tag-eclesiologia","tag-espiritualidad","tag-espiritualidad-popular","tag-fe-comunitaria","tag-fraternidad-para-sanar-el-mundo","tag-iglesia-catolica","tag-iglesia-y-mundo","tag-papa-francisco","tag-religiosidad-popular","tag-renovacion-sinodal","tag-rodrigo-guerra-es","tag-rodrigo-guerra-lopez","tag-simposio-teologico","tag-teologia-es","tag-trending-es"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Devociones eucar\u00edsticas y espiritualidad popular &#8211; 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