La Familia: el origen de una mejor sociedad para todos
Los valores aprendidos en el hogar son clave para transformar la sociedad desde sus cimientos
Han pasado un poco más de 40 meses viviendo con toda mi familia fuera de nuestro querido país. En ese lapso de tiempo hemos vivido en Buenos Aires, Argentina y desde hace muy poco en Bogotá, Colombia.
Al respecto, varios eventos (familiares, académicos, trabajo, entre otros) influyeron para que después de casi un año regresemos a Lima por 10 días en total. Como estábamos viajando juntos tres de los cinco integrantes de la familia, tomamos la decisión de alquilar-arrendar un auto. Han sido diferentes vivencias que, en estos días, se han concatenado para poder escribir y compartir el presente artículo.
El primer evento-reunión a la que asistí, fue la Asamblea Anual PAD Alumni 2025 de la Universidad de Piura, que tuvo como lema, “Liderando en un mundo incierto”, claves para navegar un entorno local y global desafiante. Todas las ponencias y speakers dejaron muchas enseñanzas; pero me quedaré con lo comentando por el periodista Fernando del Rincón sobre la institucionalización, quien plantea diferentes alternativas de solución, pero todas parten del mismo origen: La familia, célula básica de la sociedad.
El segundo evento-reunión, está asociada a un tema familiar, mi hermano mayor cumplía 60 años y realizó una íntima celebración, en donde participamos mi madre, sus suegros, su cuñada y familia, nosotros sus dos hermanos y familias, su mejor amigo de la vida que llego desde USA con su esposa y sus tres hijos. Sin embargo, lo más emotivo de la reunión fueron las palabras improvisadas, pero auténticas de Rodrigo, hijo del cumpleañero (¡no lo filmamos!) pero fue algo así, gracias por ser el guía de mis hermanas y el mío, hemos tenido y tenemos discrepancias, pero cuando me casé y forme una familia, quiero que sea como la que tú lideras juntamente con mi mamá, gracias por darnos principios y valores. ¡Guau! dije para mis adentros: misión cumplida hermano.
En ese sentido, estos eventos vividos, en estos días, como darse un tiempo para estar con los hermanos que la vida me ha obsequiado: amigos del colegio, universidad y maestría me hacen ver que en nuestro Perú existen personas de bien e íntegras, que han formado familia y que empujan el coche hacia el mismo norte. Aunque tengo que reconocer que también experimentamos cancelaciones de último minuto tanto en reuniones de trabajo y personales, a pesar de haberlas agendado con semanas de anticipación.
Por último, una vivencia que me ha marcado mucho es volver a conducir un automóvil en Lima, después de casi 40 meses. Tengo que admitir que ya me había olvidado lo agresiva que puede ser nuestra ciudad: cambiar de carril sin avisar, voltear donde no corresponde, pasarse la luz roja, no respetar al peatón, entre otras perlas. En broma pensé deben ser personas con daltonismo. Y una que creo ya lamentablemente nos caracteriza a nivel Latinoamérica: tocar la bocina por cualquier motivo.
Estos eventos en general, me llevan a pensar que esto tiene que mejorar, solo si todos desde el lugar que ocupamos dentro de nuestras familias (padre, madre, hijo, hermano, etc.) nos esforzamos por vivir todos los días y de manera consistente valores y principios que tengan como base la verdad, la justicia, la caridad y la paz. Aquí una invocación, No normalicemos las cosas que están mal, hagamos lo contrario a éstas.
Ahora, compartiré con ustedes dos frases asociadas al tema, estando seguro que éstas, nos ayudarán a todos a reflexionar al respecto.
«La familia, es el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que los guían durante toda su vida”, San Juan Pablo II.
«Tres palabras que deben estar en casa y decir siempre: Permiso, Gracias, Disculpa”, PAPA Francisco.
Para ir concluyendo el presente artículo, les invito a construir una mejor sociedad, con valores y principios aprendidos desde el hogar, solo así tendremos un mejor país, donde respetemos las instituciones y así dejar nuestro granito de arena para las generaciones futuras. Recuerden:¡Si se puede!, ¡Si se puede!, ¡Si se puede!… ¡A seguir remando contra corriente!

Related
Amor auténtico: de persona a persona
EduFamilia
27 marzo, 2026
12 min
Armas de entontecimiento masivo
Marketing y Servicios
27 marzo, 2026
4 min
¿Qué anhela nuestro corazón?
María José Calvo
26 marzo, 2026
7 min
Decir «Sí» a Dios: La clave para una vida plena y feliz
Javier Ferrer García
25 marzo, 2026
3 min
(EN)
(ES)
(IT)
