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Jorge Miró

13 julio, 2025

3 min

¿Quién es mi prójimo?: Comentario P. Jorge Miró

Domingo13 de julio de 2025

¿Quién es mi prójimo?: Comentario P. Jorge Miró
Buen samaritano © Misioneros digitales

El P. Jorge Miró comparte con los lectores de Exaudi su comentario sobre el Evangelio de este, domingo 13 de julio de 2025, titulado “¿Quién es mi prójimo?.

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La Palabra de Dios que proclamamos hoy te habla del gran mandamiento: el amor a Dios y al prójimo. La ley ya contenía esta enseñanza: Amarás al Señor, tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas y Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Jesús declara que viviendo esto tendrás la vida.

Con esto se dice mucho. La actitud fundamental del hombre debe ser el amor. Dios es amor. Y el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, ha sido creado por amor y para amar. Sólo amando, el hombre se realiza como persona. No es el dinero, ni el poder, ni el placer, ni el éxito, lo que hace feliz al hombre. Lo que hace feliz al hombre es el amor. Por eso toda la ley se resume y se concentra en el amor a Dios y al prójimo.

Hemos sido creado para la relación, para la comunión, para la donación. Eso es lo que nos hace crecer como personas: salir de nosotros mismos, abrirnos al amor de Dios y abrirnos al encuentro con el otro. En el don sincero de nosotros mismos vamos creciendo.

El amor es el “precepto” más importante, el que todo lo abarca y todo lo anima. El amor es el sentido de la ley.

El problema está en saber quién es mi prójimo. Jesús aclarará todo esto con una parábola. Prójimo es cualquier persona que está al lado de quien necesita ayuda. Prójimo es aquel que se aproxima al necesitado.

La caridad, el amor fraterno, consiste en acercarse, en no pasar de largo, amparados en mil excusas, ante los problemas y necesidades de los hermanos. La caridad no es solamente dar, sino darse. La caridad, el verdadero amor, es darse a uno mismo, dar la vida por el otro, buscar el bien del otro. La caridad no pide nada a cambio: es gratuita, generosa y desinteresada.

El amor cristiano está reñido con el pasotismo, el individualismo y la demagogia. El Señor te invita hoy a ser el buen samaritano de tu ambiente.

A estar atento, a estar disponible para escuchar, compadecer, interceder, ayudar… Te invita a que seas un bálsamo que alivie su dolor. Te invita a que seas el rostro bueno y amable de Dios para ellos. El Señor te invita a que le prestes tus manos para curarles, tu voz para consolarles, tu corazón para amarles como el Señor les ama.

Nos dice el Papa León que la vida está hecha de encuentros, y en estos encuentros nos revelamos tal y como somos. Nos encontramos frente al otro, frente a su fragilidad y su debilidad, y podemos decidir qué hacer: cuidar de él o hacer como si nada. Un sacerdote y un levita bajan por ese mismo camino. Son personas que prestan servicio en el Templo de Jerusalén, que viven en el espacio sagrado. Sin embargo, la práctica del culto no lleva automáticamente a ser compasivos. De hecho, antes que una cuestión religiosa, ¡la compasión es una cuestión de humanidad! Antes de ser creyentes, estamos llamados a ser humanos.

¡Atrévete! ¡Acepta la llamada del Señor! ¡Ama de corazón, y serás feliz!

¡Ven, Espíritu Santo!

Jorge Miró

Sacerdote de la archidiócesis de Valencia y profesor en la Facultad de Ciencias Jurídicas, Económicas y Sociales de la Universidad Católica de Valencia