03 abril, 2026

Síguenos en

“Los laicos son la Iglesia en el mundo”: León XIV llama a los fieles a ser testigos valientes de la fe en la sociedad

Audiencia General . Sobre la constitución conciliar Lumen Gentium y subraya la dignidad común de todos los bautizados y su misión en la Iglesia y en el mundo

“Los laicos son la Iglesia en el mundo”: León XIV llama a los fieles a ser testigos valientes de la fe en la sociedad

En la audiencia general celebrada este miércoles en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV dedicó su catequesis al cuarto capítulo de la constitución dogmática Lumen Gentium del Concilio Vaticano II, centrándose en la naturaleza y misión de los laicos dentro del Pueblo de Dios.

El Santo Padre recordó que los laicos constituyen “la inmensa mayoría del Pueblo de Dios”, citando al papa Francisco en Evangelii gaudium, mientras que los ministros ordenados están a su servicio. “Por tanto, el Pueblo de Dios, por Él elegido, es uno: ‘un Señor, una fe, un bautismo’ (Ef 4,5). Es común la dignidad de los miembros, que deriva de su regeneración en Cristo; común la gracia de la filiación; común la llamada a la perfección: una sola salvación, única la esperanza e indivisa la caridad”, afirmó, citando directamente el número 32 de Lumen Gentium.

León XIV explicó que el Concilio Vaticano II buscó definir positivamente la vocación de los laicos, después de siglos en los que se les identificaba principalmente por lo que no eran (ni clérigos ni consagrados). “Con el nombre de ‘laicos’ el Concilio designa a todos los fieles cristianos que, en cuanto incorporados al Pueblo de Dios por el bautismo, son partícipes, a su modo, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo, ejerciendo en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos corresponde”, señaló, retomando el punto 31 del documento conciliar.

El Pontífice insistió en que, antes de cualquier distinción de ministerio o estado de vida, el Concilio afirma la igualdad de todos los bautizados. La condición del pueblo mesiánico es “la dignidad y la libertad de los hijos de Dios”. Cuanto mayor es el don recibido, mayor es también el compromiso que se deriva de él.

Un Pueblo orgánicamente estructurado

León XIV subrayó que el Pueblo santo de Dios “nunca es una masa informe, sino el cuerpo de Cristo o, como decía Agustín, el Christus totus”: una comunidad orgánicamente estructurada gracias a la relación fecunda entre el sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio ministerial. Por el Bautismo, los laicos participan del mismo sacerdocio de Cristo, quien “quiere continuar su testimonio y su servicio por medio de los laicos, los vivifica con su Espíritu y los impulsa sin cesar a toda obra buena y perfecta” (LG 34).

En este sentido, recordó la exhortación apostólica Christifideles laici de san Juan Pablo II, que destaca las páginas del Concilio dedicadas a la naturaleza, dignidad, espiritualidad, misión y responsabilidad de los fieles laicos, convocándolos a trabajar activamente en la viña del Señor.

El apostolado laical se extiende al mundo entero

Uno de los puntos centrales de la catequesis fue que el apostolado de los laicos “no se limita al espacio de la Iglesia, sino que se amplía al mundo”. “La Iglesia está presente donde sus hijos testimonian el Evangelio: en los ambientes de trabajo, en la sociedad civil y en todas las relaciones humanas, allá donde ellos, con sus elecciones, muestran la belleza de la vida cristiana, que anticipa aquí y ahora la justicia y la paz que serán plenas en el Reino de Dios”, explicó el Papa.

Citó nuevamente Lumen Gentium para afirmar que el mundo necesita “impregnarse del espíritu de Cristo y alcanzar su fin con mayor eficacia en la justicia, en la caridad y en la paz”. Y esto solo es posible gracias a la contribución, el servicio y el testimonio de los laicos.

El papa León XIV invitó a vivir una Iglesia “en salida”, expresión querida por el papa Francisco: “una Iglesia encarnada en la historia, siempre abierta a la misión, en la que todos estamos llamados a ser discípulos-misioneros, apóstoles del Evangelio, testigos del Reino de Dios, portadores de la alegría del Cristo que hemos encontrado”.

Al concluir, el Pontífice expresó el deseo de que la Pascua que se acerca renueve en todos “la gracia de ser, como María Magdalena, como Pedro y Juan, testigos del Resucitado”. También dirigió saludos especiales, entre ellos una oración por las víctimas inocentes de las guerras.

La audiencia general de este Miércoles Santo reunió a miles de fieles en la Plaza de San Pedro y forma parte del ciclo de catequesis que León XIV viene dedicando a los documentos del Concilio Vaticano II, iniciado a principios de año.

Texto completo de la catequesis:

LEÓN XIV

AUDIENCIA GENERAL

Plaza de San Pedro
Miércoles, 1 de abril de 2026

__________________

Catequesis – Los Documentos del Concilio Vaticano II – II. Constitución dogmática Lumen gentium. 6. Piedras vivas en la Iglesia y testigos en el mundo: los laicos en el pueblo de Dios

Hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Seguimos nuestro camino de reflexión sobre la Iglesia como se nos presenta en la Constitución conciliar Lumen gentium (LG). Hoy afrontamos el cuarto capítulo, que trata sobre los laicos. Todos recordamos lo que al Papa Francisco le gustaba repetir: «Los laicos son simplemente la inmensa mayoría del Pueblo de Dios. A su servicio está la minoría de los ministros ordenados» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 102).

Esta sección del Documento se preocupa de explicar en positivo la naturaleza y la misión de los laicos, después de siglos en los que habían sido definidos simplemente como aquellos que no forman parte de los clérigos o de los consagrados. Por esto me gusta releer con vosotros un pasaje muy hermoso, que habla de la grandeza de la condición cristiana: «Por tanto, el Pueblo de Dios, por Él elegido, es uno: ‘un Señor, una fe, un bautismo’ (Ef 4,5). Es común la dignidad de los miembros, que deriva de su regeneración en Cristo; común la gracia de la filiación; común la llamada a la perfección: una sola salvación, única la esperanza e indivisa la caridad» (LG, 32).

Antes que cualquier diferencia de ministerio o de estado de vida, el Concilio afirma la igualdad de todos los bautizados. La Constitución no quiere que se olvide lo que ya había afirmado en el capítulo sobre el pueblo de Dios, es decir que la condición del pueblo mesiánico es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios (cfr LG, 9).

Naturalmente, cuanto más grande es el don, más grande también es el compromiso. Por esto el Concilio, junto con la dignidad, subraya también la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo. ¿Pero dónde se funda esta misión y en qué consiste? Nos lo dice la descripción misma de los laicos que el Concilio se propone: «Con el nombre de laicos se designan aquí todos los fieles cristianos […] que, en cuanto incorporados a Cristo por el bautismo, integrados al Pueblo de Dios y hechos partícipes, a su modo, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos corresponde» (LG, 31).

El pueblo santo de Dios, por tanto, nunca es una masa informe, sino el cuerpo de Cristo o, como decía san Agustín, el Christus totus: es la comunidad orgánicamente estructurada, en virtud de la relación fecunda entre sus formas de participación al sacerdocio de Cristo: sacerdocio común de los fieles y sacerdocio ministerial (cfr LG, 10). En virtud del Bautismo, los fieles laicos participan al mismo sacerdocio de Cristo. De hecho, «Cristo Jesús, supremo y eterno Sacerdote, quiere continuar su testimonio y su servicio por medio de los laicos, los vivifica con su Espíritu y los impulsa sin cesar a toda obra buena y perfecta» (LG, 34).

¿Cómo no recordar, en este sentido, a san Juan Pablo II y su exhortación apostólica Christifideles laici (30 de diciembre de 1988)? En ella él subrayaba que «el Concilio, con su riquísimo patrimonio doctrinal, espiritual y pastoral, ha reservado páginas verdaderamente espléndidas sobre la naturaleza, dignidad, espiritualidad, misión y responsabilidad de los fieles laicos. Y  los Padres conciliares, haciendo eco al llamamiento de Cristo,  han convocado a todos los fieles laicos, hombres y mujeres, a trabajar en la viña» (n. 2). De este modo, mi venerado predecesor relanzaba el apostolado de los laicos, a quienes el Concilio había dedicado un Documento específico, del que hablaremos más adelante. [1]

El amplio campo del apostolado laical no se limita al espacio de la Iglesia, sino que se amplía al mundo. La Iglesia, de hecho, está presente en todos los lugares donde sus hijos profesan y testimonian el Evangelio: en los ambientes de trabajo, en la sociedad civil y en todas las relaciones humanas, allá donde ellos, con sus elecciones, muestran la belleza de la vida cristiana, que anticipa aquí y ahora la justicia y la paz que serán plenas en el Reino de Dios. El mundo necesita que «se impregne del espíritu de Cristo y alcance su fin con mayor eficacia en la justicia, en la caridad y en la paz» (LG, 36). ¡Y esto es posible solamente con la contribución, el servicio y el testimonio de los laicos!

Es la invitación a ser esa Iglesia “en salida” de la que nos ha hablado el Papa Francisco: una Iglesia encarnada en la historia, siempre abierta a la misión, en la que todos estamos llamados a ser discípulos-misioneros, apóstoles del Evangelio, testigos del Reino de Dios, ¡portadores de la alegría del Cristo que hemos encontrado!

Hermanos y hermanas, ¡la Pascua que nos preparamos a celebrar renueve en nosotros la gracia de ser, como María Magdalena, como Pedro y Juan, testigos del Resucitado!

_________________________

[1] Cfr Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Apostolicam actuositatem (18 de noviembre 1965).

_________________________

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los jóvenes venidos de distintas partes del mundo para participar en el Encuentro internacional UNIV 2026. Pidamos al Señor Jesús que el misterio pascual, que nos disponemos a celebrar en estos días santos, renueve nuestro compromiso bautismal, impulsándonos a ser alegres testigos de su resurrección. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

_________________________

Resumen leído por el Santo Padre en español

Queridos hermanos y hermanas:

En esta catequesis reflexionamos sobre el cuarto capítulo de la Constitución dogmática Lumen gentium, dedicado a los laicos. Con el nombre de “laicos”, el Concilio designa a todos los fieles cristianos que, en cuanto incorporados al Pueblo de Dios por el bautismo, son partícipes, a su modo, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo, ejerciendo en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos corresponde.

Los laicos, llamados a profundizar en la naturaleza, dignidad, espiritualidad, misión y responsabilidad de su vocación bautismal, hacen posible, con su testimonio de fe, esperanza y caridad, que la belleza de la vida cristiana se extienda por diferentes lugares y ámbitos de la sociedad. De ese modo, forman parte activa de una Iglesia encarnada en la historia, siempre abierta al anuncio de Cristo, en la que todos estamos llamados a ser discípulos misioneros, apóstoles del Evangelio y testigos del Reino de Dios.

Exaudi Redacción

¿Qué es Exaudi News? Exaudi News es un medio de comunicación católico internacional que informa, forma y transforma, diariamente en español, inglés e italiano. A través de noticias, artículos de análisis y transmisiones en directo de los eventos del Papa, Exaudi busca fortalecer la unidad de los cristianos y contribuir a la evangelización del mundo, siempre guiados por la doctrina social de la Iglesia. Trabajamos para acercar la verdad y los valores cristianos a cada rincón del planeta. ¡Ayúdanos a transformar el mundo con Exaudi! En Exaudi creemos que la evangelización y la información de calidad pueden cambiar vidas. Para continuar con nuestra misión y expandir nuestro alcance, necesitamos tu ayuda. Además, buscamos personas comprometidas que deseen unirse a nuestro equipo. Con tu apoyo, lograremos llegar a más personas, difundir el mensaje de Cristo y reforzar la unidad de los cristianos. ¿Te unes a nuestra misión? Para más información sobre cómo colaborar, visita Exaudi.org/es o contáctanos directamente: [email protected] Exaudi: Informa, forma y transforma.