04 abril, 2025

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Unción de enfermos

Educar en la fe: Extrema unción

Unción de enfermos
Pexels

Llegamos al final del recorrido a través de los sacramentos como medio para educar en la fe a nuestros hijos teniendo que hacer referencia  a los hechos que la sociedad actual se empeña en intentar esconder y maquillar y aunque sabe que es inevitable incluso pretende evitar: la enfermedad y la muerte.

Ambas forman parte de nuestra vida, como en cualquier familia, pero ¡qué suerte tenemos de vivir la enfermedad y la muerte con fe! Y qué maravilla tener el sacramento de la unción de enfermos. ¡Qué paz nos da!

Nuestros hijos nos van a mirar, muy atentos, probablemente más de lo habitual, cómo vivimos la enfermedad y la muerte de nuestros seres queridos. Debemos vivir de tal forma que vean que también en el dolor, podemos, sabemos y queremos acercarnos al Señor. ¡Qué no lo sabemos hacer de otra forma! ¡Qué no lo queremos vivir de otra forma!

Además la Iglesia ha querido esta maravillosa transformación de “la extrema unción”, que parecía limitar el sacramento a las postrimerías, a “la unción de enfermos”, que abre la gracia santificante a cualquier persona que se encuentra en situación de enfermedad grave, aunque no sea terminal.

Si atendemos a las definiciones más recientes de los conceptos de salud y de enfermedad, que han superado la limitación a la referencia corporal o física y admiten todas la dimensión psicológica y emocional, me pregunto si no deberíamos solicitar la unción de enfermos muchos más de quienes la reciben. ¿Acaso no sentimos que tenemos heridas que nos cuesta mucho cicatrizar, errores que no conseguimos perdonarnos, ofensas que no logramos superar y que nos mantienen en un estado de inquietud, de mal estar y de desánimo que requiere un profundo proceso curativo?

Cada vez se hace más evidente que la salud más frágil es la emocional y que el número de bajas en el combate diario de la vida es altísimo. Estoy convencido de que en esta situación, la gracia santificante del sacramento de la unción de enfermos se convierte en particularmente adecuado, sino necesario.

En lo que a la hermana muerte se refiere (como la llamaba San Francisco de Asís) Jesús nos abrió las puertas del cielo, y cuando uno de nuestros seres queridos muere y atraviesa su umbral, debemos estar mirando a las alturas, y aprovechar esa ocasión para intentar ver por alguna rendija que quede la Vida que hay más allá. A veces no logramos ver nada en ese momento y eso hace que algunos piensen que nuestra fe es solo un intento de apaciguar el dolor. No nos debe preocupar. Es el momento de hablar de la Esperanza. El Señor conoce bien nuestra naturaleza, ¡la hizo Él!, sabe lo mucho que nos gustan las sorpresas, ¿Cómo nos va a desvelar lo que nos espera?

En la muerte, ante la mirada atenta de nuestros hijos, vamos a tener una magnífica oportunidad para educar a nuestros hijos en la coherencia de la fe. Me refiero no solo a mantener el tipo en momentos tan duros. Sino a cómo vivimos uno de los peores efectos secundarios de la muerte: la herencia.

¿Quién no ha sufrido el desgarro de la familia por culpa de una herencia? ¡¿Pero cómo es posible?! Lo es. A juzgar por la frecuencia de los hechos cabe decir que es casi inevitable.

El reparto de la herencia pone completamente a juicio nuestra coherencia como hijos de Dios. Y el resultado y las conversaciones que durante días y meses van a ocupar nuestra vida familiar van a ser una exposición clarísima de nuestra fe a nuestros hijos.

¡Mucho cuidado! con tirar por la borda todos nuestros esfuerzos por vivir y educar a nuestros hijos en la fe por una maldita herencia.

Recuerden que por el hecho de ser padres vivimos constantemente en un escaparte, pero que en estos momentos de tanta incertidumbre para los niños, los focos están fijos en nuestra conducta.

Cómo vivamos estos momentos puede ser un punto crucial en el afianzamiento de su fe o en el descrédito absoluto por culpa de nuestra incoherencia.

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Nacho Calderón Castro

Nacho es el fundador y director del Instituto de Neuropsicología y Psicopedagogía Aplicadas (INPA) en Madrid, España y forma parte del equipo de Neurological Rehabilitation International Consultants, dirigiendo su centro en Laredo, Texas, tareas que compatibiliza impartiendo conferencias en centros de enseñanza, desde jardines de infancia hasta universidades. Ha sido colaborador con con el programa de radio La Mañana de COPE, dirigido por Javi Nieves durante los cursos 2012 – 2014 y es profesor del Instituto de Estudios Familiares – IDEFA. En el año 2013 fue llamado por el Dr. Unruh para continuar su labor en Estados Unidos. Para realizar tal tarea y en reconocimiento a su trayectoria profesional, el gobierno de aquel país le ha concedido el visado 01, otorgado a personas con “habilidades extraordinarias”. Desde mayo de 2017 Nacho ha trasladado esta consulta a Pachuca, en el estado de Hidalgo, en México, y de ese modo trabaja junto con Iliana Guevara Rivera, con quien comparte una trayectoria profesional desde noviembre de 1992. Nacho Calderón atiende por tanto a pacientes en México a lo largo de tres meses al año – febrero, junio y octubre -, dedicando ocho meses a la atención de pacientes en España. Licenciado en Psicología, comenzó su labor profesional en los Institutos para el Logro del Potencial Humano en Filadelfia, junto con Glenn, Janet y Douglas Doman, donde estuvo durante dos años completos. Durante este periodo atendió a familias en Filadelfia, Fauglia (Italia) y Tokio (Japón). A su regreso a España en 1995, fue co-fundador de la asociación Institutos Fay para la Estimulación Multisensorial. Nacho trajo el primer Audiokinetron (para el tratamiento Bèrard) que hubo en nuestro país. En 1997 comenzó su formación como evaluador con el método IRLEN, tras su paso por el IRLEN Center de Helen Irlen en California, se convirtió en 1999 en el responsable de dicho método en la península. En el curso de 1997-98, completó su formación en reflejos primitivos de la mano de Peter Blythe y Sally Goddar. Más tarde continuaría su formación junto con Kjelt Johansen, Harald Blomberg y Beatriz y Sonia Padovan. Ha sido instructor KUMON durante más de 10 años y ha dado conferencias en Bélgica, Italia, Alemania y Reino Unido. Nacho ha sido profesor en el Master de diseño infantil en espacio y producto del Instituto Europeo de diseño y en la actualidad compagina toda su labor clínica con la formación en el Master para la formación del profesorado de la Universidad Rey Juan Carlos.